jueves, 15 de septiembre de 2011

martes, 13 de septiembre de 2011

Tener hijos reduce los niveles de testosterona

El declive hormonal favorece que los varones ayuden a cuidar de sus hijos

Tener la testosterona alta ayuda a los hombres a encontrar pareja. Pero los niveles de la hormona sexual masculina decaen cuando se tienen hijos. Y cuantas más horas dedican los padres al cuidado de los niños, más se reduce su secreción de testosterona.

Son las conclusiones a las que han llegado antropólogos de la Universidad del Noroeste de Evanston, en Estados Unidos, tras analizar cómo han evolucionado los niveles de testosterona de 624 hombres jóvenes a medida que han ido formando familias. Sus resultados rompen con la idea de que la evolución ha predispuesto a los hombres a ser cazadores que abandonan el hogar y a las mujeres a quedarse cuidando de los hijos.

Estudios anteriores habían observado que los hombres con hijos suelen tener menos testosterona que los hombres sin hijos. Pero no aclaraban cuál era la causa y cuál la consecuencia. ¿Tener hijos reducía la testosterona? ¿O tal vez tener la testosterona baja favorecía tener hijos?

Para averiguarlo hacía falta un estudio longitudinal, es decir, un estudio que no se limitara a analizar los niveles de testosterona en un momento concreto, sino que analizara la evolución de la hormona a lo largo del tiempo. Es lo que han hecho por primera vez los antropólogos de la Universidad del Noroeste.

Han recurrido a una muestra de hombres de la ciudad de Cebú, en Filipinas, que participan desde 1983 en un gran proyecto de investigación sobre la evolución de su salud. Los antropólogos analizaron sus niveles de testosterona cuando tenían una media de edad de 21 años, en el 2005, y de nuevo cuando tenían 26 años.

Según los resultados del estudio, presentados ayer en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU., los hombres que tenían niveles más altos de testosterona a los 21 años son los que tenían más probabilidades de haber formado una familia cinco años más tarde.

"La testosterona estimula (...) rasgos y comportamientos que favorecen el apareamiento, entre ellos la musculatura, la libido, la agresividad y el cortejo", escriben los investigadores en Proceedings. Así, una testosterona alta puede favorecer tanto que un hombre resulte atractivo como que tome la iniciativa para conquistar a una pareja.

Sin embargo, precisamente porque estimula el cortejo y la agresividad, la testosterona podría convertirse en un obstáculo para mantener una pareja estable o para cuidar de niños pequeños. Se ha observado que niveles altos de testosterona en hombres casados conllevan un mayor riesgo de divorcio, así como una menor capacidad de conmoverse ante un niño que llora.

Los antropólogos estadounidenses han observado que, entre los 21 y los 26 años, los niveles de testosterona se redujeron una media del 26% en hombres que habían tenido hijos en este periodo. En cambio, en hombres que no habían tenido hijos la testosterona sólo se redujo un 12%, por el declive natural relacionado con la edad.

El mayor declive se registró en padres recientes que tenían hijos de menos de un mes. En los que tenían hijos mayores la testosterona había empezado a aumentar de nuevo, aunque sin llegar a los niveles previos a la paternidad.
Los investigadores han observado también que, cuantas más horas pasan los hombres con niños pequeños, más se inhibe su secreción de testosterona, Así, el nivel de la hormona es un 18% más bajo en los padres que se ocupan de sus hijos por lo menos una hora al día que en los que delegan todo el cuidado infantil en la madre.

Aunque la testosterona es una hormona común a múltiples especies, "los seres humanos son un caso inusual", ha declarado en un comunicado Christopher Kuzawa, director de la investigación. "Criar a los hijos supone un esfuerzo tan grande que necesariamente requiere la cooperación del padre y la madre. Nuestro estudio demuestra que los padres humanos están biológicamente equipados para ayudar en la tarea".

El uso del DIU reduce a la mitad el riesgo de sufrir cáncer de útero

El dispositivo induce a una inflamación crónica de la mucosa y a una respuesta inmune de larga duración

El estudio, del ICO y el Hospital de Bellvitge, se ha llevado a cabo con 20.000 mujeres de todo el mundo

El uso del dispositivo intrauterino anticonceptivo (DIU) reduce a la mitad el riesgo de cáncer de cuello de útero, según se desprende del estudio realizado por investigadores del Institut Català de Oncologia (ICO) y del Institut de Recerca Biomèdica de Bellvitge (Idibell).

El estudio se publica en la versión electrónica de la revista científica The Lancet Oncology y se basa en el estudio de 20.000 mujeres de todo el mundo, 2.000 de las cuales eran españolas.

Además, según el estudio, este sistema no incrementa la posibilidad de contraer el virus del papiloma humano y podría reducir su progresión.

Mito desmontado

El responsable del estudio, Xavier Castellsagué, ha dicho que "los resultados de la investigación no solo desmontan el mito popular de que el DIU incrementa la posibilidad de desarrollar este tumor, sino que apunta que previene la posibilidad de tener un cáncer de cuello de útero".

La razón de esta reducción del riesgo, según Castellsagué, está en "la respuesta inmunitaria que se produce en las mujeres como consecuencia de los cambios físicos que se dan al llevar el DIU".

El autor del estudio también ha señalado que la investigación apunta que el uso del DIU no modifica la probabilidad de contraer una infección por el virus del papiloma humano (VPH), causante de la causa del cáncer cervical.

En cambio -ha asegurado-, podría reducir la posibilidad de progresión del VPH a cáncer cervical.

Respuesta inmune

Entre las posibles explicaciones, el autor del estudio apunta que en el proceso de inserción o retirada del dispositivo se destruyen las lesiones precancerígenas, o bien que el dispositivo induce a una inflamación crónica de la mucosa y a una respuesta inmune de larga duración, reduciendo de esta manera la probabilidad de progresión del VPH.

lunes, 12 de septiembre de 2011

CONGRESO DE MUJERES MATEMÁTICAS

Adiós al cerebro femenino

Las teorías 'neurosexistas' tan de moda en los últimos años tienen poca base científica

Las diferencias con los hombres pueden surgir de la educación y no tienen efectos comprobados

Ni los hombres vienen de Marte ni las mujeres de Venus. Así de claro lo deja la neurocientífica británica Gina Rippon, dándole la vuelta al titular de un libro superventas que argumenta que hombres y mujeres tienen capacidades distintas porque sus cerebros son distintos. Rippon es una de los rebeldes del neurosexismo, investigadores que han dicho «basta ya» a los tópicos sexistas que se justifican sacando a colación las neurociencias. Ideas como separar a niños y niñas en la escuela «porque sus cerebros son distintos» o justificar que haya pocas ingenieras y matemáticas porque sus capacidades cognitivas son de otro tipo. Rippon explicó su opinión en el congreso de mujeres matemáticas europeas que se celebró la semana pasada en el Centre de Recerca Matemàtica, en el campus de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), en Bellaterra.

Un visitante observa un mapa del cerebro humano. ALBERTO ESTÉVEZ | EFE

En un experimento del 2006 se planteó un test de matemáticas a dos grupos de escolares. Antes de la prueba, al primer grupo se le dijo que las mujeres solían hacerlo peor que los hombres, y al segundo lo contrario, lo que Rippon llama una «amenaza de estereotipo». Ello no solo afectó a los resultados -las chicas del primero lo hicieron peor que las del segundo-, sino que incluso las imágenes de escáner cerebral sacadas durante el test a algunas voluntarias revelaron distintos patrones de activación. «Imagina qué efectos puede tener en el largo plazo la exposición constante a mensajes como este», afirma Rippon, enseñando la foto de una camiseta rosa con la frase «Soy demasiado guapa para hacer matemáticas».

Estructuras diferentes

La explosión de las modernas técnicas para medir y visualizar el cerebro ha revelado que el masculino tiene algunas estructuras de magnitud distinta o conectadas de manera diferente respecto al femenino. Algunos científicos, divulgadores y políticos se han agarrado a estas diferencias para explicar como algo natural las desigualdades entre hombres y mujeres, y de ello ha surgido una exitosa literatura sobre el cerebro femenino, el sexo en el cerebro y otras fórmulas populares.

Sin embargo, argumenta Rippon, quizá son justamente esas desigualdades las que generan algunas de aquellas diferencias. «El cerebro es plástico: hay estudios con taxistas, malabaristas y jugadores de Tetris que demuestran que durante el aprendizaje de estas tareas el cerebro cambia de patrones de activación e incluso de estructura: por ejemplo, los taxistas desarrollaban un ligero crecimiento en una zona relacionada con la orientación», argumenta la científica.

«Las diferencias cognitivas entre hombres y mujeres son casi inexistentes. Son mucho más importantes las diferencias individuales», afirma Cornelia Fine, neurocientífica y autora de Cuestión de sexos (Roca Editorial), libro que en el 2010 plantó cara al neurosexismo. «Hoy en día, no hay ninguna diferencia sexual en el cerebro que se relacione claramente con la manera de pensar o de sentir», afirma la investigadora.

¿Por qué algunos científicos insisten en los tópicos neurosexistas? «Los investigadores tienen una enorme presión para publicar cuantos más artículos científicos puedan y es fácil publicar uno si se encuentra un indicio de diversidad por sexo», afirma Fine. Haciendo solo comparaciones por sexo, se pierden de vista otras clasificaciones, como la diferencia entre visualizadores y verbalizadores, apunta Rippon, u otras experiencias de género, según Fine.

«Es posible que exista un límite natural a la igualdad de género, pero actualmente no hay evidencia científica de ello», afirma Fine. «No quiero corrección política, sino corrección científica», concluye.

domingo, 11 de septiembre de 2011

OTRA VEZ EL DEDITO

El tamaño del dedo anular, ligado a las hormonas sexuales y al origen de enfermedades

Mano
El estudios de las proporciones de los dedos se usa para buscar respuestas a conductas sexuales y varios tipos de enfermedades. (EP)

Las diferencias en cómo las hormonas sexuales activan los receptores en hombres y mujeres afectan al crecimiento de dedos específicosEn un artículo publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, los biólogos del desarrollo Martin Cohn y Zhengui Zheng, del Instituto Médico Howard Hughes y el Departamento de Genética Molecular y Microbiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Florida (Estados Unidos), muestran que las proporciones de los dedos de hombres y mujeres están determinadas por el equilibrio de las hormonas sexuales durante el desarrollo embrionario temprano. Las diferencias en cómo estas hormonas activan los receptores en hombres y mujeres afectan al crecimiento de dedos específicos.

El descubrimiento proporciona una explicación genética a una serie de estudios que relacionan las proporciones de los dedos con rasgos que van desde el número de espermatozoides, la agresividad, la habilidad musical, la orientación sexual y la destreza deportiva, a problemas de salud tales como el autismo, la depresión, los ataques al corazón y el cáncer de mama. Desde hace tiempo se sospecha que la relación entre los tamaños de los dedos se ve influenciada por las hormonas sexuales, pero hasta ahora la evidencia experimental directa era deficiente.

"El descubrimiento de que el crecimiento de los dedos en desarrollo es controlado directamente por los andrógenos y la actividad del receptor de estrógeno, confirma que las proporciones de los dedos son una firma para toda la vida de nuestro entorno hormonal temprano", afirma el doctor Cohn, y añade que "además de comprender la base de una de las diferencias más extrañas entre los sexos, es emocionante pensar que nuestros dedos pueden decirnos algo acerca de las señales a las que fuimos expuestos durante un corto período de nuestro tiempo en el útero. Existe una creciente evidencia de que una serie de enfermedades en el adulto son de origen fetal. Con los nuevos datos, hemos demostrado que la proporción los dedos refleja la actividad del andrógeno prenatal y del estrógeno".

Cohn y Zheng descubrieron que los dedos en desarrollo de los embriones de ratones machos y hembras está relacionado con los receptores para las hormonas sexuales. Al seguir el desarrollo prenatal de los dedos de los ratones, similares a los humanos, los científicos controlaron el gen de la señalización de los efectos del andrógeno (también conocida como testosterona) y el estrógeno. En esencia, una mayor cantidad de andrógeno equivalía a un cuarto dedo proporcionalmente más largo. Más estrógeno resultó en un aspecto feminizado.

El estudio puso de manifiesto cómo estas señales hormonales regulan la velocidad a la que las células precursoras dividen del esqueleto, y demostró que los huesos de los dedos tienen diferentes niveles de sensibilidad a los andrógenos y estrógenos.

Desde la época romana, se ha asociado el cuarto dígito de la mano con el uso de anillos. En muchas culturas, un dedo anular más largo en proporción en los hombres ha sido tomado como un signo de fertilidad. "He estado tratando de entender este rasgo desde el año 1998", afirma el doctor John T. Manning, profesor de la Universidad de Swansea en el Reino Unido, que no participó en la investigación actual.

"Cuando Zheng y Cohn bloquearon los receptores de testosterona, obtuvieron un radio de tamaño digital femenino", comenta Manning, "cuando añadieron testosterona rasgos súpermasculinos, y cuando se agregaron estrógeno, rasgos súperfemeninos. El estudio nos ha proporcionado una lista de 19 genes sensibles a la testosterona y a los estrógenos prenatales. Gracias a ello, ahora podemos estar más centrados en el examen de los vínculos entre la relación del tamaño de los dedos y algunas conductas sexuales, enfermedades del sistema inmune, enfermedades cardiovasculares y varios tipos de cáncer".



Y si es más largo para que podamos darle un "gustito" a las chicas'

miércoles, 7 de septiembre de 2011

UN PADRAZO!!!!!!!!!!!!!!

Nacen 150 niños de un mismo donante de esperma

Una estadounidense registra en una bases de datos el récord de bebés nacidos de la donación de una misma persona. Se abre el debate sobre la imposición de límites en este campo

¿Cuántos hijos se pueden tener con un solo donante de esperma? Hasta 150, según el descubrimiento de Cynthia Daily, una estadounidense de 46 años que recurrió a la fundación «in vitro» para quedarse embarazada.

Ha sido la propia Cynthia quien junto ha su marido ha seguido la pista de los «espermatozoides» del padre de su hijo de siete años hasta conseguir los datos de 150 «hermanos», con cuyas familias mantiene un contacto «on-line».

«Es fantástico cuando los vemos a todos juntos. Son iguales», asegura Daily quien ya ha disfrutado de varios periodos vacacionales con las familias de los otros niños.

Cada vez hay más padres que descubren que sus hijos tienen desde 20 a 50 hermanos repartidos por el país «y esto les asusta», comenta Wendy Kramer, fundadora del Registro de Hermanos por un Donante. Es por esto que muchos médicos y donantes piden que se imponga un límite, según cuenta el «New York Times».

Países como Inglaterra, Francia y Suecia limitan el número de hijos que se pueden generar de un mismo padre, hecho que no está controlado en Estados Unidos pese a que la American Society for Reproductive Medicine recomienda limitar las concepciones por cada donante a 25 nacimientos sobre una población de 800.000 personas.

«Incestos casuales»

No obstante, hasta el momento no se ha empezado a pensar en las potenciales consecuencias de tener demasiados hijos de un mismo donante. El riesgo de la difusión de cualquier enfermedad rara entre la población, o de posibles «incestos casuales» entre personas que no saben que son hermanos o hermanas por parte de padre son algunas de ellas.

Nadie es capaz de estimar el número de niños que nacen de esta manera en Estados Unidos. Algunos expertos hablan de entre 30.000 y 60.000, o quizás más.

«Ha llegado el momento de poner reglas en este campo. Los bancos de esperma siguen manteniendo el anominato de los donantes y continúan haciendo dinero. Sin embargo, es necesario pensar qué es lo más adecuado para las familias y dejar de seguir engañando a los donantes a los que se dice que como máximo será usado para diez niños»

martes, 6 de septiembre de 2011

HAY QUE CUIDARLAS.....


Cáncer de mama: la detección precoz mejora la probabilidad de cura con tratamientos menos agres

Por eso son tan importantes los controles. Así lo destacaron los especialistas durante una jornada multidisciplinaria sobre la enfermedad. Por año, hay entre 18 y 20 mil casos nuevos en el país.

PorFabricio Soza

El dato no es nuevo pero no deja de ser impactante: una de cada ocho mujeres desarrollará cáncer de mama a lo largo de su vida. Este es uno de los datos que desfilaron por la IV Jornadas Multidisciplinarias de Actualización en el Tratamiento de Cáncer de mama realizadas en Salta el pasado 24 y 25 de agosto.


La Agencia Internacional de Investigación sobre el cáncer perteneciente a la Organización Mundial de la Salud, corrobora en un estudio que una de cada ocho mujeres corre riesgo de tener este cáncer en algún momento de su vida. El porcentaje es muy grande si se lo compara al de pulmón (1 en 16) o al de ovarios (1 en 71).


El de mama es el más común y el principal en casos de muerte por cáncer. Si bien no hay un registro nacional, se estima que en Argentina hay entre 18 y 20 mil casos nuevos en el año. A nivel mundial, más de un millón de mujeres son diagnosticadas anualmente y más de la mitad de ellas muere a causa de la enfermedad.


Sorprende también que la cantidad de casos no disminuya con el avance de la medicina: por el contrario, asciende. Esto tiene una doble interpretación con buenas y malas a la vez. Por un lado hay más casos porque la población crece y hay más controles que antes. Por el otro, el ritmo y las costumbres diarias influyen en el crecimiento del índice.


El cáncer de mama no es uno solo. A pesar de las nuevas tecnologías y tratamientos, Francisco Esteva, médico e investigador del Instituto MD Anderson de Texas, de EE,UU. afirmó a Clarín.com que "recién estamos en la edad de piedra". “Reconocemos tres tipos hoy por hoy, pero cada célula humana tiene miles de tipos de conformaciones diferentes, por lo que las mujer no reaccionan igual a mismos tratamientos”, explicó.


Según los especialistas, el tipo más frecuente de cáncer de mama es el llamado de Receptores Hormonales Positivos, que representa un 75% del total. Otra variante, el HER2 positivo para el que existen nuevos tratamientos experimentales (ver “Ensayan nuevas terapias…”), representa casi el 20% de los casos. Y, por último, están los tumores triple negativos (CMTN), una forma rara de cáncer de mama denominada como un subtipo de la enfermedad HER2 negativa.


En la charla, los doctores afirmaron lo fundamental de una detección temprana de la enfermedad. Hicieron hincapié en la importancia de esto, ya que mejora la probabilidad de cura y permite tratamientos menos agresivos. “Cada año en EE.UU. se diagnostican 35 mil mujeres con 'canceroma in situ', que es no invasivo”, contó Esteva.


“Estos con la cirugía se curan prácticamente el 99%. Si el tumor es de un estadío uno –hay cuatro-, se cura, hoy en día, el 90% de las enfermas, pero ya requiere cirugía, quimioterapia y otros tratamientos. Si ya tiene un estadío dos, se curan el 80%, si es tres entre el 60% y el 50% y el cuarto estadío, aún es una enfermedad incurable. Es decir, es muy importante detectarlo de forma precoz para tener una mayor posibilidad de curación”, enfatizó.


Por su parte, Adrián Hannois de la Asociación Argentina de Oncología Clínica y doctor del Hospital Eva Perón, afirmó que la cifra de mujeres con este cáncer “hace que uno insista en la prevención”. “Esta está basada –continuó- en la consulta médica, para que el profesional haga el examen de la mama y que le pida los estudios que considere necesarios, ya sea ecografía mamaria o mamografía que son los estudios más útiles para detectar la enfermedad en sus estadíos necesarios”.


“Está demostrado que si uno puede detectar la enfermedad precozmente se mejora la posibilidad de cura y los tratamientos son menos agresivos. Es importante que la mujer le pierda el miedo a que se le descubra el cáncer y que, al revés, tenga miedo de no hacer la consulta para que se lo pueda detectar en etapas precoces”, concluyó Hannois.


En el otro lado del problema, alejada de los libros pero cerca de la enfermedad, Alejandra Iglesias dio su testimonio e instó a las mujeres mayores de 40 a hacerse una mamografía anual. Iglesias, que tuvo cáncer y ahora preside el MACMA (una ONG organizada y pensada para las mujeres con cáncer), también instó a las más jóvenes a hacerse “el autoexamen mensual”.


“A partir de los 18 o 20 años las mujeres tienen que empezar a palparse mamas y axilas en búsqueda de nódulos, hundimientos, agrietamientos, diferencias de tamaño, etc. El empezar a palparse va a hacer que empiecen a conocer la irregularidad del tejido mamario”, recomendó.


“Cuando me diagnosticaron el cáncer no me lo esperaba. Esto genera miedo porque uno no sabe qué va a pasar, empieza a escuchar términos técnicos que uno desconoce, te empiezan a hablar de tratamientos y pronósticos que uno desconoce y es un momento angustiante”, se sinceró. “Me pasó de vivir un antes y un después de mi enfermedad, uno empieza a darle importancia a las cosas en su justa medida”, concluyó.