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lunes, 13 de abril de 2015
VAN A TENER QUE ECHAR A RITA BARBERA,CIFUENTES Y ALGUNAS MAS...
PERSIGUIENDO LESBIANAS EN EL PAIS DE LAS LESBIANAS
- DESALAMBRE
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España niega el asilo a una mujer perseguida en Camerún por ser lesbiana,aca van a echar el 15 % porque esa es la cifra de "bolleras"
domingo, 12 de abril de 2015
LOCURA O EXPERIMENTO NAZI
MATERNIDAD TARDÍA
Una alemana de 65 años, embarazada de cuatrillizos
Annegret Runigk, madre de 13 hijos y siete veces abuela, ha recurrido a la inseminación artificial
A FIFAR QUE SE ACABA EL MUNDO
7 CAMINOS PARA MEJORAR TU SALUD SEXUAL
El 'método Florentino' y otras 6 técnicas sexuales que consiguen orgasmos intensos
Sota,
caballo y rey o misionero, perrito y sexo oral. Muchas parejas son
incapaces de salir de lo establecido de antemano, pero este artículo te
ayudará a darle una vuelta de rosca a tu vida sexual

.
La técnica del alineamiento coital
Bajo este nombre que parece sacado de un libro de ingeniería se oculta uno de los métodos más difundidos para potenciar el placer femenino y masculino a través de una mayor intimidad física y emocional. Consiste, básicamente, en una variación de la postura del misionero, sólo que en lugar de penetración, el hombre se desplaza unos centímetros más de forma que se apoye en los hombros de su pareja y su pene estimule el clítoris de la mujer. Las piernas de esta deben permanecer rectas mientras que el hombre las rodea con las suyas propias, aunque cabe la posibilidad de que ella también rodee al hombre con sus piernas. En lugar de realizar un movimiento de dentro a fuera, como en el sexo vaginal convencional, se realiza un movimiento de arriba abajo. Una posición ideal para aquellas mujeres que alcanzan más fácilmente los orgasmos de clítoris (que suelen ser la mayoría).
Posición Yab-Yum
Una de las prácticas más habituales del sexo tántrico, y que también recibe el nombre de “Padre - Madre”. Teóricamente, se basa en la polaridad genérica de hombres y mujeres que se sintetiza en la unión sexual. En la práctica, en que la mujer se siente encima del hombre mientras este se encuentra también sentado en una silla o en la cama con las piernas cruzadas en posición de mariposa, de forma que sus rostros se encuentren muy cerca uno de otro, a ser posible sincronizando la respiración. Por una parte, esta posición permite a ambos un nivel de intimidad difícil de alcanzar con otras posiciones; por otra, estarán representando a Shiva y Sakti, las energías divinas femenina y masculina respectivamente. Quizá sea complicado de llevar a cabo, pero también puede hacerte sentir como un dios.
Florentino
También conocido como coito a la florentina o coito florentino, no tiene nada que ver con el presidente del Real Madrid ni con el popular humorista de El informal, pero sí con la ciudad de Florencia. Esta técnica consiste en que la mujer debe agarrar la base del prepucio, retirando la piel en caso de que el hombre no esté circuncidado. Este método tiene varias funciones: facilitar la erección del hombre, aumentar su sensación de placer al poner al descubierto más conexiones nerviosas del pene y acelerar la eyaculación. Además, como propone León Robert Gindin en La nueva sexualidad de la mujer, esta técnica también permite al sexo femenino seguir disfrutando incluso después del orgasmo masculino, cuando la erección ya se encuentra en receso.
Muchas de estas técnicas se basan en retardar la explosión orgásmica todo lo posible, lo que aumenta el placer cuando esta llega
Cabalgando las olasImaginémonos un surfero en una gran ola. Poco a poco, este se internará en la marea hasta ascender poco a poco en la cresta de agua, y una vez arriba, se verá obligado a bajar si no que la potencia de la ola le trague. Algo semejante ocurre con esta técnica, en la que uno (en solitario o con su pareja) intenta alcanzar el orgasmo, pero una vez este se acerca, detiene toda la estimulación y el movimiento. Inspira profundamente y expira mientras se estimula a una velocidad menor. Debe hacerlo repetidas veces hasta que el clímax, más profundo y placentero, acabe por llegar.
Coitus reservatus
Como el lector habrá comprobado, muchas de estas técnicas se basan en retardar la explosión orgásmica todo lo posible. El ejemplo más claro es esta clase de continencia sexual, que se basa en retrasar la eyaculación todo lo que se pueda manteniéndose en la fase de meseta de la relación sexual el mayor tiempo posible. Esta técnica es conocida también como karezza, una posible evolución del italiano carezza (“caricia”) o del persa. Fue expuesta por la doctora Alice Stockham en su libro Kareeza, ética del matrimonio, en la que consideraba el orgasmo como el final, la muerte, por lo que también proponía la continencia femenina para desterrar el clímax como única meta de toda relación sexual.
Postillonage
Que suena mejor que masaje prostático, ¿verdad, hombres? No hay que cortarse: desde hace siglos, los franceses han tenido claro que la estimulación de la zona del perineo ha multiplicado exponencialmente el placer masculino. Cada cual decide cuán lejos quiere llegar: los más arriesgados dejarán introducir un dedo en su ano, mientras que los menos avezados se conformarán con recibir suaves caricias en dicha zona, que también funciona.
El misionero que se convirtió en mariposa
Al igual que ocurría con el alineamiento coital, esta posición evoluciona del archifamoso misionero. Para practicarla, la mujer debe tumbarse por completo en la cama mientras el hombre la penetra de pie y, si es posible, aguantando las piernas de su pareja por encima de los hombros. Aunque pueda parecer muy incómoda, hay una buena razón para decantarse de vez en cuando por esta posición: favorece la penetración profunda que estimula el cuello uterino, lo que ayuda a la mujer a alcanzar orgasmos más potentes
sábado, 11 de abril de 2015
La mujer que lleva tres años sin lavarse el pelo con shampoo
Cuando la británica Lucy Atiken leyó que las mujeres en promedio se ponen en el cuerpo 515 productos químicos al día decidió cambiar de hábitos de higiene capilar
"Decidí dejar de lavarme el pelo con champú en enero de 2012 y desde entonces no lo vuelto a usar ni una sola vez", cuenta satisfecha a BBC Mundo la británica Lucy Aitken.
Los motivos para tomar la decisión fueron varios: "Quería ahorrar dinero, reducir la cantidad de químicos que utilizaba en mi cuerpo, sobre todo los carcinógenos, y simplificar mi vida".
El punto de inflexión fue un artículo que leyó en la prensa sobre un estudio.
Éste concluía que las mujeres se ponen en el cuerpo 515 productos químicos al día.
"¡No me han investigado a mí!", pensó Aitken, segura de que la cosa no iba con ella.
Pero leer la larga lista de componentes en la etiqueta de su champú de uso diario para pelo seco fue un baño de realidad.
"¡No reconocía la mitad!", exclama.
Además, lo del ahorro no era una razón menor.
Analistas de la banca de inversión Goldman Sachs estimaron en 2014 que el desembolso global en productos de la industria del cuidado del pelo es de US$38.000 millones al año, un gasto que crece anualmente a un ritmo del 7%.
CAMBIO DRÁSTICO
Todo eso llevó a Aitken a tomar una determinación.
Y el cambio fue drástico: de usar dos o tres productos a diario para lavar, desenredar e hidratar y nutrir su cabello, pasó a utilizar sólo agua.
Pasé por tres meses de pelo horrible, seguidos de dos meses más de pelo regular, pero ahora es maravilloso
"Al principio fue duro", recuerda. "Pasé por tres meses de pelo horrible, seguidos de dos meses más de pelo regular", cuenta.
"Pero ahora, para ser sincera, tengo un pelo maravilloso", dice, satisfecha de su larga cabellera pelirroja, que mantiene en forma lavándosela con agua cada una o dos semanas y aplicándose un huevo cada once días.
Además, ya no tiene el problema del olor.
Ahora huele a humano, aclara.
"Pero cuando empecé no sabía de la existencia de los aceites esenciales y otros productos naturales que podía utilizar, porque lo hice todo por mi cuenta, sin nigún apoyo", reconoce.
Así que, para que los iniciados no se encuentren tan solos como ella, Aitken empezó un blog, Lulastic.co.uk.
Además, el año pasado publicó el libro Happy Hair: the definitive guide to give up shampoo (Pelo feliz: la guía definitiva para dejer el champú).
Y el movimiento No Poo (abreviatura de la voz inglesa no shampoo, no champú) gana adeptos día a día.
AGUA O BICARBONATO Y VINAGRE
En una página web y un libro similar se inspiró la nicaragüense Claudia Siu para abandonar el champú hace ocho meses.
Su motivación fue en parte la salud, "por todos los perturbadores endocrinos que tienen estos productos", pero sobre todo la voluntad de reducir el impacto ambiental.
"El champú va al agua, que después bebemos o usamos en los cultivos", explica, y menciona lo poco ecológico que es gastar tanta agua para aclararse el jabón.
"El champú va al agua, que luego bebemos o usamos en cultivos", dice la nicaragüense Claudia Siu, quien decidió empezar con el método para reducir el impacto ambiental.
Así que cambió sus hábitos de higiene capilar entre otra serie de decisiones verdes como reducir el consumo de carne y optar por comprar verduras orgánicas directamente a los agricultores.
Hoy la rutina de Siu no incluye sólo agua, como la de Aitken. La nicaragüense utiliza una solución de bicarbonato de sodio y de vinagre de sidra en agua.
"Cada quien tiene que encontrar la receta que mejor se adapte a las características de su cuero cabelludo", explica.
"Pero en mi caso mezclo dos cucharadas de bicarbonato de sodio en medio vaso de agua fría y aplico la disolución en el pelo húmedo, masajeándolo, y evitando el contacto directo con el cuero cabelludo para no irritarlo", relata.
"Después añado dos cucharadas de vinagre con medio vaso de agua y vuelvo a aplicar la mezcla sobre el pelo ya aclarado", dice. "El vinagre balancea el pH del cuero cabelludo y actúa como un antibacteriano natural".
ROMPER EL CICLO
Siu hace todo esto nada más una vez al mes.
"El objetivo era ese, aunque comencé usando menos champú y espaciando las lavadas, y cuando conseguí lavarme el pelo una vez a la semana es que empecé a aplicarme el método No Poo", cuenta.
Aunque aclara que existen otras fórmulas. "También sirven otras más tradicionales, como la de la arcilla verde o el agave".
El objetivo es romper el ciclo: "Los champús alteran el pH del cuero cabelludo y hacen que genere más sebo, por lo que con estos métodos se le enseña a recuperar el ritmo normal", explica.
Otra de las claves es cepillarse el pelo. "Así se airea y se reparte el sebo hasta las puntas".
Reconoce que es un proceso que requiere mucha paciencia. "No es para todo el mundo".
Los champús alteran el pH del cuero cabelludo y hacen que genere más sebo, por lo que con estos métodos se le enseña a recuperar el ritmo normal
Y es que hay que pasar por un periodo con el pelo muy graso o el cuero cabelludo irritado y con caspa.
"La caspa es una indicación de que el cuero cabelludo se está adaptando, pero puede ser muy incómodo en reuniones laborales", dice por propia experiencia.
"Es un reto grande, un verdadero compromiso", admite.
"Pero me queda la alegría de estar poniendo mi parte para cuidar el medio ambiente".
Por Leire Ventas
viernes, 10 de abril de 2015
LA HIJA DE UN ASESINO FRANQUISTA
El debate en el PP sobre la reforma de la ley del aborto
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en rueda de prensa. EFE
Santamaría no aclara si para ella el aborto es un derecho
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