Descubren una fuente de energía aún más potente que la nuclear
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Un
grupo de científicos de Tel Aviv y Chicago descubrió y demostró
experimentalmente la existencia de una posible fuente de energía
superior a todas las conocidas con anterioridad. Y como un premio, su
tecnología excluye la aparición de las peligrosas reacciones en cadena.
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Según el informe
de los científicos Marek Karliner y Jonathan L. Rosner, publicado en la
revista Nature, una nueva fuente de energía se origina en la fusión de
partículas subatómicas conocidas como cuarks y bariones.
Por lo general, estas partículas se forman en la colisión de átomos
que se mueven a velocidades muy altas. Por ejemplo, de esta manera los
físicos los obtenían dentro del Gran Colisionador de Hadrones. El
proceso, sin embargo, no se detiene ahí: los cuarks disociados tienden a
colisionar entre sí e interactuar con otras partículas, los bariones.
Los científicos pusieron el foco en la fusión entre los cuarks y los
bariones y descubrieron que esta podría producir incluso más energía que
la fusión de los átomos de hidrógeno, considerada antes ya como una
fuente prácticamente 'sin límites'.
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Al
reemplazar los cuarks convencionales por variedades más "pesadas", los
físicos lograron obtener aproximadamente 138 MeV de energía pura, un
resultado ocho veces mayor que el rendimiento útil de la síntesis de
hidrógeno, calcula Vasili Makárov en su artículo para Popmech.
Según el autor, al principio los científicos no se atrevían a
publicar los resultados de su trabajo. Temían que, al igual que en el
caso de la síntesis de hidrógeno, los experimentos serían extremadamente
peligrosos.
Sin embargo, más tarde resultó que la vida de los cuarks dura solo
alrededor de un picosegundo, lo que es insuficiente para lanzar una
reacción en cadena, porque los cuarks se descomponen rápidamente en
otras partículas más ligeras.
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Al
mismo tiempo, esta propiedad hace que la síntesis de los cuarks sea un
método más bien teórico. Los autores del estudio ya idean algunas
instalaciones experimentales para realizar una serie de reacciones
exotérmicas, pero en la actualidad la corta vida de las partículas no
permite su uso con fines prácticos.
No obstante, es solo una cuestión de tiempo: la teoría se ha probado
experimentalmente y ahora los científicos solo tienen que preparar una
base tecnológica para que una fuente de energía ambientalmente limpia e
increíblemente potente sirva al beneficio de la humanidad, concluye
Makárov.
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Así fija el cerebro los recuerdos de experiencias a largo plazo
Un nuevo estudio
identifica el mecanismo de segmentación y consolidación del recuerdo de
experiencias a largo plazo. Tal y como afirman los autores, existen
eventos ‘frontera' que delimitan y reactivan el recuerdo de la secuencia
de hechos previa con el fin de almacenarla en la memoria como si fueran
episodios delimitados.
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Según los
autores, el sistema de memoria puede implementar un modelo organizativo
que impactaría en cómo quedarán almacenados los recuerdos de nuestra
experiencia. / Pixabay
Científicos del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge
(IDIBELL) han identificado un mecanismo neuronal en humanos que permite
segmentar nuestra experiencia en unidades de memoria discretas.
Según el trabajo, publicado en Current Biology,
el cerebro identifica los cambios de contexto como ‘frontera’ en el
flujo de nuestra experiencia y los utiliza para fragmentar el curso de
los acontecimientos en pequeñas unidades de memoria y ser almacenadas a
largo plazo.
El estudio muestra que este proceso tiene lugar
durante la identificación de un evento ‘frontera’ gracias a la rápida
reactivación en memoria del flujo de información que le precede.
La teoría de segmentación de los eventos argumenta que el cerebro
actúa según un sistema de predicciones constantes basadas en la
experiencia previa
En el trabajo han participado Ignacio Sols y Lluís Fuentemilla,
investigadores del Grupo de Cognición y Plasticidad Cerebral de IDIBELL y
del Instituto de Neurociencias de la Universidad de Barcelona (UB).
También han colaborado Sara DuBrow y Lila Davachi, del departamento de
psicología de la Universidad de Nueva York, en Estados Unidos.
A
pesar de nuestras experiencias del día a día son vividas de forma
continua, sin cortes aparentes, anteriores artículos han demostrado que
cambios en el contexto pueden influir en la representación que hacemos
en nuestra memoria, en el que las vivencias acaban convirtiéndose
recuerdos discretos.
"Lo que nos interesaba saber en este caso es
si este proceso de compartimentación de los recuerdos comienza en el
mismo momento en que se vive la experiencia, y qué mecanismo neuronal
podría apoyar. Se sabe por estudios previos en animales que el patrón
neuronal activo durante una determinada experiencia se reactiva una vez
esta acaba. Por tanto, la idea era estudiar en un grupo de voluntarios
qué pasa cuándo un determinado episodio finaliza", explica Sols.
La
teoría de segmentación de los eventos, en los que se basa el estudio
publicado, argumenta que el cerebro actúa según un sistema de
predicciones constantes basadas en la experiencia previa; cuando estas
predicciones fallan, por ejemplo porque se produce un cambio de contexto
inesperado, el cerebro interpreta que se encuentra ante eventos
‘frontera’, que delimitan la codificación neuronal de las experiencias
vividas. Desencadenar la codificación de recuerdos
Para
profundizar en este mecanismo de segmentación y reactivación de
memorias, los investigadores diseñaron un experimento con el fin de
recrear de forma simplificada estos eventos ‘frontera’; los
participantes tenían que observar una secuencia de imágenes de la misma
categoría –por ejemplo, rostros humanos– que se veía interrumpida por un
elemento de una categoría diferente –por ejemplo, un objeto
cualquiera–.
La respuesta de los participantes era medida
conductualmente a partir de tests de memoria en el que se les pedía,
dados dos elementos previamente visualizados, qué habían visto primero.
Los
resultados concluyen que los elementos contenidos en un mismo episodio
–dos rostros observados dentro de una secuencia continua de rostros, por
ejemplo–eran significativamente más fáciles de ordenar temporalmente
que aquellos que habían sido observados en episodios diferentes –dos
rostros mostrados en una secuencia en la que estaban las imágenes de dos
objetos en medio–.
La reactivación de la memoria es un mecanismo ya conocido en la
consolidación de recuerdos, pero hasta ahora solo se había estudiado
durante el sueño
"Los episodios se construyen a partir de la experiencia secuencial
que nos permite generar modelos de predicción de lo que puede suceder
después. Los cambios de contexto o evento ‘frontera’ serían percibidos
como errores en nuestra predicción y servirían a nuestro sistema de
memoria para indicar el final de un episodio y el posible inicio de uno
nuevo; mediante este proceso, el sistema de memoria puede implementar,
ya durante el curso de nuestra experiencia, un modelo organizativo que
impactaría en cómo quedarán almacenados los recuerdos de nuestra
experiencia", comenta Fuentemilla.
Durante el experimento, la
actividad neuronal de los participantes fue monitorizada por
encefalograma (EEG), una técnica no invasiva que permite detectar
actividad en el rango de los milisegundos. Según Ignacio Sols, el
análisis de los registros de electroencefalografía confirma que "los
patrones neurales de la codificación original de la secuencia episódica
se reactivan de forma exclusiva durante la aparición de evento frontera
correspondiente, y no mientras el episodio se va desarrollando, lo que
demuestra que este proceso no comienza durante un episodio, sino cuando
el cerebro interpreta que este ha terminado".
El equipo también
plantea la segmentación de los episodios vividos en paquetes o trozos
definidos por eventos ‘frontera’ como primer paso hacia el
almacenamiento de estos recuerdos en la memoria a largo plazo. "La
reactivación de la memoria es un mecanismo ya conocido en relación a la
consolidación de recuerdos, pero hasta ahora se había estudiado de forma
mayoritaria como mecanismo neuronal que tiene lugar durante el sueño, y
no durante el curso de la experiencia, como hemos hecho aquí", concluye
Fuentemilla.
Referencia del artículo:
Sols. I, DuBrow,
S., Davachi, L., Fuentemilla, L. (2017) Event Boundaries Trigger Rapid
Memory Reinstatement of the Prior Events to Promote Their Representation
in Long-Term Memory. Current biology.
Una doctora de Médicos Sin Fronteras atiende a una niña con malaria. /
ROBIN MELDRUM
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido de que los progresos contra la malaria llevan estancados tres años, tras registrarse en el 2016 un aumento del número de casos en todo el mundo del 2 % con respecto al año previo.
"Aunque hay algunos puntos positivos en los datos, la caída
general en la carga de la malaria global incuestionablemente se ha
estabilizado y, en algunos países y regiones, estamos comenzando a ver
reveses en los logros alcanzados", alertó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en un informe.
De acuerdo con el estudio, el pasado año se registraron 216 millones de casos de malaria, frente a los 211 millones de 2015 y los 237 millones de 2010, un 90 %, en la región africana.
El número de muertes por esta enfermedad descendió ligeramente el
pasado año, con 445.000 fallecimientos frente a los 446.000 estimados
del 2015, una reducción que se extendió por todas las regiones con
excepción del Mediterráneo oriental, donde la tasa de mortalidad se
mantuvo igual.
África subsahariana y la India
El 80 % de los decesos se concentraron en 14 países de África subsahariana y la India, según el informe.
La incidencia de la malaria (el número de casos nuevos entre las
poblaciones en riesgo) cayó un 18% en todo el mundo en comparación con
el año de referencia 2010, al pasar de 76 a 63 casos por cada 1.000
habitantes en riesgo.
Por regiones, Asia suroriental registró el mayor descenso en
la incidencia del paludismo, con un 48% menos que en el 2010, mientras
que en América y África cayó un 22 y 20 %, respectivamente, con relación
a hace siete años.
Enel 2016, año en que dos países, Kirguizistán y Sri Lanka, fueron certificados por la OMS como libres de malaria,
también aumentó el número de naciones que avanzan hacia la eliminación
de la enfermedad al registrarse menos de 10.000 casos en 44 países.
El clima y los conflictos
El año previo solo 37 países habían registrado una cifra por debajo de esta marca.
Entre los obstáculos a la eliminación de la
malaria, la OMS destacó en su estudio la falta de financiación
"sostenible y predecible", los conflictos que sacuden varias zonas donde
la malaria es endémica y patrones climáticos "anómalos".
El pasado año se invirtieron unos 2.700 millones de dólares (2.264
millones de euros) en la lucha contra la enfermedad, una cifra que se
ha mantenido más o menos estable los últimos siete años pero que está
"lejos" de ser suficiente para lograr los objetivos de la Estrategia
Técnica Mundial contra la Malaria 2016-2030 (EMT).
La EMT propone, entre otras cosas, reducir la incidencia de casos y mortalidad en un 40% en comparación con el 2015.
"Para alcanzar este hito, la EMT estimó que la financiación anual tendría
que aumentar a 6.500 millones de dólares (5.425 millones de euros) por
año para el 2020", advirtió la OMS, al destacar que la cantidad
invertida en el 2016 es apenas un 41% de lo considerado necesario.
martes, 28 de noviembre de 2017
Los días de más contaminación se producen más infartos graves
Un grupo de
investigadores catalanes ha comprobado que los días en los que los
niveles de contaminación atmosférica son más elevados en el área
metropolitana de Barcelona se producen más infartos de corazón graves,
más casos de fibrilación ventricular y más mortalidad por infarto. Según
los expertos, reducir en 10 ug/m3 las partículas en suspensión de menos
de 2,5 micras (PM 2,5) permitiría evitar como mínimo cada año y solo en
la ciudad de Barcelona 19 infartos de miocardio.
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El estudio se realizó en la ciudad de Barcelona. / Circula Seguro
¿Por qué una persona se infarta un día y no otro? La ciencia ha
estudiado de forma exhaustiva el papel que desempeñan factores de riesgo
como la hipertensión o el colesterol en las enfermedades
cardiovasculares. Pero, en el caso de los ataques de corazón, ¿cuál es
el gatillo que provoca que un día en concreto se forme un coágulo que
tapone la arteria?
Expertos del CIBER de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV) y del Vall d’Hebron Barcelona Campus Hospitalari
han realizado un estudio que demuestra que los días en que los niveles
de contaminación atmosférica son más elevados en el área metropolitana
de Barcelona se producen más ataques de corazón. Por tanto, en las
personas que presentan factores de riesgo, los picos de contaminación
podrían ser el desencadenante que aumenta la probabilidad de sufrir un
infarto.
Para realizar su trabajo, publicado en International Journal of Cardiology, los
expertos emplearon los datos del registro Codi IAM (Código Infarto de
Miocardio), que recoge datos de los pacientes que sufren un ataque de
corazón en Cataluña. En concreto, incluyeron en el trabajo los datos de
pacientes que sufrieron un infarto entre enero de 2010 y diciembre de
2011. Asimismo, cruzaron estos datos con los registros metereológicos y
de contaminación atmosférica proporcionados por el Servei Meteorològic y
el Servei de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat de Catalunya
durante ese mismo periodo de tiempo.
Las políticas medioambientales que favorecen la reducción de la
contaminación tendrían un impacto muy positivo en la salud del corazón
de los ciudadanos
“Los resultados indican que la contaminación causa un aumento de
infartos de miocardio con una obstrucción total de la arteria coronaria,
que son los más graves. Asimismo, los infartos de este tipo que se
producen los días de más polución presentan un mayor índice de
mortalidad, sobre todo en las primeras 24 horas tras el evento, y un
mayor índice de fibrilación ventricular, un tipo de arritmia letal”,
explica Jordi Bañeras,
cardiólogo del Hospital Universitario Vall d’Hebron, investigador del
CIBERCV en el Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR), y autor
principal del estudio.
Este experto señala que, hasta ahora, “se
habían llevado a cabo muy pocos estudios sobre la relación entre
contaminación atmosférica y el riesgo de estos infarto graves, con
resultados dispares y controvertidos. Además, este es el primer estudio
que demuestra que la contaminación participa en la mortalidad en las
primeras 24 horas tras un infarto grave y el primero que relaciona la
contaminación con una mayor incidencia de fibrilación ventricular”.
Los
datos de la polución del aire incluyeron la medida de sustancias, entre
otras, como PM 10 (sustancias menores de 10 micras de diámetro), PM 2,5
(menores de 2,5 micras de diámetro), óxido nítrico y plomo. La
sustancia más directamente relacionada con los infartos es PM 2,5,
emitida sobre todo por los tubos de escape de los motores diésel de los
coches.
"Las políticas medioambientales que favorecen la reducción
de la contaminación tendrían un impacto muy positivo en la salud del
corazón de los ciudadanos. En los años 2010 y 2011, la concentración
media de PM 2,5 en las zonas de Barcelona con más contaminación fue de
20,1 μg/m3. Nuestro estudio muestra que si se redujeran 10 μg/m3 la
concentración de PM 2,5, se podrían evitar al menos un 7,67% de las
muertes que se producen en las primeras 24 horas de un infarto grave en
Barcelona, lo que supondría como mínimo una reducción de 5 muertes al
año", señala Bañeras.
"Esta cifra es probablemente superior, ya
que en el estudio no se han tenido en cuenta los fallecimientos por
infarto de miocardio antes de ser atendidos”, recalca el investigador.
Asimismo, aunque los datos incluidos en el estudio corresponden a los
años 2010-2001, “los niveles de contaminación no han variado desde
entonces”, concluye Bañeras.
Desmitificando la homeopatía, la «eficacia teapéutica» de la nada
La
oferta consiste en administrar al enfermo dosis bajísimas de las mismas
sustancias que, a dosis normales causarían en personas sanas un cuadro
clínico similar al de la enfermedad que se pretende curar o aliviar
Lahomeopatía «trata» la enfermedad mediante
la administración de dosis extremadamente bajas de sustancias u
oligoelementos varios, de acuerdo al dogma, jamás demostrado, según el
que «lo semejante cura lo semejante» («similia similibus curentur»).
La
oferta homeopática consiste en administrar al enfermo dosis bajísimas
de las mismas sustancias que, a dosis normales causarían en personas
sanas un cuadro clínico similar al de la enfermedad que se pretende curar o aliviar.
Por ejemplo, el remedio homeopático Allium cepa deriva de la cebolla común. El contacto con cebolla cruda
da lugar a secreción lagrimal por su acción irritante sobre la mucosa
de nariz y ojos. Todos lo hemos experimentado alguna vez cuando cortamos
una cebolla, o nos hallamos próximos a quien lo hace. El preparado homeopático a base Allium cepa
se prescribe en personas con irritación de la mucosa ocular y nasal,
sintomatología habitual de los procesos alérgicos, la otrora denominada
«fiebre del heno».
Otros
remedios homeopáticos están elaborados con extractos de plantas muy
conocidas, como las hojas de belladona, la flor de árnica, y la
camomila; pero también con sustancias inorgánicas como el sulfuro o
metales como el mercurio; así como productos de origen animal como la
tinta de calamar y venenos de serpientes. La variedad de sustancias
usadas en las formulaciones homeopáticas es casi tan amplia como la
imaginación y disponibilidad de los formuladores.
El proceso de
preparación de estos remedios se fundamenta en diluciones sucesivas, de
tal suerte que «cuanto mayor sea la dilución (menor la concentración) de
la sustancia, mayor es la eficacia del preparado».
La homeopatía
se ha querido promocionar como una «medicina individualizada», en el
sentido de adecuar el remedio a cada paciente, de tal suerte que una
misma enfermedad se puede abordar por los homeópatas con remedios
distintos. Este hecho, promocionado por la medicina homeopática como una
«virtud», es, en verdad, paradigmático de la insolvencia de dicha
praxis terapéutica.
La homeopatía adquirió cuerpo de doctrina gracias a Samuel Hahnemann
a partir del año 1807. Algunos alumnos convencidos se convirtieron casi
en apóstoles de dicha práctica aseverando logros médicos jamás
demostrados y menos aún explicados. Téngase en cuenta que la homeopatía
surgió en un época en que los médicos daban por cierto que las
enfermedades se transmitían por miasmas. Todavía no había surgido la
microbiología. Por otra parte la escasez de medicinas fiables otorgaba
credibilidad a casi cualquier remedio que aliviase la enfermedad.
No
era necesario análisis ni comprobación previa. Los estudios clínicos se
iniciaron a partir de la introducción del antibiótico Estreptomicina
para el tratamiento de la tuberculosis en la década de 1940. Al albur de
la inexistencia de una verdadera ciencia farmacológica, casi cualquier
remedio era bien recibido por la medicina que, no lo olvidemos, muchas
veces ha progresado a partir de la adopción de remedios tradicionales
usados por las gentes desde antiguo.
El efecto placebo es parte consustancial de cualquier práctica médica. Las personas suelen mejorar tras la visita a un médico que les inspire confianza.
Y el efecto placebo (etimológicamente «complacer») es bien conocido,
incluso evaluado, en la farmacología. Se le tiene en cuenta a la hora
para estimar la eficacia de cualquier nuevo medicamento. Los pacientes
que reciben placebo en lugar del medicamento, mejoran por el
convencimiento de estar siendo tratados. Una acción similar podría
explicar el efecto, para algunas personas indiscutible, de la
homeopatía.
------------------------------------------------------------------- José Manuel López Tricas, farmacéutico especialista en Farmacia Hospitalaria, de Zaragoza; y Ángela Álvarez De Toledo Bayarte, farmacéutica comunitaria de Sevilla.