martes, 11 de septiembre de 2012

NO SON LOS DEL TERCER MUNDO LOS QUE SE APROVECHAN

 
Reino Unido alecciona a sus súbditos para aprovechar la sanidad española
La Embajada explica cómo recibir tratamiento médico con cargo a las arcas españolas



Guía práctica para beneficiarse del sistema español de salud

Las normas para conseguir asistencia sanitaria en España «son distintas a las del Reino Unido». Así arranca una extensa guía elaborada por la Embajada del Reino Unido en España, y que es accesible desde la página «web» del Foreign Office, en la que se explica a los súbditos británicos precisamente cómo beneficiarse de la sanidad pública en nuestro país.

La guía incluye todo tipo de consejos prácticos para acceder a la prestación sanitaria del Estado en España, y explica a los británicos a qué tipo de prestaciones tienen derecho en función de su situación (si son estudiantes, trabajadores, jubilados con una segunda residencia, o si están de vacaciones en el país), y a cambio de qué. Entre los consejos prácticos se detalla el tipo de trámites que deben cumplimentar para poder disfrutar del sistema sanitario español como cualquier contribuyente.

El turismo sanitario o «de bisturí», como se dio en llamar al fenómeno hace unos años, es solo uno más de los lastres que arrastra el sistema sanitario español, cuyos niveles de excelencia se reconocen entre los primeros del mundo también en las Islas Británicas. .

Cataratas y prótesis

Se calcula que solo en la Comunidad Valenciana —una de las regiones donde el fenómeno está más extendido, dada la enorme afluencia de turistas británicos a la Costa Blanca cada verano y los 100.000 ingleses que tienen su segunda residencia en Alicante— se atiende cada año a 800.000 pacientes extranjeros, la mayoría europeos, con un coste de 15 millones de euros para las arcas autonómicas.

Las intervenciones más demandadas, según el sindicato médico CESM, son las de cataratas y prótesis, que no se cubren por el Estado en la mayoría de países europeos, pero también coronarias e incluso de extirpación de tumores. Todas ellas son accesibles en España con la cobertura de la Seguridad Social. En el caso de la Comunidad Valenciana , que tiene su propia normativa al respecto, los británicos pueden acceder a las mismas coberturas que los contribuyentes españoles a cambio de una pequeña cuota mensual que deben pagar los foráneos para integrarse en el sistema público valenciano de salud. Una cantidad, 90 euros al mes, muy inferior a la que costaría un seguro privado en el Reino Unido y —tal como reconoce la propia guía elaborada por la Embajada— con mayores coberturas.

La clave de la guía, con todo, está en el apartado de consejos destinados a aquellos que encajen en el perfil de «visitante temporal en España». Esa es justamente la condición que da origen al denominado turismo sanitario. El documento explica cómo usar la tarjeta sanitaria del Reino Unido en España durante las vacaciones, para someterse a aquellos tratamientos que «no pueden esperar hasta que usted regrese», una consideración que, en ocasiones, resulta un tanto subjetiva.

«Visitante ocasional»

En esencia, la guía explica a los ciudadanos británicos las interioridades administrativas del sistema de salud español, las peculiaridades en «Valencia» o «Catalonia», y los trámites y documentación que precisan para beneficiarse de la asistencia sanitaria. El texto anima a recurrir a la sanidad española («estar sano, u obtener tratamiento para los problemas de salud, es una prioridad para la mayoría de nosotros», asegura en un pasaje) en caso de que el ciudadano en cuestión esté trabajando o estudiando en España, así como si es un jubilado que ocupa una segunda residencia —casos en los que el recurso a la sanidad española, si es necesario, está fuera de discusión—. Pero también se anima a usar el sistema de salud español en otro supuesto más discutible: si se es un «visitante ocasional». Es decir, si está de vacaciones.

El último apartado de la guía, incluso, explica cómo acceder a la sanidad española si se trata de una persona «sin recursos» económicos, y la documentación oficial del Reino Unido que hay que aportar para demostrar tal condición.

«Empadrónese»

La Embajada británica también ofrece otros consejos prácticos a sus súbditos para que puedan sacarle todo el partido a su estancia en España. Entre otras cuestiones, aconseja a aquellos que cuentan con una segunda residencia en nuestro país que se empadronen para «pagar menos impuestos locales y acceder a beneficios y servicios sociales», así como disfrutar del derecho al voto en las elecciones municipales.

El aprovechamiento de la sanidad española, en cualquier caso, no funciona solo en una dirección. Son incontables los casos de ciudadanos europeos que solicitan la residencia en España —y obtienen la tarjeta sanitaria— para luego volver a su país de origen y someterse a costosas operaciones que acabará sufragando la sanidad pública española como si de un contribuyente se tratase. No obstante, la vía más utilizada es la de someterse en España a intervenciones gratuitas que no cubre el país de origen.

jueves, 6 de septiembre de 2012

DIARREAS SALVAJES PROVOCADAS POR ADITIVOS ALIMENTARIOS


http://i.esmas.com/image/0/000/003/973/colico2-NTnva.jpg
 Me he decidido a hacer este artículo dada la creciente cantidad de personas que me consultan si puedo saber a que se deben las diarreas que con perdida del control de los esfínteres anales, provoca situaciones dramáticas de hacerse las deyecciones encima en plena calle, sin posibilidad alguna de frenarlas.
Hoy por suerte me ha visitado un afectado con bastante información que puede aportar un poco de luz al tema.
Estaba tan indignado que para hacer creíble la historia, me llevaba fotografías del estado lamentable en el que se ha encontrado mas de una vez. Las fotos correspondían a las veces que las diarreas por suerte,  le han venido estando en casa, evitando las situaciones vergonzosas de padecer el ridículo público.
Esta persona durante 7 años ha ido atando cabos y ha podido observar que cada vez que ha tomado productos conservados al vació o no “enriquecidos” con diferentes gases y aditivos le ha ocurrido esta desgracia, que le dura unos días y después vuelve a la normalidad..
La mayoría de las veces lo asocia a carnes y pescados de determinados operadores alimentarios industriales, tratados con aditivos químicos o gases de conservación.
Cuando las carnes y pescados los consume frescos de carnicerías o pescaderías de confianza, no tiene ningún problema, pero cuando en restaurantes le han servido sin el saberlo, comidas elaboradas por catering industrial, también se le repite la misma historia.
Incluso con setas (robellones o niscalos) llevados de países terceros , si han sido transportados para permitir su conservación , en cajas selladas y tratadas químicamente , también a sido igualmente afectado.
Los tratamientos siempre son con aditivos legales, Nitrógeno, CO2, E 200 (ácido sórbico), E 252 (nitrato potásico), E 250 (Nitrito de Sodio), E 235 (Natamicina), etc., pero lo cierto es que cada día hay mas personas  sensibles y afectadas por esta comida industrial y deshumanizada.
Pensemos pues en como nos oponemos a este alimento manipulado que acaba siendo peor que basura.
Pensemos en los niños que comen cada día en muchos comedores escolares , por suerte no en todos, con comida zombi , conservada  con gases y aditivos químicos  “legales”, hecha por macro empresas de catering al servicio de los poderes políticos dominantes.
Pensemos en los enfermos de los hospitales y ancianos de las residencias que tienen que comer la mayoría de esta comida basura producida por industrias alimentarías sin escrúpulos y elaborada por catering , donde lo que prima es el precio y el beneficio por plato.
Es hora de que empecemos a rechazar tanta ingeniería alimentaría y volvamos a alimentarnos de forma mas natural, con productos frescos y de proximidad y a poder ser ecológicos, porque estas diarreas y otras enfermedades peores provocadas por esta alimentación, no tendrán nunca un responsable, porque actúan con el derecho de la legislación actual que los protege, dictada por los grupos políticos dominantes.

El tiempo pasa "más lento" para los grandes deportistas

 
Bateador de béisbol
Los beisbolistas pueden sentir que el tiempo pasa más lento justo antes de batear.
La afirmación habitual de que el tiempo pasa en forma diferente para las estrellas del deporte puede tener algo de cierto, según científicos en Inglaterra.
Investigadores de University College en Londres constataron que la percepción del tiempo varía cuando un individuo se prepara para la actividad física.
Cuando un deportista se dispone, por ejemplo, a recibir un pase o patear una pelota esto afecta la forma en que su cerebro procesa información. Y los científicos creen que este cambio podría ser mayor en los deportistas de élite.
"John McEnroe dijo sentir que el tiempo corría más lento justo antes de golpear la pelota y los corredores de Fórmula Uno describen una sensación similar cuando pasan a otro competidor en la pista", dijo a la BBC el Dr Nobuhiro Hagura, del Instituto de Neurociencia Cognitiva de University College en Londres.
"Lo que ocurre probablemente es que durante la preparación motora la capacidad de procesamiento de información visual en el cerebro se potencia. Tal vez la cantidad de información absorbida se incrementa y eso hace que percibamos el paso del tiempo como más lento".

Información visual

Auto de Formula Uno
Algunos corredores de Formula Uno señalan que el tiempo parece dilatarse cuando pasan a un competidor en la pista.
El Dr Hagura decidió investigar la posible dilatación en la percepción temporal luego de oir sobre las experiencias de bateadores de béisbol en su Japón natal. La creencia de que las grandes estrellas parecen tener más tiempo para tomar decisiones críticas es común en el mundo del deporte.
Para poner a prueba esa hipótesis, los científicos de University College realizaron una serie de experimentos simples en los que un grupo de voluntarios debía reaccionar a luces intermitentes en una pantalla.
Los participantes a los que se pidió una reacción táctil sintieron que el tiempo pasaba más lento que aquellos que no realizaron ningún movimiento con sus brazos.
Y cuanto más se preparaban los voluntarios para una posible acción, más dilatada era su percepción del tiempo.
"Lo que ocurre probablemente es que durante la preparación motora la capacidad de procesamiento de información visual en el cerebro se potencia"
Nobuhiro Hagura, University College, Londres
El mecanismo fisiológico detrás de este cambio es aún desconocido, pero probablemente está vinculado a la capacidad del cerebro para maximizar el flujo de información visual.
"Ahora queremos repetir estos experimentos midiendo la actividad cerebral con electroencefalogramas. Podremos observar qué sucede en el córtex visual durante el período de preparación previa a la acción", dijo Hagura a la BBC.
Los científicos de University College también esperan realizar experimentos con deportistas de élite.
La conexión identificada en el estudio podría ser mucho más fuerte en estos individuos que en los atletas promedio. Y esta superioridad podría ser uno de los factores detrás de su gran desempeño.
Podría ser, por ejemplo, que el "efecto dilatación" permita a los deportistas de élite hacer aquellos ajustes de último momento antes de un pase que marcan la diferencia entre un mal resultado o una victoria.
El estudio fue publicado en la revista de la academia de ciencias británica, Proceedings of the Royal Society - Biology.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Salud y honestidad

¿Es saludable decir siempre la verdad?

Las personas suelen mentir en su curriculum para encontrar un trabajo. | El MundoLas personas suelen mentir en su curriculum para encontrar un trabajo. | 
  • Un estudio constata que mentir menos tiene efectos positivos en la salud
  • Expertos señalan las ventajas de algunos tipos de mentiras en el día a día
'Con la verdad se llega a todas a partes'. Con esta frase, seguramente hayamos recorrido parte de nuestra enseñanza más arraigada. Decía Platón que "hay que tener el valor de decir la verdad, sobre todo cuando se habla de la verdad". Pero además de actos de valentía y franqueza que hemos aprendido desde niños, ¿podría tener consecuencias positivas en nuestra salud?
"Asociar verdad con salud es una relación problemática y compleja", afirma el psicólogo Rubén González, autor del artículo 'El engaño y la mentira en los trastornos psicológicos y sus tratamientos', publicado en la revista 'Papeles del Psicólogo'. Pero esta conexión ha tenido una respuesta afirmativa en un estudio realizado por investigadores de la Universidad americana de Notre Dame y cuyos resultados han sido presentados en la 120ª Convención de la Asociación Americana de Psicología. Uno de los datos más llamativos fue la media de mentiras por semana que verbalizaban los americanos: 11 mentiras.
Durante 10 semanas analizaron las respuestas de 110 personas ante ciertas situaciones. La mitad de ellas fue entrenada para decir menos mentiras. Precisamente, este grupo fue el que, según Anita E. Kelly, profesora de psicología en dicha universidad y autora principal del estudio, "presentó mejoras significativas en su salud". Tales beneficios iban desde menos sentimientos de tensión y melancolía a un menor número de cefaleas y molestias de garganta.
Sin embargo, la mentira ofrece ciertas ventajas en las relaciones sociales. El psicólogo y criminólogo Jaime Gutiérrez, perteneciente al Colegio Oficial de Psicólogos de Castilla y León, asegura que "mentir es una conducta adaptativa".
"Podemos asociar los beneficios con la ansiedad, es decir, con la verdad se disminuye la ansiedad. Pero tampoco podemos afirmar que esto sea mejor o peor para la salud", indica este experto apuntando a que las personas tienen distinto nivel de activación que, traducida en forma de ansiedad, es buena y necesaria.
Fundamentalmente, explica este experto, las personas mienten por tres motivos: para adaptarse a un ambiente hostil, para evitar castigos y para conseguir premios o ganancias sobre los demás. "Por ejemplo, la gente en su curriculum vítae pone un nivel de inglés más alto del que realmente sabe, pero lo hacen para conseguir un premio, un puesto de trabajo en este caso, y esa conducta no tiene porqué ser necesariamente mala", desarrolla.

Buscar el equilibrio

Decía el médico y psicoterapeuta austríaco Alfred Adler que "la verdad es a menudo un arma de agresión. Es posible morir, e incluso asesinar, con la verdad", por lo que a veces ser honesto no podría resultar tan bueno. "En ocasiones decir la verdad, puede ser contraproducente", asegura Gutiérrez, no obstante, aclara que la sinceridad es buena cuando las consecuencias son positivas para la persona que emite la conducta y para su entorno.
Por su parte, Rubén González también apoya esta afirmación. "Hay que buscar el equilibrio entre lo que es bueno para nosotros y para el que recibe la notica". Además, asegura que algunas veces puede asociarse decir la verdad con signos de inocencia o falta de madurez, por tanto, en ocasiones la mentira puede ser incluso necesaria.
Este experto divide la mentira en mentira 'prudente' e 'imprudente'. La primera es aquella que se dice para adaptarse a la situación, la que es "necesaria" decir en ocasiones para evitar un mal mayor. Pone de ejemplo, una situación peligrosa como estar en una habitación con mucha gente y que haya un incendio. "Puedes mentir y decir a la gente que no está pasando nada y evitar así el caos. El control es necesario en estos casos", detalla.
La segunda es cuando lleva consecuencias peores que dificultan ese equilibrio mencionado anteriormente. Decir la verdad, puede tener consecuencias negativas en el otro. Esto es, hay personas que tienen que decir siempre la verdad, "tener la conciencia tranquila", y esto "no siempre es bueno", puntualiza el psicólogo. "Esta sensación de conciencia tranquila es la creencia de creer que han actuado bien y por ello 'se sienten mejor' físicamente", explica.

Honestidad, un valor necesario

La honestidad, explica este experto, refuerza el que una relación, sea del tipo que sea, pueda ser mucho más consistente y estable. Pero, "tiene que haber también otras cosas, es un valor que no puede ir separado del resto", matiza.
"La honestidad absoluta en el ser humano no existe, es imposible que un hombre siempre diga la verdad". Ésta, asegura, es un valor que debe ir añadido junto a otros: "De nada vale que una persona sea sincera, si le faltan otros valores".
Como conclusión, los expertos aseguran que no podemos relacionar mentir en contextos cotidianos con una peor salud, pero que es bueno que en la sociedad se eduque desde la honestidad y la franqueza. "Un desarrollo moral adecuado desde la infancia, orientado en la verdad, es positivo", finaliza Gutiérrez.

domingo, 2 de septiembre de 2012

EL ALIEN QUE TERMINARA CON EL ESTADO DE BIENESTAR

RICARDO

LA EUTANASIA CON LOS LOCOS SE SIGUE HACIENDO

 Miguel Jara .
 
Un psiquiatra de mi confianza y colaborador habitual del blog ha estado este verano juntando toda la información que poosee sobre la peligrosidad e inutilidad de los medicamentos antipsicóticos y me ha enviado un texto largo sobre ello que os resumo:
1- Los antipsicóticos son responsable de una pérdida media de más 15 años de vida en pacientes esquizofrénicos. Puesto que esto es una medida estadística, podríamos decir que matan a bastantes de sus usuarios, algunos jóvenes. En los ancianos con demencia se podría hablar de un gerontocidio lucrativo.
2- El pronóstico de la esquizofrenia es significativamente mejor en Nigeria o India que en los países desarrollados. El menor uso de antipsicóticos y la existencia de redes sociales naturales más tolerantes e inclusivas parecen ser las variables importantes. Como preventivos de recaidas en la esquizofrenia, los antipsicóticos no solo dejan de ser eficaces hacia el final del primer año después del brote agudo, sino que en algunos casos las causan y peores que el brote original (psicosis de rebote o supersensibilidad dopamínica).
3- Aparte de los efectos sobre la salud en general, producen efectos y reacciones adversas de tipo neurológico y cognitivo discapacitantes y/o muy desagradables en un alto porcentaje de casos.
4- Las diferencias como grupo entre los “convencionales” y los “atípicos” o de nueva generación, son mayormente un cínico cuento de marketing para expandir y encarecer su uso.
5- Producen una pérdida paulatina de masa cerebral o atrofia, que acompaña a todo lo dicho anteriormente. Esto pone patas arriba el dogma de los últimos 30 a 40 años de que la esquizofrenia no era un trastorno funcional (los “cables que se cruzaban”, las hormonas normales haciendo “trastadas”, en la adolescencia o juventud) sino lesional o tóxico (un gen producía esa toxina o una proteina “mala”, anormal) y que era esa toxicidad la que producía la lenta desestructuración y pérdida de masa de la corteza cerebral. Después de 20 o 30 años de tratamiento neuroléptico, si sobrevive, al paciente le podría haber desaparecido una cuarta parte del cortex frontal !!! Tóxicos son los antipsicóticos y los psiquiatras se han trasformado en verdaderos “shrinks” (quiere decir literalmente “encoger” o “encogedor”, es decir este calificativo ha tornado a ser literalmente verdad, los antipsicóticos encogen el cerebro) como ya se nos llamaba cuando yo moceaba.
Todo esto está obtenido de revistas convencionales, del establishment y prestigiosas. No estamos tratando de antipsiquiatría ni siquiera de psiquiatría crítica. Los datos se refieren a la esquizofrenia puesto que es en esta entidad donde hay un corpus importante de investigación independiente, al menos en parte, pero serían aplicables a otras situaciones. Mientras que en los altos niveles de la psiquiatría hay una especie de crisis con respecto a la esquizofrenia y llamadas a la prudencia con respecto al uso de antipsicóticos en otras entidades clínicas, a niveles reales las prácticas prescriptivas siguen igual y de hecho continúa la expansión del uso de antipsicóticos en grupos como ancianos, discapacitados, y niños con problemas de aprendizaje y conducta.

ENGAÑANDO A LOS ABUELOS

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Por qué los ancianos son el blanco preferido por los estafadores

Científicos encuentran el centro de la incredulidad del cerebro. Su deterioro debilita la capacidad de distinguir engaños

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Por qué los ancianos son el blanco preferido por los estafadores
Un grupo de investigadores ha localizado el área del cerebro en la que residen la credulidad y la duda. Una zona que puede explicar —al menos en parte— por qué hay personas más crédulas y otras más escépticas. Por qué los ancianos y los niños pequeños son más susceptibles a creer cualquier cosa y, por tanto, de ser engañados.
El estudio comparó la credibilidad que otorgaban a distintos anuncios una serie de personas separadas en tres grupos. Algunas con una lesión en la zona «sospechosa», otras con daños cerebrales varios y, por último, sujetos sanos. Según sus resultados, los pacientes con lesiones en la zona ventromedial del córtex prefrontal (vmPFC) —situada a la altura de la frente, sobre los ojos— eran casi dos veces más crédulos que los demás. Incluso cuando se les señalaban las afirmaciones difíciles de creer y se les apuntaban los motivos para dudar.
«Este estudio es el primero que ofrece evidencias directas y no anecdóticas de que daños en la zona ventromedial del córtex prefrontal aumenta la credulidad», explican los investigadores en su artículo, publicado en la revista científica Frontiers in Neuroscience.

Los ancianos, más vulnerables

Las personas mayores son más susceptibles a ser víctimas de afirmaciones malintencionadas, exageraciones y estafas. Un estudio del Instituto Nacional de Justicia de EE.UU. cifró en el 12% el porcentaje de estadounidenses de más de 60 años de los que alguien se había aprovechado para sacar provecho económico. Si se suman otro tipo de engaños, evidentemente el porcentaje aumenta.
Los científicos responsables de este trabajo ofrecen una explicación al fenómeno. «Hemos postulado que buena parte del proceso de poner en duda algo en lo que previamente se creía recae sobre la vmPFC. Ésta, en ancianos, tiene tendencia a perder de manera brusca su integridad estructural y su funcionalidad asociada», explican. «Postulamos, por tanto, que la vulnerabilidad a información capciosa, a engaños y al fraude en ancianos es el resultado de un déficit en el proceso de la duda, del que se encarga ésta zona».
Aproximadamente a partir de los 60 años, la zona en cuestión empieza a «estropearse», explica Daniel Tranel, miembro del grupo que ha llevado a cabo la investigación. Aun así, aclara, el ritmo al que se produce el deterioro puede variar mucho de persona a persona.

Test de credulidad

A los participantes en el estudio —21 con daños en vmPFC, 18 con otras lesiones en el cortex prefrontal y otros sanos— se les mostraban una serie de anuncios claramente engañosos. Después se les preguntaba cuánta credibilidad le daban, y si comprarían el producto anunciado.
Los pacientes con lesiones en vmPFC fueron el doble de crédulos. Aceptaban como válidas las afirmaciones de los anuncios casi dos veces más que el resto de grupos. Incluso cuando se les señalaba que eran engañosos y los motivos. También estaban más dispuestos a comprar dicho producto, aun después de las pertinentes explicaciones.
«Desde el punto de vista del comportamiento, suspendieron el examen en todos los sentidos», explicó Natalie Denburg, supervisora durante estos tests. «Se creyeron los anuncios más que los demás, y también demostraron más intención de comprarlos. Analizados en su conjunto, fueron los más vulnerables a ser engañados». Aun así, constató, el número de pacientes del estudio es pequeño para sacar conclusiones definitivas.
Un grupo de investigadores ha localizado el área del cerebro en la que residen la credulidad y la duda. Una zona que puede explicar —al menos en parte— por qué hay personas más crédulas y otras más escépticas. Por qué los ancianos y los niños pequeños son más susceptibles a creer cualquier cosa y, por tanto, de ser engañados.
El estudio comparó la credibilidad que otorgaban a distintos anuncios una serie de personas separadas en tres grupos. Algunas con una lesión en la zona «sospechosa», otras con daños cerebrales varios y, por último, sujetos sanos. Según sus resultados, los pacientes con lesiones en la zona ventromedial del córtex prefrontal (vmPFC) —situada a la altura de la frente, sobre los ojos— eran casi dos veces más crédulos que los demás. Incluso cuando se les señalaban las afirmaciones difíciles de creer y se les apuntaban los motivos para dudar.
«Este estudio es el primero que ofrece evidencias directas y no anecdóticas de que daños en la zona ventromedial del córtex prefrontal aumenta la credulidad», explican los investigadores en su artículo, publicado en la revista científica Frontiers in Neuroscience.
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