sábado, 27 de diciembre de 2014

LA LLUVIA DE ORO ES MUY RARA

La eyaculación femenina tipo “squirting” suele ser orina


Muchas mujeres eyaculan durante el orgasmo, especialmente cuando además del clítoris se estimula también la pared frontal de la vagina.
En la mayoría de ocasiones la cantidad de eyaculado es muy pequeña, se queda en el interior vaginal, y se confunde con el resto de lubricación.
Otras veces el volumen es superior, y si se utilizan los dedos y la posición lo facilita, se percibe claramente la expulsión a borbotones de un líquido translúcido y más denso que el agua. Ese líquido no es orina. No sale de la vejiga sino de un tejido esponjoso equivalente a la próstata masculina, y de hecho tiene componentes presentes en el semen masculino como el antígeno prostático o PSA.
Screen Shot 2014-12-26 at 6.02.21 PMPero en ciertas ocasiones se produce un fenómeno llamado “squirting”: durante el orgasmo se expulsa como “a chorro” una gran cantidad de líquido a presión. Ese fluido sí sale de la vejiga y, como acaba de confirmar el estudio “Nature and Origin of ´Squirting´ in Female Sexuality” publicado el 24 de diciembre en la revista Journal of Sexual Medicine, sí se trata de orina diluida.
Eyaculación fake en el porno
En los últimos años el “squirting” se ha popularizado por influjo de la industria pornográfica. Muchas veces es falso, con actrices que paran en medio del rodaje para rellenar de agua sus vaginas y expulsarla fingiendo orgasmo y eyaculación tan pronto se retoma la acción. En otras ocasiones sí es “real”, pero lo consiguen a base de beber enormes cantidades de agua antes de la escena.
Fuera del mundo del porno esa eyaculación tipo squirting es muy poco común, aunque abundan las mujeres a quienes les ha ocurrido alguna vez en sus vidas, generalmente de forma aislada e inesperada. Hay muy pocas mujeres que tengan squirting de manera regular.
Midiendo los componentes químicos del squirting
En el estudio -realizado por investigadores franceses- participaron 7 mujeres que sí expulsaban regularmente cantidades altas de líquido a presión durante el orgasmo. A todas ellas se les pidió que se masturbaran, realizándose escáneres de ultrasonidos para detectar cambios en el volumen de la vejiga, y tomando muestras del líquido eyaculado para medir su composición química en Urea, creatinina y ácido úrico (sustancias presentes en la orina) y antígeno prostático o PSA (propio de las secreciones eyaculatorias).
Los ultrasonidos revelaron claramente que la vejiga se rellenaba durante la estimulación sexual (algunas hormonas liberadas durante la excitación son diuréticas -como la vasopresina- siendo éste el motivo por el que entran ganas de ir al baño), y que se vaciaba después del squirting.
El análisis de los fluidos reveló que la composición química del squirting era idéntica a la orina en cuanto a urea y creatinina (confirmando que efectivamente era orina). Aunque también se observó presencia de PSA en 5 de las 7 mujeres, indicando que en el squirting también hay presencia del primer tipo de eyaculación que se comentaba en la introducción de este artículo.
La muestra de mujeres utilizada en el estudio es muy baja, pero la consistencia de los resultados (todas contenían urea y creatinina) sí permite concluir que este tipo de squirting tan cuantioso es orina diluida que sale de la vejiga. Sin embargo, habiendo seleccionado sólo mujeres que expulsaban mucho líquido, el estudio obvió los casos mucho más comunes de mujeres con eyaculaciones menores, que según otra bibliografía publicada sobre el tema, no es orina sino líquido de origen prostático.
De esta manera, el estudio no permite de ninguna manera asegurar que toda eyaculación femenina sea orina. Sólo confirma que cuando la cantidad de líquido expulsado es muy grande y a presión, sí suele serlo.

SE HA DESCUBIERTO QUE VIVIR ENVEJECE,PERO NO LO DIGA EN VOZ ALTA


Cosmética ficción

  • Algunos anuncios de cosméticos prometen mucho más de lo que sus productos realmente ofrecen
  • De hecho, algunas de estas promesas sugieren que los cosméticos actuarían como fármacos, lo cual sería directamente ilegal
  • ¡Vivir arruga! y lo mejor es asumirlo para aprender a hacerlo más llevadero
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Cosmética
Cosmética
¿De verdad se creen que una crema que ustedes se aplican en la cara pueda enviar mensajes a su cerebro sin ser un fármaco? ¿ O que el ADN de una planta “penetre” a través de su piel y cambie el funcionamiento de las células de su epidermis, en cuyo caso actuaría como un virus?
 
¿O que active un gen como afirma una marca en su página web? La Tecnología Sirtuin facilita a la piel el tiempo crítico que necesita para mejorar sus funciones naturales de restauración. La tecnología SIRT-1 potencia la activación natural del gen de la longevidad, el SIRT-1, de forma que otorga a las células un tiempo extra para llevar a cabo sus funciones de reparación. Su efecto visible es que la piel adquiere un aspecto más radiante con el paso del tiempo.”
 
Efectivamente la sirtuina se postula como una nueva vía para retrasar el envejecimiento, al menos así parece demostrarlo las investigaciones realizadas en levaduras y ratones, pero usted no es ni lo uno ni lo otro, en humanos solamente hay hipótesis muy complejas sobre su posible papel en los mecanismos hipotalámicos relacionados con dietas restrictivas, algo que como pueden imaginar tiene muy poco que ver con la piel.
 
 ¿Y Qué les parece este texto de un blog de belleza de un conocido periódico?:
“La teoría es que las células de la piel, para regenerarse, dependen de señales eléctricas. Tras años de investigación, los científicos de Roc han descubierto la tecnología “e-pulse” (protegida por 10 patentes) que actúa como minibaterías que impulsan la bioelectricidad natural de la piel. Y esto hace que las células se vuelvan más activas y por tanto, produzcan más colágeno y elastina.”
La verdad es que la bioelectricidad existe y tiene un papel importante en la  cicatrización de heridas. Pero como los  estudios afirman “el medicamento transdermal debe ser suministrado con técnicas de energía térmica, ultrasonido, energía de radio frecuencia y electroforesis”. Y está es una de las trampas mas comunes de este gremio, atribuirle a sus “pociones” propiedades de fármacos, hecho que, por un lado está prohibido y por otro es un fraude ya que la única revisión existente sobre el tema habla de que las diferentes formas de uso conllevan la aplicación de microcorrientes. Y que sepamos la cremita en cuestión no lleva ningún aparato de descargas eléctricas incorporado ¿verdad?
Y por cierto no se engañen, también podría estar registrada con cien patentes, o con mil, después de todo para ello solo hay que ir y patentarlo y que nadie lo haya hecho antes claro, pero la oficina de patentes no le va a pedir que les demuestre que su invento sirva para nada.
 
Aunque el Nobel Magufo de este artículo se lo lleva la “neurocosmética”, que pretende a través de un potingue penetrar hasta los “neuromediadores”, de ahí a los neurotrasmisores y estimular la producción de endorfinas. Ni más ni menos. Lean si no el párrafo siguiente:
La  cosmética sensorial pretende conseguir la eliminación de las arrugas mediante activos que relajan los signos cutáneos y estimulan la felicidad. La ciencia ha comprobado que la piel y el sistema nerviosos están íntimamente relacionados, tal y como asegura el saber popular, y se encuentran en continua interacción a través de unas sustancias que liberan las fibras nerviosas: los neuromediadores…   …El daño producido por cualquier tipo de estrés en el ADN cutáneo causa procesos de inflamación y libera mediadores inflamatorios que, a su vez, dañan también el ADN…
La neurocosmética pretende influir en los neurotransmisores, relajando los centros de dolor y estimulando la producción de endorfinas (hormonas del placer). Sin estrés, es más difícil que aparezca la arruga.
 
Analicemos algunas de estas frases. “la piel y el sistema nerviosos están íntimamente relacionados”. Si, efectivamente, y es aplicable por igual a cualquier órgano y el sistema nervioso, dado que si no dejaríamos de funcionar... y de ahí saltamos de manera pseudo-científica a que las cremitas funcionan produciéndonos placer al estimular la liberación de endorfinas. Otro nombre parece más adecuado para todo esto: neuro-morro.
 
Otra frase, “ El daño producido por cualquier tipo de estrés en el ADN cutáneo”. El daño en el ADN, hasta dónde sabemos, se llama sobre todo “mutación” y las consecuencias son bastante peores que el envejecimiento o la inflamación, algo a lo que estamos irremediablemente abocados. Y la fuente principal del daño en el ADN cutáneo y causa de los melanomas es la luz del sol, concretamente en la parte ultravioleta del espectro. Este texto pseudo-científico está mezclando la inflamación (respuesta inmune) con el daño en el ADN (mutación), usando el ADN como palabra clave y de marketing, aunque lo que se esté diciendo carezca de sentido.
 
Existe otro efecto en el ADN, la metilación, la cual inhibe la expresión de genes concretos y puede estar causada por estrés ambiental, efectivamente. Esta forma de epigenética puede ser o no perjudicial, y de hecho resulta con frecuencia una respuesta beneficiosa del organismo, siendo en gran medida adaptativa y disminuyendo por tanto la mortalidad o el envejecimiento prematuro del organismo. De hecho, existe un nivel óptimo de tasa de metilaciones dónde el riesgo de enfermedades es mínimo. Por tanto, no se puede considerar que la metilación, en sentido general, esté “dañando el ADN” ni que sea en absoluto perjudicial.
 
 
Y finalmente, una droga para eliminar el dolor... ¿de verdad nos creemos que eso es un cosmético?
 
A los próximos 100 estresados que me lleguen a la consulta les voy a embadurnar la cara a ver si se les pasa, esto sí que sería un experimento en toda regla, pero ya les digo de antemano que tengo serias dudas de que funcione más allá del placebo. Sí es verdad que muchos pacientes con patología psicológica presentan sintomatología dermatológica, y que cuando remite el cuadro psicológico mejora el estado de la piel, pero el efecto contrario… no parece plausible. Un cosmético nunca les va a quitar un cuadro ansioso-depresivo (entendiendo cosmético sin drogas de por medio, claro está). Pero el reclamo suena estupendamente cuando se mezclan conceptos como estrés oxidativo, inflamaciones y neurotrasmisores.
 
Pero ni ADNs, ni impulsos eléctricos, ni neuroleches.
¡Les están tomando el pelo!
Un cosmético según la  legislación española es toda sustancia o preparado destinado a ser puesto en contacto con las diversas partes superficiales del cuerpo humano (epidermis, sistema piloso y capilar, uñas, labios y órganos genitales externos) o con los dientes y las mucosas bucales, con el fin exclusivo o principal de limpiarlos, perfumarlos, modificar su aspecto y/o corregir los olores corporales y/o protegerlos o mantenerlos en buen estado. Sin más. Todo lo que pase de ahí debe ser considerado fármaco, y como tal cumplir una severa serie de requisitos.
¿Qué tienen en común la mayoría de estos productos? Primero un marketing brillante, anuncios en los que además de mujeres perfectas vemos laboratorios dignos de la NASA y señores con inconfundible uniforme de científicos, un lenguaje ininteligible para quien no haya estudiado biología molecular o similar y un precio estratosférico, tan estratosférico que puede llegar a los 8000 euros el kilo.
Hace relativamente poco tiempo, en un estudio de comparación de una conocida asociación de consumidores el resultado encontrado fue que el mejor cosmético para la cara era una crema de supermercado. “ Sus limitados efectos hacen que no haya ninguna crema de resultados espectaculares. Lo espectacular es la conclusión: nuestro análisis demuestra que la mejor de las analizadas es una crema que cuesta apenas 3 euros… mientras que otras que cuestan 30 veces más son menos eficaces.” 
 
De todas maneras no tienen por qué fiarse de mí pero…¿Qué les parecería que lo admitieran directamente desde la industria cosmética? :
“ Ninguna crema es capaz de eliminar las arrugas o la celulitis”. Lo reconoce Carmen Esteban, directora técnica de la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa), que agrupa en España a las principales marcas del sector. “Podemos reducir su profundidad, mejorar la apariencia de la piel, alisarla, pero nunca desaparecen”, añade. 
 Así que la tecnología IntuiGen -¿no funciona en absoluto? ¿Ni me reproducen las células como promete otra? ¿Tampoco crean proteínas de juventud? ¡Vaya!
La verdad es que, con un mínimo de sentido común, muchas de las afirmaciones publicitarias ya resultaban bastante difíciles de creer. Pero con unas nociones de conocimientos técnicos en muchas ocasiones son directamente desternillantes.
Como afirma Ben Goldacre, el de la cosmética, " es un sector altamente regulado en el que se puede ganar mucho dinero con las extravagancias y los absurdos, de ahí que hallemos en él a grandes equipos organizados de empresas biotecnológicas internacionales que no dejan de generar pseudociencia, una pseudociencia tan elegante, alienante y sugerente como perfectamente defendible."
 
La supuesta investigación de vanguardia esa de la que nos hablan esos señores vestidos indefectiblemente con bata blanca, desde los laboratorios pseudoespaciales, se traduce muchas veces, si leen los asteriscos, en afirmaciones como: “37 mujeres opinan que tienen la piel mejor”. En ocasiones anuncian grandilocuentemente que se han realizado tests, como “test in vitro”, sin más aclaraciones. Otras veces sólo podemos leer “Test clínico”. Bien, si ese test se refiere a la profundidad de las arrugas, valorada con algún tipo de medición, les voy a contar algo que, a lo mejor desconocen, si yo provoco una pequeña inflamación sobre la piel, las arrugas temporalmente aparecerán disminuidas, pero no estoy eliminándolas, estoy inflamando la piel, cosa que, como pueden ver claramente, no es lo mismo.
 
En ocasiones leemos en el envase: “ testado dermatológicamente” que sólo quiere decir que el producto ha sido evaluado sobre la piel de voluntarios, , pero claro, eso no es sinónimo de que sea eficaz solo significa que no provoca alergias ni irritaciones.
Los miembros de la Academia Española de Dermatología y Veneorología, expertos en cremas afirman:
  Cremas que curan el acné y eliminan las arrugas, las estrías y las cicatrices. ¿Se le puede pedir algo más a un producto cosmético? ……
…….Dichos 'spots' osan incluso asegurar que existen "rigurosos estudios científicos" que avalan sus resultados. ¿Es posible realmente conseguir tales efectos? Dermatólogos de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) afirman que son 'exagerados'.
"Tales beneficios no pueden producirse sólo con la administración de una crema", señala Elia Roo, coordinadora de la Unidad de Estética del Hospital Sur de Alcorcón (Madrid). Y añade: "Puede ser un buen producto hidratante y atenuar las arrugas precisamente por dicha propiedad, pero no las elimina. Tampoco consigue hacer desaparecer las estrías ni las cicatrices completamente; es imposible".
Como explica la doctora Roo, no hay que olvidar que se trata de un producto cosmético, no terapéutico. Es decir, sólo actúa en la capa superficial de la piel y sus efectos son limitados.
  Además de cuestionarnos la eficacia de aquello por lo que pagamos, está la no menos importante pregunta de cómo podrían llegar a afectarnos alguno de los componentes de estos productos a largo plazo. La antropología forense ha llegado a documentar intoxicaciones, epidemias e incluso muertes por cosméticos en épocas pasadas. 
En Japón durante el período Edo, (1603-1868)  los cosméticos blanqueantes faciales se hicieron muy populares. Los ungüentos con los que se empolvaban eran el keifun (cloruro de mercurio) y el empaku (el blanco de plomo) ambos con altas concentraciones de metales tóxicos. El arqueólogo Tamiji Nakashima, de la University of Ocupational and Enviromental Health de Japón encontró evidencias de grave contaminación por plomo entre los niños de las familias samuráis que vivieron en Kitakyushu en el periodo Edo. De hecho la altísima mortalidad infantil entre los miembro de esa casta social, fue uno de los factores que provocaron directamente su desaparición.
A través de  estudios sobre los restos óseos llegaron a la conclusión de que las muertes de los bebés las produjeron los polvos blancos faciales utilizadas por las madres de los niños.
 Esto nos plantea la siguiente cuestión, si cada año, e incluso cada temporada, las marcas cosméticas nos sorprenden con sus “novedosos avances” y “revolucionarios descubrimientos”, teniendo en cuenta el tiempo que requiere una investigación de efectos a largo plazo,¿ No podría algunas de estas novedosas sustancias acabar siendo tóxicas como en el caso de los pobres japoneses? Después de todo afirman “llegar al ADN de la piel”, “modificar su estructura” y “provocar cambios celulares”. Ni más ni menos. Si es mentira, nos están engañando y estafando, y si es verdad, estamos asumiendo algunos riesgos que desconocemos. 
Además, estamos hablando de cada uno de los productos en individual, ¿que pasaría si los combinamos todos?Algunos investigadores piensan que puede aparecer el denominado “efecto cocktail”. Según esto los jabones, geles de ducha, champús y otros productos  tendrían una alta concentración de los denominados “disruptores endocrinos” (DE). Unas sustancias químicas que dañan la calidad del esperma y que, por tanto, explicarían el grave aumento de las tasas de infertilidad entre los hombres, según la hipótesis lanzada por un grupo de investigación del Center of Advanced European Studies and Research.
La verdad es que si debemos elegir entre que no nos tomen el pelo o que por alguna extraña combinación de potingues se nos ponga la piel a topos, la opción parece clara. Hay una solución muy, muy fácil: ¿qué tal si nos limitáramos a ducharnos con un jabón normal, hidratarnos con una crema que no prometa nada y protegernos del sol todo el año?. Eficaz, simple… y barato. Y acéptenlo, las autoridades sanitarias advierten que vivir produce arrugas.

LAS RAZONES DEL BUDISMO:TODO SER VIVO TIENE CONCIENCIA DE SU EXISTIR



El orangután y la orangutana



 Por Sandra Russo
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La foto de la orangutana Sandra recorrió el mundo, y no podía ser de otra manera: una orangutana alojada desde hace 20 años en el Zoo de Buenos Aires había sido beneficiaria de un hábeas corpus presentado en su nombre. La medida no fue adoptada por algún “juez municipal”, sino por la Sala II de la Cámara de Casación Penal, que instó, en un fallo criticado por algunos medios por “breve”, a reconocer a la orangutana como “un sujeto no humano”. Hasta ahí, la orangutana Sandra fue una noticia colorida de esas que ganan espacio fácilmente en los medios, incluso en algunos de los que, en la Argentina, en otros tiempos tenían la inercia de incluir en sus tapas cada nacimiento de animal raro en el Zoo. Pero esta vez no fue un nacimiento sino un hábeas corpus de lo que hablaban. Daba para más.
El fallo habla de “una interpretación jurídica dinámica y no estática” que hace reconocer al animal “el carácter de sujeto de derecho, pues los sujetos no humanos son titulares de derechos, por lo que se impone su protección en el ámbito competencial correspondiente”. Uno se queda preguntándose cuál será ese “ámbito competencial correspondiente”, y se queda preguntándose, por otra parte, si no estaremos ante la punta de un ovillo que, desenredado, nos pondría frente a un nuevo paradigma en relación con los sujetos de derecho, que según la bibliografía que sí cita el fallo –dos obras del juez Raúl Zaffaroni, entre ellas La Pachamama y el humano–, debería exceder con creces a “los animales que se nos parecen”, como los orangutanes o los chimpancés, y debería incluso salir del reino animal y adentrarse en otros reinos, sobre todo y básicamente en el reino diverso, dolido y en riesgo de la naturaleza en su versión concreta, como lo son los mares y los ríos contaminados, los bosques talados, las montañas perforadas por las mineras, los suelos agotados de los monocultivos, en fin, el hábitat multifacético de tantas especies cuya supervivencia flaquea.
Quiero decir: si se tira de la punta del ovillo de la respuesta a la pregunta que plantea el hábeas corpus a favor de la orangutana (Pregunta: ¿son los animales sujetos de derecho? Respuesta: sí), se abren cuestiones que a mí, por lo menos, me parecen a su vez la llave del futuro, especialmente la de esta región cuyos recursos naturales no sólo son y serán obvios motivos de intentos de saqueo, por un lado, y por el otro cuyos gobiernos populares tarde o temprano deberán dar el debate entre el cuidado del medio ambiente y el desarrollo.
Recuerdo haber leído en su momento una entrevista que le hicieron a Raúl Zaffaroni en la revista de la CTA, cuando precisamente acababa de salir su libro La Pachamama y el humano. El título, sin saber todavía de qué iba el libro, me sonó lisérgico. Le preguntaban cómo se había ido aproximando al tema, hasta llegar a la idea de que la naturaleza debe ser considerada una entidad jurídica, como en las constituciones de Ecuador o Bolivia. Su respuesta fue que siempre le había llamado la atención una discusión que se daba en el Derecho Penal: era sobre cuál es el bien jurídico en el delito del maltrato a los animales. Decía Zaffaroni que se han dado varias respuestas a esa pregunta, que han existido un debate y opiniones encontradas, pero que la única respuesta que le parecía lógica era que el bien jurídico, en el caso del maltrato, era el animal. Y eso lo llevaba a otra pregunta: ¿cuál es la relación de todo el Derecho con “lo no humano”?
En esas líneas, ya se estaba disparando la película que no dan nunca en ningún cine y de la que no se habla en ningún diario, y en la que, según mi propia película, la que veo cuando diariamente leo la realidad mundial, regional y argentina, se juega la suerte de cualquier proyecto alternativo al modelo capitalista depredador, por un lado, y altamente consumista, por el otro. En esas líneas estaba encriptada la necesidad de discutir las contradicciones de todos los modelos, la urgencia de desmalezar el presente y abrirlo a discusiones que tantas veces son escamoteadas no tanto por los ajenos, sino sobre todo por los propios. En esa discusión uno de los términos razonables y urgentes es la necesidad de seguir generando puestos genuinos de trabajo para poblaciones que aún mantienen a amplios sectores fuera de la inclusión real, pero otro de sus términos debe ser a qué costo, con qué límites, con qué regulaciones, con qué parámetros éticos respecto del planeta y de la vida en él.
Leyendo esa entrevista a Zaffaroni vi pasar primero la imagen del maltrato a un animal, un perro abandonado, un caballo extenuado por su carga, un tigre destinado a alguna campaña electoral, los leones de los circos, los animales de los zoos. Y vi sacar de esa escena tan cotidiana, tan puntual, tan incluso con posible nombre del perro o del caballo, una pregunta que salía disparada hacia el cuestionamiento de la producción capitalista a gran escala, y hacia el debate sobre esa inevitable tensión entre el respeto por la naturaleza y el desarrollo.
Ecuador y Bolivia, los países de la región cuyas Constituciones ya han incorporado a la Pachamama, la Madre Tierra, la naturaleza o como se prefiera llamarla como un bien jurídico a custodiar, lo han hecho guiados por nociones ancestrales que han custodiado los pueblos originarios durante los largos siglos en los que sus voces no incidían en la realidad de esos países. Tanto un país como el otro, pese a eso, viven a pleno esas tensiones entre el crecimiento y el respeto a la Tierra, precisamente por la dinámica que obliga a encuadrar cada caso y a cotejar permanentemente esos derechos encontrados o en contradicción.
Releyendo un viejo discurso del canciller de Bolivia, David Choquehuanca, encontré otras nociones que expresan ese cambio de paradigma del que, todavía en susurros, nos habla el caso de la orangutana Sandra. “Nosotros queremos un cambio para volver a nuestro camino de equilibrio, no solamente entre los hombres, buscamos una armonía fundamentalmente entre el hombre y la naturaleza.” Corría 2006 y decía Choquehuanca: “Este gobierno inaugura una etapa histórica donde en vez de hablar de desarrollo, del vivir mejor, nosotros hablamos del vivir bien. Todos los programas de desarrollo, desde los gobiernos, desde los Estados, desde las iglesias, desde las ONG, buscan vivir mejor. Nosotros simplemente queremos vivir bien”. Choquehuanca describía, a continuación, las expresiones que en todos los idiomas de los pueblos bolivianos conservaron la idea de ese “vivir bien” que el Occidente siempre suena a poco. Ser khapac, ser kamiri, ser yambae, son aspiraciones de un “vivir bien” que implica tener lo necesario pero también no mentir, no explotar a nadie, no atentar contra la naturaleza. “Todos somos parte de la vida, todos dependemos de todos, todos nos complementamos. Cada piedra, cada animal, cada flor, cada estrella, cada árbol, cada ser humano, dentro de nuestra concepción, somos un solo cuerpo. Estamos unidos a todas las otras partes o fenómenos de la realidad. Vivimos de la Madre Tierra y también para ella, y en constante diálogo con ella. Ella nos da vida, alimentos, vestidos y techo. Sacamos de ella lo que necesitamos para nuestra vida comunitaria y le devolvemos lo que ella necesita para reproducirse.” Y ya acercándose al núcleo de esta columna, agregaba: “Nuestra lucha va más allá de la búsqueda de la libertad. Queremos libertad, pero vamos más allá. No buscamos una sociedad complementaria solamente, queremos una vida complementaria. No solamente buscamos justicia. Cuando decimos que buscamos justicia es una propuesta excluyente porque estamos hablando sólo de los seres humanos, no tomamos en cuenta todo. Nosotros hablamos del Pachakuti. No solamente hablamos de justicia, nuestra lucha va más allá de la justicia. Queremos el equilibrio”.
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viernes, 26 de diciembre de 2014

UN VERDADERO HORROR

El ambicioso plan de los cíborgs en Suecia

Un grupo de voluntarios se animó a implantarse chips para aprovechar los avances en los dispositivos móviles y mejorar la calidad de vida, más allá de las inquietudes que generan estas tecnologías
 
Motorola ya experimentó con tatuajes y píldoras para desbloquear teléfonos y monitorear el estado de salud del usuario. Foto: Archivo / Gentileza Motorola
 
Ya había oscurecido en Estocolmo cuando un grupo de ocho personas entró en Swahili Bobs, un salón de tatuajes en uno de los callejones del barrio de Sodermalm. Durante el día sus integrantes eran emprendedores tecnológicos, estudiantes, diseñadores de sitios web y consultores de informática, pero esa noche se transformaron en cíborgs.
Estos párrafos pueden sonar al principio de una novela de ciencia ficción, pero se trata de una recolección de eventos reales, escritos por el hacker Hannes Sjoblad. Fue él quien organizó a finales de noviembre esta "fiesta de implantes", una de varias que planificó.
En el evento, ocho voluntarios accedieron a ponerse bajo la piel de la mano un implante con un pequeño chip RFID (identificación por radiofrecuencia, en sus siglas en inglés). El propio Sjoblad era uno de los voluntarios.

Hacia una visión

Sjoblad ya ha logrado que 50 personas se hayan implantado un microchip, y tiene como objetivo que otras 100 lo hagan durante los próximos meses. Pero a largo plazo, su visión es mucho más ambiciosa.
"Después habrá 1000, después 10.000. Estoy convencido de que esta tecnología está aquí para quedarse y de que no nos parecerá nada raro tener un implante en la mano", dijo.
Este cíborg busca voluntarios que se unan a su sueño a través de las redes sociales y de las comunidades de hackers en Suecia, entre la gente que ya está acostumbrada a jugar con la tecnología.

"Mucho potencial"

Ahora mismo el implante funciona como un simple programa de seguridad, que les permite a los usuarios abrir la puerta de su casa sin llave, aunque para ello tengan que cambiar el mecanismo de cierre, algo que en estos momentos no es barato. También pueden desbloquear fácilmente un teléfono Android.
Pero los voluntarios creen que hay mucho potencial más allá de esto. "Creo que acabamos de empezar a descubrir las cosas que podemos hacer con esto", dice Sjoblad. "Hay mucho potencial para registrar la vida diaria. Con la tecnología deportiva para vestir que tenemos ahora tienes que escribir lo que comes o a dónde vas".
Implante del chip RFID en Hannes Sjoblad
"En lugar de introducir datos en el celular, cuando lo pose y lo toque con mi implante sabrá que me voy a la cama", describe.
"Imagínate que haya sensores alrededor en un gimnasio que reconozca, por ejemplo, quién está usando las pesas, a través del chip de la mano".
"Hay una explosión continua con la internet de las cosas -los sensores van a estar a nuestro alrededor y yo puedo registrar con ellos mi actividad", dice Sjoblad.

Una delgada línea

La línea que separa a los humanos de las máquinas se está haciendo cada vez más borrosa. Cada vez más gente que ha perdido una extremidad recibe prótesis biónicas, las cuales son cada vez más sofisticadas.
Ya no sorprende que a alguien le implanten una cadera artificial o se utilice tecnología láser para corregir problemas de visión.
El año pasado Google lanzó lentes de contacto que pueden monitorear los niveles de glucosa.
Y la tecnología para vestir, o wearables, es cada vez más inteligente. Pero, ¿cual es el siguiente paso?

"Como el miedo a las vacunas"

BioStamp es un tatuaje digital desarrollado por la firma estadounidense MC10. Puede sellarse directamente sobre el cuerpo y recolecta información sobre la temperatura corporal, los niveles de hidratación y la exposición a rayos ultravioleta, entre otras cosas.
Igual que con la tecnología de los wearables, la información se puede subir o compartir electrónicamente.
Otra compañía estadounidense, Proteus, desarrolló una píldora con un sensor incrustado que funciona en conjunto con un parche sobre la piel. Cuando se traga, mide también una variedad de funciones corporales.
"Este tipo de cosas ya están aquí", dice David Wood, director de London Futurists, un grupo que analiza posibles escenarios futuros. "La cuestión clave es si pueden funcionar mejor cuando está sobre nuestra piel o dentro, y una de las grandes ventajas es que no los podemos olvidar como un teléfono o una pulsera", dijo.
Wood no cree que la tecnología implantable esté ya lista para el consumidor convencional, pero considera que definitivamente ya estamos en un nivel de madurez apropiado para tener un debate al respecto.
"Algunos se horrorizan por esto. Lo ven como algo completamente loco y sienten una profunda incomodidad sobre el lugar hacia el que nos conduce la tecnología y tenemos que tener sensibilidad hacia los sentimientos de la gente".
"Hace años había miedo sobre las vacunas y ahora nos parece perfectamente normal que nos inyecten células. Eso es un ejemplo temprano de un hackeo biológico", comparó.

"El turno de los humanos"

Sjoblad también espera que su fiesta de implantes sirva para generar debate sobre un posible futuro con cíborgs. "La idea es convertirnos en una comunidad, por eso nos ponemos los implantes juntos", explica.
Para quienes deciden que la vida como cíborg no es para ellos, el procedimiento de implantación es reversible y sólo lleva cinco minutos. Pero Sjoblad no tiene intención de quitarse el suyo.
"Llevamos 20 años poniendo chips en animales", recuerda. Ahora es el turno de los humanos. "Esto es algo divertido, para crear conversación. Abre discusiones interesantes sobre qué significa ser humano. Esto no es sólo para abrir una mano sin llave", declaró..

jueves, 25 de diciembre de 2014

LAS PRODUCTIVAS CLASES DE EDUCACION SEXUAL

Salieron de viaje de estudios y regresaron todas embarazadas

. Ocurrió en Bosnia-Herzegovina y el caso conmueve a todo el país. Los padres de las adolescentes están indignados con el profesor a cargo del curso.
. Diez chicas de entre 13 y 14 años regresaron embarazadas luego de participar de un viaje de estudios. Según consigna el diario británico Daily Mail, 28 adolescentes partieron desde la localidad de Banja Luka hasta Sarajevo, en una excursión de cinco días.

Allí, de acuerdo a la información publicada por los medios, las estudiantes visitaron museos y otros sitios históricos. No obstante, con el paso de los días, algunas de las jóvenes empezaron a dedicar menos tiempo a sus estudios y más a salir por la ciudad.

Al regreso, los padres se mostraron indignados con lo que sucedió y reclaman saber por qué hubo falta de supervisión del profesor que viajó con las estudiantes.


El resonante caso desató un debate nacional que gira en torno a cómo es la educación sexual que se imparte en las escuelas, ya que la cantidad de chicas sexualmente activas de entre 13 y 15 ha crecido significativamente.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

la tecnología remodela nuestros sentidos

El uso de los pulgares en los 'smartphones' aumenta la actividad cerebral

    .El uso de las pantallas táctiles de los teléfonos inteligentes cambia la forma en que pulgares y cerebro trabajan en conjunto, produciéndose una mayor actividad cerebral, según un estudio publicado hoy en la revista estadounidense Current Biology. La aparición de las pantallas táctiles en infinidad de dispositivos, por ejemplo en los teléfonos inteligentes, han hecho que los usuarios desarrollen nuevas habilidades con los dedos, en especial los pulgares, que son los más empleados en un smartphone.
    El profesor Arko Ghosh encabezó un equipo de las universidades suizas de Zúrich y Friburgo, al darse cuenta de que la obsesión por el uso de los teléfonos inteligentes podía darles la oportunidad de analizar las plasticidad diaria del cerebro y entender cómo la vida cotidiana lo moldea. "La tecnología digital que usamos en nuestra vida diaria moldea el procesamiento sensorial de nuestros cerebros en una proporción que nos ha sorprendido", aseguró el doctor.
    La tecnología digital que usamos en nuestra vida diaria moldea el procesamiento sensorial de nuestros cerebros en una proporción que nos ha sorprendidoCada región del cuerpo tiene un área específica en el centro emocional del cerebro, donde se procesa su información, la cual es flexible y puede cambiar. Así, los investigadores estudiaron la activación del córtex sensoriomotor, que se activa con el movimiento de los dedos. Para ello realizaron electroencefalogramas que medían la actividad de las regiones corticales del cerebro en 37 personas diestras.
    Más tiempo de uso, más actividad cerebral
    Gracias al electroencefalograma registraron la respuesta cerebral cuando los usuarios de teléfonos inteligentes tocaban la pantalla con los dedos pulgar, índice y corazón, para poder luego compararla con la de personas que siguen usando los viejos móviles de teclados tradicionales.
    Los datos revelaron que la actividad eléctrica en el cerebro de los usuarios de smartphone aumentaba al tocar las puntas de los tres dedos citados. Además, la cantidad de actividad del córtex cerebral asociada al pulgar y el índice era directamente proporcional a la cantidad de tiempo que se usaba el teléfono inteligente.
    Por ello, los autores del estudio consideran que el procesamiento sensorial del córtex en nuestro cerebro "es continuamente remodelado por la tecnología digital personal".


    Logran que el pelo vuelva a crecer tras modificar células del sistema inmune

    El hallazgo, con sello español, abre una nueva vía para el tratamiento de personas con alopecia, quemaduras de la piel y de algunos tipos de cáncer

    La búsqueda de un tratamiento «crecepelo» no está, o al menos no estaba, en el espíritu del Centro Nacional de Investigadores Oncológicas (CNIO). Pero un hallazgo casual hace cinco años en uno de sus experimentos ha permitido encontrar una conexión inesperada entre el sistema natural de defensas del organismo y la regeneración del cabello y la piel. Esta conexión, cuyas claves se publican en la revista «PLOS Biology», abre una nueva vía de tratamiento, no solo para las personas con alopecia, sino para los quemados y el cáncer.
    Las células del sistema inmune que tienen esa capacidad regenerativa en la piel son los macrófagos. Los libros de Biología indican que son las encargadas de devorar patógenos para mantenernos sanos. Lo que no se sabía hasta ahora es que los macrófagos tuvieran además la llave para activar el crecimiento de las células madre de la piel, las que permiten que el pelo vuelva a crecer cuando se cae o las que originan uno de los cánceres de piel más comunes cuando se produce algún fallo.
    El grupo de Mirna Pérez-Moreno y Donatello Castellana investigaban otros problemas con un grupo de ratones a los que les habían suministrado un tratamiento con antiinflamatorios. La sorpresa del experimento fue que a esos ratones les empezó a activar el crecimiento del pelo. La inflamación es una respuesta de defensa del organismo, de manera que ese efecto secundario llevó a Pérez Moreno a pensar que la explicación debía estar en el sistema inmune. A partir de ese momento, experimentó con los distintos tipos de células que participan en la defensa del organismo hasta atar los cabos necesarios para encontrar el nuevo rol de los macrófagos.

    Muerte celular

    ¿Y cómo estas células de defensa actúan sobre la piel? En una fase del ciclo del crecimiento del pelo, una parte de los macrófagos muere y es entonces cuando se produce una señal que empuja al folículo piloso a entrar en la siguiente etapa del ciclo y el pelo vuelve a crecer. «De alguna manera, su muerte estimula a los que quedan vivos para que secreten factores y activen el crecimiento del pelo», explica Pérez-Moreno.
    En el laboratorio del CNIO ya se ha conseguido reproducir artificialmente este proceso natural, utilizando un fármaco para modular a voluntad el crecimiento del pelo. Ahora, en colaboración con las universidades de Manchester y Münster, están trabajando con tejidos humanos. Creen que en cinco años podrían intentarse los primeros ensayos con voluntarios.

    Adiós a los trasplantes capilares

    En la carrera para conseguir un tratamiento capaz de repoblar las cabezas más despejadas hay varias líneas abiertas. Uno de los mayores logros ha sido cultivar los cabellos para multiplicarlos y hacer trasplantes capilares. Así no es necesario contar con una buena fuente donante de cabello. El reto actual pasa por contar con un tratamiento que consiga activar las células madre de la piel para que crezca nuevo pelo sin tener que hacer trasplantes. La clave estará en conseguir el nacimiento de cabello en una zona específica del cuerpo, como la cabeza, y no generar un crecimiento generalizado del pelo en todo el cuerpo.
    Recientemente, la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, demostró que un fármaco bien conocido, utilizado para el tratamiento de desórdenes sanguíneos, era capaz de repoblar una cabeza prácticamente calva en menos de cinco meses, aunque solo funcionaba en los casos de una alopecia menos común, la areata. En estos casos, el pelo no se pierde forma generalizada sino en forma de parches, tanto en la cabeza como en otras zonas del cuerpo.