El maltrato animal es general en el sector porcino. Los
animales dejan de ser seres vivos para convertirse en mercancías,
amontonados en espacios minúsculos; atiborrados de pienso y antibióticos
Vivimos en un país de cerdos, y lo digo en sentido literal. En España se sacrifican cada año 46 millones de estos animales, uno por habitante, la cifra más alta de toda Europa. Una
carne que se destina en su mayoría a la exportación. Los cerdos crecen y
malviven aquí, amontonados en muy poco espacio, sobre suelos enrejados y
rodeados de purines, nunca podrán ver la luz del día. Después los
matan, y se van. ¿Que dejan tras sí? Mucha mierda. Catalunya es el territorio más cerdo. De los 4
millones de toneladas de carne producidas anualmente en el Estado, el
42% salen de las comarcas del Segrià, la Noguera, Osona y el Alt
Empordà. Unos animales que dejan cada año a sus vecinos más excrementos
que los de todos los catalanes juntos, según un exhaustivo informe de la
organizaciónFood & Water Europe. Los purines son uno de los principales problemas de la industria porcina. Los acuíferos catalanes sufren las consecuencias:
un 41% están contaminados por exceso de nitratos procedentes de sus
orines, lo que dificulta el acceso al agua potable a un total de 142
municipios, según informa la Agència Catalana de l'Aigua. Para abastecer
correctamente a sus poblaciones, y que no les falte agua, la
Generalitat debe invertir más de seis millones de euros anuales. Los cerdos, y su industria, nos salen muy caros.
VERTIDOS ILEGALES
El problema parece no tener fin. La decisión del Gobierno del Partido Popular, en el 2014, de retirar las ayudas a las plantas de tratamiento de purines, que
transforman los excrementos en energía, empeoró la situación, y echó el
cierre a sus fábricas, aumentando el número de vertidos ilegales. El
Tribunal Supremo, dos años más tarde, anuló dicha orden ministerial, lo
que permitió la reapertura de algunas de las plantas. Sin embargo, para
organizaciones como el Grup de Defensa del Ter, que desde hace años
monitoriza la contaminación de las fuentes de agua de Osona, estas
empresas no acaban con el problema sino al contrario, permiten aumentar
el número de granjas, lo que significa más cerdos, y son energéticamente
insostenibles e ineficaces.
La solución pasa por reducir el número de animales.
El problema no es el cerdo sino el modelo. Algo en lo que coincide el
Síndic de Greuges, que ante la gravedad de la situación, a finales del
2016, tomó cartas en el asunto. Las conclusiones de su informe sobre la
contaminación provocada por los purines eran claras: el gobierno catalán había sido demasiado permisivo con el sector y era necesario un mayor control sobre la gestión de los excrementos, así como una moratoria en la instalación de nuevas granjas.
EN POCAS MANOS
Pero, ¿a quién pertenece tanto cerdo? La industria está en manos de unos pocos que
controlan cada tramo de la producción, desde el pienso a los mataderos
pasando por las granjas, cada vez más grandes y con una cifra superior
de animales, de mil para arriba. Se trata de un modelo de integración vertical que
da a unas pocas empresas un control absoluto sobre el sector. Las
pequeñas granjas son relegadas a la desaparición, aunque algunas
resisten y otras apuestan por la producción ecológica. La concentración
territorial es otra de sus características, lo que genera un problema medioambiental dramático en determinadas zonas. En Catalunya, las empresas se sitúan a lo largo de las comarcas que recorre el Eix Transversal, una autovía al servicio de la industria porcina.
El maltrato animal es su 'modus operandi'. Los cerdos dejan de ser seres vivos para convertirse en mercancías, amontonados en espacios minúsculos; atiborrados de pienso y antibióticos, que se les suministran de manera preventiva para sobrevivir en condiciones de hacinamiento insalubres; finalmente son aturdidos con CO2, degollados y troceados. Un método que tiene sus orígenes en los mataderos de Chicago del siglo XX,
cuando la producción en línea permitía en solo 15 minutos matar y
despedazar a un animal. Un sistema tan 'eficiente' que Henry Ford lo
adoptaría para la fabricación de automóviles. Para el capital, no hay diferencia entre un coche y un ser con vida.
PRECARIEDAD
Sus trabajadores, como denuncian los sindicatos, tampoco son
tratados como se merecen, y la precariedad es la moneda de cambio.
"Valen más los cerdos que van colgados que todos nosotros", decía un
sindicalista de ESFOSA, el mayor matadero de Osona. Las protestas de sus
trabajadores estos últimos meses apuntan en esta dirección: bajos
salarios, falsas cooperativas que contratan a personas inmigrantes aprovechándose de su situación de vulnerabilidad, persecución sindical. ¿Quiénes son los cerdos?, toca preguntarse. La respuesta está en sus manos.
Pediatría en la era de las supermadres y los superpadres
Los pediatras son los
únicos especialistas que rara vez atienden solo a su verdadero
paciente. En un mundo con acceso ilimitado a la información, eso supone
que muchos de los nuevos padres y madres acuden a la consulta de sus
hijos con más respuestas que preguntas. Los progenitores conocen sus
derechos y solo quieren actuar de la mejor forma posible, pero en caso
de problemas graves la última palabra la debe tener siempre el médico.
Hoy los padres acuden a la consulta con mucho más conocimiento que antes. / Cinta Arribas
Los padres y madres del siglo XXI se involucran en el bienestar de
sus criaturas tanto como los de la generación anterior, pero su relación
con los pediatras ha cambiado mucho. No es de extrañar, teniendo en
cuenta que solo con un clic acceden a ingentes cantidades de información
sobre salud infantil.
“Hoy acuden a la consulta con mucho más
conocimiento que antes, lo que es positivo”, explica a Sinc Roi Piñeiro,
jefe asociado del Servicio de Pediatría del Hospital General de
Villalba. “La dificultad radica en filtrar, en seleccionar qué es
correcto y qué no. Es algo que se aprende con el tiempo”.
La
confianza en el pediatra resulta hoy fundamental, opina Piñeiro. Una
nueva labor del especialista es corroborar o corregir lo que los padres
han leído en internet; incluso repasar la información que, aun siendo
correcta, puede haberse malinterpretado. Pero ¿qué hacer cuando unos
padres cuestionan el diagnóstico o la medicación? En su opinión y la de
otros compañeros de profesión, hay que argumentar con evidencias
científicas para que no interfieran en las indicaciones terapéuticas a
sus hijos.
“Hay que escucharles siempre porque pueden tener la llave del
diagnóstico del niño. El problema son los que están equivocados”, dice
Pedrón
“A los padres hay que escucharles siempre, porque en muchas ocasiones
tienen la llave del diagnóstico del niño. El problema son los que están
equivocados”, afirma Consuelo Pedrón, veterana pediatra en la sección
de Gastroenterología y Nutrición del Hospital Infantil Universitario
Niño Jesús. “Primero hay que preguntarles dónde se han informado y
después explicarles cuáles son los riesgos de seguir pautas
incorrectas”.
Quitando los casos provenientes de trastornos
clínicos, las situaciones más graves a las que se ha enfrentado la
especialista tienen que ver con niños ingresados por altos déficits de
vitamina B12 generados por una lactancia materna exclusiva demasiado
prolongada o vegetarianismo impuesto por los padres sin los suplementos
adecuados.
La especialista en nutrición infantil sostiene que,
salvo casos extremos, los familiares siempre piensan que están haciendo
lo mejor para sus hijos. “No se les puede acusar de negligencia o de
malos cuidados, hay que procurar quitarles la sensación de culpa y
mejorar la situación”, apunta.
Existen pocos datos sobre el efecto
beneficioso o distorsionador de las búsquedas en internet relacionadas
con la salud infantil, aunque lo cierto es que hay miles de blogs, webs y
foros dedicados al cuidado de los hijos, y no todos son fiables.
“Nos
puede generar inseguridad haber perdido la exclusividad como fuente de
información sobre salud y que se pueda cuestionar nuestro criterio con
argumentos más o menos acertados”, cuenta el pediatra Aser García Rada.
“Deberíamos aceptar estas circunstancias –continúa– y ganar en humildad y
empatía para resolver sin recelo ni condescendencia las dudas de padres
que generalmente van a tener más información que antes para
contrastar”.
Conflictos con los padres 2.0
Los
profesionales deben adaptarse a las nuevas tecnologías, si bien no han
recibido formación sobre cómo afrontar ese exceso de
información. “Tampoco sobre cómo comunicarnos efectivamente con los
pacientes, es una asignatura pendiente que poco a poco vamos
afrontando”, subraya Cristina Calvo, jefa del Servicio de Pediatría,
Enfermedades Infecciosas y Tropicales del Hospital Universitario La
Paz.
Además, en las últimas décadas la práctica de la medicina ha
cambiado. Hoy la ciudadanía conoce cada vez mejor sus derechos, lo que
supone la posibilidad de aceptar una prescripción clínica o no hacerlo.
Más educación no se traduce en menos consultas médicas de los hijos
En la actualidad se trabaja para alcanzar decisiones consensuadas con
los propios pacientes. “Los tiempos de la medicina paternalista, en la
que solo hablaba y decidía el médico, deben terminar”, subraya Piñeiro.
Opina
igual Aser García Rada. “En general se subestima a la población
pensando que la mayoría no va a tener criterio para valorar la
fiabilidad de una fuente. En mi caso, y salvo casos concretos, la
experiencia me ha demostrado lo contrario”.
Es innegable que
existe una nueva generación de padres y madres sobradamente informados
sobre la salud de sus hijos. “Sí, pero algunos no saben sacar mucho
partido de esos detalles”, subraya Pedrón. “El aumento de la educación
no se traduce en menos consultas médicas. Todo lo contrario, porque
acuden tres y cuatro veces por la misma causa”.
Acabar con la homeopatía para los niños
Los
pediatras de primaria ven muchísimos pacientes todos los días, por lo
que tienen en sus manos una difícil labor educativa y de promoción de la
salud. Pero, ¿y si los padres se deciden por opciones no validadas
científicamente? “No hay que tratarles con arrogancia o displicencia. Es
poco profesional y contraproducente porque ponemos a la defensiva a
aquellos cuyas prácticas pretendemos cambiar”, indica García Rada.
Sobre
el uso de la homeopatía en niños hay pocas cifras, pues la venta es
libre y es difícil comprobar qué cantidad se vende realmente, y si se
administra a los niños o no. Los datos de la última Encuesta de
Percepción Social de la Ciencia, realizada por la Fundación Española
para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt), apuntan que más de la mitad de los españoles (el 53%) cree en las bondades de la homeopatía.
¿Y si se deciden por opciones no validadas científicamente? “No
hay que tratarles con displicencia. Es contraproducente”, dice García
Rada
Un estudio
publicado en 2013 sobre el uso de medicina complementaria y alternativa
en niños de 20 países europeos –entre ellos España– extrapoló que el
56% de la población en general la había utilizado al menos una vez en el
último año, un porcentaje que apenas bajaba al 52% en el caso exclusivo
de los niños en Europa.
Vivimos una época de cuestionamiento
generalizado de las instituciones, la autoridad, lo establecido. “No es
que la gente sea incompetente, es que nuestro contexto favorece creer en
realidades alternativas cuando lo convencional nos ha defraudado”,
puntualiza el especialista.
No obstante, la advertencia es clara
en el caso de la homeopatía: “Los pediatras recomendamos no administrar
productos homeopáticos a los niños”, subraya Roi Piñeiro. Lo más grave
ocurre cuando los padres sustituyen el tratamiento prescrito por el
pediatra por uno homeopático.
Así murió recientemente, en mayo de
2017, un niño italiano de siete años. Sus padres decidieron tratar su
otitis solo con homeopatía, haciendo caso omiso al antibiótico prescrito
por el pediatra y que habría curado sin complicaciones la infección. El
pequeño Francesco tuvo que ser atendido en estado crítico en un centro
hospitalario, pero lamentablemente no funcionó.
En muchas comunidades autónomas de España se ha conseguido una cobertura vacunal superior al 99% de los niños. / Fotolia
¿Por qué no quieren vacunarlos?
El
pasado mes de julio, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e
Igualdad publicó los datos de las coberturas vacunales correspondientes a
2016. La media en España es alta y ronda el 95%, incluso en los dos
primeros años de vida es aún mayor: más del 97% el primero (3 dosis de
DTPa, Hib, polio y hepatitis B, y primovacunación frente a meningococo
C) y más del 95% en las dosis de refuerzo el segundo (DTPa, Hib, polio y
meningococo C).
A pesar de esto, por desgracia, en España se han
vivido casos como el niño de Olot, que en 2015 falleció de difteria al
no estar vacunado. “Es muy grave que un niño fallezca por una enfermedad
que se previene con una vacuna. Afortunadamente, las coberturas
vacunales en nuestro país son muy altas, gracias a la labor de
concienciación que hacen los pediatras de Atención Primaria”, aclara
Cristina Calvo.
En la historia clínica del niño se recoge la
documentación que los padres deben firmar responsabilizándose de las
complicaciones que puedan acontecer a su hijo por no haberse
vacunado. “En los que son contrarios a la vacunación de sus hijos, el
tema es complejo. Se está poniendo en riesgo directamente a nuestros
pacientes y los culpables son los padres. De ahí que muchos pediatras
consideren que no poner las vacunas se debería considerar un tipo de
maltrato”, subraya Aser García Rada.
Muchos pediatras consideren que no poner las vacunas se debería considerar un tipo de maltrato
Las vacunas son responsables primordiales de que la mortalidad
infantil haya descendido enormemente en los países industrializados. Las
incluidas en el calendario vacunal infantil (como la de la hepatitis B,
la triple vírica, la meningitis C, la polio, etc.) han pasado estudios
exhaustivos que justifican su beneficio.
“Cuando encuentro a una
familia que no quiere administrárselas a sus hijos, trato de explicarles
que superan ampliamente los riesgos documentados. Respeto en cualquier
caso su decisión, siempre que no constate que la falta de vacunación se
deba a un descuido generalizado o a problemas de índole social”, añade
García Rada.
Diálogo contra la información incorrecta
En
general, el padre y la madre 2.0 tienen estudios universitarios, una
edad comprendida entre los 25 y los 40 años y suficientes posibilidades
económicas como para poder disponer de teléfonos o tabletas inteligentes
y una buena conexión a internet.
“Están intoxicados por
información inadecuada, pero eso no quiere decir que no tengan capacidad
crítica”, mantiene Roi Piñeiro. “La actitud del pediatra debe pasar
siempre por el diálogo, basado en el respeto y la confianza, sin
prejuzgar la actitud de unos padres que, aun estando equivocados, solo
buscan lo mejor para sus hijos”.
Los expertos se ponen de acuerdo
en que la mejor recomendación es confiar en su médico. “Si nuestra
actitud es el enfado, no cambiarán nunca de opinión, y no debemos
olvidar que es la salud de sus hijos la que nos interesa”, concluye
Piñeiro. Si los pediatras dedican tiempo, empatía y orientación adecuada
a los padres, sus ‘poderes’ estarán siempre asegurados.
23.000
bebés y 4272 madres yemeníes murieron en 2016 por la agresión saudí a su
país, afirmó el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
En un
informe recogido el viernes por los medios, Unicef lamentó que los
menores y las madres yemeníes perecieron por causas que podrían haber
sido evitadas y señaló a Arabia Saudí como responsable de “la peor
crisis humanitaria en el mundo”.
La
organización no gubernamental Save The Children (Salven a los Niños) por
su parte, estima que otros 50.000 niños menores de 5 años morirán hasta
el fin de 2017 en Yemen.
En tal
sentido, David Beasley, director ejecutivo del Programa Mundial de
Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas, tildó de “inhumana” la guerra,
que inició el régimen de Al Saud en 2015 contra su vecino sureño, y
alerta del uso de los alimentos como “armas de guerra”.
El Sindicato Médico exige la dimisión inmediata de la dirección del hospital
Afirma que no puede permitir que se califiquen como "dentro de la
normalidad" las conclusiones de la auditoría a Cirugía General
Fachada del Hospital Puerta del Mar de Cádiz.
/
Joaquín Hernández Kiki
El
Sindicato Médico (SM) de Cádiz ha mostrado su preocupación tras hacerse
públicas las conclusiones de la auditoría realizada por la Inspección
de Servicios Sanitarios de la Delegación Territorial de Salud de la
Junta de Andalucía en Cádiz a la Unidad de Gestión Clínica (UGC) de
Cirugía General y Aparato Digestivo del Hospital Puerta del Mar, en la
que se han encontrado anomalías. El SM muestra su inquietud
especialmente ante "las aparentes contradicciones en las que se ha
incurrido y ante el modo con el que se ha abordado este asunto por parte
de los directivos responsables del hospital".
Así, tras valorar "todo lo acontecido, dicho y
publicado en torno a esta cuestión", el SM exige la "dimisión inmediata"
del director-gerente del centro, Fernando Forja Pajares, como máximo
responsable del hospital; de la directora médica, Marisa Rodríguez
Sánchez, como responsable del área asistencial, y del jefe de la Unidad
de Cirugía General y Aparato Digestivo, José Luis Fernández Serrano.
El Colegio de Médicos ha solicitado el informe para valorarlo y "actuar en consecuencia"
Este sindicato considera "inaceptable" haberse enterado
por la prensa de las conclusiones de la auditoría realizada a la UGC de
Cirugía General. En este sentido, entiende que "dichas conclusiones
debieran haberse puesto en conocimiento de los sindicatos, legítimos
representantes de los trabajadores del hospital, por parte de la
Dirección-Gerencia". Asimismo, cree que, "dada la alarma social que
estas informaciones pudieran haber provocado en la población usuaria del
Hospital Puerta del Mar, debieran haberse expuesto estas conclusiones
ante los usuarios de una forma clara y precisa, reconociendo los
problemas que, de haberlos, pudieran relacionarse con los
acontecimientos descritos por la prensa, así como aquellas medidas a
adoptar, de ser necesario, para corregir las presuntas desviaciones
hechas públicas".
Recuerda que cuando este periódico hizo público el
estudio realizado por profesionales de la Unidad de Anestesia que
revelaba graves irregularidades en Cirugía General y Aparato Digestivo
-y que motivó la proposición no de ley aprobada en el Parlamento de
Andalucía que instaba a la realización de la auditoría-, el entonces
director-gerente del centro, Rafael Pereiro, y el jefe de Cirugía
General denunciaron a dos profesionales del Servicio de Anestesia; una
denuncia que fue archivada al no encontrar el juez ni la Fiscalía delito
alguno. "Entendemos que la actuación de la Dirección del hospital
debiera haberse centrado en esclarecer y corregir las irregularidades
denunciadas, y no en 'perseguir' o 'castigar' a un/os supuesto/s
autor/es del informe elaborado por Anestesia, como así pretendió",
señalan desde el SM.
Sobre las conclusiones de la auditoría realizada por
la Inspección de Servicios Sanitarios, afirman que no pueden permitir
que se califiquen como "dentro de la normalidad" o "nada preocupante"
-como hizo el director-gerente del hospital cuando comentó las
conclusiones a este periódico-, ya que se refieren a "una tasa de
mortalidad que se sitúa por encima de las medias nacional y andaluza
(más aún teniendo en cuenta el índice de complejidad de la actividad
desarrollada en esta Unidad), un importante aumento de las consultas en
Urgencias dentro de los 30 primeros días tras el alta, una notificación
incorrecta de hasta un 45% en las reintervenciones o una sorprendente
estancia media por debajo de los hospitales de su misma categoría
teniendo en cuenta todo lo anterior", detallan desde el SM.
Por su parte, el Colegio de Médicos de Cádiz ha
requerido a la Delegación de Salud el informe de auditoría "para
valorarlo rigurosamente y actuar en consecuencia". Desde esta
institución, aseguraban ayer estar "muy interesados en analizar el
alcance que este informe pudiera tener sobre las relaciones entre
profesionales y sobre todo a la posible incidencia sobre la atención en
salud de la población. Una vez valorado este informe, con el que
esperamos contar cuanto antes, estaremos en disposición de extraer
nuestras propias conclusiones".
El VIH en 2017: nuevos avances en su prevención, tratamiento y cura
Coincidiendo con el
Día Mundial del Sida, los expertos en VIH hacen examen de conciencia
para valorar la situación en la que se encuentra el tratamiento de la
enfermedad y el pronóstico de las personas infectadas. Hoy, el abordaje
del virus ha conseguido cronificar la enfermedad, pero solo en España en
2016 se notificaron casi 10 nuevos casos al día. La mayoría fueron en
hombres (83,9%), y la vía de transmisión más frecuente, la sexual.
.
El VIH se
ha cobrado ya más de 35 millones de vidas. En 2016, un millón de
personas fallecieron en el mundo por causas relacionadas con este virus.
/ SINC
Las cifras del sida en el mundo son aterradoras. Desde que a
principios de los años 80 aparecieron los primeros casos, el virus ha
infectado a 76,1 millones de personas y ha causado 35 millones de
muertos.
Aunque la investigación ha permitido avanzar grandes
pasos en la lucha contra el VIH, todavía queda mucho por hacer. En la
actualidad aún se producen 1,8 millones de nuevas infecciones y un
millón de personas mueren al año a causa del sida.
La revista PLoS ha
publicado esta semana un número especial, en el que participan expertos
de diversas instituciones, sobre los nuevos progresos en la prevención,
tratamiento y cura de la enfermedad. Mientras puede parecer que "el
objetivo de acabar con la epidemia está a nuestro alcance", los autores
advierten que "el progreso notable, el activismo, los recursos, el
ingenio y la fortaleza total que nos han llevado hasta aquí serán
necesarios al menos en la misma medida para llevarnos al final de la
patología".
Uno de los trabajos recogidos es un estudio
epidemiológico, liderado por Jacob Bor, de la Universidad de Boston (EE
UU), sobre la atención del VIH en Sudáfrica en 2011-2012, cuando el
tratamiento antirretroviral dependía del recuento de células CD4.
Desde que a principios de los años 80 aparecieron los primeros
casos, el virus ha infectado a 76,1 millones de personas y ha causado 35
millones de muertos
Tras analizar una cohorte de más de 11.000 personas, los
investigadores encontraron que los pacientes elegibles para la terapia
antirretroviral inmediata eran los que asistían a consulta
significativamente más y prestaban mayor atención a su cuidado, en
comparación a aquellos que no cumplían con los criterios para tomar los
fármacos.
Estos hallazgos respaldan las recomendaciones actuales
de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para proporcionar terapia
antirretroviral independientemente del recuento de CD4. "Los beneficios
reales de extender estos medicamentos a todos los pacientes pueden ser
mayores de lo que se pensaba", destacan los autores. Objetivo final: curar del sida
Ahora
que los tratamientos han conseguido cronificar la enfermedad y que
muchas de las personas afectadas consiguen llevar una vida normal, la
medicina afronta el reto de erradicar el virus.
Sin embargo, hasta
la fecha, rara vez se ha logrado curar la infección por VIH. En otro
artículo de investigación, el equipo de Andrew Badley, de la Clínica
Mayo (EE UU), describe el caso de una persona con VIH que se sometió a
un trasplante de células madre alogénicas como tratamiento para la
leucemia linfoblástica aguda.
Aunque el depósito de VIH del
paciente disminuyó con el tratamiento, sufrió el rebote viral después de
un período prolongado (288 días) sin terapia antirretroviral. A pesar
del fracaso, para los autores todos estos hallazgos son valiosos para
guiar futuros intentos de curar el virus utilizando el trasplante de
células madre y otros métodos. Las últimas cifras de la OMS
Con
el fin de complementar la campaña del Día Mundial del Sida 2017,
celebrada cada año el 1 de diciembre, la OMS destaca la necesidad de que
los 36,7 millones de personas infectadas por VIH alcancen el objetivo
de la cobertura sanitaria universal.
Solamente el 70% de las personas infectadas conoce su estado
serológico. El VIH se ha cobrado ya más de 35 millones de vidas. En
2016, un millón de personas fallecieron en el mundo por causas
relacionadas con este virus.
Aunque no se ha descubierto cura
alguna para la infección, el tratamiento con antirretrovíricos eficaces
permite controlar el virus y prevenir la transmisión. El 54% de los
adultos y el 43% de los niños con el virus toman estos fármacos de por
vida.
La infección se suele diagnosticar mediante análisis que
detectan la presencia o ausencia de anticuerpos contra el virus. En la
mayoría de los casos, los resultados se obtienen en el mismo día, una
cuestión fundamental para diagnosticar la infección rápidamente e
iniciar el tratamiento lo antes posible.
Hay grupos poblacionales
que merecen especial atención por correr un mayor riesgo de infección:
los hombres que tienen relaciones homosexuales, los consumidores de
drogas inyectables, los presos y personas que están recluidas en otros
entornos, los trabajadores sexuales y sus clientes, y los transexuales. Referencias bibliográficas:
Deeks SG,
Lewin SR, Bekker L-G (2017) The end of HIV: Still a very long way to go,
but progress continues. PLoS Med 14(11): e1002466. https://doi.org/10.1371/journal.pmed.1002466
OMS. Ficha descriptiva sobre VIH http://w