viernes, 4 de abril de 2014

Llega al país la primera vacuna contra la culebrilla

Según está previsto, en agosto llegará a la Argentina la primera vacuna contra la culebrilla, desarrollada en Colombia, donde está disponible para los mayores de 65 años y cuesta unos 150 dólares.




En el marco del V Congreso Panamericano de Gerontología y Geriatría, que se llevó a cabo en Cartegena a fines de marzo y donde se conoció la noticia, los especialistas destacaron que cualquier persona que ha tenido varicela, puede desarrollar después de los 50 años el herpes zóster o "culebrilla", considerada una de las enfermedades más dolorosas e incapacitantes.

Los especialistas resaltaron que a pesar de que ya existe la primera "vacuna contra el dolor" y preventiva contra la "culebrilla", que debe aplicarse a partir de los 50 años, por la poca difusión y recomendación médica no se aprovecha y este padecimiento crece en América Latina, principalmente en adultos mayores de 60 años, con estimaciones de un millón de casos al año.

Los afectados por esta erupción cutánea sufren un intenso dolor, con ampollas que aparecen en forma de bandas en cualquier parte del cuerpo junto con comezón y otros síntomas parecidos a los de la gripe.

El Programa de Inmunización, Vacunas y Biológicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el virus se "despierta" en entre el 10 y 20 por ciento de los adultos que tuvieron varicela cuando eran chicos y por eso llama a no subestimar la 'culebrilla' porque puede provocar daños neurológicos o visuales permanentes.

Sobre la vacuna que en agosto llegará a nuestro país, se informó que un ensayo clínico aleatorizado versus placebo a 5,5 años, que se realizó entre 1998 y 2011, mostró los "buenos resultados" para prevenir la culebrilla.

jueves, 3 de abril de 2014

Las conexiones del cerebro humano ya tienen su propio mapa

Científicos estadounidenses han compuesto un atlas digital que muestra la disposición de los genes y las conexiones neuronales

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Fotografía facilitada por el Allen Institute for Brain Science de la transcripción de una parte del cerebro de un ratón.

Fotografía facilitada por el Allen Institute for Brain Science de la transcripción de una parte del cerebro de un ratón.EFE

Científicos del estadounidense Allen Institute for Brain Science han elaborado "un mapa" que muestra la disposición de los genes y las conexiones neuronales en el cerebro humano, lo que facilitará su estudio y el de trastornos como el autismo, publica este miércoles la revista Nature.
El equipo dirigido por Ed Lein ha compuesto su mapa digital del cerebro a mitad del periodo de gestación mediante la transcripción de datos obtenidos del proyecto BrainSpan Atlas of the Developing Human Brain (atlas cerebral completo del cerebro humano en desarrollo), auspiciado por el Gobierno de Estados Unidos.
Este mapa, se apunta en la revista, ofrece "un recurso para estudiar el desarrollo del cerebro humano y los circuitos neuronales que fundamentan los procesos cognitivos y de comportamiento tanto en la salud como en la enfermedad".
La estructura y funcionamiento del cerebro humano se determina en buena medida por "procesos de transcripción prenatales que inician la expresión de los genes", afirman los expertos, pero sin embargo hasta ahora la ciencia tiene poco conocimiento de ese cerebro en desarrollo. Esta laguna se llena en parte "con la detallada transcripción del atlas del cerebro humano a mitad de gestación" presentada por Lein, indica la revista.
Los científicos han encontrado "expresiones en la transcripción que están relacionadas con diferentes rasgos anatómicos y procesos de desarrollo", se señala en Nature. Además, estos datos también identifican "ubicaciones de expresiones dinámicas de varios genes asociados con trastornos psiquiátricos o neurológicos", como el autismo, lo que puede ayudar en su estudio.

También el mapa de un ratón

Otra iniciativa del Allen Institute también divulgada en Nature ofrece a la comunidad científica y al público en general el primer "mapa" exhaustivo y completo de las conexiones neuronales del cerebro de un mamífero, en este caso un ratón.
Este mapa ha sido elaborado por el equipo de Hongkui Zeng en el marco del proyecto Allen Mouse Brain Connectivity Atlas, que se ha completado este marzo, como estaba previsto. Esta transcripción del principal órgano de este vertebrado "ofrece nueva información sobre cómo se comunican las diferentes regiones del cerebro", indican los científicos, lo que puede servir también para el estudio del cerebro humano.

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LADRONES DE BEBES


Víctimas de supuestos casos de bebés robados colapsan la Comisaría de San Fernando

Víctimas de supuestos casos de bebés robados colapsan la Comisaría de la ciudad
Pretendían inscribirse en el Servicio de Sustracción de Menores para que recogiera tanto la documentación de su caso como el perfil genético de las familias

70 años después del golpe de Estado fascista de 1936 se sigue buscanso niños robados por los falangistas.
En la actualidad se busca a los desaparecidos  en las maternidades que dirigian las "monjitas" .

El ocaso de los iconos médicos

Un médico, con la característica bata y el fonendoscopio en la mano.
Un médico, con la característica bata y el fonendoscopio en la mano. ALBERTO CUÉLLAR

Los tiempos cambian siempre buena parte de las costumbres que durante muchas décadas han estado inmutables. La medicina es una de las profesiones más representativas del cambio permanente. Dogmas que parecía que nadie cuestionaría, técnicas longevas y seguras, diagnósticos aparentemente precisos, consejos sobre dieta y hábitos de vida, tratamientos formidables que podrían quedarse para siempre... todos superados por la permanente innovación y los avances que se han ido consiguiendo en el conocimiento de la biomedicina.
Quizá lo que aún permanece en la práctica médica sin mucha variación han sido dos iconos con los que la sociedad identifica la figura del médico y la de muchos otros profesionales sanitarios: el fonendoscopio y la bata. Dos objetos que ahora están en el ocaso y que más tarde o más temprano dejarán de ser habituales en consultas, hospitales y en películas y series de la televisión.
De momento es raro encontrar a un profesional médico sin su fonendoscopio colgado al cuello, cuando no enroscado en el bolsillo de la bata. Hace 30 o 40 años era una instrumento común en los cardiólogos y en los especialistas de medicina interna. Infrecuente en muchas otras especialidades porque, independientemente de que no eran útiles para su cometido, auscultar con finura es bastante difícil. Hace falta haber oído muchos corazones con patologías claras y haber estado asesorado por cardiólogos entrenados para poder interpretar con certeza los varios tonos que puede tener el corazón o intuir las características de un soplo sistólico o diástolico. El fonendo es muy útil para todos si se quiere escuchar como ventilan los pulmones o si hay ruidos abdominales. Pero para saber qué pasa en el corazón hay ahora instrumentos mejores.
El ecógrafo de bolsillo ya está en el mercado y muchas voces autorizadas pronostican que será lo habitual en la práctica médica dentro de poco tiempo. Hace un par de semanas el New England Journal of Medicine publicó un artículo defendiendo su progresiva generalización. Abogaba para que estuviera en manos de los médicos de atención primaria y para que las facultades de medicina enseñaran a sus alumnos a manejarlo bien. Su uso frente a lo cotidiano no es difícil. Antes de lo que imaginamos el instrumento consistirá en una terminal (algo así como un puro o un rotulador gordo) que se aplicará a la región que hay que examinar. Las imágenes que se consigan se transmitirán (vía wifi o bluetooth) a la pantalla del teléfono inteligente que todos los profesionales llevarán en el bolsillo. O a una Google Glass o similar. La calidad de aquellas irá mejorando progresivamente y permitirá descartar muchas patologías cardiacas comunes y algunas abdominales. Se podrá también discriminar entre los pacientes que deben realizarse un estudio ecográfico de más profundidad y calidad y entre los que no es necesario que lo lleven a cabo. Disminuirán las listas de espera. El fonendo no será necesario.
El otro icono que está amenazado es la bata. Hay un par de razones que sustentan su declive. Quizá la más importante es que la bata es un excelente reservorio de bacterias y gérmenes. La bata y el fondendo son dos fuentes muy claras que pueden contaminar a los pacientes. Se ha demostrado. Muchos de los enfermos que, inmunodeprimidos por su patología de base, se infectan durante su estancia hospitalaria han sido contaminados por microorganismos presentes en el uniforme, el fonendo o las manos de los profesionales.
La segunda razón por la que la tradicional bata blanca quizá deje de ser la forma de vestir del sanitario es que supone una barrera psicológica entre médico y paciente. Ahora que la medicina paternalista está muy cuestionada y que se está pidiendo al enfermo y su entorno participación activa para consolidar el concepto de paciente comprometido es cuando más falta hace eliminar cualquier obstáculo que dificulte el armonizar una relación distinta en el mundo de la enfermedad y la salud en la que hay que dar protagonismo a muchos más actores. Fonendo, bata, corbata... pronto serán pasado en medicina.

miércoles, 2 de abril de 2014

SOBRE LOS PENDEJOS (y III)

La depilación púbica integral favorece el contagio de enfermedades de transmisión sexual

Los expertos critican la moda "absurda" y aconsejan que al menos uno de los dos miembros de la pareja mantengan el vello íntimo

Recortar el pelo no supone ningún riesgo, aseguran

Un centro de depilación láser.


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La Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) defiende la necesidad de mantener el vello íntimo y alerta sobre el peligro de la depilación integral, una moda "absurda" y "sin fundamento", que favorece el contagio de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS).
"Desde la última moda de depilación púbica en ambos sexos, los dermatólogos asistimos impotentes a un aumento alarmante de las enfermedades de transmisión sexual entre los jóvenes", ha manifestado el doctor Ramón Grimalt, de la AEDV.

Aumento de casos de HPV

La enfermedad que ha registrado un aumento más "espectacular" son los condilomas genitales causados por el virus del papiloma humano (HPV).
"Si se usa de forma adecuada el preservativo y se mantiene el pelo púbico sin rasurar, el riesgo de contagio es casi cero", ha asegurado este dermatólogo, profesor de Dermatología de la Universitat Internacional de Barcelona.
El pelo púbico tiene una función protectora contra el roce inevitable durante las relaciones sexuales. Si los dos miembros de una pareja presentan un pubis sin pelo, cualquier infección que se encuentre encima de la piel de uno de ellos pasará indefectiblemente al compañero sexual.
El preservativo protege de una pequeña parte de las enfermedades de transmisión sexual, pero no protege la zona púbica, ha advertido.

Repunte de casos de sífilis

Las pequeñas heridas que se producen encima de la piel púbica permiten a los microorganismos penetrar y crear una infección, condilomas (verrugas, papilomas), herpes (fiebres), emepeines (hongos, tiñas) impétigos (infecciones bacterianas estafilocócicas o estreptocócicas) e incluso la sífilis, "que vuelve a ser habitual en las consultas del dermatólogo".
Según el doctor Grimalt, es necesario que uno de los dos miembros de la pareja mantenga el pelo en la zona central del pubis para evitar el roce directo de piel contra piel.
Por el contrario, recortar el pelo no supone ningún riesgo.

martes, 1 de abril de 2014

ESA HERMOSA MARAÑA DE PELAMBRE(Y DOS)


LA GRAN VELLEZA

Signo de mugre, locura o tortez, el pelo en el cuerpo femenino genera rechazo. Pero, por sobre todo, impone silencio. ¿No será el tabú del vello una punta desde donde tironear los hilos que determinan qué es una mujer y qué no? Se habla mucho de los desórdenes alimentarios y la tortura de los talles, pero poco se dice sobre la tiranía de la depilación. ¿Es de verdad un asunto menor? Madonna, oportuna y oportunista como siempre, tocó un punto axilar.



 Por Liliana Viola
Shock de ketarina, extensiones y champú para todo tipo de cabello. Tiene que ser frondoso el pelo en la cabeza de la mujer, la cabellera es signo de feminidad. “Estoy feliz, mi pelo está sano”, dicen las modelos. El cabello es salud. Y signo de juventud, que a su vez, pese a lo efímero, es otro alto signo de feminidad. A medida que pasan los años, las mujeres van dejando de ser mujeres, tanto que se pueden llegar a hacer lesbianas con más facilidad y “a las viejas hay que matarlas de chiquitas”, dice otro sentir popular. Si el vello en axilas, bozo, pierna entera y cavado es tabú tanto para el discurso crítico como para las publicidades de artefactos depilatorios que no muestran una pierna peluda ni por error, los años lo son mucho más. Por eso, cuando Madonna pela axilas en Instagram, el primer comentario es si no será un implante o un truco, las hormonas no le dan para tanto pelamen, o también: “A los 55 años se atreve a descuidarse”, “Madonna terminó de pirar, ahora quiere imponer las axilas peludas”. Nótese que hace unos pocos años cada vez que se la critica el argumento viene ilustrado con una foto “no oficial”, sin Photoshop. Mientras tanto, la reina del pop, que siempre tuvo un radar especial para detectar por dónde se van extendiendo las fronteras, levanta el banderín de que donde hay pelo hay alegría, instaura el marketinero “Sobaquember”, reflejo del masculino Movember (los hombres se dejan el bigote en noviembre para concientizar sobre enfermedades que les competen) y con algunos slogans vende la promesa de que vello al viento es libertad: “Pelo largo y no me importa. Art For Freedom, corazón rebelde, revolución de amor”.

El último tabú

Pero lo cierto es que del tema no se habla. El culto a la silueta como demostración mortífera del mandato patriarcal parece haberse llevado toda la atención del feminismo. La depilación no mata como la anorexia. Además, como apunta Karen Lesnik Oberstein en uno de los contadísimos libros sobre el tema (The Last Taboo. Woman and Body Hair, Manchester University, 2006), el vello juega otro tipo de control: mientras la gorda es vista como indeseable y no atractiva, la peluda o “la que no se depila” es no sólo fea sino una no mujer, es lo monstruoso. Ser gorda suele ser leído como problema tanto físico como emocional, no suele ser visto como un acto de resistencia; ser peluda sí. Claro que también habría que preguntarse por qué estos pelos tienen dos caminos: o depilados o en exposición como en la pose de Madonna. ¿Por qué no simplemente a la vista?
La socióloga Amie Braman, a raíz de un trabajo de campo, concluye que “la percepción general ante una mujer con vello es que es menos atractiva, insociable, poco inteligente, nada positiva e infeliz. También se la lee como más fuerte, decidida y agresiva. Estos últimos puntos, atribuidos tradicionalmente a la masculinidad como valores, en la mujer son vistos como fallas”.
Ni un regreso a lo natural como se proponía como liberador en los años ’70, ni un lamento por lo mucho que duele la depilación. La atención puesta en el tratamiento cultural del vello puede aportar algunas pistas sobre la construcción de ciertas verdades eternas. Entendido como excesivo, anormal o aberrante por el discurso médico (hirsutismo), como problema por la industria cosmética y como fetiche en la estética porno. El vello es señal indiscutida de lesbianismo, de extranjería (en tal país se usa así) o de parodia (quién no le puso un bigote a la Mona Lisa).

La que no se depila es una lesbiana

A raíz del affaire axila, circulan artículos con cifras sobre el crecimiento fabuloso del negocio de salones de belleza en Estados Unidos en estos últimos años: el ochenta por ciento de las ganancias viene de la depilación. No tenemos números oficiales de nuestro país, aunque valga la sensación de que hay una peluquería por cuadra, al menos en la Ciudad de Buenos Aires. Entremos entonces y que las depiladoras, que son las que tienen el último contacto con el objeto en cuestión, aporten sus impresiones.
Cecilia, de la peluquería Vip de Boedo, tiene el tema muy estudiado. Apenas escucha la pregunta dice todo esto sin poner pausa: “Las clientas quieren sacarse todo, desde adolescentes hasta señoras que pasan largamente los sesenta. De 100 que se depilan, 80 se sacan completo. Más que la tira de cola es la vulva lo que se está trabajando. ¿Qué quieren? Ser nenas otra vez. Piel de durazno. Y es lo que les piden los maridos. No, no pongas que es una interpretación mía, ‘mi bebota’, les dicen. Me lo han dicho, que es el marido el que se fija, te está creciendo ahí, andá a depilarte.” Irrumpe aquí el recuerdo de la escena más romántica de Tootsie. Dustin Hoffman, en su rol de Dorothy, está a punto de besar a Jessica Lange cuando ésta le siente el bigote, le recomienda depilárselo y enseguida agrega, tal vez por cortesía o liberalidad, aunque es cierto que a algunos hombres les gusta. Y Tootsie remata: “Sí, pero a mí no me gustan esos tipos de hombre”. “Los tipos y las madres también. Acá han llegado a venir madres con sus hijas de 12 años para que le depile los brazos a la nena. El otro día estaba calentando la cera y se me pone a llorar una chica de unos 20 que venía a hacerse la depilación del pubis por primera vez. Temblaba de miedo. ¿Y para qué te lo hacés? Quiero sentirme limpia, me dijo. ¿Lesbianas? Nunca en la vida me tocó una. Las lesbianas no se depilan, creo”. La cosa empezó en los ’90, dice Patricia, que aporta experiencia de peluquerías de Barrio Norte y Congreso. Ahí empezaron.
Luego se puso en las listas de precios y ahí explotó. Empezaron las de Barrio Norte y hoy es lo más común en todas partes. Para mí es una moda, no más que eso, porque aunque digan que es por limpieza, es falso, porque para algo venimos con pelos al mundo. Puede ser la influencia de las películas porno, si los hombres tienen que competir con esos miembros tremendos, nosotras también. ¿Viste que ellas no tienen pelo? La depilación es para el hombre primero, después para la gente que te ve mal si estás desprolija y, por último, para una misma. Sí, cómo que no, las lesbianas se depilan, es un mito que no. Acá vienen dos que son pareja. Pero no se hacen el cavado completo, eso no.
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PROTEGIENDO LA ALMEJA

Los riesgos de depilarse el vello púbico

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Expertos aseguran que el pelo tiene una función protectora frente a las infecciones cutáneas

Hace poco conocimos el origen del vello púbico en los humanos. Lo que no estaba claro es hasta qué punto supone un riesgo para nuestra salud depilarse la zona de forma integral. El año pasado, un estudio publicado en la prestigiosa revista médica «British Medical Journal» ya alertaba de que la moda del pubis brasileño favorece las infecciones cutáneas, como el molusco contagioso o molluscum contagiosum, una enfermedad que se transmite por vía sexual.
Recientemente, para sorpresa de muchos, la actriz Cameron Díaz se desmarcaba de la moda imperante y defendía las bondades del vello en su libro «The body book»: «No olvidemos que la especie humana estaba cubierta de pelo, y aunque ahora solo lo tenemos en algunas zonas, creo que ese vello que se ha mantenido tiene un propósito». También se atrevió a llamar la atención sobre este tema la cadena de ropa American Apparel, que exhibió en sus escaparates neoyorquinos modelos desnudas con un abundante vello púbico.
El dermatólogo Ramón Grimalt, miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), defiende la necesidad de mantener el vello púbico y alerta sobre el peligro de esta moda, a la que califica como «absurda», argumentando que favorece el contagio de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS).
Como recuerda este experto, al igual que el pelo de la cabeza sirve para evitar las quemaduras solares y los traumatismos y el de las cejas y las pestañas para paliar los traumatismos y las motas en los ojos y los párpados, el púbico tiene como objetivo «mantener a raya las heridas, los golpes genitales y las infecciones durante las relaciones sexuales». «Para evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual debemos mantener el vello púbico. Si uno usa de forma adecuada el preservativo y mantiene el pelo púbico sin rasurar, el riesgo de contagio es casi cero», opina Grimalt.
El dermatólogo asegura que con la depilación integral han aumentado de forma espectacular los condilomas genitales causados por el virus del papiloma humano (HPV). «Desde la última moda de depilación púbica en ambos sexos, los dermatólogos asistimos impotentes a un aumento alarmante de las enfermedades de transmisión sexual entre los jóvenes», advierte.
El pelo púbico, explica, tiene una función protectora contra el roce inevitable durante las relaciones sexuales. «Si los dos sujetos presentan un pubis sin pelo, cualquier infección de la piel que se encuentre encima de la piel de uno de ellos pasará indefectiblemente al compañero sexual», apunta.
No supone un riesgo, sin embargo, recortarlo y depilarse el área lateral no es tan arriesgado, por «el menor roce» de esta zona.