lunes, 1 de agosto de 2016

EL ENIGMA ES LA MUJER,NO EL DESEO

¿Por qué la sexualidad femenina sigue siendo un enigma?

Manos de mujer sosteniendo una flor grande en el regazoImage copyrightOLIVIA HOWITT
¿Qué es lo que les excita a las mujeres?
Desde Sigmund Freud a Mel Gibson, esa pregunta ha estado en el centro de numerosos libros, películas y blogs, provocando innumerables reflexiones.
Y a pesar de décadas tratando de descifrar ese acertijo, nadie ha logrado establecer una definición del deseo femenino.
Ni siquiera se entiende completamente cómo funciona.
¿Cómo descifrar el deseo de las mujereS

¿Ninfómanas o asexuales?

En cualquier caso, ya hemos dejado atrás las nociones del pasado que veían a las mujeres como ninfómanas insaciables o seres sin ningún tipo de deseo.
Ahora los científicos comienzan a entender que el deseo femenino no puede clasificarse en una sola categoría, sino que varía entre las mujeres, alcanzando un amplio espectro de manifestaciones.
Una mujer sosteniendo una ramaImage copyrightOLIVIA HOWITT
Image captionPor décadas se asumió que las mujeres tenían menos deseo sexual que los hombres.
Tal como dice Beverly Whipple, profesora de la Universidad Rutgers, en EE.UU, "cada mujer desea algo diferente".
También se ha comenzado a comprender que el deseo de la mujer no es tan distinto al que sienten los hombres; depende de cómo lo definas y lo midas.
En estudios iniciales se les preguntaba a los participantes lo siguiente: "En el último mes, ¿cuánto deseo sexual has experimentado?". Frente a esa pregunta, generalmente, los hombres registraban una puntuación más alta que las mujeres.
Pero, cuando se hacía la misma pregunta en el momento de la interacción sexual,los científicos no encontraban diferencia entre ambos sexos.
"Esto cuestiona los estereotipos que muestran a la mujer como un ser pasivo y no sexual", comenta Lori Brotto, profesora de ginecología en la Universidad de British Columbia, en Canadá.

La excitación y el ciclo menstrual

En otras investigaciones se evidencia que el deseo crece o mengua con el ciclo menstrual.
"Cuando las mujeres alcanzan el período máximo de excitación, lo cual sucede durante la ovulación, su motivación sexual es tan fuerte como la de los hombres", indica Lisa Diamond, profesora de psicología en la Universidad de Utah, EE.UU.
"Las mujeres no tienen una sexualidad más baja que los hombres. Lo que tienen son patrones más variados".
De hecho, anteriormente los doctores habían asumido que la testosterona podía tener un vínculo con el deseo femenino, pero recientes estudios evidencian que no produce ninguna diferencia en el comportamiento de las mujeres que tienen un alto nivel de deseo, o en aquellas que sufren desordenes en su apetito sexual.
Pero, a pesar de ello, las mujeres siguen pidiendo testosterona para tratarse el bajo nivel de deseo.

No llegamos igual

"A menudo, los genitales de las mujeres están excitados antes de que psicológicamente experimenten deseo, mientras que en los hombres el deseo precede la erección", comenta Diamond.
El rango de posibilidades para excitar a una mujer es extremadamente variado. Algunas prefieren estimulación en el punto G o que su pareja les chupe los dedos de los pies.
Una mujer sosteniendo una florImage copyrightOLIVIA HOWITT
Image captionMuchas mujeres han intentado tomar suplementos de testosterona para incrementar su deseo sexual, aunque la investigación no lo apoya.
Otras prefieren dominar o ser dominadas.
"Necesitamos educar a las mujeres, darles permiso para que experimenten con lo que les dé placer, y hacerles entender que no necesitan adaptarse a un modelo único de deseo y sexo", dice Whipple.
De esta forma, el ciclo para llegar al orgasmo y su resolución no necesariamente es igual en ambos géneros.
Es más, el deseo no implica necesariamente querer una relación sexual.
"Cuando la gente dice que siente mucho deseo por su pareja, puede que quieran decir que desean estar cerca de esa persona, o que quieren divertirse con ella o experimentar algo con alguien que no conocen", indica Sari van Anders, psicóloga y profesores de estudios sobre la mujer en la Universidad de Michigan. EE.UU.

Cultivar el deseo

Las razones para explicar la ausencia o pérdida del deseo son fáciles de identificar.
Una mujer tomando una plantaImage copyrightOLIVIA HOWITT
Image captionLa pornografía para mujeres está creciendo en popularidad.
Todo el que haya estado en una relación sentimental por mucho tiempo coincidirá con que el deseo no es algo estático.
Estudios confirman que tiende a disminuir en el contexto de una relación de largo plazo.
Sin embargo, para las mujeres la pérdida es mucho más severa, probablemente porque la testosterona provee un efecto estimulante para los hombres que les permite enfrentar cosas como no estar de ánimo para el sexo, estrés o fatiga.
En cambio, las mujeres sienten a menudo que sus relaciones han perdido la emoción por lo desconocido, el sentido de misterio o de riesgo que experimentaban al principio.
Por ello, muchas afirman que la vida doméstica —incluyendo cansancio, ansiedad, estrés o el estar ocupadas— produce un efecto latente.
"La pérdida de deseo sexual espontáneo no es algo patológico, sólo es el reflejo de que muchas mujeres están sobrecargadas", explica Nan Wise, terapista sexual en la Universidad Rutgers.

Cómo recuperar el deseo

Afortunadamente, la pérdida del deseo en relaciones de larga duración no es algo permanente. De hecho, puede cultivarse.
Para Wise, esto se logra con algo tan sencillo como introducir novedad en la relación o en la vida en general, lo cual puede traducirse en viajar juntos o aprender una nueva habilidad.
Unas manos de mujer sosteniendo una rosaImage copyrightOLIVIA HOWITT
Image captionEl único patrón que parece existir es que no hay ningún patrón.
Extensas investigaciones en Estados Unidos y Reino Unido demuestran que cerca de 50% de las mujeres experimentan niveles muy bajos de deseo durante un año, pero muchas se recuperan luego de solucionar el problema que las afecta en sus vidas fuera del dormitorio.
No obstante, hay un 15% de las mujeres que reportan una ausencia de deseo crónica, lo cual les perturba notablemente.
Muchas optan por continuar con su vida sexual asumiéndola como otra tarea doméstica (por la que, además, sienten temor).
A la hora del sexo, estas mujeres suelen tener pensamientos diversos que no se relacionan con lo sexual: piensan en el trabajo, están preocupadas por su apariencia, por su poca respuesta sexual, sufren ansiedad porque temen que sus parejas las dejen.
Para estas situaciones hay distintas soluciones, aunque ninguna funciona 100% siempre.
La mayoría de los expertos recomiendan tratamientos farmacéuticos, como el Addyi, mal llamado "Viagra femenino".
Brotto advierte que el Addyi ataca una causa muy específica del deseo, como el desequilibrio hormonal entre la serotonina y la dopamina.
Eso se traduce en que incrementa el número de encuentros sexuales placenteros en 0,5 a 1 al mes, comparado con un placebo.
Además de su poca eficiencia, esta droga tiene efectos secundarios —mareos, fatiga, nausea, insomnio, presión arterial— y quienes la consumen no pueden tomar alcohol.
Unas manos de mujer sosteniendo una florImage copyrightOLIVIA HOWITT
Image captionLos intentos por producir un Viagra femenino han resultado decepcionantes.
Diamond sugiere que abordar el problema con un enfoque más psicológico puede generar mejores resultados.

¿Es un problema?

A pesar de todo este debate, no todas las mujeres se sienten afectadas por ausencia de deseo. Cerca de 1% de la población se identifica como asexual, es decir, que no experimentan deseo por otra persona.
"En general, las mujeres que tienen un bajo nivel de deseo no lo ven como un problema hasta que están en una relación con una pareja cuyo deseo es más alto", opina Anita Clayton, jefe del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Virginia.
Pero un novio o esposo que le exige a su pareja que busque ayuda o que cambie su actitud frente al sexo, también asume que su nivel de deseo es el normal.
"El problema no es una baja del deseo, sino una discrepancia. Más que acusar a la pareja, la mejor opción es abordar el problema juntos y negociar cual el la cantidad que los hace sentir bien a ambos".
Como puedes ver, si algo saben los científicos sobre el deseo es que la variedad es la norma.
No hay un nivel correcto o incorrecto en el deseo de la persona o entre las parejas.
"A todos nos haría bien aceptar que existe un amplio rango en la manifestación del deseo sexual. Tenemos que ser más tolerantes con la diversidad", concluye Diamond.

domingo, 31 de julio de 2016

LOS AGUJEROS DE GUSANO EXISTEN

Los agujeros negros podrían tener una salida


Un estudio de investigadores del Instituto de Física Corpuscular revela que la materia podría sobrevivir a su incursión en un agujero negro. Existe la posibilidad de que un hipotético viajero que entrase en uno de estos oscuros agujeros se estirase como un espagueti al acercarse al centro y escapara a través de un agujero de gusano.
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<p>Los físicos españoles proponen estudiar la singularidad de los agujeros negros como si se tratase de una imperfección en la estructura geométrica del espacio-tiempo. / CSIC</p>
Los físicos españoles proponen estudiar la singularidad de los agujeros negros como si se tratase de una imperfección en la estructura geométrica del espacio-tiempo. / CSIC
Uno de los grandes problemas que se plantean cuando se estudia un agujero negro es que las leyes de la física dejan de tener sentido en sus regiones más profundas. Ese lugar, en el que se concentran grandes cantidades de masa y energía, recibe el nombre de ‘singularidad’, y en él el espacio-tiempo se curva hasta el infinito destruyendo toda la materia.

Estos físicos proponen analizar la singularidad de estos objetos como si se tratase de una imperfección en la estructura geométrica del espacio-tiempo, resolviendo así el problema del infinito en el centro del agujero negro.
O tal vez no, según se desprende del trabajo presentado por un grupo de científicos del Instituto de Física Corpuscular (IFIC), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat de València.
La investigación analiza los agujeros negros utilizando teorías más allá de la relatividad general, la teoría de Einstein que describe la gravedad y predice la existencia de estos objetos. El nuevo enfoque aplica estructuras geométricas similares a las de un cristal o una lámina de grafeno.
“Este tipo de geometrías se adapta mejor a lo que sucede en un agujero negro. Igual que los cristales tienen defectos e imperfecciones en su estructura microscópica, la zona central de un agujero negro se puede interpretar como una anomalía del espacio-tiempo, lo que requiere nuevos elementos geométricos para poder dar una descripción más precisa”, explica Olmo. “Exploramos todas las opciones posibles y nos inspiramos en hechos observados en la naturaleza”, justifica.
Al unir la gravedad con este tipo de geometrías, los investigadores obtienen una descripción de los agujeros negros donde el punto central se convierte en una superficie esférica de área mínima que interpretan como la existencia de un agujero de gusano –atajo a través del espacio y el tiempo– dentro del propio agujero negro.
 “Así resolvemos el problema de la singularidad, puesto que existe una ‘puerta’ en el centro del agujero negro, el agujero de gusano, por la que espacio y tiempo pueden continuar”, afirma Olmo.
Escapar del agujero
Los investigadores trabajan con uno de los tipos más sencillos de agujero negro, que no gira pero tiene carga eléctrica. El agujero de gusano que predicen las ecuaciones en su centro es más pequeño que un núcleo atómico, pero es mayor cuanto mayor sea la carga que almacena el agujero negro. Así, un hipotético viajero que entrase en un agujero negro de este tipo sufriría un fortísimo estiramiento al acercarse al centro que le daría un aspecto similar a un espagueti y le permitiría entrar en el agujero de gusano y escapar del agujero negro.
Vistas desde fuera, estas fuerzas de estiramiento y compactación parecerían infinitas, pero el propio viajero, al vivirlo en primera persona, ‘solo’ experimentaría fuerzas extremadamente intensas sin llegar a ser infinitas.

Menos ciencia-ficción
Es improbable que el protagonista de Interstellar pudiera sobrevivir a un viaje así, pero, según el modelo propuesto por los investigadores del IFIC, la materia no terminaría perdida dentro de la singularidad del agujero negro, sino que sería expulsada a otra región del universo por el agujero de gusano de su centro.
Otro problema que se resuelve con esta interpretación, según Olmo, es la necesidad de usar fuentes de energía ‘exóticas’ para generar agujeros de gusano. En la teoría de la gravedad de Einstein, estas ‘puertas’ solo aparecen en presencia de materia con propiedades inusuales –una presión o densidad de energía negativas– que nunca ha sido observada.
“En nuestra teoría, los agujeros de gusano aparecen a partir de materia y energía ordinarias, como puede ser un campo eléctrico”, asegura el investigador.
El interés en los agujeros de gusano para la física teórica va más allá de generar ‘túneles’ en el espacio-tiempo para conectar dos lugares del universo. También ayudarían a explicar fenómenos como el entrelazamiento cuántico o la naturaleza de las partículas elementales.
Gracias a esta nueva interpretación, la existencia de estos objetos podría ser un poco más de este universo y un poco menos de ciencia-ficción.
Referencia bibliográfica:
Gonzalo J. et al: “Impact of curvature divergences on physical observers in a wormhole space–time with horizons”. Classical and Quantum Gravity, Volumen 33, Número 11.

RAJOY,ERES UN GRAN HIJO DE PUTA

Peridis

EL MIO ES SOLO HUMANO,SERE BISEXUAL?

¿Es tu cerebro masculino o femenino?


Hombre y mujer con aparatos en la cabeza cómicoImage copyrightGETTY IMAGES
Image caption¿Se podrá ver la diferencia en nuestro cerebro?

Hay quienes te dirían que los hombres son de Marte y las mujeres son de Venus.

De acuerdo con la mitología popular, las niñas son agraciadas con la inteligencia emocional y los niños tienen facilidad para la lógica y la mecánica.
Aunque los comportamientos típicos femeninos y masculinos efectivamente se reproducen en nuestra vida cotidiana, numerosos estudios han demostradoningún género tiene una mejor aptitud para una u otra tarea cognitiva.
Entonces, ¿será que las diferencias entre hombres y mujeres nacen con nosotros, derivadas de la cognición de nuestro cerebro, o son comportamientos aprendidos?

¿Qué hay en un cerebro?

señales de Marte y VenusImage copyrightTHINKSTOCK
Image captionHay quienes dicen que pertenecemos a mundos diferentes.
Si bien es cierto que las diferencias cognitivas entre hombres y mujeres son mínimas, hay diferencias en la forma en que responden a la enfermedad y el tratamiento.
  • Derrames
Los hombres son menos propensos a tener derrames fatales.
Los derrames afectan a las mujeres con más severidad que a los hombres, particularmente después de la menopausia.
Las células cerebrales de las mujeres mueren más rápido tras un derrame debido a los cambios hormonales.
  • La enfermedad de Alzheimer
Las mujeres de 60 años y más tienen el doble de probabilidades de desarrollar la enfermedad de Alzheimer que los hombres.
La investigación sobre las diferencias en el cerebro entre los géneros podría cambiar la forma en que tratamos las enfermedades de Huntington, de Alzheimer y trastornos psiquiátricos como el bipolar.
Escena en una exposición de arte frente a la imagen de un cerebro.Image copyrightAP
Image captionLas mujeres sufren más.
  • El dolor
Los hombres y las mujeres experimentan dolor de manera diferente.
Las mujeres experimentan más dolor durante sus vidas, al sufrir por ejemplo 40% más dolor por osteoporosis que los hombres.
Eso puede alterar la manera en la que tratamos el dolor.
  • Heridas en la cabeza
Las mujeres se recuperan de lesiones en la cabeza más rápido debido a los altos niveles de progesterona.
Un estudio con ratas de 2010 mostró que la hormona menstrual progesterona mejoraba las posibilidades de supervivencia.

¿El tamaño importa?

Un estudio de 2014 de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, confirmó que el cerebro promedio de los hombres es 10% más grande que el de las mujeres.
Pero más grande no significa necesariamente mejor.
Cerebro de hombre (der.) y de mujer (izq.)
Image captionA la izquierda, el del hombre; a la derecha, el de la mujer: la diferencia de tamaño existe pero ¿y qué?
"Es sorpresivamente difícil vincular las diferencias en el comportamiento con la anatomía", le dice a la BBC la anatomista Alice Roberts, mientras observa una bandeja con cerebros humanos.
"Hay mucho debate sobre los cerebros de ambos géneros pero hay una cosa en la que todo el mundo está de acuerdo: los cerebros de los hombres tienden a ser más grandes que los de las mujeres".
No obstante, señala, no podemos olvidar que hay una enorme variedad entre los cerebros de ambos géneros, de manera que no es raro encontrar femeninos grandes y masculinos pequeños.
Y, a pesar de esa diferencia de 10% en promedio, los científicos no han encontrado ninguna diferencia en los niveles de inteligencia.
En pruebas de coeficiente intelectual, los hombres y las mujeres obtienen más o menos las mismas calificaciones.
TestImage copyrightTHINKSTOCK
Image captionLas pruebas muestran que el tamaño no importa.
"Además de las diferencias de tamaño, se ha dicho que hay diferencias en las estructuras en el interior del cerebro", explica Roberts.
"Una de ellas es la conexión entre el sistema y las hormonas, la parte del cerebro que se comunica con los testículos y los ovarios. Pero eso no se ha podido demostrar".
"Otra área que algunos sospechan puede ser distinta es el hipocampo, que está vinculado a la memoria. Tiende a ser más grande en los cerebros de las mujeres. Pero en las pruebas de memoria, tampoco se ha encontrado ningún vínculo... ninguna diferencia".
"Así que aunque podemos ver algunas diferencias en la estructura, eso no se traduce necesariamente en diferencias obvias en el comportamiento", concluye la anatomista.

Por vías diferentes

Entonces, ¿cuál es la causa de las diferencias entre el cerebro promedio de los hombres y mujeres?
Gráfico de cerebro de hombre y mujer
Image caption¿Estaremos conectados de distintas formas?
Un equipo de científicos en Filadelfia (EE.UU.), dirigidos por el Dr. Verma Ragini, mapeó las conexiones neurológicas en el cerebro de los hombres y las mujeres.
Encontraron diferencias de género en los patrones de conexión o "vías" entre los dos hemisferios del cerebro.
Las mujeres muestran vías más fuertes entre los hemisferios derecho e izquierdo de sus cerebros.
Las vías en los hombres conectan el frente y la parte posterior del cerebro.
El equipo observó que esta divergencia no existe en los niños, sólo se desarrolla en la adolescencia.

¿Naturaleza o crianza?

Puede ser tentador pensar que los cerebros de los dos sexos están "integrados" de diferentes maneras.
Pero el cerebro es muy plástico, y se desarrolla en respuesta a cómo se usa.
Es por ello que cualquier diferencia en las conexiones podría surgir debido a factores sociales y culturales, incluidos los estereotipos de género.
CerebroImage copyrightSCIENCE PHOTO LIBRARY
Image captionPor más que lo examinan, aún no encuentran lugares que nos hagan distintos.
Es probable que los niños y los hombres puedan desarrollar mejores habilidades espaciales, ya que siempre se les ha animado a hacer deporte.
Las mujeres pueden ser mejores para ponerse en el lugar de otros y ayudar, porque eso es lo que la sociedad espera de ellas.
A pesar de que es fascinante poder trazar la arquitectura del cerebro vivo, la verdad es que las diferencias entre los cerebros masculinos y femeninos son muy pocas y pequeñas.

sábado, 30 de julio de 2016

Y PARA MI LO MAS EROGENO DE UNA MUJER SON LOS LABIOS MENORES

“Si tienes esto en la espalda, significa que eres buen amante”

Otra voz que nos intenta convencer de que ellos saben mejor que nadie los orgasmos que tenemo

Ha sido uno de los artículos más compartidos en redes sociales de las últimas semanas. Medios de todo el mundo se hacían eco en sus secciones de entretenimiento y curiosidades. Las agraciadas enviaban la noticia a sus parejas con una sonrisa cómplice. “Los agujeritos en la base de la espalda (foto, sobre estas líneas) son indicadores de un buen potencial orgásmico en la mujer que los posee”. No pertenece a ninguna fuente rigurosa, sino que es un bulo que salta de pantalla en pantalla. No tuerza más el cuello: esas cavidades, conocidas como los hoyuelos de Venus, poco saben de sus orgasmos.
Una explicación a la fijación por esta parte de la anatomía es que muchos le reconocen un componente sexy. ¿Qué son estos agujeritos en realidad? “Los hoyuelos de Venus son dos pequeños agujeros que se sitúan encima de los glúteos y a los lados de la columna vertebral. Su localización se halla en el punto donde se unen el hueso sacro con la pelvis, de ahí su forma tan característica”, explica la sexóloga Ana García, del gabinete “Pongámonos Cómodos”. El equivalente en el género masculino no menciona a la diosa del amor, en su caso hablaríamos de los “hoyuelos de Apolo”.
Según las publicaciones que los vinculan a una vida sexual más placentera, el motivo por el que alcanzaríamos mejores clímax se ha asociado con la falta de grasa en esa zona, y con una buena circulación en la pelvis que los favorecería. ¿Qué hay de verdad en todo ello? “No existe ningún estudio científico que avale esta afirmación”, zanja la experta. Como mucho, "podría suceder que la falta de grasa en la zona y la buena circulación, provoquen que esa área sea más sensible al tacto, y por lo tanto para algunas personas, pueda ser una zona erógena. Mucha gente los utiliza para excitar a su pareja, besándolos o acariciándolos suavemente”. Esto encajaría con los argumentos de Pere Font, psicólogo máster en sexología clínica y Director del Instituto de Estudios de la Sexualidad y la Pareja, quien tampoco ve la relación entre esta parte de la anatomía y el orgasmo por ningún sitio: “La única ventaja reconocida hasta el momento es que pueden resultar eróticamente atractivos, pero nada más”. Respecto a la grasa, afirma lo siguiente: “Probablemente el interés sexual de los hoyuelos de Venus deriva de una mayor exposición de esta parte del cuerpo; las mujeres con la cintura más delgada, o con menor acumulación de grasa en esta zona serán más dadas a mostrarlos, lo que hace, de por sí, que sean percibidas como más atractivas”.

La atracción depende de las modas

“Tenemos casi unos dos metros cuadrados de piel, lo que equivale a tener unos dos metros cuadrados de zonas sensibles”, recuerda Font, que añade: “Podemos pensar que unas zonas son sensibles de serie y otras aprenden a serlo a base de estimularlas o de convertirlas en nuestra mente en zona de deseo”. El experto asegura que esto último es efecto de modas y la publicidad, que van cambiando sus focos de interés, e incluso definiendo lo que es y no es atractivo. En relación a los hoyuelos, al sexólogo le resulta curioso "ver cómo con miles de años a nuestras espaldas todavía estamos intentando sacar partido a la erotización del cuerpo femenino. Y por supuesto, buscando conexiones entre ciertas características físicas y una mayor capacidad de desear o de experimentar placer.”

Encontrar teorías peregrinas que relacionen las habilidades sexuales con los hoyuelos o con cualquier otra parte del cuerpo carece de sensatez, a ojos del experto. “Si las mujeres que los tienen tuvieran orgasmos con más facilidad, ¿a dónde nos llevaría esta certeza?”, dice: “Está bien jugar con el erotismo mientras sea precisamente eso: jugar. Pero creo que tomarse en serio estas cuestiones nos hace muy poco adultos. Todos nosotros somos potencialmente eróticos de alguna u otra manera, con hoyuelos, o sin ellos”.
En cuestión de erotismo y de fetiches, continúa, “cualquier zona del cuerpo humano puede convertirse en objeto de deseo, y del mismo modo que hay quien se fija especialmente en los pies, alguien se podría centrar en estos agujeros. Pero me atrae más la idea de considerarlos una zona erógena tan atractiva al beso o a la caricia como lo pueda ser otra cualquiera, como la nuca o el pecho”.