miércoles, 23 de agosto de 2017

ME PILLAN CON 77

6 chicas nos cuentan cómo es para ellas el polvo perfecto

Internet está lleno de consejos y suposiciones sobre el placer femenino. En muchas ocasiones, se reitera una y otra vez las mismas cosas: que si a las mujeres nos cuesta más relajarnos en el sexo, que si necesitamos sexo oral para llegar al orgasmo, y un largo etcétera. Pero como cada mujer es un mundo, hemos preguntado a 6 chicas cómo sería el polvo perfecto para ellas y esto es lo que nos han contestado. Que se jodan las estadísticas, no podría ser más variado.

AMARNA MILLER

26 años. Actriz porno, escritora y youtuber.
“Me sería indiferente si fuese con un chico, con una chica o con una persona transexual. Creo que el polvo perfecto está más relacionado con la química y con la comunicación que se tiene con esa persona. Necesitaría que fuese alguien con quien pudiese hablar libremente de todas las cosas que estoy pensando, que deseo y que me gustaría hacer. Y sobre todo, una persona que sea empática y que sea receptiva, que practique la escucha activa y que pueda sentirse identificado/a con mis deseos.
A parte de eso, me encantaría que fuese en un ambiente tranquilo, quizá en un dormitorio – qué clásica soy – con la luz un poco tenue, que fuese todo bonito y mullido ¡jajaja! Pero bueno, el ambiente es lo de menos; lo más importante es que haya comunicación, empatía, que se practique la escucha activa y que ambas partes sepan entender qué es lo que la otra persona está deseando.17264227_1778486175812399_4167809643223138711_n  -mileniales- 6 chicas nos cuentan cómo es para ellas el polvo perfecto
En cuanto a prácticas, no tengo ninguna preferencia. Ni la penetración es una meta ni el orgasmo. Lo más importante es pasárselo bien y que ambos disfruten”.


MARTA

21 años. Estudiante de economía
“Mi polvo perfecto, sin lugar a dudas, sería con alguien a quien quisiera o tuviera afecto. El género me es indiferente la verdad, ya que, el hecho de que haya química lo es todo. Si es en un lugar no arriesgado mejor, ya que los polvos en sitios esporádicos son la hostia pero nunca acabo de relajarme. Con lo cual, en casa sería perfecto. Lo ideal sería que las cosas fueran poco a poco, sin prisas pero con ganas. Ya sea chico o chica ¡hay que calentar bien el horno! Me encantaría que me dieran muchos mimitos pero que la palmadita en el trasero no falte, es decir, muy mimoso pero combinado con algo de agresividad.
Empezaría en la cama y acabaría en la ducha. Si fuera con un chico, de posturas no puede faltar la cucharita, y a ‘4 patas’ pero con la parte superior del cuerpo relajado, o como dicen mis amigos, ‘a lo lagarto’.
Con una mujer, un 69 sin lugar a dudas, ya que recibes placer mientras saboreas a la otra persona. En ambos acabaría involucrando lubricantes de sabores y así tener más margen para jugar. En cuanto a juguetes sexuales, no los veo necesarios para ninguno de los dos géneros. Mi polvo perfecto sería simple, la verdad, mientras sea alguien especial y pueda saborear su placer”.

YAIZA REDLIGHTS

26 años. Emprendedora con su propio sex shop online y youtuber
“Soy súper exhibicionista y me encanta que me vean follar. Uno de los polvos perfectos sería con cierto toque de exhibicionismo. Me imagino en un restaurante o una coctelería, algo así. Y de repente, veo a una tía que es parecida a Ruby Rose. Tendría ese rollo súper andrógeno que me vuelve loca y no me puede poner más cachonda.
17201084_1656192741348631_2622111934483919815_n  -mileniales- 6 chicas nos cuentan cómo es para ellas el polvo perfectoDespués de muchas miradas y casi sin mediar ni media palabra, iría al baño, me cogería y me empotraría literalmente. El baño sería de esos que se te ven los pies por abajo. Y me empezaría a follar pero muy fuerte. Para mí sería la situación perfecta, en un sitio donde no puedo hacer mucho ruido, donde sepa que me van a pillar, que no puedo salir de ahí porque me tiene cogida. Y más que practicarme sexo oral, me encantaría que me tocara pero como si fuese la última botella de agua en un desierto. Que me chupara los pezones como si se le fuese la vida en ello. Luego me encantaría no volver a saber de ella. De esas cosas que pasan y te quedas en plan, ‘¿qué coño ha pasado?’.
El polvo perfecto sería este, que haya un proceso de miradas propias del ligoteo y que sin hablar, tome el control sobre mí como no lo ha hecho nunca nadie”.


LAURA

23 años. Estudiante de publicidad
“Siempre he tenido la fantasía de probarlo con una chica, así que el polvo perfecto creo que sería con una mujer. Quizás con una amiga con la que tenga mucha confianza y, sobre todo, que ella tenga mucha experiencia. Sería algo esporádico, en plan, una noche viendo una serie en casa mientras comemos unas pizzas. No me acaban de gustar los lugares públicos así que prefiero un lugar controlado en el que me pueda relajar. Estaríamos tomando unas cervezas y una cosa llevaría a la otra y nos besaríamos. Pero de esos besos largos y húmedos, que empiezan de forma tímida y acaban siendo súper salvajes.
En mi caso me encanta el sexo oral así que eso no puede faltar pero que sea progresivo, es decir, que empiece primero por encima de las braguitas y luego ya, directa al lío. Quizás incluiría algún vibrador o dildo doble para poder jugar las dos, algo así. Y que cuando acabáramos de follar, estuviésemos súper sudadas y nos quedáramos pensando en lo que acaba de pasar.
Creo que lo más importante para que el polvo sea perfecto es la atracción que sientes hacia la otra persona y la comunicación que hay entre ambos. Eso es vital para poder expresar lo que sientes en cada momento”.

GEMMA SCHWEIN

28 años. Sexblogger y administrativa
“Para mí un buen polvo sería con una persona, independientemente del género. Lo más importante es la conexión que tienes y que desprenda follabilidad. Por supuesto, no pueden faltar caricias, besos y las mejores de las prácticas habidas y por haber: los cunnilingus y las felaciones. Eso no puede faltar, además de unas buenas caricias en la zona de los genitales y si hay alguna zona erógena en nuestro cuerpo que nos encante, también.
En mi caso es la zona de la lumbar, que para mí es fantástica. La persona que sabe excitarme acariciándome esa zona lo tiene todo conseguido. Obviamente no puede faltar un buen juguete erótico. A mí sin un vibrador algo me falta, creo que siempre es bienvenido. Le da un punto divertido a esa relación o a ese polvo perfecto.16665892_1210483305732487_6504618485874498673_o  -mileniales- 6 chicas nos cuentan cómo es para ellas el polvo perfecto
Para saber si un polvo es perfecto es fácil: cuando acabas te den muchas ganas de comer. Si tienes hambre es que ha sido el polvo ideal, pero si tienes hambre y sed ya es la bomba. Y evidentemente, culminándolo con un buen orgasmo, de esos tan intensos que crees que se te sale el corazón.
Es importante todo esto pero también la persona que tienes delante, que haya muchísima conexión”.


MARÍA

30 años. Esteticista
“Joder, qué difícil. A ver, el polvo perfecto sería muy salvaje. Yo me imagino a un tío con ese aspecto de vikingo que me pone un montón. El lugar, quizás una habitación con luz tenue y con las paredes de piedra, muy medieval. Aunque, realmente, el lugar me da bastante igual. Me encantaría que me besara con mucha pasión y energía, como si se le fuese la vida en ello. Y sobre todo, necesito esa vena de dominante, que me empotrara e hiciese conmigo lo que quisiese. Me encantan los azotes y eso no puede faltar. Me dejaría el culo hecho un desastre, ¡jajaja!
El polvo sería muy energético y salvaje, con miradas, arañazos y mordiscos. Pero que sepa ver cuando estoy un poco saturada y baje el ritmo, para que pueda retomar el hilo del polvo. Es un poco raro esto, lo sé. Tendría varios orgasmos hasta que al final, le pidiese que parara. Pero estando ya agotada. El sexo oral también es importante, se podría combinar sexo oral con polvazos. Eso es lo más. Pero siempre con azotes y algo de sadomasoquismo, muy cañero todo”.

AMORES QUE MATAN

Forges

TRUMP TE COLOCA

Las portaba un austríaco de 51 años
 Una de las pastillas aprehendidas por la policía alemana.
Una de las pastillas aprehendidas por la policía alemana. / EFE

martes, 22 de agosto de 2017

Ros

La teoría evolutiva en el campo de la salud pública | 21 AGO 17

¿Qué puede aportar la teoría de la evolución a la medicina?

Las poblaciones están expuestas a las consecuencias metabólicas de la pobreza, la alta fecundidad, las enfermedades infecciosas y los cambios en la alimentación y los hábitos de vida. Un mismo genotipo puede expresarse en diversos fenotipos configurados por el ambiente
Autor: Wells JCK, Nesse RM, Sear R, Lancet 2017; 390: 500–09

Resumen
  • La medicina evolutiva está abriendo nuevos caminos en la comprensión de por qué las personas enferman. Sus principios fundamentales provienen de la teoría de la historia de vida, que analiza la distribución de cantidades finitas de energía entre cuatro funciones que compiten entre sí: el mantenimiento, el crecimiento, la reproducción y la defensa.
     
  • El principio central de la teoría evolutiva es que los organismos son elegidos para distribuir la energía y el tiempo a fin de aumentar al máximo el éxito reproductivo en lugar de la salud o la longevidad. Las interacciones ecológicas que influyen sobre el riesgo de mortalidad, la disponibilidad de nutrientes y la carga de agentes patógenos moldean las estrategias de distribución de energía a lo largo de la vida.
     
  • Las intervenciones de salud pública podrían mejorar su eficacia incorporando este enfoque evolutivo. Dentro del mismo, los modelos matemáticos pueden explorar los probables beneficios y limitaciones de las intervenciones de simulación en la computadora antes de su implementación en las poblaciones.

INTRODUCCIÓN
El objetivo de la salud pública es prevenir las enfermedades, promover la salud y prolongar la vida de la población a través de los esfuerzos organizados de la sociedad.1 Se supone que mejorar las condiciones de vida favorecerá la salud, pero desde una perspectiva evolutiva esta suposición es simplista. La selección natural no formó a los organismos para gozar de la máxima salud, sino para aumentar al máximo sus logros reproductivos. Por consiguiente, las intervenciones en la salud pública quizás no siempre logran exactamente lo que querían.
Consideremos el ejemplo de una zona rural de Etiopía donde se desarrolló un proyecto de instalación de agua para disminuir el gasto diario de energía de las mujeres, que acarreaban el agua hasta 30 km en vasijas de barro.2 Se podría pensar que al reducir este estrés y mantener su energía, el estado nutritivo materno mejoraría, transmitiendo los beneficios para la salud a la siguiente generación. Pero el resultado fue otro: un análisis evolutivo precursor2 llegó a la conclusión de que la energía ahorrada por la instalación de agua corriente en la aldea aumentó la fecundidad de las mujeres y esto se asoció con empeoramiento de la desnutrición infantil. Se sugirió que el resultado hubiera sido mejor de haberse incluido también la planificación familiar en la intervención.
Este ejemplo destaca los posibles beneficios de una perspectiva evolutiva en la salud pública. La fisiología y la conducta humanas han sido escogidas para transmitir los genes a las generaciones futuras. La salud a veces se pone en riesgo para favorecer la supervivencia inmediata o la reproducción, especialmente en condiciones de carencia y un medio ambiente hostil. La salud pública se favoreció considerablemente al incorporar la perspectiva del curso de vida, que integra los efectos del estrés físico, biológico y social en las distintas etapas de la vida.3–6 Los enfoques evolutivos podrían ampliar estos beneficios al generar nuevos conocimientos sobre las consecuencias sanitarias de los esfuerzos para cambiar las conductas o el medio ambiente.
En 1973, Dobzhansky 7 observó que “nada en la biología tiene sentido salvo a la luz de la evolución”. A lo largo del siglo XX, los enfoques evolutivos se extendieron a través de casi todos los sectores de la investigación biológica y los encargados de las políticas públicas los emplean cada vez más para la agricultura y la pesca.8,9 En cambio, en la medicina, la perspectiva evolutiva surgió solo recientemente.10
La aplicación de la teoría evolutiva podría revolucionar la medicina. En el siglo XIX, la biología predarwiniana era principalmente descriptiva. La medicina continúa así: en descripción y explicaciones mecanísticas, pero recién está comenzando a explicar la variabilidad en la susceptibilidad a las enfermedades en individuos y poblaciones. La teoría evolutiva genera hipótesis demostrables acerca de cómo los organismos deben responder a los estímulos ambientales, hipótesis ampliamente avaladas en diversas especies, incluida la humana.13–15
Hasta ahora, el objetivo principal de la medicina evolutiva ha sido ir más allá de saber cómo se enferma la gente, al considerar por qué el cuerpo es susceptible a las enfermedades. Este enfoque ayuda a comprender por qué la gente consulta, pero quizás no contribuya a prevenir las enfermedades. Los autores de este artículo argumentan que los enfoques evolutivos podrían mejorar los resultados más directamente en la esfera de la salud pública.
Estos enfoques podrían aumentar el conocimiento del efecto del cambio ecológico sobre la salud. Tradicionalmente los esfuerzos de la salud pública se dirigían a los factores de riesgo relacionados con  los agentes que originan enfermedades. Para prevenir la transmisión de las enfermedades se mejoraron las condiciones higiénicas, la nutrición y las condiciones de vida, a fin de promover la resiliencia.
Aunque virus y bacterias siguen estando entre las principales causas de enfermedades, la carga global de la mala salud se está desplazando hacia las enfermedades no transmisibles (ENT). En estas, las claves de la susceptibilidad y la prevención son la constitución y la conducta de las personas. 17 Aunque se identificaron algunos factores de riesgo evidentes, como el tabaquismo, las grasas trans, los carcinógenos, muchos se ocultan dentro de los hábitos de vida normales o la gama normal de variabilidad fisiológica (por ej, las características del crecimiento y la maduración).
A su vez, nuestros hábitos de vida están moldeados por fenómenos sociales más amplios, que conectan la salud con factores culturales y políticos.18 Al arrojar más luz sobre cómo responden la fisiología y la conducta a estos estreses, los enfoques evolutivos podrán mejorar los esfuerzos de la sociedad para prevenir las ENT, de la misma manera en que actualmente contribuyen a disminuir la carga de enfermedades infecciosas.19

► EVOLUCIÓN, HERENCIA Y GENÉTICA
Las teorías de la selección natural de Darwin y de Wallace proporcionaron nuevos conocimientos sobre cómo los ambientes ancestrales moldean la variabilidad biológica contemporánea.22 La teoría planteaba que las características de las especies varían, que esta variabilidad tiene un componente hereditario y que los organismos que producen más descendencia transmiten sus características con mayor frecuencia a las generaciones posteriores.
Con el tiempo, un linaje adquiere los genes y fenotipos de aquellos que se reproducen más exitosamente.23 En la época de Darwin, los conocimientos científicos de los mecanismos hereditarios eran rudimentarios. La genética moderna surgió a partir del redescubrimiento del trabajo de Mendel a fines del siglo XIX y sentó las bases de la síntesis evolutiva moderna.26
Se sabe que las variantes genéticas influyen sobre el riesgo de enfermedades, 27 despertando el interés acerca de la medicina personalizada basada sobre los genes. En lo referente al tratamiento, las diferencias de los grupos étnicos en la frecuencia de los genes que influyen sobre el metabolismo de los fármacos llamaron la atención.28
La mayoría de los médicos que estudian los agentes patógenos en combinación con sus huéspedes humanos saben del surgimiento evolutivo de nuevas enfermedades infecciosas, como las causadas por el VIH, los hantavirus, el síndrome respiratorio agudo grave (SARS por las siglas en inglés) y el virus del Ébola,29 con la posibilidad de que vacunas imperfectas vuelvan a los virus más virulentos,30 y con las amenazas planteadas por el surgimiento de cepas bacterianas resistentes a los antibióticos.31
La variabilidad genética también es importante para la salud pública, especialmente para comprender la variabilidad de la población en fisiología. Por ejemplo, donde el paludismo es prevalente, se seleccionaron las variantes protectoras de la hemoglobina, aunque estas podrían generar también problemas de salud, como la gran prevalencia de hemoglobinopatías derivadas de genes autosómicos recesivos en poblaciones expuestas al paludismo.32
Alrededor del 85% de la variación genética humana se produce dentro, más que entre las poblaciones.34 Estudios genealógicos y de gemelos indican que las ENT se agrupan dentro de las familias,35, 36 y un objetivo clave del Proyecto del Genoma Humano fue identificar los alelos que contribuyen a esto.37
Con frecuencia se sugiere que la selección se detuvo en los seres humanos, pero es más realista suponer que se aceleró de acuerdo con el gran crecimiento poblacional de los últimos 10.000 años, que aumentó la cantidad de nuevas mutaciones.39
Los genes contribuyen a la variabilidad individual en la susceptibilidad a las enfermedades y los análisis genéticos pueden ayudar a identificar las vías biológicas para el tratamiento farmacológico.40 No obstante, la importancia de los genotipos en la salud pública está limitada por nuestra incapacidad para tenerlos como blanco directo de intervenciones. Pero hay  otro componente de la variabilidad biológica que es muy susceptible a la intervención: la plasticidad.

► EVOLUCIÓN Y PLASTICIDAD
La teoría de la historia de vida proporciona el marco para entender cómo los organismos toman decisiones fisiológicas y conductuales, aunque estas últimas no siempre son conscientes
La plasticidad se refiere a la gama de fenotipos que el ambiente puede obtener de un solo genotipo. La plasticidad tiene varias dimensiones diferentes, entre ellas la conducta, la fisiología y el desarrollo y respuestas que van desde lo momentáneo hasta lo transgeneracional. El principal aporte evolutivo a la plasticidad es la historia de vida, que pronostica cómo los organismos en desarrollo responden a los ambientes para aumentar al máximo sus posibilidades de supervivencia y reproducción.42
La teoría de la historia de vida proporciona el marco para entender cómo los organismos toman decisiones fisiológicas y conductuales, aunque estas últimas no siempre son conscientes. Los patrones de crecimiento, maduración, reproducción y metabolismo dan cuenta de la considerable variación en el riesgo de ENT y diversos tumores malignos, pero la misma normalidad de esos rasgos impidió el conocimiento más profundo de cómo contribuyen a las causas de la mala salud, y cómo podrían ser alcanzados por los programas de salud pública.
Las asociaciones de estos rasgos con la evolución de la salud también puede ser muy diferente según que las poblaciones sean de recursos altos, bajos o medios. La historia de vida puede ayudar a explicar esta complejidad y ofrece un marco de trabajo holístico que puede integrar los diferentes componentes de la salud.
Teoría de la historia de vida
La teoría de la historia de vida se creó para pronosticar la evolución coordinada de los rasgos que contribuyen directamente a la salud: edad y tamaño en la madurez, número y tamaño de los hijos, número de embarazos y envejecimiento y duración de la vida. La teoría considera la evolución de esos rasgos como el producto de las interacciones entre las limitaciones y las compensaciones intrínsecas —las características heredadas o adquiridas durante el desarrollo—y los factores ambientales extrínsecos que afectan el riesgo de mortalidad y la disponibilidad de recursos. Después considera cómo los factores extrínsecos moldean la combinación de rasgos intrínsecos para aumentar al máximo el estado físico.42 ,43
La teoría de la historia de vida modela la evolución fenotípica en general. Todo en  biología tiene una explicación mecanística que responde a la pregunta “¿Cómo funciona esto?” y una explicación evolutiva que responde a las preguntas “¿Cómo llegó esto aquí y qué mantiene su estado?” Aunque estas preguntas se pueden considerar a largo plazo para comprender por qué una especie tiene características especiales, también se pueden considerar dentro del curso de vida, para comprender por qué cada organismo responde a los factores ambientales de manera particular.
Las respuestas plásticas a los estímulos ambientales incluyen las adaptaciones fisiológicas implementadas por vías de realimentación homeostática que pueden reaccionar en segundos o minutos, las aclimataciones, que pueden reaccionar en días o semanas a través de cambios en los puntos de ajuste de las vías de retroalimentación y, por último la plasticidad evolutiva, en la que las reacciones duran toda la vida.44, 45
La importancia médica de la plasticidad es sobre todo aparente en los orígenes evolutivos de la salud y la enfermedad adultas.4, 46 Las variaciones en las experiencias de vida tempranas tienen muchas consecuencias, por ejemplo la desnutrición intrauterina aumenta el riesgo de ENT más adelante,4, 46 el parto por cesárea aumenta el riesgo de asma y obesidad,47,48 y el exceso de antibióticos antes de los dos años aumenta el riesgo de obesidad y alergia.49,50
Debido a que los médicos y los especialistas en salud pública se ocupan de los fenotipos, una teoría que pronostica los estados fenotípicos y cómo cabe esperar que cambien durante el curso de la vida puede ser muy positiva. Comprender la historia de vida (en curso) de cada paciente podría orientar decisiones personalizadas sobre la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades.
Compromiso y normas de reacción
Existe un espectro de fenotipos producidos por un único genotipo a lo largo de una gama de condiciones ambientales
Dos conceptos clave en la teoría de la historia de vida son los compromisos y las normas de reacción. Se produce un compromiso cada vez que un cambio en un rasgo que mejora el estado físico se conecta a un cambio en otro rasgo que empeora ese estado. Las funciones principales que participan en los compromisos son el mantenimiento, el crecimiento, la reproducción y la defensa, en las que se puede invertir energía. Estas funciones cambian según la disponibilidad de recursos y el riesgo de mortalidad extrínseco, del cual los componentes clave son las enfermedades infecciosas, la pobreza o la indigencia y la violencia o la guerra.
En general, los organismos con gran riesgo de mortalidad invierten en el crecimiento y la reproducción rápidos a expensas del mantenimiento y la defensa, donde los organismos con bajo riesgo de mortalidad invierten más. Es así que las historias de vida de especies que ocupan ambientes contrastantes divergen, creando un continuum desde especies pequeñas, de vida rápida y corta hasta especies grandes, de vida lenta y larga.
Este continuum también caracteriza la variación individual dentro de las especies, incluidos los seres humanos. La selección natural moldeó a las personas para responder a señales de riesgo de mortalidad extrínseca y disponibilidad de recursos con cambios fenotípicos que aumentan al máximo el buen estado físico. Las respuestas específicas son la variación en edad y tamaño en la madurez, el intervalo entre los embarazos y la inversión en los hijos.
La calidad del ambiente externo, por lo tanto, moldea totalmente el programa de crecimiento, maduración, reproducción y envejecimiento. De allí la enorme variabilidad en las tasas de mortalidad específicas para la edad y las expectativas de vida en las poblaciones.
Cada persona representa un paquete de numerosos compromisos. Por ejemplo, el compromiso entre reproducción y supervivencia moldea la tasa de envejecimiento y los riesgos de ENT.51 Los compromisos son esenciales para los médicos y los planificadores de la salud pública porque nos obligan a reconocer que un rasgo no se puede cambiar sin cambiar también otros, a veces para peor.
El segundo concepto clave, la norma de reacción, describe el espectro de fenotipos producidos por un único genotipo a lo largo de una gama de condiciones ambientales.
La historia de vida predice la evolución de las normas de reacción en sí y el estado de los rasgos expresados en ambientes específicos. Este enfoque aclara cómo la naturaleza siempre interactúa con la crianza durante el desarrollo para producir el estado del organismo observado. Son ejemplos de normas de reacción la edad y el tamaño en la madurez 42 y la variación en el intervalo entre embarazos según los cambios en el estado de nutrición.
La energía se puede almacenar fuera del cuerpo en forma material o en relaciones sociales o dentro del cuerpo como tejido adiposo
Varias cuestiones son importantes cuando se aplica la teoría de la historia de vida.
  • Primero, nuestra sociedad conecta las historias de vida de numerosas personas. La crianza suele ser colaborativa, es decir varias personas pueden contribuir en conjunto a invertir (energía, tiempo y recursos) en la descendencia.62 Asimismo, la sociedad puede exponer a las personas al estrés, como el causado por las jerarquías sociales y los conflictos intergrupales 19
     
  • Segundo, los valores culturales que influyen sobre la conducta podrían evolucionar con el tiempo, por ejemplo las actitudes hacia la riqueza, el riesgo y los costos y beneficios de criar a los niños.63,64
     
  • Por último, la conducta evolucionada no necesariamente beneficia la salud o el estado físico, por ejemplo el empleo de narcóticos que estimulan los centros cerebrales de recompensa mientras comprometen la función fisiológica.65
Nos podríamos preguntar si las personas en ambientes pudientes igualmente experimentan compromisos. La energía se puede almacenar fuera del cuerpo en forma material o en relaciones sociales o dentro del cuerpo como tejido adiposo.66
Aunque las personas pudientes adquieren energía para invertir en crecimiento, salud y reproducción, se observan compromisos sutiles 67, por ejemplo entre el tamaño de la familia y el crecimiento de cada hijo.68 Algunos compromisos ocasionan conflictos en las señales entre las células inmunitarias o las redes de expresión de genes y en ellas no participa la energía, sino la información. Estas compensaciones son independientes del estado de nutrición.
Las decisiones específicas que constituyen la trayectoria de cada historia de vida se llevan a cabo a niveles que incluyen la fisiología y la conducta. Son los mismos mecanismos que permiten la adaptación a través de la plasticidad a los estímulos ecológicos y al estrés. Tanto la plasticidad hormonal como la conductual representan mecanismos del manejo de los riesgos que son sensibles a los estímulos físicos y sociales.66
Plasticidad de la historia de vida y hormonas
Las hormonas permiten a los organismos responder a los factores ambientales endógenos y exógenos al modificar las funciones celulares en tejidos y órganos.70 Generan múltiples efectos fisiológicos, lo que se conoce como pleiotropía.70
Por ejemplo, la insulina es esencial para distribuir la energía a lo largo de funciones fisiológicas que compiten. No solo regula la glucemia, 71 sino que modula la regulación del metabolismo periférico, incluidos el apetito, la función reproductiva, la termorregulación y la obesidad, a través de receptores cerebrales.72,73 En el cerebro la insulina también regula las  funciones cognitivas, como el aprendizaje y la memoria.74
La leptina, segregada por el tejido adiposo, indica al cerebro la magnitud de los depósitos de energía, pero también contribuye a regular la reproducción, la función cognitiva y la función inmunitaria.75,76
Otra hormona importante es el cortisol, producido por las suprarrenales en respuesta a diversos tipos de estrés, como las enfermedades, los traumatismos, el miedo, el dolor y el estrés psicosocial. También afecta diversas actividades metabólicas. Suprime, por ejemplo, la función inmunitaria y aumenta la presión arterial y la glucemia.79
En cada caso estas hormonas implementan la distribución de la energía entre las funciones de la historia de vida. Aunque esta plasticidad puede ser adaptativa, especialmente en el contexto de la reproducción, también puede tener costos metabólicos y acelerar la velocidad del envejecimiento. Además, la sociedad genera estreses para los que la biología no está preparada, 80 como la polución, los alimentos procesados y los hábitos sedentarios.
Muchos compromisos pertenecen a organismos individuales. Sin embargo, la reproducción reúne las estrategias de la historia de vida de dos generaciones, a través de la nutrición placentaria y la lactancia. Esta interacción se podría caracterizar como un tira y afloja sobre los recursos metabólicos maternos, 81 porque las decisiones acerca de la distribución de la energía que son óptimas para el estado físico materno quizás no aumenten al máximo el estado físico de los hijos. En este conflicto 82 las hormonas funcionan como señales interpersonales y cada parte no solo puede leer las señales de la otra, sino que también las puede manipular con sus propias secreciones hormonales.
Por ejemplo, el lactógeno placentario promueve la resistencia materna a la insulina y permite así al feto favorecerse con los aumentos posprandiales prolongados de la glucemia materna 83
Las consecuencias de esta lucha se expresan en varios resultados importantes para la salud pública, entre ellos la prevalencia del bajo peso al nacer, la incidencia de los cólicos, la duración de la lactancia materna y la conducta frente al sueño del lactante.83–85 En esta lucha se pueden efectuar intervenciones; por ejemplo, los resultados de un estudio aleatorizado mostraron que promover la relajación de las madres que amamantan se asoció con aumento de peso más rápido de los lactantes, en relación con las madres que no recibían este tratamiento.86
La teoría de la historia de vida y la conducta
El mayor riesgo extrínseco de mortalidad favorece el desvío de la energía, del mantenimiento a la reproducción más temprana
Los modelos de conducta en la salud pública tradicional hacen hincapié en la autonomía individual, es decir en lo que la persona piensa más que en lo que hace. 87 En cambio, la teoría de la historia de vida hace predicciones sobre la conducta en sí.
En especial en las poblaciones de altos ingresos y baja fecundidad, la conducta contemporánea no mejora al máximo el estado físico. Esto es en parte debido a las preferencias culturales que evolucionan independientemente de los genes y en parte debido al retraso adaptativo, por el que los ambientes cambian con mayor rapidez que la biología humana.88
En las especies de larga vida, como la humana, que producen descendencia a intervalos regulares, el valor de invertir en el mantenimiento somático y la futura reproducción varía según las condiciones ecológicas. El mayor riesgo extrínseco de mortalidad favorece el desvío de la energía, del mantenimiento a la reproducción más temprana. A la inversa, el bajo riesgo de mortalidad favorece la mayor inversión en el mantenimiento somático, que podría favorecer la reproducción futura y la longevidad. La variación en el riesgo de mortalidad puede por lo tanto explicar la variación en las conductas importantes para la salud pública, incluidas las decisiones reproductivas y el adoptar conductas de riesgo.
En países de ingresos altos, la baja posición socioeconómica se relaciona con la reproducción a menor edad. El peor estado de salud podría ser una variante explicativa importante. Datos de 2009 a 2011 indicaron que en Inglaterra, vivir en las zonas más carenciadas se asoció con una expectativa de vida siete años menor para las mujeres y nueve años menor para los hombres, en relación con aquellos de zonas menos carenciadas.89
La reproducción temprana en mujeres de baja posición socioeconómica  podría por lo tanto reflejar tanto su menor expectativa de una vida saludable y la falta de ventajas para postergar la reproducción, ya que tienen menos posibilidades de capitalizar en oportunidades educativas y laborales. Este vínculo entre las carencias y la menor edad en el primer parto existe en todo el mundo.90 A su vez, la mayor inversión de energía en la reproducción indica una menor inversión en la homeostasis y esto podría contribuir al ato riesgo de ENT en poblaciones de baja situación socioeconómica.19
En términos de conducta, en la baja inversión en la autoconservación podrían participar las preferencias en el tiempo, donde se prefieren las ganancias inmediatas a las recompensas lejanas.91
Las personas orientadas a vivir el presente refieren más actitudes de riesgo que aquellas orientadas al futuro.92 Sin embargo, el compromiso entre longevidad y reproducción también se puede explotar para favorecer la salud mediante  intervenciones ideadas para aumentar al atractivo personal, en lugar de beneficios a disfrutar en algún momento futuro, como el de la alimentación y el riesgo de cáncer.93, 94
El riesgo de mortalidad extrínseca, por lo tanto, es pronóstico de muchas conductas poco saludables (tabaquismo, consumo de drogas, mala alimentación y comportamientos sexuales de riesgo), así como escaso compromiso con conductas saludables, como la actividad física. Estas conductas se asocian uniformemente la baja condición socioeconómica en países de altos recursos 95
Aunque contribuyen a las desigualdades en la salud, no son suficientes para explicar las diferencias observadas según la posición socioeconómica, lo que indica que las limitaciones estructurales y económicas también son importantes. Las campañas de salud pública dirigidas hacia estos comportamientos poco saludables podrían por lo tanto ser más exitosas si se las apoya con esfuerzos para disminuir las carencias y aumentar el acceso al cuidado de la salud.
Modelos matemáticos
La teoría de la historia de vida se puede expresar en ecuaciones, permitiendo los modelos matemáticos. Se podrían así considerar los posibles beneficios y costos de las intervenciones antes de su implementación en vivo. Aunque se pueden aplicar a muchos contextos, los modelos son especialmente valiosos para entender la dinámica de las relaciones entre padres e hijos, a través de las que interactúan las historias de vida.
A fin de ilustrar esto, consideremos el desafío de disminuir la desnutrición infantil, problema de salud importante en todo el mundo.97 La lógica sugiere una solución sencilla: aumentar el aporte calórico. Puesto que el bajo peso a nacer contribuye a la desnutrición ulterior, la lógica también sugiere que las intervenciones se deberían dirigir a las mujeres embarazadas como se ha hecho en varios países. .98
Como mostraba el ejemplo etíope, las madres enfrentan un compromiso entre invertir en su descendencia actual o en la futura.99 Las calorías adicionales podrían sostener el crecimiento y la supervivencia de los hijos ya existentes o acelerar la producción de más niños. Suponiendo que el metabolismo materno ha sido seleccionado para optimizar la salud reproductiva durante toda la vida, los modelos pueden predecir la distribución óptima de las calorías.
El modelo de los autores sugiere que el complemento materno podría generar mejor supervivencia de la descendencia y menor tiempo de dependencia, aumentando la fecundidad materna. El refuerzo de los recursos durante un corto tiempo promueve el crecimiento y la supervivencia de los hijos, mientras que el apoyo prolongado beneficia principalmente a la fecundidad materna.
Nuevamente, este ejemplo destaca cómo la el buen estado reproductivo podría ser más importante que la salud individual.
El campo emergente de la salud pública evolutiva
La teoría de la historia de vida permite una mejor comprensión de la variabilidad humana en cuanto a la susceptibilidad a las enfermedades y de cómo los esfuerzos organizados de las sociedades para cambiar la conducta o el medio ambiente pueden afectar los resultados en salud. Tanto la fisiología como la conducta responden a los estímulos ecológicos a través de compensaciones y normas de reacción que favorecen a la supervivencia y la conducta más que a la salud. Un conocimiento clave es que no se debe esperar que una determinada intervención produzca consecuencias idénticas en poblaciones con diferente disponibilidad de recursos y diferente riesgo extrínseco de mortalidad.
Esto ayuda a entender por qué la pobreza y las carencias impactan tanto sobre la salud y la esperanza de vida y por qué deben ser el blanco clave para las intervenciones. Las experiencias de la infancia pueden afectar toda la trayectoria de la maduración y el envejecimiento, generando compromisos entre la reproducción y la homeostasis.19
Por consiguiente, los programas dirigidos a la conducta individual podrían favorecer más la salud si se asocian con mayores esfuerzos para combatir la pobreza, las carencias y los riesgos extrínsecos de mortalidad. Otro conocimiento clave es que el fenotipo de cada persona refleja una historia acumulada de compensaciones. Esta información quizás podría mejorar la personalización de la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades.
Los enfoques evolutivos podrían ser especialmente valiosos para abordar los desafíos planteados por la salud mundial, en la que las poblaciones están expuestas diferencialmente a múltiples costos metabólicos derivados de la alta fecundidad, de diversas enfermedades infecciosas y de los rápidos cambios en la alimentación y los hábitos de vida. En vista de esta heterogeneidad, los modelos matemáticos se podrían emplear para explorar los costos y beneficios de las intervenciones por simulación en la computadora antes de su implementación en vivo.
Los enfoques evolutivos ofrecen un marco sin igual con el que comprender la base de las enfermedades y mejorar la eficacia de las intervenciones en salud pública.

TENGO MALARIA DESDE LA GUERRILLA DEL CHE EN BOLIVIA...DOY FE DE ELLA Y ME ACUERDO CON CADA ATAQUE

Mosquito: el animal que mata a más de 725.000 personas cada año

    El mosquito es el animal más letal del mundo, siendo responsable de la muerte de más de 725.000 personas cada año. Existen más de 2.500 especies de mosquitos y estos insectos se encuentran en todas la regiones del planeta a excepción de la Antártida. Además, muchas especies han desarrollado resistencia contra una variedad de insecticidas comúnmente usados y han cambiado su comportamiento para evitar las redes mosquiteras y las casas fumigadas. 

    <p>Mosquito tigre (<em>Aedes albopictus</em>). / Krijn Paaijmans</p>
    Mosquito tigre (Aedes albopictus). / Krijn Paaijmans
    Cuando pensamos en animales peligrosos, asumimos distintas especias como tiburones o serpientes. Sin embargo, el animal más letal del mundo es el mosquito, responsable de la muerte de más de 725.000 personas cada año, frente a las 50.000 muertes provocadas por dichos reptiles o las apenas 10 personas que matan los escualos. Es más, por encima de ellos se sitúan los seres humanos, justo después del mosquito, siendo responsables de 475.000 personas muertas al año.
    Pero este pequeño insecto no hace el trabajo solo. Su capacidad para transmitir virus y otros parásitos causantes de patologías devastadoras es, precisamente, lo que lo hace tan peligroso. Así, la malaria, transmitida por el mosquito Anopheles, mata cada año a 400.000 personas (principalmente niños) e incapacita por varios días a más de 200 millones.
    Otras enfermedades transmitidas por el mosquito incluyen el dengue, que causa entre 50 y 100 millones de casos cada año, la fiebre amarilla, que tiene una alta tasa de mortalidad, o la encefalitis japonesa, que causa más de 10.000 muertes anuales, sobre todo en Asia. Sin olvidar el virus del Zika, que tiene efectos neurológicos graves y a largo plazo en bebés de madres infectadas durante el embarazo.  
    “Los mosquitos son criaturas difíciles, evitando constantemente cualquier cosa que hagamos contra ellos", señala Krijn Paaijmans, entomólogo de ISGlobal
    Existen más de 2.500 especies de mosquitos y estos animales se encuentran en todas la regiones del planeta a excepción de la Antártida. De hecho, los mosquitos son muy buenos para adaptarse a nuevos ambientes y a cualquier intervención que usemos contra ellos.
    Por ejemplo, Aedes aegypti (el vector de la fiebre amarilla, zika y dengue, entre otros) se ha adaptado perfectamente al ambiente urbano: se alimenta de sangre humana y pone sus huevos en cualquier tipo de recipiente fuera o dentro de las casas.
    Además, muchas especies de mosquito, incluyendo el Anopheles, han desarrollado resistencia contra una variedad de insecticidas comúnmente usados y han cambiado su comportamiento (se alimentan fuera de las casas y más temprano) para evitar las redes mosquiteras y las casas fumigadas.  
    Como señala Krijn Paaijmans, entomólogo del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), “los mosquitos son criaturas difíciles. Están constantemente evitando cualquier cosa que hagamos contra ellos".
    Acabar con la malaria en 2020
    Paaijmans es parte de un gran equipo que trabaja en MALTEM, un proyecto financiado por la Obra Social “la Caixa” y la Fundación Bill & Melinda Gates, cuyo objetivo es detener la transmisión de la malaria en el distrito de Magude, en el sur de Mozambique, en el 2020.
    “Si queremos eliminar la malaria, necesitamos mejor vigilancia y mejores datos para desarrollar intervenciones más rentables. Esto implica formular las preguntas correctas y utilizar las herramientas adecuadas”. El experto propone utilizar el mismo tipo de trampas fuera y dentro de las casas para medir correctamente la transmisión residual de malaria (la transmisión que ocurre en el exterior, donde las redes mosquiteras y la fumigación no son eficaces).  
    Es necesario trabajar también en nuevas herramientas contra las cuales el mosquito tiene más difícil desarrollar resistencia. El equipo de Paaijmans está desarrollando barreras electromagnéticas que repelen a los mosquitos, mientras que el equipo de Carlos Chaccour, también de ISGlobal, está centrado en la ivermectina, un fármaco antiparasitario que mata a los mosquitos que se alimentan de animales o individuos tratados.

    "EL CORTIJO". Episodio II: "Susana, ¿dónde coño está el dinero?"

    lunes, 21 de agosto de 2017

    LA PRESIDENTA DE ANDALUCIA ESTA DE VACACIONES Y NI SE PRESENTO

    ACCIDENTE EN EL HOSPITAL DE VALME DE SEVILLA

    SE LES FUE EL TARRO

    Determinantes sociales y demencias: una estrecha relación

    De acuerdo con las tasas de prevalencia reportadas, en Cuba aproximadamente 160 000 personas padecen demencia y este número se incrementará en 2,3 veces para el 2040, es decir a 300 000 personas con demencia, el 2,7 % de la población cubana, si no se logra alcanzar una cura efectiva
    «En el complejo proceso salud-enfermedad los determinantes sociales tienen un papel fundamental», afirma acertadamente el estudio de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, Facultad Finlay Albarrán y el Departamento de Estudios de Alzheimer de Cuba, Algunos determinantes sociales y su impacto en las demencias, de los investigadores Rodolfo Isidro Bosch Bayard, Tania Zayas Llerena y Elaine Hernández Ulloa.
    El texto, publicado en el Volumen 43, Número 3 del año 2017, de la Revista Cubana de Salud Pública, es un necesario acercamiento a un tema estratégico, en tanto «la demencia es hoy uno de los principales problemas de salud que afecta a todos los países, con un enorme costo social y económico».
    «Los países en desarrollo enfrentan una transición demográfica acelerada que conlleva el aumento de la incidencia y prevalencia de la demencia, lo cual depende de las condiciones propias del individuo, pero en buena medida está la influencia de otros factores macroeconómicos. Es importante conocer cómo influyen los determinantes sociales en esta enfermedad para poder trazar las acciones que permitan su control y una mejor incorporación del paciente y su cuidado a la sociedad para que incremente su calidad de vida», sostienen los autores.
    A partir de cada uno de estos elementos, los investigadores se propusieron describir la influencia de los determinantes propios del individuo y los determinantes sociales macroeconómicos, en la prevalencia de las personas con demencia, así como el rol de las políticas de salud en el control de la enfermedad, a partir de una amplia revisión de textos publicados sobre el tema
    Como resultado, señalaron que los determinantes de la salud propios del individuo: edad, sexo, raza o grupos étnicos aportan información que puede influir en el desarrollo de la demencia y pueden ser modificados por factores ambientales como el estilo de vida y las redes sociales.
    También, abordaron los determinantes sociales macroeconómicos, como los costos y los planes nacionales para la atención a la demencia. En ese sentido, refieren que el costo mundial de la enfermedad se distribuye de forma
    desigual, con predominio de los países más ricos. Cuba, Costa Rica y México son los primeros países de medianos y bajos ingresos que comenzaron a desarrollar estrategias nacionales para la atención a la demencia, explica el texto.
    «La demencia puede estar influenciada por factores de riesgo en la edad media de la vida: obesidad, hábito de fumar, sedentarismo, hipercolesterolemia, alcoholismo y bajo nivel educacional», afirman los autores, quienes mencionan entre los determinantes de la salud propios del individuo la edad, el sexo y la etnia o raza.
    En relación con la edad, queda claro que es un factor de riesgo para la enfermedad de Alzheimer. «La prevalencia e incidencia en demencia aumenta con el envejecimiento poblacional, pero este incremento se produce casi de forma exponencial, la población estimada de personas con demencia para el 2015 en el mundo fue de 44,6 millones. La prevalencia de demencia se duplicará cada 20 años, hasta alcanzar los 65,7 millones en el 2030 y los 115,4 millones en el 2050», ejemplifica el material.
    Por otra parte, las mujeres tienen una expectativa de vida superior a la de los hombres, pero también mayor comorbilidad y deterioro de su salud, al tiempo que son las más afectadas por la demencia y viven con niveles de discapacidad más elevados que los hombres de igual edad. «La prevalencia estimada de la demencia en mujeres es superior a la de los hombres de 19 a 29 %, respectivamente. Las mujeres sufren más los síntomas sicoafectivos de la enfermedad y tienen menos acceso a los servicios de salud por el rol que desempeñan en el cuidado de la familia», explican los autores.
    Pero así como la incidencia de la demencia depende de factores biológicos (genéticos), también intervienen en este proceso factores ambientales como el estilo de vida o la actividad mental, la dieta, la actividad física, el consumo de tabaco y alcohol, y la educación. «Estos factores pueden acelerar o retardar la cascada de eventos fisiológicos que ocurren a nivel cerebral para la aparición de la enfermedad».
    De ahí que «la prevención de la demencia es hoy uno de los pilares para el tratamiento de la enfermedad, ya que aún no existe un tratamiento curativo».
    Pero los investigadores van más allá, hasta considerar claves también factores como las redes sociales, la economía y la voluntad política de los gobiernos para enfrentar la demencia. «Las personas con deterioro cognitivo y sus cuidadores sufren el estigma social de la demencia, tienen menos oportunidades en el entorno laboral, presentan síntomas sicológicos como depresión y ansiedad y necesitan el apoyo de sus vecinos, organizaciones de masas y grupos de ayuda mutua», refiere el artículo.
    Del mismo modo, es determinante el impacto económico. A escala mundial, hoy las demencias constituyen la tercera enfermedad en costos económicos superada solo por los padecimientos cardiovasculares y el cáncer.
    «Los planes nacionales para la demencia de países como Cuba, Costa Rica y México, aumentan la calidad de la atención médica, optimizan los servicios de salud y logran una mayor equidad. Es una necesidad que los países en desarrollo incrementen su colaboración mutua y tracen estrategias para enfrentar esta enfermedad» refiere el texto.
    De acuerdo con las tasas de prevalencia reportadas, en Cuba aproximadamente 160 000 personas padecen esta enfermedad y este número se incrementará en 2,3 veces para el 2040, es decir a 300 000 personas con demencia, el
    2,7 % de la población cubana, si no se logra alcanzar una cura efectiva.
    Las demencias son hoy un desafío para los sistemas de salud, social y económicos del mundo, pero son sobre todo un reto a la conciencia individual de cada ciudadano que tiene ante sí la posibilidad de cuidar su salud, apoyar al otro y contribuir a derribar mitos y miedos.

    "EL CORTIJO" Episodio I

    TODOS TE ENGAÑAN


    Los edulcorantes artificiales engañan al cerebro

    El sabor azucarado puede provocar un aumento en la respuesta metabólica
    Autor: Robert Preidt MedlinePlus
    Una nueva investigación podría explicar el vínculo reportado entre el uso de los edulcorantes artificiales y la diabetes, señalan unos científicos.
    Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale afirman que en la naturaleza la intensidad de la dulzura refleja la cantidad de energía presente. Pero en la vida moderna, el metabolismo del cuerpo resulta engañado cuando una bebida es demasiado dulce o no suficientemente dulce para la cantidad de calorías que contiene.
    Eso significa que una bebida de sabor dulce baja en calorías puede provocar una respuesta metabólica mayor que una bebida con más calorías, apuntaron.
    "Una caloría no es una caloría", explicó la autora principal del estudio, Dana Small, profesora de psiquiatría.
    "La suposición de que más calorías provocan una respuesta metabólica y cerebral mayor es errónea. Las calorías son solo la mitad de la ecuación; la percepción del sabor dulce es la otra mitad", planteó Small en un comunicado de prensa de la universidad.
    Cuando ocurre una "falta de concordancia", los circuitos de recompensa del cerebro no registran las calorías que se han consumido, señalaron los investigadores. Muchos alimentos procesados tienen esa falta de concordancia, por ejemplo el yogurt con edulcorantes bajos en calorías.
    "Nuestros cuerpos evolucionaron para utilizar con eficiencia las fuentes de energía disponibles en la naturaleza", dijo Small. "Nuestro ambiente alimentario moderno se caracteriza por fuentes de energía que nuestros cuerpos no han visto nunca antes".
    Small y sus colaboradores dijeron que el estudio podría ayudar a explicar el vínculo entre algunos edulcorantes artificiales y la diabetes descubierto en investigaciones anteriores. Pero el tema sigue siendo controversial, y los expertos concuerdan en que se necesitan más investigaciones.
    El estudio aparece en la edición del 10 de agosto de la revista Current Biology.

    domingo, 20 de agosto de 2017

    ESTE ES TU TATARABUELO AUNQUE SEAS RUBIO DE OJOS CELESTES

    La primera 'familia' del Homo sapiens

    Así fueron los 'homo sapiens', según la reconstrucción de los gemelos Kennis. A la derecha, la mandíbula y el cráneo hallados.
    Según los expertos, los restos óseos encontrados en el desierto marroquí obligarán a reescribir la historia de nuestra especie
    El primer homo sapiens es 100.000 años anterior a lo que hasta ahora se creía y vivía en esta región
    Un reportero de Crónica ha conseguido entrar en el recinto 'sagrado' de los huesos; el jardín del Edén que habitó el primer hombre
    Una pequeña tormenta de arena acompaña el viaje hasta el origen de nuestra especie. La señal del GPS desaparece. En la única emisora marroquí que se sintoniza suena en bucle el Me Enamoré de Shakira. Para no perderse hay que seguir al carro empujado por tres burros del señor que lleva las bombonas de butano hasta Jebel Irhoud, un pequeño pueblo rodeado de dunas de tierra a dos horas y media al este de la ciudad roja de Marrakech. Al final de la calle principal llena de baches, pasando un colegio de Primaria y unas minas de grafito, se llega al desértico lugar donde yacen los restos más antiguos del homo sapiens. Cientos de banderas del reino alauita escoltan el camino arenoso reivindicando con orgullo un valioso trofeo que reconstruye el mapa evolutivo partiendo del norte de África. A un salto de 600 kilómetros de Tarifa y muchos milenios antes que nuestros antepasados encontrados en Atapuerca.
    Hay que retroceder 300.000 años e imaginarse estar en ese infinito jardín del Edén que era Marruecos en aquél entonces. Los científicos bautizaron como el "Sáhara verde" lo que hoy es un paraje árido con una brisa de pleno agosto que quema la cara y seca el sudor. Allí un grupo de robustos humanos con el cráneo más alargado que el nuestro vivieron dentro de una gran cueva y crearon fuego miles de años antes que la fecha que han apuntado los libros de Historia.
    Gracias al método de datación por termoluminiscencia -que examina los fragmentos de sílex calentados al fuego- se debe retrasar el reloj antropológico 100.000 años. El homo sapiens andaría sobre la Tierra mucho antes de lo que se creía. Hasta ahora los fósiles más antiguos del Homo sapiens estaban ubicados en el sitio arqueológico de Omo Kibish (Etiopía, 195.000 años). El 7 de junio, un equipo dirigido por los paleontropólogos Jean-Jacques Hublin y Abdelouahed Ben-Ncer presentaron en la revista Nature un nuevo hallazgo que ha cambiado de lugar y fecha los orígenes del hombre. Los cinco fósiles de Homo sapiens (tres adultos, un adolescente y un niño de aproximadamente ocho años) con las estructuras de los huesos y dientes similares a los humanos modernos que fueron encontrados en Marruecos tienen una antigüedad de entre 300.000 y 350.000 años.
    "Esto sugiere que los primeros miembros de la especie evolucionaron en todo el continente, pero no significa que se originaran en el norte de África", matizan los investigadores. Si echamos un vistazo a las reconstrucciones faciales que han realizado los artistas Künstlern Adrie y Alfons Kennis partiendo de los fósiles, es asombroso el parecido entre la anatomía de aquel Homo sapiens con lo que somos hoy en día. Crónica se adentra en exclusiva en este ya histórico yacimiento que algunos científicos consideran como la nueva "cuna de la humanidad".
    El guardián hoy de estos primeros hombres se llama Abdeselam. Este menudo marroquí de 64 años custodia los 365 días del año los restos que todavía quedan incrustados entre las rocas del yacimiento de Jebel Irhoud. Los fósiles que sacaron en las primeras excavaciones durante los años 60 y que se han catalogado correctamente este 2017 están repartidos entre el Museo de Historia de Rabat, la Facultad de Ciencias y el Instituto Nacional de Arqueología de la capital marroquí. Al igual que las herramientas de piedras y restos de animales también hallados.
    Abdeselam vive en una casa de barro de 40 metros cuadrados justo encima del yacimiento. Este padre de cuatro hijos lleva 13 años como guardián y se saca un sobresueldo vendiendo los minerales que encuentra en las montañas. Ameniza el paso de las horas y de la soledad escuchando una radio vieja y hace el mejor té de la zona con pastillas de azúcar del tamaño de una mano. "Ayer estuvo aquí el ministro del Interior marroquí", confiesa mientras señala con el dedo la zona bajo un terraplén donde se han encontrado los restos. Está todo levantado después de más de medio siglo de prospecciones. "Aún quedan algunos huesos por sacar", cuenta Abdeselam.
    El yacimiento está totalmente cubierto por una lona de plástico (de la textura de las bolsas duras que te dan cuando haces la compra) y en la entrada hay una deteriorada red atada a dos piedras que impide el paso. "Quién diría que aquí debajo se han encontrado los fósiles de los primeros Homo sapiens. Es como si no supieran lo que tienen delante", exclama sorprendido el fotógrafo acerca del precario sistema que han utilizado para cubrir uno de los descubrimientos más importantes de los últimos años. Abdeselam hace de improvisado guía y revela lo que hay debajo de las lonas. Enseña con precisión el punto exacto donde se vislumbra lo que asegura que es un pequeño hueso blanco de un brazo entre la tierra.

    Padres del descubrimiento

    Para entender mejor las dimensiones del hallazgo en el desierto marroquí hay que hablar con los padres del descubrimiento. Abdelouahed Ben-Ncer es profesor del Instituto Nacional Marroquí de Ciencias de la Arqueología y del Patrimonio (INSAP) y co-director del programa de investigación en Jebel Irhoud. El francés Jean-Jacques Hublin es el director del Departamento de Evolución Humana en el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig (Alemania). Ambos recibieron a finales de julio de manos del rey Mohamed VI el Wissam al Kafaa al Fikria, el premio más importante en la investigación de la cultura y ciencias marroquíes. "Este hallazgo se produce en un momento en el que todavía se pensaba que la humanidad moderna es el resultado de lo que se llamó el jardín del Edén africano y que data de hace 200.000 años en Etiopía, quedando el norte de África excluido. Sin embargo, tras los nuevos datos de Irhoud, se modifica el curso de la Historia del Homo sapiens y se reabre el debate del verdadero origen de nuestra especie", cuenta Ben-Ncer.
    "El estudio de la microfauna llevado a cabo como parte de nuestro programa de investigación ha demostrado la membresía del sitio superior al Pleistoceno medio. Las dataciones radiométricas han confirmado estos resultados. Desde que retomamos las investigaciones en 2004, hemos descubierto 16 muestras nuevas. En total ya tenemos 22".

    Homínidos de Atapuerca

    En España, el yacimiento paleontológico más importante lo encontramos en Atapuerca (Burgos), la cuna de los europeos más antiguos gracias al descubrimiento del Homo antecessor, que estuvo en la Península hace 900.000 años. En Atapuerca han llegado a vivir hasta cuatro especies distintas de homínidos. En 1895, una compañía británica inició la construcción de una línea ferroviaria para transportar hierro y carbón desde las minas del norte de Burgos hasta las fábricas de Vizcaya. Durante las obras se dejaron al descubierto un conjunto de yacimientos con restos óseos humanos y animales.
    En la mayoría de los casos de grandes descubrimientos el azar y la suerte han jugado un rol crucial. Al igual que pasó en Jebel Irhoud en 1961, cuando unos mineros encontraron por casualidad un cráneo casi completo y diversas herramientas afiladas de sílex. Un médico los colocó en una caja con paja y los llevó a la Universidad de Rabat, pero fueron mal catalogados como neandertales y se les estimó una antigüedad de 40.000 años.
    Los Homo sapiens hallados en Atapuerca son mucho más recientes que los de Marruecos. Datan de hace 4.500 años y los recientes análisis han descubierto que estos tenían afinidades genéticas con Oriente Próximo y Alemania, según ha informado el Instituto Catalán de Paleontología Humana y Evolución Social (IPHES). El nuevo reto de los investigadores es localizar en el lugar restos de Homo sapiens de hace más de 40.000 años. Como ocurrió en 2011, cuando se publicó que se habían encontrado en Italia y en el sur de Inglaterra restos fosilizados de esta especie de hace entre 40.000 y 45.000 años, cuando se calcula que migraron desde Asia Central al Viejo continente. Las hipótesis científicas que más coinciden hablan de que el Homo sapiens viajó a Oriente a través de la Península del Sinaí hace 100.000 años.
    Juan Luis Arsuaga es uno de los paleoantropólogos más prestigiosos en España y a nivel mundial. Ha ganado el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 1997. Dos años después creó la Fundación Atapuerca. Arsuaga tiene otro criterio distinto sobre los restos catalogados en Marruecos. "Yo soy más contenido que los descubridores. Para mí estos humanos con 300.000 años no son de nuestra especie, yo los llamaría Pre sapiens", asegura. "Los Homo sapiens no son posteriores a 200.000 años, los de Jebel Irhoud yo los considero un escalón anterior, un antepasado de esta especie, le falta un poco para alcanzar la categoría".
    "Lo que nosotros consideremos como Homo sapiens es hasta cierto punto arbitrario y siempre habrá, por la propia naturaleza del mundo académico, gente que discrepe", añade Carles Lalueza-Fox, investigador del Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona del CSIC. "Lo que si creo que demuestra el hallazgo de Irhoud es que el surgimiento de nuestra especie en África debió de ser un fenómeno evolutivo más complejo de lo que pensábamos, y que el norte del continente es un candidato tan bueno como Sudáfrica para ser el origen de la morfología que conocemos como el ser humano moderno. Futuros genomas de restos antiguos africanos podrían ayudar a clarificar el escenario evolutivo de este momento crucial para nuestra historia como especie".
    Jebel Irhoud cayó en el olvido hasta que Jean-Jacques Hublin, en compañía de su colega marroquí Abdelouahed Ben-Ncer, reiniciaron en 2004 los trabajos de investigación convenciendo a las autoridades marroquíes. El equipo alquiló un tractor y un Buldócer -topadora que se utiliza para el movimiento de tierras- para eliminar unos 200 metros cúbicos de roca que bloqueaban el acceso. Ya en la década de los 80, Hublin fue asignado por el paleontólogo francés Jean Piveteau para estudiar la mandíbula inferior de un niño encontrada en Irhoud.
    Hublin reconoce que se empezó a "obsesionar" con este yacimiento, convencido de que la fecha real de estos huesos era mucho más antigua de lo que estaba datada. "Nunca creí en la idea de que fueran neandertales", dice el investigador.
    En los estudios publicados en Nature se explica que objetivo del nuevo trabajo al principio fue datar unas capas intactas de sedimento cercanas al emplazamiento inicial del cráneo. Quedaban por estudiar tres metros de profundidad. Y fue así como aparecieron nuevos restos óseos en la base de una vieja cueva de piedra caliza. Piezas craneales, una mandíbula de cinco centímetros, dientes y huesos de cinco personas diferentes. Así como herramientas de piedra y trozos de carbón que probaban que aquél hombre usó el fuego y que sirvieron para que en un nuevo estudio de 2007 se aumentara la edad a 160.000 años.
    Las últimas dataciones mediante la termoluminiscencia y SRE (resonancia electrónica de spin), comparando la dosis anual de radiación con la carga eléctrica actual de las herramientas, establecieron que las fogatas del sitio quemaron las herramientas hace aproximadamente 315.000 años. "Sabíamos que los restos eran viejos, pero no tanto. Quedamos atónitos cuando las pruebas revelaron que un diente y las herramientas de piedra tenían esa edad", confesó Jean-Jacques Hublin.
    "No hay diferencia entre el primer cráneo descubierto por casualidad en el sitio (el cráneo Irhoud 1) y otros restos resultantes de la obra que se produjo después, incluyendo el cráneo Irhoud 2 y el 10. Estos fósiles muestran las mismas características anatómicas que los unen al Homo sapiens, explica Ben-Ncer.
    Los científicos compararon los fósiles excavados con los de los humanos modernos, los neandertales y los humanoides más antiguos que vivieron hace 1,8 millones de años. Los hombres de Irhoud, más robustos y musculosos, tenían la cara y los dientes idénticos a los nuestros. La mandíbula inferior era similar, pero mucho más grande.
    La gran diferencia está en la cavidad craneal, que mediante una reconstrucción en 3D de la anatomía facial, se ha comprobado que era más alargada y arcaica. "Nuestros hallazgos sugieren que la morfología moderna de la cara humana se estableció temprano en la historia de nuestra especie, y que la forma del cerebro, y posiblemente la función cerebral, evolucionó dentro del linaje de Homo sapiens", explicó en la publicación inglesa Philipp Gunz, paleoantropólogo del Instituto Max Planck.
    Los investigadores sugieren que los humanos de Jebel Irhoud sobrevivieron en el norte de África hasta que Homo sapiens del sur del Sahara los reemplazó. Ben-Ncer cuenta que tienen la intención de llevar a cabo dos excavaciones más en Marruecos. "Ahora que tenemos estos restos, el objetivo es encontrar otros más antiguos sabiendo que el Homo sapiens podría tener como mínimo 500.000 años".
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    sábado, 19 de agosto de 2017

    EL AUTORITARISMO MEDICO EN CUESTION

    el especialista no siempre tiene la razón

    Mujeres contra ginecólogos: la lucha frente a la violencia médica invisible

    Desde hace años, muchas pacientes han denunciado el recurso a ciertas prácticas ginecológicas aplicadas sin su consentimiento previo. El debate está en su punto álgido

    Foto: Algunas madres sienten que tienen mucho que decir en el momento del parto. (iStock)
    Algunas madres sienten que tienen mucho que decir en el momento del parto. (iStock)
    El pasado mes de julio una importante controversia médica se desató en Francia a raíz de las declaraciones de la secretaria de Estado para la Igualdad entre Hombres y Mujeres. “Tenemos una tasa de episiotomías del 75%, mientras que la OMS prevé una media del 20-25%. Se trata de una práctica no consentida con importantes consecuencias, llevada a cabo sobre todo en mujeres extranjeras, jóvenes y minusválidas”, declaraba quien en la actualidad ostenta este cargo, Marlène Schiappa.
    La praxis objeto de la polémica se encuentra rechazada como operación rutinaria por el máximo órgano en materia de salud de las Naciones Unidas. Consistente en una incisión en la zona del perineo para ampliar el canal “blando” y acelerar la salida del bebé, solo se recomienda en partos concretos que presenten dificultades o sufrimiento fetal.
    La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia recomienda realizar la primera citología a los 25, repitiéndola cada 3 o 5 años hasta llegar a los 65
    El debate abierto en Francia toca directamente a España. Aunque se desconoce la tasa real de episiotomías, en el año 2012 la OCU calculaba que superaría el 41% en los hospitales del Sistema Nacional de Salud. A pesar de que este porcentaje se ha podido reducir considerablemente, diferentes agrupaciones de pacientes lamentan que algunos ginecólogos lleven a cabo determinadas operaciones como la mencionada sin tener el consentimiento previo de las parturientas.
    Las réplica por parte de las asociaciones médicas francesas, como el Colegio Nacional de Ginecólogos y Obstetras, no se hicieron esperar, acusando a la secretaria de Estado de ignorante, así como de desinformar a la población de manera injustificada. La controversia, sin embargo, está de plena actualidad como demuestra un artículo publicado en el diario ‘Libération’ en el que varias mujeres han decidido romper su silencio y denunciar los excesos que aseguran haber sufrido por parte de sus médicos y matronas.

    Las madres hablan

    “A las 8 y 10 llega una nueva comadrona. Me anuncia que vamos a empezar. Me señala que no empujo bien. Se sube a un escabel y comienza a presionar mi vientre con fuerza, demasiada fuerza. En ningún momento ni ella ni el médico me hacen la pregunta de rigor: ‘¿Autoriza usted a que se le practique una maniobra de Kristeller?” De este modo cuenta Tiphaine Papadopoulos, abogada de 37 años, la traumática experiencia por la que pasó durante el nacimiento de su hijo Anatole hace quince meses. Esta operación que se realiza desde el siglo XIX está actualmente desaconsejada. Sin embargo, todavía hoy muchas madres afirman haberse visto sometidas a ella.
    Tras salir de la consulta me puse a llorar, humillada. Sentí que habían profanado mi cuerpo sin mi permiso
    Los riesgos de una maniobra como la de Kristeller son más que conocidos: desprendimiento de placenta, rotura uterina, desgarros en el perineo… La 'Guía de Práctica Clínica sobre la Atención al Parto Normal' del Ministerio de Sanidad concluye que "es ineficaz en la reducción de la duración de la segunda etapa del trabajo de parto" y no recomienda por ello su empleo. “Esta tortura duró cerca de cuarenta y cinco minutos. A continuación la partera me dijo: ‘Si no presiona, habrá que utilizar forceps', una vez más, nadie me pidió permiso”, asegura Papadopoulos.
    Para más inri, el parto de esta mujer acabó con una episiotomía tampoco anunciada: “Todavía estoy agotada. Siento un dolor continuo alrededor de la zona del perineo. Tuve una costilla rota por causa de la maniobra de Kristeller, mi libido está bajo mínimos...”. En vista de lo sufrido, la abogada ha interpuesto una querella contra la clínica que la asistió.
    Foto: iStock.
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    Considerando la denuncia de la secretaria de Estado y casos como el de Papadopoulos, algunos miembros de la comunidad médica han empezado también a posicionarse a favor de las demandas de estas madres: “Incluso para una ecografía transvaginal se debe pedir consentimiento. Algunos médicos actúan como si la ley no fuera con ellos, argumentando que lo hacen por el bien de los pacientes”, señala el doctor y escritor Martin Winckler a ‘Libération’.

    ¿Exploraciones innecesarias?

    La experiencia ginecológica se puede transformar en una tortura física y psicológica si el bienestar de la paciente se acaba descuidando. En este sentido, otra de las prácticas que están bajo el punto de mira es el la de citología vaginal, utilizada para el diagnóstico precoz del cáncer de útero. La operación consiste en la introducción en la vagina de un instrumental médico llamado espéculo para abrirla y observar el interior de la cavidad, obteniendo después por raspado algunas células del área del cuello del útero para su posterior análisis en el laboratorio.
    Existe una enorme falta de diálogo. Con demasiada frecuencia algunos médicos no discuten, imponen
    Según las indicaciones publicadas por algunas asociaciones médicas en revistas del sector como ‘Annals of International Medicine’, no es necesario que las mujeres sanas y en situación de bajo riesgo realicen una citología vaginal todos los años, tal y como se venía aconsejando hasta ahora desde diversos frentes. El motivo esgrimido es el de que no se ha detectado una mejora a la hora de prevenir posibles enfermedades, al tiempo que para algunas pacientes la operación resulta tremendamente molesta e invasiva.
    Tanto en Francia como en España se recomienda efectuar la primera citología a partir de los 25 años. Posteriormente, según​ la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, el examen se debería repetir una vez entre 3 y 5 años hasta llegar a los 65. Sin embargo, Iris, de tan solo 18 años, cuenta al diario francés cómo tras acudir a una simple consulta ginecológica con su madre para informarse sobre métodos anticonceptivos acabó encontrándose, por consejo de su médico, sentada sobre la camilla para efectuar la prueba: “Ha sido uno de los peores momentos de mi vida. Tras salir de la consulta me puse a llorar, humillada. Sentí que habían profanado mi cuerpo sin mi permiso. Entregué mi privacidad a la ciencia con total confianza. Me sentí traicionada. Me gustaría haber sido informada sobre este procedimiento y saber que no tenía nada de corriente ni de obligatorio a mi edad”.

    Actitudes cuestionables

    Para Chantal Ducroux-Schouwey, portavoz de Collectif interassociatif autour de la naissance (Ciane), algunos de estos abusos ginecológicos son a veces más sutiles, si bien no menos traumáticos: “Existe una enorme falta de diálogo ya que algunos médicos creen que saben mejor que los pacientes lo que de verdad les conviene. Con demasiada frecuencia no discuten, imponen”.
    El problema de los ginecólogos es su paternalismo. Creen saberlo todo. Tienen que revisar su manera de pensar
    'Libération' recoge algunos testimonios en los que se demuestra esta falta de sensibilidad, como el caso de Emmanuelle, de 24 años, que después de tomar la píldora anticonceptiva durante casi una década se dirigió a su médico para solicitar un método como el DIU, que no se basara en los ciclos hormonales: “Mi ginecólogo estaba en contra, al parecerle simplemente una moda. Me dijo que después de tanto tiempo tomando la píldora debía seguir aguantándola y ponerme el DIU solo después de tener un hijo”. Una recomendación errónea y basada exclusivamente en el criterio del doctor, pues desde hace años el no ser madre ha dejado de ser una contraindicación para recurrir a este método.

    Buscando soluciones

    Las críticas hacia la actitud de ciertos especialistas y obstetras son feroces: “El problema de los ginecólogos es su paternalismo. Creen saberlo todo. Por otro lado también se creen moralmente superiores con las mujeres, debido a una cierta actitud sexista que aún circula en su ambiente. Tienen que revisar su manera de pensar”, declara Martin Winckler.
    Foto: iStock.
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    Sin embargo, autoridades dentro del sector como el presidente del citado Colegio de ginecólogos y obstetras francés, Israël Nisand, achacan estos problemas de comunicación a las dificultades con las que tienen que lidiar los especialistas, derivadas de la escasez de inversiones en sanidad: “Nuestra profesión también sufre violencia por parte del Estado, que no para de retirar fondos para los hospitales. Cuando nos enfrentamos a una emergencia vital y tenemos muy poco personal para afrontarla, nos sentimos desvalidos y desamparados. Esto puede tener unas consecuencias evidentes sobre la calidad del servicio que damos las mujeres. Hasta ahora hemos estado encubriendo el empobrecimiento de nuestras salas de maternidad, sin embargo, estamos cruzando la linea roja de la seguridad”.