domingo, 12 de febrero de 2017

SIN CARETA LOS MEDICOS SIN FRONTERAS.....

NO SOLO EN MEDICINA...

El culto a la mediocridad

Acerca del miedo al crecimento ajeno (en el minúsculo mundo de la medicina)
Autor: Daniel Flichtentrei 
"En el país de los ciegos el tuerto es el rey", Erasmo de Rotterdam
Supongo que ocurrirá en muchos ambientes, pero mi mundo es muy pequeño y se reduce a la medicina. A los pasillos de los hospitales, a las salas de internación, a los congresos, a la educación de postgrado. A través de los años he conocido a cientos de jóvenes entusiastas y apasionados que ponen su esfuerzo al servicio de la superación profesional. Llegan a las aulas mal dormidos, agotados, con la ropa arrugada e intoxicados de café. Hacen sus residencias con regímenes de trabajo que muchas veces se acercan a la esclavitud. Antes de que la clase comience envían mensajes a sus familias, preguntan si sus hijos comieron, si se bañaron, si hicieron los deberes de la escuela. Pagan matrículas que exceden sus posibilidades sacrificando el cine, una cena con su pareja o un regalo para los chicos. Se quedan dormidos en todas partes: en el colectivo, en el tren, en el baño. Quieren aprender, estudian, asisten durante largos años al hospital sin cobrar un sueldo, hacen guardias y guardias y más guardias para sobrevivir sin permitir que sus mejores sueños claudiquen.
Casa tomada
"Antes de alejarnos tuve lástima, cerré bien la puerta de entrada y tiré la llave a la alcantarilla. No fuese que a algún pobre diablo se le ocurriera robar y se metiera en la casa, a esa hora y con la casa tomada". Julio Cortázar
Pero también hay otra gente. Son seres sombríos e irrelevantes. Cultivan el secreto, el murmullo y la penumbra. Tienen un poder minúsculo -sin méritos ni calificaciones-  al que se aferran como animales aterrorizados. Temen perder lo que nunca han tenido. Están muertos de miedo. Son unos pobres tipos.
Conocen el esfuerzo y los logros de los demás, pero jamás los mencionan. Nunca estimulan el crecimiento ni reconocen el esfuerzo ajeno. Dicen que enseñan, pero esconden lo que saben. Imponen fronteras imaginarias. Cultivan la diferencia y la distancia. Un maestro desea ser superado por su discípulo, pero a ellos eso los llena de terror. Necesitan que lo que los separa de los que vienen atrás sea un muro infranqueable. Construyen obstáculos en lugar de derribarlos.
En las pocas ocasiones en las que aparece una oportunidad: una beca, un cargo, un espacio para crecer, lo guardan celosamente. Eligen a quien pueden controlar sin que los amenace. Recompensan a sus vasallos, a los pusilánimes. Quieren subordinados, no discípulos. Son burócratas del conocimiento. Les abren la puerta de sus propias cuevas porque saben que, con ellos, no tienen nada que temer. Desalientan a los que se esfuerzan, a los que se capacitan a costa de sus propias vidas personales. No premian el mérito sino la sumisión.
Tejen una trama de silencio que los envuelve y los protege. Los demás no pueden vislumbrar el futuro. Se asfixian. Sienten que todo será siempre tal como es ahora. Que nada cambiará. Que lo que creían que valía la pena es un camino sin destino. Giran enloquecidos alrededor del mismo lugar. Algunos se rebelan y se van. Dan un portazo y salen al mundo. A veces tienen suerte y el horizonte se les dibuja delante de los ojos. Entonces crecen, reciben el reconocimiento que creían imposible. Encuentran el aire que les faltaba y el espacio que se les negaba.
La medicina es un monstruo. Se multiplica y se transforma a una velocidad que da vértigo. Es un caballo salvaje al que te has montado alguna vez con la insensatez de la adolescencia y del que ya no te podrás bajar. Pero los tipos te aprietan el freno contra los dientes hasta hacerte sangrar la boca. Necesitás el espacio que te niegan. Querés ser mejor, pero eso es precisamente lo que ellos se encargan de impedir. Te quieren manso, domado y obediente. Los encandila tu propio brillo. Entonces cierran los ojos y las puertas. Como en la “Casa tomada” de Julio Cortázar clausuran habitaciones vacías. Primero una, después otra, y otra más. Hasta que un día ya no hay lugar para vos.
Cortarte el entusiasmo es cortarte las alas. Asesinar la esperanza es un crimen imperdonable. Los jóvenes que llegan a la medicina saben que les espera un camino arduo y están dispuestos a transitarlo por pura prepotencia de trabajo. Los encienden el desafío y la dificultad. Esperan que se los acompañe y se los aliente. Pero a menudo se encuentran con una manada de mediocres que les hacen pagar un precio carísimo por su pasión atrevida. Se paran sobre los hombros de los demás para encontrar una altura que nunca tendrán. Creen en sus propias mentiras. Tiemblan delante del espejo.
A veces esos tipos me dan lástima. Pero eso me dura poco, muy poco. Cuando veo el modo en que los que vienen detrás van perdiendo las ganas. El desaliento ganándoles los ojos. Sus brazos cayendo derrotados. Entonces, me asalta un deseo incontenible de cagarlos a patadas.
Daniel Flichtentrei

sábado, 11 de febrero de 2017

¿TRUMP ERA GAY ?

La foto de Trump en albornoz da juego en las redes sociales

TUBO UN PASADO "MOVIDO" QUE AHORA OCULTA...UN TRATAMIENTO CON TESTOSTERONA LO DESFEMENIZO

viernes, 10 de febrero de 2017


Un estudio advierte sobre un tipo de azúcar común en edulcorantes
Endulzar tiene sus riesgos
Consumir fructosa, en vez de glucosa, es más perjudicial para el metabolismo y el sistema vascular, reveló una investigación española y estadounidense. Se trata de un monosacárido que abunda en las frutas y es uno de los edulcorantes más utilizados por la industria alimentaria

La fructuosa es muy utilizada porque su producción es barata y endulza mucho.
La fructuosa es muy utilizada porque su producción es barata y endulza mucho. 
El tipo de azúcar que se consume, y no solo la cantidad, puede determinar el riesgo de padecer enfermedades metabólicas y cardiovasculares, según una investigación realizada por un equipo de expertos españoles y norteamericanos: consumir fructosa, en vez de glucosa, es más perjudicial para el metabolismo y el sistema vascular.
El estudio fue realizado por Marta Alegret, del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición del Instituto de Salud Carlos III de Madrid, junto con científicos del Instituto de Biomedicina de las universidades de Barcelona y del Pacífico (Estados Unidos), y publicado en el American Journal of Physiology-Heart and Circulatory Physiology.
La fructosa, un azúcar simple, monosacárido, que abunda en las frutas, es uno de los edulcorantes más utilizados por la industria alimentaria: su producción es barata y endulza mucho. Se utiliza como azúcar sencillo, componente de la sacarosa, una mezcla de glucosa y fructosa, o del jarabe de maíz moro.
En el estudio, el equipo utilizó ratas hembra en laboratorio, que son más sensibles que los machos a las alteraciones metabólicas. Las ratas fueron divididas en dos grupos: durante dos meses, y junto a su dieta habitual de alimentos sólidos, un grupo ingirió un complemento líquido de glucosa y el otro un complemento de fructosa.
Al finalizar el estudio, los investigadores constataron que había diferencias en el aumento de peso corporal, el nivel de triglicéridos y la fisiología vascular en los animales estudiados.
En el grupo de ratas que recibió fructosa, se observó alta concentración de triglicéridos en el plasma, bajos niveles de una enzima clave en la oxidación de ácidos grasos (el CPT1A), y aumento de la expresión de una proteína esencial (l’MTP) para exportar triglicéridos del hígado hacia el plasma en forma de lipoproteínas de muy baja intensidad.
“Todo esto nos lleva a pensar que, de forma específica, la fructosa es capaz de reducir la oxidación de ácidos grasos e incrementar la salida de triglicéridos del hígado en el plasma, y eso es lo que probablemente origina la hipertrigliceridemia”, puntualizó la coordinadora del estudio.
El trabajo también analizó la respuesta de la arteria aorta según el complemento ingerido, y se constató que en ratas que recibieron glucosa, la capacidad de la aorta a relajarse era superior.

jueves, 9 de febrero de 2017

MILLONES PARA ENFERMEDADES DE VIEJOS CULIBLANCOS Y PARA LOS NEGRITOS UNA MIERDA


COMO EL TERRORISMO YIJADISTA,EL DE ETA Y EL NARCO...

ferrerescast07022017

VAMOS A VENDER ARMAS ...

LA VACUNA ¿ES UN NEGOCIO O UNA NECESIDAD?

Virus del papiloma humano: 5 cosas que deberías saber sobre el virus de transmisión sexual que afecta al 80% de los hombres y las mujeres

Pareja incómodaDerechos de autor de la imagenTHINKSTOCK
Image captionLa mayoría de las infecciones no causan ningún daño grave y desaparecen por sí solas "dentro de un período de dos años".
Las infecciones por el virus del papiloma humano (VPH) son muy comunes y contagiosas, y sin embargo en la mayoría de los casos no dan síntoma alguno.
Así, las personas infectadas ni se enteran de que las padecen ni de que se las pueden pasar a sus parejas.
Se contagia por el contacto de la piel con la zona genital y anal, de manera que no es necesaria la penetración para que el virus pueda pasar de una persona a otra. Tampoco el uso de un condón puede prevenir totalmente el contagio, que se puede dar durante el juego sexual o el sexo oral.
Te contamos cinco cosas que deberías saber sobre estas infecciones.

1. Afecta a más del 80% de los hombres y mujeres sexualmente activos en algún momento de sus vidas

En esta muestra cervical las manchas oscuras indican que hay cáncer de cuello uterino.Derechos de autor de la imagenSPL
Image captionEn esta muestra cervical las manchas oscuras indican que hay cáncer de cuello uterino.
Las infecciones de VPH son tan comunes que son casi una evidencia de que una persona es o ha sido sexualmente activa.
Afectan en algún momento de sus vidas a más del 80% de las personas sexualmente activas, según estimaciones del servicio de salud pública de Reino Unido, el NHS, y de la Asociación Estadounidense de Salud Sexual.
En Estados Unidos es la enfermedad de transmisión sexual más común y según los resultados de un sondeo nacional que acaban de ser publicados en la revista especializada JAMA Oncologycasi la mitad de los 2000 hombres participantes la tenían.

2. Las variedades de VPH de alto riesgo pueden causar con el tiempo 6 tipos distintos de cáncer

  • cáncer cervical o de cuello uterino, asociado al VPH en un 99% de los casos (datos del NHS)
  • cáncer anal, asociado al VPH en un 84% de los casos
  • cáncer de pene, asociado al VPH en un 47% de los casos
  • cáncer de vulva
  • cáncer de vagina
  • cáncer de boca y garganta
Virus del papiloma humanoDerechos de autor de la imagenSPL
Image captionLas variedades de VPH de alto riesgo incluyen los tipos 16 y 18, que se estima causan más del 70% de los casos de cáncer cervical.
Hay más de 100 tipos de VPH, de los que una treintena afectan a la zona genital. Las variedades de VPH de alto riesgo incluyen los tipos 16 y 18, que se estima causan más del 70% de los casos de cáncer cervical.
Una infección de larga duración, especialmente cuando es causada por ciertos tipos de VPH de alto riesgo, puede causar cáncer con el paso de los años.
Según la encuesta nacional de Estados Unidos publicada en JAMA Oncology1 de cada 4 hombres tiene una cepa potencialmente cancerígena.

3. No es fácil de detectar porque no suele haber síntomas

Virus del papiloma humanoDerechos de autor de la imagenSPL
Image captionAlgunas cepas del virus, las consideradas como menos peligrosas, sí dan como síntomas como verrugas genitales.
En el caso de las mujeres se puede detectar tomando una muestra de las células del cérvix, mediante una prueba de Papanicolaou o citología vaginal.
La prueba específica de VPH puede identificar dentro de esa muestra una o varias de las variedades de mayor riesgo del virus, las que están asociadas al cáncer, al detectar su ADN.
A veces la prueba del virus se hace después de que aparezcan "células anormales" en el cérvix después de una citología de rutina.
En el caso de los hombres, según el NHS, "actualmente no existe ninguna prueba fiable para detectar el VPH y a menudo es muy difícil de diagnosticar ya que las cepas de mayor riesgo del virus no dan síntoma alguno".
Si una persona tiene un riesgo alto de tener una infección de VPH anal o de desarrollar cáncer de ano puede hacerse una citología anal.
Por otro lado, algunas cepas del virus, las consideradas como menos peligrosas, sí dan como síntoma unas verrugas que se pueden ver o sentir al tacto en o alrededor de los genitales, tanto en hombres como mujeres.

4. La infección no se cura pero se pueden tratar sus efectos, si es que se detectan

VirusDerechos de autor de la imagenSPL
Image captionAlgunos cánceres asociados al VPH, como el de boca y garganta y el de pene, no suelen dar ningún síntoma en su fase temprana.
No hay ningún tratamiento que pueda deshacerse del virus de papiloma humano como tal, pero lo que sí se pueden tratar son sus efectos.
La mayoría de las infecciones no causan ningún daño grave y desaparecen por sí solas "dentro de un período de dos años".
Si hay verrugas genitales se pueden tratar con cremas, lociones o productos químicos. También pueden ser extraídas o se pueden destruir sus tejidos mediante congelación o quema.
En el caso de las mujeres una infección persistente de un tipo de VPH considerado de alto riesgo puede causar cambios en las células del cérvix, lo cual aumenta el riesgo de desarrollar cáncer cervical, también llamado de cuello uterino.
La presencia de células consideradas "anormales" en el cérvix se puede tratar si es detectada a tiempo, por eso los expertos recomiendan como prevención que las mujeres se hagan regularmente una citología. El 99% de los casos de cáncer de cuello uterino son causados por el VPH, según el NHS.
Otros cánceres asociados al VPH no suelen dar ningún síntoma en su fase temprana, como el cáncer de boca y garganta y el de pene.

5. Existen vacunas para los jóvenes

Vacuna contra el VPHDerechos de autor de la imagenPRESS ASSOCIATION
Image captionLa mayoría de las infecciones por VPH que ocasionan cáncer puede prevenirse con vacunas.
Hay varias disponibles en el mercado. Algunas protegen contra dos de las variedades de VPH de más alto riesgo, la 16 y 18, que se estima causan más del 70% de los casos de cáncer cervical.
Otra vacuna más reciente ofrece una protección del 90% frente al cáncer asociado al VPH, al proteger contra más variedades del virus de alto riesgo.
En algunos países estas vacunas se ofrecen como parte del calendario nacional a las niñas adolescentes. Pero cada vez más expertos sugieren que los niños también deberían vacunarse.