miércoles, 15 de abril de 2015

DERROTANDO AL "ALEMAN"

UNA INVESTIGACIÓN DE GRAN IMPORTANCIA

Los científicos encuentran un posible origen del alzhéimer (y ahora podría curarse)

Un nuevo estudio de la Universidad de Duke cambia radicalmente lo que sabemos sobre el alzhéimer y su relación con el sistema inmune, que es totalmente distinta de lo que creíamos
Foto: El alzhéimer afecta cada vez a más personas en todo el mundo. (Corbis)
El alzhéimer afecta cada vez a más personas en todo el mundo. (Corbis)
.
Un grupo de científicos de la Universidad de Duke, en Estados Unidos, ha descubierto una posible causa de la enfermedad de Alzheimer que abrirá una nueva y prometedora diana terapéutica para acabar con el trastorno que sufren millones de personas en todo el mundo.
Los investigadores han descubierto que ciertas células inmunes, que normalmente protegen el cerebro, comienzan a consumir anormalmente un nutriente importante: la arginina. El bloqueo de este proceso gracias a un fármaco logró evitar la formación de “placas” en el cerebro y detuvo la pérdida de memoria en un grupo de ratones.
La nueva investigación, publicada en el Journal of Neuroscience, no sólo apunta a una nueva posible causa del alzhéimer, sino que también puede conducir eventualmente a una nueva estrategia de tratamiento. Cada vez más, la evidencia apoya la idea de que el sistema inmunológico, que protege nuestro cuerpo contra invasores externos, desempeña un papel importante en la enfermedad de Alzheimer –y en muchas otras patologías contemporáneas–, pero su rol exacto sigue siendo un misterio.
“Si el consumo de arginina es tan importante para el proceso de la enfermedad, tal vez podríamos bloquear y revertir el trastorno”, augura la autora principal de la invesigación, Carol Colton, profesora de Neurología en la Escuela de Medicina de la Universidad de Duke y miembro del Instituto Científico para el Cerebro en Duke.
En los cerebros de las personas con enfermedad de Alzheimer se pueden observar dos alteraciones que los científicos no dejan de investigar: las “placas”, una acumulación de una proteína pegajosa llamada beta-amiloide y los “ovillos”, hebras retorcidas de una proteína llamada tau.
Una vuelta de tuerca al estudio del alzhéimer
En el estudio, los científicos utilizaron un tipo de ratón, llamado CVN-AD, que habían creado hace varios años mediante el cambio de un puñado de genes importantes para hacer el sistema inmune del animal más parecido al de un ser humano. El ratón CVN-AD, a diferencia de los roedores utilizados hasta la fecha en la investigación del alzhéimer, tiene todas las características propias de la enfermedad: placas y ovillos, cambios de comportamiento y pérdida de neuronas.
Además, según explica en la nota de presentación del estudio su primer autor, el estudiante Matthew Kan, la aparición gradual de estos síntomas en el ratón CVN-AD dio a los investigadores la oportunidad de estudiar la evolución de su cerebro a lo largo del tiempo, observando cómo empieza la enfermedad, algo que era inviable hasta ahora.
“Este estudio abre las puertas a pensar en la enfermedad de Alzheimer de una manera completamente diferente”
Buscando anormalidades inmunológicas durante toda la vida de los ratones, el equipo encontró que la mayoría de los componentes del sistema inmunológico se mantuvieron igual en número, excepto un tipo de células inmunes del cerebro llamadas microglías, la primera y principal línea de defensa del sistema nervioso central.
Mediante el aislamiento de estas células y el análisis de sus patrones de actividad en los genes, los científicos encontraron un aumento de la expresión de genes asociados con la supresión del sistema inmune y también una disminución de la expresión de genes que funcionan para reforzar este.
“Es sorprendente porque [la supresión del sistema inmune] no es lo que se pensaba que sucedía en la enfermedad de Alzheimer”, destaca Kan. Hasta ahora se pensaba lo contrario: que el cerebro liberaba moléculas que participaban en un aumento gradual del sistema inmunológico, que acaba dañando el cerebro.
¿Un tratamiento preventivo contra el alzhéimer?
El equipo de expertos se encontró la molécula que liberan las microglias (CD11c) y la enzima que descompone la arginasa (arginina) en las regiones del cerebro involucradas en la memoria, las mismas donde habían muerto las neuronas.
Al bloquear la arginasa utilizando una pequeña molécula farmacológica –difluorometilornitina (DFMO)– antes de que aparecieran los primeros síntomas de alzhéimer en los ratones, los autores del trabajo constataron una menor presencia de CD11c y una menor cantidad de placas en sus cerebros. Estos ratones se desempeñaron mejor en las pruebas de memoria.
“Todo esto nos sugiere que si se puede bloquear este proceso local de privación de aminoácidos, entonces se puede proteger, al menos a los ratones, de la enfermedad de Alzheimer”, resume Kan.
La investigación no sugiere que las personas deban tomar más arginina o suplementos dietéticos
Actualmente, se está estudiando la DFMO en ensayos clínicos en humanos para el tratamiento de algunos tipos de cáncer, pero no ha sido probado nunca como un tratamiento potencial para la enfermedad de Alzheimer.
Colton aclara que su estudio no sugiere que las personas deban tomar más arginina o suplementos dietéticos, en parte porque una malla densa de células y vasos sanguíneos determina la cantidad de arginina que puede entrar en el cerebro. Tomar más arginina no sirve para que esta llega a las áreas del cerebro que la necesitan y, si la teoría de los científicos es correcta, la enzima arginasa, a menos que sea bloqueada, seguiría descomponiéndola.
“Este estudio abre las puertas a pensar en la enfermedad de Alzheimer de una manera completamente diferente y rompe el estancamiento que rodea a su investigación”, señala Colton. "En los últimos 15 o 20 años la investigación se ha movido en torno al amiloide y tenemos que buscar otras cosas porque aún no entendemos el mecanismo de la enfermedad o cómo desarrollar terapias eficaces”, plantea.

No hay comentarios: