lunes, 12 de noviembre de 2012

LA AUTOLISIS


Hablar del suicidio sin tapujos

Es la primera causa de muerte violenta en España, 10 personas al día, y las autoridades empiezan a dar la voz de alarma para prevenirlos como ya han hecho Grecia e Italia

Eva Díaz/Aitor Suárez
Hablar del suicidio sin tapujos.
Hablar del suicidio sin tapujos.
Ya van dos suicidios en 15 días -junto a otro intento fallido- por los desahucios. El primero, un varón de 53 años que se quitaba la vida ahorcándose en su casa del barrio de la Chana en Granada antes de ser desahuciado. El segundo, el de la exconcejala del PSE de Eibar, que se subió a lo alto de un silla y se dejó caer al vacío desde el cuarto piso en el que vivía cuando la comitiva judicial que iba a desahuciarla intentaba entra en su vivienda. Un hombre de Valencia quiso hacer lo mismo el pasado 26 de octubre, morir tirándose al vacío, pero no consiguió su propósito; acabar con su vida.
ESTRELLA DIGITAL habla con Juan Carlos Pérez Jiménez, autor del libro 'La Mirada del Suicida', doctor de Ciencias de la Información y sociólogo sobre las personas que deciden acabar con su vida y los motivos.
Una persona se quita la vida porque “un mal día” su universo psíquico le hace sentir que su muerte es inevitable
“Situaciones de crisis como el desempleo, la inseguridad, la pérdida de ingresos, la enfermedad grave o degenerativa, cualquier circunstancia que contribuya a la ruptura de lazos familiares, la emigración y el aislamiento mental y físico influyen en la conducta suicida”, cuenta Pérez Jiménez. Según este sociólogo una persona se quita la vida porque “un mal día” su universo psíquico -pasado, presente y percepción del futuro- le hace sentir que su muerte es inevitable.
Es como vivir en la cárcel de un cuerpo que no visualiza salida futura. “Ruina económica y marginación” son otros de los motivos que abocan a la persona al suicidio. A pesar de que el suicidio es la primera causa de muerte violenta en nuestro país, los medios siempre han evitado hacerse eco de ellos bajo la responsabilidad de evitar el efecto imitación. Pero los últimos casos se han tratado informativamente justo para lo contrario; denunciar una situación para prevenir que se repitan. Según Juan Carlos Pérez, la OMS pide ya acabar con este tabú: “Su programa de prevención del suicidio tiene como uno de sus objetivos precisamente romper el tabú que rodea al suicidio y reunir a autoridades nacionales con la población de forma integrada para superar este gran desafío”.
La crisis y las cifras
El sociólogo Pérez Jiménez asegura que es muy probable que se aprecien aumentos del número de suicidios en situaciones de crisis sociopolítica, recesión económica y con unas cifras de desempleo elevadas. “Cada día mueren en nuestro país cerca de 10 personas por suicidio. Al igual que sucede en la mayoría de países, estamos mal preparados para afrontar los conflictos emocionales y por eso esta realidad nos sobrepasa y nos sorprende siempre”.
España tiene una proporción estadística de suicidio bastante baja con respecto a la media mundial
España tiene una proporción estadística de suicidio bastante baja con respecto a la media mundial, con una tasa de 8 suicidios por cada 100.000 habitantes, cuando la media mundial es justo el doble. En cualquier caso, se ha convertido en la primera causa de muerte violenta en nuestro país, por encima de los accidentes de tráfico.
“Con los últimos datos que tenemos, que son de 2010, no se puede afirmar que en España la tasa de suicidios haya aumentado, de hecho ha disminuido con respecto a 2009. El problema es que las estadísticas de suicidio tardan casi dos años en publicarse”, lamenta Pérez Jiménez.
En momentos como este, en el que se sospecha que la crisis económica se está cobrando vidas, la información no está lo suficientemente actualizada para poder reaccionar: “En Grecia e Italia, las autoridades ya han dado la voz de alarma y también en nuestro país se empieza a oír ese mensaje de alerta que reclama iniciativas de prevención”.
Religión y frío, factores que determinan los suicidios
La cifra desciende entre los que practican la religión musulmana o la católica, y aumenta en las poblaciones de religiones orientales, entre los protestantes y los ateos, aunque sobre este último punto hay divergencia de opiniones y la afirmación que hizo Durkheim en 1888 de que los católicos se suicidan menos que los protestantes es rebatida en la actualidad, si es que en algún momento llegó a ser verdadera, nos avisa el autor de ‘La Mirada Suicida’.
Del mismo modo, y como tendencia general, los países de clima templado arrojan cifras más bajas que los de clima frío y, al menos en el hemisferio norte, los meses de abril, mayo y noviembre son los de mayor incidencia, coincidiendo los cambios estacionales con una mayor frecuencia en los trastornos del ánimo.
Y otro dato muy relevante es el sexo, los hombres se suicidan tres veces más que las mujeres en todo el mundo, con la excepción de China, donde se suicidan 500 mujeres cada día.

domingo, 11 de noviembre de 2012

jueves, 8 de noviembre de 2012

Ls mayoría de los madrileños votaron a Gallardón,la Botella y a Esperanza.
¡Que se jodan!
Reconversión de La Princesa en un centro especializado en geriatría

¿Cómo cargarse los mejores tratamientos de Leucemia de Europa de un plumazo?

Pacientes con artritis reumatoide o soriasis que se benefician de medicaciones especializadas tendrán que recurrir a tratamientos menos eficaces de otros hospitales

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    (Facebook / Plataforma Nuevos Hospitales)
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"No es que haya tratamientos que no puedan ofrecerse en otros hospitales de la Comunidad, pero sí que en La Princesa hay diferentes especializaciones médicas que hacen que los tratamientos sean mejores que en otros centros de la región", cuenta a ESTRELLA DIGITAL el neurólogo de La Princesa, Álvaro Gracia.
Lamenta que la reconversión del centro en un hospital de especialización geriátrica supondría la pérdida de investigaciones que se están llevando a cabo y dan acceso a tratamientos nuevos mucho antes y con mayor eficacia que en otros hospitales.
"Hay datos claros de que hacer un centro destinado solo ha mayores supondría una peor atención"
La lista de especialidades en el que La Princesa es puntera no sólo en Madrid sino en Europa empieza por los trasplantes de médula ósea en pacientes con leucemia. El centro ha realizado 1.8000 de estas intervenciones en menos de 26 años. También es destacado en tratamientos neuroquímicos. "Tenemos un sistema muy sofisticado que accede a zonas del sistema nervioso donde otros no llegan –asegura Álvaro Gracia-, y en terapias biológicas estamos muy avanzados, esto engloba enfermedades reumatoides, enfermedades inflamatorias del intestino o soriasis".
Pero el hospital no hace sólo tratamientos, también investiga. "Realizamos más de 150 ensayos clínicos que da pie a nuevos tratamientos muy innovadores", asegura Gracia. La Princesa es pionera en el ensayo clínico para el tratamiento con células madre en pacientes con artritis reumatoide, una investigación en la que los pacientes no sólo pueden participar sino además beneficiarse.
"Toda la estructura de investigación más las inversiones, tanto públicas como privadas, que se han realizado en el hospital, si se cambia la finalidad del mismo, tienen que desaparecer", lamenta el neurólogo. "Es una pérdida y despilfarro enorme".
"La Princesa cubre un área de 400.000 pacientes, los mayores de 75 años no llegan al 10%"
El doctor argumenta a ESTRELLA DIGITAL que este tipo de terapias, como el trasplante de médula ósea o las de artritis reumatoide se aplican en pacientes de mediana edad, "al atender a personas mayores, se desmonta todo". También se perdería el dinero invertido en equipos al servicio de la neurología, un millón de euros, y el destinado al laboratorio de análisis clínicos que permitía triplicar la capacidad de análisis.
"Hay datos claros de que hacer un centro destinado solo ha mayores supondría una peor atención", dice el neurólogo Álvaro Gracia y pone un ejemplo: "Si a tu madre de 72 años le da un infarto, ¿dónde preferiría ir?, ¿a un hospital de cuidados geriátricos o al mejor hospital de cardiología?".
La conversión del Hospital en un centro especializado en geriatría dejaría a 360.000 pacientes sin centro. "La Princesa cubre un área de 400.000 pacientes, los mayores de 75 años no llegan al 10%". Por tanto la primera consecuencia de esta reestructuración sanitaria que pretende hacer el presidente de Madrid, Ignacio González es que ese 90% de personas pierde la capacidad de atención sanitaria, según relata el doctor del hospital. La segunda, "que toda la investigación debe redirigirse o pararse".
La Princesa pertenece a la Facultad de Medicina de la UCM, por tanto los estudiantes deberían de irse a otros centros. "Además formamos a más de 300 residentes, somos el hospital más demandado por ellos para hacer prácticas. Es una aberración lo que quieren hacer".
Desmiente categóricamente que en el Hospital no se estén dando citas a largo plazo puesto que desconocen los plazos para la reconversión. "A pesar de las protestas el centro funciona con normalidad y atendiendo a todos los pacientes". Un esfuerzo de todo un equipo médico que siente que sobre sus cabezas ha caído la 'Little Boy'.

martes, 6 de noviembre de 2012


ENERGIVENENOS

Homo Energy

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 Por Rodrigo Fresán

(Desde Barcelona)

UNO Rodríguez jamás entendió eso de “Conservar la calma” porque ¿cómo conservar algo que se ha perdido? Rodríguez tampoco comprendió nunca a esa enfermera con el índice en los labios en las paredes de los hospitales: ¿puede pedirse silencio en un lugar donde la gente sufre y llora y gime y grita? Rodríguez, por su parte, cruje. A saber: Rodríguez se tomó varias latas de la bebida energética Monster. Ya saben: lata flaca y negra como la noche más oscura del alma y el rastro color verde radiactivo de garras mutantes. Ahora, con su corazón erecto y sin necesidad de disfraz de Halloween, Rodríguez está suelto y feroz y lleno de energía.
DOS Y es que Rodríguez ha sumado a sus preocupaciones habituales –conjuras vaticanas, postales cósmicas que envían el Hubble & Co., importada mafia made in China, no saber para qué sirve el cambio horario si lo que se ahorra al amanecer vuelve a gastarse al anochecer– la necesidad de dominarlo todo acerca de las energy drinks. Esas pócimas dulzonas –cada vez hay más– diseñadas en laboratorio o caldero para ascendernos a Obélix o rebajarnos a Hyde y que, en sus comerciales, prometen cosas tan raras y desconfiables como las propagandas de detergentes, productos de belleza, partidos políticos. Y, sí, el energizado pedaleador Lance Armstrong supo publicitar la gaseosa saltarina FRS con la frase “¿Cansado de estar cansado?”.
Y una noche la hija de Rodríguez volvió a casa en un estado más bien alterado luego de tomarse un par de Red Bulls con vodka. Entonces, Rodríguez buscó y encontró y leyó que –según reciente estudio– el alcohol en realidad disipa todo efecto acelerante del brebaje. Por lo que el supuesto efecto de euforia casi criminal en adolescentes no era otra cosa que puro autoconvencimiento. La necesidad de que algo te cambie, de ser otro, de olvidarte de que seguirás viviendo con tus padres hasta que mueran y te dejen su hipoteca en herencia.
Cuando su hija, por fin, dejó de hablar en lenguas y se durmió con los ojos abiertos sollozando “los jubilados españoles tienen más poder adquisitivo que los jóvenes”, Rodríguez continuó documentándose. Googleó el reciente obituario de Chaleo Yoovidhya, multimillonario tailandés muerto a los 89 años e inventor de Red Bull para así aumentar el rendimiento de trabajadores de turno noche. Rodríguez se enteró también de que la Coca-Cola se preparaba para lanzar en España una versión femenina del brebaje, Tab Fabulous, con el slogan “Ser mujer es muy difícil” (el slogan de la mucho-macho Monster es “El tamaño sí importa”). Rodríguez siguió clickeando sin parar (y ahí fue cuando fue hasta el refrigerador y abrió la primera Monster de su vida y noche) para informarse a fondo de las crecientes investigaciones de organizaciones de salud para averiguar si (a) las bebidas energéticas no producen ningún efecto energizante, o (b) provocan muerte súbita por paros cardíacos. Mientras se ponen de acuerdo y se hacen públicos los resultados de las autopsias de cinco cadáveres recientes que no dejan de moverse, Rodríguez abre su segunda lata (dos latas de Monster equivalen, en cafeína, a catorce de Coke) y se entera de que las acciones de la Monster Beverage Corporation han caído en Wall Street casi tanto como las de Facebook, que se ha frustrado su compra por la Coca-Cola Company, y que ha sido retirada del mercado norteamericano una bebida energética llamada Cocaine. El nombre –un tanto más drástico que Four Loko, Amp, Rush, Hustler, Go Fast, Desperta Ferro!, Rockstar, Magic Man, Toro XL, Venom, Spike Shooter, Hero, Monster Nitrogenous, Speed, Full Throttle, Shark Stimulation, Hooah!, Gladiator, Lokura, Burn, Sobe No Fear, Sobe Adrenaline, Sobe Superman, Dark Dog, Bookoo, Rip, Vive 100%, Reload– no cayó muy bien, parece. Sus fabricantes han dicho que pronto será relanzada con nueva marca. ¿Krisis, tal vez?
TRES A la altura de su tercera lata, Rodríguez ya sabe que esa noche será blanca. Así que apaga pantalla pequeña de PC y enciende pantalla grande de TV y canal 24 horas de TVE. Y ahí está Alfredo Pérez Rubalcaba declarando que se siente “unánimente apoyado” por el PSOE (Rubalcaba bebe Amp, pero en el momento menos pensado se la van a cambiar por Venom sin que se dé cuenta). Y Juan Carlos I, en otro de sus de safaris de negocios para intentar venderle a alguien eso de la “Marca España”, afirmando que “Desde fuera, España se ve mejor, sales más contento. Dentro, dan ganas de llorar... Con el cuchillo en la boca, sonrisa y ganas saldremos p’alante” (el rey bebe Sobe Superman o Gladiator o ambas). Y Mariano Rajoy explicando que descarta pedir el rescate este año “salvo cataclismo” y convencido de que “vamos a solucionar” las tensiones nacionalistas con Cataluña (una vuelta para todos de Magic Man). Y la ministra de Empleo y Seguridad Social, apenas tres días después de que se difundieran las nuevas cifras de record histórico de desempleo, asegurando que “España está saliendo de la crisis” (Fátima Báñez no atiende a los medios sin antes tragarse dos o tres litros de Four Loko y de fumarse un par de canutos de aquellos “brotes verdes” que alucinaba Zapatero durante la Era del Talante). ¿Es el líder coreano y norteño Kim Jon adicto a la ACME Coyote y de ahí que le perdonara la horca por haber bebido alcohol durante el período de luto por su padre Kin Jong Il, pero, enseguida, le ordenara a un oficial de su ejército esperar, sobre una X pintada en el piso, la llegada de un proyectil de mortero? ¿Beberá Obama Reload? ¿Y Romney Go Fast? ¿Tendrán un Spike Shooter acechando desde un ventanal en su futuro? ¿Y qué habrán glu-glu-glugueado todos esos perfectos insensatos que salen a la tormenta perfecta a fotografiarse y filmarse con sus teléfonos? ¿Sobe No Fear o las todavía en pruebas Sobe Self-Destroy y Sobe Mega Idiot? Después, no hay dudas, todo es puro Burn: las ya habituales imágenes de hombres y mujeres y niños sacados de sus casas a rastras por la policía en cualquiera de los quinientos desahucios promedio que hay por día dentro de España. Algunos no alcanzan a ser arrastrados porque se cuelgan en la sala o se arrojan por los balcones y Rip. Y, sí, a Rodríguez –tres latas más– le dan ganas de llorar y de salir con un cuchillo en la boca a hacer lo que haya que hacer. P’adelante y hasta el fondo. Vivir al ciento por ciento. Hooah!
Pero, sin cuchillo pero con el corazón en la boca y el cerebro en los ojos desorbitados, Rodríguez apenas llega hasta el hospital. Ahí está, sentado. Sacudiendo su patita sin parar. Huracanado y centrífugo y monstruoso. Soñando con nombre consolador y tranquilizante, como ese Nervocalm en gotas al que acudía el papá de Mafalda. Esperando a que lo atiendan, que lo hagan bajar de las profundidades en las que se encuentra para así salir más contento, como un rey.
Pero todo indica que la suya va a ser una larga espera.
Y tiene tanta sed.
En una habitación se inaugura un bebé (¿el hijo de Messi?) y en un televisor encendido, desde Madrid, comienzan a emitirse en avalancha imágenes e informaciones e imágenes de las jóvenes muertas en una macrofiesta del Día de los Muertos.
La enfermera del cuadro lo mira fijo y, sin bajar su dedo de su boca, le pregunta su nombre.
“Llamadme Sandy”, responde, cataclísmico y atormentado, Rodríguez.

lunes, 5 de noviembre de 2012

ENGAÑANDO A LOS "NEGRITOS"



Los medicamentos falsos en África o la crónica de una catástrofe anunciada

Guin Guin Bali


A finales de julio, unos días antes de iniciar mis vacaciones, recibí una llamada urgente de mi madre que reside en Kinshasa, la Capital de la República Democrática del Congo, comunicándome el ingreso de mi padre en un centro médico por una fuerte diarrea y otras complicaciones debido a la edad. Me transmitió el parte médico y lo que le habían prescrito. Y me pidió encarecidamente que le comprase medicamentos en España “porque, decía, no nos fiamos de las farmacias locales; ya que en muchas de ellas se vende tiza”. Menos mal que al día siguiente viajaba un amigo sevillano al Congo que, gustosamente, llevó el pedido a mi madre. Aprovecho estas líneas para agradecerle. Esta circunstancia me llevó a reflexionar larga y tendidamente sobre un hecho irrefutable que viven angustiosamente las familias africanas, y que yo mismo he padecido en más de una ocasión: los medicamentos falsos o falsificados.
Sin querer entrar en elucubraciones científicas (porque el debate está abierto), y siguiendo a la OMS, diremos que un medicamento falso o falsificado es aquel que, de forma deliberada, se presenta como un medicamento, pero que ha sido fraudulentamente fabricado, etiquetado y distribuido. Es algo que se parece a un medicamento pero del cual no se conocen ni su origen ni su composición. Y no dispone de las cuatro características que debe tener un medicamento, que son calidad, seguridad, eficacia e información. Suelen ser “medicamentos” fabricados en unas condiciones que no tienen nada que ver con las condiciones en las que se fabrican en un laboratorio farmacéutico.
Aunque es difícil obtener cifras precisas, se calcula que los medicamentos falsificados representan más del 10% del mercado farmacéutico mundial.
Si bien esta práctica existe en todas las regiones, los países en desarrollo son los que se llevan la peor parte, pues, según se estima, el 25% de los medicamentos que se consumen en ellos han sido falsificados. Y se considera que en determinados países, especialmente en África, ese porcentaje alcanza hasta un 50%.
Las consecuencias de los medicamentos falsos en África son devastadoras. No olvidemos que esos supuestos medicamentos contienen polvo de ladrillo, disolventes industriales, pinturas de asfalto o anticongelantes, todos ellos productos tóxicos para el ser humano. Así lo ha confirmado un estudio reciente (enero 2012), de los investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido) tras analizar medicamentos incautados en once países africanos.
Los costes humanos son altos y las consecuencias a menudo irreversibles. El uso de medicamentos de baja calidad o falsos suele provocar complicaciones graves y, en muchos casos, la muerte prematura. Cada año se registran en África más de 200.000 muertes relacionadas directamente con esos “fármacos” que, por otra parte, hacen un flaco favor a la lucha contra la malaria y otras enfermedades.
El lucrativo negocio de falsificación de medicamentos que inundan el mercado africano procede de los países asiáticos. Los mayores laboratorios de los mismos se ubican, según todas las investigaciones, en China e India. Varios motivos explicarían, a nuestro entender, la facilidad con la que penetran en el mercado africano. En primer lugar, la debilidad de los sistemas administrativos y de control. La mayoría de los estados africanos no tienen ni medios ni personal preparado para detectar y hacer frente a los medicamentos falsos cada vez más sofisticados. Si los traficantes de falsos medicamentos logran infiltrarse en el mercado de los países desarrollados dónde los controles son eficaces, nos podemos imaginar la facilidad con la que lo pueden hacer en África.
En segundo lugar, y relacionado con lo anterior, el contrabando y la corrupción, - que constituyen un mal endémico del continente debido a la debilidad de la Administración - , se convierten en aliados perfectos para los traficantes de medicamentos. Hay pocos obstáculos que impiden el movimiento de medicamentos de contrabando en una región en donde el contrabandismo está extendido, las comunicaciones deficientes y las autoridades reguladoras de los medicamentos son, en su mayoría, impotentes o inactivas.
En tercer lugar, la escasez crónica y el suministro intermitente de medicamentos debido a una financiación gubernamental irregular y una mala gestión de los medicamentos allanan el camino a falsos medicamentos. Esto conduce a que dónde no llegue la acción gubernamental con fármacos verdaderos, los contrabandistas ocupen el espacio con medicamentos falsos.
Finalmente, el alto índice de analfabetismo y pobreza. Con una alfabetización generalmente baja, la concienciación pública de la existencia de medicamentos falsos se ve reducida. Por otra parte, las personas con pocos recursos que enferman en una sociedad dónde no existe una sanidad pública para todos, no pueden permitirse el lujo de comprar medicamentos caros (y auténticos). Por tanto, analfabetos y pobres, que muchas veces no son conscientes del peligro que representa hacerse con una alternativa aparentemente más barata, representan un “mercado ideal” para los empresarios sin escrúpulos.
¿Qué hay que hacer para revertir esta situación?
Debido a la escasa incidencia del problema en los países desarrollados, la comunidad internacional parece no tomarse muy en serio la amenaza de los medicamentos falsos. Y prueba de ello es que ni siquiera se ha llegado a encontrar una definición unánimemente aceptada de medicamento falso.
Internacionalmente, además, hay una falta de consenso sobre los problemas que rodean la producción, exportación e importación de estos productos potencialmente letales. En consecuencia, no existe una legislación eficaz entre fronteras que controle la piratería de medicamentos o es inadecuada. De hecho, existen regulaciones en algunos países exportadores que facilitan el camino a los productores y exportadores de medicamentos falsos; los importadores son libres de realizar declaraciones falsas acerca de los productos y éstos entran con facilidad en los caóticos sistemas de distribución de medicamentos.
Iniciativas como el Acuerdo internacional de Cotonou (Benín) de 2009, impulsado por la Fundación Chirac y apoyado por los jefes de estados africanos, que proponía luchar eficazmente contra el tráfico de medicamentos falsos, no han conseguido detener la libre circulación de los mismos.
Mientras tanto, en África se avecina un desastre de dimensiones imprevisibles. La proliferación de medicamentos falsificados contra la malaria, por ejemplo, amenaza con echar atrás el progreso logrado hasta ahora para combatir dicha enfermedad. Los entendidos en la materia sostienen que estos productos son contraproducentes para los pacientes, ya que podrían crear resistencia a los fármacos auténticos al contener niveles bajos e ineficientes de compuestos farmacológicos.
Entre las muchas estrategias para luchar contra esta plaga, que debería tener el mismo tratamiento que el tráfico de drogas, nosotros destacaríamos cuatro: actuación en los países de origen, actuación en el punto de entrada, actuación en el mercado y la capacitación del público.
Sería recomendable que los países exportadores de medicamentos extremarán la vigilancia y los controles en las plantas de fabricación como actuación preventiva. Luego, en los puntos de entrada a los países africanos se debería fortalecer los servicios de inspección e implementar una vigilancia más eficaz. Y como medida complementaria a la anterior y ante la permeabilidad de las fronteras africanas, vigilar e inspeccionar los puntos de venta al público. Y, por último y quizá más importante, capacitar al público, a las víctimas potenciales, a través de las campañas de concienciación sobre el peligro de los medicamentos falsos.
Pero el punto de partida está en la toma de conciencia internacional de que los falsos medicamentos constituyen una verdadera amenaza para la salud mundial y que en África están causando un verdadero desastre.