Bernat Serdà,presidente del Col·legi de Veterinaris de Girona
Tengo 70 años. Soy de Taradell y vivo en Girona. Soy veterinario
jubilado. Estoy casado con Isabel y tenemos cuatro hijas (Marta,
Laura, Blanca y Clara) y seis nietos. Soy nacionalista. Si Dios es
tan bueno, me perdonará ponerle en duda. No amo a los animales, sólo
los he curado
Colab.LV
| Foto: Pere Duran
“Un perro en un piso es una forma de maltrato animal”
No ama a los animales?
No. Entonces..., ¿por qué se hizo veterinario?
Curar animales no presupone amarlos. ¿Ama acaso el médico a sus pacientes? Seguro que sí.
El médico ama a su pareja, a sus hijos..., por los que daría un riñón o la vida, pero a sus pacientes los cura sin necesidad de
amarlos. ¿Por qué se hizo veterinario?
Mi padre, médico, quería que yo lo fuese, pero le driblé en el último momento: no quise los dramas que él vivía como médico. ¿Y no es mejor que el veterinario ame a los animales?
Hay veterinarias que dicen amarlos tanto que se hacen selfies con ellos... ¡y se niegan a sacrificar a un animal enfermo! ¿Esto sucede?
Sí. Esta “objeción de conciencia” sólo prolonga el sufrimiento animal: ¡qué poco profesional! La profesión de veterinaria se ha
feminizado y... ¿Le parece mal?
Eso no, pero sí la creciente sensiblería animalista. Es un fenómeno urbanita. Explíquemelo.
Me crié en un pueblo, viendo el carro del tío Lenci tirado por la burra, con su perro correteando debajo, y los animales en
corrales, e iba a cazar liebres al campo, al bosque... Tenía trato con animales, quiere decir.
Sí. Ahora, en la ciudad, son sólo mascotas enclaustradas: perros y gatos encerrados en un piso... ¡Es una forma de maltrato
animal! ¿Llama torturador al amo de un perro ?
Perros dignos y felices eran los de mi pueblo, libres, como Golfo y Reina, que iban y venían, se frotaban cuando tenían ganas...
Pero ahora los encierran, coartan, castran... ¿No tiene usted mascota?
No. Tuve caballo y me gustaba cuidarlo, limpiarlo, montarlo... Empatizamos mucho. La muerte de Caracol me entristeció... Entenderá entonces lo que siente un amo por su mascota.
Ya, pero que quieran agredir al veterinario por una contrariedad o muerte de mascota... Les pasa a los médicos, también: ¿en qué coinciden y difieren de ellos?
El médico es el veterinario de una sola especie animal (la suya) y el veterinario es el médico de todas las especies animales
excepto una (la suya). Bien visto...
Debes saber que tu salud y bienestar diario ¡está en manos de veterinarios! ¿Y eso?
El
veterinario ordena eliminar animales enfermos para que no lleguen a tu
plato. ¡Algún granjero me ha amenazado por eso,
también! El veterinario vela por que carnes, leche, huevos,
entrañas... lleguen a tu plato con plenas garantías para tu goce y
salud. ¡Gracias por el jamón!
Trabajé años en mataderos, velé por que los animales estuviesen sanos al sacrificarlos y para que su carne fuese bien tratada. Debe de ser duro...
Yo he visto más animales muertos que vivos. Quizá un millón y medio de cadáveres... Te acostumbras. Hay veterinarias jovencitas
que se marean en un matadero... o les repugna la mierda de un establo, una granja... Otra vez contra las veterinarias...
No, contra la poca profesionalidad. Es duro asistir a una vaca de parto: ¡mete antebrazo y tira con mucha fuerza! ¿Come bacón, embutidos, salchichas...?
De todo, en su medida. La OMS no dice nada nuevo: ¡sabemos hace años que lo más saludable es ingerir carne una vez por semana! ¿Llegan a mi plato carnes y leche con antibióticos?
Con las actuales regulaciones, todo está bajo control, los alimentos animales son seguros. San Francisco diría que son hermanos...
¡Y estás más cerca del chimpancé (te separa sólo un 1,5% del ADN) que el chimpancé del orangután (los separa un 2,4%)! Somos un
mamífero más, con peculiaridades. Elija una.
La ovulación oculta de la hembra humana, en la que no hay periodos de celo. Vivimos un celo continuo.
Como estrategia reproductiva, seguramente. Y nuestra rápida eyaculación de mamífero favorece también la procreación. ¿Cuán rápida?
A los primeros “golpes de riñón”, enviando el semen adentro. Es erróneo llamar eyaculación precoz a lo que es un reflejo
natural. Alguien tenía que decirlo.
Toda eyaculación fecundadora es natural: es lo que la naturaleza busca. Pero el macho humano busca maximizar el placer,
retardando la eyaculación... hasta donde puede. ¡Elevado empeño!
Esa eyaculación retardada por gusto de dar gusto a la mujer no es natural: eyaculación voluntaria o programada, propongo
llamarla. Ningún otro animal la practica. Pero algunos sí se quedan rato pegados...
Por aspectos meramente fisiológicos, no en función del placer sexual. ¿Hay coito homosexual entre animales?
No lo he visto. Un perrillo puede juguetear con otro en un
intento de cópula, pero si se cruza una hembra en celo... ¡corre a por
ella!
jueves, 10 de diciembre de 2015
"Es mentira que
sin agrotóxicos la población moriría
de hambre"
EL
ARGUMENTO DE QUE SIN AGROQUÍMICOS NO HABRÍA FORMA DE ALIMENTAR A TODA LA POBLACIÓN MUNDIAL ES FALAZ PORQUE EL HAMBRE EN EL MUNDO NO SE PRODUCE POR FALTA DE ALIMENTO SINO POR EL MANEJO QUE SE HACE DE ÉL, ASEGURÓ EL ESPAÑOL EDUARDO SEVILLA GUZMÁN, INGENIERO AGRÓNOMO Y REFERENTE DE LA AGROECOLOGÍA.
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"Esta es la gran mentira de quienes trabajan para las empresas multinacionales: decir que sin agrotóxicos el mundo no tendría qué comer. Fijate cuántas personas se mueren hoy por hambre y cuánto alimento se tira a diario", afirmó en una entrevista con Télam. Y continuó: "Pero más allá del manejo que se hace con el alimento, que se ha convertido en mercancía, el rendimiento de la agricultura industrializada no es más alto que el de la ecológica y esto ya lo hemos demostrado". Sevilla Guzmán se recibió de doctor en ingeniería agrónoma en la Universidad Complutense de Madrid y realizó un Ph D (Rural Sociology) en la Universidad de Reading de Inglaterra; entre otras tareas, actualmente dirige el Instituto de Sociología y Estudios Campesinos- ISEC con sede en la Universidad de Córdoba (España), donde además da clases en el área de sociología. Y, más allá de sus títulos y sus cargos, su sabiduría y compromiso con la temática lo convirtieron en un referente mundial de la agroecología a la que define como "una estrategia para enfrentarse al desarrollo del capitalismo salvaje". "La agroecología no es una matriz tecnológica, es una estrategia creada colectivamente por productores y consumidores para enfrentarse a la perversidad de la modernidad capitalista, para evitar que el mercado siga extrayendo el excedente, para evitar que el mercado funcione en valores de cambio y no de uso como debería ser", sostuvo. Y continuó: "Lo que busca la agroecología, que trabaja con la agricultura ecológica como forma de producción, es que la comercialización se quede en mercados alternativos donde no exista la extracción del excedente, donde se pongan de acuerdo el productor y el consumidor y eviten que unas personas exploten a otras a través del valor de cambio que crea el mercado capitalista". En este sentido, la agricultura ecológica es, para Sevilla Guzmán, la dimensión productiva de la agroecología e implica la posibilidad de generar alimento haciendo un manejo de los procesos de la propia naturaleza, sin necesidad del uso de agroquímicos. "El suelo puede fertilizarse mediante procesos naturales y respetando la biodiversidad. No existe la posibilidad de hacer un uso 'adecuado' del agroquímico porque ésto es nocivo para el suelo desde su propia concepción", aseguró Sevilla Guzmán, estudioso de los procesos latinoamericanos de movimientos indígenas y campesinos. El especialista describió: "Cuando comienzas a utilizar fertilizantes químicos el suelo va a pedirte más y más, entonces ya tienes que comprar las semillas que te vende la misma empresa que además te va vender junto a ella todo el 'paquete tecnológico'". En el mismo sentido, el uso de semillas transgénicas es "una forma de control sobre el alimento": "Pero no sólo está la dimensión económica, la transgenia es, además, algo nuevo también para la ciencia, entonces se permite que el ser humano consuma alimentos genéticamente modificados cuyos efectos sobre la salud se desconocen por completo y lo que se ha comenzado a conocer es que son malos". Crítico sobre la falta de investigación sobre estos efectos, el especialista aseguró que "se ha producido una industrialización de la ciencia", aunque rescató a aquellos investigadores quienes desde los márgenes se han preocupado por brindar los datos que permiten confirmar los efectos nocivos por ejemplo de los agrotóxicos. Otro aspecto de la agroecología es la conformación de mercados a menor escala, donde se encuentran productores con compradores: "Esta otra dimensión es bien importante porque es la dimensión socio económica. La agricultura ecológica consumida sólo por las clases altas no sirve para transformar una sociedad, pero si se completa con las otras dimensiones como la creación de estos mercados alternativos, entonces comienza a tener otro sentido". Finalmente, para lograr lo que se denomina una "transición a la producción agroecológica", el especialista aseguró que "se debe comprometer a los Estados para poder lograr esta transformación a escala de toda la producción mundial. "Esto puede hacerse, en Brasil y Bolivia han habido experiencias muy interesantes que demostraron que es posible, sólo se necesita más decisión política", concluyó.
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miércoles, 9 de diciembre de 2015
martes, 8 de diciembre de 2015
Una investigación basada en modelos matemáticos obliga a replantear la lucha contra el alzhéimer
Descubren que, al contrario de lo que se pensaba, los astrocitos no fagocitan las placas amiloides, sino que huyen de ellas
El estudio analiza cómo se distribuyen los astrocitos, las células más abundantes del cerebro - ABC
La evidencia científica daba hasta ahora por probado que los astrocitos, las células más abundantes del cerebro, tenían un papel clave en la inflamación del cerebro que provoca el alzhéimer, ya que, según creían, éstos se desplazaban hacia las placas de amiloide, cuya formación se asocia a la aparición de la enfermedad, y las devoraban. Ahora, investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) dan un vuelco a esta realidad utilizando modelos matemáticos, los mismos de los que se sirven para estudiar las galaxias.
Un equipo de científicos del Instituto de Neurociencias de esta universidad, en colaboración con el Hospital General de Masachussetts, en Boston, han analizado cómo se distribuyen espacialmente estas células indispensables para el correcto funcionamiento de las neuronas. La investigación, que hoy se publica en «Proceedings», demuestra que los astrocitos, en lugar de dirigirse a las placas amiloides, huyen de ellas.
«Es un descubrimiento muy importante, ya que la eliminación de las placas de amiloide por parte de células del mismo cerebro es una de las estrategias terapéuticas más relevantes en el desarrollo para curar la enfermedad del mal de Alzheimer. Por tanto, clarificar qué células pueden eliminar o no a las placas es esencial para la obtención de terapias efectivas», señala Elena Galea, investigadora del Instituto de Neurociencias de la UAB.
Técnicas para estudiar las galaxias
La investigación ha consistido en identificar las fuerzas que modelan la interacción entre los astrocitos y las placas amiloides para obtener una representación de las posiciones relativas que adoptan en el espacio. Para ello, se han utilizado técnicas usadas en física estadística para determinar, por ejemplo, la evolución de las galaxias a partir de las fuerzas de interacción entre las estrellas que las componen.
En lugar de galaxias y estrellas, los científicos han analizado imágenes tridimensionales de los astrocitos del interior del cerebro de ratones que padecen la enfermedad. El análisis tridimensional de estas imágenes muestra que los astrocitos se repelen entre ellos, y también que son repelidos por las placas de amiloide. «Quizás lo más importante que aporta es que, al contrario de lo que consideran los investigadores que estudian el alzhéimer, los astrocitos no rompen esta organización para desplazarse hacia las placas y fagocitarlas. Más bien, se alejan ligeramente de ellas».
Hasta ahora, creían que los astrocitos se desplazaban hacia las placas de amiloide y las devoraban, por lo cual potenciar su actividad podría ser un buen remedio contra el desarrollo de la enfermedad. La investigación constata ahora que los astrocitos se alejan de ellas. No obstante, según afirma Galea, «algo deben sentir» cuando se forman las placas, ya que cuando eso sucede se aumenta la producción de la proteína que más los caracteriza, la GFAP. «Eso sugiere que los astrocitos podrían actuar contra la formación de las placas de amiloides modificando su función, mas que cambiando de posición», concluye la investigadora de la Autónoma.
Prostitución: un debate necesario
La prostitución, “el oficio más viejo del mundo”, históricamente ha sido un tema cuestionado, pero también invisibilizado. Hoy, dentro del feminismo, la discusión no está cerrada: los dos posicionamientos más fuertes respecto a la prostitución son antagónicos. Mientras regulacionistas y abolicionistas en nombre del feminismo argumentan a favor y en contra de darle un marco legal al trabajo sexual, algunas prostitutas comenzaron a organizarse.
Por Mercedes Azar Quibar, María Pía Borja y Julieta Lilén Raffo
“Todo el mundo habla por nosotras”, dicen Maria Esther Lopez y Teresa Godoy, dos prostitutas que forman parte de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (Ammar), delegación Neuquén. “Antes queríamos hablar pero no teníamos herramientas”, explican. Hace algunos años las mujeres que ejercen la prostitución comenzaron a organizarse y se nuclearon en Ammar; en Neuquén Capital, este proceso se dio hace un poco más de tres años.
En octubre del año pasado, Ammar, junto a otras organizaciones y al diputado (Rodolfo) Canini, presentó en la Legislatura neuquina un proyecto de ley para regular el trabajo sexual. Agrupaciones feministas que luchan por abolir la prostitución presentaron un contraproyecto, que es en realidad un documento donde argumentan su postura.
Carmen Capdevila es integrante de “Casandrxs”, una de las agrupaciones feministas que firmó el contraproyecto, y sostiene que “ser abolicionista significa estar a favor de la libertad sexual y placentera y a favor de las relaciones basadas en el respeto a las personas”. La prostitución, para ellas, es la máxima expresión de violencia hacia las mujeres.
Dentro de su planteo explican que hay un sistema de prostituyentes basado en la asimetría de poder y en el patriarcado. Consideran que la prostitución no puede ser tratada como una forma de trabajo porque atenta contra la sexualidad de las personas. “Nadie tiene derecho a explotar ni a vivir a costa de la vulnerabilidad de otra persona como es el caso de las personas prostituidas. Las personas no se prostituyen, son prostituidas”, aseguró Capdevila.
La posición antagónica al abolicionismo es el regulacionismo. Leonora Jáuregui y Carla Sabino forman parte de “Sin Cautivas”, una agrupación feminista también neuquina que en un momento estuvo más cercana al abolicionismo y hoy se asumen regulacionistas. “Lo que hacemos es apoyar a un sector de mujeres que están reclamando un ejercicio seguro de un trabajo de una venta de servicio que ejercen hace muchísimos años y que lo tienen que ejercer de manera clandestina y en condiciones de mucha inseguridad y represión porque no se está reconociendo el trabajo como tal”, explican.
“No hay una sola realidad, siempre va a haber una persona que va a decir este trabajo no le gusta. Y hay otro montón de mujeres y otros sectores que lo eligen porque económicamente les cierra”, explican. Y esto tiene coherencia con lo que las prostitutas cuentan.
Teresa Godoy señala que “fue el dinero” lo que la hizo prostituirse. María Esther López también, se había separado y quería “hacer la diferencia” económica y gracias a la prostitución lo logró. “Nosotras podemos decir que elegimos este trabajo, porque hay millones de posibilidades si una elige dejar de ser trabajadora sexual, una elige este trabajo por comodidad, por el poder adquisitivo que podés tener”, resumen.
La discusión entre abolicionismo y regulacionismo es compleja. Mientras las primeras señalan a la prostitución como la máxima expresión del machismo y consideran que “el prostituyente es un violador” (también consideran que no se puede llamar trabajo sexual a la prostitución ni cliente a quien la consume, ya que sería legitimarlo), las otras entienden que las mujeres somos dueñas de nuestro cuerpo y podemos hacer con él lo que queramos, incluso prostituirnos, y complejizan: “Discutir sobre el trabajo sexual es pensar cómo minimizar esas violencias, machistas, sexistas, en los cuerpos de las compañeras. Pero negando a las trabajadoras sexuales no se va a avanzar en protegerlas”.
Como ambas posturas argumentan desde el feminismo y en contra del heteropatriarcado, ambas posturas creen que su lugar es el más incómodo y que con la corriente que defienden podría combatirse la trata.
Abolicionistas y regulacionistas coinciden en la vulnerabilidad de quienes ejercen el trabajo sexual. Godoy y López entienden que sus casos fueron excepcionales porque pudieron formarse y tener otras posibilidades laborales pero explican que “la mayoría de las que se prostituyen son chicas jóvenes de mucha necesidad”.
Las abolicionistas coinciden en este punto, piensan que es el Estado el que genera las situaciones de vulnerabilidad y que lleva a la desigualdad social. Para Capdevilla hoy el Estado no solo está ausente si no que promociona la prostitución ya que los proyectos presentados en las provincias surgen del partido o colectora gobernante.
“Hay muchas personas que nacen ya en situaciones terribles de abandono económico y/o emocional y esta forma de vivir es la que les queda en este sistema patriarcal, misógino y capitalista”, dijo Capdevila y agregó que no es sólo económico, sino también emocional, porque a veces las prostituidas se bancan su carrera universitaria, por ejemplo, y que “eso las lleva a creerse que eligen libremente y aquí la vulnerabilidad es emocional”.
Desde el regulacionismo se entiende que esta vulnerabilidad podría reducirse con legislación sobre el trabajo de las prostitutas que no sólo tienen malas condiciones laborales sino que constantemente sufren abusos policiales. “La iniciativa de las trabajadoras sexuales es que se dé un marco de derechos y obligaciones. Los derechos van a ser poder ejercer con tranquilidad, obra social, aportes jubilatorios, ser monotributistas… y una serie de obligaciones que tienen que ver con los impuestos, la educación”, explican desde Sin Cautivas.
El abolicionismo, si bien propone prohibición desde las leyes, apuesta a un “cambio cultural”. “Los varones no aprenden y no hacen el proceso de no prostituir, recién ahora están apareciendo algunos colectivos”, dice Capdevila. Desde su perspectiva defender la regulación es machista: “Ponemos la carga en las mujeres y no en el verdadero responsable que es el prostituyente. Ahí hay que poner la mirada y la sanción social y no seguir defendiéndolo que es lo que hacen los grupos reglamentaristas que defienden a los derechos de los machos”, sostiene.
En Argentina el trabajo sexual no está prohibido pero tampoco está regulado. Cristina Beute, fiscal federal de Neuquén, aclara: “La prostitución es una actividad que no está prohibida. El proxenetismo sí está prohibido, que es cuando un tercero explota económicamente la prostitución de una persona”, y señala que “se percibe que, si bien el Estado no prohíbe la prostitución, sí es una actividad que no está favorecida, no está bien vista la prostitución como una actividad valiosa”.
Sobre la reglamentación, la fiscal Beute explica la discusión que se da respecto de la prostitución desde el punto de vista legal:
La prostitución es –al igual que lo fue el aborto- uno más de los tantos debates incómodos que se evita discutir, pero que suceden a nuestro alrededor, y en pésimas condiciones. La complejidad de las posturas hace que no exista una posición homogénea dentro del feminismo, pero, al menos, el debate se está dando y no sólo en un plano simbólico, sino, en Neuquén y a lo largo del país, con las prostitutas como protagonistas.