Así se convirtió el gato en el animal doméstico que conocemos hoy
Antes de que los
gatos conquistaran internet, se propagaron por el antiguo mundo hace
unos 10.000 años. Según un nuevo estudio, que ha permitido analizar ADN
antiguo, estos felinos evolucionaron hasta convertirse en los animales
domésticos que conocemos hoy gracias a varias olas de domesticación y a
la contribución de los habitantes de Egipto y Oriente Próximo. Los
análisis revelan que todos los gatos domésticos descienden del gato
salvaje africano Felis silvestris lybica.
.
Los gatos domésticos están presentes en todos los continentes excepto en la Antártida./ Pixabay
La preservación del grupo de genes de los gatos domésticos que viven en nuestros hogares en la actualidad tan solo fue posible gracias a la gran contribución de los pueblos de Oriente Próximo y Egipto, según señala el trabajo liderado por la Universidad de Lovaina (Bélgica).
La población de felinos comenzó a extenderse en el Neolítico
El equipo científico recopiló datos a partir de restos arqueológicos
hallados en Europa, África y Asia, desde la Rumanía mesolítica hasta la
Angola del siglo XX. Los resultados apuntan hacia la existencia de dos
linajes de felinos que, mayoritariamente, han dado lugar al gato
doméstico moderno, que desciende del gato salvaje africano (Felis silvestris lybica), una subespecie salvaje que se encuentra en el norte de África y el Oriente Próximo.El primero apareció en el suroeste de Asia y se extendió hasta Europa hace unos 6.400 años. Según el análisis llevado a cabo por los científicos, los gatos fueron domesticados por los primeros agricultores de Oriente Próximo hace unos 10.000 años.
La domesticación del gato, basada en una relación beneficiosa mutua para el felino y el humano, tuvo lugar en los primeros asentamientos agrícolas, donde los granjeros aceptaron la entrada de gatos para mantener a los roedores alejados de la producción. Con el tiempo, este comportamiento derivó en la domesticación del gato montés.
"Todavía no está claro si hubo un segundo proceso de domesticación en Egipto", comenta el investigador
La segunda estirpe corresponde con la de la mayoría de las momias
egipcias analizadas. En este caso, el felino se difundió por el
Mediterráneo y otras partes del mundo durante el primer milenio antes de
Cristo gracias a la introducción de los gatos en los barcos comerciales
como cazadores de ratones.No obstante, aún existe alguna incógnita en torno al origen de los gatos egipcios, según apuntan los investigadores. “Todavía no está claro si descienden de gatos importados desde Oriente Próximo o si tuvo lugar un segundo proceso de domesticación en Egipto”, señala Claudio Ottoni, uno de los autores de esta investigación y miembro del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS, por sus siglas en francés).
Por último, los científicos observaron los distintos patrones en la piel de los gatos a lo largo de la historia y descubrieron que la mutación genética recesiva asociada con las clásicas marcas del gato atigrado, o gato tabby, no aparecieron hasta la Edad Media. Hasta entonces, la mayoría de los gatos antiguos tenías rayas.
Este proceso se dio en un primer momento en el suroeste de Asia y, posteriormente, se extendió por toda Europa y África, concluyendo que la domesticación más temprana del gato estuvo enfocada con toda probabilidad a los rasgos del comportamiento, en lugar de a factores más estéticos.
Casi
10 millones de adultos estadounidenses tienen una enfermedad mental
grave, y una cantidad similar de personas han pensado en suicidarse en
el año anterior, según un nuevo informe del gobierno sobre las
afecciones mentales del país.

“Antes de que un médico tome una decisión ya ha tenido a un
ejército de representantes que han ido a recordarle lo bueno que es un
medicamento, lo que termina influyendo en su decisión, de forma que
acaba prescribiendo los nuevos medicamentos pensando que está haciendo
lo mejor para sus pacientes, cuando no siempre es así”, explica Novoa.
Así lo hará a partir del próximo 1 de enero de 2018 la patronal
del sector de las tecnologías sanitarias, FENIN, que, a diferencia de
Farmaindustria, ha especificado en su código ético que “las empresas no
darán ayudas a profesionales de la salud a título personal”.