domingo, 15 de enero de 2012

TETAS,PECHOS,MAMAS,GOMAS Y PECHUGAS


Parecen de verdad...


Un millón de senos

BORIS IZAGUIRRE

Aprovechando unos días de descanso familiar en Caracas, es imposible no hacerse eco de la gran preocupación de miles de venezolanos. Aparte de la ya tradicional conducta histriónica del presidente Chávez, que aprovecha una ofrenda a la patrona nacional, la Virgen de Coromoto, para informar los cambios de su gabinete y el Ejecutivo desde el mismísimo altar del templo; superando el acecho de la inseguridad en las calles del país, lo que preocupa a los venezolanos es el caso PIP, los implantes de silicona fabricados en Francia por la empresa Poly Implant Prothèse.


La elegancia se asocia a lo natural. el 'glamour', como las mamas, la corrupción o el despilfarro, se adquieren y están hechos de artificio

La empresa, creada en 1991, llegó a ser la tercera en volumen de ventas de prótesis a nivel mundial. Y Venezuela, uno de sus ansiosos clientes. Desde 2010 se detectaron casos de rotura de los implantes y por ello España y Francia prohibieron su uso. Las últimas informaciones sobre las prótesis son que los implantes contendrían un aditivo para carburantes, que también se emplea en la construcción de materiales de navío y en componentes electrónicos. Dejaron de ser unas mamas del siglo XX para devenir en engendros tecnológicos del siglo XXI. A pesar de la prohibición, en Francia se estiman 20 casos de cáncer en mujeres con estos implantes. No se conoce con certeza cuántas mujeres podrían llevar estas prótesis aterradoras en España. Pero en el mundo podrían existir 500.000 mujeres portadoras de los senos PIP. Un millón de aterradores senos de mentira.

En algunos países subdesarrollados, las operaciones de estética son consideradas símbolos de estatus. A lo mejor también ocurrió en los países PIGS (siglas en inglés para Portugal, Italia, Grecia y España), que precisamente durante los años noventa vieron sus índices económicos inflarse sin fin aparente. Así como se inflaba la economía, se instalaban las prótesis inflamadas.

En esos años, en España se oyó la leyenda urbana de que Ana Obregón habría visto cómo uno de sus senos explotaba durante un vuelo comercial. El tipo de silueta Obregón se convirtió en un referente casi obligado para mujeres más o menos celebres, y más o menos telespectadoras.

Operarse senos, labios, gemelos, glúteos, narices y caderas fue prácticamente una religión moderna en nuestro país. Muchos novios felicitaban a los cirujanos en las fiestas, agradeciéndoles los senos de sus esposas. Nadie preguntó si algún día llegaríamos a extrañar el tacto y el tamaño de los senos naturales. El tiempo fue pasando, el euro creciendo en poder adquisitivo, y en programas de televisión aparecían mujeres que rompían récords Guinness de ensanchamiento de senos mientras contertulias se reían y aproximaban para establecer comparaciones y calibrar inquietudes.

Uno de los más importantes picos de audiencia de nuestra televisión fue la aparición de Belén Esteban rehecha por la ciencia. Seis millones de españoles creyeron ver esa noche una escapatoria a los agobios de la crisis económica. Sí, el dinero, o la sensación de tenerlo, siempre ha estado asociado al deseo de renovar el aspecto que el destino nos entrega. No hay que ser hereje ni llevar una conducta sexual desorganizada para decidir cambiar de cara o de cuerpo. Ni tener una ideología determinada. Aquella alcaldesa de Marbella víctima de la corrupción fue detenida exactamente cuando iniciaba el posoperatorio de una liposucción. En Caracas, diputadas chavistas y votantes de la oposición compiten también detectándose cuánto botox y PIP llevan en el cuerpo.

En aquella espiral de consumo y despilfarro que vivimos hasta 2008, nuestros cuerpos adquirían cada vez formas más avanzadas. Mujeres tigre, hombres King Kong, labios medusa, pechos asfixiantes. La cirugía lo podía todo y el PIP se sumaba al PIB. Más todo. Las mujeres, pechos; los hombres, tatuajes. Ahora que la burbuja explotó, muchas mamas también, y deben ser revisadas.

Varias asociaciones de mujeres afectadas en Argentina y Venezuela exigen que el Estado se haga cargo de la retirada y recolocación de implantes PIP por otros buenos en sus cuerpos. Ya hay quienes se atreven a decir que la decisión de alterar los límites de la naturaleza es individual y no del Estado, el clásico debate entre lo público y lo privado. Otros esgrimen que los países permitieron la importación de las temibles PIP. En Venezuela, un país que vive una evidente liquidez económica, las implantadas quieren también aprovechar la intervención para rediseñar sus senos, alejándose del look vixen para obtener uno más "elegante".

La elegancia, por alguna razón, se asocia a lo natural. "Se nace elegante", es una frase hecha. Mientras que el glamour, como las mamas, como la corrupción o el despilfarro, se adquieren y están hechos de artificio. Ahora, con déficits que crecen como antes crecían los senos, no queda otra cosa que recurrir a la frase del arquitecto Mies van der Rohe: "Menos es más". Esforzarnos en aplicar a nuestra apariencia el mismo sentido común que ahora imponen a los presupuestos autonómicos.

Shakira apareció con un nuevo look en la entrega del Balón de Oro 2011. En muchos foros se criticó, en otros se alabó. Se fantaseó con "una Marilyn Monroe años veinte", pero lo que exponía Shakira era ese larguísimo traje rojo coronado por dos torrecillas que jugaban en el pecho. Es otro signo de los tiempos. Donde antes había silicona, ahora hay solo tela. Donde había tatuajes, hay miradas enamoradas. Lo bueno del caso del millón de senos es que ahora con la pobreza parece que vuelve la naturaleza.

JASON REED (REUTERS)

EN LA ARGENTINA TAMPOCO,CLARIN MENTIROSO


En EE.UU. y Brasil, la salud de los presidentes no es ningún secreto

Por Leonardo Mindez

La pasión del kirchnerismo por el secretismo parece haberle jugado esta vez una mala pasada.
El 27 de diciembre, el vocero presidencial, Alfredo Soccimarro, anunció en un escueto comunicado que a la Presidenta “se le detectó la existencia de un carcinoma papilar”. Categórico, definitivo, unidireccional, no hubo lugar para preguntas al vocero ni a los médicos de Cristina Kirchner. La Casa Rosada exigió reserva absoluta también al Hospital Austral y los periodistas debieron recurrir a otros médicos y a fuentes off the record del entorno presidencial en busca de precisiones. Los medios, sin excepciones, llevaron tranquilidad: se trataba de uno de lo cánceres de pronóstico más favorable.
El 7 de enero, tres días después de la cirugía, el vocero anunció en otro breve parte que se había “modificado” el diagnóstico inicial ya que “el estudio histopatológico descartó la presencia de células cancerígenas”. De nuevo, no hubo explicación oficial alguna para ese sorprendente vuelco positivo.
Otra vez corrió por cuenta de la prensa averiguar e informar que existían los denominados “falsos positivos” en los diagnósticos, inusuales pero factibles, que fundamentaban la buena nueva. Pero ocurrió que de aquellas mismas fuentes surgieron dudas y divergencias sobre el tratamiento seguido por la Presidenta. Cristina y sus funcionarios pusieron el grito en el cielo cuando las vieron publicadas y aprovecharon una vez más para criticar a los periodistas.
En Estados Unidos, la Unidad de Médica de la Casa Blanca difunde un informe completo con los resultados del chequeo anual de salud del Presidente. Así, en noviembre pasado, los estadounidenses pudieron conocer que, al dejar de fumar, Barack Obama logró reducir su nivel total de colesterol a 193 y el llamado colesterol malo a 110; que su peso actual es de 82 kilos y su presión es de 110/70; que se le extirparon lunares benignos del cuello; que se está tratando de un dolor muscular en el lado superior derecho de su espalda y que se realizó un test de cáncer de próstata que resultó negativo.
Ronald Reagan fue el último mandatario estadounidense que debió ser hospitalizado, luego de resultar baleado, en marzo de 1981. Su cirujano evacuó las dudas de los periodistas desde que salió del quirófano hasta que Reagan se marchó de alta 13 días después. Bill Clinton y el ex vice Dick Cheney fueron operados después de dejar la Casa Blanca: sus médicos brindaron conferencias de prensa para aclararon todas las dudas.
Más cerca y en estos días, los médicos del Hospital Sirio-Libanés de San Pablo se sientan frente a los micrófonos para responder preguntas cada vez que el ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva se interna para una nueva fase de su tratamiento contra el cáncer.
Aquí, en cambio, la salud de los presidentes y ex es tratada como un secreto de Estado. Nunca se tuvo información precisa sobre sus dolencias crónicas o las medicaciones que se les prescriben. Nada se hubiera sabido de los estudios de rutina que la Presidenta se practicó el 22 de diciembre si no fuera porque se le encontró un tumor y debió pedir licencia para operarse.
Para aclarar algunos puntos de la política comunicacional sobre la salud presidencial, Clarín intentó comunicarse con Soccimarro. El vocero no respondió.


El grupo clarinete y su patron Mañeto faltan tanto a la verdad,que es muy facil darse cuenta.

¿Para cuando la aplicacion de la ley antiterrorista?

sábado, 14 de enero de 2012

CADA DIA ME GUSTA MAS

Más satisfechas a los 50 que a los 40

La actividad sexual disminuye con la edad las mujeres, pero no la satisfacción. | Ilustración de El Mundo

La actividad sexual disminuye con la edad las mujeres, pero no la satisfacción. | Ilustración de El Mundo

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¿Quién ha dicho que con los años, las mujeres están sexualmente menos satisfechas? Porque no están en lo cierto. Todo lo contrario. Los datos de una última investigación confirman que la complacencia sexual aumenta con la edad. Pero más importante aún: esta se alcanza incluso sin la existencia de deseo previo o de relaciones sexuales con penetración.

Elizabeth Barrett-Conor, de la Universidad de California (EEUU), es la autora del nuevo ensayo en el que han participado 806 mujeres residentes en la comunidad Rancho Bernardino, un suburbio de San Diego. La edad de todas ellas: de 40 a 100 años.

Desde la creación de la mencionada comunidad (1972-1974), todas las participantes del estudio han recibido un seguimiento anual para conocer su estado vital. Cada dos años se analizaban, además, las condiciones específicas y los comportamientos potencialmente relacionadas con el envejecimiento saludable.

En el caso concreto de las mujeres, los científicos preguntaron a las participantes sobre su salud física y emocional, si tenían la menopausia, si usaban terapias sustitutivas de estrógenos, si tenían pareja estable y su actividad sexual reciente. Se indagó, asimismo, en su función sexual: deseo, excitación, lubricación, dolor y satisfacción.

Los datos revelan que las probabilidades de actividad sexual se reducían con la edad. La mitad de las participantes había tenido encuentros íntimos en el último mes, de las cuales el 80% era con su pareja estable. "Un 67% de las mujeres sexualmente activas alcanzaba el orgasmo", según publica el último 'The American Journal of Medicine'.

Sin deseo

Más referencias de interés son las que hacen alusión a que el 40% de las mujeres dijo que nunca o casi nunca sentía deseo sexual, y un tercio de las participantes sexualmente activas reconoció que su libido era baja. "A pesar de existir una correlación entre el deseo sexual y otros dominios de la función sexual, apenas una de cada cinco mujeres sexualmente activas confesó tener mucho deseo sexual", confiesa la autora principal del ensayo.

A Francisca Molero, directora del Instituto de Sexología de Barcelona y vicepresidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología, los resultados del estudio no le sorprenden pese a que las creencias populares sean otras.

En declaraciones al ELMUNDO.es argumenta que la satisfacción sexual no "tiene por qué estar ligada necesariamente al deseo espontáneo, más bien está relacionada con la calidad emocional, con comunicación y cercanía de la pareja".

Para esta especialista que las mujeres de más edad se sientan más complacidas con el sexo que las más jóvenes puede deberse a que "a ciertas edades como en la cuarentena la mujer sufre un cambio de rol, le sucede en casa porque los hijos ya son mayores, pero también en el trabajo y con la pareja. Además, empiezan los cambios físicos, se gana peso, y todavía existe una gran preocupación social por la imagen corporal. Todo ello hace que el 'sexo' pueda pasar temporalmente a un segundo plano. Pero cuando este momento pasa, la mujer empieza a vivir de otra forma".

Uno de los errores tradicionales es pensar que "ellas necesitan sentir deseo para iniciar relaciones sexuales y estar satisfechas. A diferencia de los hombres, y sobre todo en las relaciones estables, las mujeres no siempre inician las relaciones desde el deseo sexual espontáneo. En ellas suele aparecer en las etapas de enamoramiento o en las situaciones en que las sorprenden (una cena, un viaje...). El deseo suele aparecer después de la excitación. El que no exista previamente no significa que no puedan iniciar un encuentro sexual".

Satisfacción orgásmica

Pese a que la edad avanzada se considera un predictor de una baja satisfacción sexual, el porcentaje de mujeres sexualmente satisfechas del estudio en realidad aumentó con la edad. Alrededor de la mitad de las mujeres mayores de 80 años casi siempre o siempre reconoció estar satisfechas sexualmente. Entre éstas, las que eran sexualmente activas tenían tasas de satisfacción orgásmica similares a las de las mujeres más jóvenes.

"En este estudio, la actividad sexual no siempre tenía el propósito de la satisfacción sexual a través del coito. Las que no eran sexualmente activas podrían haber logrado satisfacción sexual a través del tocamiento, las caricias u otras actividades íntimas desarrolladas en el transcurso de una relación", detallan los investigadores.

"La cercanía emocional y física con la pareja podría ser más importante que experimentar un orgasmo. Llevar a cabo un abordaje más positivo de la salud sexual femenina destinado a valorar su satisfacción podría ser más beneficioso para las mujeres que un enfoque limitado a la actividad sexual o las disfunciones", agregan.

De la misma opinión se muestra la doctora Molero que comenta que son "muchas las mujeres que consultan porque piensan que no sentir deseo es un problema. Hay que normalizar las cosas, ser más positivos. Sólo cuando la carencia del mismo causa angustia elevada e interfiere en la vida diaria estamos hablando de una disfunción. En el resto de casos, no hay un problema".

viernes, 13 de enero de 2012

LA CHAPUZA NACIONAL

.«Es evidente que las lesiones cerebrales de Enrique Morente se produjeron tras la segunda operación»

Antonio Maudes, responsable de la UVI de la Clínica de la Luz en la que murió el cantaor, ha roto su silencio en ABC Punto Radio, tras haber sido exculpado de toda responsabilidad


«Es evidente que las lesiones cerebrales de Enrique Morente se produjeron tras la segunda operación»

La familia de Morente denunció al equipo médico del hospital madrileño por una posible negligencia en la segunda operación para tratar el cáncer de esófago que padecía el artista, y que derivo en una serie de complicaciones que acabaron con su vida hace ahora un año.

Para Maudes, «es evidente que las lesiones cerebrales se produjeron tras la segunda intervención» dirigida por el cirujano Enrique Moreno, al que la familia ha denunciado recientemente de «haber manipulado el parte clínico».

Sin embargo, según ha declarado el médico, aunque es verdad que «la historia clínica de Enrique Morente enviada al juez estaba incompleta, es algo muy habitual. En la UVI teníamos otro informe».

El TAC de Enrique Morente

De lo que no se ha mostrado tan conforme es de que el doctor Enrique moreno «no considerara necesario hacer el TAC» al cantaor. «Tras la segunda operación -contó- pedí un TAC porque podía haber daños severos en el cerebro, pero una persona del equipo de Moreno dijo que no se hiciera, que no era necesario. Y yo tuve que insistir para que se llevara a cabo».

«Fue en ese TAC realizado en la UVI donde encontraron una lesión cerebral severa a Morente. Al ponerle anestesia, se produjo una parada cardíaca», ha añadido.

Maudes -quien ha pesar de haber sido imputado ha reconocido que tuvo «un trato muy cercano, amable y humano» con la familia de Enrique Morente durante aquellos días- cree que se vio implicado porque «el juez quiso llevar a la Justicia a toda persona que tuviera algún trato con la familia, de ahí que fuéramos todos imputados y nos defendiéramos de la acusación con nuestro abogado».

Las «barbaridades» del hospital

Aunque el hermano del marido de Estrella Morente, Curro Conde, ya declaró ante la prensa que poseía grabaciones de cerca de 30 horas en las que se escuchan «barbaridades» entre enfermeras, anestesistas y técnicos de la clínica de La Luz para «intentar manipular» lo que realmente sucedió con el cantante, Maudes ha asegurado en ABC Punto Radio que «por la parte de personal de la UVI (de la que él es responsable) toda la actuación con Enrique Morente fue correcta y se actuó de acuerdo a los protocolos»

El responsable de la UVI también ha afirmado que la autopsia que pidió la familia nada presentar la denuncia, según la cual el cantaor murió «desangrado» y no como consecuencia del cáncer de esófago, «no puede revelar lo sucedido realmente en el quirófano, porque esta autopsia sólo ve el final del proceso. Lo que se encuentra el forense es una cirujía correctamente hecha y la lesión isquémica cerebral severa que le llevó a la muerte cerebral».

jueves, 12 de enero de 2012

chupatelo todo

Hallan por qué el alcohol es adictivo

Científicos descubrieron diferencias en el cerebro que parecen explicar por qué algunas personas beben más que otras y porqué algunas se vuelven adictas al alcohol.

Bebida alcohólica

El cerebro de los bebedores excesivos es más receptivo a las endorfinas que producen placer.

Los investigadores de la Universidad de California, San Francisco, descubrieron que el cerebro de la gente que bebe en exceso parece ser particularmente receptivo a los compuestos que provocan la sensación de placer y recompensa tras una bebida.

Aunque esto se sospechaba desde hace décadas, es la primera vez que un estudio logra observarlo en el cerebro de seres humanos.

Y el hallazgo, afirman los científicos en la revista Science Translational Medicine (Science, Medicina Traslacional), podría conducir a nuevas herramientas para tratar el abuso de alcohol.

Se sabe que el alcoholismo es un trastorno causado por factores tanto biológicos como psicológicos.

Estudios en el pasado llevados a cabo con animales han mostrado que el abuso del alcohol produce cambios químicos en el cerebro que incrementan la tolerancia y, por consiguiente, la dependencia a la sustancia.

Hasta ahora, sin embargo, no se ha logrado entender cuáles son los mecanismos biológicos que intervienen en estos cambios de la estructura cerebral y que hacen que un individuo tenga la necesidad compulsiva de seguir bebiendo.

Más endorfinas, más placer

Igual que otras sustancias adictivas, como la cocaína y las anfetaminas, el consumo de alcohol provoca la liberación de endorfinas, unos compuestos químicos opioides que se adhieren a receptores en los centros de recompensa del cerebro provocando la sensación de placer que produce el alcohol.

Lo que hasta ahora se desconocía, sin embargo, son los mecanismos que subyacen a este proceso de consumo y recompensa, y por qué algunas personas sienten la necesidad de seguir bebiendo y otras no.

Para investigarlo, la doctora Jennifer Mitchell y su equipo sometieron a un grupo de 25 individuos -13 bebedores excesivos y 12 no bebedores- a escáneres cerebrales de tomografías PET (por emisión de positrones).

"Esto es algo que hemos especulado durante cerca de 30 años, basados en estudios con animales, pero hasta ahora no habíamos podido observarlo en humanos. Y nos ofrece la primera evidencia directa de cómo el alcohol hace a la gente sentirse bien"

Dra. Jennifer Mitchell

Las imágenes fueron tomadas antes y después de que ambos grupos de individuos consumieran una bebida alcohólica.

Los resultados mostraron que el consumo de la bebida alcohólica provocaba, tanto en los bebedores como en los no bebedores, la liberación de endorfinas en dos regiones particulares del cerebro: el núcleo accumbens y la corteza orbitofrontal.

Esto revela, afirman los autores, que independientemente de cuánto beba una persona, el consumo de alcohol produce la liberación de endorfinas en esas dos regiones cerebrales.

Observaron que cuantas más endorfinas se liberaban en el núcleo accumbens, mayor era el sentimiento de placer del individuo, tanto bebedor como no bebedor.

Sin embargo, cuantas más endorfinas se liberaban en la corteza orbitofrontal, mayor era el sentimiento de intoxicación que experimentaban los bebedores excesivos.

Pero esto no lo experimentaban los no bebedores.

Según los científicos, esto muestra cómo las endorfinas contribuyen a largo plazo al abuso del alcohol y cómo la liberación de grandes cantidades de endorfinas provoca que la bebida alcohólica sea más placentera.

Lo cual a su vez contribuye a querer beber más.

Tal como explica la doctora Mitchell, "esto indica que los cerebros de los bebedores excesivos o bebedores con problemas van cambiando en una forma que los hace encontrar el alcohol cada vez más placentero".

"Y esto puede ser la clave de cómo se desarrolla, en primer lugar, el problema del alcohol".

"Porque ese sentimiento cada vez más grande de recompensa los hacer beber cada vez más", agrega.

La investigadora sostiene: "Esto es algo que hemos especulado durante cerca de 30 años, basados en estudios con animales, pero hasta ahora no habíamos podido observarlo en humanos".

"Y nos ofrece la primera evidencia directa de cómo el alcohol hace a la gente sentirse bien".

La investigación fue financiada por el Departamento de Defensa de Estados Unidos y el Fondo para la Investigación sobre Abuso de Drogas y Alcohol del Estado de California.

¿POR DONDE CIELO?

El extraño caso de la joven británica con dos vaginas

Hazel Jones tiene una malformación congénita que afecta a una de cada millón de mujeres


El extraño caso de la joven británica con dos vaginas

Hazel Jones es una guapa joven británica de 27 años con una rara condición: tiene dos úteros, dos cérvix y dos vaginas. la razón de esta anomalía es que Hazel convive con una malformación congénita denominada útero didelfo, pero en su versión más insólita, que afecta a una de cada millón de mujeres.

Una circunstancia a la que no puso nombre hasta los 18 años. En la pubertad sufría fuertes calambres y abundantes hemorragias durante la menstruación, pero no fue al médico hasta que su novio de entonces le dijo que tenía algo «diferente» en sus genitales.

«Desde que lo sé, se lo cuento a todo el mundo. De hecho, si una mujer quiere echarle un vistazo, se lo enseño sin problemas. No es algo que me avergüence», confesaba la joven este miércoles en el magazine matinal «This morning» de la cadena británica ITV.

Debido a su extraña condición ha vivido situaciones tan extraordinarias como perder la virginidad «dos veces», según reveló durante la entrevista. Además, los médicos le han advertido que tendrá que ser cuidadosa cuando quiera concebir porque tiene un mayor riesgo de sufrir un aborto espontáneo, parto prematuro o hemorragias durante la gestación. Y, si se queda embarazada, deberá evitar quedarse en estado al mismo tiempo en el otro útero.

A pesar de estas contraindicaciones, Hazel no ha querido operarse para corregir esta malformación porque el postoperatorio es «muy desagradable y deja una gran cicatriz». Tampoco parece tener problemas en «otros» aspectos: «Mi vida sexual es estupenda».

UN PARTO NO ES UNA ENFERMEDAD


María dice:

Hola Miguel,

Vengo del blog de Lady Vaga. Es importante que empecemos a darle bombo y platillo a ciertos asuntos sobre parto y embarazo, porque las mujeres occidentales nos creemos muy liberadas y lo cierto es que ignoramos mucho sobre nuestros cuerpos. Así nos va, claro. Si un ginecólogo u obstetra cree que un bebé es lo mismo que un apéndice infectado y putrefacto, tiene una severa confusión mental.

El parto es una función más del cuerpo humano, igual que comer, respirar, defecar, orinar, sudar… ¿Por qué esa obsesión en medicalizarlo? No lo sé. Siempre se dice que antes las mujeres se morían como moscas en el parto, igual que ahora en el mundo subdesarrollado. Sí, claro. También se morían como moscas los niños, de desnutrición e infecciones. Y llegar a los 60 años era una proeza, porque la gente adulta no-embarazada también se moría de enfermedades e infecciones. Las mujeres tenían 10 hijos porque, con suerte, sobrevivían la mitad. Antes la mortalidad era alta en general: mujeres, hombres y niños se morían porque estaban mal alimentados, no había antibióticos ni vacunas, vivían hacinados y en malas condiciones, y no se conocía la higiene ni el agua corriente.

Muchas muertes en el Tercer Mundo están relacionadas con diarreas, por ejemplo. Las diarreas se producen casi siempre por consumir agua no potable. Así que beber agua es peligroso. Beber es peligroso. Todos deberíamos ir por la calle con una vía profiláctica en vena, recibiendo hidratación de una bolsa de suero, porque beber es peligroso.

Hace nada hubo un brote de E.Coli en Alemania y muchos murieron o sufrieron daños renales severos por comer vegetales crudos contaminados. Algunas personas se atragantan con la comida y mueren asfixiadas. Otras mueren por ataques de alergia a ciertos alimentos. Es decir, comer es peligroso. Por eso, mejor que nos inserten una sonda nasogástrica y recibimos alimentación artificial controlada.

Mucha gente tiene apendicitis. Hacer la digestión es peligroso, podríamos morir de una peritonitis!. Deberíamos de operarnos TODOS, para extirpar nuestros apéndices, aunque estemos sanos y sin síntomas de infección. Porque claro, así en el futuro evitamos ese riesgo.

Mucha gente se muere en accidente de tráfico. Conducir es peligroso. Así que, antes de entrar en el coche, vamos a ponernos una vía intravenosa y evitaremos comer o beber en 24 horas, por si tienen que operarnos después de un accidente de tráfico.

En los países desarrollados la principal causa de muerte son las enfermedades cardiovasculares (el 69%, según la OMS). Es decir, nuestros corazones y sistema circulatorio son ineficientes, es peligroso dejarles que vayan a su aire. Deberíamos tomar medicamentos para el colesterol como profilaxis, no vaya a ser que nos dé un infarto dentro de 10 años. Espera, todavía mejor! Vamos a hacernos todos un triple bypass por si, en el futuro, nuestro corazón fallase. Así nos aseguramos de que está en buen estado. O nos podemos poner un marcapasos preventivo, aunque estemos sanos, porque en el futuro podríamos enfermar del corazón y morirnos!

¿Absurdo, verdad? Estaríamos dañando gravemente nuestro cuerpo sin motivo. Bueno, pues con el parto lo mismo. La vida humana en realidad es muy frágil y estamos rodeados de amenazas, pero vivir con miedo es una enfermedad que se llama hipocondría. ¿Por qué la sociedad nos convierte a las mujeres en hipocondríacas cuando nos quedamos embarazadas? Es absurdo someternos a un montón de intervenciones “por si acaso”, cuando lo cierto es que nuestros cuerpos de mujer están preparados de serie para gestar, parir y amamantar un bebé. Llevamos haciéndolo miles de años, sin médicos. Y la especie humana ha sobrevivido, así que tan defectuosas no debemos estar.

Lo normal es que, si estamos sanos, nuestros pulmones funcionen, nuestro corazón funcione, nuestro sistema digestivo funcione y nuestro útero funcione. Claro, no existe un 100% de certeza! Nunca. Nuestro corazón puede fallar, puede darnos un ataque de asma, podemos tener una crisis de alergia, podemos ser atropellados, caernos y rompernos una pierna, contagiarnos de una enfermedad mortal, tener un infarto cerebral, me puedo cruzar con un asesino que me acuchilla o con un pistolero que me dispara para robarme. En esos casos de desviación de la salud, la medicina interviene. A veces nos salva la vida y recuperamos la salud. Otras veces no funciona. Pues con el embarazo y el parto, lo mismo: si estamos sanas, lo más seguro es que todo salga bien, sin necesidad de intervención médica. A veces las cosas fallan y en esos casos la medicina ayuda, pero otras veces el bebé muere o nace con defectos que no se han podido detectar ni corregir. Los médicos no son dioses. Ni superhéroes. La medicina tampoco es infalible.

Imaginemos. Un día entro en la consulta de mi médico de familia para una revisión y me dice: “No se preocupe, señora, que gracias a mí, a la ciencia médica y a los medicamentos, NUNCA MÁS se va Ud. a enfermar y le garantizo que no se va a morir”. ¿Qué otra cosa puedo pensar más que al pobre doctor le dio un delirio? Porque lo que me está diciendo no es cierto y promete cosas imposibles. Entonces… ¿por qué los ginecólogos y obstetras nos aseguran que, gracias a ellos, nuestros cuerpos podrán dar a luz y nuestros bebés serán absolutamente perfectos? A mí me parece igual de falso y pretencioso.
La vida no tiene garantías y lo único que podemos hacer es cuidarnos para mantenernos sano.


Gracias a Miguel Jara por su blog y a María por colaborar.No siempre la gente se anima.