sábado, 11 de enero de 2014

LA SANIDAD ESPAÑOLA EN LA LONA

Los copagos se le atragantan a Mato

El Consejo de Estado cuestiona el ahorro de cobrar por el traslado en ambulancia

Cospedal se une a las regiones del PP rebeldes con el pago por fármacos hospitalarios



Ambulancias aparcadas delante de la puerta de un hospital de Santiago de Compostela. /ANDRÉS FRAGA
Comunidades díscolas que se niegan a aplicar un real decreto, .ministerio... Los copagos sanitarios se le atragantan a la titular de Sanidad, Ana Mato, que en los últimos días ha visto cómo las comunidades gobernadas por su propio partido acuden a los tribunales para que les eximan de aplicarlos. La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, acaba de anunciar que la región que preside, Castilla-La Mancha, devolverá a sus ciudadanos el importe del copago de fármacos hospitalarios. Golpe preelectoral o desafío a Mato, lo cierto es que la relevancia política de ese anuncio es inmensa, y no ha sentado bien en el ministerio.
Si la rebeldía de los barones contra el Gobierno central no fuera suficiente, el Consejo de Estado también ha puesto pegas a otro de los copagos de Mato: el del transporte sanitario no urgente, que pretendeimponer el pago de cinco euros por cada trayecto en ambulancia (con límite mensual en función de la renta) de pacientes que, por ejemplo, acuden a diálisis o a rehabilitación. Un informe de este organismo, fechado en noviembre pasado, pone en duda el ahorro que Sanidad espera conseguir con la medida. “El objetivo del ahorro puede verse frustrado dado el equilibrio o compensación a que se refiere la memoria [el proyecto económico del ministerio] entre ingresos y gastos”, afirma. Es decir, lo que costará poner en marcha un sistema de cobro a los pacientes puede ser incluso mayor que lo que espera recaudar.

Todos los recargos

» Todo empezó con el Real Decreto Ley 16/2012 del 20 de abril de medidas urgentes para la sostenibilidad del sistema sanitario. Hasta entonces, los copagos eran prácticamente un concepto tabú en España.
» Aquella norma estableció que, por primera vez, los jubilados iban a tener que pagar por sus medicinas (el 10% con topes de 8, 18 o 60 euros en función de la renta). Los trabajadores en activo yacopagaban.
» El 16/2012 también limitó el acceso a la sanidad a los inmigrantes en situación irregular y avanzó que los enfermos iban a tener que aportar una parte del coste de las prótesis, los dietoterápicos y el transporte sanitario no urgente.
» Otro Real Decreto, el 1506/2012, de 2 de noviembre, puso negro sobre blancocuánto habría que pagar por las prótesis. Los pensionistas que necesiten un aparato ortoprotésico, desde sillas de ruedas a bastones, prótesis o implantes abonan un 10% de su importe. El resto de asegurados, en función de sus ingresos. El Gobierno unificó así la situación en las comunidades: algunas no cobraban nada; otras sí.
El Consejo de Estado recibió en septiembre el encargo de examinar el proyecto de Real Decreto que regula el copago de las ambulancias. El ministerio remitió su memoria económica, en la que calculaba un ahorro de “alrededor de 70 millones de euros”, 45 por aplicar “criterios de racionalización” y 26 por “aportación del usuario”, según recoge el informe del Consejo. La propia memoria reconocía que “hay que tener en cuenta” que la puesta en marcha un mecanismo de cobro y gestión “es compleja y obliga a hacer un gasto tanto en infraestructuras como en recursos humanos”. Y concluía: “Los ingresos que puede suponer la aportación pueden verse compensados por los costes de la gestión de su cobro”.
Precisamente ese argumento, el del exiguo (o inexistente) ahorro, es uno de los que han enarbolado los contrarios al copago hospitalario. Una medida, entre las más contestadas de las puestas en marcha por Sanidad, que consiste en cobrar una parte de lo que cuestan los medicamentos que se dispensan en las farmacias hospitalarias a pacientes que no están ingresados. Este copago afecta a 43 fármacos, en 157 presentaciones, que toman enfermos crónicos y graves (cáncer de próstata, de pulmón, mama o renal; hepatitis C; diversas leucemias; artritis reumatoide; psoriasis...). Se les cobra el 10% del precio del envase, con un tope de 4,26 euros.
El problema, como sucede con el copago de ambulancias, es que los servicios de farmacia hospitalaria jamás han cobrado por entregar medicación, por lo que sería necesario instalar sistemas de cobro o de facturación. Cataluña calculó cuánto dinero ahorraría si aplicara la medida. Resultó que, tras restar los gastos, eran apenas 500.000 euros al año. Quienes se oponen a pagar por estos fármacos, como el portavoz de Sanidad del PSOE, José Martínez Olmos, recuerdan que todo copago tiene dos objetivos, el disuasorio y el recaudatorio, y que en este caso no se cumple ninguno de los dos. Los pacientes que usan estas medicinas, prescritas por sus médicos, no deciden si deben tomarlas o no.
Si hay algo que evidencie el fracaso del copago hospitalario es el calendario. La resolución ministerial que impone el copago es del 10 de septiembre pasado. Entró en vigor el 1 de octubre. Pasados más de tres meses, ninguna comunidad autónoma lo ha puesto en marcha. Ni siquiera las gobernadas por el PP que al principio se mostraron dispuestas a hacerlo. Varias regiones expresaron su disgusto en cuanto se conoció la intención de Sanidad y anunciaron que se iban a negar a aplicar la medida. Con el paso de las semanas, al grupo de las rebeldesse han sumado, con diferentes explicaciones, hasta la Castilla-La Mancha de Dolores de Cospedal.
Castilla y León, gobernada por el PP, ha sido la comunidad que ha llevado más lejos su oposición. Su consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, considera que el copago tiene “un impacto económico limitado” y que “no puede ni debe tener un efecto disuasorio, porque hablamos de enfermedades graves”. Hace unos días el Tribunal Superior de Justicia de Madrid le admitió un recurso contencioso-administrativo en el que pide que se anule la resolución de Mato. Andalucía (PSOE-IU), Canarias (CC-PSOE), País Vasco (PNV) y Asturias (PSOE) también han anunciado que van a recurrir la disposición.
Murcia (PP) empezó diciendo que aplicaría el copago, para después poner dos condiciones: que hubiera consenso entre todas las comunidades y un modelo común de aplicación. Ayer, un portavoz aseguró que el sistema para facturar está listo, pero que esperarán para ver lo que ocurre con el resto de regiones. En Cantabria ha pasado algo parecido, como en La Rioja, Comunidad Valenciana, Galicia, Baleares y Madrid (todas del PP). El presidente de esta última comunidad, Ignacio González, dio ayer un paso atrás en su habitual entusiasmo con los copagos sanitarios que decide el ministerio: afirmó que este no lo podrá aplicar si le genera más gasto que ingresos.
Extremadura (también popular) dice que aplicará el copago, pero que se lo “compensará” a los ciudadanos, algo similar a lo que ha anunciado Cospedal. Solo Aragón (PP) ha anunciado que está ultimando el sistema de cobro en las farmacias hospitalarias para implantar el copago la última semana de este mes. Sería la primera, puesto que ahora solo se aplica en las ciudades de Ceuta y Melilla, donde la sanidad pública la gestiona directamente el Ministerio de Sanidad a través del Ingesa.
Pasan los meses, y las comunidades no tienen ninguna prisa por empezar con el copago farmacéutico. Con el de las ambulancias, el que cuestiona el Consejo de Estado, se da otra circunstancia: es el Ministerio de Sanidad el que lleva más un año arrastrando esa medida sin decidirse a aprobarla. El último proyecto de Real Decreto es de septiembre, pero estuvo precedido por tres borradores, el primero de febrero pasado. El Consejo de Estado, pese a sus observaciones críticas, afirma en el último párrafo del informe que el texto “puede someterse a la aprobación del Consejo de Ministros”. Mato ha tenido dos meses, pero no lo ha hecho. Alejandro Toledo, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón (ALCER), cree que entre la implantación de la logística necesaria y el perjuicio “psicológico y material” para los enfermos, la medida no debería ni haberse planteado.
En Sanidad, por su parte, aseguran que su “reforma sanitaria” se da ya por “culminada”. Fuentes del Gobierno añaden que los copagos en ambulancias, prótesis y dietoterápicos “ya no son una prioridad”. Que nadie se extrañe si Mato se da por vencida, al menos, en algunos de sus polémicos copagos.

Sin sanidad tras 90 días fuera del país

E. G. S.
El 1 de enero entró en vigor una de las medidas sanitarias más polémicas aprobadas en esta legislatura: los parados de larga duración que hayan agotado la prestación o el subsidio por desempleo y residan fuera de España más de 90 días en un año perderán la cobertura sanitaria pública. Dos enmiendas presentadas por el PP durante la tramitación modificaron sendas leyes —una de Sanidad y otra de Seguridad Social— para que las personas con estas características quedaran fuera de la prestación sanitaria, como adelantó este diario en diciembre. El diputado del PP Rubén Moreno defiende que la prestación se recupera al volver a España y acreditarse como residente de nuevo.
El PP defiende que, si una persona pasa a residir en otro país, es ese Estado el que debe hacerse cargo de su cobertura sanitaria. La medida se pensó para evitar que los extranjeros comunitarios que trabajaron en España y generaron su derecho a la asistencia sanitaria, pero con la crisis volvieron a sus países de origen, sigan recibiendo tratamiento allí con cargo a la sanidad pública española.
Sin embargo, esta nueva regulación también puede dejar sin cobertura a ciudadanos españoles que, por ejemplo, emigren para buscar empleo y no lo consigan antes de tres meses. O que sí se hagan con un trabajo, pero sea en negro, con lo que no generarían el derecho a la sanidad en el lugar en el que residen. Moreno dijo ayer a Efe que eso sería “una ilegalidad en la UE” y que el trabajador español tendría que denunciarlo. El Grupo Parlamentario Socialista pidió ayer la comparecencia urgente de la ministra de Sanidad, Ana Mato, en el Congreso para que explique la medida.


viernes, 10 de enero de 2014

CUANDO UNO ESTA SOBADO O APOLIYADO

¿Qué son las microsiestas?

Mujer conduciendo
Las microsiestas están vinculadas a la fatiga
Quedarse dormido cuando uno está sentado en el sofá, viendo televisión o leyendo un libro en general no tiene peligro alguno.
Pero cuando eso ocurre en la calle, la historia es otra.
Una gran cantidad de accidentes viales en todo el mundo son causados por las llamadasmicrosiestas, que constituyen un verdadero peligro especialmente para los conductores.
Las microsiestas son episodios de sueño poco profundo que duran entre cinco y diez segundos.
El cerebro se adormece involuntariamente y esto es más probable en situaciones de monotonía. Las personas se despiertan de repente, con frecuencia de un tirón.
"Tus párpados comienzan a caerse y comienzas a perder contacto con la realidad", dice el profesor Jim Horne, director del Centro para la Investigación del Sueño de la Universidad de Loughborough, en Reino Unido.
El profesor Horne hizo un seguimiento de más de diez años de un grupo de conductores británicos y determinó que, entre ellos, casi la mitad de los hombres y el 22% de las mujeres admitieron haberse quedado dormidos al volante por breves instantes.
"Te duermes por unos cuantos segundos y te despiertas de una sacudida".
Estos despertares abruptos son lo que les recuerdan a las personas que se durmieron, ya que el cerebro no registra estas siestas tan breves.
"El sueño tiene que durar por más de un minuto o dos para que tu cerebro lo recuerde", explica el científico.

El problema de la fatiga

Las microsiestas son causadas por fatiga.
"Uno no siente sueño de repente. No puede ser que en este momento estés alerta y en el siguiente caigas dormido. Siempre hay formas de saber cuán adormecido se está"
Jim Horne, Universidad de Loughborough
Si no se hace nada frente a estos episodios, comienzan a ser más frecuentes hasta que la persona cae en un sueño prolongado.
Si se produce un sacudón de cabeza al despertar en medio de una circunstancia inusual, como cuando uno conduce o participa en una reunión de trabajo, ello puede en ocasiones prevenir futuros episodios, ya que cuando la persona siente la conmoción o toma conciencia de la situación todo su cuerpo experimenta la liberación de adrenalina.
Los conductores son particularmente susceptibles a este problema, ya que manejar puede ser una actividad bastante monótona.
El riesgo es mayor en las tardes, cuando el cuerpo experimenta un bajón de energía, y durante la noche, cuando por lo general la personas duermen.
Los conductores jóvenes también enfrentan más riesgos porque necesitan descansar más y sufren más la pérdida de sueño.
Según el profesor Horne, en Reino Unido se estima que un 20% de los accidentes en las principales autopistas están relacionados con el sueño.
"Uno no siente sueño de repente. No puede ser que en este momento estés alerta y en el siguiente caigas dormido. Siempre hay formas de saber cuán adormecido se está".
Horne les aconseja a los conductores detener la marcha, estacionar y tomar una bebida que contenga al menos 150 miligramos de cafeína.
Según dice, la cafeína tiene efecto en unos 20 minutos, así que lo mejor es echarse una siesta de unos 15 minutos, tomarse cinco minutos más para despertarse bien y luego continuar el viaje.

jueves, 9 de enero de 2014

miércoles, 8 de enero de 2014


EN ESTADOS UNIDOS

Termina en el hospital

 tras sufrir un orgasmo

 de 3 horas

Una mujer de Seattle acudió a urgencias al ver que el clímax no le disminuía después de mucho rato de haber practicado sexo con su pareja..
Orgasmo
Thinkstock Photos | Orgasmo
..Es extraño que una persona termine en urgencias por un orgasmo, pero esto es lo que le ocurrió a Liz, una mujer de Seattle. Terminaba de tener relaciones sexuales con Eric, su pareja, pero un buen rato después todavía estaba inmersa en una vorágine de placer.
Cuando ya llevaba una hora de clímax, Liz empezó a sentir miedo. Al alcanzar las dos horas, fue trasladada de urgencia al hospital, donde el personal médico pensó que estaba de parto. El orgasmo le duró más de tres horas antes de que finalmente desapareciera, según relata el diario Daily Mail en su edición digital.
La joven pareja compartió su particular historia en el show televisivo de la cadena TLC, “Sex Sent Me to the ER” (“El sexo me llevó a urgencias”). Liz, que no quiso desvelar su apellido, relató cómo ella lo intentó todo para que el sobrenatural orgasmo disminuyera, desde saltar a beber para deshacerse del dolor. “Empecé saltando arriba y abajo para ver si eso me hacía efecto”, explicó. “Empecé a beber vino para ver si eso calmaba mi sistema. Intenté hacer todo lo posible para dejar de tener un orgasmo”, agregó.
Finalmente, tras tres horas, el orgasmo desapareció y Liz pudo descansar tranquila.

martes, 7 de enero de 2014



NUTRICIÓN Exceso de proteínas

La 'dieta Dukan'

 aumenta los 

problemas renales

 en ratas

  • Sus efectos dependen de la presencia de otros nutrientes, como frutas y verduras


Una rata de laboratorio
Una rata de laboratorio similar a las que se usaron para el trabajo Universidad de Granada
Las dietas hiperproteicas, como la famosa dieta Dukan, aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades renales a largo plazo yempeoran los marcadores urinarios y morfológicos del riñón, según se desprende de un experimento realizado por científicos de la Universidad de Granada con ratas, sobre las que se ha examinado los efectos de esta alimentación.
Según este estudio, entre las patologías que pueden provocar las dietas hiperproteicas destaca la nefrolitiasis, esto es, cálculos renales o piedras, debido a una disminución drástica del citrato urinario, que inhibe la cristalización de sales de calcio, un aumento del calcio urinario y a un descenso del pH de la orina.
Para llevar a cabo este experimento, los investigadores trabajaron con 20 ratas Wistar, que se dividieron en dos grupos de diez. El primero de ellos consumió una dieta hiperproteica -en la que el nivel de proteína representaba el 45% de los nutrientes ingeridos-, mediante la administración de suplementos de hidrolizados proteicos comerciales, mientras que el otro grupo actuó como control y siguió una dieta normoproteica. Los científicos realizaron este experimento con ratas durante 12 semanas, que equivaldrían a años en humanos.
Los resultados demostraron que las ratas que siguieron una dieta hiperproteica perdieron hasta un 10% de peso corporal en este tiempo, pero sin que se produjera una mejora paralela en el perfil de lípidos en plasma. Además, el citrato urinario de estas ratas fue un 88% inferior y el pH urinario un 15% más ácido.

Peso del riñón

El peso del riñón de los animales sometidos a una dieta hiperproteica aumentó un 22% y también se incrementaron en un 13% el área glomerular -la red de capilares de filtrado de sustancias en el riñón- y un 32% el área mesangial, matriz de colágeno que sostiene a ese glomérulo.
A la luz de los resultados de este trabajo, su autora principal, la doctora Virginia Aparicio García-Molina, perteneciente aldepartamento de Fisiología de la Universidad de Granada, afirma que es necesario "realizar un control exhaustivo" de aquellas personas que se someten a una dieta hiperproteica, como es el caso de la dieta Dukan, "ya que los efectos adversos que este tipo de dietas pueden tener sobre su salud a largo plazo son importantes".
La investigadora advierte asimismo que los efectos negativos que las dietas hiperproteicas tienen sobre el riñón dependen también de la presencia de otros nutrientes en la dieta. "El consumo elevado de frutas y verduras hace que el riesgo de que se formen cálculos renales sea menor, algo que probablemente se deba al alto contenido de potasio y magnesio de éstas, que compensan la acidez de la dieta alta en proteínas", concluye Aparicio.