domingo, 29 de marzo de 2015


Razones por las que esta noche no deberíamos cambiar de hora

Deberíamos aprovechar para volver al horario del meridiano de Greenwich. Y no movernos de ahí



Atrapado en el tiempo, de Harold Ramis
Atrapado en el tiempo, de Harold Ramis


Este fin de semana nos roban una hora: a las dos de la madrugada del domingo serán las tres. Sí, hace seis meses tuvimos un fin de semana con una hora de más, pero eso fue hace seis meses. ¿Quién se acuerda ahora que estamos en pleno ataque de ira anticipando que pasaremos unos días confundidos, desorientados y sin poder conciliar el sueño?
Los orígenes
Para saber por qué hacemos esto tenemos que remontarnos al siglo XVIII. Tal y como se explica en National Geographic, Benjamin Franklin propuso que aprovecháramos que amanecía antes en verano para madrugar y ahorrar así aceite de lámparas. El astrónomo y entomólogo neozelandés George Vernon Hudson hizo una primera propuesta formal del cambio de hora oficial a finales del siglo XIX, al darse cuenta de que salir antes de la cama en primavera y verano le era útil para recoger insectos. El primer país en hacer caso a Hudson fue Alemania, que durante la Primera Guerra Mundial aprobó el cambio de hora para reducir el consumo de carbón. Esta iniciativa se estableció en Estados Unidos también durante la guerra y se generalizó en Europa y Norteamérica a partir de 1974, con la crisis del petróleo.
En resumen, vas a pasar una semana con jetlag porque un señor neozelandés quería luz para buscar escarabajos. Y además, en España este cambio de hora en concreto sobra.
¿Por qué no deberíamos cambiar la hora este sábado?
Por su posición geográfica, España debería tener la misma hora que Londres y Lisboa. La Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE) ha solicitado al gobierno no hacer el cambio de hora el próximo sábado, para así volver al huso del meridiano de Greenwich. "Es el horario que nos corresponde geográfica y solarmente", recuerda José Luis Casero, presidente de la asociación. Coincide Juan Antonio Madrid, director delLaboratorio de Cronobiología de la Universidad de Murcia y responsable de Cronobiología de la Sociedad Española del Sueño, que añade que "este es el momento. Si no, habrá que esperar otro año". El cambio sería sencillo: bastaría con no hacer nada.
España se adaptó a la hora de Europa Central el 2 de mayo de 1942, en una medida en principio provisional que también tomaron otros países durante la Segunda Guerra Mundial. Por ejemplo, el Reino Unido lo hizo para poder coordinarse mejor con sus aliados. España, al contrario que Inglaterra, se mantuvo con el horario de Berlín al final del conflicto "sin ningún motivo", como explica Casero. Consecuencia: tenemos horario de verano en invierno y una hora extra en verano.
Casero propone volver al horario de Greenwich para ajustarnos a lo que sería natural: "A mí también me gusta mucho la luz -explica-, pero que en julio a las diez sea de día es una situación artificial". Tras el cambio de hora y en marzo, el sol se pondrá en Madrid sobre las nueve menos cuarto. En julio, a a las nueve y media. Si no cambiamos la hora, tendremos un horario similar al de Portugal, donde la semana que viene el sol se pondrá sobre las ocho y en julio, sobre las nueve menos diez. No parece un cambio dramático. Como recuerda Casero, en lo que se refiere a la luz, "en España tenemos una situación privilegiada".
El presidente de la ARHOE recuerda que la asociación presentó un informe en el Congreso en 2013 en el que recogía no sólo esta propuesta, sino también la racionalización y flexibilización de horarios. Pero a pesar de que "ningún grupo se opuso", la iniciativa no se ha llevado al pleno.
Eso sí, hay que decir que la asociación de momento sólo pide obviar este cambio de horario. A partir de noviembre, deberíamos seguir las mismas variaciones de otoño y primavera que el resto de la Unión Europea. "O nos salimos de Europa o generamos el debate en Europa", dice Casero. Aunque añade: "Que todo se andará". Madrid recuerda que es "más importante ajustarnos al Meridiano y luego debatir si resulta conveniente cambiar la hora cada seis meses".
¿Resulta conveniente cambiar la hora cada seis meses?
"Depende de si verdaderamente el ahorro energético merece la pena", contesta Juan Antonio Madrid, que añade que "con horarios tan extendidos como los españoles, es posible que lo que se gane por un lado se pierda por otro". Según el ministerio de Industria, cada hogar se ahorrará seis eurazos, que unidos al ahorro de las empresas suman un total de 300 millones de euros: un 5% del consumo en iluminación. Además, el hecho de tener una hora más de luz después del horario habitual de trabajo incrementa las actividades de ocio y el consumo.
Hay estudios que apuntan que estos cálculos hoy en día no son realistas. A lo mejor el cambio de hora era útil para un entomólogo neozelandés o para combatir en las trincheras hace cien años, pero actualmente el ahorro en iluminación queda compensado por el hecho de que usamos más la calefacción o el aire acondicionado, dependiendo del mes y según publicó el New York Timesel año pasado.
Y por supuesto, nos cuesta más dormir los días posteriores a uno de estos cambios. Sobre todo en primavera, cuando toca despertarse sin luz, como recuerda Madrid. "El lunes siguiente al cambio nos falta sueño, ya que el cuerpo tendería a levantarse más tarde". Y esto tiene consecuencias. Este grado de somnolencia provoca un "incremento del riesgo de accidentes de tráfico" y también un aumento en la posibilidad de sufrir un infarto: "El riesgo de padecer un ataque el corazón siempre es mayor al amanecer. Y los despertares previos con despertador pueden provocar más infartos", añade Madrid.
¿Hay algún truco para pasar este mal trago?
Por mucho que nos quejemos (yo llevo tres semanas muy enfadado), este sábado tocará cambiar la hora. Además y según cuenta Madrid, "nuestro reloj interno tiene tendencia a atrasarse, por lo que adelantarlo es muy difícil". Es decir, este cambio nos va a costar más que el de noviembre.
Para adaptarnos más fácilmente, Madrid recomienda "adelantar todos nuestros horarios, incluidas las comidas. E intentar que nos dé mucha luz natural a primera hora de la mañana porque esto adelanta nuestros relojes internos". También hay que apagar "ordenadores, móviles y pantallas dos horas antes de dormir". Y por último, "confiar en nuestra biología. En dos o tres días vamos a estar mucho mejor", sobre todo si tenemos en cuenta que "va a coincidir con la Semana Santa", cosa que ayudará con la transición a quienes tengan vacaciones. Yo no.

sábado, 28 de marzo de 2015

OIA..!!!LOS ALEMANES MIENTEN Y SE DEPRIMEN COMO LOS ESPAÑOLES,ITALIANOS O GRIEGOS

La exnovia de Lubitz confirma que sufría una grave depresión

La exnovia de Andreas Lubitz ha reconocido este jueves por la tarde ante los investigadores alemanes que el piloto sufría una grave depresión, según iTele. La Policía francesa, por su parte, tiene previsto interrogar a los padres del joven en los próximos días.
El copiloto Andreas Lubitz. El copiloto Andreas Lubitz. E.P.

La Fiscalía alemana revela que el copiloto del avión siniestrado ocultó a la aerolínea su baja médica

  La fiscalía alemana que investiga el caso del avión de Germanwings encuentra documentos que muestran que Andreas Lubitz tenía un certificado médico de baja por enfermedad, que había roto y ocultado a la empresa, así como otros documentos que demuestran que estaba recibiendo tratamiento médico.

viernes, 27 de marzo de 2015


Los primeros humanos eran tan diferentes entre sí como los actuales

Una revisión de decenas de restos de los primeros homínidos rechaza que hubiera una tendencia lineal hacia más estatura y peso corporal

El niño de Turkana es el fósil de 'Homo ergaster' más completo que existe. Vivió hace 1,6 millones de años en lo que hoy es Kenia. / Jay Stock
    A los humanos de hoy les gusta creerse los protagonistas del lema olímpico más rápido, más alto, más fuerte (Citius, altius, fortius). En nuestra diversidad, creemos que somos el último paso de la evolución humana, el fruto acabado del progreso. Sin embargo, una revisión de una gran cantidad de restos de los primeros homínidos muestra que ya hace casi dos millones de años, el género Homo era tan diverso como hoy. Sí, los había bajitos y rudos, pero también tan altos y fuertes como los actuales.
    La idea del progreso como una sucesión de pasos hacia algo mejor, de lo más simple a lo más complejo, es una deformación de las ideas de Charles Darwin que aún tiene sus adeptos entre los científicos. Para muchos paleoantropólogos, el género Homo fue evolucionando desde especímenes más pequeños, menos bípedos y emparentados con los simiescos australopitecos hasta las formas refinadas del Homo sapiens. Lo peor es que, para muchos, fue ese refinamiento lo que permitió la expansión de los primeros humanos fuera de su paraíso original, África, al resto del planeta.
    Sin embargo, una revisión de decenas de restos de aquellos primeros homínidos muestra una gran diversidad de tamaño corporal y estatura aún antes de la primera gran emigración humana. De hecho, hace entre 1,8 y 1,7 millones de años coincidieron especímenes africanos tan altos como los humanos actuales con especies de homínidos de metro y medio de altura que ya vivían en Europa.
    "No podemos dar por hecho que la evolución a cuerpos más grandes y piernas más largas fue el principal motor que estuvo detrás de las primeras excursiones de nuestro género en Eurasia", dice en una nota el investigador de la Universidad de Tubinga (Alemania) y coautor del estudio, Manuel Will. Y no se puede dar por hecho porque los restos dicen lo contrario.
    Lo que estamos viendo es el inicio de una característica única de nuestra especie, los orígenes de la diversidad
    Jay Stock, antropólogo
    Los investigadores revisaron los estudios publicados sobre restos de unos 40 ejemplares de tres especies de Homo anteriores a la nuestra, el Homo habilis, Homo rudolfensis y el Homo ergaster. Estudios anteriores han sostenido que los dos primeros eran muy parecidos a los australopitecos de hace dos millones de años en masa corporal y estatura. El ergaster, de mayor estatura, tamaño y unas proporciones en las extremidades similares a la de los humanos actuales, habría estado en condiciones de iniciar la aventura por otras tierras. Sin embargo, hallazgos como el de Dmanisi (Georgia) de un ergaster de hace 1,8 millones de años con una estatura de 1,49 centímetros puso en aprietos a los defensores del Citius, altius, fortius.
    En paleoantropología el tamaño y la estatura sí importan. Unas piernas más largas, mayor proporcionalidad entre las extremidades inferiores y posteriores y ser más alto dan ventajas adaptativas. Parejo a la mejora de la dieta y la ampliación del nicho ecológico iba el desarrollo del cerebro. Pero el problema es que la mayor parte de los restos encontrados, además de su dispersión temporal y geográfica, son craneales y de una pieza dental no se puede saber lo alto que era uno. Los trozos de huesos más largos, como la cabeza del fémur, son los mejores indicadores antropométricos, pero no abundan.
    Lo que hicieron los investigadores fue comparar las dimensiones de los restos catalogados de los primeros homínidos con las de una veintena de actuales pueblos primitivos. No se trata de una desviación etnocentrista si no de que estas comunidades aún viven como se suponen que lo hacían nuestros antecesores y no se han visto influidas por la reciente mejora de la especie humana fruto de los avances de la Revolución Industrial. Con ese punto de partida pudieron hacer una serie de regresiones para obtener la estatura y peso corporal medios de nuestros antepasados.
    Sus resultados, publicados en Journal of Human Evolution, muestran una mayor diversidad de peso y estatura de lo que se pensaba. Además, esta variabilidad no sigue un patrón temporal o geográfico. Hubo homínidos de 1,80 metros de altura y 80 kilogramos de peso, como los encontrados en el yacimiento de Koobi Fora (Kenia), de hace 1,7 millones de años, coetáneos de otros de apenas 1,35 cm y 30 Kg.
    La tabla muestra la altura y peso máximo, mínimo y medio de los primeros humanos. / M. WILL Y J. STOCK/JOURNAL OF HUMAN EVOLUTION
    "Lo que estamos viendo es quizá el inicio de una característica única de nuestra especie, los orígenes de la diversidad", dice el antropólogo de la Universidad de Cambridge y coautor del estudio, Jay Stock. "Se puede interpretar nuestros resultados como una muestra de que hubo varias especies de primeros humanos, como Homo habilis, Homo ergaster y Homo rudolfensis, o una única especie muy diversa", añade.
    Para los investigadores, el mayor incremento en el tamaño corporal no fue un factor determinante para la expansión de los Homo fuera de África ya que el principal incremento se produjo decenas de miles de años antes de que el Homo erectus dejara el continente, en especial en la región de Koobi Fora.

    Dudas con el método del estudio

    Sin embargo, sus resultados y en especial como han llegado hasta ellos no convencen a todos. El profesor de prehistoria de la Universidad Complutense, Manuel Domínguez-Rodrigo, duda del sistema de regresión que han utilizado para llegar a las mediciones. "Hacer estimaciones del tamaño corporal a partir de huesos tiene un rango de error y por eso siempre lo hacemos con los huesos más fiables. Pero estos no son abundantes".
    Para el codirector del Instituto de la Evolución en África (IDEA) y experto en el yacimiento de Olduvai (cuyos restos están incluidos en el estudio), aplicar una regresión a partir de humanos actuales, por muy primitivos que sean, es muy aventurado. "Si nos metiéramos en una máquina del tiempo, veríamos que si han acertado ha sido por puro azar", comenta. Otro problema es el tamaño de la muestra. A pesar de todos los especímenes revisados, se trata de un lapso temporal de al menos un millón de años. "Con etapas de mayor abundancia de fósiles que otras, esto debilita hacer una cronología fiable de las muestras", añade.
    A pesar de esas limitaciones, el paleoantropólogo español coincide con una de las conclusiones del trabajo: la gran diversidad de tamaños y estaturas de los primeros humanos. Lo que niega es que esta diversidad se produjera después de la salida de África. "Hay restos de 1,7 millones de años de homínidos de más de 1,80 cm de altura". En Olduvai, por ejemplo, los restos ya catalogados pueden ser pequeños pero investigadores del IDEA están encontrando restos de alturas comparables a las de los humanos actuales.
    "Tenemos que admitir que en los primeros Homo hay diversidad en cuanto a tallas corporales, pero lo que no hay es una tendencia lineal. Hace dos millones de años tenemos conviviendo habilis más pequeños y erectus mucho más grandes. Y medio millón de años después siguen conviviendo", recuerda. Y plantea un nuevo interrogante: "Con los últimos hallazgos, no se sostiene la creencia de que el erectus evoluciona del habilis clásico, el erectus viene de otra cosa". Así que el libro de historia de los primeros humanos aún está por encontrar un final.

    RECORTES GERMANO-MERKELIANOS

    GUERRA ENTRE ALLIANZ Y GERMANWINGS

    Accidente de avión: "Si el suicidio no se asocia a una negligencia, se dará la indemnización mínima"Foto: Familiares de fallecidos en accidente aéreo parten en avión hacia Francia. (EFE)

    Las últimas revelaciones sobre las causas del accidente aéreo en el que viajaban 150 personas alterarán sustancialmente el importe económico de las indemnizaciones




    jueves, 26 de marzo de 2015

    Un tercio de las mujeres finge sus orgasmos para terminar cuanto antes la relación sexual


    Una nueva encuesta afirma también que suelen simular haber llegado al clímax para no herir los sentimientos de su pareja

    Un 27% de las mujeres fingen los orgasmos para terminar cuanto antes una relación sexual con su pareja. Así de tajante es la encuesta publicada esta semana por la revista «Cosmopolitan» y de la que se ha hecho eco la versión digital del «Daily Mail». Sin embargo, este no es el único dato que ha desvelado dicha investigación, pues también destaca que hasta un 28% simulan haber llegado al clímax para no herir los sentimientos de su pareja.
    La encuesta, que ha sido realizada en base a 2.300 entrevistas,empieza señalando que un 67% de las mujeres han fingido en alguna ocasión un orgasmo mientras mantenían una relación sexual. Las razones principales que arguyen para ello son, en primer lugar, no herir los sentimientos de su pareja y, en segundo, terminar cuanto antes.
    En este sentido, la investigación también señala que ellas tienen orgasmos el 57% de las veces en que practican sexo, mientras que, según creen, sus parejar llegarían al clímax en un 95% de las ocasiones.
    Las mujeres también critican a través de esta encuesta que sus parejas no se esfuercen por hacer que el sexo sea placentero para ambos. Así pues, un 72% de ellas considera que los hombres tan sólo se preocupan de su propia satisfacción durante la relación. Tampoco faltan las que dan razones concretas explicando por qué no llegan al clímax. Concretamente, un 50% afirma no conseguirlo «por poco», mientras que un 35% determina que es debido a la falta de estimula

    miércoles, 25 de marzo de 2015

    LA MODA ARGENTINA DE PASEAR DESNUDAS


    “El desnudo es más que un piquete”

    Paula Brindisi .Protagoniza intervenciones sorpresivas en las que se pasea sin ropa. “Estoy a favor de anular la mirada perversa”, dice.
    Contame qué significa cruzarse una mujer en bolas.
    Es un símbolo de libertad y alegría. Igual, mi proyecto pone en juego personas de ambos sexos. Es cuestionarse sobre el propio pudor y la ridiculez de estar vestidos.
    ¿Para qué sirve desnudarse en la calle una o dos veces por mes?
    UrbaNudismo-desnudArte es un proyecto fotográfico itinerante. No es una o dos veces al mes, sino que son intervenciones sorpresivas que ni yo sé cuándo se dan. Podemos protestar desnudas porque, precisamente, el morbo y el voyeurismo convocan y llaman la atención. Desnudarse es más efectivo que un piquete. Podemos convocar a grupos que se animen a desnudarse pacíficamente para protestar. Por otra parte es hacer realidad el típico sueño de salir desnudos a la calle y cuestionarse qué sucede con todo eso. Sirve para plasmarlo en fotografías y en arte multimedial, con el fin de imprimir un libro. La idea básica del Urbanudismo es la de poder romper con el concepto policial y religioso de que el cuerpo de la mujer es una fuente inagotable de pecados, y que cuánto menos ropa se tiene se va convirtiendo en una exhibición cada vez más obscena hasta llegar a una suerte de “indecencia” insólita.
    ¿Vos decís que sigue llamando la atención el famoso “desnudo artístico”?
    Definitivamente sí. El cuerpo es bello, estético, llamativo, da curiosidad al espectador.
    Te confieso que cuando veo una mujer leyendo “Cincuenta sombras de Grey” me caliento un poco.
    No lo leí, pero me dijeron que es malísimo.
    ¿Cómo podrías hacer para vivir desnudándote un poquito cada día?
    No entiendo la pregunta. Mi proyecto no apunta a algo erótico ni tiene intenciones de calentar a la gente. Es más bien un proyecto sociológico. ¿Te sirve igual para la nota?
    ¡Totalmente! Sólo me interesaba saber si podrías vivir de esto.
    No vivo de esto. Soy modelo de desnudos para diferentes artistas como Arturo Aguiar y Edgardo Delfino, y trabajo como productora general para el fotógrafo Alejandro Ferrer. Yo soy de las que todavía no entiende por qué no se puede hacer topless en una playa argentina sin que venga un guardavidas, un concesionario de playa o alguna vieja mojigata a retarnos. ¿Mostrar los pechos con los que amamantamos es obsceno? ¿Una malla “hilo dental” que muestra las nalgas y el monte de venus es aceptable y la desnudez no?
    ¿Contra qué protestás?
    Contra nada. Es a favor de quitarse prejuicios y anular la mirada perversa sobre el cuerpo desnudo. No asociar el desnudo con lo sensual. También para que se pueda realizar el sueño que tenemos todos de salir a la calle desnudos y para que vivamos una experiencia única de libertad en su máxima expresión.
    ¿Es lógico pensar que las feministas de suplementos como “Las 12” te desprecien o algo así?
    Para mí el proyecto no tiene como objetivo agradar, por ende eso queda al criterio de cada uno.
    ¿Pero el feminismo banca o muerde?
    Las feministas aún no se hicieron escuchar con respecto a UrbaNudismo.
    ¿Qué te pondrías para calentarme un poco?
    La verdad es que no quiero calentarte ni un poco, ni mucho. Lo que hago yo se opone a la exhibición del cuerpo de la mujer con fines morbosos, en definitiva comerciales. Dejemos de lado la hipocresía.
    En tus performances, ¿el criollo promedio te confunde con una “puta” o con una “loca”?
    Con eso y mucho más... Hay preguntas que no entiendo bien dónde apuntan.
    Vos imaginá que soy el inconsciente colectivo. ¿Qué pasa cuando te reconocen vestida?
    Me preguntan de todo, me retan, me aconsejan, me felicitan y algunos me dicen que quieren participar de un desnudo masivo... La verdad es que me miran como si fuese un extraterrestre, una amenaza a la sociedad, un monstruo.
    ¿Y qué sos?
    Soy nada más que una mujer práctica y resolutiva que va al frente.
    ¿Si no estuvieras así de buena te animarías a mostrarte?
    Siempre y cuando me sienta cómoda, no me importa cómo me encuentre físicamente. No busco cuerpos bonitos, busco mostrar los cuerpos tal cual son y la variedad de estilos... En realidad pongo en juego historietas que leí de Milo Manara en mi adolescencia.
    ¡Milo Manara!: “El Click”, “El perfume de lo invisible”. Ese fue mi porno temprano.
    Prefiero El camino oculto: una mujer que sólo puede vivir si logra representar sus obras por distintos lugares, algunos urbanos.

    El comico argentino Pinti analiza "cosas de viejitos"



    El tiempo corre, la vida pasa y, con una ayudita de la suerte, los genes, la disciplina individual, los adelantos de la medicina preventiva y la actividad física cultivada como método permanente, los seres humanos podemos llegar a edades avanzadas.  En un mundo lleno de contradicciones vemos aumentar el promedio de vida en unas comunidades y crecer en forma alarmante la mortalidad infantil, en otras. Pero, contradicciones aparte, experimentamos sensaciones a las que nuestros abuelos no estaban acostumbrados. Una de ellas es la relación gobernantes-gobernados, un índice del supuesto adelanto moderno que marca nuestra época.
    Lo que ocurría cuando el que esto escribe era un niño es que los gobernantes tenían la edad de nuestros abuelos. O sea, eran señores mayores con mentalidades acordes a sus épocas que no coincidían necesariamente con lo que los niños y jóvenes pensábamos del mundo circundante.

    En un mundo lleno de contradicciones vemos aumentar el promedio de vida en unas comunidades y crecer en forma alarmante la mortalidad infantil, en otras

    Cumplidos y superados los cuarenta años nos enfrentamos a contemporáneos. Es decir, gente que había pasado por los mismos avatares que nosotros. Estábamos y nos sentíamos iguales o al menos muy semejantes, podíamos discutir, polemizar, coincidir o discrepar desde experiencias comunes. Nuestra memoria colectiva sufría las mismas lagunas, los mismos baches y las mismas contradicciones que los que estaban "allá arriba" en esa especie de torre de marfil, mezclada con torre de Babel, por lo confusa, y de Pisa, por lo torcida e insegura.

    Sin embargo, los adelantos, las medicinas y la suerte nos permitieron a muchos y muchas de la clase 1930-1950 llegar sin demasiadas alteraciones mentales a superar los sesenta, los setenta y los ochenta. Y experimentar, no como una minoría insignificante de viejos chotos que deliran en geriátricos, sino como ciudadanos activos, informados y con una amplia experiencia de vida, sensaciones concretas que fueron desde el déjà vu -

    o sea, esta película ya la vi, este discurso ya lo oí y a estos los tengo junados de varias administraciones- hasta el asombro incrédulo de situaciones nuevas que pensábamos no ver jamás en nuestra sociedad.

    Ahora los que nos gobiernan o intentan hacerlo en un futuro razonablemente próximo tienen la edad de nuestros hermanos menores, nuestros hijos

    Ahora los que nos gobiernan o intentan hacerlo en un futuro razonablemente próximo tienen la edad de nuestros hermanos menores, nuestros hijos y, si la ciencia sigue avanzando tendrán la edad de nuestros nietos. Y, más allá de sus ideologías, métodos y matices políticos, representarán a un mundo dramáticamente distinto al nuestro. No se trata solamente de redes sociales, Twitter, Facebook, lenguajes y velocidades diferentes, sino de concepciones de vida y refundación de pautas de conducta, códigos de convivencia y maneras de enfrentar los eternos conflictos humanos que pasan por lo geopolítico, lo económico y lo social y que, en eso los tiempos no cambian desgraciadamente, desembocan en guerras, espionajes siniestros, ambiciones sin límites y necesidad de dominar al más débil y explotar al indefenso.

    Cada vez quedan más atrás en la historia y más borrosos, confusos y contradictorios atropellos a la dignidad humana como la esclavitud, los fanatismos religiosos, las crueldades, los circos romanos, las persecuciones raciales, los abusos de todos los supuestos países civilizados y las catástrofes y agresiones a la naturaleza. Solo los muy viejitos tienen frescos esos horribles recuerdos y sienten el pavor de saber a qué conducen esos extremos. Sin embargo, de poco sirve nuestra palabra y nuestra sospechosa memoria, nuestro testimonio se toma como un delirio o una exageración.

    "El mundo es distinto hoy en día", nos repetirán hasta el cansancio y sí, lo es, pero la base esencial no cambia, te lo dice un abuelo que todavía está en sus cabales..