miércoles, 5 de febrero de 2014


La cara solo expresa cuatro emociones básicas


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La alegría y la tristeza se identifican fácilmente de forma universal, pero el miedo y la sorpresa y, por otro lado, el enfado y el asco, comparten en origen la misma gestualidad

Que la cara es el espejo del alma es un axioma comúnmente aceptado. Levantar una ceja, abrir mucho los ojos o esbozar una sonrisa pueden comunicar más sobre nuestro estado de ánimo o nuestras intenciones que un discurso entero. Algunos antropólogos creen que esas muecas faciales se aprenden del ámbito social en el que estamos inmersos, y cambian, como bien deben conocer los aficionados a los viajes exóticos para no meterse en problemas, según el entorno cultural. Fue el psicólogo Paul Ekman quien introdujo en su día una perspectiva evolutiva. Identificó seis emociones básicas universalmente reconocidas y fácilmente interpretadas con independencia del idioma o la cultura:alegría, tristeza, miedo, ira, sorpresa y asco. Podría pensarse que son innatas, producto de la evolución. Sin embargo, una nueva investigación de la Universidad de Glasgow (Escocia) afirma que son demasiadas. El equipo, que ha publicado sus conclusiones en la revistaCurrent Biology, las reduce tan solo a cuatro.
En sus experimentos, Ekman fotografió durante dos años los gestos de los miembros de la tribu Fore en Nueva Guinea para después mostrarlos a individuos de todo el mundo, que supieron reconocer las emociones sin problemas. De esa forma dedujo las seis emociones básicas cuyas expresiones parecen idénticas para toda la humanidad.
Los investigadores de Glasgow han desafiado las teorías de Ekman fijándose, con la ayuda de un software especial, en los diferentes músculos de la cara que participan en la recreación de las emociones, así como en el plazo de tiempo que tarda cada músculo en activarse. El sistema, denominado Generative Face Grammar, utiliza cámaras para capturar una imagen tridimensional de las caras de personas especialmente entrenadas para activar los 42 músculos faciales individuales de manera independiente. A partir de ahí un ordenador puede generar distintas expresiones faciales en un modelo en 3D, que se muestra a voluntarios para comprobar si son capaces de identificarlas.
De esta forma, el equipo llegó a la conclusión de que, si bien las señales de las expresiones faciales de felicidad y tristeza son claramente distintas durante todo el proceso, el miedo y la sorpresa comparten al principio un gesto en común: los ojos abiertos. Del mismo modo,la ira y el asco comparten, también en su comienzo, la nariz arrugada.

Señales de peligro

Según los investigadores, estos gestos podrían representar las señales de peligro más básicas. «En primer lugar, las señales de peligro tempranas otorgan ventaja a los demás, permitiendo una huida más rápida. En segundo lugar, las ventajas fisiológicas para quien las expresa -la nariz arrugada impide la inspiración de partículas potencialmente dañinas, mientras que abrir mucho los ojos aumenta el consumo de la información visual útil para huir- son mayores cuando los movimientos faciales se hacen temprano», explica la psicóloga Rachael Jack, responsable del estudio.
«La investigación pone en duda la idea de que la comunicación de las emociones humanas comprende seis categorías básicas, psicológicamente irreductibles. En cambio, sugerimos que hay cuatro expresiones básicas de la emoción», continúa. La especialista cree que, con el tiempo, cuando los humanos emigraron por todo el mundo, la diversidad socioecológica probablemente especializó las expresiones faciales antes comunes, y alteró el número, la variedad y el tipo de señales a través de las diferentes culturas, hasta el punto de que algunas pueden dejarnos perplejos.
El equipo está interesado ahora en desarrollar su estudio observando las expresiones faciales de diferentes culturas, incluidas las poblaciones de Asia oriental, que interpretan algunas de las seis emociones clásicas de forma diferente, poniendo más énfasis en las señales de los ojos que en los movimientos de la boca en comparación con los occidentales. Sin duda, servirá para conocermos mejor a nosotros mismos, ya que el lenguaje no verbal constituye la mayor parte de nuestra producción comunicativa.

martes, 4 de febrero de 2014

Cómo el pene puede quedar atrapado por la vagina durante el sexo

Venus y Marte, J. Paul Getty Museum
Homero describe cómo Venus y Marte quedaron enganchados ante las "inextinguibles carcajadas" de los dioses. (Joachim Anthonisz, J. Paul Getty Museum)
Suena a una escena de una burda comedia sexy. Pero las historias de parejas que se quedan atascadas durante la relación sexual han estado con nosotros durante siglos... y algunas de ellas hasta pueden ser ciertas.
Una visita de emergencia al hospital nunca puede ser agradable, sobre todo cuando ocurre después del sexo.
"No es el final más romántico que una pareja pueda imaginar", comenta el doctor Aristomenis Exadaktylos, autor de un estudio sobre 11 años recibiendo pacientes en su hospital en Berna, Suiza.
Junto a sus coautores, descubrió a muchos pacientes que han tenido problemas después del acto sexual, como migrañas, irregularidad cardíaca e incluso amnesia. Pero cuando en un programa de radio de la BBC sobre salud (Health Check) le preguntaron si había tenido algún caso en que la vagina de la mujer se aferra al pene, su respuesta fue No, y añadió que probablemente era un mito urbano.
El comentario fue de pronto contradicho por algunos de los oyentes de Health Check que escribieron al programa.
"Debo decirle que no es un mito", escribió una mujer que pidió permanecer en el anonimato. "Una noche nos pasó a mí y a mi difunto esposo. Literalmente no podía retirarse, se quedó 'atascado'. Lo atribuí a la intensidad de la respuesta del músculo vaginal durante el orgasmo".
Otro oyente, quien pidió ser llamado John, dijo que cuando tenía 14 o 15 años recordaba haber escuchado la historia de un hombre que se quedó atrapado dentro de una mujer y tuvieron que llamar a una ambulancia para que los separaran en el hospital. Años más tarde, John se sumó a la marina mercante y tuvo una relación intermitente con una mujer en Japón.
En una ocasión, él y su pareja estaban teniendo "sexo muy agradable" cuando, de repente, encontró que no podía retirar el pene. "La acción llegó a su fin y decidimos que lo mejor era separarse", recuerda.
Les tomó dos o tres minutos de forcejeo y risas pero la experiencia no fue dolorosa para ninguno de los dos.
John, que ahora tiene 75 años, nunca había mencionado el hecho y éste nunca le ocurrió otra vez.

Penis captivus

Marte y Venus en versión del artista del siglo XVI, Raphael Regius.
Marte y Venus "cautivos" en versión del artista del siglo XVI Raphael Regius (Universidad de Vermont).
El doctor John Dean, médico de sexualidad en Reino Unido, comentó que ambos casos son ejemplos creíbles de un raro fenómeno conocido en el ámbito como "penis captivus" (pene atrapado).
"Cuando el pene está dentro de la vagina se va hinchando gradualmente", explicó al dar su hipótesis sobre cómo puede ocurrir el problema.
"Los músculos de la base pélvica de la mujer se contraen rítmicamente con el orgasmo. Mientras esos músculos se contraen, el pene se atasca y se hincha aún más".
Al final, los músculos vaginales se relajan, el pene se descongestiona de sangre y el hombre puede retirarse.
Muchos amos de perros habrán visto a sus mascotas quedarse pegadas durante la copulación. Sin embargo, hay razones anatómicas especiales para que eso ocurra, según Peggy Root, una experta en reproducción animal de la Universidad de Minnesota. El pene de un perro tiene un compartimento que se llena de sangre después del inicio del coito, efectivamente aferrando al macho en su lugar.
El doctor Dean dice haber discutido, a lo largo de los años, con varios de sus pacientes sobre sus experiencias de quedar atascados, más por curiosidad que por que se trate de un problema serio.
Él hace una distinción entre penis captivus y la condición más común y grave conocida como vaginismus, en la que los músculos vaginales de la mujer se contraen involuntariamente, impidiendo el coito.
Dos reseñas de la historia sobre penis captivus, publicadas en 1935 y 1979, resaltan una fascinación de larga data con el tema.
En 1372, Geoffery de la Tour-Landry relató como un libidinoso llamado Pers Lenard "tuvo relaciones carnales con una mujer" encima del altar de una iglesia y que Dios "los ató firmemente a los dos esa noche".
Al día siguiente todo el condado vio a la pareja todavía entrelazada "firmemente como un perro y una perra". Tras la pronunciación de oraciones el largo coito de la pareja llegó a su final (aunque se vieron obligados a regresar a la iglesia durante tres domingos, desnudos, y flagelarse públicamente).

Historias y mitos

El captivus figura en varias otras historias y mitos medievales que F Kraupl Taylor, autor de la reseña de 1979, cree que tendrían una "muy tenue conexión con los hechos verdaderos".
También se muestra escéptico con respecto al relato de 1931 de un evento en Varsovia, durante los años 1920, que terminó con un doble suicidio.
En esa ocasión, el penis captivus afligió a dos amantes sosteniendo relaciones en un jardín después de que había cerrado y la pareja solo pudo separarse después de que la mujer fuera anestesiada.
"Si uno se encuentra en esa situación, el tiempo que pase se sentirá como una eternidad"
Doctor John Dean, médico del sexo
La verdadera tragedia ocurrió cuando la prensa sensacionalista publicó la historia. "Al día siguiente dos tiros de revólver pusieron fin al sufrimiento mental de los dos amantes", dice la historia.
En 1908, en su libro La vida sexual de nuestro tiempo, Iwan Blich relató otro caso de penis captivus después de un encuentro furtivo, esta vez en un callado recodo en el puerto de Bremen, Alemania.
La mujer sufrió un "espasmo involuntario", el hombre -un estibador- quedó atrapado y una gran multitud se congregó para verlos. Eventualmente, la pareja fue trasladada a un hospital donde se le administró cloroformo a la mujer para separarlos.
En un manual de ginecología de 1933, el autor Walter Stoeckel especuló que el penis captivus sólo afectaba a las parejas que tenían relaciones sexuales ilícitas, pues el temor de ser descubiertos supuestamente podía contribuir a fortalecer el espasmo muscular de la mujer.

Brujería

Esa opinión está descartada por los expertos pero la narrativa de los encuentros clandestinos seguidos de la humillación pública continúa. Reportajes recientes de penis captivus -en Kenia, Malawi, Zimbabue y Filipinas- todos se refieren a parejas adúlteras.
Muchedumbre en Nairobi
Un video en Nairobi, Kenia, muestra una muchedumbre rodeando una casa donde, supuestamente, una pareja sufría de captivus.
El incidente en Kenia, en 2012, supuestamente ocurrió después de que un marido engañado visitara a un brujo. Se reportó que la pareja finalmente pudo desengancharse con oraciones y sólo después de que el hombre culpable aceptara pagar al marido el equivalente a US$230. Fue filmado sacando el dinero de un cajero automático.
Los medios en Zimbabue informaron el año pasado que una mujer estaba entablando una demanda contra su novio de muchos años porque la embrujó con un "runyoka" -un hechizo que la hizo quedar enganchada a su amante.
Según uno de los informes, ella exigía compensación del novio celoso por "haberla humillado y tratado de controlar cómo debería usar sus partes privadas".
No obstante, hay varios relatos de penis captivus que suceden dentro del matrimonio, incluyendo dos casos sensacionales estudiados por ginecólogos alemanes en el siglo XIX.
Tal vez el mejor ejemplo verificado del fenómeno también ocurrió con una pareja casada. Después de la publicación de la reseña de Kraupl Taylor, la revista especializada British Medical Journal recibió una carta del doctor Brendan Musgrave, en la que recordó un incidente en 1947 de sus días como el médico en residencia en el Hospital Real del Condado de la Isla de Wight.
"Puedo claramente recordar a la ambulancia llegando con dos personas jóvenes, una pareja en su luna de miel creo, cargadas en una misma camilla hasta la unidad de urgencias", escribió. El relato fue corroborado por otro doctor que estaba de turno en ese momento.
El doctor John Dean dice no poder explicar la "inusual historia", ya que la gente que ha experimentado captivus por lo general tiene problemas separándose durante sólo unos segundos.
Sin embargo, añade: "Si uno se encuentra en esa situación, el tiempo que pase se sentirá como una eternidad".

lunes, 3 de febrero de 2014


Encuesta sobre la reforma de la ley del aborto

Encuesta sobre la reforma de la ley del aborto
Según la última encuesta del GESOP, el 82% de españoles encuestados cree que el aborto debería ser un derecho de la mujer

sábado, 1 de febrero de 2014

UN CASO PARECIDO AL DE MI HIJA TAMARA,QUE SE RECUPERA LENTAMENTE,PERO BIEN

¿Cómo se sale de un coma inducido?

Michael Schumacher
El equipo médico que atiende a Michael Schumacher dio inicio a la reducción de la sedación, el paso previo para despertar a la leyenda de la Fórmula 1, que ha estado un mes en coma inducido.
"Podría llevar mucho tiempo", concedió Sabine Kehm, manager del piloto alemán, en un comunicado.
Se trata de un proceso lento que podría durar días, semanas... incluso meses. Comienza con la reducción de los sedantes que lo tienen en ese estado.
Esta recuperación depende de cuán afectado está el cerebro del paciente. Y la experiencia médica ofrece un panorama desolador.
Según el NHS (el servicio de asistencia sanitaria del Reino Unido) "cuanto más tiempo pase la persona en coma, peor será el resultado".
El profesor Gary Hartstein, quien fue jefe médico de la Fórmula 1 entre 2005 y 2012, le dijo a la BBC que era "extremadamente poco probable" una recuperación completa. "Honestamente diría que es virtualmente imposible que regrese el Michael que conocimos antes de su caída".
El siete veces campeón sufrió una grave lesión en la cabeza el 29 de diciembre pasado, debido a un accidente de esquí en los Alpes franceses.
Tras trasladarlo en helicóptero a una clínica en Grenoble, le indujeron el coma para retirarle los coágulos de la cabeza.

Silencio roto

Se sometió a dos operaciones y desde entonces no se tuvo más noticias de su estado hasta esta semana, cuando rumores de que lo habían despertado hicieron que la familia publicara un comunicado desmintiendo esta información y aclarando que apenas ahora le habían reducido la dosis de los fármacos que lo mantenían dormido.
Hospital de Grenoble, Alpes franceses
El ex piloto de Fórmula 1 se encuentra en el hospital de Grenoble, en los Alpes franceses.
A diferencia de las películas, las personas no suelen despertarse repentinamente, sino que tienden a ir recuperando a poco a poco las funciones del cerebro.
Esto se debe a que los efectos del medicamento que lo mantiene en ese estado tardan tiempo en desaparecer del cuerpo.
El lento proceso puede empezar con un pequeño movimiento en un dedo o apretar una mano. Si el paciente es afortunado, algunos de los pasos pueden ocurrir al mismo tiempo, lo que aceleraría el despertar.
"Creo que se debería considerar un triunfo a la resistencia física humana -y a los cuidados neurointensivos modernos- si Michael puede caminar, comer sólo, vestirse y si retiene suficientes elementos de su personalidad", señaló Hartstein, quien no forma parte del equipo de especialistas que atienden al piloto.
Por su parte, Colin Shieff, neurocirujano del Hospital Nacional para Neurología y Neurocirugía en Londres, considera que si bien todavía es posible recuperar la conciencia, se trata de un escenario muy lejano.
"En el mejor escenario, habrá discapacidades en la comunicación, la memoria, movilidad e independencia. En el peor, el paciente puede permanecer en un 'estado de bajo despertar' con poca consciencia de lo que le rodea, algunas respuestas de comodidad e incomodidad, ciclos de estado de alerta y ocasionalmente parecerá que reconoce o que hace un intento para comunicarse", le explicó a la BBC Shieff, quien tampoco está involucrado en el tratamiento del expiloto de Ferrari.

Estado vegetativo

Si tras retirarle los sedantes queda en un estado vegetativo, el paciente podrá abrir los ojos y parecer despierto. También puede recuperar las funciones básicas, como respirar sin ayuda y controlar su presión arterial.
"Creo que se debería considerar un triunfo a la resistencia física humana -y a los cuidados neurointensivos modernos- si Michael puede caminar, comer sólo, vestirse y si retiene suficientes elementos de su personalidad"
Gary Hartstein, jefe médico de la Fórmula 1 entre 2005 y 2012
El NHS advierte que las personas en este estado habrán perdido una cantidad sustancial de función cerebral y quedarán inconscientes de lo que les rodea.
Sin embargo, otro especialista consultado por la agencia de noticias Press Association ofrece un diagnóstico más esperanzador.
"Él está en forma, es relativamente joven comparado con algunos lesionados que tratamos, y estuvo consciente inmediatamente después (del accidente), lo que sugiere que no es una lesión cerebral devastadora. Así que todavía tiene el potencial para un resultado favorable" declaró el profesor Peter Hutchinson, neurocirujano de la Universidad de Cambridge.
El NHS también explica en su sitio en internet que algunas personas se pueden recuperar casi en su totalidad, mientras que otros no podrán hacer lo que solían y pueden necesitar fisioterapia, terapia ocupacional, así como psicoterapia durante el período de rehabilitación.
"Puede que necesiten de cuidados por el resto de sus vidas", se lee en la página.

viernes, 31 de enero de 2014

UN GRAN TRIUNFO DEL PUEBLO ESPAÑOL

EL PP TIENE EXITO EN LA ELIMINACION DE LOS PARADOS

Datos del Instituto Nacional de Estadística

Los suicidios suben un 11% y se sitúan en su tasa más alta desde 2005

  • 2.714 hombres y 815 mujeres se quitaron la vida en 2012

  • El año anterior este incremento fue sólo del 0,7%

  • Las muertes que más se han subido han sido por trastornos mentales y del comportamiento


jueves, 30 de enero de 2014

DAAALE ....PAJERO

Del “te vas a quedar ciego” al “masturbarse provoca egoísmo e impulsos incontrolables”

Desde hace siglos, y hasta algunos medios en la actualidad, se ha tratado de estigmatizar la masturbación aludiendo a cuestiones médicas y problemas psicológicos
Hacemos un repaso histórico de esta persecución a la luz de los nuevos 'torquemadas'
.Obra atribuida al pintor japonés Kunisada.
Obra atribuida al pintor japonés Kunisada.
“En muchos casos la masturbación es un indicador de insatisfacción con uno mismo”. “La baja autoestima te puede llevar a abandonarte a tus impulsos y perder el control”. “El abandono a los impulsos es egocéntrico y suele coincidir con la inmadurez del adolescente”. “Es una especie de intento de fuga frente a la realidad que no aporta nada”. “Un impulso incontrolable”. “Un auténtico problema”.
La masturbación, procurarse placer sexual a uno mismo, es algo a evitar según el  ‘Aula de sexualidad’ del diario  ABC. De forma velada pero manifiesta, los artículos de este especial sobre sexo de uno de los principales periódicos de España le atribuyen a la masturbación efectos secundarios propios de algún desequilibrio psicológico. Esta perspectiva generó tal estupefacción en los lectores que uno de estos artículos sin firmar se convirtió en  el más compartido en redes sociales de todo el día en lengua castellana en el mundo, a pesar de que ese espacio se creó en junio de 2012 como “una herramienta de gran ayuda” para abordar entre padres e hijos el “difícil asunto” del sexo, según anunció en sus páginas ( PDF) el periódico que dirige Bieito Rubido.
En otro de los artículos de este ‘Aula de sexualidad’ se abordan los motivos por los que hay niños pequeños  que estimulan sus genitales:
“El descubrimiento fortuito de que el estímulo de los órganos genitales puede producir placer. Para prevenirlo es aconsejable evitar que los niños jueguen desnudos o tarden mucho tiempo en vestirse después del baño o que se queden demasiado tiempo sentados en el inodoro o vater cuando están en el baño. Se les puede comentar que sus genitales son muy importantes y que es mejor que no los toquen tanto porque podrían hacerse daño”.
Esta determinación contra el placer sexual en solitario tiene autoría colectiva. Aunque nadie firma esas piezas, vienen respaldadas por el sello de la Universidad de Navarra. En concreto, se trata de “respuestas elaboradas por el equipo de profesionales que conforman el Proyecto educación de la afectividad y sexualidad humana, adscrito al Instituto Cultura y Sociedad de la Universidad de Navarra”.

Ideología con el sello del Opus

La Universidad de Navarra  fue fundada por José María Escribá de Balaguer dos décadas después del Opus Dei, en 1952, y todavía hoy pertenece a esta prelatura religiosa. Y el proyecto responsable de estas “respuestas” sobre la masturbación depende del  “investigador principal” Jokin de Irala, un médico especialista en salud pública y en materia sexual que ha publicado libros como  El valor de la espera, sobre relaciones sexuales previas al matrimonio, y  Comprendiendo la homosexualidad, en el que plantea como “modificar la homosexualidad” porque no es “irremediable” y puede “evitarse”.
Irala defiende que la homosexualidad es curable, una postura contraria al consenso científico y que le genera importante rechazo allí donde trata de vender sus teorías,  como sucedió el año pasado en Costa Rica. En resumen, defiende planteamientos propios de su concepción moral y religiosa pero que, como en el caso de la masturbación en el diario  ABC, se tratan de apuntalar con material supuestamente científico.
Dibujo de Gustav Klimt.
Dibujo de Gustav Klimt.
“Desde un punto de vista científico, pretender atribuir todos esos males a la masturbación es erróneo, descabellado”, asegura Manuel Lucas, presidente de la Sociedad Española de Intervención en Sexología. “Las personas que se masturban no caen en ninguna actitud compulsiva”, afirma, “y quienes presentan una actitud más obsesiva son los más reprimidos”. Y añade: “Frente al que dice que fomenta el egocentrismo, yo podría decir que ayuda a conocer tu cuerpo, tu respuesta sexual, y te permite compartir mejor la experiencia sexual acompañado”.
“Ya no amenazan con que te quedarás calvo, se te secará la médula, te quedarás ciego o te saldrán pelos en las manos”, repasa este sexólogo, “ahora asustan con lo del egoísmo”. En el ámbito del Opus Dei, es fácil de explicar por qué se trata de estigmatizar la masturbación: “En su perspectiva procreativista de la sexualidad, la masturbación es desperdiciar el semen. El sexo es para procrear”, resume Lucas. De hecho,  en otra pieza de  ABC se asegura que “no parece muy apropiado llamar polución [nocturna] a un líquido corporal que tiene una función tan relevante como la de originar la vida humana”.

El esperma, bien divino

Sin embargo, el semen no siempre cumple la función de engendrar vida: “Se produce esperma continuamente en los testículos. Si echas mucho, produce mucho. Y si echas poco, se produce una retroalimentación negativa que frena su producción”, explica el sexólogo. Lucas, quien también es director de la Estrategia de Salud Sexual de Andalucía, recuerda que es propio de las “culturas machistas” esta mitificación del semen como algo divino que no debe derramarse como sucede con la eyaculación al masturbarse. “El semen es el líquido vital y la menstruación algo enfermizo”, señala Lucas, quien alude a la tribu  Sambia de Nueva Guinea, en la que los jóvenes deben beber el semen de los guerreros adultos como ritual de acceso a la madurez.
La perspectiva religiosa o mística para rechazar la masturbación se entiende pero la atribución de consecuencias médicas o psicológicas negativas como si fuera un comportamiento enfermizo siguió un proceso más complejo. Aunque ya el propio Hipócrates advertía de que la pérdida de cantidades excesivas de semen podía causar daños físicos como el deterioro de la columna vertebral, no fue hasta el siglo XVIII cuando masturbarse pasó a convertirse en un problema de salud pública. Una “cruzada sanitaria”, como explican Francisco Vázquez y José Benito Seoane en  un estudio de 2004.
Fue en plena Ilustración,  mientras en los cafés se conspiraba contra Dios y la Iglesia, cuando en 1760 el médico suizo  Samuel-Auguste Tissot recopiló –con espíritu enciclopédico– todas las barbaridades que se habían dicho sobre la masturbación en un libro titulado  L’Onanisme, ou Dissertation Physique sur les Maladies Produites par la Masturbation (El onanismo, o disertación física sobre las enfermedades producidas por la masturbación). Las admoniciones de Tissot convencieron a galenos y filósofos (como Voltaire, Kant o Rousseau): la civilización debía extirpar este vicio de sus entrañas que tanto mal causaba a los hombres (y mujeres, aunque menos, porque “los humores que pierden son menos preciosos”).

Causa de todos los males

Tissot aseguraba que masturbarse causaba problemas de visión, epilepsia, pérdida de memoria, tuberculosis pulmonar, jorobas, debilidad de espalda, palidez, acné, gonorrea y sífilis. Y tendencias suicidas. Sus advertencias recorrieron Europa en sucesivas traducciones que llegaron, aunque mucho más tarde, hasta España, donde se tradujo finalmente en 1807. Curiosamente, mientras la Iglesia defendía el libro, fueron las asociaciones médicas las que se negaron a que se publicara porque “la viveza de las descripciones del ginebrino eran una invitación al vicio juvenil”, según Vázquez y Benito.
En España, aunque no hay constancia de que ningún médico español escribiera un manual haciendo suyas las teorías de Tissot, el mensaje de la ceguera y otras dolencias caló con fuerza. Como en el resto del mundo, donde se perseguía a los chiquillos desde su cama –el doctor Kellogg sugería vendar sus genitales y atar sus manos– hasta la escuela. Era la época de  los médicos fabricantes de angustias que alcanzaron su apogeo en la Inglaterra victoriana.
Fue San Antonio María Claret quien consolidó en España la persecución del onanismo, que provocaba “enajenación mental y aún la imbecilidad”, según los libros pediátricos de la época. Claret –que escribió el manual  Modo de confesar a un niño que no sabe acusarse por sí solo, y que necesita que el confesor le pregunte– entre otras cosas recomendaba a los padres desconfiar de los niños que pasaban mucho tiempo en la cama:
Entre los remedios «contra la impureza», repetía gran parte de las propuestas higiénicas (cama dura, baños frescos, alimentación ligera, «camisolas de mangas cerradas y atadas al cuello» o «dormir del lado derecho»), pero añadía una larga lista de remedios morales: «firme resolución de no pecar más», «apartarse de personas, cosas y lugares que inducen a pecar», «apartar el pensamiento  de estas cosas», «pensar que Dios está mirando», «fijar los ojos de la consideración en el Calvario y en las penas del infierno», «frecuencia de los Santos Sacramentos», «oración mental y lectura espiritual» y «devoción a María Santísima».
Estos remedios, recopilados por Vázquez y Benito, recuerdan mucho a  los que plantea la Universidad de Navarra en su “herramienta” para el  ABC, como cuando recomienda construir un “grupo de amigos sano” o protegerse de la “agresión comercial del erotismo ambiental”. De hecho, se recomienda acudir, cuando la masturbación sea un problema, a “un profesional serio y de confianza que les pueda ayudar a desengancharse (pueden ser bueno un médico, un psicólogo o incluso un asesor espiritual o religioso)”.
Manuel Lucas considera que el paralelismo no es casual, que los pretextos han cambiado pero el discurso, el fondo del asunto, sigue siendo el mismo. “Se buscan miles de argumentos para convertir células en vidas humanas sagradas”, explica. No en vano, el  aborto es otro de los temas que aborda el Aula, con piezas que aseguran que  no es correcto interrumpir un embarazo fruto de una violación.