lunes, 20 de junio de 2016

QUE ME LO DIGAN A MI QUE SIEMPRE FUI EL "LOCO MOLES"

Martin Prince, profesor de psiquiatría y experto en envejecimiento

“Se puede vivir bien teniendo demencia”


Desde su puesto como profesor de psiquiatría en el King’s College de Londres, el doctor Martin Prince lleva más de 20 años buscando las claves del envejecimiento saludable. Determinar por qué unas personas disfrutan de sus últimos años de vida mejor que otras es uno de los objetivos del proyecto europeo ATHLOS, en el que participa desde hace un año. Hace un par de semanas se reunió en la Universidad Autónoma de Madrid con el resto de investigadores del estudio.

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El doctor Martin Prince lidera un grupo de investigación sobre la demencia en todo el mundo y forma parte del proyecto ATHLOS sobre envejecimiento. / King's College
¿Dónde está la frontera que separa a los jóvenes de las personas mayores?Desde luego que no en un simple número. La edad biológica de una persona nos dice muy poco sobre el desarrollo vital del cuerpo. Aunque la mayoría de las funciones tienden a disminuir poco a poco con el paso del tiempo, a partir de los 70 los patrones de envejecimiento varían mucho, tanto a nivel físico como mental. Esto se debe esencialmente a que cada individuo sigue diferentes trayectorias que favorecen o complican un envejecimiento saludable.

En general, podemos decir que en los países con altos ingresos, el aumento de la esperanza de vida está muy ligado al envejecimiento saludable. Una persona con más de 70 años hoy en día tiene unas condiciones parecidas a los que tenían los de sexagenarios de hace unas décadas.
¿Una mayor esperanza de vida está relacionada con un buen envejecimiento?
¿Es el aumento de la edad media de la población algo positivo para la sociedad?
El envejecimiento de la población es un triunfo del siglo XX pero, a la vez, un importante reto para la salud pública y social del siglo XXI. Las consecuencias de un gran aumento de personas mayores con problemas físicos o dependientes son enormes para cualquier país.
¿Qué retos tiene por delante la medicina para mejorar la vida de una población cada vez más anciana?
Necesitamos incrementar la eficiencia y la eficacia de los servicios sanitarios y sociales, así como mejorar su acceso y cobertura. Al mismo tiempo, hay que garantizar que las personas añaden vida a los años y no solo años a la vida.
¿Cuáles son los objetivos principales del proyecto Trayectorias del Envejecimiento y Salud: Oportunidades y Sinergias (ATHLOS, por sus siglas en inglés)?
Uno de los objetivos de este proyecto europeo es desarrollar un único indicador de envejecimiento saludable, es decir, que podamos trazar un modelo estándar de envejecimiento. De esta manera, se podrían comparar estudios previos que han usado metodologías de lo más variadas. Una vez que desarrollemos esto podremos utilizarlo para buscar las diferencias de evolución entre las diferentes poblaciones y subpoblaciones. También para identificar los factores que se asocian con un envejecimiento más o menos saludable. 
En concreto, su campo de trabajo dentro de esta investigación es la búsqueda de factores de desigualdad en el proceso de envejecimiento. ¿Qué responsabilidad pueden tener las políticas públicas en esto?
Hay que tener en cuenta que las condiciones estructurales determinan, en gran medida, las desigualdades en la salud. Por eso, la educación, el género o la posición socieconómica son variables que nos ayudan a trazar una visión más completa del ciclo vital de cada persona. Creemos que nuestros resultados ayudarán a orientar políticas que impactarán positivamente en las nuevas generaciones, que se harán mayores a partir de 2050. 
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En países con pocos recursos, a falta de instalaciones sanitarias empeora la salud de las personas durante sus últimos años/ Meritxell García
¿Qué se sabe hasta ahora sobre la relación entre el envejecimiento y la posición social?
Investigaciones anteriores ya confirmaron el enorme impacto del desarrollo social y económico en las personas mayores y existen algunas evidencias que demuestran que los ciudadanos de países con altas tasas de igualdad gozan de una mejor salud. La divulgación de los beneficios de un estilo de vida saludable –con una alimentación correcta, practicando ejercicio frecuentemente y reduciendo del consumo de alcohol y drogas– ha paliado la virulencia de enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer y otras enfermedades crónicas y ha desempeñado un papel importante en el aumento de la longevidad y de la salud.
Usted lidera, además, un grupo de investigación sobre la incidencia de la demencia en países con ingresos medios y bajos. ¿Cuáles son los problemas que tienen estos países para cuidar de sus mayores?

¿Cómo influye la salud mental durante los últimos años de vida?
Nuestras investigaciones indican que la prevalencia de enfermedades crónicas entre las personas mayores en los países de ingresos bajos y medios ya es similar a la observada en los países de altos ingresos. Sin embargo, los recursos humanos y las instalaciones disponibles para tratarlas son mucho más limitados. No existen sistemas estructurados de asistencia social, así que las familias son las responsables del cuidado de sus mayores. Además, la protección social de estas personas está muy limitada en cuestiones como el derecho a una pensión o a un seguro médico adecuado a su discapacidad.
La demencia y la depresión son algunos de los principales desencadenantes de discapacidad en personas mayores. Como sabemos, el cerebro es un órgano crucial para el mantener una vida independiente, por eso la demencia limita mucho y crea necesidades de cuidado. Se puede vivir bien y envejecer saludablemente teniendo demencia y por eso hay que esforzarse en crear una sociedad más integradora. Nosotros lo denominamos 'comunidad amiga de los dementes' y es un buen ejemplo de envejecimiento saludable. Va mucho más allá de las capacidades funcionales de cada persona, que pueden verse afectadas por el paso del tiempo y las enfermedades. Un entorno favorable crea las condiciones necesarias para que un individuo con demencia u otras patologías asociadas al envejecimiento pueda vivir bien, con una calidad de vida alta. 

domingo, 19 de junio de 2016

Ortorexia nerviosa: el trastorno que demuestra que hasta lo sano en exceso es malo


Mujer con manzanaImage copyrightTHINKSTOCK
Image captionUsualmente, todo empieza bien.

A menudo empieza con el deseo de sentirse bien consumiendo alimentos puros, "limpios".
Todo bien.
Eso lleva a despedirse para siempre de grupos de comida, como granos, azúcares o productos animales.
Por qué no.
Eventualmente, la dieta se reduce a una cantidad tan restringida de alimentos que el resultado es la desnutrición.
¡(...)!
Se trata de la ortorexia nerviosa.
El termino lo introdujo el doctor estadounidense Steven Bratman en 1997 juntando la palabra para 'correcto' del griego -orthos- con orexis -apetito-; un símil de anorexia -sin apetito-, el trastorno de la alimentación que la ortorexia a veces disfraza.

AnorexiaImage copyrightTHINKSTOCK
Image captionSe parecen, aunque los objetivos declarados por los pacientes son distintos. No obstante, hay nutricionistas que piensan que se trata del mismo trastorno, con una justificación más aceptable.

Aunque la meta de la anorexia es perder peso y el de la ortorexia es estar sano, ambas restringen los hábitos de comida a tal punto que ponen en peligro la vida de quien los padece.
Pero mientras que la anorexia es reconocida como un mal, la ortorexia tiene el problema añadido de que es "una enfermedad disfrazada de virtud".

De unos pocos a unos muchos

Si bien es cierto que una dieta que se base en alimentos naturales está lejos de ser mala, cuando se torna en una obsesión puede tomar el camino errado.
Refiriéndose a tendencias preocupantes hace 20 años, Bratman señaló ejemplos como los "lacto-ovo-vegetarianos que le tienen miedo a la leche; los crudistas, que comen alimentos sin cocinar y no procesados, que temen que picar los vegetales destruya su 'campo etéreo'; y a los no-ajo no-cebollacon influencia hindú, quienes creen que la familia de la cebolla provoca deseo sexual".
"Eventualmente, el ortoréxico dedica gran parte de su vida a planear, comprar, preparar y comer sus platos", escribió en Health Food Junkies.

Gyneth PaltrowImage copyrightGETTY IMAGES
Image captionEstrellas como Gyneth Paltrow llevan a las chicas a soñar que sólo si comen "lo correcto" serán bellas. Lo que olvidan es que esas estrellas tienen mucho tiempo y dinero para ser guapas, señala el nutricionista Miguel Toribio-Mateas.

En esa época, Bratman estaba hablando de los hábitos alimenticios de unos pocos, reducidos y selectos grupos.
Dos décadas más tarde, la obsesión con la comida sana es una corriente muy común y altamente digital: sólo basta buscar #CleanEating en Instagram o Twitter para comprobarlo.

Experiencia personal

Bratman también fue la primera persona diagnosticada con el trastorno, pues no sólo lo nombró, sino que admitió que él mismo se dejó seducir tanto por "la alimentación virtuosa" que se negaba a comer vegetales si habían pasado más de 15 minutos desde el momento en el que los habían cosechado.
Más recientemente, en su sitio web, aclaró que "en mi ensayo de 1997 y en lo que he escrito hasta ahora, he mantenido que mientras que los anoréxicos desean ser flacos, los ortoréxicos desean ser puros".
"No obstante, me veo forzado por la realidad a reconocer que la distinción ya no es tan clara. Al parecer, un alto porcentaje de ortoréxicos hoy en día sí se enfocan en la pérdida de peso".

superdelgadaImage copyrightTHINKSTOCK
Image captionPara el primer ortoréxico, el límite entre anorexia y ortorexia se fue borrando.

"Como dejó de ser aceptable que una persona delgada cuente las calorías que consume, mucha gente que de otra manera sería diagnosticada como anoréxica habla de 'comer sano' lo que sólo 'coincidencialmente' implica escoger solamente alimentos bajos en calorías".

Sin fundamento

"Esos platos inspirados por Instagram, con unas hojas de espinaca, un poco de quínoa -que está muy de moda-, algunas semillas de granada -que se ve linda-, son muy bonitos pero no tienen sustancia", le dice a la BBC Miguel Toribio-Mateas, nutricionista y especialista en Neurociencia Clínica.
"Al final tienes una comida que te da 200 calorías -que no es nada a nivel energético- y sin proteínas. Está bien si te apetece un día pero si te niegas a comer el resto de comida normal porque la consideras sucia o algo que no podrías tener nunca en tu vida porque te va a hacer mal, hay un problema".
Y si te confunde el término "comida normal", el nutricionista se refiere a "un pescado con papas, por ejemplo". Efectivamente: papas.

Pescado con papasImage copyrightTHINKSTOCK
Image caption¿Ni por equivocación? Después de haber salvado a tantos en hambrunas, la papa ha sido condenada.

Hoy en día hay tal diluvio de consejos sobre nutrición y salud en la web y los medios que es difícil ignorarlo y manejarlo.
"El azúcar, en este momento, es el demonio. Pues, si la tomas con mucha frecuencia, a lo mejor ganas algo de peso, y si estás muy descontrolado, puede contribuir al desarrollo de diabetes 2. Pero, de vez en cuando, tener la flexibilidad mental para poder decidir 'hoy me voy a comer un chocolate', es importante... e imposible para los ortoréxicos", ilustra Toribio-Mateas.

Lo exótico

Además del problema de ser aceptada socialmente, la ortorexia ha sido calificada como "una enfermedad del primer mundo" o "de las clases privilegiadas", algo que tiene mucho de cierto, como confirmó el nutricionista Miguel Toribio-Mateas.
"Si tienes que contar el dinero antes de ir de compras, no vas a pagar lo que cobran por los alimentos de moda catalogados como 'limpios'".
"Yo la llamo la dieta Instagram".
Y aclara: "No es que la granada no sea deliciosa pero si pretendes vivir de eso y otros pocos productos que leíste que tienen un alto contenido de antioxidantes y nada más, esa no es una decisión racional, sino emocional".

Lo difícil

Al consultorio de Toribio-Mateas, llegan ortoréxicas -pues la mayoría son mujeres- o para consultarlo sobre cómo tener una dieta a sus ojos perfecta, o porque sus familiares las llevan, pues ellas están convencidas de que lo que están haciendo está más que bien.
"Es difícil tratarlas, y no sólo porque tienen tanta información".
"Tengo un caso de una chica que prácticamente sólo come vegetales hervidos o a la plancha. Rechaza la carne, por las hormonas; los huevos, porque cree que tienen demasiada grasa; sólo se permite una cantidad mínima de aceite de coco, pues está convencida de que ayuda a quemar la grasa".
"Hay mitos que son más fáciles de derrumbar, pero ¿cómo le dices a alguien que no coma tantos vegetales? Tengo que convencerla de que introduzca otros alimentos que le provean lo que los exámenes me dicen que le falta".

Lengua laberínticaImage copyrightTHINKSTOCK
Image captionCon tantas restricciones, este trastorno de la alimentación se torna en un problema existencial.

Y para las pacientes, no sólo las opciones de comida sino también las de la vida se reducen.
"¿Cómo vives si llevas al extremo la idea de comer limpio hasta que se vuelve patológico? No puedes ir a un restaurante o bar porque te aterra no saber qué te están sirviendo. No puedes ir a casa de amigos a cenar, a menos de que sean ortoréxicos".

sábado, 18 de junio de 2016

ES EL GRAN NEGOCIO DEL DR.BARTOLO BELTRAN

«La menopausia no es una enfermedad»

FOTOGALERÍA
El auditorio del Centro García Lorca se llenó de público en una nueva edición del Foro de Salud de IDEAL. / ALFREDO AGUILAR
  • El Foro de Salud de IDEAL y Hefagra deja una lección de las personas de mediana edad: cumplir años es una bendición y no un problema


En España hay más de tres millones de mujeres ubicadas en la franja de edad entre 50 y 59 años. Suponen el 14% de la población femenina y el 7% de la población total española. Son cifras del Instituto Nacional de Estadística que la jefa de Servicio de Obstetricia y Ginecología del Complejo Hospitalario Universitario de Granada, Carmen Padilla, recordó ayer tarde en el Foro de Salud organizado por IDEAL en el auditorio del Centro García Lorca y presentado por el director gerente del Complejo Hospitalario Universitario de Granada, Manuel Bayona -quien se destapó como un maestro de ceremonias con grandes habilidades sobre el escenario-. Es en esa horquilla de edad en la se hacen más presentes los síntomas de la menopausia, un «seísmo» vital que solo significa «el fin del período fértil de la mujer». Porque, a pesar de las incomodidades que pueda generar en el cuerpo, la desaparición de la ovulación, según Padilla, no es más que eso. «La menopausia no es una enfermedad», zanjó la doctora. «Es un período distinto y de oportunidades», añadió para desterrar el concepto erróneo que la sociedad tenía hasta hace pocos años de este proceso. Afortunadamente «las mujeres de la mediana edad están cambiando» y empiezan a afrontar esa etapa de su vida de otro modo.
Cumplir años no debe afrontarse como una tragedia, sino todo lo contrario, como «una bendición». Es lo que opina Bárbara Rey, madrina ayer del Foro de Salud, y es lo que corroboran los médicos especialistas que deleitaron al público que llenó la sala y se divirtió gracias a las dosis de humor con la que los ponentes impregnaron sus charlas. Una actitud que dejó una lección más: la salud hay que tomársela en serio pero los problemas derivados de ella y el envejecimiento hay que afrontarlos con optimismo y con la máxima vitalidad posible. De hecho, la doctora Padilla considera que «viene una nueva etapa» en la sociedad y atrás han empezado a quedar ya ciertos corsés derivados del ideal de eterna juventud que hasta ahora se exigía. «Ahora mismo, en la revista Sports Illustrated aparecen mujeres de más de 60 años», ilustró la doctora.
Longevidad saludable
La médica especialista en Endocrinología y Nutrición, María Luisa Fernández Soto, también profesora asociada de la Universidad de Granada, considera también que los tiempos están cambiando y que el modelo de éxito femenino sigue otros derroteros. «No somos las mismas. Hemos llevado al cuerpo todos los símbolos de la sociedad. Si sigues los esquemas que te marcan vas a tener éxito profesional, social y sexual, pero va a ser insatisfactorio», criticó. Por ello, apuesta por otro modelo que empieza a florecer en la sociedad, en el que se presta más atención a «una longevidad saludable» y en el que el ejercicio físico y la alimentación correcta juegan un papel preponderante.
Fernández Soto hizo hincapié en fomentar la dieta mediterránea y olvidarse de los llamados alimentos funcionales y los suplementos alimenticios. «¿Tengo que comprarlo todo? No, es un carro muy caro y hay que dejarlo para cuando tengamos carencias», apuntó en referencia al abanico de productos que hoy día se venden con el reclamo de contener ácidos grasos como Omega 3, soja y toda esa gama de suplementos que hay en las estanterías.
«¿De qué me sirve tomar leche desnatada si luego me voy a comer unos huevos con chorizo?», cuestionó. De ahí que aconseje la dieta mediterránea, de la que recordó que está catalogada como patrimonio inmaterial de la humanidad por la Unesco. A su juicio, la «cocina reposada» es la más conveniente. Y las comidas, «en compañía y sin prisas». Un argumento, este último, rebatido ante una pregunta del público que colocó sobre el tablero el supuesto de una persona sin pareja o sin familia.
Barbara Rey ejerció de discordante al señalar que ella, actualmente sin pareja, disfruta comiendo sola igual que con amigos. «Aunque soy muy charlatana, mí me gusta masticar la comida y si tengo a alguien enfrente que no para de hablar, me obliga a hablar y no disfruto igual de la comida», apostilló para levantar las risas entre el público. La actriz y presentadora detelevisión resaltó que ella no es «una entendida» en asuntos médicos, pero su experiencia le ha llevado a comprobar que en su vida «la alimentación ha sido muy importante para la salud». Se definió como «mediterránea de interior» (es originaria de Totana, en Murcia), por lo que ha tenido «la gran suerte de tomar alimentos de la dieta mediterránea». En su caso, eso sí, asegura que la genética «ayuda».
A la buena alimentación añadió el ejercicio físico como uno de los elementos que le han ayudado a sentirse bien. «Mi profesión me obligaba a mantenerme en forma. A mí me gusta nadar y es algo que me ha ayudado con la menopausia. A las mujeres nos quitan muchas veces la autoestima a cierta edad. Hay que ser conscientes de que no todo el mundo está capacitado para lo mismo. Pero hay que tener la suficiente entereza para afrontar las situaciones que se presentan. Sentir que una es válida y sentirse bien consigo misma. Las mujeres, cuando entrar en determinada edad, es cuando más atención necesitan. Que nos quieran, nos amen y nos cuiden. Yo no entiendo de medicinas, pero sí entiendo que no me tomo ninguna», remató la artista.
Sexo y otras verdades
El sexo en la menopausia fue uno de los temas que la propia Bárbara Rey se atrevió a tratar. «Mis experiencias mejores y más bonitas han llegado con la menopausia», confesó. Este apartado fue uno de los ingredientes que recomendó el profesor titular de la Facultad de Medicina de la UGR y especialista en Ginecología y Obstetricia, Nicolás Mendoza Ladrón de Guevara. «Ejercicio, dieta y sexo», aconsejó como principales recursos. «La menopausia se ha entendido mal, se ha transmitido mal», opinó, al tiempo que recordó que también existe la andropausia en el hombre.
El doctor Mendoza es partidario de «individualizar los tratamientos», porque en cada caso el diagnóstico es distinto. Coincidió con la doctora Padilla en que la menopausia no es una enfermedad y sacó a colación un artículo de 2002 «que demonizó la terapia hormonal» y que recientemente tuvo una réplica de sus propios autores en el 'The New England Journal of Medicine' para pedir perdón por generar una «hormonofobia mundial» con aquel primer artículo.
«La terapia hormonal no produce cáncer», advirtió el especialista, quien ofreció un decálogo de recomendaciones entre las que incluyó tener hijos antes de los 45 años, no fumar (ni él ni ella), hacer ejercicio físico, ingerir dieta adecuada y evitar sobrepeso, hacerse una mamografía al año, controlar la tensión y mantener una sexualidad satisfactoria. A los hombres les dejó otro mensaje: «El 'Punto G' no existe, está en la cabeza».


viernes, 17 de junio de 2016

EL NEGOCIO SANITARIO DE LA PERIODISTA ANA PASTOR Y LA 6

LUÍSA LORES Y PABLO VAAMONDE

“Constantes y vitales”: salud y medios de comunicación

El grupo AXA y la Sexta están llevando a cabo una potente campaña mediática para promover la instalación de desfibriladores en todos los lugares públicos. Quieren presentarla como una acción altruista cuando en realidad se trata de realizar un gran negocio con la venta masiva de esos aparatos

El Club Bilderberg ha puesto su mirada sobre la sanidad de nuestro país. Tienen mucho interés en favorecer las privatizaciones, como las impulsadas por el Partido Popular desde el poder
Del 9 al 13 de junio se celebró en Dresde la reunión anual del poderoso Club Bilderberg, que está presidido por el noble francés Henri de La Croix de Castries (quinto conde de su nombre y CEO de AXA Group). Fundado en 1954 el núcleo del Club lo han formado políticos, financieros y grandes corporaciones. La lista de asistentes está integrada por representantes de las élites económicas de EEUU y Europa. Este año de España sólo han invitado a cuatro personas: Ana Patricia Botín, César Alierta, Juan Luís Cebrián y Luís Garicano. Nunca hacen declaraciones ni emiten comunicados: todo lo que allí han hablado seguirá en el máximo secreto.
El analista Daniel Estulin afirma que se trata de una auténtica casta formada por las élites blancas de Europa y EEUU que tienen el objetivo de mantener sus propios privilegios. La de este año fue una reunión muy especial; el objetivo de este poderoso grupo -convertir a las grandes corporaciones en las dueñas del mundo y a los gobiernos en meros ejecutores de sus mandatos-, podría estar más cerca si son aprobados los tratados TTIP y CETA. En realidad los integrantes de este Club son los causantes -y a la vez beneficiarios- de la actual crisis económica, por medio de los fondos de inversión de EEUU, que envenenaron la banca mundial con sus productos tóxicos.
El Club Bilderberg ha puesto su mirada sobre la sanidad de nuestro país. Tienen mucho interés en favorecer las privatizaciones, como las impulsadas por el Partido Popular desde el poder. Su presidente, el citado conde, ya tiene experiencia en ese terreno. En la década de los 80 fue un alto cargo en el gobierno de Jacques Chirac y promovió la privatización de los servicios públicos franceses. Al dejar el gobierno fichó inmediatamente por una de las aseguradoras más potentes del mundo, el grupo AXA, del que hoy es presidente.
El grupo AXA y la Sexta (que pertenece al grupo Atresmedia, vinculado a Indra, al fondo de inversión AQR y al banco norteamericano JP Morgan) están llevando a cabo, en los últimos meses, una potente campaña mediática -“Constantes y vitales”-, para promover la instalación de desfibriladores en todos los lugares públicos. Esta campaña publicitaria –en la que participan los rostros más famosos de la cadena- quieren presentarla como una acción altruista con el fin de salvar vidas humanas cuando en realidad se trata de realizar un gran negocio con la venta masiva de esos aparatos.
No hay suficiente evidencia de que la instalación de aparatos desfibriladores en lugares públicos reduzca la morbi-mortalidad cardiovascular. Además la legislación obliga a que los desfibriladores sean utilizados por profesionales y prohíbe su uso por el público no preparado. La necesidad de creación de plazas específicas (para realizar una actividad, por fortuna, tan esporádica) hace que esta propuesta sea irrealizable. Pero eso no importa. El negocio consiste en vender miles de desfibriladores aunque luego no se utilicen.
No tiene mucha lógica que una televisión privada se inmiscuya de forma tan directa en temas de salud pública, tan lejos de sus competencias. Pero la estrategia es clara: disfrazan la publicidad de información, intentan crear una expectativa elevada (salvar vidas), generan una demanda ciudadana (ya recogen firmas para reclamar ante las CCAA) y pretenden obligar a la Administración a realizar un enorme gasto para dar respuesta a la necesidad creada. Aunque todo eso, luego, no sirva para mucho.
La información sanitaria y las cuestiones de salud comunitaria deben estar exclusivamente bajo el dominio de los poderes públicos, lejos del afán de lucro de los grupos privados y de las empresas de tecnología sanitaria. Al conde Henri de La Croix de Castries (presidente de AXA) no le preocupa la salud de la población sino el reparto de beneficios. Si las elecciones son favorables los gobiernos del cambio tendrán que trabajar mucho para reconstruir el Estado, proteger los servicios públicos y garantizar la independencia de los medios de comunicación. No se puede dejar en manos de los poderosos decisiones tan importantes, que afectan a nuestra salud y a nuestra vida.