El polémico herbicida glifosato sigue creando división de opiniones, y no solo entre organismos científicos y de protección de la salud. Ahora son los gobiernos de España y Francia los que mantienen posturas enfrentadas ante el uso de este producto que en marzo de 2015 fue incluido en la lista de substancias probablemente carcinógenas para humanos (grupo de substancias 2A) de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC, dependiente de la Organización Mundial de la Salud).
El portavoz del gobierno, Christophe Castaner, ha afirmado este lunes
25 de septiembre en declaraciones a la televisión BFMTV que, como
medida para la protección de la salud humana y el medio ambiente, el
herbicida glifosato estará totalmente prohibido -para todo tipo de usos-
“antes de que termine el actual mandato del presidente Emmanuel Macron,
en 2022”.
La ministra Ségolène Royal retira simbólicamente productos con glifosato de un supermercado, en 2015
(Charles Platiau / Reuters)
De
forma paralela, la oficina del primer ministro, Edouard Philippe, ha
recordado en un comunicado que desde principios de este año el glifosato
está prohibido en los espacios públicos abiertos y que a partir de 2019
se prohibirá también su uso en jardines particulares.
En lo que se refiere a la agricultura, el Gobierno francés ha pedido a
los Ministerios de Agricultura y de Ecología la elaboración de un plan
para dejar de utilizar ese herbicida en beneficio de las “alternativas
disponibles”. Las condiciones de ese estudio serán expuestas al resto de
los Estados miembros de la Unión Europea y al Comisión para “encontrar
las condiciones de una transición razonable hacia la salida del
glifosato”.
España se muestra favorable
La ministra García Tejerina ha hecho una llamada a la movilización agraria en defensa del uso del glifosato
El pasado 11 de septiembre, en una acto sobre
cooperativismo agrario celebrado en Valladolid, Miguel Arias Cañete,
Comisario Clima y Energía de la Unión Europea y ex ministro español de
Agricultura apuntó que la decisión sobre el futuro del uso en Europa del
herbicida glifosato será adoptada con toda probabilidad el mes de
octubre.
Todo hace pensar que la Comisión Europea defenderá la concesión de un
permiso de utilización del glifosato por un período de 10 años,
atendiendo informes de la Agencia Europea de Substancias y Mezclas
Químicas (ECHA), en los que se afirma que “las evidencias científicas
disponibles no reúnen los criterios necesarios para clasificar al
glifosato como cancerígeno, mutagénico o tóxico para la reproducción”. Postura de la ministra española
En el transcurso de las jornadas técnicas celebradas en Valladolid, y
en respuesta a las preguntas de los periodistas, la actual ministra
española de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel
García Tejerina, aseguró que España sigue los dictámenes de la Agencia
Europea de Seguridad Alimentaria “que vela por la salud”. Utilizando
esta afirmación como argumento, la ministra confirmó que España “tiene
una posición favorable a la continuidad del glifosato”.
García Tejerina admitió que “el voto a favor -de España- por sí solo
de España no basta” y que se requiere los apoyos de más países. Para
conseguir este objetivo, según informó la agencia EP, la ministra ha
arengado a las organizaciones y cooperativas agrarias que “muevan a sus
gobiernos para que el glifosato siga estando en la agricultura”.
Política de prevención
Los organismos sanitarios de Francia defienden la adopción de medidas de máxima protección de la salud y el medio ambiente
Francia se ha destacado en los últimos años como uno de los
países que defiende con mayor energía el principio de precaución ante
cualquier producto que pueda suponer un riesgo para la salud y el medio
ambiente, independientemente del partido político que esté en el
gobierno.
En el caso del glifosato, la postura adoptada por anterior gobierno
socialista y mantenida ahora por presidente Emmanuel Macron está siendo
contestada por grupos de agricultores que utilizan este producto en sus
campos.
La postura del gobierno francés ha provocado diversas manifestaciones
en las últimas semanas y la presidenta de la FNSEA, Chistiane Lambert,
principal sindicato agrícola del país consideró que Francia no puede
actuar de forma independiente del resto de la UE. En opinión la FNSEA no
se puede prohibir de forma drástica el uso de glifosato en agricultura
porque esta decisión puede provocar pérdidas económicas a los
agricultores; por lo que este sindicato reclama inversiones en
investigación para encontrar alternativas. Más información en La Vanguardia: El herbicida más utilizado del mundo entra en la lista negra del cáncer Europa sigue sin encontrar pruebas de que el glifosato provoque cáncer
La fumigación de cultivos con insecticidas y herbicidas puede afectar al medio ambiente y la salud de las personas
(LuckyBusiness / Getty)
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