martes, 10 de noviembre de 2009

LABORATORIO DE BOLSILLO


Del celular a un microscopio.

La Universidad de California ha convertido un teléfono celular en una herramienta para análisis de sangre.

Por 10 dolares se le puede agregar un software a los teléfonos inteligentes tipo IPhone que permite poner un dedo con una pequeña gota de sangre sobre el sensor de fotos de un celular y enviarlo. El sensor detecta el contenido y envía la información a un hospital o centro de salud. El teléfono puede detectar las figuras de una célula enferma o anormal o puede determinar el nivel de células blancas ,que es un signo de infección; dijo Aydogan Ozcan un profesor asistente de ingeniería eléctrica y miembro de Instituto de nanosistema de la Universidad de California.

Dijo que es una forma beatísima de eliminar microscopios y ejemplares de imagenes biologicas con una simple cámara del teléfono celular. La idea es comercializar esta aplicación de bajo costo y aplicarla a diferentes productos dijo el Dr. Karlovac Director ejecutivo de Microskia en Los Angeles.

“los hologramas creados por emisión de luz son ricos en información, puede ser procesados matematicamente y reconstruir las imagenes del microscopio, es potencialmente mas rápido que el microscopio."

jueves, 5 de noviembre de 2009

ESTUDIO CURIOSO

Estar de mal humor hace pensar con más claridad

  1. • Un estudio publicado en la revista 'Science' reafirma que el liderazgo requiere desconfianza

Estar de mal humor y ser un gruñón hacen pensar con más claridad, según un estudio australiano publicado en la revista Science que investiga las emociones. Así, indica que en contraste con las personas que parecen siempre felices, las de ánimo miserable son mejores a la hora de tomar decisiones ya que son menos crédulas. El estudio justifica las críticas que tan a menudo sufren los jefes, generalmente más respetados en el entorno laboral cuanto más agrio tienen el carácter.

"Mientras la jovialidad fomenta la creatividad, la melancolía facilita la atención y el pensamiento reflexivo", asegura el investigador y psicólogo de la Universidad de Nueva Gales del Sur, que ha dirigido el estudio, Joe Forgas. El experto afirma que una persona irritable y desconfiada puede lidiar con situaciones más exigentes que un individuo feliz, por la forma en la que el cerebro "promueve estrategias de procesamiento de la información".

Estudio en la práctica

Para llegar a estas conclusiones, el científico le pidió a un grupo de voluntarios que mirasen diferentes películas y pensasen en situaciones positivas o negativas de sus vidas, con el fin de ponerlos de buen o mal humor. Posteriormente, les pidió una serie de ejercicios, como juzgar la veracidad de los mitos urbanos y dar detalles como testigos oculares de un hecho.

Los malhumorados superaron a los joviales, ya que cometieron menos errores y fueron mejores comunicadores. "Mientras que el humor positivo parece promover la creatividad, la flexibilidad y la cooperación, el malhumor activa una forma de pensar más atenta y cuidadosa, haciendo que la persona preste más atención al mundo externo", añadió Forgas.

La tristeza del mensaje escrito

El estudio también concluye que los individuos tristes son mejores exponiendo sus ideas a través de argumentos escritos. A juicio del psicólogo, esta situación muestra que "un humor moderadamente negativo puede en realidad promover un estilo de comunicación más concreto, más armonioso y, en definitiva, más exitoso". Finalmente, el anterior trabajo de Forgas apuntaba a que el clima tiene un efecto similar sobre el ser humano: un día húmedo y gris agudiza la memoria, mientras que uno soleado vuelve a las personas más olvidadizas.

sábado, 31 de octubre de 2009

viernes, 30 de octubre de 2009

ESTAN LOCOS LOS ARGENTINOS?

Los argentinos se creen felices!!!!!!!(¿Salud mental?)


El 70% dijo estar satisfecho con su realidad, porcentaje que no bajó pese a la crisis; la "esperanza de vida feliz" es de 54,9 años.
¿Cuán felices somos los argentinos? En 2008, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, creó una comisión para que investigara los límites del PBI para evaluar la situación del país, sobre todo por el descreimiento que tiene el pueblo francés en las estadísticas. Hace un mes, una comisión encabezada por el premio Nobel Joseph Stiglitz informó que el PBI se utiliza erróneamente, en particular cuando se lo aplica como medida del bienestar social. ¿Un alto índice del PBI per cápita significa que los habitantes son más felices?

La conclusión del informe es que no y, en consecuencia, sugiere que se haga algo así como el PBI de la felicidad. Incita a tomar más en cuenta las actividades no mercantiles, como el trabajo doméstico, el voluntariado y el esparcimiento, pero también el acceso a la educación y a la salud, y el nivel de seguridad. Sugiere solicitar mediante encuestas la opinión de los individuos sobre su nivel de vida, su medio ambiente, sus experiencias y sus prioridades.

¿Qué diría ese índice de los argentinos? El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) presentó a fines de 2008 un informe que propuso incluir la felicidad y la satisfacción con la propia vida para entender a los latinoamericanos. Así, sugiere que los argentinos están más felices con sus propias vidas que con el curso del país y que perciben la realidad peor de lo que se supone que es.
"Chile es uno de los países más prósperos de América latina, pero los habitantes de diez países con ingresos inferiores per cápita se declaran más satisfechos con su calidad de vida. Esto revela que la calidad de vida no es sólo producto de las condiciones objetivas. La forma como los individuos perciben esas condiciones también son dimensiones centrales", dijo el informe.

Cuánto vale un amigo
Los expertos del BID propusieron una ecuación que arrojó resultados sorprendentes. ¿A cuánto tendría que ascender el ingreso de un argentino que sufre un cambio en su vida para mantener su satisfacción inicial?
Si se quedara sin amigos a quienes acudir, debería ganar 7,5 veces más para sentirse igual de feliz. Si perdiera su salud, su ingreso debería ser 3,6 veces mayor; si perdiera la fe, necesitaría 3,3 veces más dinero, y para compensar la angustia de no poder pagar sus alimentos necesitaría 10 veces su salario. Quedarse sin teléfono parece ser una gran angustia: necesitaría duplicar sus ingresos, aunque si se divorciara, sería suficiente sólo con recibir un aumento del 60%.

El 70% de los argentinos se define como feliz, porcentaje que se mantiene estable pese a la crisis económica, según surge de tres monitoreos que realizó el Centro de Economía Regional y Experimental, que dirige Victoria Giarrizzo, investigadora de la UBA. El primero, en 2006; otro, en 2007, y el último, en agosto de este año.
Cuando se le preguntó a la gente si la crisis incidía en su felicidad, el 85% dijo que sí, pero el 53% aclaró que no mucho. "Lo que ocurre es que lo que más afecta la felicidad son los cambios. Al estar transitando un período de estabilidad dentro de la crisis, es esperable que se recuperen los niveles de felicidad porque los argentinos nos adaptamos pronto. Para los argentinos, la felicidad son momentos; alcanza con recordar unos cuantos para sentirse feliz", apunta Giarrizzo.

Qué nos borra la sonrisa
Las principales causas de la infelicidad son, según el estudio, el desempleo, el atravesar problemas vinculares o el sufrir pérdidas significativas.
No obstante, el empleo es una de las cosas que nos quitan más felicidad, según el estudio: el 45% dijo que el trabajo lo hace poco feliz, sobre todo por la cantidad de horas que insume, por el poco dinero que se gana y a causa de la mala relación con los jefes. Como contrapartida, cuando se les preguntó qué los harían más felices, "ganar más dinero" fue la respuesta más repetida.

El World Database of Happiness es un instituto de la Universidad Erasmo de Rotterdam, Holanda, dedicado a estudiar la felicidad mundial. Mide la alegría argentina, entre otras, desde 1981. Los últimos estudios que muestra son de 2009 e indican que somos más felices que en aquel entonces: hoy, nuestra calificación es de 7,45 (en una escala de 1 a 10) y por entonces era de 6,8. En 2002, fue de 5,6.
En septiembre último, elaboró un ranking mundial de esperanza de vida feliz. Este indicador mide cuántos años felices se espera que una persona transite en toda su vida, en función del lugar en el que nace y vive. Los argentinos tenemos una esperanza de vida feliz de casi 55 años (54,9), lo que ubica al país en el puesto 25° entre 140, por encima de Italia, donde el promedio es de 54,4 años y por debajo de Alemania, con 55,2 años. El ranking lo lidera Costa Rica, con 66,7 años de vida alegre. De hecho, el informe del BID destaca a los habitantes de ese país como los "más satisfechos en la región, con la vida que llevan" .

Según el último ranking mundial de felicidad que elabora regularmente la consultora Gallup TNS, a principios de 2009 se señaló que la Argentina se ubica en el puesto 13 de 56 países ordenados según la felicidad de sus habitantes.
El informe destaca que, aunque el 84% de la población argentina se define como muy feliz o bastante feliz, llama la atención que seamos personas que nos preocupamos mucho por las cosas que nos ocurren. Así, sólo el 35% de los argentinos dijo que se toma las cosas como son, mientras que, a nivel mundial, el 62% de la gente dijo que no se hace problema por las cosas.
En síntesis, los argentinos viven más preocupados que el resto del mundo, aunque esto no incide en su felicidad.

"La única evaluación comprensiva de la calidad de vida que no requiere mezclar diversos indicadores en forma más o menos arbitraria es la que los individuos hacen de sí mismos cuando se les pregunta por su nivel de felicidad. Pero eso no implica que las políticas públicas deban tener como objetivo maximizar la felicidad. Esto se debe a que muchos de los aspectos más importantes de la vida, como las amistades o las creencias religiosas, no admiten interferencia del gobierno - señala entre sus conclusiones el informe del BID-. Pero, por esas mismas razones, los políticos y gobernantes deben tratar de entender cómo se forman las percepciones y cómo influyen las actitudes de los individuos."
Indicadores .

La crisis y la felicidad .El 70% de los argentinos dice que es feliz. El 85% dijo que la crisis económica está afectando su felicidad, aunque dentro de ese porcentaje, el 53% aclaró que "no mucho", el 24,9% dijo que bastante y sólo el 7%, que mucho.
Empleados y desempleados tristes . El desempleo, los problemas vinculares y las pérdidas significativas son las principales causas de la infelicidad. No obstante, el 45,3% de los argentinos piensa que el trabajo lo hace poco feliz.
Esperanza de vida alegre . Es un indicador creado por el World Database of Happiness que mide cuántos años de vida feliz se estima que vivirá una persona según el lugar en el que habite. Para la Argentina se estima que es de 54,9 años, contra casi 20 años de esperanza de vida infeliz.

El valor de las cosas . El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) elaboró un cálculo de a cuánto debería ascender el ingreso de un argentino para mantener el nivel de satisfacción con su vida ante alguna pérdida: si pierde a sus amigos, debe ganar 7,5 veces su salario; su salud, 3,6 veces; la fe, 3,3 veces; el teléfono, 2 veces, y el cónyuge, 0,6 veces.


Evangelina Himitian

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