UNA PÁGINA PARA PUBLICAR LAS BARBARIDADES MÉDICAS,LOS ROBOS DE LOS LABORATORIOS,LAS MEDIDAS PROGRESISTAS Y LAS NOVEDADES MEDICAS MUNDIALES
jueves, 29 de mayo de 2014
Los espermatozoides humanos nadan en equipo
Los espermatozoides humanos son
excelentes nadadores. Lo hacen a contracorriente y en corrientes fuertes
para alcanzar su objetivo último: el óvulo.
Ahora, científicos del Instituto de Tecnología
de Massachusets descubrieron que en vez de nadar en línea recta y a modo
de competencia, lo hacen es espiral y en equipo, en busca de las zonas
donde la corriente es más lenta.De los cientos de millones de espermatozoides que empiezan su viaje por el oviducto, sólo unos pocos llegan a su destino.
No sólo estas células deben nadar en la dirección correcta en distancias que son 1.000 veces su longitud, sino que en el camino se exponen a distintas sustancias químicas y corrientes.
Para estudiar cómo el esperma lidia con estos retos, el profesor Jorn Dunkel y su equipo establecieron una "mini trayectoria de esperma" en su laboratorio usando una serie de tubos y canales de distintos tamaños.
Descubrieron que, a cierta velocidad de corriente, los espermatozoides podían nadar corriente arriba con mucha eficacia durante varios minutos.
"Cooperación"
El estudio demostró que los espermatozoides no compiten entre ellos, sino que nadan en equipo hacia el óvulo.
Los especialistas sospechan que los espermatozoides se comportan igual en las trompas de Falopio, cuando nadan hacia el óvulo.
Además, los investigadores le explicaron en la revista eLife, donde publicaron el estudio, que los espermatozoides se agrupan, probablemente para nadar más rápido.
"Es una creencia común de que hay una competencia entre los espermatozoides, donde el más fuerte llega primero al óvulo", comentó Dunkel.
"Pero nuestro reciente estudio -así como el de otros- muestran que el esperma se acumula prácticamente siempre en la superficie de un tubo, y puedes terminar con una alta concentración localizada de espermatozoides".
El experto agregó que esto podría significar que hay una cooperación entre estas células, lo que les permite nadar más rápido colectivamente
miércoles, 28 de mayo de 2014
Fármacos antidepresivos: en el punto de mira por riesgo de suicidio y daño al hígado
Por Miguel Jara
Si ayer contamos que los fármacos antipsicóticos pueden provocar infartos de corazón, hoy escribimos novedades en torno a los medicamentos antidepresivos; lesiones en el hígado, riesgo de suicidio en jóvenes, etc.
Los medicamentos antidepresivos pueden causar lesión hepática inducida por fármacos
(LHID). Los autores de este nuevo trabajo científico (1) revisaron
datos clínicos relacionados con la LHID y así lo concluyeron.
Aunque los datos sobre la lesión hepática inducida por antidepresivos son escasos, entre el 0,5 % y el 3 % de los pacientes tratados con estos fármacos puede desarrollar leve elevación de los niveles de aminotransferasas séricas. Todos los antidepresivos pueden inducir toxicidad en el hígado, especialmente en pacientes de edad avanzada y aquellos polimedicados.
El daño hepático es en la mayoría de los casos impredecible y generalmente no está relacionado con la dosis del fármaco. El intervalo entre el inicio del tratamiento y la aparición de la lesión hepática generalmente es entre varios días y seis meses. La lesión hepática inducida por antidepresivos pone en riesgo la vida e incluye insuficiencia hepática aguda grave o muerte.
Conclusiones:

También muy reciente es otro trabajo que incide en un tema ya conocido, los jóvenes que toman fármacos antidepresivos a dosis altas tienen mayor riesgo de autolesionarse o suicidiarse.
Los pacientes más jóvenes que iniciaron el tratamiento con dosis de antidepresivos más altas que las recomendadas tenían más del doble de probabilidades de intentar autolesionarse que los que fueron tratados inicialmente con los mismos fármacos a las dosis recomendadas más bajas.
Además de peligroso poco eficaz. Los recientes meta-análisis, (informes de la más alta calidad científica) concluyen que la eficacia del tratamiento antidepresivo para los jóvenes es modesto. Por ello, sus autores aconsejan a los médicos evitar las altas dosis al comenzar una terapia con estos y vigilar de cerca los pacientes del tratamiento con antidepresivos, especialmente los jóvenes.
Seguramente sea más sensato reducir el uso de estas drogas a casos justificadísimos pues la toxicidad de este grupo de medicamentos es manifiesta.
.
Aunque los datos sobre la lesión hepática inducida por antidepresivos son escasos, entre el 0,5 % y el 3 % de los pacientes tratados con estos fármacos puede desarrollar leve elevación de los niveles de aminotransferasas séricas. Todos los antidepresivos pueden inducir toxicidad en el hígado, especialmente en pacientes de edad avanzada y aquellos polimedicados.
El daño hepático es en la mayoría de los casos impredecible y generalmente no está relacionado con la dosis del fármaco. El intervalo entre el inicio del tratamiento y la aparición de la lesión hepática generalmente es entre varios días y seis meses. La lesión hepática inducida por antidepresivos pone en riesgo la vida e incluye insuficiencia hepática aguda grave o muerte.
Conclusiones:
Aunque un evento infrecuente, la LHID con fármacos antidepresivos puede ser IRREVERSIBLE y los médicos clínicos deben conocerlo.
La herramienta más útil para detectar LHID es la vigilancia de la aminotransferasa y es esencial la suspensión inmediata del fármaco responsable.
Deben estar disponibles y publicarse los resultados de toxicidad hepática por antidepresivos en todas las fases de los ensayos clínicos“.
También muy reciente es otro trabajo que incide en un tema ya conocido, los jóvenes que toman fármacos antidepresivos a dosis altas tienen mayor riesgo de autolesionarse o suicidiarse.
Los pacientes más jóvenes que iniciaron el tratamiento con dosis de antidepresivos más altas que las recomendadas tenían más del doble de probabilidades de intentar autolesionarse que los que fueron tratados inicialmente con los mismos fármacos a las dosis recomendadas más bajas.
Además de peligroso poco eficaz. Los recientes meta-análisis, (informes de la más alta calidad científica) concluyen que la eficacia del tratamiento antidepresivo para los jóvenes es modesto. Por ello, sus autores aconsejan a los médicos evitar las altas dosis al comenzar una terapia con estos y vigilar de cerca los pacientes del tratamiento con antidepresivos, especialmente los jóvenes.
Seguramente sea más sensato reducir el uso de estas drogas a casos justificadísimos pues la toxicidad de este grupo de medicamentos es manifiesta.
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Me llevo sobre la piel
DEL EDITOR AL LECTOR(CLARIN DE BUENOS AIRES)
El piercing se ha convertido en moda. Y como la
moda del tatuaje, tiene que ver con una nueva cultura del cuerpo, con
una demanda de mayor libertad corporal.
El cuerpo se muestra, se libera y se experimenta con él.
Modificarse y hacerse otro es un modo de apropiarse de uno buscando un cambio.
No está implicada sólo la imagen: también se trata de explorar qué se puede sentir. Se erotizan zonas y en el imaginario de estas intervenciones, lo erótico puede ser tanto autoerótico como un atractivo para los otros, un juguete para un posible goce nuevo.
Las tintas que dibujan y penetran la piel y las perforaciones y los adornos metálicos o de plástico tienen un origen ritual. Hoy el ritual es más artificial y publicitario aunque en un punto se trata de lo mismo: experimentar y compartir la experiencia.
Se hace sobre uno mismo pero se hace para la mirada de los otros, para no pasar inadvertido. El propósito es generar identificación y pertenencia a una tribu.
Tatuajes y piercings excluyen a los que no quieren o no se animan a esa búsqueda y por eso los consideran conformistas o tibios. Es más fácil retornar de un piercing que de un tatuaje. Quien se incrustó un piercing puede quitárselo y la cicatrización de la herida que deja es rápida. Los tatuajes son otra cosa: marcas que se hacen para quedar por siempre. Borrarlas puede ser tan complicado como extirpar un tumor. La vuelta atrás no sólo es difícil. Es cara y peligrosa.
Llama la atención esta manera adolescente de estar a la moda. Pasa la moda o aquello que se apoderó de la cabeza de uno en un momento y el cuerpo queda con la marca; el recuerdo de un experimento con ánimo de eternidad, como la huella de querer hacerse una obra de arte o el nombre de la persona amada.
Y a veces el amor se va y el tatuaje queda y hay que reinscribir sobre lo inscripto para modificar un nombre a quien se le prometió llevar para siempre en el cuerpo y por lo tanto en el alma. Uno queda solo, con la piel y los agujeros a merced del paso de los años y buscando qué otro experimento se puede hacer.
No sólo los jóvenes buscan ese querer decir a través de lo que se agrega al cuerpo.
Los grandes que ven la vida verdadera en la juventud quieren ser como ellos, sentir como ellos, acceder a las mismas promesas de intensidad. Quieren volver a ser jóvenes con un artificio pero como sólo se trata de moda, del modo de presentarse ante los otros buscando atraer o llamar la atención, más pronto que tarde el cuerpo y la vida siguen su curso como si nada.
Apenas resisten el paso del tiempo y las miradas de uno mismo, que se van alejando del entusiasmo inicial y nos dejan con la sensación de que las promesas de reconocimiento nunca son colmadas. Hoy son tatuajes y piercings, mañana habrá otras promesas.
El cuerpo se muestra, se libera y se experimenta con él.
Modificarse y hacerse otro es un modo de apropiarse de uno buscando un cambio.
No está implicada sólo la imagen: también se trata de explorar qué se puede sentir. Se erotizan zonas y en el imaginario de estas intervenciones, lo erótico puede ser tanto autoerótico como un atractivo para los otros, un juguete para un posible goce nuevo.
Las tintas que dibujan y penetran la piel y las perforaciones y los adornos metálicos o de plástico tienen un origen ritual. Hoy el ritual es más artificial y publicitario aunque en un punto se trata de lo mismo: experimentar y compartir la experiencia.
Se hace sobre uno mismo pero se hace para la mirada de los otros, para no pasar inadvertido. El propósito es generar identificación y pertenencia a una tribu.
Tatuajes y piercings excluyen a los que no quieren o no se animan a esa búsqueda y por eso los consideran conformistas o tibios. Es más fácil retornar de un piercing que de un tatuaje. Quien se incrustó un piercing puede quitárselo y la cicatrización de la herida que deja es rápida. Los tatuajes son otra cosa: marcas que se hacen para quedar por siempre. Borrarlas puede ser tan complicado como extirpar un tumor. La vuelta atrás no sólo es difícil. Es cara y peligrosa.
Llama la atención esta manera adolescente de estar a la moda. Pasa la moda o aquello que se apoderó de la cabeza de uno en un momento y el cuerpo queda con la marca; el recuerdo de un experimento con ánimo de eternidad, como la huella de querer hacerse una obra de arte o el nombre de la persona amada.
Y a veces el amor se va y el tatuaje queda y hay que reinscribir sobre lo inscripto para modificar un nombre a quien se le prometió llevar para siempre en el cuerpo y por lo tanto en el alma. Uno queda solo, con la piel y los agujeros a merced del paso de los años y buscando qué otro experimento se puede hacer.
No sólo los jóvenes buscan ese querer decir a través de lo que se agrega al cuerpo.
Los grandes que ven la vida verdadera en la juventud quieren ser como ellos, sentir como ellos, acceder a las mismas promesas de intensidad. Quieren volver a ser jóvenes con un artificio pero como sólo se trata de moda, del modo de presentarse ante los otros buscando atraer o llamar la atención, más pronto que tarde el cuerpo y la vida siguen su curso como si nada.
Apenas resisten el paso del tiempo y las miradas de uno mismo, que se van alejando del entusiasmo inicial y nos dejan con la sensación de que las promesas de reconocimiento nunca son colmadas. Hoy son tatuajes y piercings, mañana habrá otras promesas.
martes, 27 de mayo de 2014
CON LA CRISIS Y LOS PRECIOS LIBRES,SERA CADA VEZ PEOR
La Guardia Civil se incauta de casi medio millón de medicamentos falsos
Detenidas 17 personas en una operación desarrollada en varios aeropuertos españoles
Entre los fármacos intervenidos figuran casi 36.500 unidades de potenciadores sexuales
La Guardia Civil se ha incautado de cerca de 420.000 unidades de
medicamentos y más de 2.000 viales falsificados e importados ilegalmente
y ha detenido a 17 personas, en una operación desarrollada en los
aeropuertos de Madrid, Barcelona, Valencia y Palma de Mallorca. Entre
los medicamentos intervenidos figuran casi 36.500 unidades de
potenciadores sexuales, más de 21.000 analgésicos, antibióticos o de
tipo hepático procedentes de China y 350.000 de otros fármacos con
origen también en ese país, según ha informado la Benemérita en un
comunicado.
Además de las 17 detenciones, se han realizado 136 intervenciones entre registros de equipajes y de paquetería en aeropuertos y 245 inspecciones en diferentes establecimientos. Otras cuatro han sido arrestadas durante las 245 inspecciones a gimnasios, herbolarios, sex-shops, parafarmacias y locales de venta de alimentos de dietética en las que se han formulado 145 actas por infracciones administrativas.
En esta intervención se han seleccionado y comunicado a la Interpol un total de 113 direcciones de páginas web desde donde se publicitan, ofertan o distribuyen ilegalmente medicamentos. La operación Pangea, en la que se enmarca esta actuación, se inició en 2008 por parte de la Organización Mundial de la Salud, se trata de una operación contra la distribución irregular de estos productos en Internet, su entrada ilegal a través de puntos habilitados y su venta en lugares de distribución no autorizada.
Además de las 17 detenciones, se han realizado 136 intervenciones entre registros de equipajes y de paquetería en aeropuertos y 245 inspecciones en diferentes establecimientos. Otras cuatro han sido arrestadas durante las 245 inspecciones a gimnasios, herbolarios, sex-shops, parafarmacias y locales de venta de alimentos de dietética en las que se han formulado 145 actas por infracciones administrativas.
En esta intervención se han seleccionado y comunicado a la Interpol un total de 113 direcciones de páginas web desde donde se publicitan, ofertan o distribuyen ilegalmente medicamentos. La operación Pangea, en la que se enmarca esta actuación, se inició en 2008 por parte de la Organización Mundial de la Salud, se trata de una operación contra la distribución irregular de estos productos en Internet, su entrada ilegal a través de puntos habilitados y su venta en lugares de distribución no autorizada.
lunes, 26 de mayo de 2014
La Línea es la ciudad más contaminada de España, según la OMS
Tráfico, industria y corrientes saharianas están detrás del problema
Los habitantes creen que es peor el paro que la polución
Manuel Planelles /
Cándido Romaguera
Sevilla
/
La Línea de la Concepción .
Los 70.000 habitantes de la Línea de la Concepción viven encajonados
entre Gibraltar y el polígono industrial más importante de Andalucía.
Entre tubos de escape (unos 20.000 vehículos cruzan a diario la verja) y
chimeneas. Con este entorno, un reciente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS)
ha señalado a esta localidad del Campo de Gibraltar como la que tiene
la peor calidad del aire de las 46 ciudades españolas analizadas. El
problema de la calidad del aire no es nuevo. El anterior alcalde del PP
planteó en 2010 imponer una tasa ecológica de cinco euros a todos los
coches que cruzaran la verja, una medida que no se llegó a aplicar.
Los vecinos y el Ayuntamiento reciben con escepticismo esta noticia. “Estando las industrias en otros municipios, ¿es la Línea la que posee mayor contaminación?”, pregunta el linense Iván García.
Tiene parte de razón. La Línea es la ciudad con más partículas en suspensión de las 46 ciudades españolas analizadas por la OMS partiendo de los datos recabados en 2011. Pero esto no quiere decir que sea el municipio más contaminado del país, simplemente, porque en el listado no están todas las poblaciones españolas. “Seguro que hay ciudades con peores condiciones, pero no publican sus datos”, reconoce María Neira, directora del departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS. Esta organización ha empleado los datos que los municipios difunden voluntariamente.
Lo cierto es que en La Línea —y en el 76% de las 46 ciudades del informe— se superan los niveles fijados por la OMS. Esta organización recomienda que en las partículas PM10 no se sobrepase una media anual de 20 microgramos por metro cúbico. En La Línea se registran 33, indica el informe. Similares resultados arrojan Málaga (32), Albacete (31) y Bilbao (31), apunta José María Mayoral, jefe de Epidemiología de Andalucía. Recuerda también que “la OMS fija como límite 20 microgramos, pero la normativa europea establece 40”.
La Plataforma de Ciudadanos Rodeados por las Fábricas ha pedido que se haga un gran estudio epidemiológico y una moratoria para la instalación de nuevas industrias. En la plataforma también había al principio representantes de IU, PP, CC OO y UGT, indica Francisco Perea, uno de sus miembros. “Pero propusimos la moratoria y se fueron; ahora estamos los de siempre”, dice en referencia a los ecologistas.
Pero hay un enemigo al que se teme más que a la contaminación en este municipio gaditano: el paro. “Si no estuviese el polígono industrial y si no existiese Gibraltar, ¿dónde íbamos a trabajar?”, se pregunta Francisco Jesús Lozano, un empresario local.
“Los problemas no se solucionan si quitamos cuatro o cinco industrias que generan empleo en la zona”, sostiene Elena del Valle. Esta administrativa de La Línea lo tiene claro: “lo que de verdad preocupa aquí es el alto índice de paro”. En abril, este municipio tenía registrados más de 10.000 desempleados.
El problema de la contaminación se analiza desde hace tiempo en el Campo de Gibraltar para averiguar qué efectos puede provocar en la salud. Antonio Daponte, director del Observatorio de Salud y Medio Ambiente andaluz, ha sido el encargado de algunos de esos informes. Daponte señala que tras la contaminación en el Campo de Gibraltar está el tráfico de turismos y camiones. También hay estudios que apuntan “a los barcos en el Estrecho”, indica. A estas causas el investigador añade las industrias. Por último, hay factores naturales como las “intrusiones saharianas”.
Los estudios realizados hasta ahora se han centrado en los problemas que pueden desencadenar las emisiones industriales. El jefe del servicio de Epidemiología de Andalucía afirma que con “la información de la que se dispone no existe una evidencia de que haya un efecto en la salud”. “Ningún valor de los metales generados por la industria supera los límites”, añade Daponte.
Pero hay expertos que no lo tienen tan claro. Joan Benach, profesor de la Universidad Pompeu Fabra, sostiene que los informes de la Escuela Andaluza de Salud Pública “tienden a minimizar” el problema. Benach recuerda que el Campo de Gibraltar tiene una tasa de mortalidad superior a la media española. Aunque este matiza que “es muy difícil” achacarlo solo a la contaminación, ya que se trata de una mezcla de factores ambientales, económicos y laborales.
Mayoral apunta que la alta tasa de mortalidad no se circunscribe a esta comarca, sino que es un fenómeno histórico de todo el occidente andaluz. “Y la alta mortalidad en el Campo de Gibraltar comienza a disminuir precisamente con los nacidos en los sesenta, cuando se empezaron a instalar las industrias”, añade.
Los vecinos y el Ayuntamiento reciben con escepticismo esta noticia. “Estando las industrias en otros municipios, ¿es la Línea la que posee mayor contaminación?”, pregunta el linense Iván García.
Tiene parte de razón. La Línea es la ciudad con más partículas en suspensión de las 46 ciudades españolas analizadas por la OMS partiendo de los datos recabados en 2011. Pero esto no quiere decir que sea el municipio más contaminado del país, simplemente, porque en el listado no están todas las poblaciones españolas. “Seguro que hay ciudades con peores condiciones, pero no publican sus datos”, reconoce María Neira, directora del departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS. Esta organización ha empleado los datos que los municipios difunden voluntariamente.
Lo cierto es que en La Línea —y en el 76% de las 46 ciudades del informe— se superan los niveles fijados por la OMS. Esta organización recomienda que en las partículas PM10 no se sobrepase una media anual de 20 microgramos por metro cúbico. En La Línea se registran 33, indica el informe. Similares resultados arrojan Málaga (32), Albacete (31) y Bilbao (31), apunta José María Mayoral, jefe de Epidemiología de Andalucía. Recuerda también que “la OMS fija como límite 20 microgramos, pero la normativa europea establece 40”.
La Plataforma de Ciudadanos Rodeados por las Fábricas ha pedido que se haga un gran estudio epidemiológico y una moratoria para la instalación de nuevas industrias. En la plataforma también había al principio representantes de IU, PP, CC OO y UGT, indica Francisco Perea, uno de sus miembros. “Pero propusimos la moratoria y se fueron; ahora estamos los de siempre”, dice en referencia a los ecologistas.
Pero hay un enemigo al que se teme más que a la contaminación en este municipio gaditano: el paro. “Si no estuviese el polígono industrial y si no existiese Gibraltar, ¿dónde íbamos a trabajar?”, se pregunta Francisco Jesús Lozano, un empresario local.
“Los problemas no se solucionan si quitamos cuatro o cinco industrias que generan empleo en la zona”, sostiene Elena del Valle. Esta administrativa de La Línea lo tiene claro: “lo que de verdad preocupa aquí es el alto índice de paro”. En abril, este municipio tenía registrados más de 10.000 desempleados.
El problema de la contaminación se analiza desde hace tiempo en el Campo de Gibraltar para averiguar qué efectos puede provocar en la salud. Antonio Daponte, director del Observatorio de Salud y Medio Ambiente andaluz, ha sido el encargado de algunos de esos informes. Daponte señala que tras la contaminación en el Campo de Gibraltar está el tráfico de turismos y camiones. También hay estudios que apuntan “a los barcos en el Estrecho”, indica. A estas causas el investigador añade las industrias. Por último, hay factores naturales como las “intrusiones saharianas”.
Los estudios realizados hasta ahora se han centrado en los problemas que pueden desencadenar las emisiones industriales. El jefe del servicio de Epidemiología de Andalucía afirma que con “la información de la que se dispone no existe una evidencia de que haya un efecto en la salud”. “Ningún valor de los metales generados por la industria supera los límites”, añade Daponte.
Pero hay expertos que no lo tienen tan claro. Joan Benach, profesor de la Universidad Pompeu Fabra, sostiene que los informes de la Escuela Andaluza de Salud Pública “tienden a minimizar” el problema. Benach recuerda que el Campo de Gibraltar tiene una tasa de mortalidad superior a la media española. Aunque este matiza que “es muy difícil” achacarlo solo a la contaminación, ya que se trata de una mezcla de factores ambientales, económicos y laborales.
Mayoral apunta que la alta tasa de mortalidad no se circunscribe a esta comarca, sino que es un fenómeno histórico de todo el occidente andaluz. “Y la alta mortalidad en el Campo de Gibraltar comienza a disminuir precisamente con los nacidos en los sesenta, cuando se empezaron a instalar las industrias”, añade.
Lo más interesante del estudio y de la publicacion es que nadie menciona,que la Linea este en el centro de un triangulo de tres Bases atómicas de la OTAN.
Gibraltar donde lavan las sentinas los navios atómicos y se reparan,Moron donde los aviones cargan las bombas atómicas y la mayor y más peligrosa de todas,Rota.
Este es el depósito más grande de bombas atómicas del planeta fuera de USA.Las autoridades sanitarias andaluzas ocultan que la incidencia del cáncer en esta región es E N O R M E.
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