domingo, 12 de mayo de 2013

SUJETADORES QUE NO SUJETAN

Corpiños en polémica: un estudio afirma que no le hacen bien a las lolas

Por Graciela Gioberchio

Durante 15 años estudiaron las mamas de mujeres entre 18 a 35 años. Observaron que quienes lo usan las tienen caídas unos 7 mm.
Estas no se caen...

Usar corpiño o no, esa es la cuestión que, por cierto, tiene muchas lecturas. Algunos son bastante lindos y quedan realmente bien. Los hay serios, elegantes y formadores de un buen escote. Pero hace unos días, el médico francés Jean-Denis Rouillon, que estudió durante 15 años las lolas de 330 mujeres jóvenes –de entre 18 y 35 años, divididas entre quienes usaban corpiño y las que no–, determinó que su uso es malo porque neutraliza la sujeción muscular, produce dolores de espalda y, como si fuera poco, no mantiene los pechos erguidos.
El estudio, que fue publicado recientemente en The New York Times, detectó que las mujeres que usaban soutien tenían sus mamas más caídas, concretamente 7 milímetros.
“Es como llevar una rodillera; el músculo deja de trabajar”, razonó Rouillon. La buena noticia es que las fibras musculares de las que no lo usaron volvieron a su trabajo. ¿Será así?
El médico, además investigador en la University Hospital of Besancon, en el este de Francia, dijo que no había hallado investigaciones previas sobre las bondades de esta prenda.
Tras el estudio, llegó a la conclusión de que “desde el punto de vista médico, fisiológico y anatómico” los pechos no se vieron beneficiados en nada con algo que soporta su peso. “El hecho de usar corpiño supone que los tejidos que soportan los senos no crezcan y hasta se atrofien y que los pechos se degraden gradualmente”, advirtió el especialista en medicina deportiva Estos hallazgos fueron muy difundidos por la prensa francesa y generaron algunos comentarios irónicos sobre el hecho de que el estudio haya demandado 15 años de mediciones exactas de la anatomía femenina. Las feministas se quejaron de que las mujeres, una vez más, se vieran reducidas a las partes de su cuerpo. Y no tardaron en aparecer quienes se preguntaron si esta investigación no conducirá a un regreso de la quema de corpiños de 1970. Una de las voluntarias de Rouillon, una mujer de 28 años identificada como Capucine , ofreció su testimonio. Después de tirar su corpiño hace dos años, contó: “Una respira mejor, se para más derecha y tiene menos dolor de espalda”. Sin embargo, Rouillon subrayó que su investigación preliminar no estaba basada en una muestra representativa de mujeres y que sería peligroso aconsejar el no uso del corpiño.
¿Qué opinan los expertos argentinos? “El estudio no tuvo en cuenta el tamaño, volumen y peso de las mamas (sólo la edad) para poder definir si es útil o no su uso. Es difícil encontrar razones anatómicas o fisiológicas que aconsejen el no uso del mismo, aunque como todas las cosas en medicina, depende de cada caso en particular”, dijo a Clarín el cirujano plástico Alfredo De Maussion, miembro titular de la Sociedad Argentina y de Buenos Aires de Cirugía Plástica.
Fernando Felice, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva y director médico del Centro Vesalio Estética, explicó que “es inaceptable decir que el uso del corpiño detiene el crecimiento de las mamas, ya que todas las mujeres lo usan y los tamaños de sus mamas son diferentes; de hecho, aquellas que tienen poco volumen mamario y no usan corpiño no obtienen un aumento en sus mamas”.
Subrayó que “el corpiño tiene como función principal generar mayor comodidad en la mujer al evitar que sus mamas se muevan con las actividades diarias. La función secundaria, que tomó más popularidad, es que permite realzar el busto generando un aspecto más sensual en la figura femenina”.
Y apuntó: “Por la acción de la gravedad, todos los tejidos que se encuentren péndulos en el cuerpo tienden a caer más rápido que los no péndulos (mamas vs cejas). Y también juega a favor la flaccidez cutánea, producto de la genética de cada paciente, y el proceso de envejecimiento”.
El traumatólogo Carlos Vilariño, advirtió que “por una cuestión del peso que debe soportar la columna, se pueden producir problemas dorsales en las mujeres con senos grandes que no usan corpiño”.

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viernes, 10 de mayo de 2013

Publico305

ESTO SE LLAMA TENER CULO,POTRA O SUERTE...

Se salva tras sufrir un infarto en un avión con 20 médicos a bordo: iban a un congreso


El aparato aterrizó de emergencia en Zaragoza

A Manuel Rodríguez, un asturiano de 49 años, la mala suerte le hizo sufrir un infarto y, encima, en pleno vuelo; pero la buena suerte hizo que en ese avión viajaran 20 médicos que acudían a un congreso científico en Barcelona. El avión, había salido de Oviedo de madrugada y tenía como destino el Aeropuerto de El Prat. Ocurrió este miércoles. Poco después Manuel Rodríguez empezó a sentirse mal, pero no faltaron quienes le diagnosticaran con rapidez y decidieran qué hacer para tratar de salvarle la vida.
Entre la veintena de médicos que iban en el pasaje, varios estaban especializados en Urgencias. Otra suerte añadida para el infartado. Ante el diagnóstico, el comandante del avión pidió pista para un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Zaragoza. Allí se dispuso todo lo necesario para no perder tiempo y atender con la máxima rapidez a Manuel Rodríguez, que se recupera en el Hospital Miguel Servet de la capital aragonesa.

LAS CATOLICAS QUE SE OPONEN AL ABORTO Y ROBAN NIÑOS

Médicos, monjas y padres traficaban con bebés comprados en Marruecos

La Guardia Civil imputa a 19 personas de esta red internacional

Los menores eran de familias humildes a las que daban dinero o prometían un mejor futuro

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    El comandante de la Guardia Civil que ha dirigido la "Operación Oculta". / Laureano Valladolid (EFE)
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    Las redes de compraventa de bebés que operaron en España hasta 1990 no solo se aprovisionaban de recién nacidos en territorio nacional, también los importaban del extranjero.
    Desde 1940 los robaban los gamadores del sanguinario golpe de 1936.
    La trama era de la Iglesia que se los quitaba a las madres "rojas".
    Lo mismo hacían los milicos argentinos,el fascio italiano y los nazis alemanes  abuelitos de la Merkel. La Guardia Civil ha descubierto ahora la existencia de un entramado que captaba a parturientas en Marruecos y que, con base de operaciones en Melilla, abastecía a matrimonios españoles deseosos de ser padres. Buena parte de estos chiquillos fueron entregados a familias de la Comunidad Valenciana, una región que ya antes aparecía como destinataria de muchos de los recién nacidos robados.
    La Guardia Civil ha detectado 28 casos de lactantes procedentes de Marruecos que fueron introducidos en Melilla y trasladados a la Península con documentación falsa, simulando que eran hijos biológicos de los adoptantes. Algunos de ellos habían nacido en Melilla y otros en Marruecos.
    Los implicados en la compraventa de recién nacidos realizaban distintos roles en la trama: captadores, intermediarios, vendedores, compradores, suministradores, médicos, comadronas... Había dos monjas relacionadas con los hechos, de las que solo vive una.
    Estas personas obtenían los recién nacidos de diferentes formas. En ocasiones, en la propia Melilla, donde contactaban con madres gestantes —prostitutas, limpiadoras y mujeres de extracción humilde— que accedían a la entrega del bebé bajo la promesa de una vida mejor para él o a cambio de dinero. En algún caso, a estas parturientas, a las que alojaban en una especie de pisos-nido hasta el parto, “les despacharon dándoles 3.000 pesetas (menos de 20 euros)”, según un responsable de la investigación.
    La Comunidad Valenciana era el destino de muchos de los chiquillos
    La Operación Oculta arrancó tras una denuncia general referida a 261 niños robados interpuesta en enero de 2011 por la Asociación Nacional de Afectados por Adopciones Irregulares (Anadir). No obstante, el punto de partida del operativo fue una denuncia cursada el 25 de febrero de 2011 por el abogado Enrique Vila en representación de dos niñas (hoy ya mujeres), que fueron compradas por sendas familias de Ontinyent (Valencia).
    Las pesquisas de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Melilla han aclarado que 14 bebés fueron comprados en esa ciudad entre 1970 y 1980 por cantidades que oscilaban entre 1.200 y los 6.000 euros.
    A las 31 personas implicadas en la trama —entre ellas varios padres y madres adoptivos— se les imputan delitos como suposición de parto, alteración de la paternidad, detención ilegal o falsificación de documento. 12 de esas personas —entre las que hay un médico y dos comadronas— han fallecido, mientras que el resto son personas de edad avanzada.
    Las niñas eran
    más caras que los varones porque había más demanda
    Un matrimonio de Ontinyent era piedra angular de la red criminal: actuaba como captador de familias que buscaban un bebé.
    Los implicados en la trama captaban a matrimonios estériles, que anhelaban ser padres. Concertaban una cita con ellos y, a cambio de dinero, los llevaban a Melilla. Una vez allí, les hacían entrega de un recién nacido, a la vez que les ponían en contacto con un médico o una comadrona que, a cambio de 300 euros, les facilitaba un certificado de nacimiento haciendo constar falsamente que la madre adoptante era la que había alumbrado a la criatura. Así podrían inscribirlo en el Registro Civil.
    Otro eslabón importante de la cadena eran tres hermanas nacidas en Tetuán (Marruecos). Dos de ellas residían en Melilla y la tercera en Marruecos, donde cambió su nombre y apellidos. Esta última, que era la encargada de captar a jóvenes en avanzado estado de gestación, era el enlace con dos auxiliares de enfermería de los hospitales de Oujda y Nador.
    Estas empleadas hospitalarias fueron interrogadas hace varios meses por la policía marroquí y admitieron que tenían conocimiento de la compraventa de 28 bebés por parte de esta red. Las dos empleadas facilitaban la entrega y traslado a Melilla de los bebés.
    Catorce personas han sido identificadas como víctimas, una de ellas madre gestante a la que le quitaron su hijo recién nacido, siendo un total de 28 los casos de niños lactantes objeto de la trama.
    La Guardia Civil ha identificado a 14 hombres y mujeres que fueron comprados por sus padres adoptivos siendo bebés. La mayoría de ellos fueron llevados a Valencia, y el resto a Málaga, Granada, Cuenca, Las Palmas y Palma de Mallorca. Las niñas eran más caras que los niños simplemente porque eran más demandadas por los padres adoptantes.
    Una de estas niñas, llamada María José, nació en Melilla y fue entregada a sus padres adoptivos en un bar, con restos de sangre y envuelta en una sábana. El matrimonio, de clase media, viajó desde Valencia a Melilla y pagó 200.000 pesetas por ella. La denuncia de esta mujer, que hoy tiene 33 años, fue clave en la Operación Oculta.

    martes, 7 de mayo de 2013

    SANIDAD DE MIERDA Y CORRUPTA,ES QUE ASI ES ESPAÑA DE NORTE A SUR...

    Investigado un hospital público por cobrar una operación

    El enfermo pagó casi 9.000 euros para ser intervenido en Terrassa. Salud ha abierto un expediente disciplinario

    120 kilómetros para operar a la madre del gerente

     
    Neurocirujanos de Albacete se trasladaron al hospital de Hellín para la intervención. También acudió personal de enfermería
    fotoPOLÉMICA EN VALENCIA

    sábado, 4 de mayo de 2013

    Vacunación falsa de la CIA en Pakistán pone en peligro a la humanidad

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    vacunas

    Un daño colateral del operativo realizado por la CIA en la ciudad pakistaní de Abbottabad para neutralizar a Osama bin Laden en 2011, podría afectar a toda la humanidad, según un artículo publicado en la revista ‘Scientific American’.
    Los periodistas advierten sobre el riesgo de una nueva propagación de algunas enfermedades contagiosas casi vencidas tras décadas de distribución de distintas vacunas entre los niños. Todo puede revertir bajo el efecto del abuso de la propia idea de la vacunación realizada por la CIA en las semanas previas a la incursión final al paradero del líder máximo de Al Qaeda.
    El servicio especial estadounidense autorizó una campaña de vacunación falsa en distintas regiones de Pakistán para obtener el ADN de alguno de los hijos del ‘terrorista número uno’ y así detectar dónde se escondía. Las autoridades pakistaníes condenaron el uso malintencionado de los servicios sanitarios por parte de la agencia norteamericana. Un médico que ayudó a la CIA a encontrar pistas sobre Bin Laden fue condenado a 33 años de cárcel, tras ser declarado culpable de traición a la Patria.
    La desaprobación popular de esas prácticas fue aún mayor. Con el tiempo, el recelo ante los supuestos agentes con bata blanca solo iba creciendo y llevó a varios actos de agresión contra los médicos (verdaderos), tanto en Pakistán como en otros países islámicos.
    En diciembre pasado nueve trabajadores de una campaña de vacunación fueron linchados en territorio pakistaní: hecho que precipitó la decisión de la ONU de retirar a todos sus médicos de la región. Dos meses más tarde unos grupos armados asesinaron a diez participantes de la vacunación contra la poliomielitis en Nigeria: otro triste episodio que puede evidenciar la propagación de la violencia contra los galenos.
    Esos ataques coincidieron con la etapa decisoria en la lucha contra la poliomielitis, reseña la editorial de ‘Scientific American’. El número de los casos nuevos de la enfermedad se redujo de 350.000 a 650 entre 1988 y 2011. Solo en tres países —Afganistán, Pakistán y Nigeria— la infección sigue difundiéndose por medio de contagio entre personas. Y el cierre de la campaña puede llevar al resurgimiento de la enfermedad, casi vencida en todo el mundo.
    Actualmente varios organismos internacionales están reduciendo o cancelando los programas de vacunación por las amenazas a la integridad física que corren los médicos. Así, los efectos colaterales de un solo operativo estadounidense han afectado de un modo directo y fatal a decenas de personas e indirectamente a miles de millones de víctimas potenciales de las epidemias en todo el mundo.
    “Debe haber una línea roja entre los esfuerzos humanitarios y la maquinación de la guerra, por muy inconformista que sea”, sugiere la revista. “El precio de lo contrario para los empeños humanitarios del futuro, la estabilidad global y la seguridad nacional de EE.UU. es demasiado grande: incluso en comparación con la liquidación de uno de los más aterradores enemigos de EE.UU. e incluso si no hay otra opción disponible”, agregan los periodistas.
    (Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/93532-vacunacion-falsa-cia-pakistan-epidemia)

    LA AYUDA ESPAÑOLA...

    Panamá demanda a España por el jarabe que mató a 170 personas

    Estrasburgo decidirá si la investigación de la Audiencia Nacional fue suficiente

    Una empresa española suministró a otra panameña una sustancia tóxica

    Adolfo Nieto, uno de los afectados por la glicerina industrial, durante una sesión de diálisis en su casa, en julio de 2008 / Elmer Martínez (AFP)
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    La Caja de Seguro Social de Panamá y seis ciudadanos panameños víctimas de un envenenamiento masivo acaban de demandar a España ante el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. Consideran que la justicia española archivó “con ostensible arbitrariedad” el caso del más de un centenar de fallecidos y mil afectados de distinta gravedad por tomar un jarabe para la tos distribuido gratuitamente en 2006 por la Seguridad Social de aquel país que contenía glicerina contaminada por dietilenglicol. La sustancia había sido exportada a Panamá por la empresa catalana Rasfer, que no ha asumido hasta ahora ninguna responsabilidad por lo sucedido.
    Los orígenes del caso se remontan a 2003. La Seguridad Social panameña necesitaba 9.000 kilos de glicerina para uso farmacéutico. Adjudicó el encargo a una empresa del país, Medicom, que a su vez se puso en contacto con la intermediaria española Rasfer Internacional para hacerle el pedido. Rasfer, a su vez, compró la glicerina a una empresa china, Fortune Way, quien la adquirió de una fabricante de Hengxiang.
    La Seguridad Social panameña, que había pedido glicerina farmacológica, acabó recibiendo una no apta para el consumo humano que contenía dietilenglicol, una sustancia tóxica. Sin saberlo, elaboró con ella un jarabe para la tos que repartió entre beneficiarios de asistencia sanitaria gratuita y que causó fallos renales, vómitos, lesiones hepáticas, pancreáticas, parálisis... Hubo casi mil afectados. Al menos 170 personas murieron.
    Un juzgado de Barcelona comenzó a investigar los hechos, y después remitió el caso a la Audiencia Nacional. El Juzgado Central número dos archivó las diligencias en junio de 2011, decisión que fue ratificada después por la Sala Penal. La Seguridad Social panameña pidió más tarde amparo al Tribunal Constitucional español, pero este no fue siquiera admitido a trámite. Las víctimas y Panamá creen que la justicia española no ha llevado a cabo indagaciones mínimas y afirman que España ha vulnerado dos artículos del Convenio Europeo de Derechos Humanos, el 2 (derecho a la vida y a la integridad física) y el 6.1 (derecho a un proceso equitativo).

    El periplo del dietilenglicol por tres continentes

    Panamá, 2003. La Caja de Seguro Social de Panamá licita la compra de 9.000 kilos de glicerina para elaborar un jarabe expectorante que se iba a distribuir gratuitamente entre los beneficiarios de asistencia sanitaria. La adjudicación recayó en la empresa panameña Grupo Medicom.
    España y China. Medicom encarga la glicerina al laboratorio español Rasfer Internacional SA, radicado en Barcelona, que compra el producto a un proveedor chino, CNS Fortune Way, que a su vez adquiere la glicerina de otra firma china, Taixing Glycerine Factory.
    Glicerina TD o CP.  China manda a Rasfer Internacional glicerina TD (de uso industrial y no apta para consumo humano) en vez de CP (Chinese Pharmacopea, de uso farmacológico). Rasfer dice ahora que solo le pidieron “glicerina pura” sin especificar para qué la iban a usar y que nadie les especificó que era para consumo humano. Pero la gerente, ante la Guardia Civil, dijo en 2006 que la glicerina que se había vendido a Medicom era glicerina pura al 99,5% calidad CP (Chinese Pharmacopea).
    Panamá, 2006. La Seguridad Social usa la glicerina para preparar un jarabe para la tos. Se elaboran 216.685 frascos. En agosto empiezan a aparecer casos de insuficiencia renal aguda, diarrea y problemas urinarios. Finalmente, el enfermo acababa sufriendo una parálisis en las extremidades inferiores y superiores. El dietilenglicol de la glicerina causó al menos 170 muertos y un millar de afectados.
    En la demanda, los abogados comparan el caso con el del aceite de colza. “El Tribunal Supremo estableció en 1989 que el aceite de colza desnaturalizado para uso industrial, fue desviado conscientemente y por un desmedido afán de lucro al consumo humano”, argumentan. “Exactamente como aquí ha sucedido: glicerina, en vez de aceite, ha sido servida en su modalidad para uso industrial, por codicia, en lugar de glicerina para uso farmacéutico”.
    La clave de la demanda presentada en Estrasburgo es si la justicia española ofreció una tutela judicial efectiva. El instructor de la Audiencia, Ismael Moreno, sostuvo en su auto de archivo que Medicom no había pedido a la empresa catalana glicerina de uso farmacológico, sino solo “glicerina pura”; que Rasfer envió un etiquetado correcto a Panamá indicando que se trataba de glicerina TD (no farmacológica); da por buena la versión de la compañía catalana de que una factura emitida por ellos donde consta que la glicerina es CP (Chinese Pharmacopea; de uso farmacológico) no se remitió a los panameños sino que es un documento interno de la empresa; y que es Medicom la que después reetiquetó el producto como “glicerina YSP” (siglas empleadas por la farmacopea de EE UU). Por estos últimos hechos, responsables de Medicom han sido procesados por las autoridades panameñas. Pero las víctimas creen que hubo concurrencia de culpa y que la empresa española, que fue quien compró y entregó la glicerina tóxica, también debe responder ante la justicia.
    El juez Moreno admite que para delimitar si la empresa española es responsable penalmente, “resulta esencial determinar si el error sobre la verdadera composición del producto (glicerina) es o no achacable a Rasfer”. Pero, en su auto de archivo, concluye que no; que la empresa catalana “es una mera intermediaria” y que “no estaba obligada a realizar análisis alguno del producto”.
    La sección segunda de la Audiencia —formada por Ángel Hurtado, Julio de Diego y Enrique López— ratificó el archivo. Los jueces achacaron toda la culpa a la panameña Medicom y sostuvieron que no había necesidad de seguir investigando a los españoles.
    Los abogados de la Seguridad Social panameña y de las víctimas, Jaime Ingram y José Luis Mazón, afirman, sin embargo, que las pruebas que pidieron se denegaron sin más, creyendo a pies juntillas lo que decía la empresa española. “La panameña Medicom se dedicaba a la venta de productos para elaborar medicamentos. Es peculiar lo que dice Rasfer de que no sabían si la glicerina que le pidieron era para consumo humano”, señala Mazón. “¿Cómo pueden sostener que no pasa nada por enviar una glicerina que ingerida resulta mortal a una empresa que se llama Medicom?”
    “Por otro lado, la compañía catalana, en un documento enviado a la panameña Medicom, indicaba que lo que estaba vendiendo era glicerina para uso farmacológico, lo que no era cierto”, prosigue. “Y, en la primera declaración de la gerente de Rasfer ante la Guardia Civil dijo que lo que se vendió a los panameños era ‘glicerina pura al 99,5% calidad CP (Glicerina Chinese Pharmacopea)”.
    “En todo caso, ahora no se trata de valorar si Rasfer es culpable”, indica el letrado. “Lo que va a analizar Estrasburgo es si la justicia española investigó lo suficiente. Y no fue así. Pedimos una comisión rogatoria a China que fue denegada aun cuando un viceministro chino había manifestado que Rasfer pidió glicerina industrial y no farmacológica. Debieron investigarse todas las comunicaciones entre Medicom y Rasfer, y entre esta última y las empresas chinas. Los tribunales españoles no lo hicieron. Centenares de muertos y más de mil heridos merecen que el caso se indague hasta el final”.


    El nazi tonto de Garcia Margallo,inventor de la "marca España",para lavar la imágen de un país sumido en la peor corrupcion,robo,estafas masivas,torturas y demás lindezas,podría tratar de controlar estas lindezas,porque esta no es la primera,irán apareciendo otras peores como la del edificio de Bangladesh que pringa a la industria textil que se mudo para eliminar costes.
    Ahora volveran porque en este país,los obreros se ofrecen gratis...