UNA PÁGINA PARA PUBLICAR LAS BARBARIDADES MÉDICAS,LOS ROBOS DE LOS LABORATORIOS,LAS MEDIDAS PROGRESISTAS Y LAS NOVEDADES MEDICAS MUNDIALES
miércoles, 27 de mayo de 2015
Si acabás--CORRES-- con un robot y nadie te ve, ¿acabás realmente?
Los robots sexuales son una amenaza de cambio en un futuro no muy lejano y en el suple, con una entrevista a una psicóloga, conseguimos separar la paja del trigo. Un objeto es un objeto y las relaciones sexuales se escapan de esa lógica. Amor, muñecos, cosificación y una cultura machista que logra enamorarse de los objetos que le otorgan placer..
Las muñecas inflables, aquellas que con
cara de espanto abrían la boca y se les notaba la costura, quedaron
demodé. Y es porque ahora existen otras muñecas, más sofisticadas, con
poquísima pinta de ser una imitación y, lo más importante, suavecitas y
suavecitos al tacto. Casi casi piel. Casi casi sexo.
Podíamos contarte las nuevas y más sofisticadas tecnologías que se utilizan, principalmente en Japón, para la satisfacción personal, para la lucha contra la soledad, para una paja más actuada. Pero decidimos preguntarnos un poquito qué pasa, cuál es la diferencia, si es que la hay, a tener relaciones sexuales con un humano y tenerlas con un pedazo de plástico y metal.

La licenciada en psicología, Daniela Gasparini, nos explica algunas cuestiones. Los posibles beneficios que se indican al utilizar a estos acompañantes sexuales son varios y no menores: disminución de la prostitución, disminución de la pedofilia y disminución de las enfermedades de transmisión sexual.
“En primer lugar, respecto de que el sexo con robots podría reemplazar el consumo de la prostitución, lo veo difícil. Más allá de las subjetividades de la época, la prostitución ajena o explotación sexual de mujeres y niñas y niños, es un negocio mundial que difícilmente sea combatido por la promoción de sexo con robots. Por otro lado, las enfermedades de transmisión sexual deberían ser parte de la agenda pública sobre prevención de la salud, no salvarse por muñecos. Eso implica un cambio político y cultural que puede llegar a buen puerto si se toma con responsabilidad”, indica.
Gasparini sostiene que por más robots que haya, las relaciones sexuales con seres humanos no serán reemplazadas, por lo tanto, el riesgo en relaciones sexuales no cuidadas no disminuirá. “El amor y el enamoramiento se crean principalmente en el vínculo de dos o más personas que se relacionan, que lo hacen a través del lenguaje, la cultura, las emociones, los proyectos. En una relación hay un otro o una otra, hay un vínculo, en cambio en un robot solo se puede crear una manipulación de un objeto para satisfacer deseos sexuales”.
Buscamos mucho y, como todo el mercado sexual está hecho y pensado para los hombres culturalmente consumidores de pornografía, nos costó encontrar muñecos y no así muñecas. Pero algo hay, aunque poco. A los bichitos de las fotos, según dice la empresa “Synthetics” que los fabrica, los podés vestir como quieras, poner en donde quieras y en la posición que te guste más. Obviamente también podés elegir el tamaño del pene y ponerle uno algo floflo o uno erecto.


En Estados Unidos, Dave Cat, con 39 años, se enamoró hace 15 de ‘Sidore’, una muñeca que compró por 6000 dólares. Más acá, Daniela, que además de ser psicóloga está abocada a las problemáticas de género, nos explica que, que una mujer sea confundida con un objeto, es histórico y nada anormal. “Las mujeres hemos sido históricamente, en el marco de culturas y sistemas políticos, económicos y sociales patriarcales, objetivizadas, parcializadas, cosificadas. Tratadas como objetos sexuales para la satisfacción de los varones, estábamos para tener sexo con nuestras parejas, funciones de reproducción y para la educación de nuestros hijos. Por lo tanto, no sería raro que un hombre pueda llegar a crear una relación sentimental imaginaria con un objeto que le otorga placer sexual, desde la óptica cultural. Desde la óptica psíquica, yo pensaría en un buen tratamiento, una cosa es la construcción de una manipulación obsesiva de un objeto con un fin determinado, y otra es proyectar tu vida con un robot”.
El estudio, que además asegura que en pocos años los robots estarán y ocuparán muchísimos labores, no sólo el de la satisfacción del placer sexual, indica que estos robots sexuales o "sexbots" serán idénticos a los seres humanos, tendrán un tacto similar y, claro, se van a mover igualito a como se mueve el chico y la chica que te gustan.

“Los robots, así como los diferentes juguetes sexuales son objetos, y está bien utilizarlos para nuestras experiencias sexuales siempre que sólo impliquen la satisfacción de los deseos sexuales sin daños a sí mismos ni a terceros”, finaliza Gasparini.
Y bueno, será cuestión de saber utilizar estos aparatos sexuales y sacarle provecho a poder simular una relación sexual con la forma de tu compañero de trabajo que nunca te dio bola, o esa actriz famosa que te encanta pero que jamás te vas a cruzar en la vida.

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Podíamos contarte las nuevas y más sofisticadas tecnologías que se utilizan, principalmente en Japón, para la satisfacción personal, para la lucha contra la soledad, para una paja más actuada. Pero decidimos preguntarnos un poquito qué pasa, cuál es la diferencia, si es que la hay, a tener relaciones sexuales con un humano y tenerlas con un pedazo de plástico y metal.
La licenciada en psicología, Daniela Gasparini, nos explica algunas cuestiones. Los posibles beneficios que se indican al utilizar a estos acompañantes sexuales son varios y no menores: disminución de la prostitución, disminución de la pedofilia y disminución de las enfermedades de transmisión sexual.
“En primer lugar, respecto de que el sexo con robots podría reemplazar el consumo de la prostitución, lo veo difícil. Más allá de las subjetividades de la época, la prostitución ajena o explotación sexual de mujeres y niñas y niños, es un negocio mundial que difícilmente sea combatido por la promoción de sexo con robots. Por otro lado, las enfermedades de transmisión sexual deberían ser parte de la agenda pública sobre prevención de la salud, no salvarse por muñecos. Eso implica un cambio político y cultural que puede llegar a buen puerto si se toma con responsabilidad”, indica.
Gasparini sostiene que por más robots que haya, las relaciones sexuales con seres humanos no serán reemplazadas, por lo tanto, el riesgo en relaciones sexuales no cuidadas no disminuirá. “El amor y el enamoramiento se crean principalmente en el vínculo de dos o más personas que se relacionan, que lo hacen a través del lenguaje, la cultura, las emociones, los proyectos. En una relación hay un otro o una otra, hay un vínculo, en cambio en un robot solo se puede crear una manipulación de un objeto para satisfacer deseos sexuales”.
Buscamos mucho y, como todo el mercado sexual está hecho y pensado para los hombres culturalmente consumidores de pornografía, nos costó encontrar muñecos y no así muñecas. Pero algo hay, aunque poco. A los bichitos de las fotos, según dice la empresa “Synthetics” que los fabrica, los podés vestir como quieras, poner en donde quieras y en la posición que te guste más. Obviamente también podés elegir el tamaño del pene y ponerle uno algo floflo o uno erecto.
En Estados Unidos, Dave Cat, con 39 años, se enamoró hace 15 de ‘Sidore’, una muñeca que compró por 6000 dólares. Más acá, Daniela, que además de ser psicóloga está abocada a las problemáticas de género, nos explica que, que una mujer sea confundida con un objeto, es histórico y nada anormal. “Las mujeres hemos sido históricamente, en el marco de culturas y sistemas políticos, económicos y sociales patriarcales, objetivizadas, parcializadas, cosificadas. Tratadas como objetos sexuales para la satisfacción de los varones, estábamos para tener sexo con nuestras parejas, funciones de reproducción y para la educación de nuestros hijos. Por lo tanto, no sería raro que un hombre pueda llegar a crear una relación sentimental imaginaria con un objeto que le otorga placer sexual, desde la óptica cultural. Desde la óptica psíquica, yo pensaría en un buen tratamiento, una cosa es la construcción de una manipulación obsesiva de un objeto con un fin determinado, y otra es proyectar tu vida con un robot”.
El estudio, que además asegura que en pocos años los robots estarán y ocuparán muchísimos labores, no sólo el de la satisfacción del placer sexual, indica que estos robots sexuales o "sexbots" serán idénticos a los seres humanos, tendrán un tacto similar y, claro, se van a mover igualito a como se mueve el chico y la chica que te gustan.
“Los robots, así como los diferentes juguetes sexuales son objetos, y está bien utilizarlos para nuestras experiencias sexuales siempre que sólo impliquen la satisfacción de los deseos sexuales sin daños a sí mismos ni a terceros”, finaliza Gasparini.
Y bueno, será cuestión de saber utilizar estos aparatos sexuales y sacarle provecho a poder simular una relación sexual con la forma de tu compañero de trabajo que nunca te dio bola, o esa actriz famosa que te encanta pero que jamás te vas a cruzar en la vida.
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Descrito el circuito neuronal del placer
http://www.agenciasinc.es/Noticias/Descrito-el-circuito-neuronal-del-placer
lunes, 25 de mayo de 2015
La primera fase de la eyaculación es más eficaz para concebir
Los espermatozoides de la primera fase del eyaculado son
más numerosos, se mueven más y presentan un ADN de mejor calidad que los
más rezagados. Así concluye un estudio liderado por la clínica de
fertilidad Ginemed, que afirma que mientras el objetivo de la primera
parte es fecundar el óvulo, el de la segunda fase es que ningún
espermatozoide de otro varón tenga oportunidad de fecundar.
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El
primer objetivo de un eyaculado sería fecundar el óvulo y el segundo
que otro varón no tenga oportunidad de fecundarlo. / Fotolia
Un trabajo liderado por la clínica de reproducción humana asistida Ginemed, publicado en la revista Systems Biology in Reproductive Medicine,
analiza las ventajas de usar, en la fecundación in vitro, fracciones
del eyaculado por separado para mejorar así la calidad de la muestra de
semen.
El primer objetivo de un eyaculado sería fecundar el óvulo y el segundo que otro varón no tenga oportunidad de fecundarlo
“El eyaculado siempre se ha considerado como un todo. Sin embargo,
pensamos que se divide en dos fases bien diferenciadas por su
composición y funciones fisiológicas, orientadas a conseguir dos
acciones igual de importantes en la reproducción”, explica a Sinc María
Hebles, codirectora del laboratorio de reproducción de la Clínica
Ginemed de Sevilla y primera autora del estudio.El primer objetivo de un eyaculado sería fecundar el óvulo y el segundo que otro varón no tenga oportunidad de fecundarlo. Por ello, la primera fracción se caracteriza por tener componentes protectores como el zinc, mientras que la segunda contiene elementos que pueden causar daños a los espermatozoides.
Sin embargo, para su uso en técnicas de reproducción asistida el líquido se recoge normalmente en un solo bote, por lo que ambas fases están mezcladas. “Esto puede tener un efecto deletéreo sobre la población de espermatozoides”, añade Hebles.
Basándose en esto, los especialistas solicitaron a 40 participantes la recogida del eyaculado fraccionada en dos botes, uno para cada fase. De este modo, separaron la primera y segunda fase y estudiaron las características de los espermatozoides en cada una de ellas.
Los datos sugieren que la primera parte posee una subpoblación mejorada de los espermatozoides, con una menor fragmentación del ADN espermático. Por lo tanto, el uso de los espermatozoides de esta fracción puede tener un efecto positivo sobre la fertilización y el desarrollo embrionario.
La primera parte posee una subpoblación mejorada de los espermatozoides, con una menor fragmentación del ADN espermático
“Como esperábamos, los espermatozoides de la primera fase del
eyaculado eran superiores en movilidad y recuento, y lo más importante,
tenían una integridad del ADN superior a los espermatozoides de la
segunda fase”, afirma la investigadora.En vista de los resultados, los expertos ahora solicitan a todos los pacientes por protocolo la recogida fraccionada del eyaculado, “mejorando de forma simple y sin coste alguno la calidad de los espermatozoides que emplearemos para la fecundación”, subraya Hebles.
Fases de la eyaculación
El líquido expulsado durante la eyaculación se compone de varios fragmentos, distribuidos en una fase preeyaculatoria, primera y segunda fracción del eyaculado. Aunque no hay estudios definitivos al respecto, la fase preeyaculatoria o líquido preseminal no contiene espermatozoides, es una secreción incolora de las glándulas de Cowper que se expele para minimizar la acidez de la uretra.
Por su parte, la primera fase representa entre el 15 y el 45% del volumen del eyaculado, es rica en espermatozoides, fosfatasa ácida, ácido cítrico, magnesio y zinc, que ejercen un efecto protector sobre los espermatozoides. La segunda fase constituye el volumen restante, del 70 al 90%, y está compuesta por secreciones de las vesículas seminales ricas en especies reactivas de oxígeno, que tienen un impacto negativo sobre las características seminales.
Referencia bibliográfica:
María Hebles, Mónica Dorado, Miguel Gallardo, Mercedes González-Martínez, Pacual Sánchez-Martín. ‘Seminal quality in the first fraction of ejaculate’. Syst Biol Reprod Med, Early Online: 1–4 2014 DOI: 10.3109/19396368.2014.999390
María Hebles, Mónica Dorado, Miguel Gallardo, Mercedes González-Martínez, Pacual Sánchez-Martín. ‘Seminal quality in the first fraction of ejaculate’. Syst Biol Reprod Med, Early Online: 1–4 2014 DOI: 10.3109/19396368.2014.999390
«La neurociencia hará transparente nuestro cerebro, como de cristal»
Este especialista publica un libro divulgativo con los últimos estudios
Rodri GarcíaA Coruña
Marcos MíguezAmor Pan analiza en este libro las repercusiones de la llamada revolución neurocientífica.
Sorprende y fascina. También provoca escalofríos.
Habla de técnicas que permiten escanear el cerebro para pulsar resortes
que ni conocemos: saber si está averiado y por eso cometemos un delito,
si mentimos, dónde está la empatía o por qué consumimos un producto y no
otro: «Se trata de detectar por neuroimágenes qué es lo que experimenta
el consumidor cuando adquiere un producto... Ya se está investigando
cómo determinados olores entran directamente en ciertas zonas neuronales
para incitar al consumo». De esta revolución neurocientífica escribe
José Ramón Amor Pan (A Coruña, 1966) en su nuevo libro Bioética y
Neurociencias. El volumen, de casi 800 páginas y cuyos subtítulo es Vino
viejo en odres nuevos, es fruto de cuatro años de trabajo y se presenta
mañana, martes, a las 20.00 horas en la sede de Afundación.
-¿Por qué ese subtítulo?
-Los grandes temas que están detrás son los de
siempre, los de la filosofía y la ética, solo que están con un nuevo
ropaje, con nueva presentación, con algunos elementos novedosos.
-¿Como cuáles?
-La libertad, si somos o no somos realmente libres.
Hay experimentos que parecen indicar que no lo somos, pero eso no es
cierto. De ahí el subtítulo: la manía de reducir el ser humano a sus
neuronas ya estaba en el materialismo del siglo XIX. Hago una crítica
contra este neurocentrismo o el neuroexistencialismo.
-¿Cómo valora las actuales técnicas de neuroimagen?
-Se quieren llevar más allá del ámbito estrictamente
médico y esto puede generar no pocos problemas éticos y legales. Se
habla ya de un neuroderecho, es decir, podemos admitir como prueba en un
juicio un escáner cerebral en el que se demuestre que ese cerebro tiene
dañada una parte concreta y eso ha hecho que cometiera el delito. ¿Qué
demuestra ese escáner? Hay gente que con la misma zona cerebral dañada
no han cometido delitos. En Estados Unidos ya se hace para detectar si
estás mintiendo en un interrogatorio o, con esta obsesión por la
seguridad, plantean si en los aeropuertos podríamos utilizar un escáner
cerebral para el control de la inmigración...
-¿Escanear el cerebro?
-Sí, y si se activa determinada zona estaría diciendo
la verdad y si activa otra mintiendo... Seríamos de cristal,
transparente y bien limpito, y eso daría mucha información sobre
nosotros, pero al mismo tiempo seríamos altamente manipulables que es lo
que me preocupa. La neurociencia ha dado en los últimos 15 años unos
avances espectaculares y tenemos que estar muy satisfechos. Los enfermos
de alzhéimer con los implantes cerebrales han vuelto a tener una gran
calidad de vida. Ahora bien, usar fármacos para mejorar y potenciar
nuestras facultades cognitivas, la memoria, la capacidad de alerta, de
concentración es muy peligroso. Este consumo se está extendiendo
masivamente, muchas veces con un control nimio o inexistente. Según
datos de varios comités nacionales de ética el 34 % de los fármacos que
se están usando como neuromejoradores se compran en Internet.
-Parece ciencia ficción...
-Todo lo que hayas visto en películas de ciencia
ficción en este momento tiene ya visos de realidad. La bioética tiene
que propiciar un debate informado y sereno sobre estos temas y de ahí
este libro que, aunque es un tocho de 784 páginas, he intentado hacerlo
de tal manera que sirva para ese debate informal de la ciudadanía.
José ramón Amor Pan Autor del libro «Bioética y Neurociencia»
«Me preocupa que intereses militares o económicos guíen las investigaciones neurocientíficas»
«En Galicia la bioética sigue sin tomarse en serio;
somos la única comunidad autónoma histórica que no tiene un centro de
bioética, cuando en el mundo ya hay centros de neuroética, algo que yo
critico, porque creo que no tiene entidad propia. En Galicia llevo
clamando 15 años y seguimos sin tener centro superior». Esto sostiene
Amor Pan.
-¿Hay gente para ese centro?
-Habría una masa crítica, pero para que surja un
centro tiene que haber alguien que ponga dinero, si bien ni las
instituciones públicas ni las privadas parecen tener interés en la
bioética. En cambio el centro de neuroética de Oxford lo paga una
fundación japonesa. Las grandes universidades del mundo tienen todas un
centro bioética y, a mayores, se están creando unidades sobre estos
temas, sobre el pos humanismo, sobre la neuroética... Se dan cuenta de
que hay que reflexionar sobre esto. En Estados Unidos el poshumanismo
tiene una presencia mediática y en las universidades muy potente.
-¿La financiación condiciona esas investigaciones?
-Me preocupa que sean los intereses económicos,
militares o nacionales los que puedan guiar las investigaciones
neurocientíficas. En este sentido, el discurso de Obama hace un par de
años al presentar el proyecto Brain es de antología: «No podemos
permitirnos perder estas oportunidades mientras que el resto de las
razas del mundo van por delante. Tenemos que aprovecharlas. No quiero
que los próximos descubrimientos de nuevos puestos de trabajo sucedan en
China, India o Alemania. Quiero que sucedan aquí, en los Estados Unidos
de América».
domingo, 24 de mayo de 2015
Una adolescente discapacitada se suicida tras sufrir acoso escolar
La familia de la menor, alumna de un instituto madrileño, había acudido a la policía
Una adolescente cabizbaja tras recibir una amenaza a través de su móvil. / PACO PUENTES (EL PAIS)
Una chica de 16 años se ha suicidado este viernes en Madrid. Se
despidió de sus amigas por WhatsApp y se tiró al vacío desde la sexta
planta de su bloque de pisos. Estudiaba en un instituto del sur de
Madrid capital, en el que había padecido acoso escolar, según denunció su familia hace apenas un mes. La menor,
con discapacidad intelectual y motora, contó a sus profesoras que otro
alumno del centro le exigía dinero y la coaccionaba con mensajes.
“Estoy cansada de vivir”, escribió la chica en un mensaje de teléfono a sus amigas antes de arrojarse por el hueco de las escaleras. Lo hizo en la vivienda familiar que compartía con su hermano menor y sus padres en el barrio de Usera, al sur de Madrid capital. Era un poco antes de las nueve de la mañana, cuando en el instituto al que asistía estaban empezando las clases un día más. La familia relaciona directamente el hecho con un caso de acoso escolar a la chica que detectó el centro y que sus padres habían denunciado ante la policía.
Hace aproximadamente un mes, la familia presentó una denuncia en la comisaría del barrio después de que las tutoras de la menor avisaran a la madre de la chica de que estaba sufriendo acoso escolar por parte de un compañero del centro. Le exigía dinero y ella se puso a trabajar para conseguirlo. “Cuidaba de gente mayor y juntó los 50 euros que le pedía este sinvergüenza”, relataba conmocionado su tío a EL PAÍS en el rellano de la vivienda de la abuela, situada en otro barrio obrero de la capital, el Pozo del Tío Raimundo.
La alumna sufría una discapacidad motora y otra intelectual “de entre el 30% y el 40% que le hacía comportarse como una niña de 10 años”, según su tío. Repitió un curso y este año asistía a 2º de la ESO en el instituto en el que, según fuentes del centro, varios menores tuvieron que ser atendidos por los médicos por “ataques de ansiedad” tras conocer lo que le había pasado a la muchacha.
Fuentes de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid aseguran que no les constaba que esta menor hubiera tenido algún problema psicológico ni enfrentamientos anteriores con otros alumnos, un extremo que desmienten tanto la familia como las fuentes del centro consultadas por EL PAÍS.
Tras conocer la muerte de la estudiante, Educación envió al centro a un psicólogo y a dos inspectores que están valorando qué ha ocurrido, después de reunirse con profesores y con la única orientadora del instituto, al que acuden unos 1.200 alumnos. Sus familias han protagonizado distintas movilizaciones en los últimos años para pedir mejores dotaciones y más personal. La consejería ha anunciado que a partir del próximo lunes todos los alumnos que lo requieran serán tratados por especialistas.
Según el tío de la menor, esta le relató a sus profesoras el supuesto acoso del que era víctima y les enseñó los mensajes que recibía del chico. “No era la única a la que tenía atemorizada en el instituto, pero sí la única que lo denunció”, explica el mismo familiar.
Las tutoras avisaron a la madre de la chica, una niña “amable, superbuena y muy protectora con su hermano menor” que “reventó y contó su caso”. Ni su madre ni el resto de familiares llegaron a ver los mensajes enviados por el supuesto acosador. Cuando acudieron a presentar la denuncia a la comisaría, ella los había borrado.
Los docentes habían citado a la familia el próximo lunes en el centro para abordar el caso, según su tío, porque el pasado jueves la notaron muy nerviosa. Pero no dio tiempo: la joven ya no volverá a clase.
“Estoy cansada de vivir”, escribió la chica en un mensaje de teléfono a sus amigas antes de arrojarse por el hueco de las escaleras. Lo hizo en la vivienda familiar que compartía con su hermano menor y sus padres en el barrio de Usera, al sur de Madrid capital. Era un poco antes de las nueve de la mañana, cuando en el instituto al que asistía estaban empezando las clases un día más. La familia relaciona directamente el hecho con un caso de acoso escolar a la chica que detectó el centro y que sus padres habían denunciado ante la policía.
Hace aproximadamente un mes, la familia presentó una denuncia en la comisaría del barrio después de que las tutoras de la menor avisaran a la madre de la chica de que estaba sufriendo acoso escolar por parte de un compañero del centro. Le exigía dinero y ella se puso a trabajar para conseguirlo. “Cuidaba de gente mayor y juntó los 50 euros que le pedía este sinvergüenza”, relataba conmocionado su tío a EL PAÍS en el rellano de la vivienda de la abuela, situada en otro barrio obrero de la capital, el Pozo del Tío Raimundo.
La alumna sufría una discapacidad motora y otra intelectual “de entre el 30% y el 40% que le hacía comportarse como una niña de 10 años”, según su tío. Repitió un curso y este año asistía a 2º de la ESO en el instituto en el que, según fuentes del centro, varios menores tuvieron que ser atendidos por los médicos por “ataques de ansiedad” tras conocer lo que le había pasado a la muchacha.
Fuentes de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid aseguran que no les constaba que esta menor hubiera tenido algún problema psicológico ni enfrentamientos anteriores con otros alumnos, un extremo que desmienten tanto la familia como las fuentes del centro consultadas por EL PAÍS.
Tras conocer la muerte de la estudiante, Educación envió al centro a un psicólogo y a dos inspectores que están valorando qué ha ocurrido, después de reunirse con profesores y con la única orientadora del instituto, al que acuden unos 1.200 alumnos. Sus familias han protagonizado distintas movilizaciones en los últimos años para pedir mejores dotaciones y más personal. La consejería ha anunciado que a partir del próximo lunes todos los alumnos que lo requieran serán tratados por especialistas.
Según el tío de la menor, esta le relató a sus profesoras el supuesto acoso del que era víctima y les enseñó los mensajes que recibía del chico. “No era la única a la que tenía atemorizada en el instituto, pero sí la única que lo denunció”, explica el mismo familiar.
Las tutoras avisaron a la madre de la chica, una niña “amable, superbuena y muy protectora con su hermano menor” que “reventó y contó su caso”. Ni su madre ni el resto de familiares llegaron a ver los mensajes enviados por el supuesto acosador. Cuando acudieron a presentar la denuncia a la comisaría, ella los había borrado.
Los docentes habían citado a la familia el próximo lunes en el centro para abordar el caso, según su tío, porque el pasado jueves la notaron muy nerviosa. Pero no dio tiempo: la joven ya no volverá a clase.
Este caso me llega directo al corazon.Tengo a mi hija mayor,Tamara de 41 años,con una minusvalía fisica por un parto sin asistencia,salvo la mia,en plena dictadura militar argentina.Estando clandestino no habia forma de tener asistencia.
No pague la represion con mi vida,pero la pago mi hija.
Por suerte no sufrio acoso escolar porque siempre estuvimos en centros especializados con profes de nivel.Pero hemos visto los gestos,actitudes,muecas de la gente que nos rodea cuando la conocen.
Asi somos los humanos,no solo los niños y adolescentes,todos,tendemos a burlarnos del diferente,joder al debil.
Por eso somos de izquierdas,porque defendemos a los debiles,sean psiquicos,economicos,sociales...
sábado, 23 de mayo de 2015
Amor de perro
La ciencia descubrió cómo sienten los perros y los gatos
.
Con los perros, el hombre comparte 40
mil años de historia; y con los gatos, 9.500. Pero recién hace dos años
comenzó a estudiarlos con más profundidad. Los resultados sorprenden.
Se dice que Federico el Grande, de Prusia, fue el primero en decir que
el perro es el mejor amigo del hombre. Quizás el rey no fue consciente
de que, al inaugurar esa frase célebre, estaba resumiendo 40 mil años de
historia, desde que un lobo dejó de ser un animal salvaje para
convertirse en doméstico, compañero inseparable del ser humano hasta el
día de hoy. A pesar de esta larga y estrecha relación, la ciencia no le
ha prestado atención al estudio del comportamiento de las mascotas hasta
hace relativamente poco tiempo.
La etología (la disciplina que estudia
el comportamiento animal) cuenta con menos de un siglo y no fue hasta
hace un par de años que los científicos decidieron ir más allá de la
observación de la conducta animal. Diferentes neurobiólogos, en Europa y
Estados Unidos, realizaron estudios pioneros con resonancia magnética
para saber qué es lo que ocurre en el cerebro de los perros. Los
resultados confirman lo que los amantes de las mascotas sabían desde
hace tiempo: los animales cuentan con emociones complejas que los hacen
casi humanos.
Las mascotas, está claro para cualquiera que haya tenido una, no son una simple máquina viva que responde positiva o negativamente a los estímulos, según si esperan recibir o no una recompensa. Pero para la ciencia, siempre reluctante a admitir emociones como afecto desinteresado o sufrimiento altruista, el hallazgo de evidencias tangibles se ha convertido en un avance radical.
Perros sensibles. Gregory Berns, neurocientífico de la Universidad de Emory, en Atlanta, es el líder de The Dog Project, una investigación pionera, ya que fue la primera en aplicar la resonancia magnética a los perros. Específicamente, se utilizó el procedimiento de imagen por resonancia magnética funcional, que mide la actividad cerebral mediante la detección de cambios asociados en el flujo sanguíneo. Berns expuso a diferentes perros a los olores de personas familiares y desconocidas. El olfato, se sabe, es el sentido más desarrollado en los caninos. El resultado mostró que el núcleo caudado se activaba ante los aromas de familiares, pero no ante los de personas no conocidas. El núcleo caudado es el “centro de recompensa” del cerebro canino y se asocia, en los humanos, con la experiencia de la belleza y el amor romántico.
Siguiendo los pasos de Berns, recientemente un equipo de la Universidad Eotvos Lorand, de Budapest, aplicó la misma técnica para observar la respuesta de los perros ante los sonidos. Los animales testeados fueron expuestos a casi 200 sonidos de voces humanas y ladridos, expresando un abanico variado de emociones y sentimientos. Un grupo de personas también fue expuesto a los mismos sonidos, para poder comparar los resultados. Se trata del primer estudio comparativo de neuroimágenes entre el hombre y otra especie, fuera de los primates. El análisis reveló que la corteza auditiva (la región del cerebro encargada de procesar los sonidos) en los humanos y en los perros responde de la misma manera. Esto significa que, ante un quejido, una risa o un llanto, la reacción del perro es análoga a la de los seres humanos.
Attila Andics, líder del proyecto, le contó a Viva el alcance del estudio: “La mayoría de los científicos de la actualidad está de acuerdo en que la lógica conductista extrema es obsoleta, una buena cantidad de evidencia sugiere que hay más que eso. De forma que mi aproximación al tema es diferente. Estos estudios nos hacen pensar sobre la naturaleza de la recompensa. Nuestros estudios demuestran que los perros son muy sensibles a las señales vocales humanas: para ellos, una recompensa social (un elogio, una caricia) puede ser algo tan motivador o confirmador como una recompensa física (como un alimento)”.
Emociones compartidas. ¿Significa eso, entonces, que los animales tienen los mismos sentimientos que los seres humanos? Afirmar eso sería apresurado. Andics es precavido: “Simplemente hemos encontrado áreas homólogas en los cerebros de perros y humanos que reaccionan a la emocionalidad en el sonido. Sabemos que hay similitudes acústicas en la expresión de felicidad y tristeza entre las especies, y argumentamos que tanto perros como hombres hacen uso de estas similitudes cuando tratan de decodificar señales emocionales de otras especies”.
El veterinario especialista en comportamiento animal, Claudio Gerzovich Lis, reconoce también el camino que queda por recorrer: “Aún son mayores las preguntas que las respuestas. Por eso todavía queda un largo camino. Lo interesante y reconfortante es que ahora se está en el camino adecuado”. Sin embargo, en cuanto al vínculo que hermana a los perros y los humanos respecto de la percepción de las emociones, Gerzovich Lis es optimista: “Creo que los estudios de resonancia magnética muestran que los perros y los humanos comparten el modo de procesar las emociones. Claro que hay diferencias, pero muchas menos de las que la ciencia sostuvo durante años. El antropocentrismo que la ha caracterizado y el hecho que sólo se estudien características únicamente mensurables fueron la causa de ello”.
El misterio de los gatos. Cuando se habla de gatos, se suelen hacer comparaciones odiosas con los perros: los perros son sociables, diurnos, serviles, mientras que los gatos son solitarios, nocturnos e independientes. Esto es una simplificación que atenta contra el prestigio de estas especies e impide conocerlas mejor. Por poner un ejemplo, los gatos son en realidad crepusculares (tanto del crepúsculo matutino como del vespertino). Es lógico, ya que sus presas (resabios de su estado salvaje) están activas en ese período, pero no durante la noche. Pero, ¿qué tiene hoy para decir la ciencia del gato (Felis silvestris)? Bastante, por lo que se ve. Numerosos experimentos revelaron aspectos sorprendentes de la conducta gatuna y de la relación con sus “dueños”.
Un equipo de la Universidad de Tokio analizó el modo en que los gatos responden al llamado de su nombre. Solamente al sonido, sin la presencia de la persona. ¿El resultado? Ningún gato se molestó en acudir. Cada felino fue llamado por voces de diferentes personas, incluido su dueño. Ante la voz familiar, los gatos exhibieron patrones de reconocimiento (mover la cabeza y las orejas, emitir sonido, estirarse), pero renunciaron a desplazarse. Los investigadores apuntan a dos factores que podrían estar detrás de esta conducta: la relativa reciente domesticación del gato (“apenas” 9.500 años) y el hecho de que no fueron domesticados para obedecer a los humanos.
John Bradshaw, de la Universidad de Bristol, va un poco más allá. Afirma que los gatos no distinguen a los humanos como una especie distinta de la propia. Mientras que los perros actúan de forma muy diferente con otro perro que con una persona, entre los gatos no parece haber diferencia. “Los gatos actúan hacia nosotros de una forma que es indistinguible de cómo actúan hacia otros gatos. Levantar la cola, refregarse alrededor de nuestras piernas y sentarse a nuestro lado y asearnos es exactamente lo que los gatos se hacen unos a otros.”
Estas afirmaciones parecen confirmar la vieja idea de que los gatos nos consideran con un cierto desdén, a lo sumo con una actitud paternalista. Sin embargo, otras experiencias muestran una relación más estrecha de lo que se cree.Un estudio de la Universidad de Viena examinó el vínculo entre 40 gatos y sus dueños y encontró que los humanos con personalidades más extrovertidas o concienzudas concitaron un patrón de conducta más complejo en los gatos. En conclusión: los patrones en las relaciones entre los gatos y las personas semejan otras relaciones complejas y de largo plazo, como las que se dan entre los seres humanos.
Otro estudio, de la Universidad de Mesina (Italia), confirmó lo anterior, afirmando que los gatos imitan a sus dueños. El experimento consistió en formar dos grupos de gatos: un grupo se mantuvo en el interior de la casa, en contacto cercano con sus dueños. El otro permaneció tanto dentro como fuera de la casa, y los gatos quedaban afuera por la noche. El resultado fue que el primer grupo adaptó su alimentación y sus patrones de sueño a los de sus dueños. Sus niveles de actividad se asemejaron a los de los seres humanos que los rodeaban.
Estamos acostumbrados a aceptar que el perro es el mejor amigo del hombre. Gracias a los avances científicos, tal vez empecemos a darnos cuenta de que el hombre es el mejor amigo del perro. Y, con suerte, del gato también.
.Las mascotas, está claro para cualquiera que haya tenido una, no son una simple máquina viva que responde positiva o negativamente a los estímulos, según si esperan recibir o no una recompensa. Pero para la ciencia, siempre reluctante a admitir emociones como afecto desinteresado o sufrimiento altruista, el hallazgo de evidencias tangibles se ha convertido en un avance radical.
Perros sensibles. Gregory Berns, neurocientífico de la Universidad de Emory, en Atlanta, es el líder de The Dog Project, una investigación pionera, ya que fue la primera en aplicar la resonancia magnética a los perros. Específicamente, se utilizó el procedimiento de imagen por resonancia magnética funcional, que mide la actividad cerebral mediante la detección de cambios asociados en el flujo sanguíneo. Berns expuso a diferentes perros a los olores de personas familiares y desconocidas. El olfato, se sabe, es el sentido más desarrollado en los caninos. El resultado mostró que el núcleo caudado se activaba ante los aromas de familiares, pero no ante los de personas no conocidas. El núcleo caudado es el “centro de recompensa” del cerebro canino y se asocia, en los humanos, con la experiencia de la belleza y el amor romántico.
Siguiendo los pasos de Berns, recientemente un equipo de la Universidad Eotvos Lorand, de Budapest, aplicó la misma técnica para observar la respuesta de los perros ante los sonidos. Los animales testeados fueron expuestos a casi 200 sonidos de voces humanas y ladridos, expresando un abanico variado de emociones y sentimientos. Un grupo de personas también fue expuesto a los mismos sonidos, para poder comparar los resultados. Se trata del primer estudio comparativo de neuroimágenes entre el hombre y otra especie, fuera de los primates. El análisis reveló que la corteza auditiva (la región del cerebro encargada de procesar los sonidos) en los humanos y en los perros responde de la misma manera. Esto significa que, ante un quejido, una risa o un llanto, la reacción del perro es análoga a la de los seres humanos.
Attila Andics, líder del proyecto, le contó a Viva el alcance del estudio: “La mayoría de los científicos de la actualidad está de acuerdo en que la lógica conductista extrema es obsoleta, una buena cantidad de evidencia sugiere que hay más que eso. De forma que mi aproximación al tema es diferente. Estos estudios nos hacen pensar sobre la naturaleza de la recompensa. Nuestros estudios demuestran que los perros son muy sensibles a las señales vocales humanas: para ellos, una recompensa social (un elogio, una caricia) puede ser algo tan motivador o confirmador como una recompensa física (como un alimento)”.
Emociones compartidas. ¿Significa eso, entonces, que los animales tienen los mismos sentimientos que los seres humanos? Afirmar eso sería apresurado. Andics es precavido: “Simplemente hemos encontrado áreas homólogas en los cerebros de perros y humanos que reaccionan a la emocionalidad en el sonido. Sabemos que hay similitudes acústicas en la expresión de felicidad y tristeza entre las especies, y argumentamos que tanto perros como hombres hacen uso de estas similitudes cuando tratan de decodificar señales emocionales de otras especies”.
El veterinario especialista en comportamiento animal, Claudio Gerzovich Lis, reconoce también el camino que queda por recorrer: “Aún son mayores las preguntas que las respuestas. Por eso todavía queda un largo camino. Lo interesante y reconfortante es que ahora se está en el camino adecuado”. Sin embargo, en cuanto al vínculo que hermana a los perros y los humanos respecto de la percepción de las emociones, Gerzovich Lis es optimista: “Creo que los estudios de resonancia magnética muestran que los perros y los humanos comparten el modo de procesar las emociones. Claro que hay diferencias, pero muchas menos de las que la ciencia sostuvo durante años. El antropocentrismo que la ha caracterizado y el hecho que sólo se estudien características únicamente mensurables fueron la causa de ello”.
El misterio de los gatos. Cuando se habla de gatos, se suelen hacer comparaciones odiosas con los perros: los perros son sociables, diurnos, serviles, mientras que los gatos son solitarios, nocturnos e independientes. Esto es una simplificación que atenta contra el prestigio de estas especies e impide conocerlas mejor. Por poner un ejemplo, los gatos son en realidad crepusculares (tanto del crepúsculo matutino como del vespertino). Es lógico, ya que sus presas (resabios de su estado salvaje) están activas en ese período, pero no durante la noche. Pero, ¿qué tiene hoy para decir la ciencia del gato (Felis silvestris)? Bastante, por lo que se ve. Numerosos experimentos revelaron aspectos sorprendentes de la conducta gatuna y de la relación con sus “dueños”.
Un equipo de la Universidad de Tokio analizó el modo en que los gatos responden al llamado de su nombre. Solamente al sonido, sin la presencia de la persona. ¿El resultado? Ningún gato se molestó en acudir. Cada felino fue llamado por voces de diferentes personas, incluido su dueño. Ante la voz familiar, los gatos exhibieron patrones de reconocimiento (mover la cabeza y las orejas, emitir sonido, estirarse), pero renunciaron a desplazarse. Los investigadores apuntan a dos factores que podrían estar detrás de esta conducta: la relativa reciente domesticación del gato (“apenas” 9.500 años) y el hecho de que no fueron domesticados para obedecer a los humanos.
John Bradshaw, de la Universidad de Bristol, va un poco más allá. Afirma que los gatos no distinguen a los humanos como una especie distinta de la propia. Mientras que los perros actúan de forma muy diferente con otro perro que con una persona, entre los gatos no parece haber diferencia. “Los gatos actúan hacia nosotros de una forma que es indistinguible de cómo actúan hacia otros gatos. Levantar la cola, refregarse alrededor de nuestras piernas y sentarse a nuestro lado y asearnos es exactamente lo que los gatos se hacen unos a otros.”
Estas afirmaciones parecen confirmar la vieja idea de que los gatos nos consideran con un cierto desdén, a lo sumo con una actitud paternalista. Sin embargo, otras experiencias muestran una relación más estrecha de lo que se cree.Un estudio de la Universidad de Viena examinó el vínculo entre 40 gatos y sus dueños y encontró que los humanos con personalidades más extrovertidas o concienzudas concitaron un patrón de conducta más complejo en los gatos. En conclusión: los patrones en las relaciones entre los gatos y las personas semejan otras relaciones complejas y de largo plazo, como las que se dan entre los seres humanos.
Otro estudio, de la Universidad de Mesina (Italia), confirmó lo anterior, afirmando que los gatos imitan a sus dueños. El experimento consistió en formar dos grupos de gatos: un grupo se mantuvo en el interior de la casa, en contacto cercano con sus dueños. El otro permaneció tanto dentro como fuera de la casa, y los gatos quedaban afuera por la noche. El resultado fue que el primer grupo adaptó su alimentación y sus patrones de sueño a los de sus dueños. Sus niveles de actividad se asemejaron a los de los seres humanos que los rodeaban.
Estamos acostumbrados a aceptar que el perro es el mejor amigo del hombre. Gracias a los avances científicos, tal vez empecemos a darnos cuenta de que el hombre es el mejor amigo del perro. Y, con suerte, del gato también.
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