domingo, 24 de diciembre de 2017

PARA ESTA NOCHE Y HASTA REYES,COME LANGOSTINOS


Gambas: lo peor está en la cabeza

Lo sentimos, nada es perfecto: ya puestos, olvídese de consumirlas con vino

gambas
La gamba, que ya tiene su Día Mundial —21 de diciembre—, es por tradición, junto a su primo el langostino, uno de los crustáceos más demandados en las fiestas navideñas. En total, la cantidad de marisco y moluscos frescos que se consume al año representa —según datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente referentes a 2011— el 16,85% del total de productos de la pesca (4,52 kilos por persona al año).
Todo apunta a que es saludable: además de proteínas, los crustáceos contienen pocas grasas saturadas —su reducción en la dieta se relaciona con una disminución del riesgo cardiovascular— y son ricos en ácidos grasos omega-3 que, según la Fundación Española del Corazón, contribuyen a mantener los niveles normales de colesterol.

Olvídese de las cabezas

Ya sabe que no existe la perfección, así que las gambas también esconden una cara oscura: son ricas en sulfitos y cadmio. Los primeros son aditivos que añade la industria para evitar que se ennegrezcan, una imagen que el consumidor rechaza y afecta negativamente a las ventas.
"Al marisco se le echan sulfitos desde el momento que se captura para evitar la melanosis, un proceso por el que se ennegrece muy rápido, y también para conservarlo", explica Javier Borderías Juárez, veterinario y profesor de investigación en el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN) del CSIC.

Este tipo de aditivos se acumulan sobre todo en las cabezas y en el caparazón de los crustáceos, "algo pasa a la carne, pero la mayor concentración se encuentra en el exterior de las gambas", apunta Javier Borderías.
 De ahí que los expertos recomienden desechar las cabezas.Aunque, según señala el investigador, este ennegrecimiento no es sinónimo de deterioro: "El signo que indica que el marisco está estropeado es el olor a amoniaco". La cuestión es que los sulfitos, según un informe de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), están vinculados a reacciones alérgicas, sobre todo en personas asmáticas: "Numerosos estudios confirman que esta sensibilidad a los sulfitos es frecuente y que, después de una ingesta oral, puede provocar ataques de asma a las personas que sufren esta enfermedad, pero también urticaria y angioedema en personas no asmáticas".
¿Y el cadmio? "Es un metal indeseado presente en las gambas y langostinos, que una vez ingerido se acumula en los riñones, donde puede generar daño renal. Aunque tiene otros efectos menos conocidos como diarrea, dolor de estómago, alteración en la reproducción o alteraciones inmunológicas", responde Natalia Hernández Rivas, presidenta de la Asociación de Dietistas Diplomados de Canarias (ADDECAN).
AECOSAN también señala que su absorción en el aparato digestivo es baja y tiende a acumularse en el organismo durante un tiempo estimado de 10–30 años. En el caso de las gambas y langostinos es fácil evitarlo ya que se concentra en sus cabezas, al igual que los sulfitos: "Ambos tienden a acumularse en las cabezas, por lo que siempre está desaconsejado consumirlas", advierte la dietista.

A vueltas con el colesterol

Que las gambas son ricas en colesterol es una realidad. En palabras de la presidenta de ADDECAN, "100 g aportan 150 mg de colesterol y el máximo aconsejado al día es de 300 mg". Esto quiere decir que si toma 200 g de gambas habrá cubierto la dosis de colesterol recomendada para todo el día. Sin embargo, existen matices, ya que según explica Hernández, antes de calcular qué ración se puede consumir al día de este alimento, es importante valorar el resto de la dieta.
"No será la misma ración para aquellas personas que en su alimentación habitual apenas incluyen alimentos procesados o carnes rojas (ricos en grasas saturadas), que quienes consumen diariamente estos productos y sobrepasan los niveles máximo recomendados", explica Hernández. La dietista también aclara que, si el marisco se consume de manera ocasional, por ejemplo, en Navidad, "no nos debe preocupar el número exacto de gambas que podemos consumir, siempre que se busque una alimentación equilibrada y variada, en la que se combinen los típicos productos navideños con otros que deberíamos consumir de forma diaria, como las verduras".
Otro hábito a desterrar para que el colesterol no se dispare es acompañar el marisco con vino. "El consumo de alcohol aumenta por sí mismo el colesterol en sangre. Y se sabe que condiciona la expresión de proteínas, entre ellas, las encargadas del transporte de colesterol en sangre, sin embargo, aún deben hacerse estudios para saber cómo afecta su expresión, según el tipo de alcohol consumido, la frecuencia y la cantidad del mismo", anticipa la experta en Dietética.

PREPARACIONES MÁS SALUDABLES

La forma de preparar las gambas o de cómo se acompañen también ayuda a que su ingesta sea más o menos saludable. La recomendación de los expertos es que formen parte de un menú equilibrado.
"Son más perjudiciales los alimentos ricos en colesterol y que además contienen grasas saturadas: beicon, carnes procesadas, quesos curados, vísceras, embutidos, nata, o alimentos con grasas trans...", recalca la dietista–nutricionista Vanesa Rus, de la Clínica de nutrición Alimmenta. Además, proponen los siguientes consejos a la hora de consumirlas:
1. Tomarlas junto con fibra
Una forma de reducir la absorción del colesterol que contienen las gambas es, según indica Natalia Hernández, consumirlas junto con fibra. Por ejemplo, acompañadas de verduras y frutas.
2. Mejor cocerlas en casa
La nutricionista Vanesa Rus recomienda comprarlas crudas y cocerlas en casa para reducir la cantidad de sal: “Hervirlas sin sal los minutos que correspondan según su tamaño y, al sacarlas, sumergirlas inmediatamente unos 10 minutos en agua fría previamente salada con sal común o marina (controlando la cantidad). Se deben mantener tapadas con un paño húmedo en la nevera para evitar que se sequen y debemos sacarlas de la nevera una hora antes de servirlas, pues no deben tomarse frías”.
3. Frescas 'versus' congeladas
Las gambas frescas mantienen mejor la jugosidad: ”Las congeladas tienen el inconveniente de que sueltan mucha agua al descongelarse, lo que resta jugosidad y elasticidad a la carne; de manera que, al cocinarlas, se quedan más secas”, señala Javier Borderías, con más de 30 años de experiencia en investigación de tecnología de productos pesqueros. A la hora de descongelarlas hay que “dejarlas durante 3 o 4 horas destapadas dentro de la nevera”, apunta Rus.
4. Caldo de gambas, pero sin cabezas
La nutricionista de Alimmenta aconseja no utilizar las cabezas en las preparaciones culinarias y elaborar el caldo con verduras (cebolla, ajo, tomate, puerro, zanahoria…) rape o merluza y gambas (sin la cabeza).

SI LO QUIERES NO LE DES CHOCOLATE

En Navidad se cuadriplica el riesgo de que tu perro se intoxique por chocolate

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¿Quién no ha dado un trocito de dulce a su mascota durante las fiestas? Aunque el chocolate es perjudicial para los perros, en las fiestas navideñas su ingesta aumenta. Así lo confirma un nuevo estudio, que revela que las intoxicaciones por este alimento en los perros, protagonistas de #Cienciaalobestia, se multiplican por cuatro durante este periodo. 

<p>Durante la Navidad, el perro corre cuatro veces más riesgos de intoxicarse, casi dos veces más que en Semana Santa. / ©Fotolia</p>
Durante la Navidad, el perro corre cuatro veces más riesgos de intoxicarse, casi dos veces más que en Semana Santa. / ©Fotolia
Durante los días festivos, las comidas copiosas y los dulces están en mesa de todos. Nuestras mascotas lo saben y están al acecho de cualquier despiste para hacerse con los restos. Pero de todos los alimentos que abundan por estas fechas, el chocolate es el más peligroso para los perros, y sin embargo aumenta su ingesta canina.
Uno de cada cuatro casos se presentó una hora después de comer chocolate y más de la mitad lo hizo en las seis horas siguientes
Según un estudio, publicado en Vet Record, las Navidades y otras épocas festivas como Semana Santa, suponen un riesgo de intoxicación para los cánidos. Los 229 veterinarios británicos consultados de 2012 a 2017 para el trabajo registraron 386 casos de envenenamientos por parte de 372 individuos.  
El trabajo, liderado por la Universidad de Liverpool (Reino Unido), destaca que uno de cada cuatro casos se presentó una hora después de comer chocolate y más de la mitad lo hizo en las seis horas siguientes.
Además, se observaron vómitos con mayor frecuencia (en 64 casos) y la frecuencia cardíaca aumentó por encima de los 120 latidos por minuto en 28 casos. Los signos neurológicos como agitación o inquietud fueron poco frecuentes (12 casos) y no se informaron convulsiones. Ninguno de los signos clínicos constatados se consideraron mortales.  
“Así describimos picos significativos de intoxicación con chocolate, sobre todo en Navidad y, en menor medida, Semana Santa, que presumiblemente reflejan la mayor disponibilidad de este dulce estacional en huevos de Pascua, figuritas de chocolate de Papá Noel y decoraciones de árboles de Navidad, a manos de miembros más jóvenes de las familias”, señalan los autores.
El chocolate, el enemigo de los perros
El chocolate contiene teobromina, un estimulante presente en la cáscara del cacao con efectos similares a la cafeína, que puede causar vómitos, aumento del ritmo cardíaco, agitación y convulsiones en los perros. Los productos ingeridos con mayor frecuencia, aunque en dosis pequeñas en la mayoría de los casos, fueron barras y cajas de bombones, huevos de Pascua, pastel de chocolate, licores, conejos de chocolate, figuritas de Papa Noël, calendarios de adviento y adornos de los árboles de Navidad. 
El chocolate contiene un estimulante que causa vómitos, aumento del ritmo cardíaco, agitación y convulsiones en los perros
Aunque este alimento es desde hace tiempo causa común de intoxicación en perros, el equipo de científicos quería comprobar si la exposición al chocolate seguía algún tipo de patrón estacional. Y efectivamente sí lo hacía: durante la Navidad, el perro corre cuatro veces más riesgos de intoxicarse, casi dos veces más que en Semana Santa.
Los resultados de la investigación también demostraron que la exposición al chocolate fue menos común en perros mayores (de 4 a 8 años o más) que en perros menores de 4 años. Ninguna raza en particular se asoció con un mayor riesgo.
Los investigadores aconsejan a los dueños estar más atentos durante estas fechas, “sobre todo en los periodos previos a las fiestas, a medida que el chocolate se vuelve más accesible dentro del hogar”, concluyen.

sábado, 23 de diciembre de 2017

ES QUE SER EL MAS RICO NO ES SER EL MEJOR...ES SER EL MAS HIJODEBICH

La peor crisis de salud desde la epidemia del VIH/sida que hizo que cayera la esperanza de vida en el país más rico del mundo

Una persona sujeta una jeringa.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionDetrás del dramático aumento en las sobredosis entre los consumidores de heroína están los opioides sintéticos como el fentanilo.
El médico forense Michael Bell, de la ciudad de Palm Beach (Florida, EE.UU.) no veía algo así desde la epidemia del VIH/sida entre las décadas de 1980 y 1990.
"En esa época traíamos a todos los que morían de sida para practicarles autopsias. Era una carga similar a la que tenemos ahora", le dijo el pasado julio al medio local WLRN, en referencia a los fallecidos por sobredosis de opioides que no paran de llegar a su laboratorio.
La situación de Bell no es extraordinaria, sino que forma parte de una crisis de salud extendida por todo el territorio de Estados Unidos, el país más rico del mundo.
La esperanza de vida en ese país cayó el año pasado por segunda vez consecutiva, lo que ocurre por primera vez en más de medio siglo.
Según informes, el decrecimiento se debe al empeoramiento de la crisis de adicción a los opioides que asola al territorio norteamericano.
La esperanza de vida en 2016 cayó 0,1 años a 78,6, de acuerdo al Centro Nacional de Estadísticas de Salud (NCHS, por sus siglas en inglés).
Fue la primera reducción consecutiva desde los años 1962 y 1963. El último declive de dos años seguidos antes de eso fue en la década de 1920.
El decrecimiento anterior de este medidor fue en 1993, en el momento álgido de la epidemia del VIH/sida.

Una adicción nacional

Años de excesivas prescripciones de analgésicos opiáceos en Estados Unidos han generado una crisis nacional de adicción, con pacientes que recurren a la heroína y a otras drogas de venta callejera cuando los médicos dejan de recetarles los fármacos.
"El factor clave en todo esto es el aumento en las muertes por sobredosis de drogas", dijo Robert Anderson, el director de las estadística de mortalidad del NCHS, que calificó la caída de dos años consecutivos en la esperanza de vida como "impactante".
En 2016, más de 63.000 personas murieron por sobredosis de drogas, según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés), 21% más que en 2015 y tres veces más que la cifra registrada en 1999.
"Consumen heroína como si fueran cervezas": los nuevos adictos a la mortífera droga en EE.UU.
Las sobredosis relacionadas con el uso de opioides aumentaron en un 28%, con 42.249 fallecidos como resultado, entre las edades de 25 a 54 años.
El pasado mes de octubre, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró la crisis de adicción a estas drogas una emergencia de salud pública, aunque no decretó la emergencia nacional, que hubiese permitido la entrega de dinero federal para combatir la problemática.
Las autoridades se han acostumbrado a administrar fármacos para detener las sobredosis por uso de heroína en Estados Unidos.Derechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionLas autoridades administran con mayor frecuencia fármacos para detener las sobredosis por uso de heroína y otras drogas sintéticas en Estados Unidos.
Detrás del dramático aumento en sobredosis entre consumidores de heroína están los opioides sintéticos como el fentanilo, que ha inundado el mercado estadounidense y es 50 veces más poderoso que la heroína.
El año pasado, hubo casi 20.000 muertes por sobredosis relacionadas con opiáceos sintéticos, según el CDC, casi 10.000 más que el año anterior.
FELICES FIESTAS LES DESEO  A TODOS ,MOISHES,MOROS,EVANGELISTAS Y CAPILLITAS.
YA PASARON 10 AÑOS ESCRIBIENDO Y COPIANDO LO INTERESANTE.
EL MUNDO EN VEZ DE MEJORAR,ESTA CADA VEZ PEOR Y YO NO TENGO LA CULPA,AUNQUE LES PIDO DISCULPAS SI ME PASE ALGUNA VEZ.
NOS VEMOS EL AÑO QUE VIENE ,EL 
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LA FALTA DE COJONES:GRAVE PROBLEMA DE ESPAÑA

Dos de cada cinco hombres sufren hipogonadismo

.La testosterona es la principal hormona sexual masculina. En los hombres se encarga de construir los tejidos de los órganos del aparato reproductor masculino, como los testículos, y de desarrollar los caracteres sexuales secundarios durante la pubertad (crecimiento de la masa muscular, aparición del vello facial, etcétera); pero, también tiene un papel muy importante en la salud y el bienestar general, más allá de las funciones sexuales y reproductivas. Según datos de la Clínica Doctor T, centro especializado en tratamiento de testosterona, dos de cada cinco hombres sufren alteraciones relacionadas con esta hormona, siendo la más común el hipogonadismo, que se traduce como el déficit en los niveles de la principal hormona masculina.
A medida que se envejece, disminuye la segregación de testosterona, por lo que su producción depende de la edad. Sin embargo, desde la clínica manifiestan que, aunque muchos hombres culpen a los años como el factor determinante a la hora de que se produzca una disminución en ciertas facultades, en muchos casos esta pérdida de habilidades se debe al hipogonadismo, el cual puede ser tratado. La carencia de esta hormona puede producir alteraciones en muchas funciones el organismo:
  • Salud sexual: El hipogonadismo puede conllevar fallos a nivel sexual, como descenso de la libido o interés por el sexo, pérdida de potencia en el órgano sexual, disminución del volumen de semen o menor frecuencia en erecciones.
     
  • Sistema muscular: El desarrollo de la musculatura tiene relación directa con los niveles de testosterona, por lo que un déficit en los mismos puede traer consecuencias en el aparato locomotor y los músculos, como flacidez, pérdida de masa muscular, menor resistencia en los músculos durante el ejercicio, acumulación de grasa abdominal, pérdida de fuerza y velocidad, dolor muscular y articular, etcétera.
     
  • Salud mental: La falta de la principal hormona masculina en hombres puede provocar fatiga, pérdida de vitalidad, dificultad en la concentración y lentitud en los procesos mentales, que junto a la falta de bienestar y la pérdida de algunas facultades (deseo sexual, fuerza, velocidad) pueden repercutir de forma negativa en el estado anímico y causar irritabilidad, insomnio, ansiedad, y, en casos extremos, depresión.
El hipogonadismo puede ser diagnosticado y tratado. El experto en Endocrinología, Ángel Cunill Castro, afirma en este sentido que “existe una tabla que mide los niveles de testosterona e indica si se está por encima, dentro o por debajo de lo que se considera habitual”. Según el especialista, el diagnóstico se realiza a través de un análisis de sangre, cuyos resultados son analizados atendiendo a la tabla. Si los niveles son bajos, afirma Cunill, “se puede aplicar un tratamiento a base de inyecciones de testosterona que se dispensan, sólo con receta médica, en farmacias”.