Los médicos acusan al Gobierno de "consagrar las agresiones" que sufren en el nuevo Código Penal
En una carta enviada a la Defensora del Pueblo afirman que el
anteproyecto del Código Penal supone un "claro retroceso" en la lucha
contra las amenazas y coacciones a las que se ven sometidos
Solicitan
que se modifique la Ley de Enjuiciamiento Criminal y que se incremente
la prevención dotando de mayor formación a los profesionales
Pese a
estas quejas, reconocen que las agresiones han descendido, según los
últimos datos del Observatorio Nacional de Agresiones de la Organización
Médica Colegial (OMC)
Médicos en el Hospital San Juan de Dios del Aljarafe.
.
La reforma del Código Penal que está tramitando el
Gobierno del PP de forma exprés en el Congreso de los Diputados ha
logrado levantar también ampollas en el sector sanitario. Estos
profesionales denuncian la "inseguridad jurídica" en la que les deja el
anteproyecto de ley impulsado por el ministro de Justicia, Rafael
Catalá, y el "claro retroceso" que supone en la lucha contra las
agresiones que sufren en el ejercicio de su profesión. Ante esta
situación, los médicos han escrito una larga carta a la Defensora del
Pueblo, Soledad Becerril, en la que le exponen sus quejas y aportan
diversas recomendaciones para que se las traslade al Gobierno.
No obstante, en la carta a la Defensora del Pueblo, reconocen que "la
situación podemos decir que ha mejorado y que se ha acotado al fenómeno,
poniéndole cerco, por lo que se ha experimentado en el número de
agresiones una curva descendente muy evidente".
Según
los datos registrados por el Observatorio Nacional de Agresiones
referentes a 2013, el mayor número de agresiones –un 89%– ocurre en el
sector público y se da especialmente en Atención Primaria (68%). En el
ámbito hospitalario se cifran en un 18%, de los cuales el 65% se produce
en consulta o internamiento y el 22% en urgencias.
Protesta de médicos en Sevilla por las agresiones en el ámbito sanitario./Sindicato Médico Sevilla
Aunque los datos son esperanzadores, los profesionales de
este sector creen que "el camino a recorrer es todavía largo". "Hay
carencias y necesidades que deben de ser cubiertas para una mayor
eficacia en la lucha contra las agresiones", le hacen saber a la
Defensora del Pueblo.
Una de las mayores
preocupaciones que mantienen es que las amenazas, injurias, vejaciones y
coacciones pasan a tener respuesta por la vía administrativa, lo que, a
juicio de la Organización Médica Colegial (OMC), "va a consagrar la
impunidad de la inmensa mayoría de los agresiones verbales" a los
sanitarios. Y esta es una de las cosas que creen que debería cambiar. En
este sentido, piden la modificación de la ley de Enjuiciamiento
Criminal para que las agresiones verbales sean juzgadas por jueces y
magistrados de carrera y no por jueces de paz.
Un caso que no olvidan es el de un paciente que roció con alcohol a un médico del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla,
para después prenderle fuego. El agresor aseguraba que el facultativo
"le había destrozado la vida" al diagnosticarle un cáncer que él creía
que no tenía. La Audiencia Provincial de Sevilla le condenó a cinco años
de internamiento en un centro psiquiátrico penitenciario al considerar
que sufría una anomalía psíquica. La condena, sin embargo, fue
sustituida posteriormente por otra de libertad vigilada y el pago de una
indemnización de 3.060 euros con prohibición de aproximarse a la
víctima a menos de 300 metros. Asimismo, dejaba al acusado bajo el
cuidado y vigilancia de su familia.
En junio de este año la entonces ministra de Sanidad, Ana Mato, se
comprometió con las comunidades autónomas a promover el reconocimiento
de los profesionales del Sistema Nacional de Salud como "autoridad
pública", lo que supone que cualquier agresión puede ser sancionada y
penada de la misma manera que si se efectúa contra los agentes de la
seguridad del Estado.
Esta promesa de Mato no ha
conseguido tranquilizar a los profesionales del sector, que exigen que
se les considere "sujetos pasivos de los delitos de atentado,
resistencia y/o desobediencia grave" en caso de sufrir ataques,
intimidaciones o coacciones.
El presidente de la Organización Médica Colegial, Juan José Rodríguez Sendín.
La OMC considera también que el actual marco normativo no
mantiene "unificación de criterios" en los diferentes territorios
judiciales y está caracterizado por la "fragmentación y el
personalismo", lo que, a juicio de la OMC, provoca en los profesionales
"inseguridad jurídica". Por ello, la organización médica cree necesario
un tratamiento unitario a nivel nacional.
Otra de las
recomendaciones que los médicos hacen en la carta a Becerril es que se
incremente la prevención de estas situaciones de riesgo con una mayor
formación a los profesionales para que sepan "cómo salir de situaciones
límite". La propia OMC anuncia estar dispuesta a emprender un plan
formativo a nivel nacional "para enseñar a los profesionales cómo
afrontar situaciones violentas y complicadas".
Además, creen necesario autorizar que los miembros del Cuerpo de
Seguridad del Estado puedan acompañar al médico en visitas domiciliarias
en las que se prevea un riesgo de agresión; que los hospitales y
centros de Salud estén dotados con mecanismos materiales necesarios para
recabar auxilio y ayuda externa, y que cuenten asimismo con un
protocolo de huida del médico o del sanitario cuando se encuentre en
situación de peligro.
El escrito está firmado por el
presidente de la corporación, Juan José Rodríguez Sendín, que insiste en
denunciar que los médicos contemplan el nuevo texto del Código Penal
con "preocupación y decepción". Una preocupación que no solo se limita a
las agresiones que sufren los médicos, enfermeras o trabajadores
pertenecientes a la sanidad pública. La OMC denuncia también la
desprotección que hay entre los profesionales que trabajan en el sector
privado.
sábado, 3 de enero de 2015
Las bragas de Cristina Pedroche no nos dejan ver el bosque
.
Hace algunos meses, conversando con Michelle
Jenner, la actriz de Isabel, le pregunté cómo había llevado la época en
la que se convirtió en la Lolita oficial del país, con
todas las revistas fotografiándola invariablemente en ropa interior mes
tras mes. Se lo pregunté sobre todo porque no me pareció una chica que
militara en lo erótico-festivo, ni siquiera tuve la impresión de que lo
sexual se expresara terriblemente en ella (efectivamente: me confesó que
era alérgica a maquillaje, tacones y objetivización en general y que le
iba más el princesismo que el sex appeal). Me interesaba saber
si aquello fueron las ganas de triunfar, la inconsciencia de la
juventud, la insistencia de los medios de comunicación o qué. Jenner me
contestó no sólo que no se arrepentía, sino que mi actitud le parecía viejuna. Ella aceptó el juego del juguete erótico como una fase más de su carrera, divirtiéndose all the way,
sin mayores planteamientos. Cierto es, como ella decía, que no hacía
mal a nadie y menos a ella, pues las fotos “siempre fueron bonitas”. Y
gracias a aquel enorme buzz a su alrededor tuvo acceso a papeles
que otras menos dotadas de gracias por la naturaleza ni olieron. Todo
esto viene al caso de las campanadas de Cristina Pedroche.
En realidad, tanto monta monta tanto que
menganita o futanita enseñe las bragas en la tele, en tanto que futanita
y menganita son muy libres de hacerlo y nosotros de apagar la maldita televisión.
El asunto no tiene nada que ver con la libertad individual de ser una
individua cuya valía pública radica en que enseña las bragas
(r.e.s.p.e.c.t. siempre a la libre elección). Lo que me da que pensar es
este razonamiento tramposo que se les presenta a las mujeres jóvenes en
los medios de comunicación: lo que va a ocurrir aquí no tiene nada que
ver contigo, con lo que eres tú, con tu persona, sino con una cesión temporal de tu cuerpo a una empresa privada por el bien de ambos.
Por supuesto, el medio de comunicación se beneficia de que la mujer
joven tiene aspiraciones, deseos y ansias de triunfo que van a poner en
suspenso cualquier precaución que pudiera tener con la cesión absoluta
de su cuerpo y sus circunstancias. Digo pudiera tener porque seguramente
muchas no han llegado a plantearse ningún tipo de cuestión acerca de la
responsabilidad que pesa sobre cualquiera que tenga acceso a los medios
de comunicación. Sobre la trascendencia de lo que haces, dices y escribes.
Probablemente tampoco sea consciente de cómo cada vez que una mujer
joven con talento enseña las bragas, decenas de profesionales pierden la
oportunidad de ser contratadas, publicadas o premiadas en favor de un
colega que siempre será percibido como más racional, equilibrado y
autorizado en la materia. O, si es consciente, se la pela. Ya digo que
eso de que “no tiene nada que ver con lo que eres tú, con tu persona” es
falso. Dice, y mucho.
Pero volvamos a los auténticos malos de esta película: los medios de
comunicación. Lo verdaderamente perverso del asunto no es que saquen de
vez en cuando a una Pedroche. No. Es que lo hacen una y otra vez,
incesantemente, en programas, anuncios, vídeos. En el telediario, el
concurso, la serie y hasta con las minivestidas jóvenes de la primera
fila del público. Las presentadoras de La Sexta siempre han sufrido una puesta en escena cercana a la de una vedette
de revista (creo que han ido empoderándose por el camino las pobres y
probablemente haya tenido también que ver con el asunto de que varias ya
son madres de familia), pero había que ver en TVE a esa Igartiburu
congelada en rojo mientras que su Ramonchu se guarecía en su casposa
capa española. El mensaje televisivo es invariable: las mujeres tienen el cuerpo y los hombres, la palabra. La mujer ha de ser admirada; el hombre, escuchado. Ella es el objeto que acompaña y él, el sujeto que conduce. Es interesante reflexionar sobre cómo estos medios de comunicación
que se valen de las mujeres jóvenes o de las mujeres que no han
desarrollado una ética personal y profesional para
perpetuar el confinamiento femenino al cuerpo, pueden emitir a renglón
seguido una campaña institucional contra la violencia de género y
quedarse tan anchos. No salgo de mi asombro al pensar en que nadie le
pide cuentas a los directivos de la televisión de todas las cadenas por
la hipocresía y el doble rasero que demuestran. Jamás le he escuchado a Gloria Lomana
una manifestación en este sentido. Ni a ninguna otra mujer con poder en
la tele. ¿Acaso porque ellas se sitúan ya fuera de este juego perverso
de la carne? Qué poca sororidad y qué poca responsabilidad. ¿Cómo es
posible que las asociaciones de televisión estén a punto de censurar
programas como Sálvame porque, supuestamente, “son un mal modelo para
los niños”, y nadie levante al menos una ceja cuando las trabajadoras jóvenes son tratadas como ganado más o menos parlante?
Y lo peor: ¿cómo pueden dejarse hacer esas mujeres de la tele con
estudios, que leen el periódico, van a tertulias de la radio y hasta
escriben novelas para Planeta, sabiendo que colaboran en un sistema
ideológico-simbólico que sustenta la violencia?
La Mayor de las Antillas terminó el 2014 manteniendo la
cifra alcanzada al cierre del 2013 y hasta ahora la más baja de su
historia, posicionándose entre las primeras naciones del mundo con más
bajo indicador
La grasa no es tan mala: descubren que protege de las bacterias
Salud
Los adipocitos, las células que se encuentran bajo la piel, producen proteínas que nos defienden de los agentes patógenos.
Las células de grasa que se encuentran bajo
la piel, conocidas como adipocitos, producen unas proteínas que
defienden a los seres humanos de bacterias y agentes patógenos, según un
estudio publicado hoy por la revista científica "Science".
El
doctor Richard Gallo, jefe de dermatología de la Universidad de
California en San Diego, que lideró el estudio científico, explicó que
hasta ahora no se conocía el papel que estas células de grasa jugaban en
la protección del organismo.
La investigación se centra en los
llamados adipocitos, unas células de grasa cutánea, que producen
péptidos antimicrobianos (proteínas de origen natural con propiedades
antibióticas) que ayudan al cuerpo a combatir bacterias invasoras y
otros agentes patógenos.
"Hasta ahora se pensaba que, una vez que
la barrera de la piel se rompía, la responsabilidad de protegernos de
las infecciones recaían en los glóbulos blancos, como los neutrófilos y
los macrófagos", explicó Gallo. Sin embargo, se necesita tiempo para que
estas células protejan la zona de la herida, así que mientras se
preparan para actuar las células de la grasa cutánea asumen un papel
protector.
"Demostramos que las células madre de la grasa son las
encargadas de protegernos. Fue totalmente inesperado. No se sabía que
los adipocitos podían producir agentes antimicrobianos y mucho menos que
podían hacer tanto como un neutrófilo", subrayó Gallo.
El estudio
recoge el complejo proceso de defensa del cuerpo humano contra las
infecciones microbianas, en el que participan diferentes tipos de
células que actúan en distintos niveles. Cuando se produce una infección
los neutrófilos y monocitos, dos tipos de glóbulos blancos, se encargan
de devorar a los agentes patógenos que tratan de atacar al organismo.
Pero antes de los neutrófilos y monocitos, otros glóbulos blancos llegan
a la zona herida y proporcionan al cuerpo una respuesta inmediata para
contrarrestar la capacidad de muchos microbios de incrementar
rápidamente su número.
Ese trabajo lo realizan normalmente células
epiteliales, mastocitos y leucocitos que residen en el área de la
infección. Pero, según desvela este estudio, en este puzzle para
defender el organismo, las células de grasa "se sitúan en primera línea
de batalla contra las infecciones", destacó Gallo.
El estudio
también muestra que un exceso de células de grasa puede conducir al
desarrollo de enfermedades autoinmunes o inflamatorias, como lupus,
psoriasis o rosácea, y enfermedades crónicas que afectan a la piel,
entre otros órganos. Para Gallo, el estudio abre "nuevas y fantásticas
opciones" y espera que el descubrimiento permita despejar nuevas vías de
investigación y buscar una aplicación práctica a los hallazgos. "Por
ejemplo, los fármacos que usan los diabéticos podrían beneficiar a otras
personas que necesitan desarrollar inmunidad. A la inversa, los
hallazgos podrían ayudar a los investigadores a comprender enfermedades
asociadas con la obesidad", apunta el científico.
Nueva investigación asegura que la mayoría de los cánceres son el resultado de la "mala suerte"
RedacciónBBC Mundo
La mutación genética ocurre de forma aleatoria y no se puede prevenir, señalan los científicos.
Investigadores
en Estados Unidos concluyeron que la mayoría de los cánceres se
producen por mala suerte, más que por un estilo de vida poco saludable o
factores genéticos.
El análisis de datos efectuado por la Escuela
de Medicina de la Universidad John Hopkins y la Bloomberg School of
Public Health, publicado este jueves en la revista Science,
arrojó que dos tercios de los tipos de cáncer analizados –como el de
páncreas, hígado y tiroides– son el resultado de mutaciones aleatorias.
En consecuencia, dijeron los investigadores, no es posible prevenirlos.
En su lugar, sugirieron, la mejor manera de atacara estos tipos de cáncer es la detección temprana.
Lee también: En qué países se sobrevive más al cáncer
En otros
casos, como el cáncer de piel, de pulmón y de colón, el estilo de vida
sí sería un factor de riesgo, señalaron los especialistas.
Estilo de vida
Un
centro de investigación en Reino Unido, Cancer Research UK, resaltó que
un estilo de vida saludable continúa siendo una alternativa favorable
para evitar el cáncer.
El estudio pide mayor énfasis en la detección temprana del cáncer, cuando todavía es curable.
Todo cáncer tiene un elemento aleatorio, una lotería que decide si nuestro ADN adquiere una mutación que genera el cáncer.
El
estudio señaló que dos tercios de los tipos de cáncer son aleatorios
pero eso no significa que ya podemos encender los cigarrillos, beber y
comer lo que queramos como si fuera la fiesta del fin del mundo.
Un tercio de los cánceres están estrechamente vinculados a las decisiones que tomamos en nuestras vidas.
El
alcohol en exceso, estar expuesto mucho tiempo al sol o la obesidad
pueden ser una bomba de tiempo en cuanto a desarrollar un cáncer.
No
hay que olvidar que el fumar es el principal factor en una quinta parte
de los cánceres en todo el mundo. Las toxinas del humo del cigarrillo
que inhalamos de primera o segunda mano podría ser la explicación.
Por
otra parte, el sistema digestivo está expuesto a más toxinas
ambientales que el cerebro, sin embargo los tumores cerebrales son tres
veces más comunes que aquellos del intestino.
Células madre con "mala suerte"
Lo
que cree el equipo de la Universidad Johns Hopkins y la Bloomberg
School of Public Health es que la respuesta está en la manera en que los
tejidos se regeneran.
El osteosarcoma (cáncer del hueso) es uno que sucede al azar, según el estudio.
Las células viejas del cuerpo están siendo constantemente reemplazadas por nuevas, a través de la división de células madre.
Pero
cada vez que hay una división, existe el riesgo de una peligrosa
mutación que acerca a la célula madre un paso más hacia el estado
canceroso.
El ritmo de cambio celular varía en los diferentes
tejidos del cuerpo; en el revestimiento del tracto intestinal sucede
rápidamente mientras que en el cerebro es más lento.
Los
investigadores compararon qué tanto cambiaban las células madre en 31
tejidos del cuerpo a lo largo de una vida con las posibilidades de
desarrollar cáncer en esos tejidos.
Concluyeron que dos tercios de
tipos de cáncer se debieron a la "mala suerte" de las células madre que
desarrollaron una mutación, durante el proceso de división, imposible
de prevenir.
--------------------------------------------- Algunos cánceres que se generan "al azar"
Glioblastoma (cáncer del cerebro)
Medular tiroideo
Esófago
Duodeno e intestino delgado
Vesícula biliar
Osteosarcoma (cáncer del hueso)
Principales cánceres vinculados a la herencia, entorno o estilo de vida
Basalioma - cáncer de piel por exposición a los rayos ultravioletas
Pulmón - estrechamente relacionado al cigarrillo
Colon - mala dieta y herencia genética aumentan el riesgo
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Cristian
Tomasetti, profesor asistente de oncología y uno de los investigadores,
afirmó que las medidas de prevención no hubieran evitado esos tipos de
cánceres.
"Si dos terceras partes de la incidencia de cáncer en
varios tejidos se explica por mutaciones aleatorias de ADN durante la
división de células madre, entonces un cambio en nuestros estilos de
vida y hábitos será de gran ayuda para evitar ciertos cánceres pero
podría no ser tan efectivo para otras variedades".
El doctor Tomasetti señaló que debería
haber un mayor énfasis en las maneras para detectar el cáncer temprano,
durante las fases en que todavía es curable.
Por su parte, la
doctora Emma Smith, de Cancer Research UK, coincidió en que se debería
progresar en la detección temprana del cáncer y en mejorar los
tratamientos.
Sin embargo, expresó que ayudando a la gente
entender cómo podría reducir los riesgos, en primer lugar, sigue siendo
crucial en el combate contra el cáncer.
Esto incluye cambios en el
estilo de vida, como no fumar, manteniendo un peso saludable, una buena
dieta y reduciendo el consumo de alcohol.
"El hacer esos cambios no es garantía contra el cáncer pero mejora mucho las probabilidades en nuestro favor".