miércoles, 25 de julio de 2018



Guerra a los pendientes en bebés: ¿a favor o en contra?

Kylie Jenner, pequeña del clan Kardashian, acaba de reabrir el debate tras agujerearle las orejas a su hija de cinco meses. Una pediatra, una psicóloga y una experta en igualdad nos dan su opinión.

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Guerra a los pendientes en bebés: ¿a favor o en contra?
Las hijas de Kylie Jenner, Khlóe Kardashian y Gisele Bündchen y sus pendientes. FOTO: INSTAGRAM
Kylie Jenner, pequeña del clan Kardashian, acaba de reabrir el debate. La multimillonaria hecha a sí misma más joven de todos los tiempos, según Forbes, publicaba un vídeo junto a su hija Stormi en redes sociales y sus seguidores no tardaron en reparar en que la bebé de cinco meses llevaba pendientes. “No impongas tus preferencias estéticas dolorosas en los cuerpos de los bebés que no tienen voz”, escribía en Twitter Vonny Leclerc, colaboradora de The Guardian.Otros tantos comentarios en la misma dirección se mezclaron con las experiencias de mujeres hispanas, indias o africanas que aseguraban llevar las orejas perforadas desde la más tierna infancia sin mayor problema. La confrontación de opiniones del patio de Twitter es sintomática de un debate que, de cuando en cuando, vuelve a aparecer en medios y conversaciones cotidianas. ¿Es necesario esperar a que las niñas tengan edad suficiente para elegir si quieren agujerearse las orejas o los padres pueden decidir por ellas? ¿Son los pendientes una marca de género en la infancia que debería superarse?

En Estados Unidos –al igual que en el Norte de Europa– la tradición de ponerle pendientes a las bebés no está tan arraigada como en España o Latinoamérica y suele ser frecuente que las chicas se los hagan durante la adolescencia o una vez cumplida la mayoría de edad. En nuestro país, la tradición de agujerear las orejas de las niñas existe desde tiempos inmemoriales (la costumbre está tan arraigada que ni siquiera hay estudios que expliquen su origen o su significado) y la mayoría de las mujeres adultas españolas probaron la aguja antes que los potitos. Sin embargo, muchos padres se cuestionan ahora si es lícito intervenirel cuerpo de sus retoños sin su consentimiento.
“Hace tiempo llevar pendientes sí que era determinante para distinguir el bebé niño de la niña, y era casi obligatorio hacerlo. Actualmente ya no reviste tanta trascendencia ni condiciona demasiado el futuro de las niñas, pues pueden dejar de ponerse pendientes si no quieren llevarlos”, explica a S Moda Juana Gallego, directora del Observatorio para la Igualdad de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y codirectora del Máster de Género y Comunicación de la UAB.“Ahora bien, yo soy partidaria de no hacérselos, y que sean ellas las que tomen la decisión cuando les apetezca, igual que hacen los chicos, que se hacen agujeros o piercings cuando quieren, pero no se les impone desde el nacimiento. Es una cuestión que muy bien pueden elegir las personas cuando crecen, y no deben ser los padres/madres los que decidan por las niñas”, añade la experta en igualdad.
Desde el punto de vista médico, los recién nacidos apenas sienten dolor al taladrarse las orejas. Y, desde luego, es mucho menor que el que experimentará un adulto. “El cartílago de un bebé es tan blandito que la molestia que sienten al ponerle los pendientes es más pequeña que la que provoca una vacuna.Muchas veces lloran más cuando se le ajusta la tuerca que durante la perforación en sí”, cuenta Virginia Díaz-Argüelles, pediatra experta en neonatos en la clínica Santa Elena de Madrid. Según concede la doctora, lo más importante es utilizar unos pendientes hipoalergénicos y elegir un momento en el que el bebé esté tranquilo, por ejemplo, después de tomar el pecho. “Esperar 48 horas desde el nacimiento para ponérselos es suficiente. En muchos hospitales se ofrece este servicio y las propias enfermeras los colocan. En las farmacias, sin embargo, piden que el bebé haya sido vacunado contra el tétanos por prevención, pero lo cierto es que están protegidos contra esta enfermedad gracias a la vacuna de la madre”, añade. Y puntualiza: “En cualquier caso es decisión de los padres pero, bajo mi experiencia, sigue siendo muy frecuente ponerlos”.

Los pendientes son un regalo muy común por parte de familiares y amigos tras el nacimiento de una niña, antes si quiera de saber si los padres tienen pensando hacerle los agujeros. Junto a los vestidos rosas, los lazos descomunales y los pijamas azucarados, siempre se cuelan un par de aretes, unas perlitas o unos brillantes. Y por femenino que el resulte el look de la bebé, para muchos no estará claro que se trata de una niña si sus orejas permanecen intactas. Razones suficientes para que muchos padres se animen con los pendientes y motivos de sobra para que a otros tantos les espante la idea. “El trato que recibe un niño y una niña es diferente desde el nacimiento. A un niño se le trata de una manera mucho más enérgica, mientras que con las niñas se tiene más delicadeza. El que un bebé no lleve pendientes puede enseñarnos a comportarnos con él de una manera neutra, independientemente del sexo”, apunta la psicóloga sanitaria Bárbara Zapico. En su opinión, los pendientes están asociados a un género y, por tanto, a unas expectativas que se “deben” cumplir a largo plazo. “Si el niño no se siente a gusto con su género y no cumple lo que se espera de él, puede suponer una sensación de frustración. Sin embargo, si desde pequeñas las niñas no llevan pendientes, las expectativas generadas sobre ellas a largo plazo pueden desvanecerse desde ese inicio, dando lugar a una menor frustración”, señala la experta.
En el caso de que los padres decidan esperar, la pregunta es recurrente: ¿a qué edad una niña es suficientemente madura o está preparada para elegir si quiere agujerear su cuerpo? “No creo que exista una edad determinada”, contesta la psicóloga. “Hay niños/as que llevan pendientes desde el nacimiento y otros que con 15 años ya tienen medio cuerpo con piercings, consentido por sus padres. La pregunta sería, ¿a qué edad es uno lo suficientemente maduro como para saber que si se hace un agujero en la oreja es porque realmente quiere y no porque esté socialmente aceptado?”, plantea la especialista.
Mientras que muchas agradecen a sus padres no haber tenido que pasar por el trance ni el dolor en edad consciente, otros tantos se empeñan en derribar una tradición destinada, quizá, a perderse. “Creo que tenderá a desaparecer, aunque como las costumbres son tan persistentes y tan difíciles de cambiar, puede que aún tarde un poco”, sostiene Gallego. Kim Kardashian (que le puso un par de diamantes a su hija North West antes de su primer cumpleaños), Gisele Bündchen (que inmortalizó a la suya en Instagram con pendientes de oro a los siete meses) o Kloé Kardashian (ídem), entre otras madres de renombre, seguirán mientras tanto destapando la caja de Pandora cada vez que decidan taladrar las orejas de sus retoños y compartirlo con el mundo.

LA "CALO" NO ES LO QUE MATA

Nuevo estudio en ‘PLoS Medicine’

La población española muere cada vez menos por calor


El calentamiento climático es un hecho y ya se refleja en la evolución de las temperaturas estivales en España. Sin embargo, en contra de lo previsto, no ha hecho aumentar la mortalidad atribuible al calor. El análisis de los datos entre 1980 y 2015 sugiere que la población española está mejor adaptada al calor en la actualidad que décadas atrás. 

<p>La temperatura estival ha aumentado en más de un grado en España desde 1980. / Jeremy Bishop</p>
La temperatura estival ha aumentado en más de un grado en España desde 1980. / Jeremy Bishop
El cambio climático se ha traducido en un aumento de más de 1ºC en las temperaturas estivales en España desde 1980. A pesar de ello, y en contra de las predicciones, la mortalidad atribuible al calor ha registrado una tendencia a la baja, lo cual sugiere que la población española se ha ido adaptando para reducir su vulnerabilidad a las temperaturas de verano. Estas son las conclusiones de un estudio coordinado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), una institución impulsada por la Fundación Bancaria "la Caixa".
La investigación, publicada en PLoS Medicine, ha analizado las temperaturas y las defunciones diarias registradas en 47 capitales de provincia españolas en los veranos comprendidos entre 1980 y 2015. Los resultados revelan la existencia de dos tendencias opuestas: de un lado, un aumento progresivo de la temperatura estival media a razón de 0,33 ºC por década y, del otro, un decrecimiento paulatino del riesgo de mortalidad asociada al calor. Ambos factores, considerados en conjunto, han supuesto una leve disminución de la mortalidad atribuible al calor, del orden de medio punto porcentual por década.

“Somos menos vulnerables al calor gracias a una adaptación de la sociedad a las temperaturas elevadas y también al desarrollo socioeconómico experimentado durante las últimas décadas. Factores como las mejoras en el parque de viviendas, la popularización del aire acondicionado, los avances en los servicios de salud y la realización de campañas de concienciación podrían haber contribuido a la tendencia observada”, afirma Joan Ballester, autor sénior del estudio e investigador de ISGlobal. “Sin embargo, todavía no sabemos si esta tendencia a la baja se mantendrá en caso de que el cambio climático se agudice en el futuro”, añade.
“Se suele dar por sentado que el cambio climático irá acompañado de un aumento en la mortalidad asociada al calor, especialmente en sociedades en las que la edad media de la población es cada vez mayor. Sin embargo, en nuestro estudio observamos que esto no tiene que ser necesariamente así si al mismo tiempo se da, como en el caso de España, un descenso general y sostenido de la vulnerabilidad a las temperaturas moderadas y extremas”, explica Hicham Achebak, primer autor del estudio e investigador de ISGlobal y de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).  
Más muertes en mujeres
La tendencia general a la baja observada tanto en mortalidad atribuible al calor como en vulnerabilidad frente a temperaturas elevadas cuenta con una gran excepción: las muertes por causas respiratorias, que no han dejado de aumentar desde 1980, sobre todo en el caso de las mujeres. “El envejecimiento de la población y el incremento en la incidencia de determinadas enfermedades crónicas son algunas de las causas que podrían explicar esta tendencia”, apunta Hicham Achebak.
Por otra parte, el análisis segregado por sexos permitió observar la existencia de una brecha de género, ya que las muertes atribuibles al calor son más altas en el caso de las mujeres que de los hombres, así como también su vulnerabilidad a temperaturas moderadas y extremas. Aunque esta brecha de género se ha reducido en magnitud, ha persistido de forma sistemática cada año a lo largo de las últimas cuatro décadas.
Actualmente, los investigadores trabajan en una réplica de este estudio con datos de toda Europa. Se prevé que los resultados estén disponibles en los próximos meses.
 
 
 

martes, 24 de julio de 2018



Microcerebro creado por Muotri bajo el microscopio

Un brasileño logra crear un microcerebro con genes de Neandertal

© Foto: Muotri Lab/UC San Dieg
El genetista brasileño, Alysson Muotri, aplicó las tecnologías más modernas para crear un microcerebro con genes del hombre de Neandertal en su laboratorio. Su proyecto está destinado a combatir el autismo, explicó el jefe de estudios de células madre de la Universidad de California en San Diego a Sputnik.
Tras realizar el estudio, el científico espera revelar cuál es la diferencia entre el cerebro del humano contemporáneo y el de su antecesor extinto.
El estudio podrá permitir que podamos evitar las causas que llevan al autismo. El médico prevé que se podrán detectar las moléculas dañadas y hallar herramientas farmacológicas. Así será posible intervenir en el proceso cuanto antes y evitar que el paciente tenga problemas considerables de adaptación social, explicó Muotri en la entrevista para Sputnik.
Gracias a los estudios anteriores, el investigador supo que un microcerebro con genes del hombre de Neandertal desarrolla un sistema nervioso distinto al de los humanos contemporáneos y genera menos sinapsis.

Alysson Muotri en su laboratorio en la Universidad de California en San Diego
Alysson Muotri en su laboratorio en la Universidad de California en San Diego
Para realizar el estudio, el medico combinó tres métodos científicos: la herramienta de modificación de genes Crispr, los estudios sobre el ADN ancestral y la creación de orgánulos celulares, conocidos como microcerebros, derivados de las células madre.

El científico brasileño se mostró impresionado por los resultados de sus estudios concluidos hasta el momento. Ahora, Muotri planea instalar los microcerebros en una plataforma robotizada de manera que estos empiecen a 'explorar el mundo'. Así, el equipo dirigido por el investigador brasileño podrá probar si los representantes de la especie extinta de verdad tenían dificultades de adaptación social, comunicación y aprendizaje.
Además de ampliar los conocimientos sobre el cerebro de nuestro antecesor, el estudio permitirá aprender a manipular las vías moleculares y elaborar nuevos fármacos.

Por qué se siguen utilizando opioides para tratar el dolor si son considerados "peligrosos"

PastillasDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos médicos siguen eligiendo los opioides como analgésico pese a su peligrosidad.
El uso de opioides para tratar el dolor frecuentemente eleva la preocupación por sus efectos adictivos que incluso pueden llevar a la muerte.
Los opioides están entre los analgésicos que más se recetan en el mundo.
Estos medicamentos, que incluyen morfina, tramadol y fentanilo, se usan para tratar el dolor causado por casi todo, desde ataques cardíacos hasta cáncer.
Pero en Reino Unido recientemente se relacionaron con la muerte de cientos de pacientes de edad avanzada en hospitales, mientras que EE.UU. está luchando contra una epidemia por la adicción a los opioides.
¿Por qué estas drogas que pueden ser peligrosas siguen siendo administradas a los pacientes? ¿Por qué no utilizar otros analgésicos?

Un problema mundial

Manos con jeringa.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEstados Unidos sufre una fuerte crisis de adicción a los opioides que fue creciendo en los últimos año
Los opioides trabajan en combinación con receptores en el cerebro y reducen la sensación de dolor de una forma muy efectiva.
Sin embargo, los receptores de opioides están presentes en áreas del cerebro responsables del control de la respiración y altas dosis pueden reducir peligrosamente el ritmo respiratorio, la causa principal de casi todas las muertes por opioides.
Una investigación en el Hospital Gosport War Memorial de Reino Unido arrojó que más de 450 personas murieron entre 1989 y 2000 por la administración de cantidades "peligrosas" de opioides sin justificación médica.
En Estados Unidos, la prescripción cada vez más extendida de opioides para tratar el dolor a largo plazo llevó a una epidemia de adicción. En 2016, un récord de 11,5 millones de personas en EE.UU. utilizaron mal los opioides recetados, y hubo 42.249 muertes por sobredosis.
En Inglaterra las muertes relacionadas con sobredosis de opioides en 2016 fueron 2.000, la más alta desde que comenzaron los registros. Pero a diferencia de los decesos en EE.UU., estas se relacionan principalmente con la heroína en lugar de las formas de opioides disponibles con receta.
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Manos con opioide.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES

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Bomba de jeringa

Alivio consistente

Una de las razones por la que los opioides son muy utilizados es que, cuando se usan correctamente, son particularmente útiles como analgésico. Se pueden administrar a los pacientes de diferentes maneras y formas.
La morfina puede suministrarse por vía oral o mediante inyección; otros opioides pueden administrarse a través de parches, pastillas o tabletas sublinguales.
El informe del Hospital Gosport se centró en las bombas dejeringas, un método para administrar un medicamento debajo de la piel, para proporcionar una dosis constante de un opioide para un alivio consistente del dolor.
Esto puede ser una forma útil de aliviar el dolor al final de la vida de una persona, cuando el paciente no puede tragar o absorber la droga. Las bombas de jeringa también ayudan a los médicos a ajustar la dosis según sea necesario.
Sin embargo, en el Hospital Gosport, se informó que se utilizaron bombas de jeringas cuando no estaban justificadas, o para administrar dosis inapropiadamente altas de opioides.

Opioides manipulados

Pastillas.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionAlgunos científicos intentaron manipular los opioides para evitar adicciones.
A pesar de sus beneficios, los problemas asociados con estos medicamentos son claros.
Durante décadas, los científicos han tratado de desarrollar opioides que funcionen sin causar problemas de adicción y de mal uso.
Algunos agregaron deliberadamente ingredientes adicionales para causar algún tipo de reacción que genere sufrimiento.
Por ejemplo, el antídoto naloxona en gran parte no tiene efectos secundarios si el medicamento se toma por vía oral, pero causa síntomas graves de abstinencia si la tableta es aplastada e inyectada por un usuario dependiente.
También se investigaron los implantes y las inyecciones de liberación lenta que se desgastan durante un período de tiempo prolongado.
En EE.UU., una de las causas de la epidemia de opioides es la prescripción excesiva, especialmente entre aquellos con dolor a largo plazo.
Un hombre mira a tubos con pastillas.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLa mala administración de opioides puede ser extremadamente peligroso.
Para las personas con dolor agudo, los opioides pueden usarse junto con otras drogas, incluidos analgésicos comunes como el paracetamol, el ibuprofeno y la aspirina.
Cuando se tratan pacientes que están muriendo, se necesitan evaluaciones meticulosas de las causas del dolor para comprender la mejor manera del uso de opioides, al tiempo que se minimizan los posibles efectos secundarios.
Por ejemplo, los pacientes de cáncer con dolor como resultado del daño al sistema nervioso causado por la quimioterapia podrían tratarse primero con paracetamol y un antidepresivo tricíclico. Si eso no ayuda, o si el paciente presenta un dolor más intenso, se pueden administrar opioides.
Para los pacientes terminales, los opioides son a menudo la forma más efectiva de aliviar el dolor. Se cree que entre el 30% y el 94% de las personas con cáncer avanzado experimentan dolor y aproximadamente la mitad de los pacientes con cáncer recibieron un opioide en los últimos tres meses de su vida.
Si se usan apropiadamente y en cantidades justas, los opioides no solo son seguros, sino que son esenciales para un buen control de los síntomas del paciente.
Lo reportado en el hospital Gosport y la crisis de la adicción en Estados Unidos pusieron bajo un intenso escrutinio el uso de los opioides por parte de los médicos.
Una mejor educación y capacitación podría ser una forma de asegurarse de que se usen adecuadamente, de modo que se eviten los potenciales daños en los pacientes.
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Acerca de este artículo

Este análisis fue encargado por la BBC a expertos que trabajan para una organización externa.
La doctora Katherine Sleeman es científica clínica y consultora honoraria en medicina paliativa del Instituto Nacional de Investigación en Salud en el Instituto Cicely Saunders, King's College London. Más información aquí.
El profesor John Strang es director del Centro Nacional de Adicciones en King's College, el Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia de Londres. Ha trabajado en formas de mejorar la adherencia a los tratamientos y reducir el abuso de los opioides, incluido el trabajo conjunto con la industria farmacéutica, así como el desarrollo de antídotos para las sobredosis. Más información aquí.