"Los programas de reproducción en zoos son tan sólo un negocio"
/
d. s.
.
-según
datos de Naciones Unidas, unos 3.000 grandes simios son sacados de su
hábitat con destino a la cautividad. Pero la cifra, dice, es muchísimo
mayor.
-Está clarísimo que las cifras oficiales no coinciden
con la realidad, porque no hay control preciso de las poblaciones y no
se contabiliza la muerte de ejemplares en el lugar de origen. En Costa
de Marfil, uno de los pocos países en los que aún estaban protegidos los
grandes primates y donde tenemos un centro, la situación es caótica y
gravísima: los grupos están desapareciendo. Incluso aunque en una de
ellas, en el Parque Nacional de Tai, se ha registrado que los chimpancés
cascan nueces con piedras, lo que podría situarlos en una primera Edad
de Piedra.
Los chimpancés se protegen como nosotros: al cazar a una cría, mueren al menos diez adultos"
-Habla de genocidio cuando se refiere a esto.
-Los grandes simios son homínidos. Genocidio está bien empleado.
-Uno de los datos más sobrecogedores del tráfico
ilegal es que, para atrapar a una cría, hace falta matar mínimo a diez
adultos.
-Exacto, a toda la familia o al grupo. En el momento
en que se siente atacado, un grupo de chimpancés actúa como una familia o
un grupo cercano, como nosotros. Después, de los pequeños que cogen,
muy pocos llegan a su destino: no se les alimenta bien, o los llevan en
cajas muy pequeñas y tienen falta de oxígeno, o acusan la tristeza y el
miedo.
-El comentario "cuñado" respecto a la preocupación
animalista -se pone a los animales antes que a los humanos-, no sirve
desde luego en este caso...
-Porque todo está relacionado. La primera causa de
extinción de los grandes primates es la destrucción de su hábitat, de
las selvas tropicales. Aquí se extermina también a los pueblos indígenas
y, desde luego, se contribuye de manera directa al incremento del
cambio climático. Si los destruimos a ellos, nos estamos destruyendo a
nosotros.
-El hecho de que el control de especies amenazadas
dependa del Ministerio de Economía y no de Medio Ambiente, ¿es general o
sólo nuestro?
-No, no: solamente nuestro. Cualquier país con mínimo
interés por proteger las especies lo hace a través de Medio Ambiente,
porque es donde la lógica dice que tienen que estar los convenios Cites,
y dentro además de una Dirección General de Protección Animal, que no
existe. Dependiendo de Economía, lo que prima, claro, es lo pecuniario.
De hecho, cuando hay una condena por tráfico ilegal de especies no se
condena por el valor del animal en sí (que tampoco debería tener valor
computable), sino por tráfico ilegal.
-La UE investiga a España por irregularidades en la normativa del destino de especies en extinción.
-El apartado 4 del Artículo del Real Decreto
1333/2006 dice que, si no hay "uso científico" o centro adecuado, se
puede eutanasiar al animal, lo que supone una violación clara del
reglamento Cites. Nosotros hemos pedido a la UE que se cambie o derogue
ese decreto y lo han encontrado fundamentado. Pero también llevamos
hablándolo con varios diputados desde hace años. Encima, este Real
Decreto desarrolla que los animales intervenidos pueden ir a un centro
de recuperación estatal o repartirse en zoos a través de convenios. En
los más de veinte años que España lleva siguiendo el Cites, no se ha
construido ningún centro y se trabaja exclusivamente a través de
convenios con zoológicos, con lo que el sistema está cautivo porque,
¿con qué autoridad vas a sancionar a un centro que colabora contigo?
-Entre las medidas que sugieren para paliar el tráfico ilegal está el cese de programas de reproducción en los zoos.
-Tienen buena fama pero tan sólo es un negocio. Lo
que hay que hacer con las especies en peligro de extinción, y en
especial con los grandes simios, es recuperarlos en su propio hábitat.
Ningún zoo ha reintroducido a un primate: son simples cromos. Para
colmo, muchas de las especies protegidas pasan por zonas de China y
sureste asiático, donde se blanquean los Cites del animal y puede ir de
un sitio a otro como si fuera legal.
-Recientemente, un tribunal argentino decidió que una chimpancé era un "sujeto de derecho no humano". ¿Qué implica esto?
-Se solicitó un habeas corpus para una
chimpancé que estaba sola en un zoo, en un lugar tétrico. La juez
entendió que se podía considerar a la chimpancé Cecilia una persona no
humana, aceptando el habeas corpus y que era un ser con derechos,
y se ordenó su traslado inmediato a un santuario para primates en
Brasil. La ley se ha adelantado incluso a todo el debate filosófico que
hay en torno a los animales.
-¿Patrimonio Vivo...?
-Que la Unesco declarara a los grandes simios
Patrimonios Vivos de la Humanidad proporcionaría una gran herramienta:
implicaría conservar las poblaciones libres, las selvas tropicales y los
pueblos indígenas. Sentimos gran expectación ante cada nuevo antepasado
homínido pero no nos damos cuenta de que los tenemos vivos y los
exterminamos.
compromiso desde adolescente
Pedro Pozas (1958, Espeluy, Jaén) era un adolescente
cuando se convenció de que su vida iba estar ligada a los grandes
primates, al toparse con la "triste imagen" de un mono que evitaba el
contacto visual, encerrado en una jaula. Desde entonces, ha sido
divulgador y activista medioambiental y ha escrito títulos como Voces del planeta o Lágrima esmeralda.
Desde 1993, es director del Proyecto Gran Simio en España, que vela por
la protección y el no maltrato de los grandes primates. También ha
estudiado las poblaciones de cetáceos en el mar de Alborán.
Un edulcorante confirma que la gente orina en la piscina
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Hasta los nadadores olímpicos reconocen haber hecho pis alguna vez en la piscina. Esta práctica, además de ser una guarrería, genera unos compuestos químicos perjudiciales para la salud. Ahora, investigadores canadienses han encontrado un marcador que delata la presencia de orina en el agua: el acesulfamo-K, un edulcorante muy utilizado en bebidas y bollería industrial que expulsan, sin saberlo, los bañistas 'despistados'.
Si algún usuario de la piscina se orina en el agua seguramente liberará acesulfamo-K, un edulcorante que se puede detectar. / Flickr
Diversos estudios han demostrado que compuestos nitrogenados de la orina, como el ácido úrico (C₅H₄N₄O₃), reaccionan con el cloro (Cl) de las piscinas y se producen subproductos de desinfección, como la tricloramina (NCl3), que pueden causar irritaciones en los ojos y la piel, además de problemas respiratorios.
En este contexto, científicos de la Universidad de Alberta (Canadá) liderados por el investigador Xing-Fang Li, buscaron una forma de estimar cuanta orina contiene una piscina concreta, un dato que también servirá para concienciar a sus usuarios y educarlos sobre la importancia de las prácticas de higiene durante el baño y la natación.
El edulcorante acesulfamo-K presente en la orina se puede detectar en el agua de las piscinas. / Xing-Fang Li et al./Univ. de Alberta
Tras varios análisis, el equipo de Li encontró un compuesto que sirve de marcador de la presencia del pis: el acesulfamo-K o de potasio (ACE), comercializado como Sunett y Sweet One, y desarrollaron una técnica para identificarlo en el agua.
Se trata de un edulcorante y aditivo artificial muy utilizado en alimentos procesados como chicles, gaseosas, bebidas etiquetadas como ‘sin azucar’ o ‘0%’, productos de bollería industrial, postres e incluso se añade a otros edulcorantes. Esta sustancia pasa por el tracto digestivo y se libera a través de la orina de los consumidores.
La técnica para identificar el acesulfamo se aplicó, por una parte, para analizar 250 muestras de agua en 31 piscinas y jacuzzis muy populares en dos ciudades canadienses, y por otra, un total de 90 muestras de agua de grifo limpia utilizada inicialmente para llenar esas piscinas.
El acesulfamo-K, muy utilizado en bebidas y bollería industrial, pasa por el tracto digestivo y se libera a través de la orina en el agua
Los resultados, publicados en la revista Environmental Science & Technology Letters de la American Chemical Societ (ACS), mostraron que la concentración de ACE en las piscinas y jacuzzis “osciló entre 30 y 7.110 nanogramos por litro de agua, lo que supone hasta 570 veces más que los niveles encontrados en las muestras de agua del grifo”, según señalan los autores.
Litros de orina en las piscinas
Basándose en estas concentraciones del edulcorante, los investigadores estimaron que los bañistas liberaron cerca de 30 litros de orina en una piscina de 416.395 litros, y unos 75 litros en otra de 832.790 litros (aproximadamente un tercio de la capacidad de una piscina olímpica).
Los científicos confían en que su técnica para analizar la ‘dulzura’ y la orina en el agua pueda derivar en una mayor concienciación de los usuarios de las piscinas, desanimando a aquellos con la tentación de hacer pis en un lugar inadecuado.
El lado oscuro de las canciones “felices”: cómo la música sirve para manipular a las personas
Richard GrayBBC Future
Desde ese grito
característico al inicio de la canción, hasta el contagioso acorde de la
guitarra que sigue a cada parte de la letra, hacen de "I feel good", de
James Brown, una receta para la felicidad.
Pudiera decirse que
esta icónica pieza es una de las más alegres que se haya compuesto en
todos los tiempos, capaz de acelerarte el corazón, hacerte sacudir la
cabeza y alzar tu puño al aire al ritmo de la música.
Sin embargo, a pesar de todo ese jolgorio, al parecer hay algo siniestro acechando detrás de la letra pegajosa y el energético estilo de James Brown.
"En
la vida real, la música es utilizada para manipular a las personas en
todos los sentidos", explica Naomi Ziv, psicóloga en el Universidad de
Estudios Académicos de Gerencia, en Israel.
"La música puede hacer a la gente más obediente, agresiva e incluso racista".
Estos descubrimientos recientes son un duro contraste
con presunciones de larga data, incluyendo las creencias de que el rap
furioso y el rock metálico, interpretado por artistas como Eminem y
Marilyn Manson, pueden incitar a la violencia.
¿Qué tan peligrosa puede ser la influencia de la música?
Rap para relajarse
La psicóloga Genevieve Dingle y sus colegas de la Universidad de Queensland, en Australia, sugieren que la música como la de Manson puede ayudar a suavizar nuestros impulsos más agresivos.
En la vida real,
la música es utilizada para manipular a las personas en todos los
sentidos (...) ¨Puede hacer a la gente más obediente, agresiva e incluso
racista"
Naomi Ziv, psicóloga
Este equipo desarrolló un experimento donde pedían a las personas que
hablaran sobre una situación en la que un amigo los hubiese hecho
enojar y luego les colocaban heavy metal.
Después de
escuchar la música, los participantes reportaron muchas más emociones
positivas, que aquellos que permanecieron sentados en silencio.
"Escuchar música extrema puede convertirse en una manera saludable para procesar la rabia de estos individuos", comenta Dingle. Mozart, peligroso
Frente a eso, la investigación de Ziv sugiere que las canciones "fáciles de escuchar" pueden ser más peligrosas.
Por mencionar un caso, en el 2011 concluyó que la música tenía el poder de alterar el juicio moral de las personas.
Ella
le pidió a un grupo de voluntarios que escucharan un comercial ficticio
sobre una página web que ofrecía documentos falsos para permitir a las
personas reclamar una pensión más alta. Derechos de autor de la imagenGetty ImagesImage caption
Se ha señalado que la música de Marilyn Manson
incita a la violencia. Pero la investigación científica no respalda la
idea.
La mitad del grupo que escuchó el comercial también
oyó el alegro de "Una pequeña serenata nocturna", de Mozart, mientras
que la otra mitad no tuvo música.
Entretanto, a otro grupo se le
pidió escuchar otro comercial que describía cómo los participantes
podían hacer trampa en un trabajo académico utilizando una página web.
Como en el experimento anterior, una mitad escuchó música (en este caso "I feel good") y la otra no.
En ambos experimentos, los que oyeron el comercial con la música de fondo se mostraron inclinados a aceptar comportamientos antiéticos promovidos en la publicidad.
Suavemente cruel
En otros estudios, publicados en la revista especializada Psicología de la Música, se reseñan experimentos donde se le pedía a los participantes cometer acciones más extremas, como ser crueles con otros compañeros.
A los individuos se les pidió completar una prueba de gramática mientras escuchaban música de fondo.
Algunos
oyeron la famosa pieza de James Brown, mientras que a otros,
"Suavemente", de Elvis Crespo. Un grupo de control no escuchó ninguna
canción. Derechos de autor de la imagenGetty ImagesImage caption
Compartir una experiencia musical puede fortalecer la lealtad a un grupo.
Mientras la música todavía sonaba, los
investigadores les pidieron a los participantes que llamaran a una
estudiante que quería participar en el estudio para ganar unos créditos y
completar el curso, y decirle que ya no podría hacerlo.
A otro
grupo se le pidió decirle a una estudiante que había perdido un semestre
por enfermedad que no podría tener los materiales académicos que se le
habían prometido.
La mayoría de quienes no escucharon música
rechazaron estas solicitudes, lo cual es obvio: a quién le gustaría
hacer el trabajo sucio de otro, en especial cuando pudiera afectar la
posibilidad de terminar la carrera académica de alguien.
Ziv reporta que en el primer experimento, 65% de los que escucharon música aceptaron cumplir el requerimiento que les hicieron. En la segunda prueba el número ascendió a 82%.
"Fue
realmente estremecedor. Se les pedía hacer algo que implicaba herir a
otra persona y muchos de ellos dijeron que lo harían", comentó Ziv.
Felicidad manipulada
¿Y qué pasa cuando las personas escuchan continuamente la canción de James Brown?
Ziv cree que la respuesta recae en lo que le ocurre a nuestra personalidad cuando estamos felices.
Cuando estás de
buen humor, eres proclive a aceptar más cosas y la manera en que
procesas la información que recibes es menos rigurosa"
Naomi Ziv, psicóloga
"Hay investigaciones que demuestran que cuando estás de buen humor,
eres proclive a aceptar más cosas y la manera en que procesas la
información que recibes es menos rigurosa".
"Las personas que están tristes suelen ser más analíticas y menos propensas a ser persuadidas", explica Ziv.
"La
música de Navidad es un ejemplo perfecto de cómo las canciones alegres
pueden hacer a las personas más complacientes. Hay equipos de
profesionales enteramente dedicados a pensar cuál música colocar en los
centros comerciales y en la publicidad, para crear la atmosfera
perfecta".
Ritmos cerebrales
Algunos elementos de la música también funcionan de la manera en que trabaja nuestro cerebro.
Por ejemplo, el ritmo de un sonido puede sincronizarse con el comportamiento y pensamiento de un grupo de personas.
Anne
Schirmer, neurocientífica de la Universidad de Singapur, descubrió que
el ritmo en un tambor ocasiona ondas cerebrales para adaptarse a ese
compás.
Sus hallazgos pueden ayudar a explicar por qué los tambores cumplen una función tan importante en las ceremonias tribales y por qué los ejércitos marchan al ritmo de un tambor.
"El
ritmo sincroniza a todos los individuos de un grupo, de manera que
tanto su pensamiento como su comportamiento se alinean temporalmente",
sugiere Schirmer.
Derechos de autor de la imagenGetty ImagesImage caption
Al alimentar sentimientos cohesivos, los coros que
los fanáticos de fútbol entonan en los partidos pueden contribuir al
compartimiento agresivo.
Todavía no está claro exactamente cómo la música
puede influenciar el comportamiento más allá del laboratorio, aunque Ziv
sospecha que el efecto puede ser profundo.
Para reforzar su
punto, ella menciona la violencia de los fanáticos del futbol y la
influencia que puede tener las canciones de los equipos.
"La música puede crear un sentimiento de cohesión y entendimiento.
Cuando las personas hacen cosas juntas están más inclinadas a llegar a
acuerdos entre sí. Esto lleva a algo llamado pensamiento colectivo, que
puede generar un deterioro de los principios morales".
Ziv también considera que el efecto puede percibirse en la manera que votas.
Jason
McCoy, musicólogo de la Universidad Bautista de Dallas, afirma que la
música ayuda a "normalizar la narrativa" de lo que pudieran ser mensajes
inmorales.
Como ejemplo, resalta el caso de los nazis cuando transmitían en la radio piezas de swing, para hacer que los más jóvenes se sintonizaran con mensajes de propaganda.
McCoy evaluó el papel de la música en hacer, aparentemente, más aceptable el genocidio de Ruanda, en 1994.
Evidentemente, la música es solo uno de los factores que sutilmente influyen en nuestra actitud.
Sin
embargo, vale la pena tenerlo en cuanto la próxima vez que escuches una
canción en la radio y, parafraseando la famosa pieza de James Brown:
"Solo porque te hace sentir bien, no significa que puedas hacer algo
malo".
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Emilio Kproff, físico, investigador de Conicet en el Instituto Leloir
La función de GPS interno
Trabajó
junto a los Nobel de Medicina de 2014. Descubrió las speed cells:
células que determinan la velocidad del desplazamiento de los individuos
en el espacio. En la actualidad, se cree que podrían servir para
avanzar en la comprensión del Alzheimer.
Emilio Kproff es investigador de Conicet en el Laboratorio de Plasticidad Neuronal del Instituto Leloir. (Imagen: Sandra Cartasso)
En
2015, Emilio Kproff descubrió las speed cells, neuronas ubicadas en la
región de la corteza entorrinal del cerebro, claves en la determinación
de la velocidad del desplazamiento de los seres humanos. Y, aunque sus
experimentos se realizan con roedores, en la actualidad, afirma que sus
investigaciones podrían ayudar a comprender el funcionamiento de los
circuitos de la memoria en pacientes con patologías neurodegenerativas
como el Alzheimer. Kproff es investigador de Conicet en el Laboratorio
de Plasticidad Neuronal del Instituto Leloir. Es licenciado en Física y
tras obtener un doctorado en Neurociencia Cognitiva (en Italia), entre
2008 y 2011, migró a Noruega para investigar bajo la dirección de los
doctores Edvard y May-Britt Moser, matrimonio que recibió el Nobel de
Medicina en 2014. En esta oportunidad, comparte sus aportes en el
conocimiento del GPS interno, describe el modo en que realizó sus
experimentos con un peculiar dispositivo denominado “troncomóvil” y
proyecta las potencialidades que tendrán sus estudios sobre el hipocampo
en el futuro. –Usted es físico como sus padres. –Es cierto, aunque no lo tuve tan claro desde entrada, porque también
me gustaban otras áreas del conocimiento. Tras idas y venidas recalé en
la física porque considero que es una ciencia universal. –¿Por qué? –Porque es una plataforma que permite al individuo especializarse en
una multiplicidad de áreas. Basta con observar el mercado de trabajo
para contemplar físicos en investigaciones biológicas, psicológicas y
neurocientíficas, entre otras. Tiene que ver con una formación que
promueve la construcción de teorías y su comprobación en la realidad. –Luego, realizó un doctorado en Italia. En este sentido, ¿por qué entre tantas posibilidades escogió la neurociencia cognitiva? –Ya en el 2° año de cursada advertí que los temas de la física no me
gustaban y en cambio, lo que sí me apasionaba era todo lo referido a las
redes neuronales y al modo en que los sistemas artificiales contaban
con la capacidad de aprender. Por eso trabajé un tiempo con robots en el
Departamento de Computación (UBA). Con el tiempo, ya no me preocuparon
tanto las emulaciones computacionales y me interesé por comprender cómo
funcionaban los cerebros reales. La atención se concentró en el
hipocampo: un área del cerebro cuyas redes neuronales circundantes se
encargan de formar memorias nuevas. Eso ayuda a los seres humanos a
orientarse en el espacio. Es el conocido “GPS cerebral”. –Sobre este tema trabajó junto a los doctores Edvard Moser y
May-Britt Moser, matrimonio noruego ganador del premio Nobel de Medicina
en 2014. –Sí, trabajé en su laboratorio desde 2008 al 2011. Ahí hice un
posdoctorado. En esos años, sus apellidos resonaban en el ámbito
científico internacional y se creía que podrían ser premiados en
cualquier momento. –¿Cómo definiría al “GPS cerebral” o “interno”? –Se trata de un complejo de circuitos neuronales que asisten al ser
humano de modo permanente –aunque a menudo no se perciba– y permite el
desarrollo de las actividades más cotidianas. Por ejemplo, es el
responsable de que las personas salgan de sus casas y lleguen al trabajo
todos los días, a pesar de que reciban nuevos estímulos de modo
constante. Ningún día es igual a otro, así que toda la información
receptada varía. Somos capaces de filtrar datos para planear recorridos y
cumplir objetivos. Esto sucede incluso cuando las condiciones no son
las adecuadas, es decir, cuando hay una calle cortada o una
manifestación y el cerebro debe decidir una ruta alternativa. Se trata
de un sistema interno al que no prestamos demasiada atención, hasta el
momento en que lo perdemos. Me refiero a los pacientes con Alzheimer
que, en muchas ocasiones, salen de sus casas y no tienen registro de
dónde están, ni a dónde quieren ir. –De ahí el vínculo entre el GPS cerebral y la memoria... –Sí, es un mismo mecanismo que procesa ambos circuitos. Sin embargo,
no podemos decir con precisión absoluta hasta qué punto la información
es la misma. –¿Qué ocurre en el cerebro de aquellas personas que no tienen “ubicación espacial”? Por suerte existe el GPS artificial, ¿no? –Sí, pero es necesario aclarar algo. Hoy en día, el GPS artificial
–el que todo el mundo tiene en las aplicaciones de sus celulares– no
tiene la capacidad de brindar todas las respuestas. Por caso, de
cortarse la luz en una vivienda, la tecnología no ayudará al individuo a
llegar a la cocina hasta encender una vela, porque este tipo de
acciones solo se consiguen con el GPS interno que, en la actualidad,
cumple funciones que lo hacen indispensable. Precisamente, un gran
desafío será el diseño de equivalentes artificiales que permitan la
navegación de cualquier persona al interior de su casa. Por otro lado,
existe una correlación entre el tamaño de la estructura del hipocampo y
la capacidad que desarrollan las personas para orientarse. Así como
también es importante la conectividad de los circuitos. Existe un
trabajo muy interesante respecto a los taxistas de Londres que responde a
su pregunta sobre ubicación espacial. –¿De qué trata? –Para poder manejar un taxi por las calles londinenses, los
postulantes pasan exámenes en los que deben demostrar un riguroso
conocimiento de las calles. En esta línea, existen múltiples estudios
que han demostrado que el tamaño del hipocampo de los taxistas es
superior al común de las personas. Una explicación posible es que esto
pasa porque se trata de una de las pocas áreas del cerebro en la que
existen neuronas nuevas que se agregan de modo constante. Quiere decir
que si un individuo utiliza mucho este circuito, quizás tenga más
neuronas que lo ayuden a procesar la información de manera más eficaz. –En 2015, usted descubrió las denominadas speed cells. –Sí, para explicar su funcionamiento es necesario describir las
teorías que examinan cómo funciona el GPS interno. En la historia
reciente, uno de los grandes descubrimientos fue el de las neuronas grid
cells (“células de retícula”) ubicadas en la corteza entorrinal
(un área adyacente al hipocampo). Su hallazgo fue importante porque
brindan los ejes de coordenadas y habilitan la ubicación en el espacio
con una simetría hexagonal (a diferencia de los cartesianos cuya
simetría es cuadrada). –¿Podría explicarlo con un ejemplo? –La navegación en altamar es ilustrativa al respecto. En siglos
precedentes, lo que los tripulantes observaban al navegar no brindaba
ninguna información respecto a dónde estaban ubicados, por eso tomaban
como referencia a las estrellas. Sin embargo, la situación se complicaba
cuando el cielo estaba nublado, de modo que advirtieron la necesidad de
un mapa de coordenadas. En nuestro cerebro humano serían las grid
cells. Por otra parte, requerían de un segundo elemento para conocer la
dirección en que realizaban el movimiento: la brújula. –Las head direction cells (descubiertas un poco después que
las grid cells) serían al cerebro humano lo que las brújulas para los
marineros. –Exacto. Son neuronas que brindan información sobre la dirección de los movimientos. –De modo que, siguiendo su explicación, faltaría un tercer
elemento. Porque ya se conocía el mapa de coordenadas, la dirección del
movimiento, pero no la velocidad... –Sí, con ese propósito los tripulantes lanzaban un barril al agua
atado con una soga con nudos (aún hoy la velocidad en altamar se mide en
“nudos”). De modo que necesitábamos descubrir la existencia de algún
sistema que al interior de la corteza entorrinal nos permitiera
completar el rompecabezas para calcular la velocidad en la que nos
movemos. Ahí reside nuestro aporte, en el hallazgo de las speed cells
(neuronas de velocidad). –Perfecto, el rompecabezas completo y el GPS interno adquiere sentido. Sin embargo, ¿cómo realizaron sus experimentos? –Uno de los principales problemas al que nos enfrentábamos en los
experimentos es que resultaba muy difícil controlar a qué velocidad se
movían los animales. –Entonces diseñaron el “troncomóvil”. –Sí, se trata de un aparato que nos permite indicarle al animal cómo
moverse. Un carrito que viaja a través de una guía –como la de un tren– y
atraviesa de una punta a la otra toda la extensión de la sala (4
metros). Como el vehículo no tenía piso, las ratas caminan junto al
troncomóvil a la velocidad que nosotros le indicamos por intermedio de
un sistema informatizado. Al final del recorrido, si lo hacen de manera
correcta reciben un chocolate como recompensa. De este modo, contamos
con una cobertura de distintos rangos de velocidad que era lo que
buscamos y por su intermedio comprobamos empíricamente la existencia de
neuronas que codifican la velocidad. –¿Y esto cómo podría investigarse en humanos? –Son muy pocos los experimentos que pueden realizarse en humanos,
básicamente porque no se pueden implantar electrodos a las personas de
no existir una justificación médica. Sin embargo, no hay que olvidar que
las ratas constituyen modelos adecuados de experimentación y que, en
general, todo lo que se prueba en sus hipocampos tiene su correlato en
el de los seres humanos. poesteban@gmail.com
Gregorio Martín,catedrático de Computación; dirige el Institut de Robòtica de la UPV
¿Edad? A Menorca, de niño, si había mala mar, no nos llegaba ni el
barco ni el pan. La digitalización no reemplazará unos empleos con
otros, sino que ‘uberizará’ la mayoría: serán flexibles y precarios. El
reto es que paguen impuestos para mantener el Estado de bienestar.
Diserto en el Palau Macaya, de La Caixa
Víctor Amela
Ima Sanchís
Lluís Amiguet
LV
| Foto: David Airob
“Muchos de nosotros moriremos acariciando una máquina”
La sociedad digital generaliza la
desintermediación y el autoservicio. Con ayuda de la inteligencia
artificial , que aprende y enseña a gran velocidad, se
universaliza el empleo freelance y la economía colaborativa. Martín
explica cómo el modelo Uber para el transporte se va replicando en
la docencia y los servicios profesionales. Por eso surgen actores
globales que, como Uber, ponen en contacto a quien necesita y a
quien ofrece servicios; gestionan el pago a comisión y garantizan
–dicen–la fiabilidad del intercambio. Por un lado, permiten
trabajar y emplear a todos por horas; por otro, liquidan el actual
empleo con sus derechos y su tributación. Para mantener el Estado
de bienestar habrá que hallar fórmulas aún inéditas.
La revolución digital crea tantos empleos como destruye?
¿Sabe cuánto valor genera usted en su empresa?
Pues, ahora mismo, no...
Alphabet, la supergoogle,
factura 73.000 millones de dólares y tiene 66.000 empleados; así que
cada empleado genera 1,2 millones de dólares anuales, lo que
significa 100.000 al mes... ¿Y usted? Prefiero no hacer esos cálculos.
Ninguna empresa jamás había soñado con ganar tanto. ¿Quiere ir a París? Siempre quiero ir a París.
Pues
si no fuera por el terrorismo, entre su decisión de ir a París y pisar
París no habría ni un empleado. Hace veinte años había decenas,
empezando por una agencia de viajes. Destrucción creativa: se habrán creado otros empleos a cambio de esos.
Pero
Schumpeter la teorizó en una sociedad analógica y competitiva, no
digital y de jugador único –el ganador se lo lleva todo– como la
nuestra. Además, Asia y África eran irrelevantes entonces. Hoy miles de
millones de usuarios ya usan máquinas para servirse. ¿Entonces...?
Tenemos
que afrontar que vamos a una época con menos empleo y que ese empleo no
tendrá nada que ver con la idea que tenemos hoy de un puesto de
trabajo. ¿Puede ser más concreto?
Asumimos cada vez más la gestión de nuestras necesidades: ¿usa Google Translate? ¿Y quién no?
Hasta
ahora fallaba más cuanto más alejados eran los idiomas que traducía,
pero acaba de dar un paso de gigante: ya no traduce gramaticalmente
elemento por elemento, como los humanos antes, sino que analiza en
microsegundos billones de conceptos hasta que encuentra los dos más
parecidos. ¿Por qué hace eso?
Para competir con los
buscadores chinos y japoneses con sus ideogramas. Cualquiera podrá ser
traductor del chino. Y todo nos lleva a lo mismo: menos empleos;
más autogestión de tus necesidades con ayuda de las máquinas. Todo se va
digitalizando: nosotros mismos somos un montón de datos. Hubo otras revoluciones tecnológicas.
Pero
antes de la digital todas creaban empleos. En las revoluciones
industriales había un primer choque que los suprimía, pero luego
acababan creando más: mal pagados y de baja calidad, pero empleos al
cabo. ¿Qué sustituirá a nuestros empleos?
La
revolución digital no es que liquide empleos, es que acaba con las
tareas al dejarlas en manos de la cooperación
hombre-máquina-inteligencia artificial. ¿Pero cómo se convertirán en sueldos?
Ese
es el problema: hoy, si no hay empleo, no se redistribuye la riqueza ni
hay impuestos sobre el trabajo, ni buenos servicios, porque la
mayor parte se financian con ellos. ¿Y si tasáramos el producto del trabajo de los robots para financiar tanto paro?
Es
una propuesta de Macron, mi favorito en las elecciones francesas, y
podríamos ganar con ella algún tiempo, pero hay que afrontar que
empleo como el de ahora no será. De hecho, empleo aparece en la
Enciclopedia de Diderot con las primeras máquinas de vapor. Antes
no existía y ahora será otra cosa. Otros proponen una renta universal.
Pero
una renta básica universal en Europa para sustituir a los salarios no
puede ser tan alta como en otros países, porque aquí ya damos la
sanidad y en gran medida la educación, así que no podemos, encima,
regalar 800 euros por persona. En EE.UU., sí. Es duro, pero me temo que realista.
La
digitalización no va a reemplazar unos empleos por otros de iguales
derechos y productividad, sino que uberizará la mayoría. Es decir,
los hará flexibles, trabajarás las horas que quieras o las pagarás,
universales –casi todo el mundo aprenderá a prestar servicios
profesionales– y ubicuos. ¿Cómo se mantienen los derechos laborales y cómo se tasan esos empleos?
Ese
es el reto enorme que tenemos para no perder bienestar en la UE.
Debemos encontrar un sistema que se adapte a esos cambios
inevitables y eso empieza por olvidarnos de hablar de mercado de
trabajo. ¿De qué quiere hablar entonces?
Hay mercado para las lavadoras, pero las personas no son mercancías: tienen derechos y obligaciones laborales y cívicas. ¿Y eso qué implica?
Contraponer otras lógicas a la puramente de mercado: es posible. ¿No hay sectores que crearán empleo? ¿Quién cuidará de tantos ancianos?
Robots,
sin duda. En Japón ya son los más abnegados cuidadores de enfermos y
personas mayores. ¿O es que cree que su familia abandonará su vida
para cuidarle a usted? Yo no quiero ser un estorbo y si el robot es simpático y nos caemos bien...
Muchos de nosotros moriremos acariciando una máquina y siendo acariciados por ella. Pues según con qué familia, casi mejor.
Poco
a poco será la alternativa mayoritaria. Ahora mismo la inteligencia
artificial y los robots van tomando posiciones en todos los centros
de decisión: desde los quirófanos hasta todas las cabinas de avión; es
lógico que también las tomen en los asilos.
Asistencia sanitaria Los médicos piden incluir el derecho a la sedación en una ley de cuidados paliativos
La Organización Médica Colegial y la Sociedad de
Cuidados paliativos presentan sus propuestas para una ley que regule la
atención sanitaria al final de la vida y piden que se elabore cuanto
antes.
Unos 50.000 pacientes terminales se quedan sin cuidados paliativos cada año en España. Foto: EFE
Incluir el derecho a la sedación siempre que esté bien indicada y sin posibilidad de objeción de conciencia,
es una de las principales propuestas que han presentado hoy la
Organización Médica Colegial (OMC) y la Sociedad de Cuidados Paliativos
(SECPAL) para una futura ley que regule la intervención sanitaria al
final de la vida.
Ambas entidades han presentado este martes una
batería de medidas que debería tener una norma que, a su juicio, "no
admite más demoras" ante la actual desigualdad en la prestación de
cuidados paliativos que hay en España, "tanto entre las comunidades
autónomas como dentro de cada una de ellas".
Y es que cada año en España 225.000 pacientes necesitan atención paliativa, de los que se estima que 50.000 requieren cuidados avanzados y no los reciben, una situación que los lleva a morir con sufrimiento evitable.
"Se ha dicho siempre que la sedación mata y no
es cierto. Tampoco se debe confundir con eutanasia", ha advertido el
presidente de la OMC, Juan José Rodríguez Sendín.
Por su parte, el coordinador del Grupo de
Atención al Final de la Vida de la OMC, Marcos Gómez, ha explicado que
hay cerca de 20.000 españoles que "sufren intensamente" con síntomas
imposibles de tratar y cuya solución sería la sedación paliativa, sin
embargo, hay médicos que no se la administran.
Formación obligatoria
En cuanto a la formación en cuidados
paliativos, piden cumplir la normativa europea que establece la
obligación de la enseñanza de cuidados paliativos en todas las
titulaciones sanitarias y que la formación de los profesionales y la
disponibilidad de equipos específicos forme parte de los derechos de los
pacientes. Han advertido que la carencia de preparación provoca que no
se garantice que el médico atienda correctamente a este tipo de
pacientes.
Ninguna universidad pública ofrece formación en cuidados paliativos
En
este sentido, Gómez ha criticado que, a pesar de que el Plan Bolonia
exige entre sus requisitos asignaturas universitarias en este campo,
"ninguna universidad pública española lo cumple".
"Vamos mal si -los estudiantes- no aprenden cómo atender a un paciente en el final de su vida", ha añadido.
Solamente tres universidades privadas ofrecen
este tipo de formación: la de Navarra, la católica de Valencia y la
Internacional de Cataluña.
Además, las dos organizaciones piden que la
nueva norma facilite la obtención de permisos laborales para asegurar el
cuidado del paciente en situación de final de su vida, así como hacer
efectiva la tramitación urgente de la dependencia y la concesión de las
ayudas sociales pertinentes.
El expresidente de la Secpal Álvaro Gándara
ha indicado que tramitar la dependencia a una persona puede demorarse
más de un año y son ciudadanos que necesitan una vía urgente, por lo que
pide que se incluya este aspecto en la nueva ley.
Los expertos han coincidido en que, para
que todo esto sea posible, es necesaria una dotación presupuestaria
mayor en cuidados paliativos, "la asignatura pendiente".
"Los recortes en Sanidad nos han hecho
mucho daño", ha dicho Gándara, para añadir que si España es el número
uno en trasplantes es porque se le ha dotado de más dinero y espera que
se haga lo mismo con los cuidados paliativos.
España en el puesto 14 de Europa en cuidados paliativos
España ocupa el puesto número veintitrés
del mundo en cuidados paliativos y en Europa se sitúa en el número
catorce, ha recordado Gómez, quien ha señalado que "hacen falta más recursos y estar mejor capacitados" para situarse mejor.
También han criticado la desigualdad que
existe en la prestación de esta atención médica según la comunidad
autónoma, dentro de cada una de ellas e incluso la diferencia que existe
si se trata de un adulto o un niño. Por ello, han reclamado que se
regule y se iguale en todos los casos.
Los representantes de estos colectivos
médicos piden que no se demore más la tramitación de esta ley del final
de la vida, que beneficiaría cada año a un millón de personas, entre pacientes y familiares directos, en un momento de "especial sufrimiento".
Descubren pinturas rupestres con motivos antropomorfos en una cueva en León
Las nuevas
tecnologías han sacado a la luz pinturas rupestres desconocidas en la
localidad leonesa de Castrocontrigo. Las figuras, pintadas hace unos
4.000 años, revelan la conexión que existía entre la cultura atlántica y
la del interior de la península. El estudio de la Universidad de
Salamanca analiza motivos antropomorfos ocultos en una covacha y
difíciles de observar a simple vista.
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Pinturas rupestres de Castrocontrigo./Javier F. Lozano.
Una nueva metodología ha sacado a la luz nuevas pinturas rupestres en
la localidad de Castrocontrigo, al sur de la provincia de León.
Investigadores de la Universidad de Salamanca han empleado nuevas
tecnologías para identificar figuras pintadas en el neolítico que se
encuentran en una covacha y no son fácilmente observables. La
información queda ahora preservada en un modelo 3D y sirve para dar
testimonio de una conexión entre la cultura atlántica y la del interior
de la península en aquella época.
El tipo de geografía del oeste de la península hace que estos testimonios del neolítico apenas hayan llegado hasta nuestros días
Al contrario de lo que sucede en la zona cantábrica, donde las cuevas
permiten la conservación de pinturas rupestres, el tipo de geografía
del oeste de la península ibérica hace que estos testimonios del
neolítico apenas hayan llegado hasta nuestros días. Una excepción son
las pinturas que se conservan al aire libre en Castrocontrigo,
declaradas bien de interés cultural. Ahora el uso de nuevas tecnologías
ha permitido encontrar en una covacha nuevos motivos que apenas se
pueden reconocer a simple vista, tal y como reflejan los autores del
estudio, publicado en la revista científica Journal of Cultural Heritage. Guerreros con lanzas y escudos
“Es
una zona de difícil acceso a la que es difícil llevar los aparatos
tradicionales, así que hemos usado un escáner de luz blanca portátil y
hemos desarrollado una nueva metodología”, explica Javier Fernández
Lozano, investigador de la Universidad de Salamanca. El resultado es que
“han aparecido nuevos motivos antropomorfos”, que probablemente están
representando guerreros, puesto que parecen portar lanzas y escudos.
Además
del escáner de luz blanca, los investigadores han utilizado una cámara
de alta resolución para realizar fotogrametría y han tratado las
imágenes con técnicas digitales para mejorarlas. Con todo ello, han
elaborado un modelo en 3D que permite preservar la información, ya que
las pinturas se hallan en covachas que se encuentran en malas
condiciones.
Las pinturas rupestres de Castrocontrigo son el nexo de unión entre la cultura atlántica y el interior de la península
De esta forma, arqueólogos e historiadores tienen a su disposición un
nuevo caso de estudio para comprender mejor una época muy desconocida,
hace en torno a unos 4.000 años. “Las pinturas rupestres de
Castrocontrigo son el nexo de unión entre la cultura atlántica y el
interior de la península”, comenta Fernández Lozano. Aunque las montañas
leonesas eran una importante barrera, existen evidencias del contacto
entre los distintos pobladores y este hallazgo viene a reforzar esta
idea. Análisis de los trazos
Estas figuras
geométricas parecen estar muy relacionadas con otras de El Bierzo y de
El Castillón (Zamora). El análisis de los trazos permite identificar
distintas técnicas usadas en su elaboración. Probablemente, los más
gruesos fueron realizados a mano, mientras que los finos se llevaron a
cabo con algún tipo de pincel o herramienta similar. Además, los
geólogos han reconocido la presencia de depósitos de mineral de hierro
en la zona, que pudieron servir para nutrir a los pintores rupestres
para la elaboración de los distintos paneles.
“El color rojo
delata la presencia de óxido de hierro”, comenta el investigador. “Es
muy probable que la porosidad que presenta la piedra haya sido clave
para que absorba la pintura y, de esta forma, se haya podido conservar”,
agrega.
Referencia bibliográfica
J. Fernández-Lozano, et al.
"3D digital documentation and image enhancement integration into
schematic rock art analysis and preservation: The Castrocontrigo
Neolithic rock art (NW Spain)". Journal of Cultural Heritage (2017). http://dx.doi.org/10.1016/j.culher.2017.01.008