viernes, 11 de marzo de 2016

NO ME MOLESTE MOSQUITO

 EL VIRUS TAMBIEN PODRIA CAUSAR UNA INFECCION CEREBRAL EN EL ADULTO

Más peligros que trae el zika

Un estudio francés dio cuenta de que el virus que transmite el Aedes aegypti puede provocar meningoencefalitis, una peligrosa inflamación del cerebro y las meninges. La investigación muestra una multiplicación de casos en los que el zika puede afectar el sistema nervioso.
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El virus del zika, considerado el causante de afecciones en el cerebro de bebés, de la médula espinal y del síndrome de Guillain-Barré, podría provocar también una grave infección cerebral en el adulto, con riesgo de coma, advierte un estudio de médicos franceses.
Los investigadores constataron la presencia del virus del zika en el líquido encéfalo raquídeo de un hombre de 81 años afectado por una meningoencefalitis, una peligrosa inflamación del cerebro y las meninges, según un estudio publicado en la revista médica estadounidense New England Journal of Medicine (NEJM). Este nuevo estudio muestra una multiplicación de los casos en los que el zika, durante largo tiempo considerado anodino, puede afectar seriamente el sistema nervioso.
El hombre, hospitalizado el 10 de enero pasado, fue transferido al día siguiente a cuidados intensivos a raíz de un rápido agravamiento de su estado y llegó a un coma que hizo necesaria la asistencia respiratoria artificial, explicaron médicos del hospital Henri-Mondor en Créteil, en las afueras de París, donde fue atendido.
“Es el primer caso de ese tipo descripto, que sepamos”, dijo Guillaume Carteaux, coautor de la publicación en el NEJM. “Las otras causas infecciosas, virales y bacterianas, fueron descartadas”, agregó, en particular los virus herpes, varicela, herpes zóster y otros arbovirus (los transmitidos por artrópodos).
El hombre, “en perfecto estado de salud” antes de caer enfermo, había regresado diez días antes de un crucero por el Pacífico sur (Nueva Caledonia, Vanuatu, islas Salomon, Nueva Zelanda). Afiebrado (39,1 grados Celsius) y en coma, presentaba una hemiplejia del lado izquierdo así como una motricidad reducida del brazo derecho, señalaron los médicos. Los exámenes mostraron una posible meningoencefalitis, una inflamación importante del cerebro y de las meninges, compatible con una infección.
Los médicos buscaron una serie de bacterias y de virus susceptibles de estar implicados, como por ejemplo los del dengue o chikungunya. Un test llamado de amplificación genética (PCR) detectó el material genético del virus en el líquido extraído por punción lumbar, lo que puso en evidencia un “virus vivo”, según un análisis llevado a cabo en el centro nacional de arbovirus en Marsella (sur), precisó Carteaux.
El virus del zika está presente en América latina. Provocó al menos cientos de casos de microcefalias en los bebés de madres infectadas. Esta malformación grave e irreversible se caracteriza por una talla anormalmente pequeña del cráneo en los recién nacidos.
El brote del zika y su potencial vinculación con malformaciones congénitas llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a declarar una emergencia global. Brasil detectó a fines de 2015 un aumento inusitado de esta malformación congénita –que daña irreversiblemente el cerebro y limita el desarrollo motor e intelectual de las personas– en el empobrecido noreste del país, donde se registró el mayor número de casos sospechosos y donde el virus del zika tuvo una amplia circulación el año pasado. Las autoridades estiman que un millón y medio de personas fueron contagiadas por zika en Brasil. Un 80 por ciento de los casos son asintomáticos.
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jueves, 10 de marzo de 2016


Adaptación según la edad

Desaconsejadas algunas técnicas de entrenamiento en futbolistas menores

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Investigadores de la Universidad del País Vasco han analizado la influencia de diferentes tareas de entrenamiento en fútbol, los llamados juegos reducidos, en algunas variables físicas y fisiológicas en jugadores de 12 y 13 años de edad. El objetivo del estudio es conocer cuáles son los formatos que mejor se adaptan a su desarrollo. Los resultados sostienen que algunos de estos formatos no son convenientes para los más pequeños.

<p>Niños jugando al fútbol. / UPV/EHU</p>
Niños jugando al fútbol. / UPV/EHU
La revista científica Plos One ha publicado recientemente un estudio, llevado a cabo por investigadores de la Facultad de Educación y Deporte de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), que analiza la influencia de diferentes tareas de entrenamiento en fútbol en los aspectos físico y fisiológico en menores de 12 (U12) y 13 (U13) años.
Este método de entrenamiento con los llamados juegos reducidos (o largos, dependiendo de las dimensiones y número de jugadores) está muy extendido en diferentes deportes.
Los juegos reducidos, también denominados en la literatura como small-sided games o entrenamiento basado en el juego, son duelos deportivos, jugados habitualmente con un menor número de participantes y en menores dimensiones del terreno de juego (comparado con el fútbol 11).
En ellos se respetan todos los elementos de la lógica interna del juego, de una manera adaptable y motivante para los jugadores. Estas actividades son aplicadas extensamente en el ámbito del entrenamiento en fútbol, siendo fundamentales en los programas de desarrollo de jóvenes jugadores.

En estas situaciones, se analizaron variables como la distancia total recorrida, la carga del jugador, la velocidad máxima, la frecuencia cardiaca en varios rangos de intensidad, etcétera, es decir, abarcando variables tanto internas o fisiológicas como externas o físicas.
Para esta investigación se ha combinado diferente número de jugadores por equipo (de 7, 9 u 11 jugadores) que jugaron en terrenos de juego con tres dimensiones relativas por jugador distintas (de 100, 200 y 300 m2).
Tras ello, los resultados apoyan la teoría de que un cambio en el formato afecta de manera similar en las dos categorías de los jugadores.
“Cuánto mayores son las dimensiones y el número de jugadores por equipo, mayores son las demandas físicas y fisiológicas, siendo éstas especialmente superiores en U13 respecto a los U12”, explican los investigadores. Parece, por tanto, que los U13 pueden desarrollar al máximo su potencial físico.
Sin embargo, estas demandas, valoradas desde un punto de vista relativo, es decir, respecto a las velocidades máximas individuales, muestran que los U12 soportan una mayor carga de trabajo, considerándose que sus niveles máximos de velocidad son inferiores respecto a los U13. Con todo, parece que no sería aconsejable introducir en la edad U12 formatos grandes (>300 m2) o formatos con muchos jugadores por equipo (11).
Las conclusiones permitirán ayudar a los entrenadores, o a los agentes implicados en esta etapa formativa del fútbol, a planificar de forma progresiva los modelos de competición, donde las demandas de la tarea se adapten al desarrollo fisiológico y físico de los participantes.
Referencia bibliográfica:
Castellano, J., Puente, A., Echeazarra, I., Usabiaga, O., Casamichana, D. Number of Players and Relative Pitch Area per Player: Comparing Their Influence on Heart Rate and Physical Demands in Under-12 and Under-13 Football Players. Plos One, January 11, 2016; DOI: 10.1371/journal.pone.0127505.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Los hombres bajos y las mujeres con sobrepeso tienen menos oportunidades


Un equipo de investigadores del Reino Unido ha encontrado una fuerte corrrelación que confirma estereotipos: poseer una estatura más baja en varones o un índice de masa corporal alto en mujeres supone menores probabilidades de éxito en la vida, entre ellas, menores ingresos. Para llegar a estas conclusiones, han analizado los datos genéticos y socioeconómicos de 120.000 personas.

<p>Si un hombre es 7,5 cm más bajo –por ninguna otra causa además de su genética–, esto se atribuye a un ingreso de 1.500 libras menos por año que su homólogo más alto. / Fotolia</p>
Si un hombre es 7,5 cm más bajo –por ninguna otra causa además de su genética–, esto se atribuye a un ingreso de 1.500 libras menos por año que su homólogo más alto. / Fotolia
La relación entre el peso y la altura de una persona con su situación socioeconómica no es un tema nuevo para la ciencia. Hace tiempo que los epidemiólogos estudian de qué modo los factores socioeconómicos, como los ingresos, el código postal, el nivel de educación y el tipo de trabajo, influyen en las medidas corporales ligadas con la salud.
Así, las personas de familias más pobres tienen menos probabilidades de ser tan altas como las que proceden de un entorno favorecido, y más propensión al sobrepeso. Estas desigualdades se explican en parte, por limitaciones en la educación para la salud y en la nutrición durante la infancia y la adolescencia.
Ahora, científicos de la Universidad de Exeter (Reino Unido) han utilizado la genética para plantear que la relación entre medidas corporales y posición socioeconómica es bidireccional. Según sus resultados estadísticos, una altura menor en los hombres y un índice de masa corporal más elevado (IMC) en las mujeres son condiciones estrechamente ligadas a unas posibilidades reducidas de lograr buenos ingresos y posición socioeconómica.
“La mayoría de la gente asume que una menor altura y un índice de masa corporal elevado son consecuencias de una nutrición pobre y menores oportunidades en la vida”, explica Tim Frayling, profesor de Exeter y supervisor del trabajo. “Ahora hemos demostrado que hay un efecto en la otra dirección: que ser bajo y con sobrepeso pueden suponer menores ingresos y peor calidad de vida”.

Utilizando estas variantes genéticas, junto con la altura real y el peso, los investigadores se preguntaron si tener una menor estatura o un índice de masa corporal más alto tendría alguna relación con las posibilidades de éxito socioeconómico, según la información que los participantes proporcionaron sobre sus vidas.
La investigación, publicada en The British Medical Journal, expone los datos de 120.000 personas del biobanco de Reino Unido (con edades comprendidas entre 40 y 70 años) de los que se disponía de información genética. El equipo estudió 400 variantes genéticas asociadas con la altura, y 70 con el índice de masa corporal.
Sus conclusiones son concisas. De media, para los hombres, una altura 7,5 centímetros menor –que no se deba a más causas que las genéticas– corresponde con un ingreso de 1.500 libras menos al año que su homólogo más alto. De la misma forma, si una mujer pesa 6,3 kilos más –sin otra razón que su ADN–, se estima que ingresa 1.500 libras menos por año que una mujer de la misma altura pero más delgada.
La polémica de la causalidad
"El análisis genético que utilizamos es el mejor método posible para poner a prueba este vínculo, puesto que alterar aleatoriamente la altura y el peso de las personas para un estudio es evidentemente imposible", añade Jessica Tyrrell, autora principal del trabajo.
A pesar de ello, los autores se aclaran que estos resultados no se aplican en todos los casos. “Hay muchos hombres bajitos y mujeres con sobrepeso que son muy exitosos, pero la ciencia debe preguntarse por qué estamos viendo este patrón, y buscar respuestas”, subraya Frayling. 
El experto se cuestiona si esto tiene que ver con factores como baja autoestima o depresión, o se relaciona con la discriminación. “En un mundo en el que estamos obsesionados con la imagen corporal, ¿la opinión de los empleadores es sesgada? Eso sería perjudicial tan para los individuos afectados, como para la sociedad al completo", concluye.
Referencia bibliográfica:
Jess Tyrrell, Samuel Jones, Robin Beaumont, Rebecca Lovell, Hanieh Yaghootkar, Marcus Tuke, Katherine Ruth, Rachel Freathy, Andrew Wood, Anna Murray, Michael Weedon, Tim Frayling, Christina Astley,Joel Hirschhorn. ‘Shorter stature and higher BMI lower socioeconomic status: a Mendelian randomisation study in the UK Biobank’. BMJ.

martes, 8 de marzo de 2016

Los bebés saben comunicar sus dudas

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Cuando tomamos decisiones somos capaces de evaluar nuestros pensamientos y elecciones, y detectar nuestros errores. Pero, ¿qué ocurre en el cerebro de un niño? Hasta ahora, los expertos sugerían que los niños menores de seis años no lograban valorar la toma de sus decisiones debido a una falta de comunicación verbal. Un experimento pionero en bebés de 20 meses demuestra que en realidad muestran su incertidumbre de manera no verbal.

<p>Los bebés pueden evaluar sus propias dudas y compartir esta información con los demás para alcanzar sus objetivos. / Fotolia </p>
Los bebés pueden evaluar sus propias dudas y compartir esta información con los demás para alcanzar sus objetivos. / Fotolia 
Aunque muchos animales han sido capaces de reflejar y mostrar sus dudas, solo los humanos parecen tener la habilidad de comunicar explícitamente su incertidumbre a otros. Sin embargo, los científicos desconocían si esta aptitud se desarrollaba a una edad muy temprana o emergía más tarde con el desarrollo del lenguaje.
Un estudio, publicado en PNAS, trata de averiguar si los bebés son capaces como los adultos de evaluar sus propios pensamientos. Para ello, el equipo del Laboratorio de Ciencias Cognitivas y Psicolingüísticas del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS, por sus siglas en francés) ha examinado el desarrollo de la metacognición, la capacidad que tenemos de observar y regular nuestros propios procesos cognitivos. 
“Un ejemplo muy común de este proceso es la capacidad de evaluar nuestras propias elecciones: después de haber tomado una decisión, somos capaces de identificar nuestros propios errores, y confiamos en nuestras elecciones después de una buena respuesta”, aclara Louise Goupil, autora principal del trabajo, al definir la sensibilidad metacognitiva. 
Hasta ahora, los estudios en psicología del desarrollo habían documentado un desarrollo tardío de esta capacidad, que ha sido estudiada principalmente preguntando a los niños sobre sus propias decisiones. En este tipo de situaciones, de manera general, los niños han tenido dificultades para valorar sus propias elecciones. 

Lenguaje no verbal para evitar errores
 “Tienen tendencia a sobrestimar sus propias actuaciones, es decir que son capaces de decir que han respondido bien incluso cuando han cometido un error”, subraya la investigadora. Basándose en esta relación verbal, se ha sugerido durante mucho tiempo que los menores de seis años no tienen o tienen poca sensibilidad metacognitiva. 
Para Goupil, esas limitaciones en los niños también se podrían explicar por el hecho de comunicar sus propios pensamientos y decisiones de manera estrictamente verbal. De este modo, es posible que los pequeños sean capaces de valorar sus decisiones “incluso si les es difícil verbalizar sus errores y dudas”, indica la experta. 
Para comprobar si los niños pueden comunicar de manera no verbal esta incertidumbre, los investigadores realizaron un experimento con 80 bebés de 20 meses. “Al darles una tarea de memorización pudimos probar su capacidad de pedir ayuda de forma no verbal y así evitar errores”, especifica la científica. 
Los bebés tuvieron que memorizar el lugar donde se escondía un juguete bajo una de las dos cajas que tenían delante de ellos. Después de un plazo de entre 3 a 12 segundos, se les pidió señalar una de las dos cajas para indicar dónde pensaban que estaba escondido el objeto escondido. En algunas pruebas, el juguete se colocaba detrás de una cortina, por lo que les era imposible resolverla. 
Los resultados demuestran que los bebés piden ayuda para evitar señalar la caja incorrecta. Además, “piden ayuda más a menudo cuando las pruebas son imposibles de resolver, y cuando los plazos de memorización son más largos”, dice Goupil. De este modo, los pequeños pueden evaluar sus propias dudas y compartir esta información con los demás para alcanzar sus objetivos. 
Los bebés muestran por tanto sensibilidad metacognitiva mucho antes de lo que se pensaba, a pesar de ser incapaces de verbalizarla convenientemente hasta unos años más tarde. “No solo analizan su entorno físico y social, sino que también pueden examinar sus propios procesos cognitivos”, concluye la experta. 

lunes, 7 de marzo de 2016

¿Una prótesis para la disfunción eréctil?

Un simposio presenta las prótesis de pene como alternativa terapéutica cuando no funcionan los fármacos orales

Aunque se hable poco de ella e incluso pueda ser motivo de mofa, la disfunción eréctil —la incapacidad para mantener una erección que permita una actividad sexual satisfactoria— es más común de lo que se atreve a reconocer el imaginario popular. Según los expertos, alrededor de la mitad de los hombres de entre 40 y 60 años pueden padecer esta dolencia. Pero no es un mal irremediable. Cuando se trata de una disfunción eréctil por motivos orgánicos —esto es, por causas físicas y no emocionales—, la ciencia y los avances tecnológicos de los últimos años ya han hecho sus deberes en favor de los pacientes. Además de la archifamosa viagra y otros fármacos vasodilatadores, la medicina ha dado con la alternativa definitiva para los pacientes resistentes a los tratamientos habituales: la prótesis de pene. La cirugía protésica se ha convertido en una terapia en alza, sobre todo debido a las comorbilidades (varias patologías) que presentan cada vez más pacientes. "Hoy en día casi no hay limitaciones quirúrgicas para tratar este problema", afirma el doctor Josep Torremadé, cirujano de la Unidad de Andrología del Servicio de Urología del Hospital de Bellvitge de Barcelona. Su hospital, que es uno de los centro de referencia a nivel nacional para tratar esta dolencia, celebra esta semana un curso para cirujanos de toda España para presentar las novedades técnicas en el campo.
Las cirugías contra tumores de vegiga, colon y próstata pasan factura al mecanismo vascular del pene. También el aumento de patologías cardiovasculares asociadas, diabetes u otras dolencias tienen impacto sobre la disfunción eréctil. Aunque la cirugía protésica es el último eslabón de la cadena de tratamiento —primero se probaría con fármacos orales y, si no funcionan, la segunda línea de terapia serían las inyecciones intracavernosas—, los expertos advierten que todas esas comorbilidades asociadas aumentan el número de pacientes susceptibles de someterse a una intevención para implantar la prótesis de pene. "Hemos visto un aumento en los últimos años y en los próximos años veremos más: la población es más añosa y tiene más problemas cardiovasculares asociados a la disfunción eréctil", concreta el doctor Torremadé. El hospital de Bellvitge implanta unas 15 prótesis al año.
Torremadé asegura que el nicho principal de pacientes tiene entre 50 y 65 años, pero la gente joven no está exenta de sufrir una disfunción eréctil precoz. "Los pacientes jóvenes con diabetes o que se han sometido a una cirugía colorrectal, también pueden padecer la dolencia de forma precoz como consecuencia de estas patologías asociadas", apunta el médico. El médico sostiene que todos estos grupos poblacionales son susceptibles de someterse a la cirugía protésica si no responden a los demás tratamientos. La única contraindicación que existe es que el paciente no pueda someterse al proceso anestésico-quirúrgico o que padezca una cardiopatía que contraindique la actividad sexual.El universo de las prótesis de pene ha avanzado mucho de la mano de la tecnología. Lejos queda ya el primer implante que se realizó en los años 30, con una técnica rudimentaria en la que se implantó un trozo de cartílago costal. Luego vinieron las prótesis maleables, que podían ser manipuladas por el mismo paciente o la pareja a placer, colocándolas en posición de erección o hacia abajo simulando flacidez. Pero, según los expertos, la verdadera revolución en estos mecanismos llegó con las prótesis hidráulicas. "Se trata de dos cilindros que van en el cuerpo del pene y dan la rigidez y la intumescencia. Luego hay una bolsa de líquido, un reservorio, que va dentro de la barriga;  y una bomba que activa y desactiva esta prótesis desde la bolsa escrotal", explica Torremadé. El médico asegura que estéticamente "es muy aceptable" porque no se percibe que haya una prótesis y además, "la sensación fisiologica, de dirección e intumescencia es muy buena". La mejora de la técnica ha elevado la satisfacción de los pacientes por encima del 90%.

domingo, 6 de marzo de 2016

Los chicos las prefieren más rellenitas de lo que ellas mismas creen

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Imagen utilizada en estudio de percepción de atractivo corporal. Original: Swami V. et al. Adaptada S=EX2 P. Estupinyà
Imagen utilizada en estudio de percepción de atractivo corporal. Original: Swami V. et al. Adaptada S=EX2 P. Estupinyà
Viren Swami es un investigador de la University of Westminster en UK que ha estudiado durante años qué aspectos psicológicos y sociales condicionan la percepción de la belleza, con especial interés en el índice de masa corporal femenino.
Él defiende que la percepción de algo como atractivo depende tanto de causas externas como internas, y que puede cambiar incluso a diario. Un mismo individuo muestra preferencia por mujeres más o menos delgadas dependiendo de su estado emocional, de su nivel de deseo, de su status económico, del entorno en que se encuentre, o incluso de si está nervioso o no.
Para investigarlo suele utilizar una metodología my sencilla: toma una fotografía femenina, crea con photoshop varias imágenes del mismo cuerpo con kilos de más y kilos de menos, pone a sujetos en diferentes circunstancias, y les pide que digan qué cuerpo les parece más atractivo.
Con ello vio por ejemplo que estudiantes en ayunas preferían chicas más rellenitas que estudiantes haciendo la prueba tras haber comido, que estando estresados también se eligen cuerpos más orondos, o que en una misma sociedad, las personas de alto poder adquisitivo prefieren -de media- pechos más pequeños que las clases con menos recursos.
Pero quizás su trabajo más extenso es el macro proyecto con más de 7000 personas en 26 países de 10 regiones diferentes del mundo, analizando aspectos culturales relacionados con la percepción y la satisfacción frente al peso corporal. En el estudio hay muchas correlaciones con factores como edad, vida rural, o exposición a medios. Algo curioso es que se vieron diferencias menos significativas de lo que cabría esperar entre regiones como Asia o África. Para Swami otros factores internos dentro de esas poblaciones, como estatus socioeconómico o el propio peso corporal, influyen más que factores tan genéricos como el país donde vives.
Pero sí hay un dato muy notorio en los resultados obtenidos: en las 10 regiones analizadas, cuando se pasan esas imágenes del mismo cuerpo modificado de más delgado a más obeso, los hombres siempre consideran más atractivos cuerpos ligeramente más gruesos que las mujeres. En absolutamente todas las regiones. Es sistemático. Si de una fila de 9 cuerpos con mayor o menor masa corporal preguntas a hombres y mujeres cual les parece más atractivo, los hombres siempre eligen cuerpos ligeramente más rellenitos que las mujeres.
Swami matiza que muchas mujeres responden sobre lo que les parece atractivo para ellas, no necesariamente para el hombre, pero que cuando ha hecho pruebas similares preguntando a chicas estudiantes qué cuerpos creen ellas que resultan más atractivos para los hombres, y a los chicos qué cuerpos les parecen más atractivos, de nuevo, las chicas sistemáticamente opinan que los cuerpos preferidos por los hombres son más delgados que las preferencias reales de los chicos.
Curiosamente, algo similar ocurre con la musculatura masculina: tomando imágenes de un chico convencional, creando imágenes más y menos musculadas con photoshop, preguntando a las chicas cuál les parece más atractivo, y a los chicos cual creen que es más atractivo para las mujeres, de nuevo, las chicas prefieren cuerpos menos musculosos de lo que los chicos creen. Swami explica que varios factores intervienen en esta distorsión, pero que posiblemente el más importante sea los cánones estéticos que tradicionalmente han marcado -y por suerte están cambiando- las revistas, publicidad y sector audiovisual.
Con información de: “S=EX2: La Ciencia del Sexo” (Debate, 2013)

Escrito por Pere Estupinyà

Pere Estupinyà
Divulgador científico y autor de S=EX²: La Ciencia del Sexo

Nueva evidencia confirma que comer maní de niño protege contra desarrollo de alergia

ManíImage copyrightAP
Image captionMillones de personas son alérgicas al maní.
Comer productos que contengan maní cuando de bebé evita el riesgo de desarrollar una alergia a este componente, afirma un nuevo estudio que confirma resultados anteriores.
Un estudio publicado el año pasado afirmó por primera vez que una exposición temprana a productos con cacahuete podría reducir el riesgo de sufrir una alergia.
Según la investigación, niños con alto riesgo de padecer alergias que comieron maní hasta los 5 años tenían un 80% menos de probabilidad de desarrollar una alergia que aquellos que no comieron ese fruto seco.
Los investigadores del King's College de Londres afirmaron entonces que los resultados podrían llevar a elaborar nuevas directrices en materia de salud pública.
Ahora, una nueva investigación sostiene que la protección contra las alergias puede durar a lo largo del tiempo, incluso si luego la persona deja de tomar snacks de cacahuete durante un año.
El estudio, publicado en el New England Journal of Medicine, examinó a 550 niños con tendencia a desarrollar alergia al maní.

Porfecía auto-cumplida

El nuevo estudio sugiere que si un niño ha consumido snacks de cacahuete en los primeros 11 meses de vida, a la edad de cinco años pueden dejar de comerlos durante un año y no desarrollar ninguna alergia.
Image copyrightThinkstock
Image captionEl estudio desmonta la "cultura del miedo" a la alergia.
"Demuestra claramente que la mayoría de los niños se mantuvieron protegidos y que la protección fue duradera", El autor líder del estudio, Gideon Lack, dijo:
El autor del estudio, Gideon Lack, dijo que gran parte del problema es la "cultura del miedo" a la alergia.
"Creo que este miedo a la alergia es una profecía autocumplida, porque la comida se excluye de la dieta y, como resultado,el niño no desarrolla tolerancia", le dijo a la BBC.
El profesor Lack dijo que se necesitan más estudios para ver si la resistencia dura por un periodo de tiempo considerablemente mayor que el periodo de abstinencia de 12 meses.
En Reino Unido y Estados Unidos se diagnostica a unos 20.000 bebés al año con alergia al cacahuete.