lunes, 20 de agosto de 2018

INTOXICADA POR MUCHA INFORMACION


¿Qué son la "carga y sobrecarga cognitiva"?
Cuando una persona está sobrecargada de información o atascada por la distracción causada por información innecesaria sus habilidades cognitivas se reducen1
Autor: Elizabeth Harry, MD, SFHM, Read G. Pierce, MD, Patrick Kneeland, MD, Grace Huang, MD, Jason Stein, MD, SFHM & John Sweller, PhD Fuente: NEJM Catalyst Cognitive Load and Its Implications for Health Care
La atención médica moderna es compleja, y esa complejidad está aumentando debido a los avances en la investigación, las nuevas tecnologías, el aumento de las complejidades en la prestación de atención interdisciplinaria y la evolución de las estructuras regulatorias y de pago. Nuestra capacidad para procesar grandes cantidades de información, sin embargo, se ha mantenido constante.

La ciencia cognitiva puede ofrecer marcos útiles para comprender cómo ayudar a los médicos a procesar un cuerpo de información en constante crecimiento. La teoría de la carga cognitiva puede ser útil, ya que describe cómo los seres humanos filtran, procesan, almacenan y recuperan la información necesaria para la toma de decisiones.

Cuando una persona está sobrecargada de información o atascada por la distracción causada por información innecesaria, la capacidad de integrar información nueva e importante o alterar la información almacenada se vuelve limitada, con implicaciones directas para nuestra capacidad de aprender y llevar a cabo la atención del paciente".
La memoria de trabajo es un recurso limitado cuando se trata de información novedosa, pero ilimitada cuando se trata de información familiar.
Primero, recopilamos nueva información leyendo, escuchando o imitando a otros. La mayor parte de nuestra educación formal comprende este tipo de adquisición de datos. Almacenamos el conocimiento en la memoria a largo plazo. Cuando necesitamos esta información para tomar decisiones clínicas, la recuperamos de la memoria a largo plazo, la procesamos a través de la memoria de trabajoy la ponemos a la vanguardia del conocimiento para la atención clínica. Simultáneamente, procesamos los datos del entorno a través de la memoria de trabajo para tomar las medidas adecuadas.

Una idea clave de la ciencia cognitiva es que tanto la información nueva como el conocimiento existente que debe recuperarse deben pasar por la memoria de trabajo. De acuerdo con la teoría de la carga cognitiva, la memoria de trabajo es un recurso limitado cuando se trata de información novedosa, pero ilimitada cuando se trata de información familiar.

Como consecuencia, cuando un individuo está sobrecargado de información o atascado por la distracción causada por información innecesaria, la capacidad de integrar información nueva e importante o alterar la información almacenada se vuelve limitada, con implicaciones directas para nuestra capacidad de aprender y atender al paciente.
Visión general de la teoría de la carga cognitiva

La teoría de la carga cognitiva describe los factores que influyen en la ocupación de la memoria de trabajo.
  1. La carga cognitiva intrínseca es el "peso" cognitivo de la información o tarea, determinada por la complejidad del material que se procesa, y esto es fijo. Un caso más difícil o un procedimiento muy complicado tienen una carga intrínseca más alta que un caso o procedimiento más sencillo.
     
  2. La carga cognitiva externa es la carga mental impuesta por la organización de la información o una tarea. Por ejemplo, una unidad mal organizada, donde uno debe ir a múltiples ubicaciones para adquirir los materiales necesarios para un procedimiento, impone una carga externa innecesaria. Cuando aumenta la carga externa, se roba a la memoria de trabajo limitada, lo que reduce la capacidad de los seres humanos de prestar atención a información compleja.
La estandarización y la simplificación reducen la carga externa. Por ejemplo, los kits en línea central disminuyen la carga extra al reunir todo lo necesario en un solo lugar. Del mismo modo, un registro de salud electrónico puede mostrar todos los datos relacionados con la diabetes de un paciente en una pantalla, disminuyendo la carga de acceso a la información y liberando la memoria de trabajo para procesar los datos clínicos.

Implicaciones para el diseño del flujo de trabajo del hospital

Con el aumento de la complejidad viene un mayor agotamiento cognitivo para los proveedores de primera línea. Esto se debe a dos fenómenos bien descritos por la teoría de la carga cognitiva.
  • El primer efecto de atención dividida se produce cuando los médicos deben interactuar con múltiples fuentes para adquirir y sintetizar información esencial para completar un encuentro clínico. Ejemplos de esto son cuando los médicos deben acceder a varios sistemas electrónicos de información, a varias partes de uno solo o a varios miembros del personal del hospital para recopilar datos o ideas necesarias sobre un caso del paciente. Una historia clínica electrónica que organiza información relevante del paciente para una enfermedad en una ventana reduce la redundancia de la presentación de datos y elimina la atención dividida".
     
  • El segundo colaborador es el efecto de redundancia, cuando la misma información se presenta simultáneamente de múltiples maneras. Los médicos a menudo reciben notificaciones de la información idéntica a través de una página, una llamada por separado del laboratorio, una bandera en la página del laboratorio y un correo electrónico, todo en nombre de la seguridad del paciente. Estas notificaciones bienintencionadas crean más ruido o una carga cognitiva extraña, lo que dificulta que los médicos procesen otros datos. Además, estas alertas interrumpen los procesos de trabajo no relacionados, por ejemplo, un médico que trata de ingresar órdenes para un paciente enfermo puede distraerse con una alerta notificándole sobre una alergia a medicamentos que ya ha discutido con el paciente y el personal de la farmacia.
La redundancia se puede mitigar estableciendo un flujo de trabajo único para las notificaciones urgentes que sea confiable y no se duplique en múltiples líneas de servicio. El argumento de que la seguridad del paciente necesita estas notificaciones múltiples no tiene en cuenta la variabilidad en la confiabilidad de cada parte que contacta al médico con la información o el impacto de estas notificaciones en otras piezas de datos críticos que el médico está tratando de procesar. Un solo flujo de trabajo reduciría la redundancia y disminuiría el impacto del efecto de división de la atención de estas notificaciones.
Soluciones para el agotamiento cognitivo
Cuando desviamos nuestra atención de un tema a otro, hay un "parpadeo" atencional durante el cual no atendemos aproximadamente durante 90 segundos al flujo de datos
Diseñar registros electrónicos de salud y sistemas de atención de la salud con estos principios cognitivos en mente puede evitar el riesgo de sobrecargar a los médicos. Por ejemplo, una historia clínica electrónica que organiza información relevante del paciente para una enfermedad en una ventana como se describió anteriormente reduce las consecuencias del efecto de atención dividida. Un médico debería abrir solo una ventana para ver las mediciones de glucosa del paciente, los resultados de laboratorio, las dosis de medicación y las visitas clínicas relacionadas recientes. Esto reduce la redundancia de la presentación de datos y elimina la atención dividida.
Los medicamentos pueden tomar prestada una página de la industria de la aviación para abordar las interrupciones, que dividen la atención y pueden crear redundancia. El entrenamiento estándar de la industria de la aviación reconoce que cuando desviamos nuestra atención de un tema a otro, hay un "parpadeo" atencional durante el cual no atendemos aproximadamente durante 90 segundos al flujo de datos. Los equipos reciben capacitación para clasificar la urgencia de la interrupción a través de un marco compartido de la importancia de tipos particulares de interrupciones. Si la interrupción es de alta urgencia, los miembros del personal están capacitados para observar la tarea en la que están trabajando al decir en voz alta, por ejemplo, "paso 6 de la lista de comprobación de aterrizaje", proceder con la interrupción y luego volver a la tarea original. Al "marcar" la tarea, están reclutando la atención de todo el equipo para la tarea en cuestión.
En el cuidado de la salud, esto podría funcionar durante el período de hospitalización. Si un miembro del equipo médico tiene un problema urgente para discutir con el equipo durante las rondas, puede acercarse a los miembros del equipo y decirles que deben interrumpir su toma de decisiones clínicas. Luego, el equipo notará su actividad actual, "discutiendo la sobrecarga de volumen y los pesos secos recientes", por ejemplo, antes de dirigirse al miembro del equipo y responder a la necesidad urgente.
Implicaciones para la educación médica
Los estudiantes de medicina son responsables de dominar un volumen de información en constante crecimiento, por lo que también debemos desarrollar estrategias educativas que disminuyan la carga externa. Una solución es evitar presentar información de forma demasiado compleja, como diapositivas sobrecargadas y efectos gratuitos de PowerPoint. También debemos ayudar a los estudiantes a desarrollar la habilidad de distinguir la señal (carga intrínseca) del ruido (carga extraña) enseñándoles a pensar en voz alta mientras evalúan datos, formulándose preguntas como:
  • ¿Qué datos me llevan a esa conclusión?
  • ¿Qué datos no encajan con esa conclusión?
  • ¿Cuáles son los cinco a siete datos más importantes para este paciente hoy?
Esto ayuda a los alumnos a enfocarse en la información clave.
Otra estrategia es usar enfoques que optimicen la carga intrínseca para los estudiantes. Si bien la complejidad de la información no se puede modificar, los conceptos complicados se pueden espaciar a lo largo del tiempo. Esto significa presentar modelos mentales más simples, las "herramientas" de la mente que ayudan a resolver problemas y tomar decisiones, a los estudiantes noveles y agregar matices o complejidad a medida que el alumno avanza.
Los educadores pueden ayudar a los alumnos a construir modelos mentales comenzando con representaciones simplistas, incluso si son un poco inexactas, y lentamente agregan detalles a lo largo del tiempo. Este espaciado permite que se recupere la fatiga de la memoria operativa. Por ejemplo, presentar inicialmente el sistema cardíaco como dos bombas separadas puede ayudar a iluminar los fundamentos conceptuales del sistema cardiovascular, antes de pasar a su complejidad real. Esto permite a los estudiantes ampliar su modelo mental para que puedan captar información más compleja más adelante. Por el contrario, la presentación de datos complejos a los principiantes los ahogará en más datos de los que tienen el marco para procesar.
Finalmente, la neurociencia emergente está destacando estrategias de enseñanza más eficientes diseñadas para ayudar a los estudiantes a crear sus propios modelos mentales, como la visualización a través de organizadores gráficos y mapas conceptuales. Estas herramientas construyen representaciones visuales de las conexiones entre los datos que un médico con más experiencia podría tener en su mente. Por ejemplo, un equipo podría mapear todos los datos que presenta un paciente y agrupar los datos con posibles diagnósticos para representar visualmente qué datos encajan con cada diagnóstico y qué datos son atípicos.
Implicaciones para el futuro
Los esfuerzos de rediseño de la atención médica deben adaptarse a las limitaciones de la cognición humana mediante la creación de entornos óptimos para el aprendizaje, la presentación de información simplificada y flujos de trabajo menos complicados que crean rutinas y predictibilidad. Sin tales intervenciones, muchos proveedores se verán abrumados por la cantidad de pacientes que ven, la complejidad que presentan esos pacientes y los sistemas dentro de los cuales brindan atención. Con una cuidadosa atención a la teoría de la carga cognitiva, se pueden crear oportunidades para mejorar la educación, el diseño de sistemas y la práctica efectiva para mejorar el rendimiento clínico.

domingo, 19 de agosto de 2018

La verdad sobre los remedios para la acidez estomacal

Hombre sufre de indigestiónDerechos de autor de la imagenISTOCK
Image captionLa acidez estomacal es un problema muy frecuente, pero ¿cuán efectivos son los remedios de venta libre que compramos para aliviarlo?
¿Quién no ha sufrido alguna vez de ardor estomacal?
Los remedios para tratarlo son uno de los productos farmacéuticos de venta libre más usados en el mundo.
¿Pero cuán efectivos son estos medicamentos que solemos tener en nuestro botiquín? ¿Y qué impacto tienen sobre nuestro cuerpo?
El doctor Chris Van Tulleken de la serie de la BBC "La verdad sobre…" decidió investigarlo
La indigestión puede tener varias causas, como comer demasiado, las cosas equivocadas o muy rápido.
Muchas veces las molestias no se sienten en el estómago mismo sino en la zona del pecho.
¿Qué causa ese dolor? Van Tulleken explica que por lo general ocurre cuando el ácido que está en el estómago (que sirve para disolver los alimentos) escapa a otras partes del cuerpo, en particular el esófago, causando una inflamación.
Para combatirlo, muchos tenemos a mano toda una serie de remedios, por lo general costosos.
Medicamentos para la indigestión en una farmacia en Argentina
Image captionLos productos para aliviar la acidez estomacal son uno de los medicamentos más populares de las farmacias.
Sin embargo, el médico británico advierte que si supiéramos qué tipo de alimentos nos causan la indigestión, podríamos ahorrarnos ese dinero.

Rompiendo mitos

Muchas personas que sufren de ardor estomacal evitan las comidas picantes y los alimentos ácidos.
Pero Van Tulleken organizó una prueba que muestra qué poco entendemos sobre la relación entre la comida y los problemas de ardor que sufrimos.
Invitó a un grupo de voluntarios a comer tres platos:
  • Postre: crocante de manzana con helado de crema
Luego, le pidió a sus cuatro invitados que identificaran cuáles de esos alimentos podrían darles peor acidez, calificando cada plato con un número del 0 al 10.
Un pimiento picante al que le sale humoDerechos de autor de la imagenISTOCK
Image caption¿Evitas los picantes porque crees que te causan acidez? A continuación te contamos si eso es cierto.
Todos los voluntarios llegaron a conclusiones similares: la combinación del tomate, una fruta ácida, con el vinagre, seguramente causaría ardor estomacal. Puntuación promedio: 6
El picante plato principal obtuvo una puntuación aún peor: un 8.
En cambio, todos se sintieron tranquilos con el postre. "Lo voy a calificar con un cero porque hay cero chances de que me cause indigestión", aseguró uno.

La realidad

Al finalizar la cena, Van Tulleken analizó los resultados y separó mito de realidad.
Sobre la entrada, aclaró que "el ácido que está en el estómago es miles de veces más poderoso que el ácido del tomate y del vinagre, así que esos jugos de hecho contribuyen a diluir el ácido estomacal".
Con respecto al curry, que fue votado el plato más dañino para el estómago, señaló que el poder del picante en realidad no afecta más allá de lo sensorial.
"Lo que ocurre es que el picante actúa sobre tus nervios del dolor que envían un mensaje al cerebro equivalente a si tuvieras la boca incendiada. Pero el picante no debería tener ningún efecto sobre tu estómago", aclaró.
Por último el postre, votado el más inocuo.
Crocante de manzana con helado de cremaDerechos de autor de la imagenISTOCK
Image captionSe ve bastante inofensivo ¿no? ¡Error!
"De hecho, lo que es más probable que provoque indigestión son los alimentos de alto valor calórico y graso", sorprendió.
La razón por la que la grasa y el azúcar causan indigestión es porque estimulan al estómago para que produzca más ácido.
"Esto también aplica a las bebidas alcohólicas, por lo que es mejor evitarlas si sufres de acidez estomacal", aconsejó el experto.

¿Y los medicamentos?

Pero suponiendo que la tentación nos gana, nos damos una panzada y terminamos con acidez, ¿cuál es la mejor solución?
Si tienes un dolor moderado los antiácidos te aliviarán, confirma Van Tulleken.
"Las tabletas que parecen de tiza son las que más rápido funcionan porque neutralizan el ácido de forma inmediata", explica el médico. Agrega que además son un medicamento seguro, que no provoca otros problemas.
Sin embargo muchas veces el dolor fuerte es causado por reflujo. Para este problema solemos tomar remedios llamados alginatos, que actúan formando una barrera de protección entre el ácido estomacal y el esófago.
¿Pero funcionan? Para averiguarlo, el doctor creó el modelo de un estómago.
Van Tulleken reprodujo el modelo de un estómago usando este matraz
Image captionVan Tulleken reprodujo el modelo de un estómago usando este matraz para comprobar si funcionan los remedios para combatir el reflujo estomacal. Aquí se ve cómo se forma un tapón en la "boca del estómago".
Llenó un frasco de vidrio de forma cónica (conocido oficialmente como un matraz de Erlenmeyer) con ácido clorhídrico, que es el ácido que está en nuestros estómagos.
Luego, volcó una dosis de medicamento antireflujo que muchos utilizan para tratar el ardor estomacal.
Los alginatos formaron un tapón en la abertura que representaba la conexión del estómago con el esófago.
Van Tulleken dio vuelta el frasco para saber si el tapón era una barrera efectiva... y ¡lo fue!
El medicamento logró evitar que el ácido se escapara del matraz.
Conclusión: los dos medicamentos más comunes para tratar la indigestión son eficaces para aliviar los dolores.
Sin embargo, el médico advierte que si uno se encuentra usándolos muy seguido podría ser indicio de otro problema, que debería ser revisado por un especialista.

El grave peligro de los golpes de calor en los más pequeños

DR. FERNANDO CABAÑASJefe del Servicio de Pediatría y Neonatología del Hospital Quirónsalud San José
13 AGOSTO, 2018
El verano trae a las familias la playa, las vacaciones, el tiempo libre para jugar…y las altas temperaturas, una circunstancia frente a la que hay que tomar precauciones si no queremos exponer a nuestros hijos a la posibilidad de que sufran un golpe de calor. Los bebés y los niños, sobre todo los más pequeños, son muy sensibles a sufrir daños por estar expuestos a las altas temperaturas sin cuidado, daños que pueden tener consecuencias muy graves si los que los padecen no son detectados y tratados a tiempo.
El golpe de calor se produce cuando, como consecuencia de los muchos grados centígrados del ambiente, la persona pierde líquido y es víctima de una deshidratación severa. Es decir, el cuerpo sufre importantes pérdidas de agua y tiene dificultades para regular su temperatura por los mecanismos habituales como la sudoración, produciéndose, como consecuencia, un aumento de la temperatura corporal.
Cuando el cuerpo alcanza una temperatura de más de 40 °C (durante periodos de 10 ó 15 minutos), estos mecanismos reguladores del calor quedan superados y entran en shock, produciéndose entonces, el temido golpe de calor.
Los síntomas más comunes son:
– Mareo.
– Dolor de cabeza.
– Visión borrosa.
– Irritabilidad e irratibilidad.
– Aumento de la temperatura y enrojecimiento de la piel.
– Náuseas y vómitos.
– Dificultad respiratoria.
– Taquicardia.
Son síntomas a los que los días en los que las temperaturas son especialmente elevadas hay que estar muy alerta porque los casos más graves ocurren cuando, aun estando con algún síntoma de alerta, no hemos tomado las medidas necesarias.
Ante la más mínima sospecha de que alguno de nuestros hijos ha sufrido o puede estar sufriendo un golpe de calor, debemos solicitar asistencia sanitaria de manera inmediata y tratar de bajar su temperatura corporal con medidas como beber agua, ventilar la zona donde se encuentre, retirarle de la exposición solar directa… En definitiva, alejarle de las fuentes de calor ambientales y tratar de aplicarle medidas termoreductoras.
¿Qué medidas podemos tomar para evitar un golpe de calor?
  1. No exponer a los niños demasiado tiempo al sol directo ni durante las horas centrales del día. Es aconsejable alternar sol y sombra y evitar directamente el sol desde las 12 a las 16 horas. Utilizar gorras, sombreros y sombrillas cuando se encuentren bajo su exposición directa.
  2. Nunca hay que dejarlos solos en el coche. Aún resulta sorprendente que esta siga siendo una de las causas más frecuentes de muerte causadas por golpes de calor siendo como son previsibles y evitables al 100%. En verano, con una temperatura exterior de 35º, el interior de un coche puede ser un horno a más de 60º.
  3. La ropa, mejor de algodón y de colores claros.
  4. Manténganlos hidratados durante todo el día. Deben beber más agua durante todo el día y de forma constante. Es un error esperar a que nos la pidan porque tienen sed, ya que esta sensación es ya un síntoma de alerta de nuestro organismo para indicarnos que la deshidratación ha comenzado.
  5. Especial cuidado los primeros días de las olas de calor repentinas, ya que el organismo necesita un período para acostumbrarse a la temperatura. Si de un día a otro aumenta rápidamente la temperatura del exterior, aumenta el riesgo padecer un golpe de calor.

De caquis y persimones: ¿cómo se inventa una fruta?

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El Persimon es una variedad de caqui que lleva pocos años en el mercado, más dulce y menos blando que su pariente. Lo ha desarrollado un equipo de científicos valencianos con Mª Luisa Badenes a la cabeza. Esta es la historia de un invento que va del laboratorio al frutero.
Más información sobre:
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Rocío Pérez Benavente |  | 18 agosto 2018 08:00
<p>Persimon es una marca, aunque el nombre se ha popularizado para denominar al fruto al que hace referencia. / Cinta Arribas</p>
Persimon es una marca, aunque el nombre se ha popularizado para denominar al fruto al que hace referencia. / Cinta Arribas
Tiene el color de un melocotón, la piel brillante como una nectarina, es dulce como un mango y se come más o menos igual que una manzana. ¿Qué es?
Es un Persimon. Así, con mayúscula, porque Persimon es una marca, aunque el fruto al que nombra se ha expandido tanto que ya lo podemos leer de cualquier forma en la frutería: persimon, persimón, persimones o incluso persimons si nos ponemos un poco anglosajones.

Una fruta que antes no existía, y ahora todos podemos probar, ¿de dónde ha salido? Olvídense de las frutas exóticas traídas del otro lado del mundo, como la
 guayaba o la papaya. El Persimon es un invento. Y de hecho, es un invento español. ¿Pero cómo se inventa una fruta?Si no ha oído usted hablar de esta nueva fruta, debe de ser de los únicos. Aunque es algo anterior, el Persimon ha explotado en los últimos dos años, y no solo se compra y se come, sino que se habla de ello. El Persimon está de moda.
Retrocedamos un poco y empecemos por explicar que el Persimon, con mayúsculas, es de hecho un caqui, con minúsculas, pero no un caqui cualquiera, sino uno en el que confluyen diversas técnicas de mejora agrícola y otras de manipulación poscosecha para dar como resultado una fruta que antes no existía.

De China al Mediterráneo

Cuenta Rafael Perucho en un capítulo del libro El cultivo del caqui que este llegó desde China hasta la cuenca mediterránea en el siglo XVII, y que durante siglos ha ido evolucionando hasta dar lugar las distintas variedades locales que se cultivan hoy: el caqui Tipo italiano, el Triumph israelí o el Rojo Brillante en España.
En España, en concreto, el caqui no le importó a casi nadie durante siglos. Se cultivaba en lo que hoy son Andalucía, la Comunidad Valenciana y Cataluña, pero en la linde de los senderos, en los márgenes de las praderas y siempre asociados a pequeñas plantaciones sin demasiado interés económico. El motivo es que aquellos primeros caquis eran pequeños, duros, poco sabrosos y sus árboles no daban demasiada cosecha.

Los agricultores de la zona favorecieron esta nueva variedad que por entonces bautizaron como caqui Rojo Gordo: su calibre era mucho mayor que los frutos anteriores, así que salía mucho más a cuenta dedicarle esfuerzos a sacar la cosecha adelante. En los años 70 se rebautizó como Rojo Brillante debido a su color.
A principios del siglo XX comenzaron a hacerse las primeras plantaciones comerciales en la Ribera Alta, en Valencia, y es allí donde surge la variedad Rojo Brillante. Explica Perucho que no está muy claro cómo apareció, pero "la hipótesis más aceptada es que procede de una mutación de una yema de la variedad Cristalino que se dio en esta comarca valenciana".

Los astringentes taninos

Pero estos nuevos y rollizos frutos seguían teniendo un problema, y es que a su dulce sabor le acompañaba un rastro rasposo en la lengua después de comerlo. Es una cualidad llamada astringencia causada por la presencia de taninos, sustancias capaces de coagular algunas proteínas, entre ellas la mucina presente en nuestra mucosa bucal y que es la causa de que al comer caquis nos quede la boca con una sensación áspera.
La astringencia le quita al caqui parte de su atractivo, ya que puede ser tan fuerte que lo haga incomible o poco apetecible para mucha gente. Ante este problema, la propia fruta tiene una solución: los taninos solo están presentes en la fruta cuando está verde y van desapareciendo a medida que madura. De forma que solo hacía falta esperar el tiempo suficiente hasta que los caquis estaban suficientemente maduros y así desaparecía la sensación rasposa.

Demasiado blandos para viajar

Estos son los caquis tradicionales, los de toda la vida: rojos, dulces... y blandos, muy blandos. Esperar a que la astringencia desaparezca supone dejar que la fruta alcance tal punto de madurez que se ablanda demasiado. Esto supone otro problema para los agricultores, porque en ese estado la fruta es difícil de transportar y comercializar más allá de unos cuantos kilómetros a la redonda de la plantación.

Se trataba de encontrar un método que estimulase la evaporación de los taninos sin que el resto de la fruta tuviese que madurar a la vez. Y la clave estaba en
 gasearla con etanol. Porque es la exposición al etanol que emite la fruta al madurar lo que hace que los taninos se evaporen. Pero si se introducen los caquis en una cámara de etanol durante el tiempo adecuado (entre 20 y 24 horas aproximadamente), el gas logra el mismo efecto desde el exterior."En los años 70, científicos israelíes desarrollaron un método poscosecha para eliminar la astringencia de los caquis de la variedad Sharon. Es decir, que no se trataba de una variedad nueva, sino que aplicando un procedimiento a los mismos caquis, tenías una fruta que parecía distinta", explica María Luisa Badenes, investigadora del Departamento de Fruticultura del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias. Tras una visita a Israel, en los años 90 científicos valencianos trataron de hacer lo mismo con los caquis locales y lo consiguieron.

Más de 300.000 toneladas 

Así nacieron los persimones, caquis alterados para perder la astringencia sin perder la tersura. Esto no solo le da dado a esta fruta centenaria un nuevo nombre y una nueva imagen, también le ha dado un interés económico que le ha hecho crecer y alcanzar cifras de producción, venta y exportación que el caqui tradicional, por su blandura, nunca habría podido alcanzar.

En el año 2000 se cultivaban 21.000 toneladas anuales y el año pasado fueron más de 300.000. "La mayoría se exporta, sobre todo a Europa. Se envía mucho a los
 países nórdicos, donde hasta ahora no conocían esta fruta, allí no se cultivan los caquis", explica Sergio Carbó, representante de AVA-ASAJA.Si en el año 2002 se dedicaban en España unas 2.000 hectáreas al cultivo de caquis, en 2017 casi alcanzó 16.000, según datos de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA).
Gracias a sus cualidades que lo hacen apetecible y fácil de transportar y de comer, el Persimon se ha puesto de moda en detrimento de su antecesor, el tradicional caqui, que sin embargo se resiste a desaparecer. "El caqui tradicional sigue existiendo y se consume en los mercados de proximidad", asegura Badenes, "pero es el caqui-persimon el que se ha dado a conocer a gran escala, tanto dentro como fuera de España".

Rocío Pérez Benavente

Periodista de ciencia o de lo que haga falta. Always take the high road. #FightLikeAGirl


sábado, 18 de agosto de 2018

ME DA LO MISMO,CUANDO ESTO SE VAYA AL CARAJO,ELLOS TAMBIEN ESTARAN JODIDOS

Del tabaquismo al cambio climático

La historia desnuda y escandalosa de los que niegan la evidencia científica


Según las últimas encuestas, el 36% de los estadounidenses niega que la acción humana sea la causa del calentamiento global, una base suficiente para que el presidente Donald Trump se sienta animado a romper los pactos de lucha contra el cambio climático. Mercaderes de la duda se remonta a los ardides empleados en refutar el efecto cancerígeno del tabaco, matriz de todas las campañas de desinformación posteriores.

<p>Trump hablando el 7 de febrero de 2015 en la Conservative Political Action Conference, en Maryland (EE UU) / <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Donald_Trump#/media/File:Donald_Trump_by_Gage_Skidmore_3.jpg" target="_blank">Wikipedia</a></p>
Trump hablando el 7 de febrero de 2015 en la Conservative Political Action Conference, en Maryland (EE UU) / Wikipedia.Tan imbécil como Rajoy,Macri,Temer o Casado
El esfuerzo contra el calentamiento global atraviesa una fase crítica y en buena medida se debe a la negativa de Washington y un sector de la sociedad estadounidense a participar del combate. Pese a la incesante acumulación de datos y confirmaciones empíricas del trastorno climático y su origen humano, en esa nación los escépticos se mantienen incólumes. ¿Cómo es posible?
Naomi Oreskes y Erik Conway ofrecen en Mercaderes de la duda una respuesta centrada en el desmontaje de las campañas de desinformación impulsadas por intereses creados y un puñado de científicos conservadores. Para ello, los dos historiadores de la ciencia —una adscrita a la Universidad de Harvard y el otro al Jet Propulsion Lab de la NASA— se remontan a su origen: la ‘ruta del tabaco’, es decir, las tácticas aplicadas por las tabacaleras para negar el poder cancerígeno del cigarrillo.

La agitación sistemática de las dudas les permitía abusar de una práctica rutinaria del
 periodismo estadounidense: la cobertura equilibrada de las polémicas. Nacida para garantizar el acceso mediático a las partes de un debate político, esa pauta fue distorsionada por las tabacaleras, que así lograron que The New York Times o el respetado Edward Murrow otorgaran a sus posturas marginales el mismo rango que al consenso científico mayoritario. Se transmitía de ese modo a la opinión pública la engañosa impresión de que los expertos se hallaban seriamente divididos.En los años 50 y 60, sus maniobras allanaron el camino a los posteriores negacionistas. ¿En qué consistían? Por un lado, se investían de autoridad reclutando expertos afines y creando centros de ‘investigación’; por el otro, explotaban las incertidumbres (“La duda es nuestro producto”, admitían en un memorándum interno). En pocas palabras: si los hechos eran imposibles de obviar, los tachaban de insuficientes y exigían más estudios. Con esas tretas dilatorias impedían la regulación de su negocio y ganaban tiempo para seguir fomentando el tabaquismo.

Dudas torticeras

Que sus ardides hicieron escuela quedó claro cuando el rearme impulsado por Ronald Reagan chocó con la hipótesis del invierno nuclear ideada por Carl Sagan y otros expertos. El lúgubre escenario contradecía la propaganda oficial, empeñada en minimizar el impacto de una guerra atómica. Para refutarlo se creó el Instituto George C. Marshall y se introdujo en la panoplia persuasiva una nueva arma: acusar a Sagan y sus colegas de hacerle el juego a la Unión Soviética.
Ese modus operandi se repitió en las sucesivas controversias. En la batalla por el humo de segundo mano, las tabacaleras encargaron al Center for Indoor Air Research y revistas ‘académicas’ como Tobacco & Health negar el perjuicio causado al fumador pasivo.

Actualmente, las
 petroleras y la minería del carbón financian think tankscomo el Cato Institute y otros agentes dedicados a difamar al IPPC (el panel de expertos de las Naciones Unidas que coordina los consensos científicos sobre el cambio climático) y culpar del fenómeno al sol, las variaciones naturales, los rayos cósmicos, o directamente sostener que no hay tal calentamiento.Con motivo de la lluvia ácida, las eléctricas se movilizaron para desvincular sus emisiones de la muerte de los bosques. Cuando saltó la alarma por el agujero de ozono, los fabricantes de aerosoles pugnaron por absolver a los CFCs de su responsabilidad en el trastorno. Posteriormente, se intentó rehabilitar al DDT a base de demonizar a Rachel Carson, quien alertara de los nocivos efectos ambientales del insecticida.

Expertos que se repiten

Muchos de los científicos que se prestaban a esas operaciones de relaciones públicas compartían un perfil similar: ultraliberales y anticomunistas, creían que las críticas al armamento nuclear, al tabaquismo y a los gases contaminantes respondían a una agenda oculta de izquierda encaminada a implantar el intervencionismo estatal en todos los ámbitos.
Financiados por las industrias afectadas y amplificados por medios conservadores como The Wall Street Journal o Forbes, en sus filas destacaban los físicos Fred Seitz, Fred Singer y Bill Nierenberg. Asociados durante la Guerra Fría al complejo militar-industrial, pasaron de negar el invierno nuclear a refutar las secuelas perniciosas del humo de segunda mano y, finalmente, el origen antrópico del calentamiento global.                                                               
Cuesta no escandalizarse con la lectura de esta obra, que ha sido llevada al cine; cuesta no deprimirse al ver cómo ejecutivos mendaces, ayudados por investigadores y políticos venales o ideológicamente ofuscados, recurrieron a toda suerte de artimañas para combatir los hechos que no les convenían; y cómo sus falacias, a falta de una respuesta contundente de parte del periodismo y de la comunidad científica, terminaron calando en un segmento significativo de la opinión pública.

Por esto último nos parece pertinente concluir con un párrafo extraído del libro reseñado:
Con todo, el balance no es descorazonador; pese a las patrañas, el tabaquismo fue reglamentado; los CFCs, prohibidos; el armamentismo nuclear, frenado; la lluvia ácida se redujo y el DDT no se ha vuelto a usar; aunque en lo relativo a las emisiones causantes del cambio climático el desenlace sigue en el aire. De ahí la actualidad de este trabajo que desmonta la refinada sofística concebida para desacreditar los hallazgos que chocan con intereses poderosos, a la vez que nos recuerda cómo funciona el método científico, la provisionalidad de sus resultados, y los recaudos que deben tener los periodistas si no quieren ser manipulados por los mercaderes de la duda.
La ciencia no proporciona certidumbre. Solo proporciona pruebas. Solo proporciona el consenso de los expertos, basada en la acumulación organizada y el examen de las pruebas. Oír a ‘ambas partes’ de una controversia tiene sentido cuando se debaten políticas en un sistema con dos partidos, pero cuando ese marco se aplica a la ciencia hay un problema (…) la investigación produce pruebas que pueden aclarar puntualmente la cuestión (…) A partir de ese punto, ya no hay ‘partes’. Hay simplemente conocimiento científico aceptado.
Periodistas y lectores, tomemos nota.

Ficha técnica

mercaderes de la duda
Título: Mercaderes de la duda: cómo un puñado de científicos ocultaron la verdad sobre el calentamiento global
Autores: Naomi Oreskes y Erik M. Conway
Editorial: Capitán Swing
Lugar y fecha de publicación: Madrid, 2018
Páginas: 472
Traducción: José Manuel  Álvarez-Florez