martes, 6 de noviembre de 2012


ENERGIVENENOS

Homo Energy

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 Por Rodrigo Fresán

(Desde Barcelona)

UNO Rodríguez jamás entendió eso de “Conservar la calma” porque ¿cómo conservar algo que se ha perdido? Rodríguez tampoco comprendió nunca a esa enfermera con el índice en los labios en las paredes de los hospitales: ¿puede pedirse silencio en un lugar donde la gente sufre y llora y gime y grita? Rodríguez, por su parte, cruje. A saber: Rodríguez se tomó varias latas de la bebida energética Monster. Ya saben: lata flaca y negra como la noche más oscura del alma y el rastro color verde radiactivo de garras mutantes. Ahora, con su corazón erecto y sin necesidad de disfraz de Halloween, Rodríguez está suelto y feroz y lleno de energía.
DOS Y es que Rodríguez ha sumado a sus preocupaciones habituales –conjuras vaticanas, postales cósmicas que envían el Hubble & Co., importada mafia made in China, no saber para qué sirve el cambio horario si lo que se ahorra al amanecer vuelve a gastarse al anochecer– la necesidad de dominarlo todo acerca de las energy drinks. Esas pócimas dulzonas –cada vez hay más– diseñadas en laboratorio o caldero para ascendernos a Obélix o rebajarnos a Hyde y que, en sus comerciales, prometen cosas tan raras y desconfiables como las propagandas de detergentes, productos de belleza, partidos políticos. Y, sí, el energizado pedaleador Lance Armstrong supo publicitar la gaseosa saltarina FRS con la frase “¿Cansado de estar cansado?”.
Y una noche la hija de Rodríguez volvió a casa en un estado más bien alterado luego de tomarse un par de Red Bulls con vodka. Entonces, Rodríguez buscó y encontró y leyó que –según reciente estudio– el alcohol en realidad disipa todo efecto acelerante del brebaje. Por lo que el supuesto efecto de euforia casi criminal en adolescentes no era otra cosa que puro autoconvencimiento. La necesidad de que algo te cambie, de ser otro, de olvidarte de que seguirás viviendo con tus padres hasta que mueran y te dejen su hipoteca en herencia.
Cuando su hija, por fin, dejó de hablar en lenguas y se durmió con los ojos abiertos sollozando “los jubilados españoles tienen más poder adquisitivo que los jóvenes”, Rodríguez continuó documentándose. Googleó el reciente obituario de Chaleo Yoovidhya, multimillonario tailandés muerto a los 89 años e inventor de Red Bull para así aumentar el rendimiento de trabajadores de turno noche. Rodríguez se enteró también de que la Coca-Cola se preparaba para lanzar en España una versión femenina del brebaje, Tab Fabulous, con el slogan “Ser mujer es muy difícil” (el slogan de la mucho-macho Monster es “El tamaño sí importa”). Rodríguez siguió clickeando sin parar (y ahí fue cuando fue hasta el refrigerador y abrió la primera Monster de su vida y noche) para informarse a fondo de las crecientes investigaciones de organizaciones de salud para averiguar si (a) las bebidas energéticas no producen ningún efecto energizante, o (b) provocan muerte súbita por paros cardíacos. Mientras se ponen de acuerdo y se hacen públicos los resultados de las autopsias de cinco cadáveres recientes que no dejan de moverse, Rodríguez abre su segunda lata (dos latas de Monster equivalen, en cafeína, a catorce de Coke) y se entera de que las acciones de la Monster Beverage Corporation han caído en Wall Street casi tanto como las de Facebook, que se ha frustrado su compra por la Coca-Cola Company, y que ha sido retirada del mercado norteamericano una bebida energética llamada Cocaine. El nombre –un tanto más drástico que Four Loko, Amp, Rush, Hustler, Go Fast, Desperta Ferro!, Rockstar, Magic Man, Toro XL, Venom, Spike Shooter, Hero, Monster Nitrogenous, Speed, Full Throttle, Shark Stimulation, Hooah!, Gladiator, Lokura, Burn, Sobe No Fear, Sobe Adrenaline, Sobe Superman, Dark Dog, Bookoo, Rip, Vive 100%, Reload– no cayó muy bien, parece. Sus fabricantes han dicho que pronto será relanzada con nueva marca. ¿Krisis, tal vez?
TRES A la altura de su tercera lata, Rodríguez ya sabe que esa noche será blanca. Así que apaga pantalla pequeña de PC y enciende pantalla grande de TV y canal 24 horas de TVE. Y ahí está Alfredo Pérez Rubalcaba declarando que se siente “unánimente apoyado” por el PSOE (Rubalcaba bebe Amp, pero en el momento menos pensado se la van a cambiar por Venom sin que se dé cuenta). Y Juan Carlos I, en otro de sus de safaris de negocios para intentar venderle a alguien eso de la “Marca España”, afirmando que “Desde fuera, España se ve mejor, sales más contento. Dentro, dan ganas de llorar... Con el cuchillo en la boca, sonrisa y ganas saldremos p’alante” (el rey bebe Sobe Superman o Gladiator o ambas). Y Mariano Rajoy explicando que descarta pedir el rescate este año “salvo cataclismo” y convencido de que “vamos a solucionar” las tensiones nacionalistas con Cataluña (una vuelta para todos de Magic Man). Y la ministra de Empleo y Seguridad Social, apenas tres días después de que se difundieran las nuevas cifras de record histórico de desempleo, asegurando que “España está saliendo de la crisis” (Fátima Báñez no atiende a los medios sin antes tragarse dos o tres litros de Four Loko y de fumarse un par de canutos de aquellos “brotes verdes” que alucinaba Zapatero durante la Era del Talante). ¿Es el líder coreano y norteño Kim Jon adicto a la ACME Coyote y de ahí que le perdonara la horca por haber bebido alcohol durante el período de luto por su padre Kin Jong Il, pero, enseguida, le ordenara a un oficial de su ejército esperar, sobre una X pintada en el piso, la llegada de un proyectil de mortero? ¿Beberá Obama Reload? ¿Y Romney Go Fast? ¿Tendrán un Spike Shooter acechando desde un ventanal en su futuro? ¿Y qué habrán glu-glu-glugueado todos esos perfectos insensatos que salen a la tormenta perfecta a fotografiarse y filmarse con sus teléfonos? ¿Sobe No Fear o las todavía en pruebas Sobe Self-Destroy y Sobe Mega Idiot? Después, no hay dudas, todo es puro Burn: las ya habituales imágenes de hombres y mujeres y niños sacados de sus casas a rastras por la policía en cualquiera de los quinientos desahucios promedio que hay por día dentro de España. Algunos no alcanzan a ser arrastrados porque se cuelgan en la sala o se arrojan por los balcones y Rip. Y, sí, a Rodríguez –tres latas más– le dan ganas de llorar y de salir con un cuchillo en la boca a hacer lo que haya que hacer. P’adelante y hasta el fondo. Vivir al ciento por ciento. Hooah!
Pero, sin cuchillo pero con el corazón en la boca y el cerebro en los ojos desorbitados, Rodríguez apenas llega hasta el hospital. Ahí está, sentado. Sacudiendo su patita sin parar. Huracanado y centrífugo y monstruoso. Soñando con nombre consolador y tranquilizante, como ese Nervocalm en gotas al que acudía el papá de Mafalda. Esperando a que lo atiendan, que lo hagan bajar de las profundidades en las que se encuentra para así salir más contento, como un rey.
Pero todo indica que la suya va a ser una larga espera.
Y tiene tanta sed.
En una habitación se inaugura un bebé (¿el hijo de Messi?) y en un televisor encendido, desde Madrid, comienzan a emitirse en avalancha imágenes e informaciones e imágenes de las jóvenes muertas en una macrofiesta del Día de los Muertos.
La enfermera del cuadro lo mira fijo y, sin bajar su dedo de su boca, le pregunta su nombre.
“Llamadme Sandy”, responde, cataclísmico y atormentado, Rodríguez.

lunes, 5 de noviembre de 2012

ENGAÑANDO A LOS "NEGRITOS"



Los medicamentos falsos en África o la crónica de una catástrofe anunciada

Guin Guin Bali


A finales de julio, unos días antes de iniciar mis vacaciones, recibí una llamada urgente de mi madre que reside en Kinshasa, la Capital de la República Democrática del Congo, comunicándome el ingreso de mi padre en un centro médico por una fuerte diarrea y otras complicaciones debido a la edad. Me transmitió el parte médico y lo que le habían prescrito. Y me pidió encarecidamente que le comprase medicamentos en España “porque, decía, no nos fiamos de las farmacias locales; ya que en muchas de ellas se vende tiza”. Menos mal que al día siguiente viajaba un amigo sevillano al Congo que, gustosamente, llevó el pedido a mi madre. Aprovecho estas líneas para agradecerle. Esta circunstancia me llevó a reflexionar larga y tendidamente sobre un hecho irrefutable que viven angustiosamente las familias africanas, y que yo mismo he padecido en más de una ocasión: los medicamentos falsos o falsificados.
Sin querer entrar en elucubraciones científicas (porque el debate está abierto), y siguiendo a la OMS, diremos que un medicamento falso o falsificado es aquel que, de forma deliberada, se presenta como un medicamento, pero que ha sido fraudulentamente fabricado, etiquetado y distribuido. Es algo que se parece a un medicamento pero del cual no se conocen ni su origen ni su composición. Y no dispone de las cuatro características que debe tener un medicamento, que son calidad, seguridad, eficacia e información. Suelen ser “medicamentos” fabricados en unas condiciones que no tienen nada que ver con las condiciones en las que se fabrican en un laboratorio farmacéutico.
Aunque es difícil obtener cifras precisas, se calcula que los medicamentos falsificados representan más del 10% del mercado farmacéutico mundial.
Si bien esta práctica existe en todas las regiones, los países en desarrollo son los que se llevan la peor parte, pues, según se estima, el 25% de los medicamentos que se consumen en ellos han sido falsificados. Y se considera que en determinados países, especialmente en África, ese porcentaje alcanza hasta un 50%.
Las consecuencias de los medicamentos falsos en África son devastadoras. No olvidemos que esos supuestos medicamentos contienen polvo de ladrillo, disolventes industriales, pinturas de asfalto o anticongelantes, todos ellos productos tóxicos para el ser humano. Así lo ha confirmado un estudio reciente (enero 2012), de los investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido) tras analizar medicamentos incautados en once países africanos.
Los costes humanos son altos y las consecuencias a menudo irreversibles. El uso de medicamentos de baja calidad o falsos suele provocar complicaciones graves y, en muchos casos, la muerte prematura. Cada año se registran en África más de 200.000 muertes relacionadas directamente con esos “fármacos” que, por otra parte, hacen un flaco favor a la lucha contra la malaria y otras enfermedades.
El lucrativo negocio de falsificación de medicamentos que inundan el mercado africano procede de los países asiáticos. Los mayores laboratorios de los mismos se ubican, según todas las investigaciones, en China e India. Varios motivos explicarían, a nuestro entender, la facilidad con la que penetran en el mercado africano. En primer lugar, la debilidad de los sistemas administrativos y de control. La mayoría de los estados africanos no tienen ni medios ni personal preparado para detectar y hacer frente a los medicamentos falsos cada vez más sofisticados. Si los traficantes de falsos medicamentos logran infiltrarse en el mercado de los países desarrollados dónde los controles son eficaces, nos podemos imaginar la facilidad con la que lo pueden hacer en África.
En segundo lugar, y relacionado con lo anterior, el contrabando y la corrupción, - que constituyen un mal endémico del continente debido a la debilidad de la Administración - , se convierten en aliados perfectos para los traficantes de medicamentos. Hay pocos obstáculos que impiden el movimiento de medicamentos de contrabando en una región en donde el contrabandismo está extendido, las comunicaciones deficientes y las autoridades reguladoras de los medicamentos son, en su mayoría, impotentes o inactivas.
En tercer lugar, la escasez crónica y el suministro intermitente de medicamentos debido a una financiación gubernamental irregular y una mala gestión de los medicamentos allanan el camino a falsos medicamentos. Esto conduce a que dónde no llegue la acción gubernamental con fármacos verdaderos, los contrabandistas ocupen el espacio con medicamentos falsos.
Finalmente, el alto índice de analfabetismo y pobreza. Con una alfabetización generalmente baja, la concienciación pública de la existencia de medicamentos falsos se ve reducida. Por otra parte, las personas con pocos recursos que enferman en una sociedad dónde no existe una sanidad pública para todos, no pueden permitirse el lujo de comprar medicamentos caros (y auténticos). Por tanto, analfabetos y pobres, que muchas veces no son conscientes del peligro que representa hacerse con una alternativa aparentemente más barata, representan un “mercado ideal” para los empresarios sin escrúpulos.
¿Qué hay que hacer para revertir esta situación?
Debido a la escasa incidencia del problema en los países desarrollados, la comunidad internacional parece no tomarse muy en serio la amenaza de los medicamentos falsos. Y prueba de ello es que ni siquiera se ha llegado a encontrar una definición unánimemente aceptada de medicamento falso.
Internacionalmente, además, hay una falta de consenso sobre los problemas que rodean la producción, exportación e importación de estos productos potencialmente letales. En consecuencia, no existe una legislación eficaz entre fronteras que controle la piratería de medicamentos o es inadecuada. De hecho, existen regulaciones en algunos países exportadores que facilitan el camino a los productores y exportadores de medicamentos falsos; los importadores son libres de realizar declaraciones falsas acerca de los productos y éstos entran con facilidad en los caóticos sistemas de distribución de medicamentos.
Iniciativas como el Acuerdo internacional de Cotonou (Benín) de 2009, impulsado por la Fundación Chirac y apoyado por los jefes de estados africanos, que proponía luchar eficazmente contra el tráfico de medicamentos falsos, no han conseguido detener la libre circulación de los mismos.
Mientras tanto, en África se avecina un desastre de dimensiones imprevisibles. La proliferación de medicamentos falsificados contra la malaria, por ejemplo, amenaza con echar atrás el progreso logrado hasta ahora para combatir dicha enfermedad. Los entendidos en la materia sostienen que estos productos son contraproducentes para los pacientes, ya que podrían crear resistencia a los fármacos auténticos al contener niveles bajos e ineficientes de compuestos farmacológicos.
Entre las muchas estrategias para luchar contra esta plaga, que debería tener el mismo tratamiento que el tráfico de drogas, nosotros destacaríamos cuatro: actuación en los países de origen, actuación en el punto de entrada, actuación en el mercado y la capacitación del público.
Sería recomendable que los países exportadores de medicamentos extremarán la vigilancia y los controles en las plantas de fabricación como actuación preventiva. Luego, en los puntos de entrada a los países africanos se debería fortalecer los servicios de inspección e implementar una vigilancia más eficaz. Y como medida complementaria a la anterior y ante la permeabilidad de las fronteras africanas, vigilar e inspeccionar los puntos de venta al público. Y, por último y quizá más importante, capacitar al público, a las víctimas potenciales, a través de las campañas de concienciación sobre el peligro de los medicamentos falsos.
Pero el punto de partida está en la toma de conciencia internacional de que los falsos medicamentos constituyen una verdadera amenaza para la salud mundial y que en África están causando un verdadero desastre.

domingo, 4 de noviembre de 2012

RETROCESO EN LA SANIDAD ARGENTINA

jorgerachidenao
La reparacion, desde el 2003 permitio desmontar las principales espadas neoliberales en lo que hace a los derechos del trabajo y la apropiacion despiadada del ahorro interno genuino del pueblo argentino
UNA LEY QUE FRENA CONQUISTAS
 
Por Jorge Rachid*
 
 Veníamos bien en el avance que significaban para los trabajadores, la reparación, que desde el año 2003 permitió desmontar las principales espadas neoliberales en lo que hace a los derechos del trabajo y la apropiación despiadada del ahorro interno genuino del pueblo argentino. La derrota de la flexibilización laboral, la reinstalación de los Convenios Colectivos de trabajo, el Consejo del Salario Mínimo, la eliminación de las AFJP, la incorporación al sistema previsional de mas de dos millones de argentinos, víctimas de la desocupación desaprensiva de los 90 que nunca podrían jubilarse, la asignación universal por hijos, los planes trabajar cooperativizando el esfuerzo y direccionando la obra pública hacia el compromiso social, entre otras conquistas, hicieron en el gobierno un estandarte del compromiso político.
 
Esta nueva Ley de riesgos del trabajo, interrumpe esta seguidilla de avances, le pone un freno que responderá sin dudas a elementos diagnósticos de la etapa que debe sopesar la Presidenta, pero que no debe impedir que los militantes del movimiento nacional y de la seguridad social, con pensamiento crítico, sigamos planteando el escenario hacia el cual creemos que debe desarrollarse el camino del modelo social solidario del siglo XXl, que en este campo específico significa eliminar los sistemas de lucro del cuidado de la salud de los trabajadores, es decir implica la desaparición de las ART del marco de la seguridad social argentina, como desaparecieron las AFJP y que el estado sea el garante y regulador de la higiene y seguridad en el trabajo.
 
La nueva ley que es de reparación del daños, aumenta los montos indemnizatorios, los actualiza semestralmente, incorpora el daño moral con un 20% sobre la reparación, permite el ingreso de las mutuas sin fines de lucro al sistema, entre otros avances en un terrenos de matriz neoliberal planteado por la ley que se reemplaza, la 24557, que junto a la 24241 de AFJP y la flexibilización laboral, constituyó el combo del Banco Mundial de los 90.
 
Cuando reparamos el daño, es porque llegamos tarde, porque la salud que es el derecho humano esencial y la salud para los trabajadores que es su único capital en el mundo de la negociación salarial, por lo que la preservación, la prevención, su cuidado como así su capacitación, dependen de la inversión patronal en higiene y seguridad,  todas cuestiones que fueron responsabilidades nunca cumplidas de las ART, los modelos de gestión y producción de bienes y servicios cuestión de nula negociación en los Convenios, provisión de elementos de protección, medidas de prevención medio ambientales cuyas primeras víctimas siempre son los trabajadores. Como vemos no existen los accidentes, existe el desprecio por la salud de los trabajadores. La ley de higiene y seguridad vigente la 19.587 fue promulgada por el dictador Lanuse y reglamentada por el dictador Videla.
 
En ese sentido el tiempo transcurrido desde el 15 de julio de 1996 hasta la fecha, nos hace visualizar el funcionamiento del sistema de la SRT superintendencia destinada a controlar la ley, financiada por las ART las mismas que deben ser controladas, privatizando de hecho la higiene y seguridad en el trabajo. Dicho funcionamiento que según sus propios datos originó desde el 2001 al 2010 5,5 millones de accidentes de trabajo de los cuales casi el 5% fueron resultantes de invalidez para el obrero siniestrado con su exclusión del trabajo y su pase al sistema previsional, o sea 275.000 compatriotas  de la población económicamente activa lesionados severamente por ir a ganarse el sustento para sus familias, además de 7.000 muertos en el mismo período o sea un Cromañón cada dos meses. Afianzar este mecanismo es perverso para el cuerpo social argentino.
 
Debo agregar que el impacto sobre la seguridad social de los sistemas solidarios de salud que producen los sistemáticos rechazos de las ART a patologías derivadas del trabajo, determinado la inculpabilidad de las mismas, siendo en definitiva atendidas por la obras sociales sindicales, provinciales o los sistemas públicos de salud, con la carga económica que conlleva, además de la pérdida del derecho resarcitorio para el trabajador y del salario para el patrón ya que deberían ambos ser abonados por la ART, que como toda aseguradora, su negocio es no pagar, buscando la escusa para no hacerlo. Así se modificaron procesos etiológicos de producción de patologías, con médicos patronales que participan en dichas cuestiones por las cuales las hernias discales dejaron de ser patologías del trabajo, por mas que el trabajador cargue bolsas de 50 kilos por años y a los 40 años esté inutilizado, la fórmula que aplican es “proceso degenerativo de columna lumbar”.
 
A esto debemos agregar que de las enfermedades o patologías del trabajo denunciadas, sólo el 2% son enfermedades profesionales lo cual habla de un subregistro que además es acotado en forma tajante por el listado emanado del Baremo de la ley 24557. Dicho Baremo, tabla de incapacidades para traducirlo, que debería ser indicativo, no determinativo, se ha constituído en una herramienta que desde el punto de vista médico no toma en cuenta la integridad del trabajador, ni el daño sistémico que produce el siniestro y mucho menos los procesos paulatinos de deterioro que causan los trabajos sobre el cuerpo humano. Para eso deberían conocer quienes evalúan las incapacidades, los mecanismos íntimos de cada procedimiento productivo o de servicios, ya que el organismo humano no es indemne a la automatización, ni al sobrepeso de carga ergonómica máxima, ni a los déficit posturales, ni a los vicios ergonómicos, ni a los ambientes ruidosos aunque sean en límites permitidos, ni a los contaminantes ambientales. Todo concurre en su deterioro y ante un accidente de trabajo que origine amputación por mínima que sea afecta desde la capacidad de presión verificada en puño, pinza o garra si es en mano o de bipedestación y marcha si es en miembros inferiores, además del strees postraumático del amputado, cuya personalidad es afectada por el evento en forma permanente.
 
Se observará que estamos hablando del daño y sus consecuencias, sin entrar a analizar todas las trabas burocráticas interpuestas entre el trabajador y su evaluación como mecanismos de desactivación de denuncia, hecho por demás cotidiano en la práctica diaria. En efecto a través de resoluciones que alteraron la ley, el trabajador debe recurrir a médicos laborales o legistas para presentar su solicitud de de Comisión Médica, conformadas las mismas por fuera del sistema de salud, tanto para el accidente como para la invalidez. O sea un sistema donde los intereses privados, en este caso los de las ART sin privilegiados en la relación íntima del dictamen final de la incapacidad, el alta prematura o la reafirmación del rechazo del siniestro.
 
Sin dudas será un camino difícil construir el modelo social solidario del siglo XXl donde los resabios neoliberales sean sólo un recuerdo y en ese sentido la gobernabilidad tormentosa de confrontar enemigos poderosos nacionales e internacionales, ha dado lugar a estas concesiones a una UIA que pide devaluación y apertura de importaciones, ambos pedidos que han sido negados en función de preservar la marcha del modelo nacional , desgraciadamente la prenda ha sido postergar una resolución a un tema estructural del combate cultural al neoliberalismo que hace a la salud de los trabajadores.
 
No cambiar salud por dinero ha sido una máxima de la medicina del trabajo, otra ha sido que donde entra el negocio, sale la salud y siendo esta el valor absoluto de los derechos humanos del hombre, debemos plantearnos con urgencia reemplazar la ley 19.587 de higiene y seguridad de la dictadura, por una ley de prevención de riesgos que exija inversión, controle y regule las condiciones medio ambientales y productivas con fuerte presencia del estado, como garante necesario por mandato constitucional de la salud de todos los argentinos.
 
 
*Médico del trabajo y la seguridad social
 

sábado, 3 de noviembre de 2012

¿porque hay tantos gay?

'Los hombres necesitan su propia revolución sexual'

Un hombre besa a su pareja en la cama. | Nigel RichesUn hombre besa a su pareja en la cama. | Nigel Riches
  • El autor del manual '¿En qué piensan los hombres?' habla sobre la sexualidad masculina
  • La falta de deseo sexual es un problema cada vez más frecuente en los hombres
  • Viene provocado, entre otras causas, por la monotonía y el miedo a fallar
Beatriz G. Portalatín | Madrid

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"Necesitan liberarse de tópicos y tabúes, de no ver el sexo como una competición ni como un examen y, sobre todo, de saber decir no sin que ello conlleve ningún problema". Estas son las claves que da el psicólogo José Bustamante para que los hombres se quiten todos los miedos y tapujos que aún colean alrededor de su sexualidad. Porque, "al igual que las mujeres ya han tenido la suya, también los hombres necesitan tener su propia revolución sexual", asegura firmemente.
[foto de la noticia]
José Bustamante es psicólogo especialista en sexualidad y pareja, secretario general de la Asociación Española de Especialistas en Sexología y miembro permanente de la Academia Española de Sexología y Medicina Sexual. Con su libro, pretende llegar tanto a mujeres como a hombres y derribar mitos como: 'los hombres son simples' o 'piensan todo el rato en lo mimo'. Explicar cómo sienten, cómo actúan, qué les ronda por la cabeza y en definitiva contar en qué piensan los hombres.
Durante una conversación telefónica matiza algo muy importante y, a priori, sorprendente: "Ellos no siempre tienen ganas". Y es que la falta de deseo o apetito sexual en los hombres es un hecho cada vez más frecuente en las consultas de sexología. Además, esta cuestión ocupa el primer capítulo de su libro.

Hastío y miedos

Actualmente, explica el especialista, vienen muchos hombres a consulta con problemas que se suponía no eran tan típicos de ellos, como la falta de apetito sexual o la incapacidad para alcanzar orgasmos, cuando la anorgasmia es un problema que aún se relaciona con las mujeres.
Todo esto se debe, según este experto, a los cambios que ha experimentado la mujer en los últimos años, su llamada 'revolución sexual', como él lo califica. Muchos hombres "se sienten confusos", no saben qué rol les toca asumir ahora. Del mismo modo, afirma que muchos siguen siendo esclavos de ciertos estereotipos y complejos. "Afortunadamente, ahora también son ellas las que toman la iniciativa y el sexo se convierte en una cosa de dos, donde se corresponsabilizan (y se debe hacer) todos los problemas y dificultades que puedan surgir dentro de la pareja”.
Esta pérdida de apetito se define médicamente como deseo sexual hipoactivo y consiste en la "disminución o ausencia de fantasías que provoca malestar en el sujeto y/o la pareja".
La falta de deseo masculina, explica el autor del libro, se produce (causas físicas aparte) por problemas de monotonía y hastío sexual, miedo a fallar, sobre todo si ha habido un traspiés anterior, y muchas otras veces con problemas relacionados con la pareja. Por otro lado, continúa que, a veces, ellos dejan de desear como forma de respuesta a la actitud sumisa que están llevando en la relación, "es como una venganza inconsciente", define.
Pero la falta de apetito no sólo surge en personas con parejas, los solteros también pueden experimentan esta inapetencia sexual. En ellos, el caso más frecuente es ese miedo a fallar o no estar a la altura. Esto se debe, especialmente, a malas experiencias pasadas, a haberse sentido evaluado en alguna ocasión, o a pensar que "ella ha estado con muchos hombres y no podré estar a la altura de las circunstancias". Todo este cúmulo de situaciones hace que también ellos "eviten encuentros sexuales".

Aprender a decir no

En un hombre con pareja, la excusa más habitual que este suele poner cuando "no tiene ganas es el cansancio del trabajo". Frases como 'estoy agotado por el trabajo', 'tengo aún tareas pendientes que hacer...'. O también se pone la televisión como pretexto: 'Acuéstate tú que ya iré, voy a terminar de ver este programa o este partido'. Pero es difícil que el hombre diga explícitamente no. Y quizá, apunta el experto, "esto sea el mayor problema".
Por ello, insiste en que "el hombre debe permitirse decir no". Debe aprender a conocer su respuesta sexual, a no relacionar el deseo con la erección, porque "una cosa es deseo y otra muy distinta la excitación". Pero para solventar esta y otras dificultades que se pueden tener en un determinado momento lo mejor, tal como apuntaba anteriormente el autor de este libro, es corresponsabilizar el problema. Hacer el sexo y los problemas del mismo una cosa de dos. Además, recalca que, tanto hombres como mujeres, debemos interiorizar que el sexo no es ninguna competición ni ningún examen sino una forma total y absolutamente privilegiada de comunicarse. "Hay que volver a incorporar esa parte de emoción a todo acto sexual".
En definitiva, concluye, hay que "quitarse los tabús, conocerse a sí mismos y conquistar la posibilidad de que también ellos pueden fallar alguna vez".

viernes, 2 de noviembre de 2012

Advierten que secar la ropa dentro de la casa es un riesgo para la salud

 
El secado de la ropa en el interior de una vivienda puede causar problemas a las personas con riesgo de asma, rinitis y otras alergias, según un estudio realizado en Reino Unido.
Ropa lavada
Secar la ropa en el interior incrementa la humedad en el aire.
La investigación, llevada a cabo en la Escuela de Arquitectura Mackintosh, en Escocia, encontró que muchos hogares tenían niveles excesivos de humedad en el interior.
Se descubrió que hasta una tercera parte de la humedad era causada por el secado de ropa lavada.
Esta humedad ha sido vinculada a la formación de esporas de moho y ácaros del polvo que pueden ser un riesgo para la salud.
"Necesitamos estar más conscientes del impacto de esta acción aparentemente inocua, y quienes construyen viviendas necesitan solucionar este problema", dicen los autores.
El estudio, llevado a cabo por la Unidad de Investigación de Arquitectura Ambiental Mackintosh, en Glasgow, incluyó 100 hogares.
El proyecto analizó los hábitos de secado de ropa en una amplia zona demográfica de Escocia con una mezcla de residentes.
"Algunas personas literalmente habían decorado la casa con ropa para secar. Pero con sólo una carga de lavadora de ropa se emitirán dos litros de agua"
Rosalie Menon
Y se llevaron a cabo análisis detallados de la calidad del aire y el consumo de energía vinculados a los hábitos de secado de ropa.
Los científicos encontraron que en 87% de las viviendas se secaba la ropa lavada en el interior durante los meses más fríos.

Esporas de moho

Rosalie Menon, una de las investigadoras, afirma que la población no es consciente de cuánta humedad libera esta ropa en el aire.
"Al visitar los hogares encontramos que estaban secando su ropa en la sala o en sus habitaciones", dice.
"Algunas personas literalmente habían decorado la casa con ropa para secar. Pero con sólo una carga de lavadora se emitirán dos litros de agua".
Un total de 75% de las viviendas estudiadas, construidas en estilos variados, tenían niveles de humedad que pueden conducir al desarrollo de ácaros del polvo.
También se encontró una fuerte asociación entre el secado de ropa y la formación de esporas de moho.
Lavadora
Mucha gente no puede pagar los costos de una secadora.
Se descubrió que una espora en particular, que se sabe que causa infecciones pulmonares en personas con sistemas inmunes debilitados, estaba presente en 25% de los hogares analizados.
La investigación, financiada por el Consejo de Investigación de Ingeniería y Ciencias Físicas, es la primera que sigue un registro de las implicaciones del secado pasivo de ropa dentro de los hogares.
Todos los tipos de casas investigadas carecían de un espacio adecuado para secar ropa.
Una solución para este problema son las secadoras automáticas de ropa, pero el costo y el gasto de energía de estas máquinas es demasiado alto para muchas personas.
Los investigadores están pidiendo que las nuevas viviendas se construyan con áreas especiales dedicadas al secado de ropa para evitar problemas de salud.
Según la Menon, "estos espacios deben tener calefacción y ventilación independiente. Es casi como volver a incluir los armarios para ventilar ropa que solían verse en casas más antiguas".

jueves, 1 de noviembre de 2012

¿ES MALO EL SESENTA Y NUEVE?


Un dato viene preocupando a epidemiólogos de todo el mundo: la cantidad de tumores asociados con el virus del papiloma humano (HPV) en los varones ya es comparable a la de las mujeres en muchos países desarrollados. En cabeza y cuello y en pene, sobre todo. Sin embargo, según subraya Margaret Stanley en un artículo publicado la última edición de la revista Nature, "faltan programas de detección del HPV relacionados con las enfermedades excepto para el cáncer de cuello de útero o de cérvix".
Margaret Stanley es directora del Departamento de Patología de la Universidad de Cambridge, Gran Bretaña, explica que dado el aumento de casos en enfermedades oncológicas en varones, la prevención del cáncer cervical no debe ser el único objetivo de la vacunación masiva contra el HPV. "No sólo las mujeres están en riesgo de infectarse por el HPV y de sus consecuencias: ambos sexos pueden estar infectados. Si bien la enfermedad más asociada con este virus es el cáncer de cérvix, el virus también puede causar una serie de enfermedades que afectan a ambos sexos, incluyendo las verrugas genitales, así como cánceres de la región anogenital o la cabeza y el cuello", dice la especialista.
Las estadísticas lo confirman. Según el Documento de Consenso 2011 sobre la vacunación frente al HPV, el impacto oncogénico del virus en ambos sexos sigue creciendo e incluye a todos los tumores del tracto anal, genital y a una fracción, todavía mal cuantificada, de los tumores de la cavidad oral, faringe y laringe. "Mucho se ha hablado de sexo oral y HIV, pero poco se dice que sexo oral y cáncer, a partir del contagio del HPV. Es importante que los jóvenes tomen conciencia y estén alertas a determinados signos, porque esas enfermedades son curables en muchos casos tomadas a tiempo", explicó a Entremujeres el doctor Ricardo Kirchuk, director del Roffo.
Según datos del Consenso 2011, de los 26.300 tumores de pene que se diagnostica por año en el mundo, un 40% serían atribuibles al HPV, y porcentajes similares se verifican en cáncer de ano y cáncer de cuello y cabeza.
Dado el crecimiento de casos de cáncer de orofaringe (cabeza y cuello), en España, Inglaterra y otros países están recomendando empezar a vacunar masivamente a los varones también. Javier Cortés, coordinador del Grupo Español de Consenso sobre vacunas Virus del Papiloma Humano, precisó que "en España se detectan 800 casos de cáncer de orofaringe por año atribuibles al virus del papiloma", y sugirió que "incluir a los varones en los programas de vacunación junto con las niñas ya tiene una base científica".
Datos del Instituto Roffo y del Instituto Nacional del Cáncer coinciden en el crecimiento de casos de cáncer de cabeza y cuello atribuibles al HPV. Queda pendiente definir si el tema es o no una cuestión en la que los Estados deban intervenir.