domingo, 25 de agosto de 2013

ES LA DIETA,ESTÚPIDOS

.

Carrera científica para obtener el fármaco más potente contra el colesterol

.

Hospitales españoles y de EE.UU. ensayan tratamientos que mantienen el LDL, el colesterol «malo», por debajo de los niveles con los que nacemos

Tres grandes compañías farmacéuticas han dado el pistoletazo de salida a una nueva carrera para poner en las farmacias el medicamento más potente contra el colesterol. Será probablemente el próximo superventas, el fármaco capaz de reducir el LDL o colesterol «malo» a niveles mínimos, por debajo del que los humanos tienen en el momento de su nacimiento.
No es sólo una hipótesis de partida. Ya existen varios principios activos que los laboratorios Amgen, Sanofi y Pfizer están probando de forma experimental en hospitales de Estados Unidos y Europa, incluidos varios centros españoles. Todos imitan los efectos de una mutación genética que de forma natural permite a algunos privilegiados vivir con un colesterol extraordinariamente bajo, con independencia de su alimentación o su estilo de vida.
De momento solo se ha logrado desarrollar en inyectable, similar a una insulina. No se cuenta aún con una pastilla, pero la ventaja es que bastaría con una inyección cada 15 días o un mes para dejar el colesterol «malo» por debajo de 25 mg por decilitro en sangre. La cifra es muy baja si se compara con los 70 mg/dl que tiene un recién nacido o los 100 de una persona sana sin problemas de colesterol.

Para enfermos de alto riesgo

Estos medicamentos en ensayo se incluyen dentro de las llamadas terapias biológicas y su precio podría ser tan elevado como algunos de los tratamientos utilizados contra el cáncer. «Probablemente, se reservarán para pacientes de muy alto riesgo cardiovascular, personas con antecedentes de infarto o con hipercolesterolemia familiar que no logran mantener a raya su colesterol con los tratamientos tradicionales», explica Alberto Cordero, secretario de la sección de Riesgo Cardiovascular y Rehabilitación de la Sociedad Española de Cardiología. Cordero es también uno de los cardiólogos que prueba esta nueva familia de medicamentos en España, en el Hospital San Juan de Alicante. «Existe mucha expectación entre la comunidad científica. No solo logran que baje al máximo el LDL, sino que lo hacen de una forma más natural, potenciando los mecanismos que tiene el hígado para limpiarlo», señala.
Si funciona se contaría con una alternativa a las estatinas tradicionales que a largo plazo y en dosis elevadas pueden alterar la función hepática y causar dolores musculares.

¿Es peligroso bajarlo tanto?

Ya se sabe que esos tres medicamentos son capaces de bajar el colesterol «malo» a cifras casi despreciables. Pero esto no es suficiente. También deben demostrar que bajando tanto esas cifras evitan la aparición de infartos. Y, sobre todo, responder a una pregunta clave: ¿Puede ser peligroso reducirlo a niveles tan bajos? La respuesta se tendrá cuando terminen los ensayos clínicos que se han puesto en marcha en Europa y Estados Unidos.
De momento, hay al menos dos personas en el mundo -una mujer estadounidense y otra de Zimbabwe-, que viven sin problemas de salud con una cifra de LDL extraordinariamente baja de 14 y 15, respectivamente. Ambas portan dos copias de una rara variante genética, heredada de sus progenitores, que les permite disfrutar de forma natural de un colesterol casi anecdótico. Su mutación en el gen PCSK9 es la que ha inspirado el desarrollo de esta nueva familia de fármacos.
Ellas son la demostración palpable de que se puede vivir casi sin LDL aunque lo hacen de forma natural, sin recurrir a ningún medicamento y esto es lo que preocupa a los expertos.

Enemigo número uno

El colesterol es el enemigo número uno del corazón en el mundo occidental. Junto al tabaco es uno de los mayores factores de riesgo de la enfermedad cardiaca. Sin embargo, su presencia en dosis moderadas es vital para el organismo humano. Todas las células necesitan cierta cantidad de moléculas de colesterol, además favorece la digestión, ayuda a regular hormonas sexuales y participa, entre otras funciones, en el metabolismo del calcio.
Su presencia es necesaria, aunque basta una cantidad pequeña. La clave está en averiguar cuál es el nivel mínimo de seguridad.

«Un territorio desconocido»

«Nos adentramos en un territorio desconocido y habrá que ser prudente», advierte José María Ordovás, investigador del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y director del Laboratorio de Nutrición y Genética de la Universidad de Tufts (Estados Unidos). «Sabemos que las personas que de forma natural tienen niveles de LDL por debajo de la normalidad cuentan con una protección cardiovascular extra. Pero no debemos olvidar que las enfermedades cardiovasculares son multifactoriales y un buen número de personas también desarrollan la enfermedad pese a tener valores de colesterol normales», recuerda.
Sobre su seguridad, Ordovás prefiere esperar a los resultados de los estudios en marcha. Si nos basamos en los casos extraordinarios de estas dos mujeres y de personas con alteraciones genéticas más atenuadas que también reducen el LDL, «podríamos pensar que son relativamente seguros», dice. «Naturalmente, eso no es suficiente para juzgar que todos los usuarios potenciales de estos medicamentos estén a salvo de efectos secundarios».

¿Cuándo hay que empezar a tomarse una pastilla para bajar el colesterol?


jueves, 22 de agosto de 2013

El método 'No Poo', o cómo no usar champú

Partidarios de lavarse el pelo con agua, bicarbonato y vinagre y defensores de las siliconas, frente a frente.

cover champu

Ni anticaspa, ni para cabellos teñidos, ni 2 en1, ni en seco ni nada de nada. Sencillamente, eso, nada. Sin champú. De eso va el método No Poo, el último grito en tendencias hipster-ecosaludables, y que aboga por lavarse la cabeza solo con agua del grifo (mejor si es de manantial y cristalina, pero tampoco nos pongamos picajosos). Sus partidarios afirman que los productos para lavar el cabello dañan el cuero cabelludo, deterioran el pelo y hacen que todo relacionado con la cosa capilar se declare en rebeldía, se ensucie a menudo y no haya manera de hacerlo brillar. Y de ahí el nombre: No Poo es la abreviatura de 'sin champú' (no shampoo). Pero también, y con bastante mala idea, viene a decir que los productos de lavado son –y perdón por la palabra– una caca (que es lo que significa poo en el lenguaje infantil anglosajón). "Es cierto que nos hemos lavado demasiado el pelo. Y no siempre con productos amables. Eran muy agradecidos y bienintencionados: pretendían dejar el cabello limpio y suave, pero lo cierto es que, al limpiarlo, lo estaban ensuciando. Esta tendencia del No Poo es consecuencia de todo este frenesí. Es radical, como toda moda que nace, pero, en cierto modo, comprensible", señalan Anabel Vázquez y María Martínez, creadoras de Laconicum, una tienda online hecha a este lado de los Pirineos donde se pueden comprar cosméticos "extraordinarios, independientes y difíciles de encontrar en España".

A la hora de señalar a los malos, los partidarios del No Poo apuntan a los disolventes, que dejan la piel vulnerable a infecciones, al alcohol, y, por supuesto, a los aceites minerales (procedentes del petróleo), a los que acusan de obstruir los folículos pilosos y debilitar el cabello. Frente a ellos: ingredientes naturales. Y santa paciencia, que cambiar del champú a la vida agreste de la noche a la mañana deja al cuero cabelludo trastornado algún tiempo. Pero Internet, que es el mayor banco de pruebas del universo conocido, anda repleto de personas dispuestas a probar en sus propias carnes (y cabellos) cualquier nuevo método. Es googlear No Poo y toparse con decenas de testimonios de blogueras como Acapulco 70 narrando sus experiencias con la ausencia del champú. Jessica Simpson es otra de sus discípulas.

En su versión más estricta sus devotos seguidores afirman que lavar solo con agua es suficiente para lograr una melena ideal. De acuerdo: lo mismo las primeras semanas el asunto capilar queda algo turbio, pero en cuanto el nivel graso del cuero cabelludo se equilibra, el pelo queda limpérrimo y muy sano. Sin químicos que agredan ni dejen residuos. En caso de tener el cabello graso, hay que optar por la versión B del No Poo: la del bicarbonato. Ponga usted una cucharada de bicarbonato en una taza de agua y lávese la cabeza con el mejunje en cuestión. El proceso de lavado es idéntico al del champú, masajear suavemente el cuero cabelludo y simplemente dejar que el producto se deslice por medios y puntas, sin frotar. "Puede que reseque el cabello. Incluso, puede que el cuero cabelludo se descame", explican desde la web No Poo.
En tal caso, hay bula para echar mano del acondicionador. Pero que ni se les pase por la cabeza uno recién sacado de la balda de la perfumería. Para eso está el vinagre de sidra, que es un hidratante natural. Sin complicaciones: se añade el vinagre al mejunje del bicarbonato y a lavar con decisión. Aquí hay voces confrontadas: algunas partidarias prefieren aplicar primero el potingue del bicarbonato y, a continuación, el aclarado con el vinagre. Para casos de extrema sequedad, también se permite el aceite de coco. En su día, nuestra compañera Carmen Pacheco se atrevió a probarlo en su propia cabeza (ya se sabe que nadie escarmienta en cabeza ajena) y quedó encantada.

Llegados a este punto de comunión con la naturaleza, cabe preguntarse: en realidad, ¿son tan agresivos los champús? "Depende. Existe una nueva hornada de productos que miman el pelo mientras lo cuidan. No ofrecen las pirotecnias de otros, pero lo limpian de verdad y proporcionan salud", comentan las emprendedoras de Laconicum. Y eso se traduce en "esa sensación de que el pelo no pesa, tiene brillo natural y no de Photoshop, y de que dura mucho tiempo limpio". Y la experiencia de enjabonar con un champú que huele rico siempre es un plus a la hora de relajarse en esos escasos minutos de calma que supone la ducha en nuestra vida a todo trote. Además de prescindir de ciertos químicos, la recomendación es que el pH de un buen champú debe estar entre 4.5 y 5.5. Unos valores muy extremos - por exceso o por defecto - dañan al cuero cabelludo y al propio pelo. Y aquí llega el conflicto: el pH del vinagre oscila entre 2.4 y 3.4. El bicarbonato, en cambio, es de 8.0. Vamos, que aplicar primero uno y luego el otro dejan al cuero cabelludo con un estrés insoportable entre lo ultra-ácido (el vinagre) y lo mega-alcalino (el bicarbonato). Por eso, los escépticos ponen en cuarentena el método No Poo y se decantan por champús suaves 'y con poca poo'.

Con el debate irreconciliable sobre el No Poo sobre la mesa, las casas cosméticas empiezan a tomar nota y ofrecen productos cada vez más naturales. Una alternativa intermedia para quienes no andan por la labor de hacer mezclas en el cuarto de baño pero tampoco desean arruinar su cabello. "Se va hacia champús que no contengan sulfatos, parabenos ni petroquímicos. Esto no quiere decir que sean neutros y no apetezca lavarse el pelo con ellos. No se trata tanto de 'no poo' como de 'less and better poo' (menos y mejor champú )". Por esa línea se mueve el famoso peluquero Christophe Robin que invoca el No Poo al apostar por un champú-mascarilla sin detergente a base de limón, manzanilla y extractos de hierba de San Juan.
"Es ultra-nutritivo y ayuda a revivir el color". Por supuesto, sin parabenes, ni colorantes, ni siliconas ni SLS (abreviatura de sodium lauryl sulfate, un compuesto habitual en los cosméticos y al que sus detractores atribuyen una peligrosa toxicidad). Si hay que aplicar un extra de nutrición aconseja acudir a un aceite esencial de lavanda y dejarlo actuar toda la noche.

Y, ¿qué opinan de todo esto los del bando contrario? María Castán, experta científica de Wella Professionals, apunta que no se trata tanto de demonizar los champús, como de elegir uno adecuado a nuestro tipo de cabello. Y, de paso, rompe una lanza en favor de las siliconas. "No son perjudiciales. De hecho, ofrecen beneficios para el cuidado del cabello como brillo, suavidad, protección... Varios estudios clínicos independientes han confirmado la seguridad de la tecnología de las siliconas para el consumidor, así como sus propiedades de cuidado para el cabello". El dilema está servido.
.

miércoles, 21 de agosto de 2013

LA IGLESIA HA HECHO A LOS ESPAÑOLES UNOS PAJEROS

¿Cómo son los españoles en la cama?

Nos pierden las prisas, queremos ser los primeros y tener muchos orgasmos. Alargar los preliminares, una asignatura pendiente.

cover buena
Alfredo Landa y Mirta Miller en 'Alcalde por elección'.

Confieso que siempre he sido muy escéptica respecto a las encuestas, en gran parte porque he trabajado en el sector y sé que los cuestionarios son largos y aburridos –lo que hace que el que los contesta pierda interés y acabe diciendo cualquier cosa con tal de terminar lo antes posible–, las preguntas no siempre son claras ni se entienden bien y las respuestas están limitadas a dos o tres opciones a las que hay que ceñirse, aunque la nuestra no encaje perfectamente en ellas. Generalmente, los resultados de los estudios son una pequeña porción de la realidad.
Si además hablamos de sexo esa diminuta parcela de verdad se limita aún más, porque la sinceridad nunca ha hecho muy buenas migas con la actividad erótica, ni siquiera cuando estamos solos frente al ordenador y no nos ve nadie más que la pantalla y el ratón. El ego, a menudo con género masculino, el pudor, la vergüenza, el miedo a reconocer los errores jamás nos abandonan. Ni siquiera el estereotipado patriotismo. Un amigo peruano que ahora vive en España, jura y perjura que en su país es costumbre hacerlo matinée vermut y noche. ¿Imaginan que estrés? Sin olvidar a Lula, el ex presidente brasileño, que tiene sexo cinco veces por semana. Surrealismo e hiperrealismo conviven siempre en las respuestas que uno obtiene sobre la actividad sexual de los demás.
Por ejemplo, si hacemos caso a las encuestas, que por otro lado son el único medio para saber el comportamiento general de un colectivo, veremos que los españoles hemos empeorado en la cama en los últimos años. Un estudio de 2009 llevado a cabo por Onepoll.com entre más de 15.000 mujeres de diversos países que, aseguraban, tenían la costumbre de viajar, situaba a los españoles ( y me refiero solo a los hombres) como los mejores amantes del mundo. Por detrás venían los brasileños, italianos, franceses, irlandeses, sudafricanos, australianos, neozelandeses, daneses y canadienses. Todavía recuerdo lo contentos que se pusieron los hombres con aquella noticia y como parecían enviar este mensaje subliminal rancio y machista a las mujeres: “estas con un toro pequeña, cuidame"..
La encuesta no preguntaba lo que muchas de nosotras nos cuestionábamos, el por qué estas nacionalidades estaban entre los primeros puestos, pero si se preocupó de investigar por qué los últimos países habían alcanzado ese estatus y ponerles un calificativo. Los peores amantes eran en primer lugar los alemanes (¡no se puede tenerlo todo Sra. Merkel!) porque olían mal, luego los ingleses –demasiado vagos-, suecos –muy rápidos-, holandeses –dominantes-, americanos –unos manazas-, griegos –muy resbaladizos (?)-, galeses –egoístas–, escoceses –muy ruidosos-, turcos –no se lavan- y rusos –muy peludos-.

Tras este chute de autoestima, C-Date, el portal de relaciones con ocho millones de usuarios en todo el mundo y un millón en España, realizó otra encuesta al respecto, en el año 2011, entre 5.670 personas de 11 países, en la que los españoles, ahora si incluían ahombres y mujeres, se llevaban una más modesta medalla de bronce, tras los brasileños, en primer lugar, y los italianos, en segundo. Recuerdo un dato que al comentarlo entre mis amigas ha provocado más de una carcajada: el 79% de los hombres se preocupan más de que su pareja alcance el orgasmo que en conseguirlo ellos mismos, mientras las mujeres somos más egoístas en la cama, ya que al 46% solo nos importa nuestro propio placer. Sin comentarios.
Durante la invasion de América,las indias le huían a los españoles.....por el mal olor a sobaco,a ajo y cebolla

Del estudio de C-Date se desprendían también otros datos como que el 23% de los españoles tienen sexo a diario (suponemos que la mayoría optan por la noche, frente a la matinée o el vermut); que el sexo es algo importante para nosotros y que el 30% asegura que dejaría a su pareja si las relaciones sexuales empeorasen,
que tras los suizos y suecos somos los que más nos masturbamos de Europa y que los hombres eligen la belleza en su pareja, mientras nosotras le damos más importancia a la personalidad.

El estudio más reciente sobre comportamiento sexual, y también el más fiable, es elInforme Durex 2012 sobre el Bienestar Sexual –la mayor encuesta mundial sobre sexualidad–, elaborado por Harris Interactive, en el que se entrevistó a 29.000 adultos de todo el mundo, de los cuales el 52% eran hombres y el 48% mujeres. Aquí ni siquiera pudimos subir al podio, ya que en cuestión de actividad sexual, los ganadores son los colombianos seguidos por los indonesios, rusos y portugueses. Claro que hacerlo mucho no significa, necesariamente, hacerlo mejor. Del citado informe se deduce que nuestro mayor problema es que somos unos corredores de fondo, ya que la duración media del coito en España es de 15,2 minutos, mientras que la mundial está en 19,2. ¿Imaginan quienes son los conejitos Duracel? Los de Hong Kong (29,4) seguidos de los brasileños (27,2) y los suizos (26,2). Mientras que los últimos de la lista son los británicos (14,5) y los japoneses (14,6).

En lo que sí hemos soltado algo el acelerador es en los preliminares, en los que ahora invertimos unos 17,7 minutos, dos más que en el Informe Durex del 2007, lo que nos coloca algo por encima de la media mundial en calentar motores, que está en 16,9.

Un 73% de los españoles practican el sexo una vez por semana y el 70% de ellos dicen llegar al orgasmo, claro que aquí hay diferencias entre géneros. El 84% de los hombres lo consiguen siempre, mientras solo el 55% de ellas lo logran. ¿Dónde ha quedado esa preocupación masculina en que ellas lleguen al clímax? Otro dato sorprendente es que el 43% de nuestros compatriotas reconocen haber disfrutado en su primera experiencia sexual, mientras solo una de cada tres personas en el mundo no pensó, después de su primera experiencia erótica, que aquello del sexo era el mayor fraude de la historia de la humanidad.
Al margen de la mayor o menor fiabilidad de las encuestas, las consultas de los sexólogos son otra buena manera de saber de qué pie cojeamos y de detectar nuestros defectos y virtudes. Santiago Frago, médico sexólogo y codirector de Amaltea, Instituto de Sexología y Psicoterapia, en Zaragoza, coincide con el Informe Durex 2012 en que uno de nuestros malos hábitos es ir directos al grano y con demasiadas prisas, “el gran problema es que buscamos mucho los resultados, la meta y no nos recreamos en el camino y a menudo esto tiene que ver con problemas como dificultades en la erección o en el control de la eyaculación. Queremos ir muy rápido porque no sabemos si nos vamos a quedar en la cuneta y a veces, es solo un temor que no responde a ninguna realidad”.

“Otro de nuestros grandes problemas”, continúa Frago, “ del que se quejan sobre todo las mujeres, es que la mayoría de los hombres no cuidan mucho la vida erótica de la pareja, y por vida erótica no hay que entender solo lo que pasa en el dormitorio sino lo que ocurre a lo largo del día. Tras años de convivencia, las mujeres comentan que sus parejas ya no son tan atentas, no las miran, no las tocan. Sin embargo, por la noche queremos estar a punto cuando se ha descuidado el juego erótico a lo largo del día. Tengo clientas sudamericanas que argumentan que prefieren una pareja de su país porque los españoles no cuidan tanto los detalles, no son tan atentos”.

No hay nada como la convivencia para matar la pasión, los buenos modales y hasta la vista. Una amiga se aumentó el pecho y su novio, con el que convivía los fines de semana, no se enteró hasta que ella no se lo dijo. “A veces pareciera que en España la mejor opción para acabar con un amigo es acostándote con él”, me comentaba otra, “una vez que han conseguido lo que quieren pasas a ser de segunda división y luego invisible”.

Centrándonos ya en la parte positiva, según este sexólogo “los hombres y mujeres están tomando cada vez más responsabilidad de su vida sexual y no depositándola en el otro. El dicho de que no hay mujeres frígidas sino hombres inexpertos ha hecho mucho daño, así como somatizar los problemas de la pareja. Por ejemplo, si un hombre tiene problemas de erección que la mujer empiece a pensar que es porque ya no es lo suficientemente atractiva. La tendencia es que ahora cada cual trate de solucionar sus propia situación sin culpar al otro, lo que supone un gran avance y un mayor grado de madurez”.

¿Y qué ha sido del latin lover? ¿mantiene todavía su poder de seducción? “Yo creo que en España, al ser un país del sur de Europa, en el verano recuperamos mucho de ese espíritu latino, caribeño y juguetón”, comenta Santiago Frago, “nos comportamos de forma distinta y volvemos un poco a nuestras raíces. Al fin de al cabo, somos mediterráneos y tenemos una cierta visión más sensual o lúdica de la vida: el calor, la gastronomía, el vino, la siesta… Recuperamos bastante esa capacidad de seducción, el juego erótico. Veremos ahora en septiembre, el mes en el que las consultas de los sexólogos están más llenas. El verano nos ha llenado de expectativas y no todas se han podido cumplir. Es otro de los problemas derivados de la mucha información de la que ahora se dispone. Queremos ser los primeros, tener muchos orgasmos y todos de primera calidad y eso nos hace pensar demasiado y, desgraciadamente, el que piensa mucho, siente poco”.

es posible que lo haga un ser humano?

http://www.flixxy.com/athletic-girl-lunga-musical-africa.htm

No dejen de verlo...

lunes, 19 de agosto de 2013

Logran una “foto” del momento en que se forma un recuerdo

POR MARCELO BELLUCCI

Proteína verde. Los científicos la usaron para observar los nuevos recuerdos.
.
Todo lo que ocurre en el cerebro –como las leyes que rigen el Universo– figuran entre los grandes enigmas del conocimiento. Buscando iluminar los recovecos de la caja negra, un grupo de científicos de la Universidad de California, ha dado con una técnica que capta el instante mismo en que las neuronas moldean nuevos recuerdos en un cerebro vivo. Creen que así podrán estudiar cómo se forman recuerdos de forma duradera.
Para evidenciar estos cambios, un equipo encabezado por Don Arnold y Richard Roberts confeccionó unas sondas microscópicas que alumbran en tiempo real las sinapsis o puntos de comunicación entre las neuronas. El estudio fue publicado en el último número de la revistaNeuron .
Este proceso se obtiene mediante la unión con una proteína verde fluorescente, llamada GFP, que no afecta la capacidad funcional de la neurona. Gracias a estos marcadores fluorescentes, los investigadores consiguieron observar por primera vez, las sinapsis inhibitorias (que impiden la transmisión de información) y excitatorias (que promueven la comunicación entre las células nerviosas) y comprender cómo cambian estas estructuras a medida que se van constituyendo nuevos recuerdos.
Las sinapsis aparecen como puntos brillantes a lo largo de las dendritas, las ramas de una neurona que transmiten señales electroquímicas. A medida que el cerebro incorpora nuevos datos, esos puntos brillantes cambian, lo que indica visualmente cómo las sinapsis se modifican con el ingreso de nueva información. “Cuando se forma un recuerdo o aprendemos algo, se producen cambios físicos en nuestro cerebro. Y lo que se modifica es precisamente la distribución de las conexiones sinápticas”, ejemplifica el científico Arnold.
Este proceso químico es similar al llamado Clarity, desarrollado hace apenas unos meses por neurocientíficos de la Universidad de Stanford. El mismo consiste en reemplazar los lípidos que dan forma al órgano y que dificultan su análisis, por un hidrogel. Los científicos pueden adentrarse en sus profundidades con tecnología tridimensional, realizar mediciones y utilizar químicos que permitan distinguir su estructura interior por colores.
Hasta el momento se sabe muy poco del mecanismo molecular de cómo se almacenan los recuerdos en el cerebro. Al originarse un nuevo recuerdo, hay un cambio físico y se modifica la distribución de las conexiones sinápticas. Sobre ese tema, un grupo de científicos argentinos descubrió que para que los recuerdos permanezcan alojados en la memoria por más tiempo, deben estar asociados a un evento novedoso una hora antes o después del hecho, lo que proporciona a las neuronas “una síntesis de proteínas” extra que hace que la memoria sea más duradera.
“Una memoria que dura pocas horas puede ser reforzada por otro evento novedoso que le brinde esas proteínas, y transformarse así en una memoria duradera o a largo término. En otras palabras, la novedad ayuda a consolidar ese recuerdo que de otra manera se perdería”, explicó Fabricio Ballarini, becario posdoctoral del Conicet.

sábado, 17 de agosto de 2013

SI LE GUSTABA EN EXCLUSIVA NO SE LO HUBIERA CORTADO

Corta el pene de su marido tras sorprenderle teniendo sexo con otro hombre

.image

La agresora fue detenida y el marido continúa hospitalizado, aunque fuera de peligro y a la espera de que los médicos busquen una solución

Una mujer le cortó el pene a su marido en Brasil tras haberle sorprendido manteniendo relaciones sexuales con otro hombre, informaron hoy fuentes médicas.
El marido, de 28 años, fue trasladado a un hospital, pero los médicos concluyeron que no había condiciones para reimplantarle el órgano.
Según versiones de prensa, la agresora sorprendió a su marido en la cama con otro hombre, pero no hizo nada en ese momento. Algunos días después, la mujer, alegando que quería realizar una fantasía sexual, convenció a su esposo de que se dejara atar en la cama.
Una vez atado a la cama, la mujer le cortó el pene con un cuchillo.
La agresora fue detenida y el marido continúa hospitalizado, aunque fuera de peligro y a la espera de que los médicos busquen una solución.

LA ALEGRIA DEL SUR NO EVITA QUE NOS MURAMOS ANTES,Y LA MAYORIA LAS MUJERES

Un atlas de mortalidad muestra la brutal desigualdad norte-sur en España

ELLAS CARGAN EL PESO DEL MUNDO


Enfermedades cardiovasculares, infartos cerebrales, diabetes e hipertensión se ceban especialmente con las regiones del sur, según los nuevos mapas de mortalidad.
Hay pocas maneras más crudas de mostrar la desigualdad de un país que un atlas de mortalidad: mapas en los que se observa a primera vista dónde y cómo muere la gente. Y, en efecto, el atlas de mortalidad más completo realizado hasta la fecha en España es desgarrador. Son más de medio millón de datos y 200 mapas que muestran la mortalidad de hombres y mujeres entre 1984 y 2004. Los resultados muestran que en el sur de España la mortalidad prematura es mayor, para todas las causas y para los dos sexos. Enfermedades cardiovasculares, infartos cerebrales, diabetes e hipertensión se ceban especialmente con las regiones del sur. El atlas, elaborado por 25 investigadores dirigidos por Joan Benach y José Miguel Martínez, profesores de la Universidad Pompeu Fabra, revela que en el caso de los hombres la mayor mortalidad se concentra en el suroeste, con cáncer de tráquea, bronquios y pulmón y cáncer de vejiga como causas habituales.
“Las desigualdades de mortalidad mostradas sorprenderán a algunos y ese es parte de su objetivo”, explica en el prefacio Ildefonso Hernández, catedrático de Salud Pública en la Universidad MIguel Hernández de Elche. El atlas “no dejará indiferente a nadie”, ya que muestra que “el espacio para políticas de reducción de desigualdades sociales en salud es amplio”, afirma el catedrático.
“Los atlas no te dicen las causas de las causas de la mortalidad”, reconoce Joan Benach. Los mapas, sin embargo, sí señalan dónde están los problemas para poder investigarlos, como cuando un trabajo anterior mostró un mayor riesgo de morir por varios tipos de cáncer en los pueblos con minas de carbón. “Un atlas de mortalidad es un instrumento para ver los grandes patrones, para planificar la salud pública. Si hay un riesgo alto en una zona, los gestores tendrán que hacer algo”, recalca Benach.
Pobreza y riqueza El atlas, editado por la Fundación BBVA, muestra que las enfermedades cerebrovasculares, como el infarto cerebral, son la primera causa de mortalidad en mujeres, con el 14,9% de los casos. Unas 500.000 mujeres murieron por esta razón entre 1984 y 2004. La mayor mortalidad aparece en la mitad sur: Extremadura, Andalucía, Murcia, Valencia y el sur de Castilla-La Mancha. La enfermedad isquémica del corazón, segunda causa de muerte de las mujeres, con el 9,4% de los casos, también se acumula en el sur: centro de Extremadura, Cádiz, Sevilla, Huelva, Murcia, la costa de Valencia y las islas Canarias.
En los hombres, la enfermedad isquémica del corazón es la primera causa de muerte, con el 11,5% de los casos. Unos 430.000 hombres murieron en el periodo estudiado por este conjunto de trastornos cardiovasculares, que incluye el infarto. De nuevo, las áreas de alto riesgo se concentran en el sur: Cádiz, Huelva, Sevilla, Extremadura, Baleares y Canarias. Las enfermedades cerebrovasculares, segunda causa de muerte, con el 9,4% de los casos, también se ceban con la mitad sur de la Península.
Es lo que Danny Dorling, catedrático de Geografía Humana de la Universidad de Sheffield y autor de atlas similares en Reino Unido, llama “geografía de la pobreza y la riqueza”. Dorling subraya que detrás de estos patrones de mortalidad se encuentra el legado histórico de la industria y la agricultura, la geografía del tabaquismo, la inmigración que transforma las poblaciones y la diferente atención sanitaria.
“Las desigualdades en mortalidad son las peores desigualdades de todas. Los mapas que nos enseñan la extensión y cambios de esas desigualdades nos revelan hasta qué punto, como sociedad, cooperamos o competimos entre nosotros mismos a expensas de nuestros vecinos”, afirma Dorling en el prólogo del atlas.
“Las políticas de los últimos años y las recientes que reducen las prestaciones sociales, que afectan al incipiente Estado de bienestar, podrían tener graves consecuencias para la salud que sólo serán constatables a largo plazo”, advierte el catedrático Ildefonso Hernández.
REFERENCIA
Atlas de mortalidad en municipios y unidades censales de España (1984-2004)
Fuente: http://esmateria.com/2013/08/08/un-atlas-de-mortalidad-muestra-la-brutal-desigualdad-norte-sur-en-espana/