lunes, 6 de agosto de 2018


Conjuntivitis: cinco respuestas a preguntas frecuentes

Su origen puede ser infeccioso o alérgico. Qué medidas se deben tomar.


El enrojecimiento es uno de los síntomas, pero también puede ser señal de otros cuadros.
El enrojecimiento de los ojos no siempre es síntoma de conjuntivitis. Entonces ¿cómo saber si lo que tengo es conjuntivitis? Y en caso de que el diagnóstico sea positivo ¿el origen es siempre el mismo? ¿Cómo se trata? ¿Cuánto dura? Sólo algunas de las preguntas que surgen cuando los ojos muestran señales de que algo no anda bien.
Por definición, la conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, la piel que recubre el ojo por fuera. "Se trata de un tejido con numerosos vasos sanguíneos, razón por la cual cuando se inflama se pone rojo", explica el médico oftalmólogo Rogelio Ribes Escudero.

La conjuntivitis puede ser originada por un alergeno.
La conjuntivitis puede ser originada por un alergeno.

¿Cuáles son las causas?

Según el agente causal, las conjuntivitis pueden ser no infecciosas (alérgica) o infecciosas (bacteriana o viral). El sitio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, ofrecen la siguiente caracterización para identificar el origen de cada una de ellas:

Conjuntivitis viral

La causa probablemente sea un virus en los siguientes casos:
✔La conjuntivitis acompaña a un resfrío común o una infección de las vías respiratorias.
✔Las secreciones del ojo son acuosas en lugar de espesas.

Conjuntivitis bacteriana

La causa puede ser bacteriana en los siguientes casos:
✔Aparece al mismo tiempo que una infección de oído.
✔Ocurre poco tiempo después del nacimiento.
✔Las secreciones del ojo son espesas en lugar de acuosas.

Conjuntivitis alérgica

La causa probablemente sea alérgica en los siguientes casos:
✔La conjuntivitis ocurre en ciertas estaciones, cuando son altos los niveles de polen.
✔Produce picazón intensa.
✔Ocurre cuando la persona tiene otros signos de enfermedad alérgica, como rinitis alérgica, asma o eccema.

¿Cuáles son los síntomas?

Se presenta con enrojecimiento ocular, edema o hinchazón de párpados, sensación de cuerpo extraño, secreción y párpados pegados que empeoran al levantarse. Cuando son producidas por virus pueden estar acompañadas por fiebre, faringitis, otitis y secreción nasal, precisa Eliana Segretin Gutiérrez, médica de la sección Superficie Ocular e Infectología del Servicio de Oftalmología del Hospital Italiano.

¿Es contagiosa?

La conjuntivitis infecciosa más común es la producida por el adenovirus, que es el mismo virus de la gripe. Es un cuadro muy contagioso, principalmente a través de las secreciones oculares, advierte Ribes Escudero, que es miembro de la Sociedad Argentina de Superficie Ocular e integra el servicio de Oftalmología del Hospital Alemán. "Por eso, es importante que los pacientes con conjuntivitis se aíslen socialmente hasta que el cuadro infeccioso se resuelva y que realicen una correcta higiene de manos con jabón y alcohol para evitar diseminar la infección. El cuadro puede durar entre 2 a 4 semanas. Por tratarse de un virus, no existe tratamiento específico, sino compresas frías, analgésicos y, en algunos casos, antiinflamatorios. Los antibióticos que se administran en estos casos no son para curar el virus, sino para evitar una contaminación bacteriana", aclaró.

¿Cómo es el tratamiento en cada caso?

El tratamiento de las conjuntivitis varía según la causa que la produce. Por eso es importante concurrir al médico oftalmólogo para realizar un correcto diagnóstico clínico, aconsejan desde el Hospital Italiano.
En la conjuntivitis alérgica, si es posible identificar el alergeno causal, hay que evitar entrar en contacto con él. Aplicar localmente compresas frías varias veces al día. Según prescripción y bajo seguimiento médico, se pueden utilizar colirios lubricantes, antialérgicos, vasoconstrictores y/o corticoides e inmunoterapia.
En las conjuntivitis bacterianas, si el paciente es usuario de lentes de contacto, debe discontinuar su uso. Como medidas higiénicas, realizar un lavado frecuente de las manos, emplear anteojos oscuros si presenta intensa molestia a la luz o fotofobia. La mayoría de las conjuntivitis no complicadas responden al tratamiento con colirios de antibióticos durante 5 a 10 días.
Antes de instilar las gotas oftálmicas, es conveniente limpiar la secreción de los párpados y pestañas con una gasa esterilizada embebida en solución fisiológica y luego colocar las gotas evitando que las pestañas toquen la punta del gotero para no contaminarlo. Nunca ocluir los ojos con gasas o apósitos ya que aumenta localmente el calor y con ello se favorece la proliferación de los gérmenes.
En las conjuntivitis virales, si el paciente es usuario de lentes de contacto también debe discontinuar su uso. Colocar compresas frías y lavar con suero fisiológico las secreciones y costras que aparecen en las pestañas. Según indicación médica, se pueden usar colirios para aliviar la picazón y lágrimas artificiales para reducir la sensación de arenilla o cuerpo extraño. En casos especiales, sólo indicado y controlado por el médico oftalmólogo se pueden utilizar colirios de antibióticos o corticoides.
Este tipo de conjuntivitis puede extenderse y afectar a la córnea (queratitis), lo cual puede producir fotofobia o molestia a la luz, visión borrosa o halos de manera transitoria. "Hay que evitar la propagación de la enfermedad a otros individuos debido a que este tipo de conjuntivitis es muy contagiosa y puede causar epidemia. Para esto se recomiendan medidas de higiene personal y lavado de manos", insiste Segretin Gutiérrez.

Se deben respetar las indicaciones de los especialistas.
Se deben respetar las indicaciones de los especialistas.

¿Se pueden colocar gotas sin consultar al médico?

Las conjuntivitis en general suelen ser infecciones autolimitadas y benignas, pero, a veces, pueden complicarse. Uno de los peligros de automedicarse es que muchos colirios contienen corticoides, que deben usarse con precaución y no en todos los casos. El otro problema de la automedicación es que otras enfermedades más severas de los ojos pueden comenzar de manera similar a una conjuntivitis. Por eso lo ideal es que todo paciente con comienzo agudo de enrojecimiento ocular sea evaluado por el oftalmólogo, aconseja la médica del Hospital Italiano.

¿Qué medidas pueden evitar el contagio?

• Lavar cuidadosa y frecuentemente las manos, especialmente si se estuvo en contacto con una persona con conjuntivitis.
• Evitar tocar los ojos y el rostro (especialmente si se estuvo en contacto con una persona con conjuntivitis).
• Limitar o evitar el contacto cercano y directo (besos, abrazos) con personas afectadas.
• No compartir las toallas, pañuelos ni fundas de almohada que hayan estado en contacto con personas con conjuntivitis.
• No compartir objetos personales como colirios o cosméticos para los ojos.
• Realizar un uso y cuidados apropiados de las lentes de contacto.
• No concurrir a escuelas, piletas o trabajo, según indicación médica
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EL PP ESPAÑOL,NAZIS,ASESINOS Y LADRONES...SE LLEVAN HASTA EL ALGODÓN


La Comunidad de Madrid no ha aportado en una década ningún informe o estudio con datos que avale su principal tesis para llevar a cabo la privatización sanitaria: una mayor eficiencia en el gasto público. La Cámara de Cuentas lo pone negro sobre blanco en el anteproyecto del informe de fiscalización del gasto sanitario y farmacéutico en la región entre 2011 y 2015,  al que ha tenido acceso eldiario.es   a través del buzón seguro y anónimo Fíltrala . 
El órgano fiscalizador constata en un documento profuso cuajado de datos que "se desconoce en base a qué criterios tomaron estas decisiones, ni el supuesto ahorro o mejora en la prestación de la asistencia sanitaria que se habría podido obtener". Según el funcionamiento de la Cámara, los anteproyectos son remitidos a los organismos fiscalizados para que realicen alegaciones y de ahí se derive un proyecto que tiene que aprobar el Pleno de la Cámara para que se convierta en definitivo. La Consejería de Sanidad no ha respondido a eldiario.es sobre si el informe está ya en sus manos o han presentado alegaciones.
"No se han facilitado informes y/o estudios elaborados en los que se evaluaran las distintas opciones de gestión en términos de eficiencia, eficacia y economía", apunta el órgano fiscalizador, que desmonta por ausencia de pruebas el argumentario utilizado por el Ejecutivo dirigido Ignacio González (PP) para justificar la privatización  tumbada por la justicia de seis hospitales de gestión sanitaria pública (Infanta Sofía, Infanta Cristina, del Henares, del Sureste, del Tajo y de Vallecas). Las mismas razones que expuso su antecesora, Esperanza Aguirre, para abrazar el modelo semiprivatizado primero y privatizado al 100% después para su plan de infraestructuras sanitarias.
Parte del anteproyecto del informe de fiscalización de gasto sanitario en Madrid (2011-2015).
Parte del anteproyecto del informe de fiscalización de gasto sanitario en Madrid (2011-2015).

Seis hospitales con canon y cuatro privatizados

Actualmente hay cuatro hospitales en Madrid de gestión privada. La Comunidad  importó este sistema de la Comunitat Valenciana. De hecho, colocó como director general de Hospitales al impulsor del modelo en Valencia y directivo de la aseguradora Adeslas, Antonio Burgueño. Los cuatro centros están en régimen de concesión, es decir gestionados por empresas a las que paga la Consejería de Sanidad por prestar el servicio. Son el Infanta Elena (Valdemoro), el de Torrejón, el de Villalba y el Rey Juan Carlos (Móstoles); todos impulsados cuando dirigía la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre (PP). Además, otros seis se montaron con un sistema de semiprivatización en el que se cedió la gestión no sanitaria del centro a la concesionaria que levanta el edificio a cambio de un canon anual. En diez años se ha pagado más de 1.550 millones a esas concesionarias en concepto de este canon, según datos recogidos por la Cámara de Cuentas. 
Según el anteproyecto al que ha accedido eldiario.es, el Ejecutivo de Esperanza Aguirre –que gobernaba en 2007 cuando se empezó a explotar esta fórmula– fundamentó la elección de este modelo en "los principios de  racionalización, eficacia, simplificación, libertad de elección y eficiencia" pero no ha aportado hasta la fecha "ningún análisis comparativo" de cuánto habría costado prestar el servicio "con los propios medios de la Comunidad" en lugar de ajenos. 
La fórmula se estrenó en la Comunitat Valenciana, en el hospital de la Ribera: el modelo Alzira que acaba de ser recuperado para la gestión pública directa por la Generalitat. Esa forma de ofrecer la atención sanitaria todavía está viva en Vinalopó, Torrevieja y Dénia. El modelo, al menos semiprivatizado, también se exportó más tarde, por ejemplo, a Galicia (al hospital de Vigo Álvaro Cunqueiro). El nuevo hospital de Burgos que ha seguido la senda de la concesión privada se ha revelado un agujero de dinero público.
Parte del anteproyecto del informe de fiscalización de gasto sanitario en Madrid (2011-2015).
Parte del anteproyecto del informe de fiscalización de gasto sanitario en Madrid (2011-2015).
Entre 2011 y 2015, la Comunidad de Madrid ha pagado cerca de 986 millones de euros a las empresas gestoras (ahora Quirón Salud y Sanitas), de acuerdo con los datos de la Cámara de Cuentas, que también entra a analizar la actividad y la facturación de estos hospitales. Con esta información concluye que, al final, los pacientes que requieren hospitalización son tratados "en mayor medida en hospitales del SERMAS", es decir, en los públicos. 
Este hecho probado al menos entre los años 2013 y 2015 puede responder, según el informe, a la "libertad de elección" de centro que existe en la región, pero también a la derivación desde hospitales privatizados porque no tienen "la cartera de servicios precisa" para atender correctamente o pretenden "reducir costes en los tratamientos más complejos o largos".

"Incertidumbre" en los costes finales

La Cámara de Cuentas insiste en que, además de no haber pruebas de ahorro ni eficiencia de este modelo, la gestión por concesionarias y el canon comprometido con las sociedades que construyeron los seis hospitales que se pretendían privatizar genera unos gastos a la administración pública difíciles de calcular y, por tanto, existe "incertidumbre" sobre los costes finales. Al inicial se deben añadir los modificados, sumas obligadas por sentencia judicial o conceptos como las bonificaciones por ahorro energético (casi cuatro millones de euros). ¿El resultado final? Sobrecostes, descontrol del gasto y caos contable ya desvelado por la Cámara de Cuentas
A las concesionarias de los cuatro hospitales privatizados se les paga con un sistema variable que incluye un fijo por cada tarjeta sanitaria (que crece con el IPC) y saldos intercentros. Este saldo suma o resta en función de los pacientes que no son de la zona y eligen el centro (suma), y de los que no acuden a su hospital de referencia y optan por otro (resta).
Los hospitales del SERMAS (de gestión pública directa) recibieron con este sistema 123 millones de euros más entre 2013 y 2015 porque el número de pacientes que atendieron pese a que les correspondía otro hospital fue mayor al volumen de personas que eligieron otro aunque les tocaba uno público de gestión directa. Mientras, los privatizados registran año a año (salvo excepciones) saldos negativos por la marcha –voluntaria o provocada por los gestores– de pacientes, según los datos aportados por la Cámara de Cuentas. 
Como los centros forman parte de la red pública, la administración debe controlar su funcionamiento y el uso que hacen de los recursos dentro de su autonomía. Ese control está reservado a un Comisionado de la Administración en cada hospital que, según la Cámara de Cuentas, no existe actualmente aunque "ha existido en distintos momentos del periodo fiscalizado".
Para mejorar los controles, tres de los cuatro hospitales privatizados (Torrejón, Rey Juan Carlos y Villalba) deberían aportar un 0,5% del precio anual de su contrato para realizar "auditorías de calidad y disponibilidad de los servicios concesionados" pero esa cantidad nunca se ha reclamado desde la administración, según la Cámara de Cuentas. "En ningún ejercicio, desde la puesta en funcionamiento de los hospitales, se ha requerido a las concesionarias la puesta a disposición de la Administración del 0,5% del importe anual del contrato. Los costes por las auditorías realizadas con medios propios no se repercutieron en las liquidaciones de 2012 ni de 2013, indicando el SERMAS que se repercutirán en la liquidación 2014", dice el informe.

Privatización (frustrada) en dos fases

Los Gobiernos del PP de Esperanza Aguirre, primero, e Ignacio González, que le tomó el relevo, idearon un proceso de privatización sanitaria que solo ha podido aplicarse parcialmente. Aún el Partido Popular presume de todos los hospitales que construyó de golpe la expresidenta a base de abrir el sistema público al capital privado con sociedades concesionarias que adelantaron el dinero y construyeron los edificios por un canon anual de dinero público que se seguirá pagando durante 30 años. 
Los planes del presidente Ignacio González y el consejero Javier Fernández-Lasquetty –cerebro de la privatización– pasaban por externalizar la prestación del servicio público cediendo la gestión a concesionarias por 10 años en los hospitales Infanta Sofía, Infanta Leonor, Infanta Cristina, del Henares, del Sureste y del Tajo. En total 1.149 camas y 5.128 profesionales. Para ello, s e   modificó la ley , se redactaron contratos, se buscaron contratistas y hasta se modificaron las condiciones de adjudicación a última hora para hacer más atractivo el encargo. El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid aprobó en 2013 un gasto plurianual de más de 4.000 millones de euros para estos contratos. 
Pero en septiembre de ese mismo año el Tribunal Superior de Justicia de Madrid suspendió la licitación de estos contratos y puso fin, tras una amplia movilización social de los sanitarios en Madrid, al propósito de privatización. Hacer el camino de ida, parado por los tribunales, ha tenido un coste para las arcas públicas pese a que esos contratos nunca se firmaron. La administración, como recuerda el informe de la Cámara de Cuentas, tuvo que indemnizar a la empresa a la que adjudicó la gestión del Infanta Sofía, Infanta Cristina y del Tajo por "daños y perjuicios irrogados" con 240.355 euros.  Por entonces ya estaban funcionando paralelamente tres de los cuatro hospitales de gestión privada (el de Villalba se inauguró en 2014 con tres años de retraso) a los que acuden pacientes de la red pública. 

domingo, 5 de agosto de 2018

¿Te imaginas una mano robótica con cuatro dedos autónomos y un pulgar que puede hacer lo mismo que la versión de carne y hueso? Bueno, pues eso aún es una fantasía.
No obstante, los mejores laboratorios de inteligencia artificial del mundo están cada vez más cerca de crear manos robóticas que sí puedan imitar a las humanas.

LA GIRADORA

En OpenAI, el laboratorio de inteligencia artificial de San Francisco que fundaron Elon Musk y otros nombres importantes de Silicon Valley, tienen a Dactyl. Se parece mucho a la prótesis que usa Luke Skywalker en el episodio VIII: dedos mecánicos que se doblan y se enderezan como los de una mano humana.
Si le das unos bloques de alfabeto a Dactyl y le pides que te muestre letras en particular —la “o” roja, la “p” naranja o la “i” azul—, lo hará y girará, torcerá y volteará el juguete con gran velocidad.
Para una mano humana sería una tarea sencilla. Para una máquina autónoma es un logro notable, y, en esencia, Dactyl aprendió la tarea por sí sola. Por medio de métodos matemáticos que permiten que Dactyl aprenda, los investigadores creen que pueden entrenar manos robóticas y otras máquinas para que realicen tareas mucho más complejas.
Tal destreza representa un enorme salto en la investigación de la robótica. Hasta hace poco, los investigadores aún tenían problemas para que manos mucho más simples dominaran tareas mucho más sencillas.

LA SUJETADORA

Este sistema que crearon los investigadores de Autolab, un laboratorio de robótica que se encuentra dentro del campus Berkeley de la Universidad de California, representaba hasta hace unos años los límites de la tecnología.
Equipada con “sujetadores” de dos dedos, la máquina puede recoger artículos, como un destornillador o pinzas, y meterlos en contenedores.
El sujetador es mucho más fácil de controlar que una mano con cinco dedos, y la dificultad de crear el software que se necesita para operarla es mucho menor.
Puede trabajar con objetos que le son desconocidos: tal vez no sepa qué es una botella redonda para condimentos, pero esta tiene una forma básica similar a la de un destornillador, algo que la máquina sí conoce.
No obstante, cuando esta máquina se enfrenta a algo que es diferente de lo que ha visto (como una pulsera de plástico), todo puede pasar.

LA RECOGEDORA

Lo que se busca es un robot que pueda recoger cualquier cosa, incluso objetos que no haya visto antes. Esto es lo que otros investigadores de Autolab han construido en los últimos años.
El sistema utiliza equipo sencillo: una sujetadora y una ventosa. Con eso puede recoger todo tipo de artículos aleatorios, desde un par de tijeras hasta un dinosaurio de juguete hecho de plástico.
El sistema surge gracias a avances claves en el aprendizaje automatizado. Los investigadores de Berkeley modelaron la forma de más de diez mil objetos e identificaron la mejor manera de recoger cada uno. Por medio de una red neuronal, un sofisticado algoritmo, el sistema analizó todos esos datos y aprendió a reconocer cuál era la mejor forma de recoger cualquier objeto. En el pasado los investigadores debían programar un robot para que realizara esa tarea. Ahora, puede aprenderla por sí solo.
Si le dan, por ejemplo, una figura de Yoda, reconoce que debe usar la sujetadora para recoger el juguete.
Mientras que utiliza la ventosa para la botella de condimentos.
Puede hacer esto incluso entre un grupo de artículos aleatorios. No es perfecta pero, como el sistema puede aprender por sí solo, está mejorando con mayor rapidez que las máquinas del pasado.

LA TENDEDORA DE CAMAS

Aunque este robot no deje perfectas las esquinas, representa un progreso destacable. Los investigadores de Berkeley armaron el sistema en apenas dos semanas, por medio de las últimas técnicas de aprendizaje automático; hace no tanto tiempo se habrían necesitado meses o años.
El sistema puede aprender a hacer una cama en poco tiempo con tan solo analizar la información. En este caso, los movimientos que se necesitan para tenderla.

LA EMPUJADORA

Al otro lado del campus de Berkeley, en un laboratorio llamado BAIR, un sistema usa distintos métodos de aprendizaje. Puede empujar un objeto con una sujetadora y predecir dónde terminará ese objeto. Es decir, puede mover juguetes sobre un escritorio como si lo hiciéramos tú o yo.
El sistema aprende este comportamiento al analizar un acervo enorme de videos que captan cómo se empujan los objetos. De este modo, puede enfrentarse a incertidumbres y a los movimientos inesperados que conllevan este tipo de tareas.

EL FUTURO

Todas estas son tareas sencillas y las máquinas pueden realizarlas solo en ciertas condiciones: es algo impresionante, pero también falible. No obstante, los métodos de aprendizaje automático de estos sistemas apuntan hacia un progreso continuo en los próximos años.
Los investigadores de la Universidad de Washington, al igual que los de OpenAI, han entrenado a manos robóticas que tienen dedos como los de manos humanas.
Es mucho más difícil habilitar esos dedos que una sujetadora o una ventosa, pues una mano antropomórfica se mueve de muchas formas diferentes.
Los investigadores de Washington entrenan a esta mano por medio de simulaciones, recreaciones digitales del mundo real. Así optimizan el proceso.
El entrenamiento de Dactyl en OpenAI es similar. En dos días, el sistema puede aprender a girar el bloque tantas veces como si hubiera tenido cien años de prueba y error gracias a la simulación, que corre en miles de chips de computadora.
Una vez que el sistema sabe qué funciona en la simulación, puede poner en práctica ese conocimiento en el mundo real.
Muchos investigadores cuestionaron si este tipo de entrenamiento simulado se podía transferir al ámbito no virtual. Al igual que los investigadores de Berkeley y de otros laboratorios, el equipo de Dactyl demostró que es posible.
Introducen aleatoriedad a la simulación, al cambiar la fricción entre la mano y el bloque de alfabeto o la gravedad simulada. Ya que la mano aprende a lidiar con esos cambios en la simulación puede responder a elementos aleatorios en el mundo real.
Lo único que puede hacer Dactyl en la actualidad es girar el bloque. Pero los investigadores ya exploran cómo aplicar esos métodos a tareas más complejas, como la manufactura o los drones voladores. Incluso, quizá, a vehículos autónomos.
Producción adicional por Keith Collins, Tim Hussin, Whitney Richardson y Josh Williams.Para el NYT

ESAS PASTILLAS SON TAN FALSAS COMO TRUMP

La verdad sobre las pastillas contra el dolor

Pastillas analgésicasDerechos de autor de la imagenISTOCK
Image captionMuchos tenemos pastillas para aliviar dolores en nuestro botiquín, pero ¿cuán efectivas son?
Cada año gastamos una fortuna en medicamentos de venta libre que prometen aliviar todo tipo de problemas de salud, desde dolores de cabeza hasta indigestión y desde resfríos hasta contracturas musculares, incluyendo otras cosas como el acné.
Pero ¿cuán efectivos son estos medicamentos? Y ¿qué impacto real tienen sobre nuestro cuerpo?
El doctor Chris Van Tulleken de la serie de la BBC "La verdad sobre…" decidió investigarlo. Su primer desafío: los analgésicos.
Son uno de los medicamentos de venta libre -es decir, que no requieren una receta médica- más consumidos en todo el mundo.
Prometen aliviar todo tipo de dolencias, como los dolores de cabeza, de dientes, los musculares o las molestias menstruales.
Muchos de ellos incluso aseguran combatir uno de estos problemas, específicamente.
Cajas de analgésicos en una farmacia en EE.UU.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLas farmacias suelen vender decenas de analgésicos distintos que prometen aliviar dolencias en distintas partes del cuerpo.
Los analgésicos más populares son el paracetamol, el ibuprofeno y la aspirina.
En algunos países estos productos pueden conseguirse únicamente en las farmacias. En otros, también se venden en supermercados y otros establecimientos comerciales.
Pero ¿cuánto sabemos realmente sobre estos productos que están en nuestro botiquín? Y ¿cuáles cumplen lo que prometen?

Cómo funcionan

Como parte de su misión para averiguarlo, el Dr. Van Tulleken decidió investigar más en profundidad cómo funcionan los analgésicos.
Para ello, se colocó algo llamado una "pill cam", una minúscula cámara que es ingerida y filma el recorrido de una píldora desde que ingresa a la boca hasta que baja por el esófago y finalmente llega al estómago.
Chris Van Tulleken
Image captionEl Dr. Chris Van Tulleken decidió probar la eficacia de los analgésicos.
"Uno no suele poder visualizar lo que ocurre con un medicamento una vez que ingresa a nuestro cuerpo", señala el experto, mientras observa la imagen de la píldora que acaba de ingerir hace segundos, reposando en su estómago.
"Parece una pequeña bola de nieve", observa Van Tulleken, quien explica que "el analgésico no comenzará a funcionar hasta que llegue al torrente sanguíneo".
De a poco la píldora se va disolviendo y el medicamento ingresa al intestino delgado, donde es absorbido dentro del flujo sanguíneo.

Puro marketing

¿Sirven los analgésicos que prometen aliviar una dolencia específica?
"No", concluye categóricamente el Dr. Van Tulleken.
Una vez que el medicamento ingresa a tu sangre "no hay manera de dirigir la droga específicamente a una parte del cuerpo", asegura el experto.
"Acabas con la misma cantidad de droga en tu dedo gordo que en tu cabeza", explica.
Es decir que comprar un analgésico para aliviar un dolor de cabeza, otro para el dolor de articulaciones y un tercero para las molestias menstruales es tirar el dinero.
No solo eso, podría ser peligroso.
Dolor de rodillaDerechos de autor de la imagenISTOCK
Image captionLos analgésicos no alivian una zona del cuerpo específica sino que actúan en todo el cuerpo por igual.
El médico advierte que todos esos remedios suelen contener la misma droga, por lo que tomar más de uno a la vez (si uno está con más de un tipo de dolor) podría llevar a una sobredosis.
Por eso, Van Tulleken sugiere no dejarse engañar por el marketing.

Efectivas

Sin embargo, hay algo sobre lo que no mienten las farmacéuticas que fabrican analgésicos: sí sirven para calmar el dolor.
Cualquier dolor.
El secreto es inspeccionar bien la caja y ver qué droga específica contiene.
"Recuerda siempre leer la letra chica y así sabrás qué dosis es segura y cada cuánto debes tomarla", aconseja el experto.