lunes, 14 de noviembre de 2011

A pesar de lo cual 925 millones de personas se encontraban en situación de hambre crónica en 2010

¿Cómo en un planeta con tal producción puede haber gente que pasa hambre?

Las paradojas de la globalización y del mundo en que vivimos. El planeta Tierra genera dos veces más alimentos de los que sus 7.000 millones de habitantes precisan para vivir, a pesar de lo cual 925 millones de personas se encontraban en situación de hambre crónica en 2010.

Así lo aseguró a Servimedia el director de la oficina de la FAO en España, Enrique Lleves, quien se preguntó “cómo en un planeta con tal producción puede haber gente que pasa hambre”.

A su juicio, “el libre juego de la oferta y la demanda no explica el hambre en el mundo”, y ni siquiera las últimas sequías y el crecimiento poblacional son motivo en vista de los datos.

Lleves apuntó a la falta de voluntad política de los Estados y a la especulación con el precio de los alimentos como las principales causas del problema, tal como recoge el libro “Especulación financiera y crisis alimentaria”, de José María Medina y Kattya Cascante.

Medina, director de la ONG Prosalus y coordinador de la campaña “Derecho a la alimentación. Urgente”, explicó cómo el índice de precios de los alimentos de la FAO permaneció constante entre 1990 y 2006, con oscilaciones entre 90 y 120 puntos y una media en torno a los 100 para todo el período.

Sin embargo, a finales de 2006 y principios de 2007 los precios comenzaron a subir de forma incesante y alcanzaron el índice 213 en 2008, señaló. Volvieron a caer en 2009, aunque en 2010 iniciaron otra subida (hasta los 214) y en 2011 llegaron a situarse en los 240 puntos, destacó Medina.

El libro también destaca que el mercado de materias primas alimentarias pasó de unos 35.000 millones de dólares en 2004 a acumular 350.000 millones en 2009.

Para Medina, “el bluf de la burbuja inmobiliaria atrajo a los fondos de inversión a este sector, que parece seguro y rentable”, lo que a su juicio explica el alza y la volatilidad en el precio de los alimentos.

A esto hay que añadir el acaparamiento del mercado en manos de unas pocas empresas, prosiguió este experto, y la acumulación de tierras, sobre todo en África, donde las multinacionales se están haciendo con grandes extensiones de terreno.

Cinco empresas controlan el 80% de la producción y el comercio de granos, cuatro el 100% de las semillas transgénicas, tres monopolizan el mercado mundial de lácteos y otras tres acaparan la producción de maíz en el mundo, apunta en el libro.

Por ello, exigió al G-20 aprobar una regulación internacional para limitar el porcentaje del mercado alimentario en manos de un solo grupo inversor; establecer una tasa contra los movimientos especulativos en este terreno; imponer una moratoria a la compraventa de tierras, y acabar con las primas a los agrocombustible.

Lleves señaló la falta de transparencia en este mercado, con gobiernos como los de China o India que no informan sobre su producción por ser secreto de Estado, lo que “solo beneficia a unas pocas empresas”, indicó.


domingo, 13 de noviembre de 2011

QUE RICA LAS HAMBURGUESAS!!!!!!!!!!!!!!!!!

Hamburguesas: ¿De qué están hechas realmente?

Hace unas semanas el blog soyplastic dedicó un artículo a las McRib que me hizo recordar el estudio que quiero contaros hoy.

En 2008 un equipo de médicos norteamericanos publicó un trabajo en Annals of Diagnostic Pathology (PDF) en que se analizaban en detalle los contenidos de ocho marcas distintas de hamburguesas de cadenas tipo fast-food. Lamentablemente, al ser un estudio científico no las identifican por sus nombres (sólo por un código H1,...H8), pero ésto es lo que encontraron:

  • El componente principal es agua, entre un 37,7% y un 62,4% del peso, con una mediana de 49% (¡esto es lo normal en la mayor parte de tejidos de un ser vivo!).
  • La carne (tejido muscular esquelético) representa entre un 2,1% y un 14,8% de la superficie de una sección transversal, siendo la mediana de 12,1%.
  • No hay correlación entre porcentaje de carne y precio.
  • En 7 de las 8 marcas aparecieron abundantes (>20) fragmentos de hueso (para una sección transversal de 15,7mm^2).
  • En 2 de las 8 marcas se encontraron parásitos (aparentemente Sarcocystis) en las células musculares.
  • En 2 de las 8 marcas se encontró abundante material vegetal, supuestamente usado como relleno.
  • En todas se encontraron abundantes restos de tejido conjuntivo y vasos sanguíneos.
  • No se encontró tejido cerebral en ninguna muestra.





La figura de abajo muestra algunas microfotografías de secciones de hamburguesas analizadas. Se puede ver: (A) Carne (i.e. tejido muscular), (B) Tejido conjuntivo con vasos sanguíneos, (C) Nervios, (D) Tejido adiposo o graso, (E) material vegetal usado probablemente como relleno, (F) cartílago, (G) parásitos dentro de una fibra muscular, (H) visión ampliada de tejido muscular.




Este es el segundo estudio que realizaban de este tipo: anteriormente hicieron lo mismo con perritos calientes y también encontraron que contenían más del 50% de agua y un 10% de carne.

Vivir con psoriasis: testimonio de una modelo

Victoria Sanderson

Victoria Sanderson era una modelo de 17 años cuando su vida dio un vuelco a causa de una grave enfermedad de la piel.

Primero, empezó a darse cuenta de unas manchas rojas en sus codos. Después de unos días, estaba cubierta desde la cabeza a los pies con parches rojizos que no desaparecían.

"Tuve que dejar de posar porque no podía servir como modelo para nadie y perdí mi trabajo de camarera en un restaurante chino porque el jefe decía que estaba ahuyentando a la clientela".

El médico de Victoria le dijo que el problema desaparecería en una semana, así que no estaba preparada para recibir la dura noticia de que sufría una enfermedad llamada psoriasis.

"No entendía lo que era. Pensaba que se trataba de un sarpullido que desaparecería. Nadie me dijo que los tendría para siempre".

Empezó a untarse crema, pero su piel se secaba, se quebraba y se endurecía. Incluso al peinarse le dolía.

Cuando finalmente fue al dermatólogo tres meses más tarde, Victoria estaba en un estado terrible.

"No podía mantenerme en pie, no podía usar mis manos. El simple hecho de ponerme ropa y sentirla sobre mi piel era una pesadilla".

Este trastorno, que afecta a 3% de la población, está vinculado a un sistema inmune "hiperactivo". Aproximadamente un tercio de los afectados contrae la enfermedad antes de los 16 años.

Christopher Griffiths, profesor de Dermatología en la Universidad de Manchester y portavoz de la Fundación de la Piel Británica dice que contraer la enfermedad como adolescente o joven es particularmente difícil.

"A veces puede aparecer a una etapa de la vida muy delicada, en una época de exámenes o durante el primer empleo o la primera relación amorosa. Puede llegar a arruinar la vida".

"Enfermedad solitaria"

Aunque la mayoría de los pacientes tienen una predisposición genética para contraer la enfermedad, también se cree que puede aparecer como consecuencia de un mero dolor de garganta o durante una etapa de mucho estrés.

No solo es una incómoda y dolorosa enfermedad de la piel, sino que también es un problema visible que puede causar un gran impacto en la calidad de vida de quienes lo sufren.

"Es una enfermedad solitaria que, a veces, puede darme ganas de esconderme"

Victoria Sanderson

Victoria dice que le pone nerviosa conocer a gente nueva y le preocupa que la gente se le quede mirando.

Ahora a sus 28 años, es una consultora de marketing y es muy consciente de la presión que pesa sobre ella para mostrarse atractiva cuando representa las marcas de sus clientes.

"Es una enfermedad solitaria que, a veces, puede darme ganas de esconderme", dice.

El profesor Griffiths dice que la mayoría de la población desconoce de qué se trata esta enfermedad.

"La gente piensa que la psoriasis es contagiosa, que debe ser el resultado de haber comido algo malo. La primera reacción es echarse un paso atrás. Imagina cómo afecta eso a quien tiene la enfermedad".

La psoriasis es causada por una aceleración del proceso habitual de mudanza de la piel. Normalmente las células de la piel tardan entre 21 y 28 días en reemplazarse. En un paciente con psoriasis ese tiempo se reduce a entre dos y seis días.

Esto supone una acumulación de células de la piel en la superficie de la piel. El color rojizo se debe al aumento de los vasos sanguíneos que se necesitan para soportar el incremento de la producción celular.

En los últimos años han surgido tratamientos más efectivos contra la psoriasis que han mejorado la vida de quienes la padecen.

Las terapias tópicas y cremas de vitamina D son usadas ahora, mientras que las terapias biológicas, en forma de inyecciones que tienen como objetivo el sistema inmunológico, son empleadas para tratar los casos más graves que no responden a cualquier otro tipo de tratamiento.

"Ninguno de ellos es una cura, pero pueden suponer una mejora considerable y conseguir que la interacción social vuelva a ser normal", afirma el profesor Griffiths.

Victoria encontró su salvación en la terapia con luz ultravioleta. Después de ocho semanas de tratamiento intensivo con radiación, desaparecieron los parches rojos que cubrían su piel.

Lentamente volvieron, sin embargo, y ahora tiene que someterse a sesiones de rayos ultravioletas cada seis meses para mantener su enfermedad bajo control.

"Es difícil evitar hablar de mi problema de piel", asegura Victoria.

"La gente me pregunta si tengo el VIH; a veces me preguntan si he tenido un accidente de automóvil. Intento explicarles que es una enfermedad del sistema inmunológico y que no es contagiosa".

"De repente no es una cosa tan espantosa y desagradable..."

jueves, 10 de noviembre de 2011

LA ENFERMEDAD COMO NEGOCIO


Por Jorge Rachid


El Premio Nobel de Medicina del año 2009 Jack W Szotack quien junto a dos colegas investigadoras descubrió los telómeros, dijo en relación a los procesos de investigación y desarrollo, sobre los cuales se lo interrogaba, que los mismos se realizan por parte de las multinacionales y se frenan cuando se acercan a la cura de la enfermedad, textualmente: - La industria trata de cronificar las enfermedades, no curarlas porque dejan de ser negocio, ya que el sano no consume medicamentos.

Si lo dicho lo ponemos como imagen espejada de lo afirmado por el Dr. Ramón Carrillo, primer ministro de Salud de la Nación, que en el año 1949 expresó que - Al lado de las condiciones de vida, la falta de agua corriente, cloacas, viviendas y pobreza, las bacterias y virus son pobres causas de enfermedad , lo cual reafirmaba la convicción de consolidar las condiciones de salud antes que la atención de la enfermedad como estrategia.

La Mafia Médica es el título del libro que le costó a la doctora Ghislaine Lanctot (nacida en Canadá, en 1941 y radicada en Estados Unidos entre 1984 y 1990) su expulsión del colegio de médicos y la retirada de su licencia para ejercer medicina.

Se trata probablemente de la denuncia publicada más completa, integral, explícita y clara del papel que juega a nivel mundial el complejo formado por el sistema sanitario y la industria farmacéutica.

El libro expone, por una parte, la errónea concepción de la salud y la enfermedad que tiene la sociedad occidental moderna, fomentada por esta mafia médica que ha monopolizado la salud pública creando el más lucrativo de los negocios.

Además de tratar sobre la verdadera naturaleza de las enfermedades, explica cómo las grandes empresas farmacéuticas controlan no sólo la investigación sino también la docencia médica, y cómo se ha creado un sistema sanitario basado en la enfermedad –en lugar de la salud– que cronifica enfermedades ( lo mismo que Szotak) y mantiene a los ciudadanos ignorantes y dependientes de él.

El libro es pura artillería pesada contra todos los miedos y mentiras que destrozan nuestra salud y nuestra capacidad de autorregulación natural, volviéndonos manipulables y completamente dependientes del sistema sanitario creado por la medicina alopática estimulada por la industria.

Así tenemos que personalidades médicas de nivel científico mundial se han pronunciado contra el flagelo de la enfermedad como negocio , en complicidad con la OMS (Organización Mundial de la Salud), que a partir de la Declaración de Alma Ata de 1977 estableció criterios y normas que al decir de la doctora Lanctot, - desposeyeron soberanía a los países de la mano de las necesidades económicas de la industria farmacéutica.

En nuestro país, siguiendo las mentiras formuladas por la OMS, se viene asistiendo al penoso espectáculo del manejo del sistema sanitario , tal cual fue formulado por los estrategas del Banco Mundial en su política de fragmentación, que posibilitó –entre otros desenlaces– la irrupción de los sistemas gerenciadores, prepagos, aparatología, medicamentos de experimentación, corrupción y atomización del sistema sanitario argentino que supo ser ejemplo mundial, y que aún hoy se sigue estudiando en otros países de la mano de la Teoría del Hospital del Dr. Ramón Carrillo.

La carencia de la decisión política en planificar un sistema nacional integrado de salud ha permitido que las obras sociales sindicales, provinciales y de jubilados, sean sometidas a una presión sin precedentes por parte de los sectores interesados en apropiarse del ahorro interno de trabajadores activos y pasivos, a través de mecanismos leoninos de extorsión y demandas judiciales que, lejos de proteger la salud, deterioran aún mas las prestaciones médicas que se dan, mientras que el estado responsable constitucional de la salud de los argentinos, se desentiende de leyes como la de discapacidad, crónicos, celíacos, cirugía bariática, drogadicción, todas asumidas por el esfuerzo del sistema solidario de salud, financiado por los trabajadores.

Al respecto, es ilustrativo resaltar que, según los economistas, del gasto total en salud (nosotros a ese supuesto gasto lo llamamos inversión ) que se realiza en atención de la enfermedad en la Argentina es de 65.000 millones de pesos por año , de los cuales las obras sociales sindicales y provinciales atienden a casi el 48% de la población habiendo participado de esa inversión con 20.000 millones, lo cual da un promedio de inversión per cápita bajo de 799 pesos al año, lo cual hablaría de la buena planificación del recurso.

No olvidar que el sector de obras sociales sindicales además aporta el 10% de su masa de recursos a los fines solidarios del sistema, destinados a reintegros de alta complejidad en tratamientos y medicamentos de alto costo y baja incidencia.

Si a esas cifras se agrega el PAMI, con casi el 10% de la población –también financiado por los trabajadores – vemos que el esfuerzo de la financiación de la salud social está descansando sobre el trabajo y el trabajador.

Sin embargo parece ser que la política de salud es agendada por los organismos internacionales como BM, OMS, BID, FMI y OPS, cuando no por urgencias marcadas por los medios ante campañas de pánico antes que de realidades concretas.

Ante la falta de planificación estratégica en salud, predominan las políticas que tienden a la atención de la enfermedad y dentro de ellas, aquellas que hacen a la urgencia, lo cual distorsiona la aplicación correcta del recurso, quitando eficiencia a la prestación y trabajando sobre el daño ya producido .

Por lo tanto no existen criterios de asignación presupuestaria de acuerdo a la determinación de prioridades en el marco de un plan estratégico , transformando al ministerio de salud , en algo parecido a una estación de bomberos , que acude a la emergencia o al llamado de los medios de comunicación, antes que a un ente público de salud.

Así asistimos a un despliegue publicitario espectacular sobre el tema de la gripe N1H1, lo cual debemos saludar como política de prevención, pero no es menos cierto que dicha patología está lejos de ser presentada en su verdadera dimensión sobre su severidad, siendo ésta relativamente baja en comparación con otras patologías argentinas y endémicas, como así también sus efectos secundarios, habiendo sido denunciada la manipulación de la Pandemia de la OMS como ajustada a corrupción de los directivos del organismo con la industria farmaceútica, tal cual fue denunciado por le premio Nóbel en su oportunidad.

Mientras la vacunación contra la fiebre amarilla en el norte espera junto a los pobladores por miles ; el control efectivo del tripanosoma causante del Chagas sigue diezmando poblaciones, con 3 millones de afectados, nuestros técnicos y profesionales investigadores públicos siguen desarrollando vacunas, como por ejemplo del mal de los rastrojos, en nuestros institutos estatales –casi sin presupuesto–, mientras el ministerio destina millones a financiar laboratorios multinacionales para supuesta elaboración nacional de vacunas y los contrata por diez años en la compra de las mismas.

Algo anda mal en la valoración política sanitaria.

Este tema mereció una investigación en el seno mismo de la OMS que fue rápidamente tapada , que demostró que la declaración de pandemia del año anterior fue manipulada por los laboratorios que colocaron su producción por más de 5.000 millones de dólares ante el pánico mundial provocado por dicha declaración.

En la Argentina nada se dijo al respecto y se ocultó información a las autoridades y al pueblo en general.

No se dijo que la gripe N1H1 causó sólo 382 muertes a nivel mundial y sin embargo se invirtieron fortunas en tamiflu , mientras la desnutrición sola causó 2 millones de muertes evitables mundialmente.

Al mismo nivel estadístico podríamos definir la situación Argentina.

Por último, algunas propuestas conducentes a reparar los daños producidos por años de neoliberalismo que llevaron a la fragmentación territorial de la salud, a una supuesta descentralización que en realidad fue desafectación de responsabilidades, dejando a municipios y provincias en estado de indefensión y sometidos a una injusticia patética en los derechos humanos que categorizaron a los argentinos por zonas de nacimiento.

Así quien nació en Jujuy tiene una expectativa de vida de 65 años y en la CABA de casi 78 años , un verdadero dislate que debería avergonzarnos a todos.

La formulación de un plan nacional de salud que contenga a los diferentes subsectores que hoy operan en el tratamiento de la enfermedad, recrear el rol del estado federal y volver a Carrillo en su formulación estratégica, eliminar todo tipo de intermediación en los insumos importados asumiendo el estado dicha función, promover y desarrollar en investigación la producción pública de medicamentos e insumos descartables, proveer de agua corriente y cloacas al máximo posible de la población, eliminar las casa de adobe por vivienda dignas y sanas, recrear el sistema sanitario escolar que realice el seguimiento de toda la matrícula escolar año a año para detección de patologías, subalimentación, salud bucal, desarrollo ponderal del niño, evitando así impactos de patología no detectadas en la adolescencia, sigue ausente .

Dicho plan debe ser formulado desde las necesidades detectadas en nuestra nación sin ser importadas de otras latitudes ni de otras realidades, evitando de tal modo ser conejitos de indias de intereses extranjeros en experimentos tanto de medicamentos como de lucrativos desarrollos de políticas gerenciadoras y privatistas, como soportamos durante años los argentinos.

La seguridad social, las obras sociales sindicales y provinciales, el hospital público, tienen mucho que aportar en este sentido, desde recursos humanos a solidaridad plena, si asume el Estado un papel rector que ubique a la salud en un rol prioritario de la recuperación de los derechos humanos en la Argentina.

JR/

El Correo-e del autor es : Dr. Jorge Rachid jorgerachid2003@yahoo.com.ar

miércoles, 9 de noviembre de 2011

UNA ESPERANZA CONTRA EL LUPUS


Washington, 8 de noviembre.

Consiste en cuatro inyecciones que provocan una reacción del sistema inmunológico, lo que resulta en la producción de varios anticuerpos que actúan sobre esa proteína, explican investigadores

Una nueva terapia contra el lupus, enfermedad autoinmune que puede ser mortal, ha mostrado resultados prometedores en los primeros ensayos clínicos realizados en pacientes europeos, dijeron este martes investigadores en una conferencia en Estados Unidos.

El nuevo tratamiento contra este trastorno, por el cual el sistema inmunológico ataca los tejidos sanos, neutraliza una proteína llamada interferón alfa, que se ve en mayores cantidades en los pacientes de lupus y puede ser conductora de inflamación crónica y autoinmunidad.

Es una idea fascinante para mí, que uno se esté inmunizando contra un elemento de su sistema inmunológico que está sobregirado, afirmó Joan Merrill, directora médica de la Fundación del Lupus de Estados Unidos, quien no participó en la investigación.

La nueva terapia, similar a una vacuna, es desarrollada por la empresa de biotecnología Neovacs, con sede en Francia.

Las inyecciones de esta inmunoterapia llamada Kinoid demostraron ser seguras en ensayos de fase 1 y 2 en un pequeño número de pacientes europeos, que desarrollaron anticuerpos contra el interferón alfa, anunció Neovacs en la reunión científica del Colegio Estadunidense de Reumatología , en Chicago.

La inyección de Kinoid provoca una reacción del sistema inmunológico, lo que resulta en la producción de varios anticuerpos que neutralizan el interferón alfa, señaló el presidente ejecutivo de Neovacs, Guy-Charles Fanneau de La Horie.

Lo que estamos proponiendo es un tratamiento muy simple y muy fácil de seguir por el paciente, indicó en entrevista antes de la presentación formal de los resultados en Chicago.

El tratamiento consiste en un trío de inyecciones en el primer mes, seguido de otra inyección tres o cuatro meses después.

Tras un pequeño ensayo aleatorio, hay más pruebas clínicas previstas y un estudio de fase 2b podría comenzar a mediados del próximo año, dijo Piers Whitehead, vicepresidente de desarrollo corporativo de Neovacs.

Ventaja clave

Creemos que una ventaja clave de nuestro enfoque es que sabemos que podemos neutralizar los 13 subtipos (de interferón alfa) con nuestro producto, sostuvo.

Los investigadores también vieron los cambios en el perfil de expresión génica en algunos pacientes con demasiado interferón, lo cual es un signo prometedor de que el tratamiento está funcionando, a pesar de que es demasiado pronto para llamarlo cura.

En marzo, la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos aprobó el primer medicamento para tratar el lupus en 56 años.

Benlysta, desarrollada por el estadunidense Human Genome Sciences y el británico GlaxoSmithKline, apunta a una proteína diferente que el Kinoid de Neovacs. Es un tratamiento intravenoso, un anticuerpo monoclonal, y es la primera terapia que aparece en el mercado estadunidense desde el Plaquenil en 1955. La aspirina fue aprobada para atender el mal en 1948.

El lupus causa úlceras, fatiga, hinchazón, dolor en el pecho y problemas de coagulación, afecta a las mujeres en edad fértil con más frecuencia que a los hombres y es particularmente común en las mujeres de piel morena.

lunes, 7 de noviembre de 2011

EL PP LA LIQUIDA...

Progresivo deterioro de la sanidad pública madrileña bajo los gobiernos del PP

La atención sanitaria en Madrid se sitúa a la cola del resto de CCAA, lo que en opinión de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Publica de Madrid es el resultado de una "política intencionada en contra de la sanidad pública y en favor de la privatización".

| Actualizado 07 Noviembre 2011 - 16:06 h.

Desde que se realizaron las transferencias, Madrid tiene una infrapresupuestación crónica, siendo la comunidad autónoma que asumió las transferencias con un menor presupuesto per capita. Esta situación se ha mantenido a lo largo de los años, y desde entonces el presupuesto sanitario (€ /habitante/año) ha sido sistemáticamente inferior al promedio de las CCAA. El tema es aún más relevante si se tiene en cuenta que durante este periodo Madrid ha sido la primera o la segunda comunidad autónoma en PIB por habitante.

A juicio de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Publica de Madrid, "se ha ido sumando una progresiva potenciación de la provisión privada y la privatización de servicios que ha ido detrayendo fondos al sistema sanitario público, con lo que se han producido cierres de camas en los centros públicos, disminuciones de plantillas, etc.".

Madrid tiene una situación peor que la media de las CCAA en 11 de ellas, que incluyen la valoración que hacen los ciudadanos del funcionamiento del sistema sanitario. Pero lo más preocupante, es que la mala posición de Madrid respecto a las demás CCAA se mantiene a lo largo de los años, de manera que en la evaluación de los servicios sanitarios de las CCAA que realiza la FADSP esta siempre incluida en el grupo de cola que se define como de servicios sanitarios deficientes, siendo la posición alcanzada la siguiente:

2004: 16

2005: 16

2006: 14

2007: 15

2008 14

2009 15

2010 14

2011 15

Es decir, se coloca entre las posiciones 14 y 16 en los últimos 8 años, lo que es más llamativo si se tiene en cuenta que antes de las transferencias se trataba de una comunidad autónoma que se consideraba con los mejores servicios sanitarios del país. Evidentemente, este retroceso se ha producido tanto por un empeoramiento de la sanidad madrileña como por la mejora de los servicios sanitarios de otras CCAA.

Hay que resaltar, que incluso en los temas en los que la Comunidad de Madrid estaba bien posicionada, como es el farmacéutico, se ha producido un retroceso. Madrid ha pasado de ser la comunidad autónoma con menor gasto farmacéutico per capita en 2004 a ocupar el segundo lugar en 2011, y de ser la primera en cuanto a la utilización de medicamentos genéricos (2004) a ocupar el tercer lugar (2011), y en este último año la disminución del gasto farmacéutico en recetas de la seguridad social se sitúa por debajo de la media lo que hace preveer que el gasto farmacéutico per capita ira empeorando. Por otro lado conviene tener en cuenta que el gasto farmacéutico hospitalario sigue creciendo lo que hace que el gasto farmacéutico total siga aumentando (según la Memoria 2010 del Servicio Madrileño de Salud en este año el gasto farmacéutico total había aumentado en un 0,34% sobre 2009).

Otra de las cuestiones que planean sobre el futuro de la sanidad madrileña es el proceso privatizador al que le ha sometido el gobierno de Esperanza Aguirre, que ha supuesto una descapitalización de la red pública (en el presupuesto de 2011 los centros privados y semiprivados han tenido un crecimiento del 56% mientras que la red pública tradicional ha visto una disminución presupuestaria del 9,56%, y en el proyecto para 2012 se mantiene esta situación con incrementos para los centros privados y semiprivados y disminuciones en los centros públicos).

Y por fin, la llamada libre elección, que no sólo ha desestructurado el funcionamiento organizativo del sistema sanitario, sino que además ha supuesto un importante incremento de costes (los nuevos programas informáticos, las citaciones centralizadas, etc) y que ha constituido un fracaso porque, como era previsible, sólo ha sido utilizada por un número muy reducido de ciudadanos.

Las últimas medidas de la Consejería de Sanidad no han hecho sino agravar el problema:

  • Se ha incrementado la privatización de los hospitales con unos costes exorbitantes (mas 7 veces por encima de a su coste real),y empeorando la calidad, y se avanza aún en mas privatizaciones (el último el hospital de Torrejón y todavía quedan 2 mas pendientes de apertura)
  • Se deterioran los hospitales de la red tradicional, disminuyendo las plantillas, el número de camas y el presupuesto
  • Se han realizado gastos absurdos en informática, con escasa utilidad, favoreciendo sistemas distintos según los centros (en hospitales y en atención primaria) y con funcionamiento cargado de problemas
  • Se ha roto la estructura de las áreas sanitarias sin resultados positivos, ni siquiera en cuanto a la libre elección que de manera muy mayoritaria (mas del 95% de los casos) sigue circunscribiéndose a lo ya establecido en al legislación anterior.

En resumen, "un balance muy negativo que ha deteriorado la atención sanitaria de la Comunidad de Madrid situándola a cola de las CCAA".






viernes, 4 de noviembre de 2011

LOS SOCIATAS YOYEGAS CRUZAN EL RUBICON EN LA SALUD


La salud es barata, pero ¿nos la podemos pagar?

El sistema sanitario público español da buenos resultados a un coste menor que la media de la UE

La falta de financiación ha llevado a las Administraciones a acumular un déficit desmedido

La colaboración público-privada es intrínseca al sistema sanitario /????


Bajo ningún concepto 70.000 millones de euros es poco dinero. Pero eso es lo que costó en 2009 el sistema sanitario público español, según el Ministerio de Sanidad. La cifra representa aproximadamente el 6,5% del PIB, cuando en 2004 era el 5,4%. Un aumento (el mayor de la OCDE si se mide en euros por habitante) que fue fácil de sostener en las vacas gordas, pero que ahora se pone en duda. Algunas comunidades, como Cataluña, han emprendido el camino contrario, recortando servicios. También Madrid prevé invertir menos en los centros públicos. A cambio, el país tiene unos índices sanitarios entre los mejores de la OCDE y de la UE: la segunda mayor esperanza de vida, una baja mortalidad infantil, una cobertura prácticamente universal. Y es a su vez el mayor empleador de España (ocupa a más de 600.000 profesionales sanitarios). Pero si el sistema funciona tan bien, ¿por qué está siempre en cuestión?

Ramón Gálvez, último director gerente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) con el PSOE, lo tiene claro: se trata de la mayor partida de los presupuestos autonómicos (el 35% de lo que gastan las comunidades). Por eso, en plena crisis, es donde los consejeros de Hacienda quieren meter la tijera.

Aunque esta explicación puede pecar de excesivamente fría. Así lo opina la ministra de Sanidad, Leire Pajín. La dirigente afirma que hay quien “aprovecha la crisis” para “proponer el desmantelamiento del Estado del bienestar”. Para la ministra, este ataque no es de recibo. “El sistema no es derrochador. Otra cosa es que pueda y deba mejorar su eficiencia”, dice. “Ofrece una cobertura similar a la del resto de la UE, pero a un gasto menor”, dice. Pajín establece el coste por persona en 1.500 euros al año, frente a los 2.100 de Francia y los 2.500 de Reino Unido. Por eso, “el problema no es de coste, es de ingresos”.

El PSOE propone que haya partidas específicas para sanidad

De hecho, todos los gestores —y en esto coincide la secretaria de Políticas Sociales del PP, Ana Pastor— indican que el problema no es tanto el gasto, sino de que se infrapresupuesta el sistema. Es decir, desde 2003, año en que se completó la transferencia de las competencias a las comunidades autónomas (un largo proceso que empezó en 1981 con el traspaso a Cataluña), las consejerías han presupuestado siempre por debajo de lo que luego han gastado (entre 2.000 o 3.000 millones menos al año, según se pregunta a José Martínez Olmos, quien ha sido secretario general de Sanidad en todos los Gobiernos de Zapatero, o a Mario Mingo, portavoz de Sanidad del PP en el Congreso). Era una medida fácil de vender: la sanidad, la joya de la corona, nunca se iba a dejar desatendida. Así que si se producía un agujero se podría acudir a fuentes extraordinarias de financiación —papá Estado— para que solucionara la situación. Quienes así pensaban conectaban bien con la opinión de los ciudadanos. Una encuesta encargada por el Consejo General de Colegios de Enfermería recoge que un 79,4% de la población estaría de acuerdo con que “el Estado asuma sin restricciones todos los incrementos de gasto, aunque esto suponga más endeudamiento”. Este paraguas del Estado central se ve también en tora de las respuestas: el 70% aprobaría que las competencias se recentralizaran.

Además, el sistema de financiación autonómico que estableció el último Gobierno del PP debería asegurar que se ofreciera al menos la misma atención que venía prestando el Insalud, que gestionaba el servicio sanitario para las 11 comunidades, Ceuta y Melilla, que no tenían las competencias. Pero en seguida se vio que no era así. Martínez Olmos señala que aquel modelo fue superado de inmediato, porque, entre otras cosas, fijaba la aportación a las comunidades con datos de 1999, aunque las transferencias se completaron tres años después.

El PP fía la solución de la situación a que mejore la economía

Ya en 2004, la primera Conferencia de Presidentes arrancó del Gobierno central la promesa de incrementar la financiación: en total, 9.800 millones de euros extra hasta 2009, a los que habría que sumar otros 5.000 millones que Pajín calcula que las comunidades han ahorrado gracias a políticas como las rebajas de los precios de los medicamentos (tres por decreto solo en la época del PSOE, más las debidas a los precios de referencia que estableció el PP) o los recortes en los salarios del personal.

Pese a estas medidas, el déficit actual del sistema —una cifra difícil del calcular— está entre los 15.000 y 20.000 millones de euros, según calcula el Foro de la Profesión Médica. Este descuadre está siendo soportado, por los proveedores. Por ejemplo, los laboratorios (casi 3.000 millones, según Farmaindustria) o los proveedores de tecnologías sanitarias (4.500 millones según la patronal Fenin). A estos tradicionales acreedores —las comunidades siempre ha tenido deuda con ellos, aunque esta haya aumentado un 270% desde 2007 en el caso de Fenin, por ejemplo— se han unido ahora las farmacias.

Todavía el importe que se les adeuda es pequeño, si se compara con los otros grandes proveedores (unos 400 millones, de acuerdo con los cálculos a finales de septiembre de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles, Fefe, que estima que a finales de año serán 1.200 millones y afectará a prácticamente todas las comunidades). Pero han sido la voz de alarma porque se trata de un sector que normalmente no sufría los impagos, es el estamento sanitario más cercano a la población (hay más de 21.000 repartidas por toda España, y cada día atienden a unos dos millones de personas, según Martínez Olmos) y las oficinas de farmacia son pequeñas empresas familiares, que tienen mucho más difícil renegociar la deuda.

Una mayoría cree que el Estado central debe asumir el sobrecoste

La solución a medio plazo no parece fácil. El debate, además, tiene la desventaja de que parte de premisas que no están claras. La consejera andaluza de Salud, María Jesús Montero, menciona los “mitos” del sistema. Entre ellos está el que afirma que el sector privado es más eficiente en la gestión. Ella lo niega, y pone el ejemplo de Holanda. Este país dedicaba en 2006 el 9,8% de su PIB a la atención sanitaria (España dedica algo menos, si se suma al 6,5% del sector público otro 3% del privado). Ese año, el Gobierno holandés reformó por completo el método, y estableció la obligatoriedad de aseguramiento sanitario [privado] para toda la población. El resultado es que actualmente dedica el 12% del PIB, el segundo país de la OCDE tras EE UU (el 17,4%, mayoritariamente privado).

Ese rechazo del PSOE a abrir el sistema a la atención privada no está reñida con la convivencia, de hecho, con los convenios y consorcios (en Andalucía, por ejemplo, con los hermanos de san Juan de Dios, admite Montero). Otras comunidades, como Cataluña también tienen una amplia red concertada, como recuerda Pastor. Y la Comunidad Valenciana y Madrid —ambas gobernadas por el PP— han ido más allá, al subarrendar prácticamente la atención hospitalaria e incluso la de primaria con empresas privadas.

La duda está en si falta dinero o están equivocadas las prioridades

Eso no es nuevo. El sistema incluye, desde su origen, la participación de aseguradoras como parte del sistema. Ya en la Ley General de Sanidad de 1986 se estableció que los funcionarios pueden elegir entre el sistema nacional de salud y Muface, cuya atención la ofrecen compañías aseguradoras (y cuya validez se ve refrendada porque más del 90% de los funcionaros lo eligen año tras año).

Lo que parece que está claro —al menos para quienes se han manifestado— es que hay que aportar más dinero, pero con condiciones. Es el famoso concepto de financiación finalista que defiende el PSOE. Lo han hecho Pajín, y también el candidato, Alfredo Pérez Rubalcaba. También el Foro de la Profesión Médica (que agrupa a colegios, sindicatos y sociedades científicas) lo ha establecido en un manifiesto que ha redactado ante los recortes. “No puede ser que el Gobierno dé dinero, por ejemplo para hacer un registro de profesionales sanitarios, y las comunidades lo gasten en no sabemos qué”, afirma el presidente de la Organización Médica Colegial, Juan José Rodríguez Sendín.

Martínez Olmos aporta los siguientes datos: 187 millones solo en 2010 a la Comunidad Valenciana, 122 a Galicia, 217 a Madrid y 49 a La Rioja (como se ve, todas gobernadas por el PP) entregados por el ministerio que no acabaron en los presupuestos sanitarios. Por eso la idea de los socialistas es que los ingresos extra que se consigan mediante los ahorros en medicamentos, los impuestos especiales (tabaco y alcohol) u otras medidas (informatización de historias clínicas y reducción de consultas en primaria por la implantación de la receta electrónica) deban dedicarse, al menos en parte —Pajín habla de 3.000 millones— a ir reduciendo la deuda.

Pero esta financiación finalista no puede ser impuesta por el Gobierno central. El modelo de transferencias establece que las comunidades reciben una cantidad de los impuestos que recauda el Estado central en función de su población y otros parámetros (envejecimiento, insularidad, dispersión de la población), pero luego pueden hacer con ello lo que quieran. Quizá como la base de este modelo la estableció el PP el partido no haya apoyado que se cambie. De hecho, dentro de la línea de propuestas de bajo perfil que parece haber impuesto en su equipo Mariano Rajoy, Pastor no mencionó este aspecto. Tanto ella como Mario Mingo insisten en que el aumento de ingresos para el sistema de salud llegará con la mejoría de la economía general que se va a producir si el PP llega al poder.

Los dos partidos mayoritarios descartan el copago, aunque los ciudadanos encuestados por los colegios de enfermería lo aceptarían si fuera “en función de la renta”. El presidente de los médicos es tajante en su inutilidad: “Si se observa el gasto sanitario, todos los países de la OCDE que lo tienen dedican más parte del PIB a sanidad que España”.

Pero no todo es dinero. La crisis ha puesto de manifiesto algunos de los desajustes del sistema. Por ejemplo, el papel de las comunidades. Frente a algunos líderes regionales que han amenazado con devolver las competencias al Gobierno central, otros (PSOE, médicos) optan por otro tipo de reformas. Por ejemplo, reforzar el sistema autonómico dando un papel “ejecutivo” al Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Este organismo es el encargado de coordinar las actuaciones sanitarias entre el ministerio y las consejerías. Pero su papel, definido en la Ley de Cohesión y Calidad que probó el PP en 2003 con apoyo del PSOE, es solo consultivo. El cambio sería pues de calado, y avanzaría hacia una dirección colegiada del sistema.

Las propuestas pueden ir más allá. Hay quien incluso plantea elaborar una nueva ley de sanidad. La actual, de 1986, fue un hito, y ha sido asumida por todos los partidos. Además, cuenta con un importante peso simbólico: su mentor fue el exministro del PSOE Ernest Lluch, asesinado por ETA. Pese a ello, Javier Rey, responsable del área de Sanidad de al Fundación Alternativas pide una ley nueva. Para Rey, la de 1986 “es un mito que impide que las cosas cambien de verdad”. “Es demasiado abierta, y eso permite situaciones como el modelo actual de Madrid, altamente lesivo”. Rey cree que si no se acometen estas reformas a fondo, se corre el peligro de que el sistema “se rompa”. Pero no confía demasiado en que le vayan a hacer caso. Mientras tanto, le parece más probable que se sigan tomando soluciones “a corto plazo”. Hasta la próxima crisis.

25 años de leyes sanitarias

El sistema nacional de salud es el resultado de un devenir que se inició en el franquismo con la Seguridad Social —y, antes, en las mutuas obreras—, que vinculaba la atención sanitaria al trabajo y las cotizaciones. Pero su aspecto actual se debe a las siguientes normas.

Ley General de Sanidad (1986). También conocida como ley Lluch, por el exministro socialista asesinado por ETA que fue quien la impulsó. Pone las bases del sistema actual. Desvincula el derecho a recibir atención de las cotizaciones (la dependencia que había de la Seguridad Social), y establece que la protección debe ser universal a cargo de los impuestos pagados por los ciudadanos.

Ley de Cohesión y Calidad (2003). Se promulgó siendo ministra Ana Pastor (PP), y es el intento de actualizar la Ley General de Sanidad motivado por las transferencias. Establece que las comunidades deben ser oídas en las decisiones a través del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, pero este organismo no es ejecutivo.

Ley de Salud Pública (2011). Pone el énfasis en la prevención. Además, liquida algunos flecos de la ley de 1986, como asegurar que todos los españoles tengan acceso a la sanidad pública.