martes, 6 de septiembre de 2011

HAY QUE CUIDARLAS.....


Cáncer de mama: la detección precoz mejora la probabilidad de cura con tratamientos menos agres

Por eso son tan importantes los controles. Así lo destacaron los especialistas durante una jornada multidisciplinaria sobre la enfermedad. Por año, hay entre 18 y 20 mil casos nuevos en el país.

PorFabricio Soza

El dato no es nuevo pero no deja de ser impactante: una de cada ocho mujeres desarrollará cáncer de mama a lo largo de su vida. Este es uno de los datos que desfilaron por la IV Jornadas Multidisciplinarias de Actualización en el Tratamiento de Cáncer de mama realizadas en Salta el pasado 24 y 25 de agosto.


La Agencia Internacional de Investigación sobre el cáncer perteneciente a la Organización Mundial de la Salud, corrobora en un estudio que una de cada ocho mujeres corre riesgo de tener este cáncer en algún momento de su vida. El porcentaje es muy grande si se lo compara al de pulmón (1 en 16) o al de ovarios (1 en 71).


El de mama es el más común y el principal en casos de muerte por cáncer. Si bien no hay un registro nacional, se estima que en Argentina hay entre 18 y 20 mil casos nuevos en el año. A nivel mundial, más de un millón de mujeres son diagnosticadas anualmente y más de la mitad de ellas muere a causa de la enfermedad.


Sorprende también que la cantidad de casos no disminuya con el avance de la medicina: por el contrario, asciende. Esto tiene una doble interpretación con buenas y malas a la vez. Por un lado hay más casos porque la población crece y hay más controles que antes. Por el otro, el ritmo y las costumbres diarias influyen en el crecimiento del índice.


El cáncer de mama no es uno solo. A pesar de las nuevas tecnologías y tratamientos, Francisco Esteva, médico e investigador del Instituto MD Anderson de Texas, de EE,UU. afirmó a Clarín.com que "recién estamos en la edad de piedra". “Reconocemos tres tipos hoy por hoy, pero cada célula humana tiene miles de tipos de conformaciones diferentes, por lo que las mujer no reaccionan igual a mismos tratamientos”, explicó.


Según los especialistas, el tipo más frecuente de cáncer de mama es el llamado de Receptores Hormonales Positivos, que representa un 75% del total. Otra variante, el HER2 positivo para el que existen nuevos tratamientos experimentales (ver “Ensayan nuevas terapias…”), representa casi el 20% de los casos. Y, por último, están los tumores triple negativos (CMTN), una forma rara de cáncer de mama denominada como un subtipo de la enfermedad HER2 negativa.


En la charla, los doctores afirmaron lo fundamental de una detección temprana de la enfermedad. Hicieron hincapié en la importancia de esto, ya que mejora la probabilidad de cura y permite tratamientos menos agresivos. “Cada año en EE.UU. se diagnostican 35 mil mujeres con 'canceroma in situ', que es no invasivo”, contó Esteva.


“Estos con la cirugía se curan prácticamente el 99%. Si el tumor es de un estadío uno –hay cuatro-, se cura, hoy en día, el 90% de las enfermas, pero ya requiere cirugía, quimioterapia y otros tratamientos. Si ya tiene un estadío dos, se curan el 80%, si es tres entre el 60% y el 50% y el cuarto estadío, aún es una enfermedad incurable. Es decir, es muy importante detectarlo de forma precoz para tener una mayor posibilidad de curación”, enfatizó.


Por su parte, Adrián Hannois de la Asociación Argentina de Oncología Clínica y doctor del Hospital Eva Perón, afirmó que la cifra de mujeres con este cáncer “hace que uno insista en la prevención”. “Esta está basada –continuó- en la consulta médica, para que el profesional haga el examen de la mama y que le pida los estudios que considere necesarios, ya sea ecografía mamaria o mamografía que son los estudios más útiles para detectar la enfermedad en sus estadíos necesarios”.


“Está demostrado que si uno puede detectar la enfermedad precozmente se mejora la posibilidad de cura y los tratamientos son menos agresivos. Es importante que la mujer le pierda el miedo a que se le descubra el cáncer y que, al revés, tenga miedo de no hacer la consulta para que se lo pueda detectar en etapas precoces”, concluyó Hannois.


En el otro lado del problema, alejada de los libros pero cerca de la enfermedad, Alejandra Iglesias dio su testimonio e instó a las mujeres mayores de 40 a hacerse una mamografía anual. Iglesias, que tuvo cáncer y ahora preside el MACMA (una ONG organizada y pensada para las mujeres con cáncer), también instó a las más jóvenes a hacerse “el autoexamen mensual”.


“A partir de los 18 o 20 años las mujeres tienen que empezar a palparse mamas y axilas en búsqueda de nódulos, hundimientos, agrietamientos, diferencias de tamaño, etc. El empezar a palparse va a hacer que empiecen a conocer la irregularidad del tejido mamario”, recomendó.


“Cuando me diagnosticaron el cáncer no me lo esperaba. Esto genera miedo porque uno no sabe qué va a pasar, empieza a escuchar términos técnicos que uno desconoce, te empiezan a hablar de tratamientos y pronósticos que uno desconoce y es un momento angustiante”, se sinceró. “Me pasó de vivir un antes y un después de mi enfermedad, uno empieza a darle importancia a las cosas en su justa medida”, concluyó.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Publicado por Miguel Jara

Uno de los lectores habituales del blog, Mariano Almudévar, médico psiquiatra, me envía un artículo que por su interés reproduzco.

En los últimos tiempos observamos una corriente de opinión que parece responsabilizar al paciente por el “mal uso” o el “buen uso” de las medicinas y que intenta alegar que el aumento del gasto en medicamentos produce una disminución de los ingresos hospitalarios. Pero ignora por ejemplo estudios en varios países desarrollados, que indican que un alto porcentaje de ingresos en salas generales de hospitales (hasta el 36% en uno de ellos) se deben a “actos médicos” mayormente trastornos iatrogénicos (producidos por medicinas). Un estudio francés mantenido durante varios años, muestra que hasta un 11% de ingresos a la unidad de cuidados intensivos, con un 13% de ellos teniendo desenlaces fatales, eran debidos a esos trastornos iatrogénicos. No hay referencias en esos estudios de que la “irresponsabilidad” del paciente sea el principal factor en los ingresos pero si de que las buenas prácticas prescriptivas y de seguimiento hubieran podido prevenir un buen porcentaje de ellos.

Es llamativo también que la llamada ley de los “diminishing returns” (“ ganancias decrecientes”) sea invocada a veces por aquellos que critican los controles del gasto farmacéutico pero que se olvidan de aplicarla para los incrementos del mismo gasto, cuando esta ley se ha demostrado operativa en tan variadas especialidades como obstetricia, gastroenterología y psiquiatría. Con respecto a esta última especialidad la existencia de “ventanas terapéuticas”, (efectividad del medicamento dentro de límites en la dosificación y/o temporales) se ignora con demasiada frecuencia, lo que lleva a rutinarios incrementos de la dosis o a la polifarmacia con resultados que raramente justifican el gasto y que a veces son dañinos.

Es por todo esto por lo que hay que dar mucha importancia a herramientas tales como los “cataloguiños”, así como hay que dársela a farmacéuticos que siendo absolutamente independientes de las dinámicas comerciales y trabajando en un ámbito puramente público, sean capaces de examinar críticamente los efectos y precios de las medicinas e informar tanto a los facultativos que las prescriben como a los gestores y políticos encargados de racionalizar ese gasto. Sin esto, intervenciones tales como la limitación a genéricos, serán pronto obviadas por una industria que se diga lo que se diga está dominada por gigantescas compañías cuyas motivaciones y métodos incluyen algunos que nada tienen que ver con la investigación científica o la sanidad pública.

Parece ser que la sanidad española tiene uno de los presupuestos más bajos del mundo desarrollado y aun así tiene a muy pocos países por delante en eficiencia o efectividad. Pero hay problemas. Es necesario un aumento del presupuesto sanitario pero no necesariamente en los crecimientos de las facturaciones de farmacia. Tales crecimientos, proyectados por las grandes corporaciones internacionales para sus accionistas, no van a solucionar esos problemas sino que los multiplicarán. Y en absoluto el hacer inversiones para costear crecimientos de gasto farmacéutico será la mejor manera de crear empleo en nuestra sanidad.

domingo, 4 de septiembre de 2011

LA FACTURA DEL SISTEMA PÚBLICO DE SALUD ESPAÑOL LLAMA PODEROSAMENTE LA ATENCIÓN

Estos días, con motivo de la satanización del gasto público que han orquestado las fuerzas vivas del Reino de España, uno de los ejemplos que más se cita como ejemplo de despilfarro injustificable de dinero público es la seguridad social, el llamado sistema público de salud.
He aquí datos referidos a tres de los llamados países de nuestro entorno:
Francia, 2.573 euros por persona y año;
Gran Bretaña, 2.542;
Alemania, 2.350;
... etcétera ...
¡Y España, 1.502!
Lo más simpático del asunto es que estas cifras figuran en el banco de datos del Instituto Nacional de Estadística.
Más claro: Hay profesionales de la política, expertos en análisis presupuestario, sesudos econometristas, catedráticos de economía, expertos en macroeconomía y también objetivos profesionales de la información que, al parecer, consideran que todos los ciudadanos son profundamente bobos. ¿Lo son?...
En todo caso, es rigurosamente cierto que el gasto público de España en sanidad llama poderosamente la atención.



El acné, la asignatura pendiente


Ilustración de Luis S. Parejo

Ilustración de Luis S. Parejo

  • Faltan estudios que validen la eficacia de las terapias y su combinación.
  • Se trata de una enfermedad crónica con gran impacto en la calidad de vida.
  • Defienden que la isotretinoína oral es el tratamiento más eficaz

Pese a ser uno de los problemas más comunes de la adolescencia y juventud y pese, también, a su gran impacto en la calidad de vida de quienes lo padecen, el acné no parece estar entre las prioridades de los científicos. Al menos esto es lo que se deduce de un nuevo artículo que denuncia la falta de evidencias científicas sólidas sobre qué tratamientos realmente funcionan y cómo.

Hywel Williams, del Centro Basado en la Evidencia Dermatológica, de la Universidad de Nottingham (Reino Unido), Robert Dellavalle, de la Universidad de Colorado (EEUU) y Sarah Garner, del Centro Médico Tuffs en Boston, firman en el último 'The Lancet' un trabajo (basado en la revisión de los estudios publicados desde 1999 hasta junio de 2011) que profundiza tanto en las causas del acné, como en su manejo.

En declaraciones al ELMUNDO.es reconoce: "No sabemos mucho sobre cual de las muchas opciones de tratamiento disponibles es la mejor para el acné. Lo que conocemos es por estudios controlados con placebo, pero hay muy pocos que comparen unas terapias con otras, lo que ayudaría a los médicos a elegir la mejor opción para sus pacientes. En particular tenemos que saber más sobre cuando es el mejor momento de comenzar a tratar acné, cuánto tiempo debería ser usado, etcétera".

Un hecho, al que se suma, según sus palabras, "que la mayor parte de estos ensayos están realizados por la industria farmacéutica. Creemos que se necesita investigación más independiente".

Todo a pesar de que "un 64% de las personas entre 20 y 29 años y un 43% de los que tienen entre 30 y 39 tiene acné visible... Se trata de una enfermedad inflamatoria crónica de los folículos pilosebáceos, asociada a trastornos de queratinización y seborrea, que suele persistir durante varios años. Además de causar síntomas físicos como irritación, dolor y escozor genera un gran impacto psicológico. De hecho, varios estudios constatan su asociación con depresión, ansiedad, síntomas psicosomáticos, ideación suicida e inhibición social", destaca el estudio.

En él, se enumeran las distintas alternativas actuales que están a disposición de los pacientes.

  • Higiene.
  • "No hay evidencias de que el acné esté causado o se cure con la limpieza. Los jabones antibacterianos podrían beneficiar a los afectados de la forma leve de la enfermedad. Sin embargo, el lavado excesivo resta grasa a la piel lo que estimula un aumento de su producción", reza el informe.

  • Consulta.
  • Es importante que se invierta tiempo con los pacientes y se "disipen los mitos. Hay que explicarles que la mayoría de los tratamientos no curan, y que los que son más eficaces tardan meses en actuar, lo que puede facilitar la adhesión a la terapia", insisten los científicos. También es importante que los profesionales evalúen la pérdida de autoestima y la falta de confianza de sus pacientes y busquen indicios de depresión por si necesitaran ayuda psicológica.

  • Peróxido de benzoilo.
  • Es eficaz y seguro. Se trata de un producto tópico que se vende sin receta y que tiene distintos mecanismos de acción. Puede aplicarse sobre todas las áreas afectadas. Al igual que los antibióticos orales tiene efectos beneficiosos en el acné facial moderado. También resulta ventajoso en combinación con los antimicrobianos tópicos. "No obstante, se necesitan más trabajos que demuestren con qué otros productos combinados puede funcionar mejor", insisten los autores.

  • Retinoides tópicos.
  • Requieren prescripción médica. Actúan contra la queratinización y son antiinflamatorios, por lo que actúan tanto contra los comedones (espinillas), como en el acné inflamatorio. Todos provocan reacciones locales e incrementan la sensibilidad de la piel a la luz ultravioleta.

  • Antibióticos tópicos.
  • No está del todo claro cómo actúan, pero parece que 'atacan' directamente a la bacteria que lo causa 'Propionibacterium acnes', además de reducir la inflamación. Son menos eficaces que otros agentes contra las lesiones no inflamatorias. En el caso de acné grave, suelen usarse en combinación con otros productos como los mencionados anteriormente.

  • Antibióticos orales.
  • Están reservados para las formas más graves de la patología. No existen evidencias concluyentes de que un antibiótico sea mas eficaz que otro o que sea más efectivo que las preparaciones tópicas en el acné leve o moderado. Tampoco hay constatación de que dosis más elevadas sean mejores que las más bajas. Su uso ha sido cuestionado debido a que elevan el riesgo de aparición de bacterias resistentes, especialmente cuando se usan de forma prolongada a pequeñas dosis.

  • Isotretinoína oral.
  • Cuando se administra durante 20 semanas, es la medicación más efectiva contra el acné, ya que cura el 85% de los casos. Tiene algunos efectos adversos como piel seca, sangrado nasal o empeoramiento temporal de las lesiones. Las mujeres en edad fértil no deben consumirlo debido a sus efectos teratogénicos (defectos estructurales en el feto).

  • Contraceptivos orales.
  • Son una buena opción para las mujeres que necesiten terapias anticonceptivas y pueden usarse de forma combinada con otras terapias.

"La gran cantidad de productos y combinaciones de ellos, y la escasez de estudios comparativos, ha conducido a directrices dispares con pocas recomendaciones que se apoyen en medicina basada en la evidencia ", explica Hywel Williams.

Por consiguiente, insiste "aún las directrices recientes (incluyendo algunas de la Alianza Global para Mejorar Resultados en el Acné y de la Academia Americana de Dermatología) están basadas en la opinión de expertos. Esto es preocupante porque faltan pruebas para apoyar la práctica de estas recomendaciones y puede existir un potencial conflicto de interes".

El doctor Williams lo aclara: "No quiero decir que los conflictos de interés se traduzcan en que las directrices actuales están mal hechas, pero la ausencia de estudios comparativos y evidencias sólidas hace que las guías se realicen por muchos expertos, algunos de ellos más susceptibles a dichos conflictos".

A este hecho se suma "la preocupación ante el uso excesivo de antibióticos para tratar el acné, lo que puede conducir al desarrollo de resistencias a estos fármacos". Los autores aconsejan "restringir su empleo como tratamiento de mantenimiento a largo plazo". Concluyen, además, que se deberían realizar más investigaciones comparando la combinación de las terapias existentes".

sábado, 3 de septiembre de 2011

UN MONSTRUO DE FEA O ERA TROLO


Con este monstruo no tenés ni ganas....

Un francés condenado por no tener relaciones sexuales con su mujer en años

Un hombre de Niza (sureste de Francia) fue condenado a pagar a su mujer una indemnización de 10.000 euros al término de un proceso de divorcio por no haber mantenido relaciones sexuales con ella durante años, publicó «Le Parisien».

El dictamen del Tribunal de Apelación de Aix en Provence condenó a este hombre, que ahora tiene 51 años y del que el periódico sólo dio su nombre y la inicial de su apellido, Jean-Louis G., por «ausencia de relaciones sexuales durante varios años».

El tribunal no aceptó sus alegaciones en el sentido de que «las relaciones simplemente se habían espaciado con el paso del tiempo», tenía «problemas de salud» y sufría «una fatiga crónica generada por los horarios de trabajo».

«Jean-Louis G. no justifica los problemas de salud que le hacían totalmente incapaz de tener relaciones íntimas con su esposa», le respondieron los jueces en su dictamen.

La esposa, por su parte, había insistido en que la ausencia de sexo entre ambos estaba en el origen de su separación, y que eso mismo había contribuido en gran medida al deterioro de la relación de la pareja, ideas que se vieron refrendadas en el veredicto a su favor del Tribunal de Apelación, que data del mes de mayo.

Allí se recuerdan los «deberes del matrimonio», y más en concreto que «las relaciones sexuales entre esposos son en particular la expresión de la afección mutua que se tienen».

La mujer, que obtuvo que la justicia pronunciara el divorcio por culpa exclusiva de su ya exmarido, no cuantificó en cualquier caso con qué frecuencia hubiera querido tener sexo, señaló «Le Parisien», que recordó que tampoco la normativa francesa ofrece precisiones sobre ese aspecto, lo que deja su apreciación en manos de los jueces.

viernes, 2 de septiembre de 2011

se jodio por comilon

Los jueces aseguraron que “no se probó” el estrés laboral

Lo jubilaron tras un infarto, pero la justicia rechazó su demanda porque es obeso

La Cámara Laboral revocó un fallo que culpaba al empleador. El Tribunal ponderó la obesidad como factor de riesgo superior.

La Cámara Laboral rechazó una demanda contra una fábrica de neumáticos entablada por un empleado que adujo que por las condiciones de trabajo se había convertido en un paciente cardíaco. El tribunal revocó una condena a Bridgestone Firestone Argentina SA por un empleado que en 2003 sufrió un infarto, debió someterse a una “cirugía de revascularización miocárdica” y se jubiló por invalidez.
Sin embargo, los camaristas Luis Catardo y Víctor Pesino observaron que el trabajador era un “paciente obeso”, lo que “constituye otro factor de riesgo susceptible de ponderar en este tipo de dolencias”. El trabajador sufría hipertensión arterial y, según un primer informe médico, la combinación con el stress laboral, “generado por las tareas del actor en la empresa, caracterizadas por un ritmo continuo de trabajo, jornadas extensas y sobreexigencia física” aparentaban ser la causa de la afección cardíaca. Pero para la Cámara “no se logró probar que el ambiente laboral y las tareas que prestó el actor constituyeran la causa adecuada de la incapacidad o bien, que hayan operado causalmente para generar su afección cardíaca, antecedente lógico imprescindible para su admisión como causas relevantes de la incapacidad”.
El fallo tampoco suscribe la teoría de la contaminación ambiental. “Había ventanas y extractores giratorios en los techos, por lo que debe desecharse la posibilidad de que las arterias sanguíneas se hayan obstruido a raíz de la inhalación de toxinas”, concluyeroN.

FLAQUITA LINDA!!!

Hallan causa genética de la delgadez extrema

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Mujer midiéndose

La gente con copias adicionales de un grupo de genes no aumenta de peso normalmente.

Se han descubierto varios genes vinculados a la obesidad, pero ahora por primera vez científicos lograron identificar los cambios genéticos que provocan el efecto opuesto: la delgadez extrema.

Se trata, dicen los investigadores del Imperial College de Londres y la Universidad de Lausana, Suiza, de una "sobredosis" de genes.

Es decir, la gente que es extremadamente delgada tiene copias adicionales de un grupo de genes.

El estudio, publicado en la revista Nature, encontró que una de cada 2.000 personas presentan una anormalidad que provoca que 28 genes, que forman parte del cromosoma 16, estén duplicados.

Esto resulta en que estos individuos no logren aumentar de peso de forma normal.

Sobredosis genética

Normalmente, una persona tiene 23 pares de cromosomas (las estructuras que contienen el material genético en las células), una copia de cada cromosoma de cada uno de sus padres. Es decir, dos copias de cada gen.

Pero en ocasiones ocurren errores genéticos que provocan que el individuo tenga secciones adicionales o faltantes de parte de un cromosoma, lo que resulta en una dosis anormal de genes.

"Una de las razones por las que el nuevo hallazgo es importante es que muestra que la incapacidad para alcanzar la talla normal en la niñez puede tener una raíz genética. Si un niño no quiere comer, no necesariamente es la culpa del padre"

Prof. Phillipe Froguel

En el estudio, los investigadores analizaron el ADN de 95.000 personas.

Encontraron que menos de 50 de éstas tenían una duplicación inusual del grupo de genes del cromosoma 16, y estos individuos eran inusualmente delgados, con un índice de masa corporal (IMC) menor de 18,5 (un IMC normal es de entre 18,5 y 25).

La mitad de todos los niños con esa duplicación habían sido diagnosticados con un trastorno que impide aumentar de peso de forma normal.

Además, un 25% de los individuos con la duplicación padecían microcefalia, una enfermedad en la que la cabeza y el cerebro son anormalmente pequeños y que está asociada con defectos neurológicos y corta perspectiva de vida.

"El dogma indica que tenemos dos copias de cada gen, pero realmente esto no es cierto" afirma el profesor Philippe Froguel, de la Escuela de Salud Pública del Imperial College de Londres, quien dirigió el estudio.

"El genoma está llenó de huecos en los que se han perdido los genes y de otros lugares en los que tenemos copias adicionales de genes".

"En muchos casos, estas duplicaciones o faltas no tienen ningún efecto, pero en ocasiones pueden conducir a enfermedades", afirma el científico.

En efecto, esta duplicación del mismo fragmento de 28 genes del cromosoma 16 ya ha sido vinculada en el pasado a la esquizofrenia, y la falta de estos genes se ha asociado al autismo.

Obesidad

Ya se conocen varios genes vinculados a la obesidad.

Y el año pasado, el equipo del profesor Froguel descubrió que las personas que carecen de una copia de estos genes tienen 43 veces más probabilidades de desarrollar obesidad mórbida.

Tal como señala el científico, "una de las razones por las que el nuevo hallazgo es importante es que muestra que la incapacidad para alcanzar la talla normal en la niñez puede tener una raíz genética".

"Si un niño no quiere comer, no necesariamente es la culpa del padre".

Y agrega que ésta el la primera causa genética de la extrema delgadez que se ha identificado".

El estudio también muestra que una duplicación o falta de una parte del genoma puede tener efectos opuestos.

Los científicos planean ahora estudiar más a fondo la función de estos genes para poder identificar cuáles están involucrados en la regulación del hambre.

Tal como expresa el profesor Froguel, si se logra entender por qué la duplicación de genes en esta región del cromosoma provoca una delgadez extrema, esto podría conducir a nuevos tratamientos potenciales para la obesidad y para otros trastornos del apetito.