lunes, 28 de noviembre de 2016

EL QUE TE ATIENDE DECIDE CUANDO COMO Y DONDE PARIRAS


¿Por qué los niños ya no nacen en festivo?

Cada vez hay menos nacimientos en sábados y domingos. Las tasas de cesáreas e inducciones al parto son más altas de lo recomendado




Hace 40 años la probabilidad de que un bebé viniera al mundo en lunes, miércoles o sábado era prácticamente la misma. Los niños, sencillamente, nacían cuando tocaba. Con el paso de los años, sin embargo, los partos se han ido concentrando en los días laborables, de forma que ahora los niños nacen un 20% menos en sábado y un 27% menos en domingo que de lunes a viernes. No es casualidad.
El parto es un proceso natural, así que si los paritorios están más vacíos los fines de semana y los festivos hay que buscar el porqué en la programación de los alumbramientos. Algo que ocurre cada vez más, según un análisis que ha hecho EL PAÍS a partir de los casi 2,3 millones de nacimientos registrados en la Comunidad de Madrid durante 35 años, desde 1975 hasta 2010. El departamento de estadística de esta comunidad ofrece el día de cada nacimiento, a diferencia del Instituto Nacional de Estadística, que solo permite saber mes y año.
Los cambios en los patrones de nacimientos obedecen, por tanto, al incremento de los partos programados, bien por cesárea, bien por inducción. En ambos casos, los expertos consultados para este reportaje reconocen que las tasas de ambos procedimientos son demasiado elevadas. En España ya nace por cesárea uno de cada cuatro niños (el 25,4%), un porcentaje que no deja de aumentar desde los años noventa. Son más de 10 puntos por encima de la tasa máxima recomendada por Organización Mundial de la Salud (OMS), que es del 15%.


"Esas diferencias se explican por los partos en la privada y los partos programados en la pública", explica Txantón Martínez-Astorquiza, presidente de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO). "Las cesáreas se hacen de lunes a viernes. Y hay un 30% de casos en los que provocamos el parto, porque es necesario, también de lunes a viernes", añade. "Dicho eso, sí, la tasa de cesáreas en España es muy alta. Hacemos más de las que deberíamos hacer", reconoce.
El obstetra menciona varios factores. Desde que han aumentado los embarazos de gemelos, hasta que en la privada se hacen más cesáreas por las complicaciones médico legales, pasando por la petición de la propia paciente. "No quiero decir que la gente actúe mal, no quiero ser juez de nadie, pero hacemos más de las recomendadas", insiste. "En la asistencia privada tú eres el único responsable de esa paciente, tienes una relación personal con ella y tomas decisiones en las que quizás por cubrirte arriesgas menos. En algunas clínicas privadas también tienen menos medios porque no hay anestesia 24 horas ni pediatra 24 horas", apunta. 


Las diferencias entre las tasas de cesáreas de la sanidad pública y la privada son muy llamativas. También entre comunidades y, si se hicieran públicas, también sorprenderían entre hospitales. Andrés Calvo es jefe de servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital de Manacor (Mallorca) y presume de tener uno de los porcentajes más bajos de España. "En hospitales que apuestan por partos de baja intervención con protocolos estandarizados de indicaciones y con obstetras concienciados que no sobreindican, las cesáreas se mueven entre el 12% y el 20%", asegura. Manacor, Cruces en Bilbao y Las Palmas están cerca de ese 12%. "En los hospitales privados las cifras de cesáreas se consideran buenas si no pasan el 40%", añade.

Partos inducidos



¿Y qué ocurre con las inducciones al parto? ¿Se abusa de ellas? El Ministerio de Sanidad carece de estadísticas públicas sobre este procedimiento. Para encontrar una cifra que permita saber qué está ocurriendo hay que recurrir a una publicación de 2012, el Informe sobre la atención al parto y nacimiento en el sistema nacional de salud, que habla del 19,4%. Es decir, dos de cada diez partos son inducidos. El propio informe oficial añade que la cifra es "superior al estándar de referencia de la OMS", situado en el 10%, y reconoce que es "excesivo". Ningún responsable del Ministerio de Sanidad quiso participar en este reportaje.
Mercedes Sánchez, de 33 años, dio a luz a su primer hijo el último jueves de julio de 2013 en una clínica privada de Madrid. La llevaba un ginecólogo "conocido de la familia de toda la vida" en el que confiaba plenamente, relata. Por eso entonces no fue consciente de algunos detalles que ahora, pasado el tiempo, le llevan a pensar que la inducción de su parto no tuvo justificación médica. De una consulta a las 39 semanas de embarazo, en la que los monitores no mostraban ninguna complicación, salió con la indicación de presentarse en el hospital para que la ayudaran a ponerse de parto. Su hijo nació por cesárea esa misma noche.
"Mientras me cosía la cesárea oí al ginecólogo hablando con el resto del personal. Dijo, y lo recuerdo claramente, que se había quitado dos de las ocho embarazadas que tenía antes de cogerse las vacaciones de agosto", cuenta. "En el momento nunca me planteé que el profesional al que había confiado mi embarazo hiciera algo que no correspondiera con el criterio médico. He consultado con otros profesionales y ahora sé que fue una inducción gratuita y a conveniencia de la agenda del doctor", añade. Tampoco la cesárea estaba indicada, asegura: "Me dijeron que fue por desproporción cefalopélvica, pero di a luz a mi segundo hijo por vía vaginal sin problema".
Una vez más, las diferencias entre la sanidad pública y la privada saltan a la vista. Calvo, que también es investigador y coordinador de un proyecto para evaluar la adecuación a los estándares de las cesáreas que se practican en España, afirma que las inducciones en los centros públicos están "en torno al 22-25% de los nacimientos". En los privados, añade, "estas cifras se duplican". Y cuando se sobrepasa la barrera del 25% es porque hay "indicaciones no médicas de inducción", es decir, conveniencia o comodidad.


Retraso de la edad de la maternidad

El aumento de cesáreas e inducciones tiene, al menos en parte, otra explicación: el retraso en la edad de la maternidad. "Los embarazos se han complicado, son de más riesgo. En España la media de edad en el primer hijo está en casi 33 años", señala Martínez-Astorquiza. Las mujeres mayores tienen más complicaciones médicas: diabetes, hipertensión, problemas de tiroides... "Además, a partir de la semana 41 provocamos los partos siguiendo las normativas internacionales. Antes se esperaba hasta la 42, pero esa semana es clave respecto a la mortalidad y morbilidad perinatal. Es decir, se ha adelantado un poco el fin del embarazo", dice el ginecólogo. 
José María Lailla, presidente de honor de la SEGO y jefe de servicio durante 24 años de Obstetricia y Ginecología del hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, señala también a que en su hospital, público, las inducciones han aumentado porque ahora se diagnostican más patologías, y que esas intervenciones se planifican "cuando el hospital está al 100% del rendimiento". "Si tenemos que inducir un niño con una cardiopatía, lo hacemos un lunes o un martes. Si hubiera que operarlo, allí está todo el mundo. Trabajamos en coordinación, de forma que se reservan quirófanos para estas complicaciones", explica.
"Antes se diagnosticaban menos estas patologías. Desde que se implantó el diagnóstico prenatal de defectos congénitos y se hace un cribado universal, y esto es a partir del año 2000-2005, diagnosticas muchas más cosas y te anticipas", explica. A la pregunta de si también se hace por otros motivos que no tienen nada que ver con ese criterio médico responde. "¿Que puede haber alguien que lo haga? No le diré que no. Pero no como norma, creo que no". Lailla cree, en cualquier caso, que lo importante es el resultado, es decir, que los niños nazcan sanos.

¿Partos a la carta?

Los partos programados de las famosas de los que periódicamente informan los medios de comunicación también podrían tener algo que ver con las cifras de cesáreas e inducciones, apunta Carmen Rodríguez Soto, presidenta de la Asociación Andaluza de Matronas. "Achacamos estos datos a los ginecólogos, pero no hay que olvidar que en la privada las mujeres cada vez demandan más. En la privada los médicos son más permisivos y las preferencias de las mujeres están por delante. Quizá es exagerado hablar de parto a la carta, pero desde luego las cosas han cambiado en los últimos años. Cuando se conoció que el primer hijo de Shakira había nacido por cesárea electiva, pedida por ella, empezamos a hablar de las cesáreas sociales, de cuando es la mujer la que la quiere. Sí se hace", asegura. 


Además de "cesáreas sociales", las matronas hablan también de "inducciones sociales". "Cuando una mujer pide que se le ponga una fecha a su parto por motivos laborales o sociales, y se dan las condiciones idóneas, se hace", asegura Ginés Díaz, matrón del hospital privado Santa Ángela, en Sevilla. En su centro, asegura, lo que no se hace es planificar los partos en función de la comodidad de los médicos: "Aquí tenemos un equipo grande de ginecólogos y si uno no puede atender un parto le sustituye otro".  

Más información

Adela Recio, de la asociación El Parto es Nuestro, asegura que se alteran los partos por razones no médicas: "Se programan para que ocurran en el momento en que más conviene logísticamente a los profesionales de los hospitales y sobre todo de las clínicas privadas, que son precisamente las que más abusan de las inducciones y cesáreas programadas". Y se hace, afirma, pese a los riesgos que las inducciones y cesáreas programadas comportan para las mujeres y los bebés. 
Su asociación promueve el respeto al proceso fisiológico del embarazo y del parto y pide que las programaciones de los nacimientos se limiten a las estrictamente necesarias. Actualmente difunde una campaña informativa en redes sociales con mensajes como "Os recordamos que el 12 de Octubre no es motivo de cesárea" y ha elaborado un informe que analiza cómo la incidencia de los partos en Madrid se concentra en días laborables.


 "Un parto inducido tiene muchas más posibilidades de acabar en parto instrumental o en cesárea que un parto que comienza espontáneamente. Los riesgos para las mujeres son muchos, pero se pueden resumir en las lesiones físicas que ocasionan la cesárea, un parto instrumental con fórceps o ventosa, una episiotomía o una maniobra de Kristeller", asegura Recio.
"El aumento de las inducciones aumenta la tasa de cesáreas", afirma también Martínez-Astorquiza. "Estás provocando algo de alguna forma antinatural. A veces es obligado, hay que hacerlo. Pero si fracasa la inducción, hay que hacer cesárea", añade. "Es difícil saber qué porcentaje de inducciones no están indicadas. En algunos hospitales hacemos auditorías internas, como un autocontrol, para saberlo, porque es un parámetro de calidad. En general se considera que hay que hacer menos de un 5% de inducciones no indicadas".
La asociación El Parto es Nuestro pide que el Ministerio de Sanidad elabore y publique estadísticas por hospitales, tanto públicos como privados, que permitan conocer el porcentaje de partos inducidos y cesáreas programadas de cada centro, de forma que las mujeres puedan basar su elección en información real. Esas tasas no se conocen actualmente. El único dato público y de fácil acceso es el de las cesáreas, que muestra enormes variaciones entre comunidades autónomas. No está desglosado por cesáreas de urgencia o programadas, ni por hospitales. 
Ante la solicitud de EL PAÍS de contar con un responsable para el reportaje, el Ministerio de Sanidad envió un texto en el que asegura que entre los "principales logros" conseguidos desde la publicación de dos trabajos sobre esta problemática, en 2007 y 2010, figura la "adecuación de la tasa de cesáreas a estándares clínicos". El texto señala asimismo que actualmente hay "un total de 225 buenas prácticas" en el conjunto del Sistema Nacional de Salud y que uno de los objetivos es "la mejora de la participación de las mujeres en la toma de decisiones clínicas".
"Son muy pocas las mujeres que piden terminar un embarazo en una determinada fecha", afirma Recio. "Y en estos casos la responsabilidad recae de nuevo en los profesionales porque en ocasiones son mujeres a las que no se les ha informado de todo lo que implica terminar un embarazo antes de tiempo sin razones médicas", añade. En el caso de los bebés, los riesgos para los recién nacidos son un aumento de prematuros, ingresos en Neonatología que se podrían haber evitado, lesiones innecesarias derivadas de las maniobras e intervenciones realizadas para acelerar el parto, y problemas respiratorios derivados de la prematuridad, entre otros", enumera.
Martínez-Astorquiza recuerda que, ante la evidencia de las cifras, sería adecuado que todos los centros examinaran qué hacen bien y mal: "Si todos cumplimos los protocolos, que los hay, mejoraríamos mucho la calidad asistencial y nos acercaríamos a la tasa de cesáreas e inducciones aceptada". Calvo abunda en esa idea: "Los servicios de salud de cada comunidad autónoma y por extensión los servicios de Obstetricia y Ginecología de los hospitales deberían protocolizar y controlar las indicaciones de las inducciones y evaluar resultados. En la práctica esto se limita a servicios que mantienen el control y evalúan sus resultados de forma continuada", afirma.

domingo, 27 de noviembre de 2016

"Milonga para Fidel" Orquesta de CARLOS QUILICI, con LEONEL CAPITANO

EN LA REGION MAS RICA DEL PLANETA


Con motivo del Día Mundial de la Infancia del próximo 20 de noviembre, la Oficina Europea de Estadística, conocida como Eurostat, ha hecho público un informe en el que señala que uno de cada cuatro menores de edad en la Unión Europea (UE) se encuentra en riesgo de exclusión social y de pobreza, cifra que ha aumentado en los países del sur de Europa.
Según el instituto europeo, el 26,9 por ciento de la población entre 0 y 17 años está amenazada de pobreza o de exclusión social
"En 2015, unos 25 millones de menores en la UE, es decir, el 26,9 por ciento de la población entre 0 y 17 años, se encontraban amenazados de pobreza o de exclusión social".
Mientras que en 2010 y 2015, la cantidad de menores en riesgo descendió levemente en el conjunto del bloque europeo, del 27,5 por ciento al 26,9 por ciento, aumentó sin embargo en los países del sur de Europa, como por ejemplo en España -del 33,3 por ciento al 34,4 por ciento, hasta casi 2,9 millones- o en Portugal -del 28,7 por ciento al 29,6 por ciento, unos 536.000 menores en total en 2015, según AFP.
Entre los países que lideran el aumento de pobreza infantil en la UE en 2015 se encuentran Rumania, Bulgaria y Grecia con el 28,7 por ciento en 2010 al 37,8 por ciento cinco años después, alcanzando los 710 mil niños en 2010, tras el programa de rescate financiero y sus duras reformas.
Los índices de valoración de Eurostat son los hogares en riesgo de pobreza económica y en situación de grave privación material, aquellos que no pueden pagar el alquiler o la calefacción, y las familias donde sus miembros trabajan menos del 20 por ciento del tiempo máximo estipulado.
La pobreza se sirve en una copa de Champaña
 
La distribución de la riqueza mundial tiene, paradójicamente, forma de copa de champagne. El 60% de la población mundial apena recibe el 5.6% del dinero, conformando un largo y flaco tallo, mientras el 20% más rico guarda el 82.7%  tomando la forma de un cáliz.
La imagen, que habla más que mil palabras, resume uno de los grandes temas a tratar en Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible que comenzó en Río de Janeiro con la presencia de delegaciones de 192 países en Río de Janeiro, centenares de periodistas, representantes de Ongs, empresarios y activistas sociales: pobreza y economía verde.
“Continuar con los negocios de la forma tradicional no es una opción en un mundo de escasez, crecientes incertidumbres económicas e inequidad”, sentencia el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en uno de sus documentos sobre economía verde presentado para ambientar la creación de nuevo indicador de crecimiento (Inclusive Wealth Index)  con el que se pretende reemplazar el obsoleto Producto Interno Bruto.
Luego de revisar centenares de programas que apuntan a la economía verde, los expertos del PNUMA están convencidos de que los negocios verdes podrían traer más bienestar en términos de empleo e ingresos a las naciones.
Según el informe de Economía Verde, son 3.000 las corporaciones a nivel global  que operando con un modelo tradicional de negocios le están costando al planeta pérdidas ambientales por 2.2 trillones de dólares.
Los cálculos de los expertos señalan que con una inversión del 2% del PIB en iniciativas innovadoras relacionadas con economía verde se lograría dar vuelta a la actual situación. El problema, como ha sucedido en otras cumbres internacionales, es que la mayoría está esperando a actuar hasta que los demás lo hagan.
En ese sentido, los coreanos llegan a Río+20 a dar ejemplo. En 2008, decidieron seguir la recomendación de invertir el 2% del PIB en negocios verdes. La filosofía que los guía es sencilla: “Yo primero”.  Y como lo recordó su presidente, Lee Muyng-Bak: “Con demasiada frecuencia en el pasado la necesidad de movilizar medidas a nivel mundial para proteger el medio ambiente  ha sido obstaculizada por reticencias de las naciones para actuar antes de que actúen las otras”.
Para los coreanos es otra la lógica que debería guiar este tipo de negociaciones, una que promulgó Confucio: “Si alguien realiza cosas adecuadas voluntariamente, no es posible que los otros no le sigan”.
Fuente: El espectador - Pablo Correa
11 datos sobre la pobreza mundial
El hambre es la principal causa de mortalidad en el mundo, y se lleva más vidas que el sida, la malaria y la tuberculosis en conjunto.
Aproximadamente la mitad de la población humana vive con 2,5 dólares o menos al día, según la organización Compassion Internacional, mientras que solo el 0,7% de la población mundial controla el 45,6% de la riqueza del planeta.
En los últimos seis años los más ricos han visto como sus fortunas se duplicaban, al mismo tiempo que las capas más pobres se han empobrecido aún más.
Si esta tendencia se mantiene, las élites mundiales se apoderarán de casi de todos los recursos planetarios y el resto de la población se quedará sin nada, según un experto del portal VestiFinance.
1. Casi la mitad de la población humana, o más de 3.000 millones de personas, viven con solo 2,5 dólares o menos al día. Más de 1.300 millones sufren pobreza extrema, es decir, viven con 1,25 dólares al día.
2. Unos 1.000 millones de niños en todo el mundo son pobres. Conforme a datos de UNICEF, 22.000 niños muerencada día a causa de la pobreza.
3. En todo el mundo hay 805 millones de personas que pasan hambre.
4. Más de 750 millones de personas no tienen garantizado el acceso a agua dulce. La diarrea a causa de la falta de agua y las malas condiciones sanitarias e higiénicas matan a 842.000 personas al año, o aproximadamente 2.300 personas al día.
5. En 2011 la cantidad de niños de cinco años o menos a los que se les diagnosticó cese de crecimiento y desarrollo debido al hambre crónica fue de 165 millones.
6. Las enfermedades prevenibles como la diarrea o la neumonía se cobran la vida de 2 millones de niños al año. Son niños que viven en la pobreza y no tienen acceso al tratamiento apropiado.
7. Según cifras de 2013, 21,8 millones de bebés (de un año o menos) no fueron vacunados contra la difteria, el tétano y la tos ferina.
8. Una cuarta parte de la población humana, o 1.600 millones de personas, viven sin electricidad.
9. El 80% de la población mundial vive con menos de 10 dólares al día.
10. Según Oxfam, para combatir la pobreza se necesitarían 60.000 millones de dólares al año, o menos de una cuarta parte de las ganancias de las 100 personas más ricas del mundo.
11. El hambre es la principal causa de mortalidad en el mundo, y mata a más personas que el sida, la malaria y la tuberculosis en conjunto.

¿PORQUE LAS ENFERMEDADES DE AUTOINMUNIDAD SE DAN ENTRE LOS POBRES?

El estatus social de los macacos influye en su sistema inmune


Como ocurre en los grupos humanos, los macacos Rhesus están condicionados por su situación social, un hecho que puede incluso perjudicar su salud. Un experimento con hembras demuestra que el estrés generado por permanecer en una categoría baja conlleva una inflamación crónica y una serie de enfermedades que se pueden revertir si el estatus social mejora.
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<p>Las interacciones sociales afectan al sistema inmune, según ha comprobado un estudio realizado con macacos Rhesus. / Lauren Brent</p>
Las interacciones sociales afectan al sistema inmune, según ha comprobado un estudio realizado con macacos Rhesus. / Lauren Brent
En las sociedades humanas, las diferencias entre pobres y ricos se reflejan en parte en la esperanza de vida, que puede variar en 10 años entre unos y otros. Hasta ahora, se pensaba que las desigualdades socioeconómicas generadas repercuten en la salud porque las personas con menos recursos tienen menor atención sanitaria y hábitos menos saludables.
Incluso ante la ausencia de factores de riesgo, el sistema inmune se altera cuando los individuos están en las categorías más bajas del grupo
Un nuevo estudio, publicado en la revista Science, demuestra en macacos Rhesus (Macaca mulatta), que forman grupos jerárquicos similares a los humanos, que incluso ante la ausencia de factores de riesgo, el sistema inmune se altera cuando los individuos están en las categorías más bajas del grupo. El responsable es el estrés crónico.
“Si tu estatus social es bajo, puedes tener menos control y un entorno menos predecible, así como una mayor cantidad de elementos diarios estresantes. Y esto conlleva a la activación crónica de la respuesta del estrés, que normalmente actúa para incrementar fuertemente la función inmune y la inflamación”, explica a Sinc Noah Snyder-Mackler, autor principal del trabajo e investigador en la Universidad Duke en Durham (EE UU).
Al estar en esta desafortunada posición, la vía del estrés se activa de forma crónica, y “el sistema se vuelve loco y no se puede apagar la respuesta al estrés”, detalla Snyder-Mackler, para quien en realidad el individuo se vuelve insensible a la respuesta al estrés.
“Esto provoca una inflamación crónica, que puede conducir a una serie de enfermedades crónicas, incluyendo enfermedades cardiovasculares, diabetes y muchas más, todas ellas asociadas a altas tasas de mortalidad”, recalca el investigador. Pero el estudio revela además que las mejoras en el estatus social o el apoyo social puede revertir la situación. 
Aumenta el estatus social, mejora la salud
El equipo de investigación manipuló los rangos sociales de 45 hembras de macacos Rhesus que vivían en cautividad en el Centro Nacional de Investigación de Primates de Yerkes de la Emory University, e introdujo a estos individuos que no se conocían entre sí en grupos cuya jerarquía ya estaba establecida.
"Los efectos del estatus en la salud no son permanentes, al menos en edad adulta”, indica Jenny Tung
“Como todos los monos de nuestro estudio tenían el mismo acceso a los recursos, hemos sido capaces de demostrar que existen efectos directos del estatus social en la función inmune de las células”, indica el experto.
Para comprobar cómo la categoría social afecta a su salud, los científicos tomaron células del sistema inmunitario de los monos y midieron la actividad de unos 9.000 genes. Más de 1.600 de ellos estaban expresados de manera diferente en los animales que tenían un estatus bajo, en especial los comprendidos en un tipo de linfocitos llamadas células asesinas, que se defienden contra las infecciones.
Los científicos reubicaron a las hembras en los nueve grupos sociales y estas se posicionaron socialmente por orden de llegada, es decir, las primeras en unirse a los nuevos grupos estaban mejor posicionadas que las siguientes. Después el equipo les cambio de rango: las que estaban con estatus bajo subieron y viceversa.
A medida que las hembras mejoraban de rango social, también progresaban las células del sistema inmune, por lo que los genes se apagaban o encendían con la mejora social. “Esto sugiere que los efectos del estatus en la salud no son permanentes, al menos en edad adulta”, indica Jenny Tung, coautora del trabajo e investigadora en la Universidad de Duke (EE UU).  
Según Snyder-Mackler, todas las respuestas observadas en los monos se debían estrictamente a su entorno o estatus social. “No hubo características en las hembras empleadas para el estudio que las hicieran más propensas de estar en categorías altas o bajas. La estructuración social fue fruto de nuestra manipulación”, certifica a Sinc el investigador.
“El entorno social es un determinante crucial en la salud, y esto se demuestra al revertir los efectos mejorando el estatus social de los animales de bajas categorías, o empeorando el de los monos de alto rango”, recalca el investigador.
El estudio demuestra así que si se mejora el estatus social de una persona, los efectos se verán rápidamente reflejados en su fisiología y en la función celular de su sistema inmune. “Es un mensaje social muy claro: no es algo intrínseco de la persona que la mantiene en un estatus social bajo, si mejoramos su posición podrá recoger los beneficios fisiológicos de una categoría más alta”, concluye. 
Referencia bibliográfica:
Noah Snyder-Mackler, et al. "Social Status Alters Immune Regulation and Response to Infection in Macaques” Science 25 de noviembre de 2016 DOI: 10.1126/science.aah3580.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Por qué algunos hombres tienen 

el pelo castaño y la barba 

pelirroja

  • La respuesta está en el gen MC1R situado en la posición 16q24.3 del cromosoma 16 de 
  • nuestro ADN
Por qué algunos hombres tienen el pelo castaño y la barba pelirroja

Christian Bale, James Mcavoy, Xabi Alonso y Pablo Motos tienen algo en común, además de ser ricos y famosos. Todos tienen el pelo oscuro y, sin embargo, sus barbas son pelirrojas. Y, por supuesto, esto no tiene nada que ver con su estatus de celebridades. Se trata de una cuestión genética.
El encargado de teñir de rojo -o naranja- la barba y el vello de otras zonas del cuerpo se encuentra en uno de los 23 pares de cromosomas que forman la cadena que contiene toda la información sobre quién somos (el ADN). Para ser más precisos en el cromosoma 16.

De los 23 pares de cromosomas que conforman la cadena del ADN, el 16 es el que aloja el gen encargado de teñir de rojo la barba u el vello de otras zonas del cuerpo
De los 23 pares de cromosomas que conforman la cadena del ADN, el 16 es el que aloja el gen encargado de teñir de rojo la barba u el vello de otras zonas del cuerpo (NCBI)
Este gen tiene nombre, es el MC1R y su localizacion citogenetica -que en lenguaje coloquial viene a ser algo así como las coordenadas- es la 16q24.3, situada en el brazo más largo del cromosoma 16, explica la Guía de Referencia Genética de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
La flecha señala la localización del gen MC1R dentro del cromosoma 16
La flecha señala la localización del gen MC1R dentro del cromosoma 16 (NCBI)
El trabajo del gen MC1R, también conocido como el gen pelirrojo, consiste en proveer las instrucciones para elaborar una proteína llamada receptor de melanocortina 1. Esta proteína se localiza en la superficie de los melanocitos, que son las células que producen los dos tipos de melanina: la eumelanina, que aporta el pigmento marrón, y la fenomelanina, que aporta el pigmento rojo.
El receptor de melanocortina 1 debe controlar la producción de los tipos de melanina y cuando el receptor no estimula la producción de eumelanina el cuerpo empieza a producir más denomelanina. De las cantidades que genere nuestro cuerpo de estas dos sustancias dependerá el color de nuestro pelo y de nuestra piel.
El receptor de melanocortina activa o bloquea la producción de los dos tipos de melanina, eumelanina y fenomelanina, que dan color a nuestro pelo y nuestra piel
El receptor de melanocortina activa o bloquea la producción de los dos tipos de melanina, eumelanina y fenomelanina, que dan color a nuestro pelo y nuestra piel (Otras Fuentes)
Las personas que producen más eumelanina suelen tener el pelo castaño o negro, se broncean con mayor facilidad y su piel está más protegida ante los rayos UVA. Mientras que los rubios y pelirrojos producen más fenomelanina, tienen la piel más clara, con más pecas y menos resistente al sol porque la fenomelanina no protege la piel.
Los pelirrojos tienen, además, otra característica: su gen MC1R está mutado. Esto hace que el receptor no estimule la producción de eumelanina y que las células generen mucha más felomelanina. Pero para que esto pase es necesario haber heredado el MC1R mutado tanto de la madre como del padre. Y, ¿qué ocurre cuando que el pelo de la cabeza es castaño y el de la barba rojo?
Los pelirrojos tienen, además, otra característica: su gen MC1R está mutado. Esto hace que el receptor no estimule la producción de eumelanina y que los melanocitos generen mucha más felomelanina
Los pelirrojos tienen, además, otra característica: su gen MC1R está mutado. Esto hace que el receptor no estimule la producción de eumelanina y que los melanocitos generen mucha más felomelanina
La respuesta es simple: son personas que heredan este gen mutado de uno solo de sus progenitores. Y esto no solo afecta a los hombres. Aunque las mujeres con un gen MC1R mutado no tendrán barba roja, pueden tener el vello del pubis o de las axilas pelirrojo.
Aunque dar las instrucciones al receptor para que conseguir el color al pelo y a la piel no es su único trabajo. También influye en otras células del cuerpo relacionadas con el sistema inmune.
El secreto de la eterna juventud
Algunos estudios, como el realizado por distintas instituciones como el Instituto del Genoma en Pekín, el Centro Médico de la Universidad de Leiden y el de la Erasmus University (ambas de en los Países Bajos), apuntan a que el gen pelirrojo puede esconder el secreto de la eterna juventud.
Los expertos analizaron los rostros sin maquillar de 2.693 personas y fueron catalogadas según el grado de juventud que aparentaban. Aquellas cuya apariencia era más joven resultaron ser también pelirrojas.
Las distintas variaciones que se observaron en el MC1R conseguían que la apariencia física de una persona fuese la de una hasta dos años mayor de su edad real
Las distintas variaciones que se observaron en el MC1R conseguían que la apariencia física de una persona fuese la de una hasta dos años mayor de su edad real (LaraBelova / Getty)
Al análisis facial le siguió la recogida de muestras de ADN para buscar diferencias o mutaciones que pudieran explicar por qué algunos de los participantes parecían más jóvenes que otros. Fue entonces cuandodescubrieron que la respuesta se encontraba en el MC1R. Las distintas variaciones que se observaron en este gen conseguían que la apariencia física de una persona fuese la de una hasta dos años mayor de su edad real.
Pero la investigación se ha topado con un callejón sin salida. Al menos por ahora. Los expertos no han sido capaces de dar con el motivo que hace que la misma mutación que hace que unas personas sean pelirrojas haga que parezcan más jóvenes que otras que no la tienen.
Pruebas genéticas
Con una simple prueba de saliva es posible confirmar a unos padres si existen probabilidades de que sus hijos hereden la mutación del gen MC1R
Con una simple prueba de saliva es posible confirmar a unos padres si existen probabilidades de que sus hijos hereden la mutación del gen MC1R (koo_mikko / Getty)
Lo que si es posible descubrir es si dos personas que esperan un bebé tienen la mutación del gen.
Los encargados de realizar las pruebas necesarias son los expertos de la empresa BritainsDNA, que, con una simple muestra de saliva, son capaces de en confirmar a los padres de si existen probabilidades de que sus hijos hereden la mutación de este gen.
Solo entre un 1% y un 2% de la población mundial tienen la mutación necesaria para tener el pelo rojo y la mayor parte de ellos están en las islas británicas
Solo entre un 1% y un 2% de la población mundial tienen la mutación necesaria para tener el pelo rojo y la mayor parte de ellos están en las islas británicas (Carlo Allegri / Reuters)
Pero ni siquiera el hecho de que ambos padres tengan la mutación en el gen pelirrojo asegura que el bebé vaya a tener el pelo de tonos fuego, explican los expertos de BritainsDNA.
Aunque todos tenemos el gen MC1R situado en la posición 16q24.3 del cromosoma 16 de nuestro ADN, solo entre un 1% y un 2% de la población mundial tienen la mutación necesaria para tener el pelo rojo y la mayor parte de ellos están en las islas británicas.