lunes, 11 de septiembre de 2017

TIPICA DE LOS BEBEDORES DE LICORES DE 40 *


Pancreatitis necrotizante

Revisión de la evidencia actual del diagnóstico y manejo de la pancreatitis necrotizante
Autor: Tiffany Y. Chua, R. Matthew Walsh, Mark E. Baker, Tyler Stevens Cleveland Clinic Journal of Medicine Volume 84 • Number 8 August 2017.

El manejo precoz de primera línea de la PA es la reanimación aguda con líquido y analgésicos para el control del dolor. Las guías recomiendan estimar la gravedad clínica de cada ataque utilizando un sistema de calificación validado como el Bedside Index of Severity in Acute Pancreatitis (Índice de gravedad en la pancreatitis aguda).
Clínicamente, la pancreatitis severa se asocia con necrosis. La PA es el resultado de la activación de los zimógenos y la autodigestión del páncreas por sus propias enzimas. Aunque la pancreatitis necrotizante (PN) se considera una complicación isquémica, su patogénesis no se conoce por completo. La necrosis aumenta el riesgo de morbilidad y mortalidad de la PA debido a su asociación con fallo orgánico y complicaciones infecciosas. De modo que los pacientes con pancreatitis necrotizante pueden necesitar internación en la unidad de terapia intensiva, apoyo nutricional, antibióticos e intervenciones radiológicas, endoscópicas o quirúrgicas.

► La terminología adecuada ayuda a la colaboración
El manejo de la PN requiere los esfuerzos combinados de internistas, gastroenterólogos, radiólogos y cirujanos. La colaboración encuentra ayuda en la terminología apropiada. En 1992, en Atlanta se diseñó un sistema de clasificación que facilita la comunicación y colaboración interdisciplinaria. La pancreatitis severa se diferenció de la pancreatitis leve por la presencia de fallo orgánico o complicaciones como el seudoquiste, la necrosis o el absceso.
La clasificación original de Atlanta tiene varias limitaciones. Primero, la terminología para las colecciones líquidas es ambigua y frecuentemente mal es utilizada. Segundo, la evaluación de la gravedad clínica requiere el puntaje de Ranson o el de la Acute Physiology and Chronic Health Evaluation II, los cuales son complejos y tienen otras limitaciones. Finalmente, los avances en las imágenes y el tratamiento han hecho que la nomenclatura original de Atlanta quede obsoleta.
En 2012, el Acute Pancreatitis Classifi catión Working Group publicó una clasificación que modernizó la terminología relacionada con la historia natural, la gravedad y, las características y complicaciones. La misma divide el curso natural de la PA en fases temprana y tardía.
La fase temprana está dentro de la semana del comienzo de los síntomas. En esta fase, el diagnóstico y el tratamiento dependen de los valores del laboratorio y la evaluación clínica. La gravedad clínica se clasifica como leve, moderada o severa basada en la disfunción de orgánica evaluada mediante el puntaje de Marshall. En la primera fase, los hallazgos de la tomografía computarizada (TC) no se correlacionan con la gravedad clínica ni alteran el manejo clínico. Por lo tanto, la imagen temprana no está indicada a menos que haya dudas diagnósticas, falta de respuesta al tratamiento o deterioro repentino.
La pancreatitis moderada describe a los pacientes con necrosis pancreática con o sin insuficiencia orgánica transitoria (disfunción orgánica de ≤48 horas). La pancreatitis severa está definida por la necrosis del páncreas y la disfunción persistente de los órganos. Puede estar acompañada de colecciones líquidas pancreáticas y peripancreáticas. La presencia de bacteriemia y sepsis puede ocurrir en asociación con la infección de las colecciones necróticas.

► Pancreatitis intersticial edematosa vs. pancreatitis necrotizante
La clasificación revisada de Atlanta mantiene la clasificación original de la PA en 2 categorías principales: pancreatitis intersticial edematosa y pancreatitis necrotizante.
La pancreatitis intersticial edematosa rara vez es clínicamente grave (1% a 3% de los casos) y el riesgo de mortalidad se correlaciona con condiciones comórbidas médicas.
La pancreatitis necrotizante se divide adicionalmente en 3 subtipos según la extensión y ubicación de la necrosis:
• Necrosis parenquimatosa sola (5% de los casos)
•
Necrosis de grasa peripancreática sola (20%)
•
Necrosis del parénquima y la grasa peripancreática (75%). El compromiso peripancreático suele hallarse en el mesenterio, el retroperitoneo peripancreático y distante y saco menor.
De los 3 subtipos, el mejor pronóstico lo tiene la necrosis peripancreática. Sin embargo, todos los subtipos de PN se asocian con peores resultados que la pancreatitis intersticial edematosa.
Colecciones líquidas
Las colecciones de líquidos en la PA se clasifican según la evolución en el tiempo, la ubicación y los líquidos o sólidos que las componen. En las primeras 4 semanas, la pancreatitis intersticial edematosa se asocia con colecciones líquidas agudas del páncreas y la PN se asocia con colecciones necróticas agudas.
Las colecciones de líquidas pancreáticas agudas contienen exclusivamente componentes no sólidos, sin pared inflamatoria, y se encuentran típicamente en la grasa peripancreática. Estas colecciones suelen resolverse sin intervención y el paciente se recupera. Si persisten más de 4 semanas y desarrollan una pared fibrosa no epitelizada se convierten en seudoquistes. En general, la intervención de los seudoquistes no está recomendada a menos que sean sintomáticos.
Las colecciones necróticas agudas contienen tanto componentes sólidos como líquidos y pueden progresar a la necrosis pancreática amurallada. Las colecciones tempranas y tardías pueden ser estériles o infectadas.

► Papel de la imagen
La radiografía no suele ser necesaria para el diagnóstico de la PA. De todos modos, puede ser una valiosa herramienta para aclarar una presentación, determinar la gravedad e identificar las complicaciones. La sincronización y el tipo de imágenes apropiadas son esenciales para obtener datos útiles. Cualquier imagen obtenida para evaluar la necrosis en la PA debe realizarse al menos 3 a 5 días desde el comienzo de los síntomas. Si las imágenes se obtienen antes de las 72 horas, la necrosis no puede ser excluida de manera confiada.
►  Tomografía computarizada
La TC es el estudio de imagen de elección para evaluar la PA. Por otra parte, casi todas las intervenciones percutáneas se realizan con la guía de la TC.
El puntaje de Balthazar es el índice de gravedad por TC más conocido. Se calcula sobre la base del grado de inflamación, las colecciones agudas de líquido y la necrosis parenquimatosa. Sin embargo, un índice de gravedad modificado incorpora las complicaciones extrapancreáticas como la ascitis y el compromiso vascular, comprobándose que se asocia más estrechamente con los resultados que el puntaje estándar de Balthazar.
La TC con contraste se realiza en 2 fases:
Fase parenquimatosa pancreática
El parénquima pancreático o la fase arterial tardía se visualizan unos 40 a 45 segundos después del inicio del bolo de contraste. Se utiliza para detectar la necrosis en la fase temprana de la PA y para evaluar las arterias peripancreáticas y detectar seudoaneurismas en la fase tardía de la PA.
La necrosis pancreática aparece como zonas de disminución del realce parenquimatoso, ya sea bien definidas o heterogéneas. El parénquima pancreático normal tiene un patrón normal de realce similar al del bazo. El parénquima que no reañza al mismo grado que el bazo se considera necrótico. La gravedad de la necrosis se clasifica en función del porcentaje del páncreas implicado (<30 30-50="" o="">50%), y un porcentaje más elevado se correlaciona con peor resultado.
La necrosis peripancreática es más difícil de detectar ya que no existe un método para evaluar el realce de grasa como ocurre con el realce del parénquima pancreático. En general, los radiólogos asumen que los cambios peripancreáticos heterogéneos, incluyendo las zonas de grasa, líquido y atenuación de los tejidos blandos cprres corresponden a la necrosis peripancreática. Después de 7 a 10 días, si estos cambios se hacen más homogéneos y confluentes, con un proceso más parecido a una tumoración, la necrosis pancreática puede identificarse de manera más confiable.
Fase venosa portal
La fase venosa portal más tardía aparece aproximadamente 70 segundos después del inicio del bolo de contraste. Se utiliza para detectar y  caracterizar las colecciones de líquidos y las complicaciones de la enfermedad.
Inconvenientes de la TC
Un inconveniente de la TC es la necesidad de utilizar medios de contraste intravenosos, que en los pacientes grave,emte enfermos pueden precipitar o empeorar la lesión renal aguda. Por otra parte, varios estudios han demostrado que los hallazgos en la TC raramente alteran el manejo de los pacientes en la fase temprana de la PA y de hecho puede ser un uso médico excesivo. A menos que se produzcan signos o síntomas clínicos, la TC debe retrasarse por lo menos 72 horas.

►  Imágenes de la resonancia magnética
La resonancia magnética (RM) no es un estudio de imagen de primera línea para esta enfermedad. No está tan disponible como la TC y toma más tiempo para realizarse, de 20-30 minutos. El paciente debe ser evaluado para confirmar que es candidato para este estudio, ya que es difícil que los pacientes agudos toleren un examen que lleva tanto tiempo y requiere contener varias veces la respiración.
La RM es una alternativa apropiada en las embarazadas o que tienen alergia grave al contraste yodado. Mientras que en la TC el contraste es necesario para detectar la necrosis pancreática, en los pacientes con lesión renal aguda o enfermedad renal crónica severa, la RM puede detectar la necrosis sin necesidad del medio de contraste. Asimismo, la RM puede ser más apta para los casos complicados que requieren imágenes repetidas porque no expone al paciente a la radiación.
En la RM, la necrosis pancreática apare como una zona heterogénea debido a sus componentes sólidos y líquidos. En la imagen T2 ponderada por líquidos, los componentes líquidos aparecen hiperintensos y los componentes sólidos hipointensos. Esta capacidad de diferenciar los componentes de una necrosis pancreática amurallada puede ser útil para determinar si una colección requiere drenaje o desbridamiento. La RM también es más sensible para las complicaciones hemorrágicas, observándose mejor en las imágenes T1 con ponderación de grasa.
La colangiopancreatografía por RM es un método excelente para evaluar los conductos a través de imágenes T2 fuertemente ponderadas. Es más sensible que la TC para detectar los conductos biliares comunes y también la estenosis del conducto pancreático o la extravasación en las colecciones líquidas.

►  Manejo de sostén para la pancreatitis necrotizante temprana
Los pilares de la terapia de apoyo son el aporte agudo de líquido,  el control del dolor y el reposo intestinal
En la fase temprana de la PN, el manejo tiene como objetivo prevenir el agotamiento del volumen intravascular. Los pilares de la terapia de apoyo son el aporte agudo de líquido en las primeras 48 a 72 horas, el control del dolor y el reposo intestinal. Si la necrosis pancreática se acompaña de insuficiencia orgánica e inestabilidad hemodinámica puede ser necesaria la terapia intensiva
El tratamiento profiláctico antibiótico y antifúngico para prevenir la necrosis infectada aún es un tema polémico. Estudios recientes de su utilidad no avalaron dicho tratamiento y el American College of Gastroenterology y la Infectious Diseases Society of America ya no lo recomiendan. Estos medicamentos no deben administrarse a menos que clínicamente se sospeche una colangitis concomitante o una infección extrapancreática.
Tamabién se recomienda la nutrición enteral temprana en los pacientes con pronóstico de agravamiento de la pancreatitis y en aquellos en quienes no se espera reanudar la ingesta oral dentro de los 5 a 7 días. Comúnmente, la nutrición enteral involucra la asistencia de ingesta o la colocación endoscópica de una sonda de alimentación nasoyeyunal y la colaboración del nutricionista para determinar los requerimientos proteico-calóricos. En comparación con la nutrición enteral, la nutrición parenteral se asocia con mayores tasas de infección, disfunción multiorgánica, fallo y muerte.

► Manejo de las complicaciones de la necrosis pancreática
La PN es una complicación definida de la PA, y su presencia solo indica mayor gravedad. Sin embargo, las complicaciones superpuestas pueden empeorar aún más los resultados.
♦ Necrosis pancreática infectada
La infección ocurre en aproximadamente el 20% de los pacientes con PN y confiere una tasa de mortalidad del 20% al 50%. La necrosis pancreática Infectada se produce cuando los organismos intestinales se trasplantan a la región pancreática necrótica y el tejido peripancreático. Los organismos más comúnmente identificados son E. Coli y Enterococcus.
Esta complicación suele manifestarse 2 a 4 semanas después del inicio de los síntomas. La aparición temprana es poco frecuente o rara. La misma debe sospecharse cuando el síndrome de respuesta inflamatoria sistémica persiste o se repite después de 10 días a 2 semanas. Este síndrome también es común en la PN estéril y a veces en la pancreatitis intersticial, particularmente durante la primera semana. Sin embargo, su aparición o resurgimiento repentino, la fiebre o el empeoramiento de la insuficiencia orgánica en la fase tardía (2-4 semanas) de la pancreatitis aumentan la sospecha de necrosis pancreática infectada.
La imagen también puede ayudar a diagnosticar la infección, y la presencia de gas dentro de una colección o región de necrosis es muy específica. Sin embargo, la presencia de gas no es completamente sensible para la infección, ya que se ve solo en el 12% al 22% de los casos infectados.
Antes de que las técnicas mínimamente invasivas estuviesen disponibles, el diagnóstico de necrosis pancreática infectada se confirmaba mediante la aspiración percutánea de la masa necrótica o la colección, para luego hacer la tinción de Gram y el cultivo.
La terapia antibiótica está indicada en casos confirmados o sospechosos de necrosis pancreática. Los antibióticos con acción contra gram-negativos y una penetración apropiada, como carbapenems, metronidazol, fluoroquinolonas y cefalosporinas seleccionadas, son los más comúnmente utilizados (los autores utilizan habitualmente el meropenem).
A menudo, cuando se sospecha que la necrosis pancreática está infectada y no hay respuesta al tratamiento antibiótico empírico, se utiliza la aspiración con aguja fina guiada por TC.
Desbridamiento o drenaje. En general, el diagnóstico o la sospecha de necrosis pancreática infectada (fiebre elevada, leucocitosis y sepsis) justifican una intervención para desbridar o drenar el tejido pancreático infectado y controlar la sepsis.
Mientras que el control de la fuente es esencial para el éxito terapéutico de la necrosis pancreática infectada, la terapia antibiótica puede brindar un tiempo de espera hasta la intervención de los pacientes críticamente enfermos, por la supresión de la bacteriemia y el control de la y sepsis posterior.
Un metaanálisis halló que 324 de 409 pacientes con sospecha de necrosis pancreática infectada se estabilizaron con éxito con el tratamiento antibiótico. La tendencia a usar el tratamiento conservador y los  buenos resultados consesguidos con el tratamiento antibiótico solo o mediante técnicas mínimamente invasivas ha disminuido la necesidad de utilizar la punción con aguja fina guiada por TC.
♦ Hemorragia
La hemorragia espontánea en la necrosis pancreática es una complicación rara pero potencialmente mortal. Debido a que la TC se realiza casi siempre con realce por contraste, esta complicación rara vez se identifica mediante las imágenes. El diagnóstico se hace al observar un descenso de la hemoglobina y el hematocrito.
La hemorragia retroperitoneal o en cavidad peritoneal, o ambas, puede producirse cuando existe un proceso inflamatorio que erosiona una arteria cercana. El sangrado en la luz gastrointestinal puede tener origen en las varices gástricas provenientes de la trombosis de la vena esplénica, dando como resultado la hipertensión portal del lado izquierdo o seudoaneurismas. También estos pueden sangrar en el conducto pancreático (pancreaticus hemosuccus). El seudoaneurisma es una complicación más tardía que se produce cuando la pared de una arteria (más comúnmente la esplénica o la gastroduodenal) está debilitada por las enzimas pancreáticas.
Para evitar muerte se requiere el reconocimiento precoz de los eventos hemorrágicos y la consulta con un radiólogo intervencionista o un cirujano.
♦ Inflamación y síndrome compartimental abdominal
Los pacientes con PN con síndrome compartimental abdominal tienen una tasa de mortalidad 5 veces más elevada
La inflamación de la PN puede causar otras complicaciones por el bloqueo de las estructuras cercanas. Las complicaciones reportadas son la ictericia por compresión biliar, la hidronefrosis por compresión ureteral, la obstrucción intestinal y la obstrucción de la salida gástrica.
El síndrome compartimental abdominal es una complicación reconocida de la PA. La presión abdominal puede elevarse debido a varios factores─colecciones líquidas, ascitis, íleo y el aporte demasiado agresivo de líquidos de resucitación. La presión intrabdominal se asocia con complicaciones como la disminución de la expansión respiratoria, aumento de la presión pico de la vía aérea, disminución de la precarga cardiaca, hipotensión, isquemia intestinal y mesentérica, intolerancia a la alimentación, e isquemia y trombosis de las extremidades inferiores.
Los pacientes con PN con síndrome compartimental abdominal tienen una tasa de mortalidad 5 veces más elevada que los pacientes sin dicho síndrome. Las presiones abdominales deben ser controladaos utilizando un sensor de presión vesicular en los pacientes con PA en estado crítico o que están ventilados mecánicamente. Si la presión abdominal se eleva por encima de los 20 mm de Hg debe tratar de disminuirse utilizando intervenciones médicas y quirúrgicas en forma escalonada. Las intervenciones incluyen la descompresión por sondas nasogástrica y rectal, sedación o parálisis para relajar la tensión de la pared abdominal, minimizar los líquidos intravenosos, drenaje percutáneo de la ascitis y (raramente) laparotomía en la línea media quirúrgica o subcostal.

► Papel de la intervención
El tratamiento de la PN ha cambiado rápidamente, gracias a una mayor adquisición de experiencia con las técnicas mínimamente invasivas.
⇒ Indicaciones para la intervención
La principal indicación de la intervención quirúrgica percutánea o endoscópica es la PN infectada.
La necrosis estéril, el umbral para la intervención, es menos clara y la intervención suele reservarse para los pacientes que no responden al tratamiento o que sufren dolor abdominal intratable, obstrucción de la salida gástrica o formación de fístulas.
En los casos asintomáticos, la intervención casi nunca está indicada, independientemente de la ubicación o el tamaño de la zona necrótica.
En la necrosis pancreática amurallada se pueden hacer intervenciones menos invasivas y menos mórbidas como el drenaje endoscópico o percutáneo o el desbridamiento retroperitoneal videoasistido.
♦ Momento de la intervención
En el pasado, se pensaba que el retraso de la intervención aumenta el riesgo de muerte. Sin embargo, múltiples estudios han comprobado que cuando la intervención se realiza tempranamente los resultados suelen ser peores, probablemente debido a la falta de una pared fibrosa completamente formada o de demarcación de la zona necrótica. Si el paciente permanece clínicamente estable es mejor retrasar la intervención hasta por lo menos 4 semanas después del evento inicial, con el fin de lograr óptimos resultados. A menudo, el retardo se puede lograr administrando antibióticos para suprimir la bacteriemia y hacer el drenaje endoscópico o percutáneo de las colecciones infectadas para el control de la sepsis.
♦ Cirugía abierta
La intervención estándar de oro para la necrosis pancreática infectada o la necrosis pancreática amurallada estéril sintomática es la necrosectomía abierta. Esto implica la laparotomía exploradora con desbridamiento romo del tejido pancreático necrótico visible.
Los métodos que facilitan la evacuación posterior del líquido infectado remanente y los residuos son muy variables. Se pueden colocar múltiples drenajes de gran calibre para facilitar la irrigación y el drenaje antes del cierre de la fascia abdominal. Como la necrosis pancreática infectada conlleva el riesgo de contaminar la cavidad peritoneal, a menudo se deja la piel abierta para que cierre por segunda intención. En general, el encargado de colocar, intercambiar o reducir el tamaño de los catéteres de drenaje es el radiólogo intervencionista.
La PN infectada o sintomática o la necrosis pancreática amurallada estéril suelen requerir más de una operación para lograr un desbridamiento satisfactorio. Los objetivos de la necrosectomía abierta son: eliminar el tejido no viable y la infección, preservar el tejido pancreático viable, eliminar los trayectos fistulosos y reducir al mínimo los daños de los órganos y la vasculatura local.
♦ Técnicas mínimamente invasivas
Actualmente, la intervención más común de la necrosis pancreática infectada es el drenaje percutáneo guiado por TC o ecografía. Después de la aspiración con aguja del material necrótico para su cultivo, cuando existen colecciones necróticas se dejarán colocados ≥1 tubos de drenaje grandes para drenaje e irrigación. Cuando sea posible, se colocarán catéteres en el flanco izquierdo a 2 a 4 cm de distancia, para facilitar el desbridamiento laparoscópico. A menudo, en sesiones posteriores, los drenajes se subdividen para resolver las colecciones en forma óptima o para proporcionar un acceso.
El drenaje percutáneo no siempre es definitivo ya que en la mitad de los casos finalmente se requiere la cirugía. Sin embargo, por lo general controla la sepsis y permite retrasar el desbridamiento quirúrgico a la espera de mayor demarcación de la colección.
El desbridamiento retroperitoneal videoasistido ha sido descrito como un híbrido entre el desbridamiento endoscópico y el desbridamiento retroperitoneal abierto. Esta técnica requiere colocar primero un catéter percutáneo en el área necrótica en el flanco izquierdo para crear una vía retroperitoneal. Se hace una incisión de 5 cm y se ingresa en el espacio necrótico usando un drenaje como guía. El tejido necrótico es cuidadosamente desbridado bajo visión directa utilizando una combinación de fórceps, irrigación y aspiración. Cuando no se puede contitnuar el procedimiento bajo visión directa también se puede introducir en la incisión un puerto laparoscópico. Aunque no todos los pacientes son candidatos para la cirugía mínimamente invasiva, sigue siendo una opción quirúrgica en evolución.
El desbridamiento transmural endoscópico es otra opción para la necrosis pancreática infectada y la necrosis de páncreas amurallada sintomática. Dependiendo de la ubicación del área necrótica, se introduce un ecoendoscopio hasta el estómago o el duodeno. Bajo la guía endoscópica, se introduce una aguja en la colección, lo que permite la creación de una fístula y la colocación de stents para el drenaje o el desbridamiento internos.
En el pasado, este procedimiento requería varios pasos y múltiples dispositivos, la guía fluoroscópica y un tiempo considerable. Sin embargo, se han desarrollado stents metálicos que se pueden colocar por vía endoscópica en un solo paso sin fluoroscopia. En la cavidad necrótica se puede introducir un delgado endoscopio a través del stent, y se pueden desbridar los desechos necróticos mediante cestas endoscópicas, lazos de alambre, fórceps e irrigación.
Similar a la necrosectomía quirúrgica, no siempre se obtiene un desbridamiento satisfactorio con un solo procedimiento; para lograr la resolución pueden requerirse de 2 a 5 procedimientos endoscópicos. Sin embargo, el enfoque luminal en la necrosectomía endoscópica evita la gran morbilidad de la cirugía abdominal mayor y el potencial de formar fístulas pancreatocutáneas que pueden producirse a partir de los drenajes.
En un ensayo aleatorizado que comparó la necrosectomía endoscópica con la necrosectomía quirúrgica (desbridamiento retroperitoneal videoasistido y laparotomía exploradora), la necrosectomía endoscópica mostró menos respuesta inflamatoria que la necrosectomía quirúrgica con menor riesgo de fallo orgánico de nueva aparición, sangrado, formación de fístulas y muerte.
♦ Selección de la mejor intervención para cada paciente
Dadas las múltiples técnicas disponibles puede ser difícil elegir la mejor intervención para cada paciente. El abordaje interdisciplinario con la participación de un gastroenterólogo, un cirujano y el radiólogo intervencionista es mejor para determinar qué técnica sería la más adecuada para cada paciente.
La necrosectomía quirúrgica sigue siendo el tratamiento de elección para los pacientes inestables con necrosis pancreática infectada o colecciones múltiples e inaccesibles, pero en la necrosis pancreática sintomática estéril y la necrosis pancreática amurallada, la evidencia actual sugiere un enfoque diferente.
El Dutch Pancreatitis Group (Grupo Holandés de Pancreatitis) seleccionó al azar a 88 pacientes con necrosis pancreática infectada o con necrosis pancreática amurallada sintomática para hacer la necrosectomía abierta o aplicar un enfoque "escalonado" invasivo consistente en 2 drenajes percutáneos o procedimientos endoscópicos de desbridamiento, antes del desbridamiento retroperitoneal videoasistido.
El enfoque escalonado aumentó las tasas de morbilidad y muerte comparado con la necrosectomía quirúrgica como tratamiento de primera línea. Por otra parte, en algunos pacientes del grupo de tratamiento escalonado se pudo evitar la cirugía por completo.

► Resumen
La necrosis aumenta significativamente las tasas de morbilidad y mortalidad en la PA. Los internistas y cirujanos generales están involucrados en la identificación de los casos graves y en la consulta con los especialistas para lograr una atención óptima. La selección del momento y estudio de la imagen radiológica apropiada es clave y una herramienta vital en el manejo de la PN.
Si bien la principal indicación de la intervención es la necrosis pancreática infectada, otras indicaciones son la necrosis pancreática amurallada sintomática, la necrosis secundaria al dolor abdominal intratable, la obstrucción intestinal y la mala evolución. Como resultado del perfeccionamiento de las tecnologías y la práctica médica que se aplican en los pacientes hospitalizados, éstos pueden presentarse con síntomas intratables más en el contexto ambulatorio que en el entorno hospitalario. El médico responsable de la atención primaria debe tener un elevado nivel de sospecha y derivar a estos pacientes a los subespecialistas según corresponda.
La necrosectomía quirúrgica abierta sigue siendo un enfoque importante para la atención de los pacientes con síntomas intratables. El enfoque escalonado se irá conviertiendo en el estándar de oro de la atención, comenzando con un procedimiento mínimamente invasivo que aumentará gradualmente si la intervención inicial no tuvo éxito.
Resumen y comentario objetivo: Dra. Marta Papponetti

Descubren una función de la hormona del estrés

Explicaron por qué previene trastornos tras un evento traumático. Afirman que servirá para el desarrollo de nuevos tratamientos. 
Descubren una función de la hormona del estrés
Una situación traumática puede tener consecuencias en la salud física y mental (Archivo)

Científicos españoles y estadounidenses descubrieron por qué la hormona del estrés previene trastornos tras un evento traumático. El hallazgo abre la puerta a hallar tratamientos para evitar enfermedades tras sufrir una vivencia dolorosa.
El estudio se publicó en la revista Biological Psychiatry y fue realizado por el Instituto de Neurociencias de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) en colaboración con las universidades de Harvard y Emory de Estados Unidos.
Los científicos descubrieron que la hormona del estrés, un glucocorticoide, devuelve sus funciones al gen Ppmf1, que se altera tras un evento traumático y está relacionado con la aparición del trastorno de estrés postraumático, depresión y ansiedad.
Según el investigador de la UAB Raül Andero Galí, accidentes de tráfico, violaciones, ataques terroristas y la exposición a otros tipos de estrés traumático aumentan la probabilidad de aparición de enfermedades en las personas que los sufren directamente, tanto psicológicas como físicas. Según Andero, los tratamientos preventivos actuales basados en apoyo psicológico y fármacos son efectivos en algunos casos, pero no para la mayoría de personas.
Con su investigación en ratones y en personas, el equipo de Andero puso de manifiesto que la expresión del gen Ppm1f (proteína fosfatasa 1f) es una de las alteraciones que se producen tras la exposición a estrés traumático. Además, este gen está relacionado con la aparición de trastornos postraumáticos.
Descubren una función de la hormona del estrés
Mujer estresada y con dolor de cabeza (AFP)
La principal función de Ppm1f es regular la actividad de una proteína camk2 (calcio calmodulina quinasa 2), que es fundamental para muchos procesos básicos del cuerpo como la memoria, el funcionamiento del corazón y las defensas inmunitarias.
"Al descubrir la importancia de la relación entre el gen Ppm1f y la aparición de diferentes enfermedades psicológicas por la exposición a acontecimientos traumáticos, quisimos encontrar posibles tratamientos preventivos que se basaran, precisamente, en reducir la expresión alterada del gen y evitar, así, sus consecuencias negativas en el cerebro", detalló Andero.
Los especialistas ya sabían que administrar la hormona del estrés, un glucocorticoide, a las pocas horas de un estrés traumático puede prevenir la aparición de enfermedades psicológicas, así que los científicos administraron la hormona a los ratones una hora después de un acontecimiento traumático.
"Los resultados mostraron que había una disminución de la aparición de los síntomas de ansiedad y depresión y, al estudiar los mecanismos por los que se producían estos efectos, vimos que esta hormona prevenía los cambios de expresión en el gen", explicó el investigador Eric Velasco, coautor del estudio.
"Esta aparente contradicción de que la hormona del estrés disminuya la probabilidad de aparición de enfermedades tras la exposición al estrés es una de las mayores paradojas de la medicina actual", remarcó Andero.
Según Antonio Florido, que también participó en el estudio, "hasta ahora la hormona del estrés se aplicó en muy pocos casos en personas. Nuestro hallazgo abre la puerta a aplicarla de manera más amplia y al desarrollo de tratamientos específicamente dirigidos a regular las funciones del gen implicado".

domingo, 10 de septiembre de 2017


Perros y científicos colaboran para salvar a los carnívoros amenazados


Jaguares, pumas, leopardos tigres, ocelotes y perros venaderos se encuentran cada vez más amenazados por la fragmentación de su hábitat provocada por el ser humano en el norte de Argentina. Un equipo de científicos, con la ayuda de perros rastreadores –protagonistas de #Cienciaalobestia–, está desarrollando un plan para crear un corredor biológico y ayudar a estas especies.

<p>La investigadora Karen DeMatteo y el perro llamado Train tienen una misión: preservar el hábitat de varias especies de carnívoros en los bosques de Argentina / Cortesía de Karen DeMatteo</p>
La investigadora Karen DeMatteo y el perro llamado Train tienen una misión: preservar el hábitat de varias especies de carnívoros en los bosques de Argentina / Cortesía de Karen DeMatteo
Karen DeMatteo, bióloga en la Universidad de Washington en Saint Louis (EE UU), lleva diez años trabajando en un proyecto al norte de Argentina que permitirá proteger a cinco especies de carnívoros amenazados: el jaguar, el puma, el ocelote, el leopardo tigre y el perro venadero. Estos animales sobreviven en la actualidad en bosques aislados y fragmentados por la acción del ser humano.
En un estudio, publicado recientemente en la revista PLoS ONE, la investigadora, junto a un equipo de científicos argentinos y brasileños, explora opciones para mitigar el impacto antropogénico sobre estos carnívoros, y para ello ha contado con la ayuda de perros.
“El trabajo detalla un plan de bajo coste para el desarrollo de un corredor biológico para varias especies que conecte áreas protegidas en la Región del Alto Bosque Atlántico de Paraná en Misiones (Argentina)”, explica DeMatteo, para quien este proyecto es muy interesante para el futuro de la biodiversidad local.
Los científicos entrenaron perros para detectar las heces de especies concretas en busca de evidencias sobre la presencia de carnívoros al noreste de la Argentina, incluyendo reservas de vida silvestre pública y privada, plantaciones de propiedad privada, granjas y pastos, y carreteras y vías.
Gracias a la ayuda de los perros, los investigadores desarrollaron mapas detallados de las especies que frecuentan habitualmente estos hábitats
En total, el equipo logró analizar el ADN de 900 muestras de heces recogidas a lo largo de varios veranos. Gracias a la ayuda de los perros que los identificaron, los investigadores desarrollaron mapas detallados de las especies que frecuentan habitualmente estos hábitats.
Un corredor para varias especies
En el caso del jaguar, que rara vez atraviesa en territorio alterado por los seres humanos, su supervivencia puede depender de la creación de corredores de hábitat que conecten las áreas aisladas de la población. Según los científicos, como el jaguar es tan reacio a la interacción humana, algunos estudios sugieren que los corredores de hábitat diseñados también cubrirían las necesidades de otros depredadores.
Sin embargo, el estudio de DeMatteo ofrece otro enfoque: superponer las necesidades de varias especies en un mismo corredor. “A pesar de presentar diferentes tamaños, el jaguar, el puma, el ocelote, el leopardo tigre y el perro venadero superponen sus requisitos ecológicos”, afirma la investigadora, para quien usar solo un corredor para el jaguar supondría que las otras cuatro especies verían su distribución restringida en hasta un 30%.
Los investigadores combinaron los datos de las cinco especies para desarrollar un modelo que proporcione la mayor conectividad de hábitat para todas ellas y que minimice los costes estableciendo el corredor a través tierras y comunidades privadas

sábado, 9 de septiembre de 2017


Nuevas armas contra el cáncer de pulmón

Radiografía de un pulmón. E.M.
El cáncer de pulmón es el protagonista de algunas de las novedades más interesantes que se están presentando en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) que se celebra estos días en Madrid. A juzgar por los resultados que se han hecho públicos, los pacientes podrían tener pronto disponibles nuevas alternativas terapéuticas que mejoran el pronóstico de algunos tipos de la enfermedad y ofrecen más posibilidades de supervivencia.
Una de los estudios destacados es denominado PACIFIC, cuyas conclusiones aportan una nueva vía de actuación para muchos pacientes con el subtipo de cáncer de pulmón más frecuente, el cáncer no microcítico. Casi un tercio de los pacientes con este tipo de tumor se diagnostica cuando la enfermedad ya ha avanzado y alcanzado el estadio III. En estos pacientes, que no tienen metástasis en otros órganos, la cirugía no es una opción válida y lo que habitualmente se hace es someterles a una combinación de quimioterapia y radioterapia. Sin embargo, con esta estrategia la supervivencia sin recaídas es de ocho meses y apenas el 15% de los pacientes consigue sobrevivir cinco años al diagnóstico.
La investigación presentada este sábado en ESMO -y que se ha publicado de forma simultánea en la prestigiosa revista The New England Journal Of Medicine- muestra que en pacientes en estas circunstancias, que han recibido quimio basada en platino y radio y están estables, la utilización de un fármaco inmunoterápico, durvalumab, aporta muy buenos resultados.
"Hemos observado que en los pacientes que reciben inmunoterapia el periodo libre de enfermedad aumenta considerablemente", explicó a este periódico Luis Paz-Ares, jefe del servicio de Oncología del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid y uno de los firmantes del trabajo en el que han participado 235 centros de 26 países. En concreto, la mediana de supervivencia libre de progresión fue de 16,8 meses en el grupo al que se le indicó durvalumab (intravenoso), frente a los 5,6 meses que se registraron en el grupo que recibió un placebo.
El fármaco, desarrollado por AstraZeneca, también ha mostrado, según Paz-Ares, "un perfil de seguridad muy razonable" y beneficios en otros análisis secundarios, por lo que el oncólogo espera que las agencias reguladoras consideren su aprobación en un corto plazo de tiempo. El estudio PACIFIC no ha estudiado el impacto general sobre la supervivencia del paciente, un punto que despejarán análisis posteriores, aunque los autores del trabajo confían que "al haber aumentado el tiempo sin progresión de esta forma tan significativa, también haya un reflejo claro en la supervivencia de los pacientes".
Para Enriqueta Felip, jefa del Programa de Cáncer de Pulmón del Instituto de Oncología Vall d'Hebron de Barcelona y que no ha participado en la investigación, este trabajo "abre puertas en una enfermedad en la que no habíamos tenido grandes avances en los últimos 10 años".
Según subrayó Felip, "a día de hoy no hay ningún tratamiento de inmunoterapia para pacientes con enfermedad no metastásica", por lo que la aprobación del fármaco podría ser un importante paso adelante del que podrían beneficiarse "entre un 20 y un 25% de los pacientes".

Mutación en el gen EGFR

También se presentó en el encuentro de ESMO el estudio FLAURA, cuyas conclusiones permiten ser más optimistas con respecto al futuro de los pacientes con cáncer de pulmón no microcítico que tienen mutado el gen EGFR (en torno al 15% de los casos en los países occidentales).
Para estos pacientes ya están disponibles fármacos que actúan frente a EGFR, como erlotinib o gefitinib (inhibidor es de la tirosina quinasa), si bien, con el tiempo algunos pacientes acaban desarrollando una resistencia a su acción, por lo que dejan de ser efectivos. En muchos casos, esta resistencia se debe a la aparición de una mutación denominada T790M.
El estudio liderado por Suresh Ramalingam, de la Universidad de Emory (Atlanta, EEUU), ha demostrado que la administración de osimertinib, que actúa tanto sobre las mutaciones de sensibilización de EGFR como a la mutación asociada a la resistencia a los tratamientos, es capaz de mejorar la supervivencia libre de progresión en un 54% en comparación con los tratamientos convencionales.
"Se prolonga el tiempo hasta la progresión de la enfermedad nueve meses. Con los datos disponibles, creo que debería considerarse una nueva opción de tratamiento en primera línea para los pacientes con mutaciones en EGFR", señaló Felip al respecto del trabajo.
También se abordó en el encuentro, que ha reunido a más de 23.000 especialistas de todo el mundo, el modo más efectivo para realizar un seguimiento a los pacientes con cáncer de pulmón no microcítico que han sido sometidos a una cirugía. Los resultados del estudio IFCT-0302 sugieren que la tomografía computerizada (TAC), que es la prueba que se realiza de forma periódica habitualmente, podría no aportar un beneficio significativo con respecto a otras alternativas, como la radiografía de tórax, si bien sus conclusiones no son definitivas.
"Quizá lo que se desprende más claramente del trabajo es que no es necesario hacer un TAC cada tres meses, pero en mi opinión es una prueba que aporta valor, sobre todo en determinados casos, y debe seguir realizándose", apuntó en este sentido Felip.

¿Cuánto cuesta un cáncer?


En España se diagnostican más de 245.000 nuevos cánceres al año. La sanidad pública realiza el tratamiento sin copago adicional. Sin embargo, los pacientes tienen que hacer frente a una batería de gastos adicionales que, sumados a la reducción de ingresos derivados de la baja laboral, suponen un reto y una dificultad añadida para las familias con menores recursos.
Beatriz de Vera | 
<p>Los pacientes deben hacer frente a otros gastos derivados del cáncer que la Seguridad Social no contempla. / © Fotolia</p>
Los pacientes deben hacer frente a otros gastos derivados del cáncer que la Seguridad Social no contempla. / © Fotolia
El cáncer es una de las primeras causas de fallecimiento en todo el mundo. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que muchas de esas muertes se pueden evitar. Según sus datos, entre el 30 y el 50% de los cánceres se pueden prevenir con hábitos saludables –como evitar el tabaco y reducir la ingesta de alcohol–, o adoptando medidas de salud pública de inmunización contra las infecciones que los causan. El resto se alivia con cuidados paliativos adecuados.
El número total de nuevos casos de cáncer en España en 2015 fue de 247.771 (148.827 en varones y 98.944 en mujeres), según cifras de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Los tratamientos específicos para combatir la enfermedad son subvencionados al 100% ya que no se aplica copago sanitario a los enfermos. Sin embargo, los pacientes deben hacer frente a otros gastos derivados que la Seguridad Social no contempla.
Los tratamientos son subvencionados al 100% por la Seguridad Social, pero sufragar las recomendaciones médicas supone al bolsillo del paciente unos 450 euros en ocho meses
La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) calcula que solo sufragar las recomendaciones médicas indispensables para esta enfermedad le supone al bolsillo del paciente unos 450 euros de media para ocho meses de tratamiento, una cifra que afecta especialmente a los pacientes con riesgo de pobreza.
Desde hace unos años se ha acuñado un término específico para describir los problemas económicos que surgen a raíz del diagnóstico oncológico: 'toxicidad económica del cáncer'. Este concepto se refiere a las consecuencias económicas y las dificultades laborales de los pacientes que sufren esta enfermedad. Aunque la idea cobra especial significado en Estados Unidos, de donde procede, no deja de ser aplicable también a los enfermos de cáncer en otros países, incluido España.
Una lista de cuidados sin cubrir
Victoria Murillo (nombre ficticio), una residente en Madrid de 30 años que ha vencido recientemente un cáncer de mama, opina que existe una desprotección social hacia los enfermos. Durante el tratamiento, Victoria tuvo que afrontar los gastos de otras enfermedades menores que desarrolló a consecuencia del cáncer: “La quimioterapia y la radioterapia te debilitan, por lo que puedes desarrollar catarros, problemas digestivos y de piel, en el mejor de los casos. Al final, resultan en una suma de gastos imprevistos que no están subvencionados”, relata a Sinc.
Algunas de las afectaciones secundarias más comunes del tratamiento que necesitan una medicación y que no están cubiertas por la Seguridad Social son el estreñimiento, la sequedad de las mucosas y las úlceras o las heridas intestinales. Hay síntomas tan severos que impiden realizar tareas domésticas y obligan en algunos casos a contratar ayuda externa para el cuidado de la casa o de los hijos.
"Existen familias que ven afectado su presupuesto en unos 2.000 y 3.000 euros –durante el tratamiento– entre lo que se gasta y lo que se deja de ganar", dice un médico de familia
Según cuenta a Sinc Manuel Mejías, médico de familia, psicoterapeuta, y miembro de la Sociedad de Españoles de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), “existen numerosos casos de familias que, sobre todo si el cónyuge enfermo es quien aportaba los ingresos principales, ven afectado su presupuesto en unos 2.000 y 3.000 euros, entre lo que se gasta y lo que se deja de ganar”.
A medida que se alarga el tratamiento, las incomodidades se incrementan y, además del deseo de recuperación, se hace necesario buscar un mayor confort. “A veces los medicamentos que van con receta no son los que mejor funcionan y sí aquellos de otras marcas o que están fuera de la cartera de la Seguridad Social. En mi caso, necesitaba un protector de estómago realmente fuerte porque el normal, con la pericarditis y tomando tres dosis de ibuprofeno al día durante semanas, no me hacía nada. Costaba unos 25 euros y con receta no bajaba de 10. También se ve claro con las pastillas para dormir, hay medicamentos muy baratos como el Orfidal, pero elegir otras opciones menos agresivas, como la melatonina, cuesta alrededor de 23 euros la caja”, detalla Murillo.
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Los desplazamientos para recibir tratamiento son una de las partidas que más pueden notarse en el bolsillo. / Fotolia
Paralelamente, los médicos también recomiendan una lista de cuidados imprescindibles durante todo el tratamiento, como utilizar protectores solares totales, que cuestan de media unos 20 euros; jabones y cremas para el cuerpo y las manos sin parabenos ni perfumes, sensiblemente más caros que los de marca blanca del supermercado. Y hay otros complementos menos necesarios pero igual de cotidianos, como el maquillaje, que también deben cumplir las mismas reglas.
Los pacientes han de afrontar gastos de otras enfermedades menores que desarrollan como consecuencia del cáncer que no están cubiertas por el sistema público
Desplazamientos obligados 
Para un enfermo de cáncer son obligatorios los viajes semanales al hospital, e incluso diarios en algunas fases del tratamiento; así como los traslados periódicos al centro de día o las visitas mensuales a las consultas de médicos especialistas, dependiendo de cada caso. Estos trayectos son una de las partidas que más pueden notarse en el bolsillo, y de forma acentuada desde que, en 2012, la reforma sanitaria eliminó la gratuidad de los transportes sanitarios no urgentes, entre otras cosas.
En las localidades pequeñas, el problema se agrava. Algunos tratamientos de oncología solo se realizan en capitales o grandes urbes, lo que implica recorrer muchos más kilómetros por carretera con el consecuente aumento del gasto. En ocasiones, cuando la distancia es inasumible para ir y volver el mismo día, el afectado debe costearse un alojamiento y las dietas para él y sus posibles acompañantes.
Estas situaciones son más comunes de lo que parece y significan un aumento alarmante del gasto al que la Seguridad Social da pocas soluciones. En la mayoría de ocasiones, exceptuando algunas comunidades autónomas, son las asociaciones de pacientes las que ceden alojamientos y medios para dar una cobertura básica a enfermos y familiares, con o sin subvenciones públicas.
Por ejemplo, “en Andalucía los tratamientos más complejos solo se realizan en Sevilla. Además de los desplazamientos, esto implica que otro miembro de la familia también deja de trabajar, por ejemplo para cuidar a los niños, con lo que los ingresos, en los casos más dramáticos, son prácticamente nulos”, se lamenta Mejías.
El gasto mensual en salud de una familia que vive en un medio rural y con ingresos inferiores a 18.000 euros anuales se incrementa en un 16% al tratar un tumor de mama
La AECC calcula que el gasto mensual en salud de una familia que vive en un medio rural y con ingresos inferiores a 18.000 euros anuales se incrementa en un 16% al tratar un cáncer de mama. El 76% del gasto se debe al transporte para acudir a tratamiento, y, como asegura Mejías, “aunque menos cuantificable, este aumento de la precariedad, conlleva un explicable desgaste psicológico”.
Comer mejor es más caro 
Algunas necesidades básicas, como la nutrición, también contribuyen al desbarate económico de la enfermedad. Existen numerosas teorías acerca de los beneficios de una alimentación especial para el cáncer, sin embargo, según Rosa Martín, trabajadora social de la AECC ,“aunque muchas veces, fruto de la desesperación, las personas pueden querer hacer un gasto extra en la alimentación, lo que se recomienda principalmente es aumentar el consumo de alimentos frescos, llevar una dieta y unos hábitos saludables. Cualquier cambio debe ser consultado con un especialista”.
Para el dietista-nutricionista Juan Revenga lo más importante es comer productos frescos y eliminar de la cesta de la compra las carnes rojas otros alimentos procesados, incluidos cualquier tipo de comida basura y de refrescos azucarados.
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El número total de nuevos casos de cáncer en España en 2015 fue de 247.771 (148.827 en varones y 98.944 en mujeres). / Fotolia
Una recomendación tan simple como esta representa un cambio de costumbres en muchos hogares y, sobretodo, un leve encarecimiento de la cesta de la compra. Acceder a productos frescos y de calidad a veces va reñido con el ahorro económico, sobre todo en las grandes ciudades. Además, en casos puntuales se recomiendan complementos vitamínicos o proteicos que no cubre el sistema público, según Martín.
Por otro lado, existen gastos en cosmética y accesorios de belleza, como las pelucas o pañuelos, a los que gran parte de los afectados no quieren renunciar. “A medida que iba recibiendo la sesiones de quimioterapia, las necesidades aumentaban, desde algo tan simple y lujoso como poner la calefacción durante todo el invierno porque te sientes débil, hasta la compra de un peluca o de los accesorios de belleza que, por falta de tiempo y de conocimiento, se suelen adquirir a toda prisa sin conocer cuáles son las alternativas”, cuenta Murillo. 
Uno de los costes más elevados es el de la peluca. Aunque no solo las mujeres se plantean usar una, sí que son la mayoría. “El precio varía en función de los materiales y la longitud de la melena, pero la horquilla está entre los 280 euros y los 360 euros para las pelucas sintéticas y entre los 600 euros y los 1.500 euros para las pelucas de cabello natural”, explica a Sinc Adi Monje, de Pelucas Monje.
La economía de los pacientes se ve afectada por el tiempo perdido durante el tratamiento, que puede alargarse hasta año y medio en algunos casos
Por otro lado, según este experto, son muchos de los afectados por el cáncer que buscan turbantes y gorros naturales para combatir el frío y el calor a partes iguales. “Los turbantes tienen un precio mucho más asequible. Los realizados con materiales aislantes naturales como el bambú cuestan alrededor de 15 euros”, añade.
Un reto para la sanidad pública 
El cáncer es una enfermedad cara que conlleva un tratamiento largo y con mucha inversión de tiempo, energía y de dinero. Los pacientes, además de afrontar gastos extra, se enfrentan a la pérdida de valor adquisitivo por culpa de la baja laboral que puede alargarse durante meses.
Rosana Martín cuenta a Sinc que la economía de los pacientes “se ve afectada en primer lugar por el tiempo perdido durante el tratamiento, que puede alargarse hasta año y medio en algunos casos”. En este periodo es muy difícil ajustar la economía familiar, porque la baja médica significa una reducción considerable de los ingresos de hasta el 40% del día 4 al 20 y de un 25% hasta el día 575 de baja por enfermedad.
Según la Organización Mundial de la Salud, se calcula que el total del gasto en cáncer en 2010 fue de 1,16 billones dólares (unos 962.000 millones de euros). Estas son las cifras oficiales. El gasto invisible de los pacientes de cáncer –con 14 millones de nuevos casos en el mundo en 2012 y una previsión de aumento del 70% en las próximas dos décadas– va por otro lado.

Lo que la reforma se llevó

Padecer cáncer sale más caro hoy que en 2011 según la AEEC. La reforma sanitaria impulsada por la entonces Ministra de Sanidad Ana Mato en 2012 redujo la cobertura de gastos en tratamientos extrahospitalarios e introdujo el copago a un gran número de medicamentos entre ellos la quimioterapia oral y determinados medicamentos antineoplásicos (para la quimioterapia) que hasta entonces eran gratuitos.
Otro de los cambios más polémicos fue el régimen de desplazamientos no urgentes de los pacientes que formalizó el copago y dejó a las administraciones de cada comunidad autónoma que regulara los importes.

¿Quién dijo que Andalucía no se une?

viernes, 8 de septiembre de 2017

BIOMEDICINA Y SALUD: Salud pública
Una dieta rica en grasa mejora la salud y la memoria de ratones envejecidos

¿Comer grasa para vivir más tiempo?


Las llamadas dietas cetogénicas –bajas en carbohidratos y altas en grasas– aumentan la longevidad y la fuerza en ratones. Así concluye un nuevo estudio que apunta un aumento del 13% en la esperanza de vida media de los roedores con una dieta rica en grasa frente a una alta en carbohidratos. Los resultados, publicados en Cell Metabolism, abren un nuevo campo en la investigación del envejecimiento.
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El consumo de frutas y hortalizas es muy bajo en los países europeos. / Idefics Study
Desde hace unos años, la batalla contra los kilos de más tiene a los carbohidratos como su peor enemigo. De ahí que las dietas ‘keto’ o cetogénicas –bajas en hidratos y centradas en el consumo de grasas naturales, con ingesta de proteínas adecuadas para llegar al estado de cetosis óptima– se hayan popularizado como alternativa para perder peso.
Sin embargo, poco se sabe aún sobre lo que sucede exactamente durante el proceso de cetosis, es decir, cuando la ingesta de carbohidratos es tan baja que el cuerpo deja de usar la glucosa como principal fuente de combustible y se empiezan a utilizar cuerpos cetónicos para suministrar energía al corazón y al cerebro en ciertas situaciones excepcionales.
Los hallazgos indican que este tipo de dietas pueden mejorar la longevidad y la fuerza física, pero son necesarios más ensayos en seres humanos para confirmarlo
Esta semana, la revista Cell Metabolism publica dos estudios independientes en ratones –el primero liderado por expertos del Buck Institute for Research on Aging y el segundo por la Universidad de California, Davis (ambos en EE UU)– que afirman cómo una dieta cetogénica mejora la memoria en los ejemplares más mayores, así como las posibilidades de que el animal viva hasta la vejez.
Los hallazgos refuerzan la esperanza de que este tipo de dietas puedan aumentar tanto la longevidad, la fuerza física, así como el tiempo que se disfruta de buena salud. Pero los autores subrayan que son necesarios más ensayos en seres humanos para confirmarlo.
Para Jon Ramsey, autor principal del artículo de la universidad estadounidense, es impresionante la diferencia observada: un aumento del 13% en la esperanza de vida media de los ratones con una dieta alta en grasa en comparación con una rica en carbohidratos. "En humanos, eso sería de siete a diez años. Pero lo más importante es que esos ratones conservaron la calidad de vida en ese tiempo", recalca el investigador.
"Los dos estudios se refuerzan mutuamente, porque ambos muestran el mismo efecto global sobre la salud", indica Eric Verdin, director general del Instituto Buck. “Mientras que ambos trabajos mostraron mejoras en la esperanza media de vida y en las pruebas de memoria, en uno de ellos también se observó que una dieta cetogénica preserva la aptitud física, como la fuerza de agarre, en la vejez”, añade.
Sin grandes diferencias en humanos
Se observó un aumento del 13% en la esperanza de vida media de los ratones en una dieta alta en grasa en comparación con una rica en carbohidratos
Los ratones del estudio se dividieron en tres grupos en función de su dieta: rica en carbohidratos, baja en hidratos de carbono y alta en grasas y régimen cetogénico, todas con la misma cantidad de calorías.
Además de aumentar significativamente la vida media de los ratones en el estudio, la dieta cetogénica incrementó la memoria y la función motora (fuerza y coordinación), e impidió el desarrollo de los marcadores de inflamación relacionados con la edad. También tuvo un impacto en la incidencia de tumores.
“Muchas de las cosas que hemos observado no son muy diferentes de los humanos”, señala Ramsey. "Nosotros seguimos cambios similares y experimentamos una disminución en la función general de los órganos durante el envejecimiento”, subraya el experto.
“Una dieta cetogénica puede tener un gran impacto en la vida y la salud sin contar con una pérdida importante de peso o restricción de la ingesta, lo que abre una nueva vía para posibles intervenciones dietéticas que tengan un impacto en el envejecimiento”, concluye el científico.
Referencias bibliográficas:
Cell Metabolism, Newman et al.: "Ketogenic diet reduces mid-life mortality and improves memory in aging mice" http://www.cell.com/cell-metabolism/fulltext/S1550-4131(17)30489-8 DOI: 10.1016/j.cmet.2017.08.004