jueves, 22 de diciembre de 2011

EL NUEVO GOBIERNO DE SPAIN



Rajoy al gobierno y Aznar al poder

lunes, 19 de diciembre de 2011

BRAD PITT YA NO LIGA MAS

Los feos conquistan a las más lindas

Un estudio científico llevado a cabo en Estados Unidos encontró una explicación de porqué aquellos hombres no tan pintudos muchas veces se quedan con las más mujeres más bonitas.

Un estudio llevado a cabo en Estados Unidos encontró una explicación de porqué los hombres feos logran conquistar a mujeres bonitas: todo se debe a su falta de autocrítica.

Según los investigadores, los hombres que carecen de atributos físicos de belleza a menudo suelen creen que son mucho más atractivos de lo que realmente son. Y eso incrementa la confianza en sí mismos y los impulsa a actuar.

Según el estudio, publicado en Psychological Science, más que una simple ilusión, esta percepción distorsionada es "un mecanismo evolutivo importante" en la conservación de la especie.

Como explica Carin Perilloux, del departamento de psicología del Colegio Williams de Massachusetts quien dirigió el estudio, "en el proceso de conquista un hombre puede cometer dos errores"."O piensa: ’¡Guau, esta mujer realmente está interesada en mí!’ y ella no lo está, lo cual puede ser motivo de vergüenza o un golpe a su reputación. O ella realmente está interesada pero él pierde la oportunidad" dice la investigadora."Es decir, pierde una oportunidad para aparearse, lo cual tiene un alto precio en términos de éxito reproductivo".

Los investigadores llevaron a cabo experimentos con 96 varones y 103 mujeres universitarios que fueron sometidos a lo que en el mercado de las citas se llama speed dating (cita veloz), en la cual el individuo sostiene tres minutos de conversación con cada una de cinco parejas potenciales.

sábado, 17 de diciembre de 2011

A las españolas ya no les duele la cabeza

Las que tienen pareja estable están bastante o muy satisfechas con su vida sexual, aunque les gustaría hacerlo con más frecuencia

Las mujeres españolas quieren más. Están satisfechas con su vida sexual pero les gustaría que los encuentros con su pareja fueran más frecuentes. La recurrente frase: «Me duele la cabeza» que nuestras abuelas utilizaban para evitar relaciones sexuales que solían dejarlas en un «ni frío ni calor» ha quedado desterrado.

«Hace cuatro décadas las mujeres en el sexo tenían unas expectativas que luego no se correspondían con la realidad por la falta de conocimiento, pero hemos avanzado muy rápidamente hasta ponernos a niveles europeos», explica Vicente Bataller, doctor en Medicina, sexólogo director del Instituto Valenciano de Sexología.

Las españolas han dejado el rol de sujeto pasivo y han interiorizado que «su felicidad sexual es responsabilidad suya. Cada uno somos responsables de nuestro placer. Hay que desterrar eso de "este hombre no me ha dado un orgasmo"», afirma Miren Larrazaal, presidenta de la Federación Española de Sociedad de Sexología.

Satisfechas

La mayoría de las mujeres de nuestro país le dan una gran importancia al sexo. El 70% confiesa que mantiene relaciones sexuales al menos una vez por semana y casi 8 de cada 10 españolas asegura que está muy o bastante satisfecha, según refleja el Informe Europeo sobre Hábitos Sexuales «¿Qué quieren las mujeres?», que recopila datos sobre la sexualidad de 2.500 mujeres con pareja estable en cinco países europeos (Alemania, Austria, España, Portugal y Suecia).

Comparadas con las vecinas, no sólo es que las españolas estén igualándose a las europeas en materia sexual, sino que las adelantan y se colocan en el segundo puesto en satisfacción y frecuencia sexual, solo superadas por las portuguesas.

Las mujeres de la piel de toro sólo ponen un pero: les gustaría tener relaciones sexuales con mayor regularidad. Así mientras 6 de cada 10 afirman que les gustaría practicar sexo diariamente o varias veces a la semana, sólo la mitad lo lleva a cabo.

Lo que les quita las ganas

Que las españolas se muestren más activas sexualmente no quiere decir que se conformen con cualquier cosa. El egocentrismo, la pereza, la arrogancia y la falta de autoestima en los hombres son cualidades que, sexualmente hablando, echan para atrás a las mujeres, según el informe.

Obviamente el físico juega un papel muy importante en la atracción sexual, pero el gran inhibidor del deseo de las mujeres no tiene que ver con la simple apariencia sino con algo mucho más «profundo»: el mal aliento. A tres de cada diez españolas, la halitosis les quita las ganas, seguida de los problemas de erección, la eyaculación precoz, las flatulencias o el sobrepeso.

De hecho, el 30 por ciento de las encuestadas cree que su pareja ha pasado alguna vez por un episodio de impotencia, aunque a la mayoría todavía les cuesta acudir a las consultas médicas. «Sólo el 18% de los hombres con problemas de erección acuden al médico y suelen tardar una media de cinco años. Siente vergüenza porque ven amenazada su masculinidad», señala Miren Larrazabal. Tanto ella como el doctor Bataller coinciden en la importancia de acudir al especialista porque con la combinación de fármacos y terapia sexual con la pareja se soluciona el problema.

Pero, en palabras del sexólogo, también es importante «una educación sexual que deje de centrar todo en el pene. Hay otras juegos que dan placer. La sexualidad no empieza y acaba con la erección».


EN ESO NO HAY RECORTES...


Tan inutil son los ultrasonidos,como esta ministra....

El uso de los ultrasonidos para tratar el dolor lumbar carece de fundamento científico

Una revisión sistemática recientemente publicada por investigadores españoles en la principal revista científica internacional en el campo de la columna vertebral, The Spine Journal, pone de manifiesto que el uso de los ultrasonidos para el tratamiento del dolor lumbar carece de fundamento científico.

De acuerdo con la información facilitada por la Fundación Kovacs, los ultrasonidos se usan frecuentemente para el tratamiento de las afecciones musculoesqueléticas y, especialmente, el dolor lumbar; de hecho, el 55% de los médicos de atención primaria norteamericanos los recomiendan para su tratamiento, y los utilizan el 50% de los fisioterapeutas en el Reino Unido, el 65% en los USA y el 94% en Canadá. En el Sistema Nacional de Salud español se aplican de manera rutinaria, aunque no existen datos que cuantifiquen su uso.

Datos del estudio

La revisión publicada se centró en el uso de los "ultrasonidos" y las "ondas de choque" para el tratamiento del dolor lumbar, y concluye que no existe fundamento científico sobre la eficacia de ninguna de las dos tecnologías. La elaboración del estudio fue realizada por investigadores de la Fundación Kovacs, la Universidad de León y el Centro Cochrane Iberoamericano, todos ellos pertenecientes a la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda. Los autores carecían de conflictos de interés y la revisión fue financiada por entidades sin ánimo de lucro ni relación con la industria sanitaria; el 4% fue aportado por el Fondo de Investigación Sanitaria, del Instituto de Salud Carlos III, y el resto por la Fundación Kovacs, una entidad privada sin ánimo de lucro que es responsable del 90,5% de la inversión española en investigación científica sobre dolencias del cuello y la espalda.

Siguiendo los métodos más rigurosos establecidos por la comunidad científica internacional, los autores analizaron pormenorizadamente todos los estudios realizados hasta la fecha para evaluar los ultrasonidos y las ondas de choque para el tratamiento del dolor lumbar, y compendiaron sus resultados. En conclusión, demuestran que no existen pruebas científicas de que estas técnicas sean mejores que el placebo, y que su efecto es incluso menor que el de otros tratamientos que tampoco han demostrado ser eficaces.

Derroche económico

Según se insiste desde la Fundación Kovacs, las pruebas científicas demostraron que los recursos públicos actualmente destinados a financiar este tratamiento en el Sistema Nacional de Salud están siendo dilapidados, y no están justificados los inconvenientes que se causa a los pacientes (visitas médicas, tiempo perdido, desplazamientos, costes, etc.).

Por eso, los autores recomiendan que el Sistema Nacional de Salud deje de cubrir de manera inmediata los ultrasonidos para el tratamiento del dolor lumbar, y asigne los recursos así liberados a aplicar otras tecnologías que sí han demostrado ser eficaces, efectivas y eficientes. Eso mejorará la efectividad del tratamiento aplicado en el Sistema Nacional de Salud, y la eficiencia de los recursos públicos destinados a sufragarlos. Como indica el Dr. Francisco Kovacs, coautor de la revisión sistemática y director de la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda, "en tiempos de crisis, es inaceptable que se derrochen recursos públicos en tecnologías inútiles y, antes de amenazar con fórmulas como el copago, deben dejar de dilapidarse recursos sanitarios en procedimientos ineficaces. Los ultrasonidos para el dolor lumbar son un ejemplo perfecto de esta situación".

Tratamientos disponibles de eficacia dudosa

Actualmente, y de acuerdo con la información facilitada, se aplican más de 200 tipos distintos de tratamiento a los pacientes con dolor lumbar, incluyendo muchas tecnologías no farmacológicas. Pero la mayoría de esos tratamientos nunca han demostrado ser eficaces, seguros, efectivos ni coste-efectivos, sino que su uso carece de fundamento científico y se basa en estrategias comerciales destinadas al público general o a los médicos, lo que plantea problemas éticos, clínicos y económicos. Como señala el Dr. D. Gerard Urrútia, coautor del estudio y miembro del Centro Cochrane Iberoamericano, "se calcula que hasta el 30% del gasto sanitario se dilapida en tecnologías ineficaces o en el uso inapropiado de tecnologías sanitarias, aplicándolas en casos en los que no están indicadas. Esto resulta peligroso para los pacientes y económicamente insostenible".

viernes, 16 de diciembre de 2011

TU HIJO ES UN CERDITO

España ya supera a EEUU en obesidad infantil

El Mundo


  • En nuestro país, el 19% de los niños son obesos, en EEUU el 16%
  • Según los expertos, tienen mayor riesgo de problemas cardiovasculares
  • La actividad física y una alimentación sana son las claves para evitarlo

España se ha situado por delante de EEUU en obesidad infantil, con un 19% de niños obesos en este país frente al 16% de los estadounidenses, un porcentaje que triplica al de hace 30 años. Así lo ha indicado el doctor Pedro José Benito, profesor de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, durante la celebración de un congreso en el que se ha presentado el resultado de un innovador Programa de Nutrición y Actividad Física para el tratamiento de la Obesidad (Pronaf).

Se trata de un estudio pionero en España en el que han participado, durante cinco años, más de 30 investigadores y 2.000 voluntarios, y en el que, por primera vez, se ha combinado la dieta con los gimnasios como centros preventivos y curativos de salud.

Las personas con sobrepeso que han participado en el trabajo lograron una reducción media de peso de entre ocho y nueve kilos y las que tenían obesidad perdieron hasta 12, aunque las respuestas individuales al tratamiento han sido muy variadas.

El trabajo ha estado avalado por el Ministerio de Ciencia y ha sido liderado por la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM).

Benito, investigador principal del proyecto, ha precisado que el 45,2% del exceso de peso detectado en los niños españoles se reparte de la siguiente manera: el 26,1% es sobrepeso y el 19,1% a obesidad.

Mayor riesgo de diabetes

El problema es "muy preocupante", según ha dicho, porque estos menores tienen mayor riesgo de desarrollar problemas cardiometabólicos, diabetes tipo 2 o aterosclerosis antes de llegar a convertirse en adultos.

"El aumento de la actividad física y el cuidado en la alimentación son las claves para asegurar generaciones sanas", insiste el profesor, que ha apuntado que las intervenciones dirigidas a los niños con obesidad suelen estar orientadas exclusivamente a la pérdida de peso y es fundamental incluir el ejercicio en la educación y no asociar las actividades físicas ni la dieta a un castigo para el menor.

En cuanto a los adolescentes, ha explicado que el 80% de los que sufren obesidad continuará con este problema en la edad adulta, por lo que la infancia es el momento ideal para reconducir los malos hábitos.

España tiene un 38,7% de la población adulta con sobrepeso y un 14,5% con obesidad. Se prevé que en 2030 el 37% de los hombres y el 33% de las mujeres españolas padecerán la enfermedad.

El experto ha resaltado, como dato negativo, que la población española es "eminentemente sedentaria", ya que sólo un 43% realiza actividad física de forma regular. En la actualidad, agrega, el exceso de peso supone un 8% del gasto total sanitario en España, un dato que, al igual que las estadísticas de la enfermedad, se prevé irá en aumento.

Con la edad la grasa aumenta

A medida que se van cumpliendo años, la grasa visceral aumenta y, como media, un individuo gana seis kilos de peso y pierde otros tantos de músculo entre los 25 y los 65 años. "En el caso de las mujeres se cuatriplica la grasa intervisceral y en el de los hombres se duplica", ha matizado Benito.

Este factor es "determinante" en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2, por lo que su reducción es fundamental. Según el especialista, la salud del individuo viene determinada por su estilo de vida, en el que se incluye la dieta y el ejercicio (un 42%), el medioambiente (20%), la genética (28%) y el sistema sanitario (10%).

Marcela González-Gross, doctora en Farmacia y coordinadora del programa Pronaf, ha hecho hincapié en los peligros que corren quienes pretenden reducir su peso con dietas extremas o milagro. "Lamentablemente, el 80% de las mujeres españolas en la cuarentena prefiere estar delgada a sana", ha lamentado.

En esta línea, añade que las dietas que eliminan algún tipo de alimento, como las que reducen los hidratos de carbono, son "muy peligrosas" porque, entre otros riesgos, generan una pérdida de agua y electrolitos que pueden producir mareos y déficit de atención.

Aquellas por debajo de 1.000 calorías diarias no garantizan un equilibrio nutricional y, en las de 1.500, hay que recurrir a suplementos vitamínicos, concluye la profesora.