"Nos enviaron al infierno": el escándalo
de los abusos contra miles de niños británicos que fueron separados de
sus padres y llevados al extranjero hace décadas
Tom SymondsBBC
Es un escándalo que, más de 50 años después, continúa teniendo repercusiones.
Empezó
en la década de los 50, cuando miles de niños de familias pobres o que
estaban bajo el cuidado del Estado en Reino Unido fueron enviados a
otras partes de lo que fuera el imperio Británico.
Se calcula que unos 150.000 niños fueron enviados a Australia, Nueva Zelanda, Canadá y lo que entonces era Rhodesia del Sur (hoy Zimbaue), en un período de 35 años.
Tan sólo a Australia fueron trasladados entre 7.000 y 10.000 niños después de la Segunda Guerra Mundial..
El
objetivo era darles una vida mejor. Y para ello varias instituciones
religiosas, tanto de la Iglesia anglicana como la católica y otros
grupos de caridad reunieron a niños para inscribirlos en el programa.
Sin embargo, muchos de ellos terminaron sufriendo abuso físico y sexual
y utilizados para trabajos forzados en hogares y en las llamadas granja
escuelas dirigidas por órdenes y organizaciones religiosas.
Y el traslado de niños continuó hasta principios de los 1970.
"Testimonios emotivos"
Esta
semana comenzaron las primeras audiencias públicas de una investigación
nacional independiente sobre lo que ocurrió con estos menores.
Y
tal como señalan los expertos, se escucharán "testimonios sumamente
emotivos" de los niños migrantes de Inglaterra y Gales que ahora son
adultos en los últimos años de su vida.
Clifford Walsh es uno de ellos. Tiene 72 años y vive en Fremantle, en Australia Occidental.
Ahí
fue donde en 1954, cuando tenía 9 años, llegó en un barco procedente de
Londres. Y lo primero que buscó fueron borregos porque le dijeron que
éstos eran muy numerosos en Australia y por cada persona había 100
borregos. Derechos de autor de la imagenClifford WalshImage caption
Clifford Walsh terminó en un lugar llamado Bindoon.
Clifford terminó en un lugar llamado Bindoon.
La institución católica que llegó a conocerse como la Ciudad de los Niños Bindoon ahora es notoria.
Alrededor
de una impresionante mansión de piedra en la campiña australiana, al
norte de Perth, están los edificios que Walsh y los otros niños
migrantes fueron forzados a construir, descalzos.
Y comenzaron a trabajar un día después de su llegada.
Los Hermanos Cristianos dirigían el lugar con la intención de imponer orden y un código moral.
Dos días después de que llegaron, Walsh dice que recibieron su primer castigo de manos de uno de los hermanos. "Nos dio puñetazos, nos pateó, nos golpeó en cara... y
después nos sentó en su rodilla para decirnos que no quería lastimar a
los niños, pero que nos habíamos portado mal", recuerda.
"Yo lloré de forma incontrolable durante horas".
La historia de Walsh es profundamente inquietante. Y la cuenta de una forma particularmente directa. Está furioso. Derechos de autor de la imagenGetty ImagesImage caption
Una maestra lee a un grupo de niños en Stevenage,
Inglaterra. Los niños están a punto de ser enviados a un colegio en
Molong, Australia.
Describe como uno de los hermanos lo llevó a su
cuarto con la promesa de que le daría melaza, un alimento que se daba a
las vacas, no a los niños.
El hombre abusó sexualmente de él.Alega
que otro hermano lo violó. Y un tercero lo golpeó despiadadamente
después de acusarlo falsamente de tener relaciones sexuales con otro
niño. "No teníamos padres, no teníamos familiares. No había nadie a quien pudiéramos acudir. Estos hermanos -estos pedófilos- tuvieron que haber pensado que estaban en un paraíso".
Walsh
acusó a los hermanos en la Comisión Real Australiana en una
investigación sobre abusos sexuales infantiles, la primera vez que
reveló totalmente sus experiencias.
"Estaba aterrorizado de informar sobre el abuso. No conocía otro tipo de vida", cuenta.
"He vivido unos 60 años con este odio.
No puedo tener una relación sexual normal porque no me gusta abrazar a
la gente", asegura. "A mi propia esposa, no la pude abrazar". Derechos de autor de la imagenClifford WalshImage caption
Walsh acusó a los Hermanos Cristianos en la Comisión
Real Australiana en una investigación sobre abusos sexuales infantiles,
Reino Unido es quizás el único país del mundo que ha exportado a vastos números de sus propios niños.
Australia fue el principal destino en la última etapa de este traslado infantil entre 1945 y 1974.
El programa tuvo dos propósitos: reducir la población de los orfanatos en Reino Unido e incrementar la población de las colonias británicas.
Las instituciones religiosas que reclutaron a los niños decían que el objetivo era dar a los "niños perdidos" una nueva vida.
Y aunque no se puede decir que todos los niños exportados sufrieron, para muchos el sueño se convirtió en pesadilla.
Hasta ahora, cientos de ellos han hablado de mala educación, trabajos duros, golpes y abuso sexual. Derechos de autor de la imagenGetty ImagesImage caption
Una muestra de boxeo en un colegio en Pinjarra, Australia Occidental.
Se hicieron intentos para recrear un hogar feliz para los niños.
En
la granja escuela de Fairbridge en Molong, a cuatro horas de Sídney,
los niños vivían en cabañas en el campo, cada una con una "madre de la
casa".
Fairbridge no era una orden religiosa, como la de los
Hermanos Cristianos. Y algunos de los niños han elogiado el comienzo de
su estancia con ellos.
Derek Moriarty no es uno de ellos. Estuvo en Molong ocho años y fue uno de los cientos de niños que sufrieron mala alimentación, educación inadecuada y trabajo físico.
Su vida se ha visto profundamente afectada por sus experiencias en Fairbridge.
Cuenta
que sufrió con el entonces director de la escuela, Frederick Woods, un
hombre que, dice, tenía 10 bastones y, para el horror de los niños, un
palo de hockey, con el que solía golpearlos. Derechos de autor de la imagenGetty ImagesImage caption
Niños jugando fútbol en el colegio Fairbridge en Pinjarra.
Moriarty alega haber sufrido abuso sexual por un miembro del personal que lo desnudó y lo tocó.
"Tenía 9 o 10 años", cuenta, "y no entendí lo que pasaba". Eventualmente se escapó de Molong, intentó suicidarse a los 18 años y siempre ha sufrido depresión.
Disculpa
En
2009, el gobierno australiano se disculpó por la crueldad mostrada a
los niños migrantes. Reino Unido también pidió disculpas en 2010.
La presión para encontrar respuestas y reparaciones ha ido en aumento. Pero nunca se hubieran hecho preguntas si no hubiera sido por dos "buscadores de la verdad".
A
principios de 1980, Margaret Humphreys, una trabajadora social en
Nottingham, Inglaterra, se encontró con antiguos inmigrantes
australianos que se habían dado cuenta de que podrían tener familiares
vivos en Reino Unido.
A muchos de ellos, siendo niños, se les había dicho que sus padres habían muerto.
No era verdad. "Se trataba de la identidad", dice Humphreys, "de que te quiten la identidad, te la roben".
Su
trabajo ha involucrado tratar de reunir a "los niños perdidos" con sus
familiares. Y ha logrado establecer vínculos cercanos con muchos de los
antiguos inmigrantes quienes han revelado el abuso físico y sexual que
sufrieron.
"A medida que te involucras empiezas a conocer cada vez más sobre el grado y el horror del abuso", dice la trabajadora social.
"Eso
ha ocurrido con el tiempo porque la gente sólo puede hablar de ello
después de un largo período, cuando hay confianza. Aquí hay demasiados
traumas involucrados". Image caption
David Hill zarpó de Tilbury, Inglaterra, hacia una granja escuela de Fairbridge.
También hubo revelaciones sobre lo que ocurrió en los hogares de Fairbridge por un miembro de su personal.
David Hill zarpó de Reino Unido con sus hermanos hacia la granja de Fairbridge en Molong en 1959.
Él fue uno de los afortunados. Su madre llegó después, con lo cual logró tener un futuro estable.
Hill
se convirtió en una exitosa figura en Australia. Fue presidente y
director ejecutivo de la cadena de televisión pública Australian
Broadcasting Corporation (ABC) y es un apasionado historiador.
Hill reunió a los niños y niñas de Fairbridge
para que le contaran sus historias. Igual que las de los niños del
occidente de Australia, las suyas estaban dominadas por golpes y abusos.
Derek
Moriarty fue uno de los que contaron su historia por primera vez a
Hill, como parte de la investigación que realizó para su libro "Los niños olvidados" y para un documental de TV para ABC. "Sentí que me quitaron un peso de encima cuando lo conté", dice Moriarty. "Pero mi abuso fue insulso comparado con el que otros sufrieron".
El trabajo de David Hill provocó denuncia tras denuncia de hombres y mujeres sobre sus experiencias siendo niños. Derechos de autor de la imagenGetty ImagesImage caption
Niños reunidos en la escuela de Fairbridge en Molong.
Le escribieron y le contaron sobre la serie de
abusos sexuales. Los niños no entendían lo que les estaba pasando y
quedaron traumatizados.
Basándose en más de 100 entrevistas, Hill está seguro de que el 60% de los niños de Fairbridge en Molong fueron abusados sexualmente.
La
firma de abogados australiana Slater and Gordon demandó con éxito
compensaciones a nombre de 215 internos de Fairbridge, de los cuales 129
dijeron que habían sido abusados sexualmente.
Para quienes
estuvieron con los Hermanos Cristianos, las cifras son incluso más
altas. La Comisión Real Australiana sobre abuso infantil recientemente
reveló que 853 personas habían acusado a miembros de la orden religiosa.
Hill
es uno de los testigos expertos que presentará evidencia en la
investigación independiente sobre abuso sexual infantil de Reino Unido.
La Comisión Real Australiana está examinando detalladamente la migración de niños británicos.
En
1998, el Comité Selecto de Salud del Parlamento británico llevó a cabo
audiencias en las que se describió a las instituciones de los Hermanos
Cristianos como "casi la total materialización del sueño de un pedófilo".
Pero
el comité no llegó al fondo del asunto y concluyó: "Los Hermanos
Cristianos fueron muy insistentes en que los abusos no fueron conocidos
por aquellos que controlaban estas instituciones. No podemos aceptar
esto". Derechos de autor de la imagenGetty ImagesImage caption
Niños en Pinjarra escuchan un discurso del duque de Gloucester.
Fuentes cercanas a la actual investigación le
dijeron a la BBC que ésta presentará "nuevas e impactantes" revelaciones
sobre la escala del abuso sexual extranjero y los intentos de
instituciones británicas y australianas para cubrirlo.
Esto
incluirá un análisis de las afirmaciones de que algunos niños migrantes
fueron enviados al extranjero semanas después de que se reportó abuso
sexual en los hogares donde vivían en Reino Unido. El alegato es que fueron "seleccionados", ya sea para quitárselos de encima o porque interesaban a pedófilos.
Tres
niños que vivieron en Fairbridge argumentan que William Joseph Slim,
quien fuera entonces gobernador general australiano, los acosó
sexualmente durante viajes en su Rolls Royce, conducido por un chofer,
cuando visitó el hogar.
Se entiende que estos alegatos podrían ser considerados por la investigación.
También
podría responder a la pregunta histórica crucial de si el gobierno
británico sabía que estaba enviando a niños a ser maltratados en un país
extranjero.
Margaret Humpreys es inflexible: "Queremos saber lo que ocurrió, queremos saber quién lo hizo y queremos saber quién lo encubrió durante tanto tiempo".
De hecho, archivos del gobierno revelan que hubo una ocasión cuando el programa de migración pudo haber sido detenido.
Fue en 1956, cuando tres funcionarios viajaron a Australia para inspeccionar 26 instituciones que recibían a niños migrantes. Derechos de autor de la imagenNational ArchivesImage caption
Un informe confidencial sobre migración infantil a Australia de 1956.
El informe era bastante crítico.
Se
identificó una falta general de experiencia en el cuidado infantil y se
mostró preocupación en que los niños estuvieran viviendo en
instituciones en áreas rurales remotas, mientras que en Reino Unido la
tendencia era designarlos a familias urbanas.
Sin embargo, el informe tenía una segunda sección "secreta", nunca publicada, que fue un poco más lejos.
Incluía los nombres de cinco instituciones que no cumplían los requisitos.
Cuando
el Ministerio del Interior de Reino Unido vio el informe, quería que se
añadieran cinco más para crear lo que se convirtió en una lista negra
infame, lugares que no deberían recibir más niños debido a los malos
estándares de atención.
Fairbridge Molong y Bindoon estaban en la lista.
La lista completa
Orfanato San José, Sídney
Granja rural de entrenamiento Dhurringile, Victoria
San José, Neerkol nr Rockhampton, Queensland
Granja de entrenamiento Ejército de Salvación, Queensland
Casa Metodista, Magill, Adelaida
Orfanato San Vicente, Castledare
Granja Escuela San José, Bindoon, Australia Occidental
Ciudad de los Niños San Juan Bosco, Glenorchy, Hobart
Escuela Granja Fairbridge, Molong, Nueva Gales del Sur
Escuela Granja Fairbridge, Pinjarra, Australia Occidental
Pero el informe apenas había arañado la superficie. No mencionó el abuso sexual o físico.
Sin
embargo, durante los años de la posguerra, hubo acusaciones de abuso
sexual contra tres directores de Escuela Granja Fairbridge, en Molong.
Según
David Hill, la denuncia sostenía que Frederick Woods, el hombre que
golpeaba a los niños con un palo de hockey, era "un pervertido sexual" y
había abusado de una chica residente. Una investigación interna lo
exoneró.
Esto no parece haber sido revelado por la Sociedad Fairbridge al público ni a los inspectores de 1956.
De manera similar, en los hogares de los Hermanos Cristianos en Australia Occidental, los niños estaban aterrorizados de criticar a los hermanos.
Clifford
Walsh, antiguo residente de Bindoon, estuvo allí durante la misión de
investigación. No la recuerda, pero dice que hablar hubiera resultado en
una paliza extremadamente severa, incluso con riesgo de vida.
La
verdad es que ni las instituciones, ni los inspectores, se acercaron
para crear el tipo de ambiente donde los niños pudieran revelar sus
secretos más oscuros y ser tomados en serio.
Cuando el informe de 1956 llegó a los escritorios de los burócratas británicos creó un gran revuelo.
Entonces comenzó algo muy parecido a un encubrimiento.
Los documentos del Archivo Nacional contienen la respuesta de los funcionarios gubernamentales.
Uno
escribió en 1957 que la Junta de Migración de Ultramar, que aconsejaba
al gobierno, "lamentando que la misión haya sido enviada". Derechos de autor de la imagenEPAImage caption
Igual que en Reino Unido, en Australia también hubo indignación por el histórico abuso infantil.
Algunos miembros de la junta "instaron firmemente a que el informe no se publicara".
Según
archivos del gobierno, en una reunión con las organizaciones que
dirigían los programas para inmigrantes, John Hope, subsecretario de
Estado para Relaciones de la Commonwealth, discutió lo que sería
revelado del informe al parlamento.
"Creo que ustedes puede confiar en nosotros", dijo. "No seré crítico en el Parlamento".
La Sociedad Fairbridge de Reino Unido ejerció su propia presión. Su presidente era el duque de Gloucester, tío de la reina.
Los
funcionarios discutieron las "repercusiones parlamentarias inmediatas"
que podían resultar de la suspensión del programa de inmigrantes.
Colin
Anderson, director de la flota de buques Línea de Oriente, que se
benefició del negocio de embarque de los niños, pidió que el informe no
se hiciera público debido a la controversia que podía causar.
En
una llamada telefónica, un alto funcionario de la Junta de Migración de
Ultramar respondió que la Sociedad Fairbridge hacía un "esfuerzo
extremadamente bueno por el que todos daban los mayores elogios".
¿Qué hizo el gobierno?
Derechos de autor de la imagenPAImage caption
Alexis Jay dirige la investigación independiente británica sobre abusos infantiles.
Documentos del Archivo Nacional muestran que los funcionarios decidieron no tomar cualquier acción significativa.
En
junio de 1957, la Oficina de Relaciones del Commonwealth envió un
telegrama secreto a la Alta Comisión de Reino Unido en Australia: "No
queremos retener la aprobación", decía, para que más niños sean enviados
desde Reino Unido.
Después de una mayor presión de la Sociedad Fairbridge, otros 16 niños fueron enviados.
La
recomendación clave de los inspectores, a la cual el secretario de
Estado británico estuvo de acuerdo, fue que cada decisión de enviar a un
niño fuera discretamente archivada.
La Sociedad Fairbridge siguió enviando niños, aunque se concentró en aquellos cuyas madres querían unirse a ellos más tarde.
La respuesta de David Hill es enojo, incluso hoy.
Con lágrimas en los ojos, dice: "Me sorprende lo vulnerable que me ha hecho sentir.
"El
gobierno británico no sólo siguió aprobando el envío de niños, sino que
financieramente subvencionó las instituciones que había puesto en una
lista negra no y que no eran aptas para los niños y que terminaban
condenados".
La Escuela Granja de Molong cerró finalmente en 1973.
La
Sociedad Fairbridge ahora es parte de la asociación de caridad Prince's
Trust y todavía organiza actividades vacacionales para los. Derechos de autor de la imagenClifford WalshPrince's Trust dijo que nunca estuvo involucrada en
la migración de niños, "pero tenemos el archivo de la antigua Sociedad
Fairbridge. Estamos cooperando plenamente con esta importante
investigación".
Bindoon permaneció abierta hasta 1966. Ahora se utiliza como una universidad católica.
La
Comisión Real Australiana estimó recientemente que el 7% de los
sacerdotes católicos del país estaban involucrados en abuso infantil.
Y ese es el alcance de las denuncias de abusos sexuales en las iglesias católica y anglicana en Reino Unido de la InvestigaciónIndependiente sobre Abuso Sexual Infantil (IICSA, por su sigla en inglés).
Investigación Independiente sobre Abuso Sexual Infantil
La
investigación sobre abuso sexual infantil en Inglaterra y Gales examina
las denuncias formuladas contra las autoridades locales, las
organizaciones religiosas, las fuerzas armadas y las instituciones
públicas y privadas
La
pesquisa comenzó con el escándalo de Jimmy Savile, el presentador
estrella de la BBC en las décadas de los 70 y 80, que cometió más de 200
delitos sexuales durante más de cuatro décadas.
Se espera que la investigación tarde unos cinco años en completarse.
La primera fase consistirá en 13 investigaciones separadas.
Image caption
El escándalo de Jimmy Savile, el presentador de la
BBC que cometió más de 200 delitos sexuales desencadenó en una
investigación más amplia.
"Nos enviaron al infierno"
Sesenta
años después, el interno de Benton Clifford Walsh cree firmemente que
esta investigación puede ayudar a responder algunas de sus preguntas
sobre la culpabilidad del gobierno y las instituciones británicas. "Nos enviaron a un lugar que era un infierno. ¿Cómo no lo sabían ?, ¿por qué no investigaron ?Y si investigaron, entonces eran incompetentes o hubo un encubrimiento".
El
programa de migración de niños también proporcionará una amplia
evidencia en el efecto a largo plazo del abuso sexual infantil. Algo que
puede convertirse en un tema central de la investigación.
El historiador y también interno de Fairbridge, David Hill, estima quea las víctimas que entrevistó les tomó 22 años en promedio para que se sintieran capaces de revelar lo sucedido.
Pero
también proporcionará una última oportunidad para que los niños
perdidos de Reino Unido regresen a la tierra de su nacimiento y cuenten
sus historias.
El enojo no se ha ido y sus infancias han dejado cicatrices invisibles que han durado toda una vida.
Uno de los niños migrantes con los que hablamos nos pidió que no lo nombráramos, después de regresar a Bindoon armado con un martillo.
¿Su objetivo? La ostentosa sepultura del hermano Paul Keaney, el fundador de la institución.
Cuando
terminó, había hecho el suficiente daño a la losa de mármol para que
los actuales propietarios de Bindoon se vieron obligados a quitar lo que
quedaba.
Fue un pequeño golpe contra una historia de crueldad infantil.
sábado, 4 de marzo de 2017
El estudio farmacogenético permite identificar cuál es la medicación más adecuada
Todos desearíamos saber si un medicamento tendrá efectos adversos o no.
Un estudio farmacogenético ayuda a identificar la medicación más
adecuada. Al respecto opinó para Télam el Dr. Alejandro Andersson,
médico neurólogo, director médico del Instituto de Neurología Buenos
Aires (INBA).
Por Alejandro Andersson
Todos desearíamos saber si un medicamento tendrá efectos
adversos o no. Ya sea para nosotros mismos o si lo tenemos que recetar.
Además, saber si el fármaco va a ser útil y, por qué no, conocer cuál será la dosis óptima para cada paciente.
Si creías que esto aún no era posible es posible, ya existe tecnología
genética que permite personalizar los tratamientos en psiquiatría y
neurología.
El estudio farmacogenético ayuda a identificar la medicación más adecuada. Consiste en evaluar:
La probabilidad de respuesta positiva o negativa a los fármacos en
función del perfil genético del paciente, para escoger las drogas más
adecuadas.
El riesgo de reacciones adversas, que señala si el paciente tiene mayor
probabilidad de desarrollar alguno de los efectos asociados a los
fármacos analizados.
La dosis adecuada, que proporciona información sobre la metabolización de los medicamentos y permite valorar la dosis más justa.
La necesidad de arribar a este estudio surgió de un problema cotidiano:
el medicamento que beneficia a un paciente perjudica a otro, aunque
ambos tengan la misma patología.
¿De qué dependen las diferencias tan marcadas que pueden existir entre
un paciente y otro frente a un mismo tratamiento? Los organismos son
distintos; la química y la capacidad de metabolizar los remedios,
también. Y, fundamentalmente, la genética lo es.
Allí está la clave, en la genética. Si se evalúan todos los genes
vinculados con el metabolismo de los medicamentos del paciente a tratar,
sabremos cuál será el más adecuado.
Así, se evitará la secuencia ensayo / error, se dejará de perder tiempo,
se minimizarán los efectos adversos y las fallas terapéuticas, y se
arribará al tratamiento adecuado.
Estudios científicos de la última década demostraron que los factores
genéticos pueden condicionar la respuesta a la medicación hasta en un 85
por ciento.
La respuesta individual del paciente a la medicación es muy variada. En
algunos casos, puede dar lugar a una recuperación completa de los
síntomas o, en otras, a una ausencia completa de los efectos
terapéuticos.
Hasta el 60-70% de los pacientes con depresión no responden plenamente a
los antidepresivos y entre el 30-40% no lo hace en absoluto.
Los factores genéticos contribuyen a la respuesta genética en el 50% de los casos.
Los perfiles genéticos cambian la farmacocinética de muchos
antidepresivos, afectan la respuesta terapéutica y facilitan la
aparición de efectos adversos. Estos últimos son frecuentes (40 a 90%) y
no se puede predecir.
Frente a un mismo medicamento, en pacientes psicóticos, por caso, hay
diferencias significativas sobre cómo responden al tratamiento y los
efectos adversos.
El 30% de los pacientes con epilepsia son resistentes a los antiepilépticos.
La farmacogenética estudia la influencia de los factores genéticos sobre
la actividad, el transporte y el metabolismo de un fármaco. Está
estableciendo las bases para que la medicina sea personalizada, es
decir, para que cada persona obtenga el medicamento ideal, en la dosis
adecuada, según su organismo y capacidad metabólica.
Se define como parte de la farmacología que estudia las variaciones
genéticas responsables de la respuesta a fármacos o medicamentos.
Permite aumentar el conocimiento sobre los efectos del polimorfismo en
ciertos genes, elegir entre varias alternativas farmacológicas,
identificar a los pacientes con una mayor probabilidad de sufrir efectos
adversos, conocer los factores genéticos que controlan la activación,
metabolismo y distribución de drogas.
(*) Médico neurólogo. Director médico del Instituto de Neurología Buenos Aires (INBA).
El misterioso hombre de Xuchang
Un
equipo de investigadores ha descubierto en un yacimiento cercano a la
ciudad china de Xuchang dos cráneos parciales de hace unos 100.000 años
con un parecido notable con los neandertales. Las piezas, un auténtico
«mosaico» de características, podrían pertenecer a un nuevo tipo de humano o a una variante oriental de los neandertales,
la otra especie humana inteligente con la que nos cruzamos y que
desapareció hace unos 40.000 años. Pero existe otra posibilidad: que se
trate del también extinto Hombre de Denisova, cuyos
únicos restos hasta la fecha, muy escasos, fueron desenterrados en 2010
en una cueva de Siberia, Rusia, a 4.000 kilómetros del yacimiento chino.
"Los programas de reproducción en zoos son tan sólo un negocio"
/
d. s.
.
-según
datos de Naciones Unidas, unos 3.000 grandes simios son sacados de su
hábitat con destino a la cautividad. Pero la cifra, dice, es muchísimo
mayor.
-Está clarísimo que las cifras oficiales no coinciden
con la realidad, porque no hay control preciso de las poblaciones y no
se contabiliza la muerte de ejemplares en el lugar de origen. En Costa
de Marfil, uno de los pocos países en los que aún estaban protegidos los
grandes primates y donde tenemos un centro, la situación es caótica y
gravísima: los grupos están desapareciendo. Incluso aunque en una de
ellas, en el Parque Nacional de Tai, se ha registrado que los chimpancés
cascan nueces con piedras, lo que podría situarlos en una primera Edad
de Piedra.
Los chimpancés se protegen como nosotros: al cazar a una cría, mueren al menos diez adultos"
-Habla de genocidio cuando se refiere a esto.
-Los grandes simios son homínidos. Genocidio está bien empleado.
-Uno de los datos más sobrecogedores del tráfico
ilegal es que, para atrapar a una cría, hace falta matar mínimo a diez
adultos.
-Exacto, a toda la familia o al grupo. En el momento
en que se siente atacado, un grupo de chimpancés actúa como una familia o
un grupo cercano, como nosotros. Después, de los pequeños que cogen,
muy pocos llegan a su destino: no se les alimenta bien, o los llevan en
cajas muy pequeñas y tienen falta de oxígeno, o acusan la tristeza y el
miedo.
-El comentario "cuñado" respecto a la preocupación
animalista -se pone a los animales antes que a los humanos-, no sirve
desde luego en este caso...
-Porque todo está relacionado. La primera causa de
extinción de los grandes primates es la destrucción de su hábitat, de
las selvas tropicales. Aquí se extermina también a los pueblos indígenas
y, desde luego, se contribuye de manera directa al incremento del
cambio climático. Si los destruimos a ellos, nos estamos destruyendo a
nosotros.
-El hecho de que el control de especies amenazadas
dependa del Ministerio de Economía y no de Medio Ambiente, ¿es general o
sólo nuestro?
-No, no: solamente nuestro. Cualquier país con mínimo
interés por proteger las especies lo hace a través de Medio Ambiente,
porque es donde la lógica dice que tienen que estar los convenios Cites,
y dentro además de una Dirección General de Protección Animal, que no
existe. Dependiendo de Economía, lo que prima, claro, es lo pecuniario.
De hecho, cuando hay una condena por tráfico ilegal de especies no se
condena por el valor del animal en sí (que tampoco debería tener valor
computable), sino por tráfico ilegal.
-La UE investiga a España por irregularidades en la normativa del destino de especies en extinción.
-El apartado 4 del Artículo del Real Decreto
1333/2006 dice que, si no hay "uso científico" o centro adecuado, se
puede eutanasiar al animal, lo que supone una violación clara del
reglamento Cites. Nosotros hemos pedido a la UE que se cambie o derogue
ese decreto y lo han encontrado fundamentado. Pero también llevamos
hablándolo con varios diputados desde hace años. Encima, este Real
Decreto desarrolla que los animales intervenidos pueden ir a un centro
de recuperación estatal o repartirse en zoos a través de convenios. En
los más de veinte años que España lleva siguiendo el Cites, no se ha
construido ningún centro y se trabaja exclusivamente a través de
convenios con zoológicos, con lo que el sistema está cautivo porque,
¿con qué autoridad vas a sancionar a un centro que colabora contigo?
-Entre las medidas que sugieren para paliar el tráfico ilegal está el cese de programas de reproducción en los zoos.
-Tienen buena fama pero tan sólo es un negocio. Lo
que hay que hacer con las especies en peligro de extinción, y en
especial con los grandes simios, es recuperarlos en su propio hábitat.
Ningún zoo ha reintroducido a un primate: son simples cromos. Para
colmo, muchas de las especies protegidas pasan por zonas de China y
sureste asiático, donde se blanquean los Cites del animal y puede ir de
un sitio a otro como si fuera legal.
-Recientemente, un tribunal argentino decidió que una chimpancé era un "sujeto de derecho no humano". ¿Qué implica esto?
-Se solicitó un habeas corpus para una
chimpancé que estaba sola en un zoo, en un lugar tétrico. La juez
entendió que se podía considerar a la chimpancé Cecilia una persona no
humana, aceptando el habeas corpus y que era un ser con derechos,
y se ordenó su traslado inmediato a un santuario para primates en
Brasil. La ley se ha adelantado incluso a todo el debate filosófico que
hay en torno a los animales.
-¿Patrimonio Vivo...?
-Que la Unesco declarara a los grandes simios
Patrimonios Vivos de la Humanidad proporcionaría una gran herramienta:
implicaría conservar las poblaciones libres, las selvas tropicales y los
pueblos indígenas. Sentimos gran expectación ante cada nuevo antepasado
homínido pero no nos damos cuenta de que los tenemos vivos y los
exterminamos.
compromiso desde adolescente
Pedro Pozas (1958, Espeluy, Jaén) era un adolescente
cuando se convenció de que su vida iba estar ligada a los grandes
primates, al toparse con la "triste imagen" de un mono que evitaba el
contacto visual, encerrado en una jaula. Desde entonces, ha sido
divulgador y activista medioambiental y ha escrito títulos como Voces del planeta o Lágrima esmeralda.
Desde 1993, es director del Proyecto Gran Simio en España, que vela por
la protección y el no maltrato de los grandes primates. También ha
estudiado las poblaciones de cetáceos en el mar de Alborán.
Un edulcorante confirma que la gente orina en la piscina
.
.
Hasta los nadadores olímpicos reconocen haber hecho pis alguna vez en la piscina. Esta práctica, además de ser una guarrería, genera unos compuestos químicos perjudiciales para la salud. Ahora, investigadores canadienses han encontrado un marcador que delata la presencia de orina en el agua: el acesulfamo-K, un edulcorante muy utilizado en bebidas y bollería industrial que expulsan, sin saberlo, los bañistas 'despistados'.
Si algún usuario de la piscina se orina en el agua seguramente liberará acesulfamo-K, un edulcorante que se puede detectar. / Flickr
Diversos estudios han demostrado que compuestos nitrogenados de la orina, como el ácido úrico (C₅H₄N₄O₃), reaccionan con el cloro (Cl) de las piscinas y se producen subproductos de desinfección, como la tricloramina (NCl3), que pueden causar irritaciones en los ojos y la piel, además de problemas respiratorios.
En este contexto, científicos de la Universidad de Alberta (Canadá) liderados por el investigador Xing-Fang Li, buscaron una forma de estimar cuanta orina contiene una piscina concreta, un dato que también servirá para concienciar a sus usuarios y educarlos sobre la importancia de las prácticas de higiene durante el baño y la natación.
El edulcorante acesulfamo-K presente en la orina se puede detectar en el agua de las piscinas. / Xing-Fang Li et al./Univ. de Alberta
Tras varios análisis, el equipo de Li encontró un compuesto que sirve de marcador de la presencia del pis: el acesulfamo-K o de potasio (ACE), comercializado como Sunett y Sweet One, y desarrollaron una técnica para identificarlo en el agua.
Se trata de un edulcorante y aditivo artificial muy utilizado en alimentos procesados como chicles, gaseosas, bebidas etiquetadas como ‘sin azucar’ o ‘0%’, productos de bollería industrial, postres e incluso se añade a otros edulcorantes. Esta sustancia pasa por el tracto digestivo y se libera a través de la orina de los consumidores.
La técnica para identificar el acesulfamo se aplicó, por una parte, para analizar 250 muestras de agua en 31 piscinas y jacuzzis muy populares en dos ciudades canadienses, y por otra, un total de 90 muestras de agua de grifo limpia utilizada inicialmente para llenar esas piscinas.
El acesulfamo-K, muy utilizado en bebidas y bollería industrial, pasa por el tracto digestivo y se libera a través de la orina en el agua
Los resultados, publicados en la revista Environmental Science & Technology Letters de la American Chemical Societ (ACS), mostraron que la concentración de ACE en las piscinas y jacuzzis “osciló entre 30 y 7.110 nanogramos por litro de agua, lo que supone hasta 570 veces más que los niveles encontrados en las muestras de agua del grifo”, según señalan los autores.
Litros de orina en las piscinas
Basándose en estas concentraciones del edulcorante, los investigadores estimaron que los bañistas liberaron cerca de 30 litros de orina en una piscina de 416.395 litros, y unos 75 litros en otra de 832.790 litros (aproximadamente un tercio de la capacidad de una piscina olímpica).
Los científicos confían en que su técnica para analizar la ‘dulzura’ y la orina en el agua pueda derivar en una mayor concienciación de los usuarios de las piscinas, desanimando a aquellos con la tentación de hacer pis en un lugar inadecuado.
El lado oscuro de las canciones “felices”: cómo la música sirve para manipular a las personas
Richard GrayBBC Future
Desde ese grito
característico al inicio de la canción, hasta el contagioso acorde de la
guitarra que sigue a cada parte de la letra, hacen de "I feel good", de
James Brown, una receta para la felicidad.
Pudiera decirse que
esta icónica pieza es una de las más alegres que se haya compuesto en
todos los tiempos, capaz de acelerarte el corazón, hacerte sacudir la
cabeza y alzar tu puño al aire al ritmo de la música.
Sin embargo, a pesar de todo ese jolgorio, al parecer hay algo siniestro acechando detrás de la letra pegajosa y el energético estilo de James Brown.
"En
la vida real, la música es utilizada para manipular a las personas en
todos los sentidos", explica Naomi Ziv, psicóloga en el Universidad de
Estudios Académicos de Gerencia, en Israel.
"La música puede hacer a la gente más obediente, agresiva e incluso racista".
Estos descubrimientos recientes son un duro contraste
con presunciones de larga data, incluyendo las creencias de que el rap
furioso y el rock metálico, interpretado por artistas como Eminem y
Marilyn Manson, pueden incitar a la violencia.
¿Qué tan peligrosa puede ser la influencia de la música?
Rap para relajarse
La psicóloga Genevieve Dingle y sus colegas de la Universidad de Queensland, en Australia, sugieren que la música como la de Manson puede ayudar a suavizar nuestros impulsos más agresivos.
En la vida real,
la música es utilizada para manipular a las personas en todos los
sentidos (...) ¨Puede hacer a la gente más obediente, agresiva e incluso
racista"
Naomi Ziv, psicóloga
Este equipo desarrolló un experimento donde pedían a las personas que
hablaran sobre una situación en la que un amigo los hubiese hecho
enojar y luego les colocaban heavy metal.
Después de
escuchar la música, los participantes reportaron muchas más emociones
positivas, que aquellos que permanecieron sentados en silencio.
"Escuchar música extrema puede convertirse en una manera saludable para procesar la rabia de estos individuos", comenta Dingle. Mozart, peligroso
Frente a eso, la investigación de Ziv sugiere que las canciones "fáciles de escuchar" pueden ser más peligrosas.
Por mencionar un caso, en el 2011 concluyó que la música tenía el poder de alterar el juicio moral de las personas.
Ella
le pidió a un grupo de voluntarios que escucharan un comercial ficticio
sobre una página web que ofrecía documentos falsos para permitir a las
personas reclamar una pensión más alta. Derechos de autor de la imagenGetty ImagesImage caption
Se ha señalado que la música de Marilyn Manson
incita a la violencia. Pero la investigación científica no respalda la
idea.
La mitad del grupo que escuchó el comercial también
oyó el alegro de "Una pequeña serenata nocturna", de Mozart, mientras
que la otra mitad no tuvo música.
Entretanto, a otro grupo se le
pidió escuchar otro comercial que describía cómo los participantes
podían hacer trampa en un trabajo académico utilizando una página web.
Como en el experimento anterior, una mitad escuchó música (en este caso "I feel good") y la otra no.
En ambos experimentos, los que oyeron el comercial con la música de fondo se mostraron inclinados a aceptar comportamientos antiéticos promovidos en la publicidad.
Suavemente cruel
En otros estudios, publicados en la revista especializada Psicología de la Música, se reseñan experimentos donde se le pedía a los participantes cometer acciones más extremas, como ser crueles con otros compañeros.
A los individuos se les pidió completar una prueba de gramática mientras escuchaban música de fondo.
Algunos
oyeron la famosa pieza de James Brown, mientras que a otros,
"Suavemente", de Elvis Crespo. Un grupo de control no escuchó ninguna
canción. Derechos de autor de la imagenGetty ImagesImage caption
Compartir una experiencia musical puede fortalecer la lealtad a un grupo.
Mientras la música todavía sonaba, los
investigadores les pidieron a los participantes que llamaran a una
estudiante que quería participar en el estudio para ganar unos créditos y
completar el curso, y decirle que ya no podría hacerlo.
A otro
grupo se le pidió decirle a una estudiante que había perdido un semestre
por enfermedad que no podría tener los materiales académicos que se le
habían prometido.
La mayoría de quienes no escucharon música
rechazaron estas solicitudes, lo cual es obvio: a quién le gustaría
hacer el trabajo sucio de otro, en especial cuando pudiera afectar la
posibilidad de terminar la carrera académica de alguien.
Ziv reporta que en el primer experimento, 65% de los que escucharon música aceptaron cumplir el requerimiento que les hicieron. En la segunda prueba el número ascendió a 82%.
"Fue
realmente estremecedor. Se les pedía hacer algo que implicaba herir a
otra persona y muchos de ellos dijeron que lo harían", comentó Ziv.
Felicidad manipulada
¿Y qué pasa cuando las personas escuchan continuamente la canción de James Brown?
Ziv cree que la respuesta recae en lo que le ocurre a nuestra personalidad cuando estamos felices.
Cuando estás de
buen humor, eres proclive a aceptar más cosas y la manera en que
procesas la información que recibes es menos rigurosa"
Naomi Ziv, psicóloga
"Hay investigaciones que demuestran que cuando estás de buen humor,
eres proclive a aceptar más cosas y la manera en que procesas la
información que recibes es menos rigurosa".
"Las personas que están tristes suelen ser más analíticas y menos propensas a ser persuadidas", explica Ziv.
"La
música de Navidad es un ejemplo perfecto de cómo las canciones alegres
pueden hacer a las personas más complacientes. Hay equipos de
profesionales enteramente dedicados a pensar cuál música colocar en los
centros comerciales y en la publicidad, para crear la atmosfera
perfecta".
Ritmos cerebrales
Algunos elementos de la música también funcionan de la manera en que trabaja nuestro cerebro.
Por ejemplo, el ritmo de un sonido puede sincronizarse con el comportamiento y pensamiento de un grupo de personas.
Anne
Schirmer, neurocientífica de la Universidad de Singapur, descubrió que
el ritmo en un tambor ocasiona ondas cerebrales para adaptarse a ese
compás.
Sus hallazgos pueden ayudar a explicar por qué los tambores cumplen una función tan importante en las ceremonias tribales y por qué los ejércitos marchan al ritmo de un tambor.
"El
ritmo sincroniza a todos los individuos de un grupo, de manera que
tanto su pensamiento como su comportamiento se alinean temporalmente",
sugiere Schirmer.
Derechos de autor de la imagenGetty ImagesImage caption
Al alimentar sentimientos cohesivos, los coros que
los fanáticos de fútbol entonan en los partidos pueden contribuir al
compartimiento agresivo.
Todavía no está claro exactamente cómo la música
puede influenciar el comportamiento más allá del laboratorio, aunque Ziv
sospecha que el efecto puede ser profundo.
Para reforzar su
punto, ella menciona la violencia de los fanáticos del futbol y la
influencia que puede tener las canciones de los equipos.
"La música puede crear un sentimiento de cohesión y entendimiento.
Cuando las personas hacen cosas juntas están más inclinadas a llegar a
acuerdos entre sí. Esto lleva a algo llamado pensamiento colectivo, que
puede generar un deterioro de los principios morales".
Ziv también considera que el efecto puede percibirse en la manera que votas.
Jason
McCoy, musicólogo de la Universidad Bautista de Dallas, afirma que la
música ayuda a "normalizar la narrativa" de lo que pudieran ser mensajes
inmorales.
Como ejemplo, resalta el caso de los nazis cuando transmitían en la radio piezas de swing, para hacer que los más jóvenes se sintonizaran con mensajes de propaganda.
McCoy evaluó el papel de la música en hacer, aparentemente, más aceptable el genocidio de Ruanda, en 1994.
Evidentemente, la música es solo uno de los factores que sutilmente influyen en nuestra actitud.
Sin
embargo, vale la pena tenerlo en cuanto la próxima vez que escuches una
canción en la radio y, parafraseando la famosa pieza de James Brown:
"Solo porque te hace sentir bien, no significa que puedas hacer algo
malo".
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