Reflexión sobre 'Justine o las desgracias de la virtud', dos siglos después de su publicación.
Bien podría ser el argumento de una película pornográfica: un hombre fantasea con dos jóvenes huérfanas. Juliette es morena, atractiva y prostituta sin escrúpulos. Su hermana Justine, dos años más joven con apenas 12 cumplidos, tiene enormes ojos azules, piel de durazno y un aspecto virginal. Tras la muerte de sus padres, cada una escoge un camino distinto para sobrevivir, pero ambas sucumben, de una forma u otra, a las perversiones libertinas de la época: mientras Juliette se entrega al erotismo sin oponer resistencia, Justine es forzada a entrar en un espiral de degradación y a renunciar a su deseo de mantenerse en la virtud. Como ya supondrá el lector, esta es en realidad la sinopsis de Justine o las desgracias de la virtud, un clásico de la literatura que aborda el libertinaje sexual en una sociedad moralmente venida a menos.
El Marqués de Sade retrata las bajezas humanas. Deja al lector con resaca moral, como si imaginar sus relatos produjera lo mismo que una borrachera. Leer Justine incomoda. Y no solo porque algunas escenas logran sonrojar a cualquier cristiano. También, porque su perspectiva a la hora de abordar la sexualidad es algo más que inquietante. Una pulsión sexual masculina recorre la historia: en las orgías que imaginó, las mujeres –siempre jóvenes, siempre hermosas– son objetos de placer. Justine es forzada a hacer obscenidades de todo tipo, tocamientos, felaciones, exploraciones lésbicas. En contra de su voluntad, es suspendida en el aire con cuerdas que hacen sangrar sus partes más nobles y debe mantener relaciones sexuales con viejos pervertidos. Si reemplazamos algunas palabras, actualizamos escenarios y cambiamos a Justine por, digamos, Amarna Miller, encontramos que la visión de Sade es similar a cierta pornografía mainstream.
En Justine, el escritor pone de manifiesto un deseo masculino infinito. Y justamente en esto radica su actualidad: aún hoy, dos siglos después, muchas imágenes sexuales que componen el imaginario social son producidas por hombres. En el caso específico de la historia de Sade,los abusadores de Justine, de otras adolescentes e, incluso, de sus esposas, no logran satisfacerse y parecen necesitar peores vejaciones cada vez. Esta dinámica reduce el papel de las mujeres al de víctimas, tal y como es en un sector del porno en donde se crean secuencias visuales para procurar el placer masculino.
Así las cosas, vale la pena preguntarse: ¿serían otras las imágenes deJustine si hubiese sido una fantasía creada por una mujer? La artista vasca Ana Laura Aláez se planteó esta posibilidad y, a manera de respuesta alternativa, creó la pintura Sade (1999). Refiriéndose a esta ficción, Aláez explica: “¿Quién iba a creer en una escritora con gustos sexuales tan excéntricos? Una hembra hubiera sido acusada de emascular la propia naturaleza, de ser simplemente una pecadora. Los adjetivos aplicados a aquellas mujeres que por la razón que sea destacan sin disculparse, han sido a menudo los mismos: tontas, brujas, locas, zorras”. En la obra, la fantasía femenina no es un asunto reproductivo, un deber marital o un tema de hombres. Es procurar el propio placer: mirarse al espejo desnuda, mimarse con maquillaje, envolverse en la sensualidad que esa mujer construye para sí.
Existe, sin embargo, una trasgresión liberadora en Justine: las narraciones pornográficas que vieron la luz en 1971 estallaron como un grito en medio del silencio y llamaron la atención sobre el placer sexual, un tema que aún hoy hace arquear las cejas en algunos sectores. Todavía ahora retumban y abren nuevos debates. Doscientos años después del Marqués hay muchas otras maneras de entender la sexualidad, más plurales y menos binarias. Cierto es que nadie queda indiferente luego de leerlo.
LA FIEBRE PORCINA AFRICANA
Una de las agresiones biológicas más severas que han afectado a Cuba
En varias ocasiones el Gobierno Revolucionario ha denunciado que el territorio cubano ha sido objeto de agresiones biológicas con el propósito de introducir plagas y enfermedades
La introducción de la fiebre porcina africana constituye una de las agresiones biológicas del gobierno de EE.UU. hacia Cuba. Foto: Liborio Noval
En varias ocasiones el Gobierno Revolucionario ha denunciado que el territorio cubano ha sido objeto de agresiones biológicas con el propósito de introducir plagas y enfermedades, lo que ha obligado a nuestro país a dedicar cuantiosos recursos humanos, materiales y financieros, para enfrentar y atenuar sus efectos destructores, hasta erradicarlas.
En mayo de 1971 el Instituto de Medicina Veterinaria registró los primeros casos de cerdos enfermos en el municipio de Boyeros, en La Habana. El 17 de junio fue diagnosticada la presencia de la enfermedad en un cebadero ubicado en Bauta, pero después se extendió a otras regiones. El 23 de junio las autoridades cubanas dieron a conocer públicamente que había aparecido la fiebre porcina africana. Como se propagaba a un ritmo sorprendente y acarreaba la mortalidad masiva de animales, para controlarla fue necesario sacrificar medio millón de cerdos. Las pérdidas económicas que ocasionó la introducción de este virus fueron millonarias.
El 9 de enero de 1977, un cable de la agencia cablegráfica UPI, en Washington, informó: “Una fuente no identificada de la CIA reveló a Newsday que a principios de 1971 se le entregó un recipiente que contenía virus en Fuerte Gulick, base del Ejército de Estados Unidos en la zona del Canal de Panamá, también utilizada por la CIA, y que el mismo fue llevado en un pesquero a agentes que operaban clandestinamente en Cuba. Era la primera vez que la enfermedad se manifestaba en el hemisferio occidental”.
En el transcurso de las investigaciones, un grupo de especialistas del Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria (Censa), dirigido por la doctora Rosa Elena Simeón, descubrieron dos cepas virales aisladas en aves migratorias muertas que pertenecían al virus de la fiebre porcina africana. Después llegaron a la conclusión de que este germen específico de los cerdos se había adaptado artificialmente para “vehiculizarlo” por medio de aves, y alertaron que este resultado científico solamente se podía lograr de forma intencional y con técnicas depuradas de ingeniería genética y biotecnología.
En 1979 reapareció la fiebre porcina africana, y se pudo conocer que la reinfección había tenido su origen en los alrededores del poblado de Caimanera, muy cerca de donde se encuentra la ilegal Base Naval norteamericana en Guantánamo. En esta ocasión hubo que sacrificar 296 537 animales, y se identificaron otras dos cepas modificadas en laboratorio que eran diferentes a las del virus anterior.
En mayo de 1979 el asesor del viceministro primero del Ministerio del Azúcar, Orlando Argudín López, el agente “Rolando” de los Órganos de la Seguridad del Estado, se entrevistó en París con un oficial de la CIA que respondía al seudónimo de “Bernardo”, del cual le llamó la atención la forma en que se refirió a los medios que estaban empleando contra Cuba, entre ellos, enfermedades que habían sido introducidas para atacar a personas y animales. “Rolando” recordaba que el oficial de la CIA se sentía optimista con los resultados que esperaban obtener de esas acciones. En octubre de ese mismo año, el sobrecargo de la compañía Cubana de Aviación Ignacio Rodríguez-Mena Castrillón, el agente “Isidro”—uno de los cubanos que la CIA creía haber reclutado en 1966— se entrevistó en el hotel Sideral, de Madrid, con otro oficial de la CIA que se hacía llamar “Nicolás”, quien se interesó en conocer si las aeronaves cubanas estaban transportando pesticidas y otros productos para combatir la fiebre porcina.1
“A fines de enero de 1980 fue detectada la presencia de la fiebre porcina africana en el municipio de Baracoa, provincia de Guantánamo. Según un estudio epizootiológico retrospectivo se pudo conocer que la enfermedad se inició en 1979 a través de focos que fueron confundidos con otras enfermedades en los municipios Niceto Pérez, Guantánamo, Caimanera, El Salvador, San Antonio del Sur e Imías. Como resultado de movimientos de animales, la enfermedad penetró en Santiago de Cuba y Holguín”. […] “Se pudo comprobar la aparición de dos cepas diferentes del virus introducido, una variante modificada en laboratorio, de baja patogenicidad, que se incrementaba a medida que daba pases dentro de los animales susceptibles. La segunda cepa, con una gran virulencia, afectó al municipio de Imías en cerdos del sector privado. 2 Al igual que en la ocasión anterior, las afectaciones económicas por las pérdidas de animales, pagos por indemnizaciones a criadores privados, gastos de campaña, y pérdidas en transacciones de comercio exterior, fueron considerables. Pero más grave fue la afectación al desarrollo perspectivo del rebaño porcino y de una rama de importancia estratégica en el aseguramiento alimentario de la población”. 3
El 15 de septiembre de 1981, al inaugurar la 68 Conferencia Mundial de la Unión Interparlamentaria en el Palacio de Convenciones de La Habana, Fidel denunció que el Gobierno de Estados Unidos estaba utilizando armas biológicas para agredir a Cuba y añadió que en los últimos tres años habían introducido cinco plagas o enfermedades, y entre estos males volvió a mencionar la fiebre porcina.
En marzo de 1984, durante un juicio que tardó cinco semanas, celebrado en Nueva York, el asesino a sueldo Eduardo Arocena Pérez, conocido por sus vínculos con la CIA y el crimen organizado, y cabecilla de la organización terrorista Omega-7, reveló: […] “la misión del grupo encabezado por mí era la obtención de ciertos gérmenes e introducirlos en Cuba”.4 Por esta revelación Arocena no fue juzgado ni las autoridades norteamericanas realizaron investigación alguna.
Las agresiones biológicas del Gobierno de Estados Unidos y sus agencias de subversión y espionaje contra Cuba, constituyen una larga sucesión de hechos que han sido enfrentados con eficiencia por nuestras instituciones científicas especializadas, con los recursos humanos y tecnológicos adquiridos y desarrollados por la Revolución bajo la dirección de Fidel, y con el apoyo de nuestro pueblo.
*Investigador del Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado
1 La Guerra de la CIA contra Cuba, José Luis Morera y Rafael Calcines, Agencia de Información Nacional, La Habana, 1988, pp. 44 y 45.
2 Informe Central del Primer Secretario del CCPCC, Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz al V Congreso del Partido, periódico Granma, 29 de octubre de 1997, p.11.
3 Demanda del pueblo cubano contra el gobierno de Estados Unidos por los daños económicos ocasionados a Cuba, Editora Política, La Habana, 2000, p.76.
4 Declaración del terrorista de origen cubano Eduardo Arocena Pérez ante el Tribunal Federal de la ciudad de Nueva York, p.2189, 1984. Exp.2 FBINY 185-1009.
miércoles, 22 de junio de 2016
¿Por qué comer carne de perro es tabú en Occidente?
Image captionEn la oferta de carnes en supermercados de varios países de Occidente, la de perro es inexistente.
En Occidente muchas personas ven como un acto de crueldad extrema matar a un perro para comer su carne, la cual, en contraste, es vista en varios países asiáticos como una fuente alimenticia muy nutritiva.
En varios estados de Estados Unidos y en países europeos como Reino Unido es legal comer carne de perro. Pero ¿por qué para la mayoría es algo impensable?
"La mayoría de las personas en Occidente tienen y admiran a los perros por ser compañeros sociales o de caza y ¡tú no te comes a un compañero!", le dijo a BBC Mundo el doctor Dennis C. Turner, director del Instituto de Etología aplicada y Psicología animal de Suiza.
"Es interesante ver que a medida que la práctica de tener perros como mascotas aumenta, nuestro respeto y lo que sentimos por ellos también se incrementa. Lo mismo sucede con el movimiento para protegerlos y para enfrentar su consumo, como sucede en China", indicó el experto.
Y es que el pasado fin de semana se celebró en la localidad china de Yulin un festival en el que se comieron miles de perros.
Image captionEl pasado fin de semana, se celebró en la localidad china de Yulin un festival en el que se comieron miles de perros.
El evento, que fue condenado por organizaciones protectoras de animales, hizo surgir una campaña en internet en la que un millón de personas firmaron en la página Change.org para que se cancelara el festival.
Muchas de las firmas provinieron de Occidente.
"Mentes complejas"
Image captionPara muchos niños las mascotas son muy importantes en sus vidas.
La periodista de la BBC Anna Collinson reflexiona sobre el hecho de que, pese a que los chimpancés son la especie genéticamente más cercana a nosotros, hay cosas que ellos no pueden hacer y que los perros sí.
De acuerdo con la doctora Nathalia Gjersoe, profesora de psicología comportamental de la Universidad Abierta del Reino Unido, los perros son particularmente buenos como mascotas porque tienen muchas habilidades psicológicas que otros animales carecen.
Por ejemplo, los perros pueden leer y reaccionar al lenguaje corporal humano.
Como consecuencia, muchas personas en Occidente viven con ellos y consolidan "fuertes vínculos sociales".
Collinson asegura que hay investigaciones científicas que sugieren que cuanto más nos gusta una persona o un animal, más complicadas creemos que son sus mentes.
"Pensamos que los perros tienen mentes muy complejas", le dijo Gjersoe a la BBC. "Es por eso que la idea de comerlos es desagradable, de la misma manera que pensaríamos que comernos a uno de nuestros amigos es asqueroso".
¿Inmoral?
Pero la conexión especial que se puede sentir con los perros no es el único factor que impide que muchas personas coman carne de perro.
Nuestra cultura y los procesos de socialización juegan un papel clave: lo que digan los demás de nuestros hábitos alimenticios es crucial.
Image captionLa forma en que percibimos los animales es clave para determinar si los comemos o no.
"El asco es contagioso. Lo aprendemos fácilmente de los demás y nos dice lo que es aceptable y lo que no lo es", indicó la doctora Kathleen Taylor en el artículo "Why we don't eat dogs" ("¿Por qué no comemos perros?") publicado en el periódico británico The Guardian.
Es así como entra en juego un nuevo factor: la moral.
Taylor señala que comer carne de perro viola la norma establecida y pone a la persona que lo hace en riesgo de convertirse en un paria social que violó un código moral.
"Te convierte en una persona que no es de fiar y proclive a violar otras normas más importantes", señaló Taylor.
"Físicamente, la repulsión nos mantiene saludables al alejarnos de las fuentes de infección. Nos advierte de peligros que no podemos ver: patógenos y venenos. La misma señal es igualmente efectiva cuando se trata de peligros sociales y morales invisibles", explicó la doctora.
"La repulsión te mantiene limpio y puro, alto en la escala moral. Es lo que te protege de ser castigado por tu comunidad, o peor, de verte a ti mismo con repulsión", agregó Taylor.
Sin riesgo
Sin embargo, lo que los occidentales califican de repugnante en el ámbito alimenticio puede variar de país en país.
"Nuestro tabú sobre el consumo de perros dice algo de ellos y mucho de nosotros. Los franceses, que adoran a sus perros, a veces se comen a sus caballos. Los españoles, que adoran a sus caballos, a veces se comen a sus vacas. Los indios, que adoran a sus vacas, a veces se comen a sus perros", escribió Jonathan Safran Foer, autor del libro "Eating animal" ("Comiendo animales") en un artículo publicado en The Wall Street Journal llamado "Let them eat dog" ("Déjenlos que coman perro").
Image captionLos que se oponen al Festival de Yulin denuncian el trato que se da a los perros que se comen.
El autor asegura que comer carne de perro no es de ninguna manera perjudicial.
"Bien cocinada, la carne de perro no presenta más riesgos para nuestra salud que cualquier otra carne".
Para Cruz Martínez, dietista y nutricionista especialista en cultura alimentaria de la Fundación Española de Dietistas-Nutricionistas, las razones detrás de abstenerse de comer carne de perros son fundamentalmente culturales y se basan en la disponibilidad de las proteínas en determinado lugar y en el costo que implica su obtención.
"Las causas de que no se coma una especie determinada y de que se convierta en mascota, sigue dependiendo de su enclave en el sistema global de producción de alimentos y de otros bienes y servicios de cada cultura", le dijo a BBC Mundo a través de un correo electrónico.
"Los occidentales se abstienen de comer canes no por una cuestión de vínculo emocional, sino fundamentalmente porque éstos constituyen una fuente de carne ineficaz frente a la variedad de alternativas alimentarias de origen animal disponibles", indicó la experta.
COMO MEDICO QUE DEJO DE FUMAR HACE 40 AÑOS Y QUE PERDIÓ A SU COMPAÑERA POR CÁNCER DE PULMÓN,BUSCO CON AVIDEZ TODO LO RELACIONADO CON EL TABACO Y SU RELACIÓN CON EL CÁNCER.
LES ADJUNTO UN TRABAJO MEDICO QUE PARECE SERIO Y QUE INTENTA DEMOSTRAR QUE EL TABACO ES UNA CAUSA A TENER EN CUENTA,PERO QUE HAY CAUSAS QUE NO SE INVESTIGAN PORQUE PERJUDICAN A SERIOS INTERESES.
El volumen de la clavícula indica el sexo de la persona
Es posible averiguar si una persona es hombre o mujer analizando el volumen de su clavícula. Así lo ha demostrado un estudio de la Universidad Complutense de Madrid que, gracias a la recreación 3D de 100 clavículas, ha conseguido una fiabilidad de hasta el 94% a la hora de identificar el sexo.
A la izquierda, orientaciones fusionadas de la clavícula completa. A la derecha, escaneo de seis orientaciones de clavícula. / Elena Ruiz.
Cuando los restos óseos se encuentran en mal estado o son insuficientes, a los antropólogos y forenses les resulta complicado averiguar a quién pertenecen. La secuenciación del ADN de los huesos resulta fundamental pero, a veces, no hay muestras más recientes con las que poder comparar los resultados.
Investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) han diseñado un método que mide el volumen del último hueso en formarse, es decir, la clavícula, y esos parámetros sirven para saber si la persona a la que pertenecía era hombre o mujer.
“Al reproducir la clavícula en 3D se ha conseguido calcular su volumen de forma precisa, algo que hasta ahora no se había podido lograr, al no disponer de un método fiable para calcularlo sobre hueso seco”, destaca Elena Ruiz Mediavilla, investigadora del departamento de Toxicología y Legislación Sanitaria de la UCM y autora principal del estudio, publicado en Forensic Science International.
“Al reproducir la clavícula en 3D se ha conseguido calcular su volumen de forma precisa, algo que hasta ahora no se había podido lograr", destaca la experta
El equipo utilizó 100 clavículas masculinas y femeninas procedentes de dos colecciones de la facultad de Medicina de la UCM. La primera estaba formada por restos óseos de individuos que nacieron entre 1881 y 1973, mientras que la segunda correspondía a sujetos nacidos entre 1941 y 1976.
Gracias a un software específico, los científicos recrearon los huesos seleccionados en tres dimensiones, y midieron variables métricas –longitud máxima y diferentes diámetros– y volumétricas –como el volumen total, el del extremo proximal (el más cercano al tronco), el de la diáfisis (parte central) y el del extremo distal (el más alejado del tronco)–. También calcularon los índices de la curvatura anterior y posterior de la clavícula desde una vista superior.
Precisión de hasta el 94%
“Los resultados muestran que la variable volumen discrimina mejor el sexo que las variables métricas”, afirma Ruiz Mediavilla. La precisión de clasificar las muestras correctamente, de forma que coincidiera el sexo con el que indicaba la ficha de cada hueso, llegó al 94% en el caso del volumen de la diáfisis, seguido de un 92% de fiabilidad cuando se analizaba el volumen total.
La precisión bajaba unos puntos cuando se analizaban variables métricas como la longitud máxima, que fue fiable en el 88% de los casos.
Junto a esta precisión, la principal ventaja del trabajo es que, al haber digitalizado todos los restos, se abre la posibilidad de crear una biblioteca digital, lo que permitiría a los investigadores poder acceder a los huesos en cualquier momento y lugar.
“También abre la puerta a futuros estudios en el campo de la morfometría geométrica, que se realizan sobre las imágenes 3D, para comprobar si existen diferencias morfológicas –además de las métricas– entre huesos masculinos y femeninos”, concluye la autora, cuya tesis doctoral incluye esta investigación.
Referencia bibliográfica:
Mediavilla ER, Pérez BP, González EL, Sánchez JA, Fernández ED, Sáez AS. “Determining sex with the clavicle in a contemporary Spanish reference collection: A study on 3D images”, Forensic Science International261, 2016. DOI: 10.1016/j.forsciint.2016.01.029.
Martin Prince, profesor de psiquiatría y experto en envejecimiento
“Se puede vivir bien teniendo demencia”
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Desde su puesto como profesor de psiquiatría en el King’s College de Londres, el doctor Martin Prince lleva más de 20 años buscando las claves del envejecimiento saludable. Determinar por qué unas personas disfrutan de sus últimos años de vida mejor que otras es uno de los objetivos del proyecto europeo ATHLOS, en el que participa desde hace un año. Hace un par de semanas se reunió en la Universidad Autónoma de Madrid con el resto de investigadores del estudio.
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El doctor Martin Prince lidera un grupo de investigación sobre la demencia en todo el mundo y forma parte del proyecto ATHLOS sobre envejecimiento. / King's College
¿Dónde está la frontera que separa a los jóvenes de las personas mayores?Desde luego que no en un simple número. La edad biológica de una persona nos dice muy poco sobre el desarrollo vital del cuerpo. Aunque la mayoría de las funciones tienden a disminuir poco a poco con el paso del tiempo, a partir de los 70 los patrones de envejecimiento varían mucho, tanto a nivel físico como mental. Esto se debe esencialmente a que cada individuo sigue diferentes trayectorias que favorecen o complican un envejecimiento saludable.
En general, podemos decir que en los países con altos ingresos, el aumento de la esperanza de vida está muy ligado al envejecimiento saludable. Una persona con más de 70 años hoy en día tiene unas condiciones parecidas a los que tenían los de sexagenarios de hace unas décadas.¿Una mayor esperanza de vida está relacionada con un buen envejecimiento?
¿Es el aumento de la edad media de la población algo positivo para la sociedad?
El envejecimiento de la población es un triunfo del siglo XX pero, a la vez, un importante reto para la salud pública y social del siglo XXI. Las consecuencias de un gran aumento de personas mayores con problemas físicos o dependientes son enormes para cualquier país.
¿Qué retos tiene por delante la medicina para mejorar la vida de una población cada vez más anciana?
Necesitamos incrementar la eficiencia y la eficacia de los servicios sanitarios y sociales, así como mejorar su acceso y cobertura. Al mismo tiempo, hay que garantizar que las personas añaden vida a los años y no solo años a la vida.
¿Cuáles son los objetivos principales del proyecto Trayectorias del Envejecimiento y Salud: Oportunidades y Sinergias (ATHLOS, por sus siglas en inglés)?
Uno de los objetivos de este proyecto europeo es desarrollar un único indicador de envejecimiento saludable, es decir, que podamos trazar un modelo estándar de envejecimiento. De esta manera, se podrían comparar estudios previos que han usado metodologías de lo más variadas. Una vez que desarrollemos esto podremos utilizarlo para buscar las diferencias de evolución entre las diferentes poblaciones y subpoblaciones. También para identificar los factores que se asocian con un envejecimiento más o menos saludable.
En concreto, su campo de trabajo dentro de esta investigación es la búsqueda de factores de desigualdad en el proceso de envejecimiento. ¿Qué responsabilidad pueden tener las políticas públicas en esto?
Hay que tener en cuenta que las condiciones estructurales determinan, en gran medida, las desigualdades en la salud. Por eso, la educación, el género o la posición socieconómica son variables que nos ayudan a trazar una visión más completa del ciclo vital de cada persona. Creemos que nuestros resultados ayudarán a orientar políticas que impactarán positivamente en las nuevas generaciones, que se harán mayores a partir de 2050.
En países con pocos recursos, a falta de instalaciones sanitarias empeora la salud de las personas durante sus últimos años/ Meritxell García
¿Qué se sabe hasta ahora sobre la relación entre el envejecimiento y la posición social?
Investigaciones anteriores ya confirmaron el enorme impacto del desarrollo social y económico en las personas mayores y existen algunas evidencias que demuestran que los ciudadanos de países con altas tasas de igualdad gozan de una mejor salud. La divulgación de los beneficios de un estilo de vida saludable –con una alimentación correcta, practicando ejercicio frecuentemente y reduciendo del consumo de alcohol y drogas– ha paliado la virulencia de enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer y otras enfermedades crónicas y ha desempeñado un papel importante en el aumento de la longevidad y de la salud.
¿Cómo influye la salud mental durante los últimos años de vida?Nuestras investigaciones indican que la prevalencia de enfermedades crónicas entre las personas mayores en los países de ingresos bajos y medios ya es similar a la observada en los países de altos ingresos. Sin embargo, los recursos humanos y las instalaciones disponibles para tratarlas son mucho más limitados. No existen sistemas estructurados de asistencia social, así que las familias son las responsables del cuidado de sus mayores. Además, la protección social de estas personas está muy limitada en cuestiones como el derecho a una pensión o a un seguro médico adecuado a su discapacidad.
La demencia y la depresión son algunos de los principales desencadenantes de discapacidad en personas mayores. Como sabemos, el cerebro es un órgano crucial para el mantener una vida independiente, por eso la demencia limita mucho y crea necesidades de cuidado. Se puede vivir bien y envejecer saludablemente teniendo demencia y por eso hay que esforzarse en crear una sociedad más integradora. Nosotros lo denominamos 'comunidad amiga de los dementes' y es un buen ejemplo de envejecimiento saludable. Va mucho más allá de las capacidades funcionales de cada persona, que pueden verse afectadas por el paso del tiempo y las enfermedades. Un entorno favorable crea las condiciones necesarias para que un individuo con demencia u otras patologías asociadas al envejecimiento pueda vivir bien, con una calidad de vida alta.
domingo, 19 de junio de 2016
Ortorexia nerviosa: el trastorno que demuestra que hasta lo sano en exceso es malo
Image copyrightTHINKSTOCKImage captionUsualmente, todo empieza bien.
A menudo empieza con el deseo de sentirse bien consumiendo alimentos puros, "limpios".
Todo bien.
Eso lleva a despedirse para siempre de grupos de comida, como granos, azúcares o productos animales.
Por qué no.
Eventualmente, la dieta se reduce a una cantidad tan restringida de alimentos que el resultado es la desnutrición.
¡(...)!
Se trata de la ortorexia nerviosa.
El termino lo introdujo el doctor estadounidense Steven Bratman en 1997 juntando la palabra para 'correcto' del griego -orthos- con orexis -apetito-; un símil de anorexia -sin apetito-, el trastorno de la alimentación que la ortorexia a veces disfraza.
Image copyrightTHINKSTOCKImage captionSe parecen, aunque los objetivos declarados por los pacientes son distintos. No obstante, hay nutricionistas que piensan que se trata del mismo trastorno, con una justificación más aceptable.
Aunque la meta de la anorexia es perder peso y el de la ortorexia es estar sano, ambas restringen los hábitos de comida a tal punto que ponen en peligro la vida de quien los padece.
Pero mientras que la anorexia es reconocida como un mal, la ortorexia tiene el problema añadido de que es "una enfermedad disfrazada de virtud".
De unos pocos a unos muchos
Si bien es cierto que una dieta que se base en alimentos naturales está lejos de ser mala, cuando se torna en una obsesión puede tomar el camino errado.
Refiriéndose a tendencias preocupantes hace 20 años, Bratman señaló ejemplos como los "lacto-ovo-vegetarianos que le tienen miedo a la leche; los crudistas, que comen alimentos sin cocinar y no procesados, que temen que picar los vegetales destruya su 'campo etéreo'; y a los no-ajo no-cebollacon influencia hindú, quienes creen que la familia de la cebolla provoca deseo sexual".
"Eventualmente, el ortoréxico dedica gran parte de su vida a planear, comprar, preparar y comer sus platos", escribió en Health Food Junkies.
Image copyrightGETTY IMAGESImage captionEstrellas como Gyneth Paltrow llevan a las chicas a soñar que sólo si comen "lo correcto" serán bellas. Lo que olvidan es que esas estrellas tienen mucho tiempo y dinero para ser guapas, señala el nutricionista Miguel Toribio-Mateas.
En esa época, Bratman estaba hablando de los hábitos alimenticios de unos pocos, reducidos y selectos grupos.
Dos décadas más tarde, la obsesión con la comida sana es una corriente muy común y altamente digital: sólo basta buscar #CleanEating en Instagram o Twitter para comprobarlo.
Experiencia personal
Bratman también fue la primera persona diagnosticada con el trastorno, pues no sólo lo nombró, sino que admitió que él mismo se dejó seducir tanto por "la alimentación virtuosa" que se negaba a comer vegetales si habían pasado más de 15 minutos desde el momento en el que los habían cosechado.
Más recientemente, en su sitio web, aclaró que "en mi ensayo de 1997 y en lo que he escrito hasta ahora, he mantenido que mientras que los anoréxicos desean ser flacos, los ortoréxicos desean ser puros".
"No obstante, me veo forzado por la realidad a reconocer que la distinción ya no es tan clara. Al parecer, un alto porcentaje de ortoréxicos hoy en día sí se enfocan en la pérdida de peso".
Image copyrightTHINKSTOCKImage captionPara el primer ortoréxico, el límite entre anorexia y ortorexia se fue borrando.
"Como dejó de ser aceptable que una persona delgada cuente las calorías que consume, mucha gente que de otra manera sería diagnosticada como anoréxica habla de 'comer sano' lo que sólo 'coincidencialmente' implica escoger solamente alimentos bajos en calorías".
Sin fundamento
"Esos platos inspirados por Instagram, con unas hojas de espinaca, un poco de quínoa -que está muy de moda-, algunas semillas de granada -que se ve linda-, son muy bonitos pero no tienen sustancia", le dice a la BBC Miguel Toribio-Mateas, nutricionista y especialista en Neurociencia Clínica.
"Al final tienes una comida que te da 200 calorías -que no es nada a nivel energético- y sin proteínas. Está bien si te apetece un día pero si te niegas a comer el resto de comida normal porque la consideras sucia o algo que no podrías tener nunca en tu vida porque te va a hacer mal, hay un problema".
Y si te confunde el término "comida normal", el nutricionista se refiere a "un pescado con papas, por ejemplo". Efectivamente: papas.
Image copyrightTHINKSTOCKImage caption¿Ni por equivocación? Después de haber salvado a tantos en hambrunas, la papa ha sido condenada.
Hoy en día hay tal diluvio de consejos sobre nutrición y salud en la web y los medios que es difícil ignorarlo y manejarlo.
"El azúcar, en este momento, es el demonio. Pues, si la tomas con mucha frecuencia, a lo mejor ganas algo de peso, y si estás muy descontrolado, puede contribuir al desarrollo de diabetes 2. Pero, de vez en cuando, tener la flexibilidad mental para poder decidir 'hoy me voy a comer un chocolate', es importante... e imposible para los ortoréxicos", ilustra Toribio-Mateas.
Lo exótico
Además del problema de ser aceptada socialmente, la ortorexia ha sido calificada como "una enfermedad del primer mundo" o "de las clases privilegiadas", algo que tiene mucho de cierto, como confirmó el nutricionista Miguel Toribio-Mateas.
"Si tienes que contar el dinero antes de ir de compras, no vas a pagar lo que cobran por los alimentos de moda catalogados como 'limpios'".
"Yo la llamo la dieta Instagram".
Y aclara: "No es que la granada no sea deliciosa pero si pretendes vivir de eso y otros pocos productos que leíste que tienen un alto contenido de antioxidantes y nada más, esa no es una decisión racional, sino emocional".
Lo difícil
Al consultorio de Toribio-Mateas, llegan ortoréxicas -pues la mayoría son mujeres- o para consultarlo sobre cómo tener una dieta a sus ojos perfecta, o porque sus familiares las llevan, pues ellas están convencidas de que lo que están haciendo está más que bien.
"Es difícil tratarlas, y no sólo porque tienen tanta información".
"Tengo un caso de una chica que prácticamente sólo come vegetales hervidos o a la plancha. Rechaza la carne, por las hormonas; los huevos, porque cree que tienen demasiada grasa; sólo se permite una cantidad mínima de aceite de coco, pues está convencida de que ayuda a quemar la grasa".
"Hay mitos que son más fáciles de derrumbar, pero ¿cómo le dices a alguien que no coma tantos vegetales? Tengo que convencerla de que introduzca otros alimentos que le provean lo que los exámenes me dicen que le falta".
Image copyrightTHINKSTOCKImage captionCon tantas restricciones, este trastorno de la alimentación se torna en un problema existencial.
Y para las pacientes, no sólo las opciones de comida sino también las de la vida se reducen.
"¿Cómo vives si llevas al extremo la idea de comer limpio hasta que se vuelve patológico? No puedes ir a un restaurante o bar porque te aterra no saber qué te están sirviendo. No puedes ir a casa de amigos a cenar, a menos de que sean ortoréxicos".